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martes, 19 de noviembre de 2019

¡Él Pagó Todo!


Medita En
Al que no conoció, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Yo predico el evangelio de la gracia porque las buenas nuevas de Jesús cambian vidas.  El evangelio es la buena noticia de que en el momento en que tú recibes a Jesús en tu vida y lo haces tu Señor y Salvador, todos tus pecados son perdonados y tú recibes el regalo de la vida eterna.  Tú eres justificado y hecho justo por tu fe en Jesucristo.  Tu justicia es un regalo de Él.  En Cristo tú ahora tienes una posición perfecta delante de Dios, pagada por la sangre preciosa y eterna de Su Hijo.  Ya no hay más juicio, castigo y maldición para ti porque el juicio completo, el castigo completo y la maldición completa por todos tus pecados cayeron sobre nuestro Señor Jesús en la cruz.  ¡Él pagó todo!
Esto es lo que le sucedió a Neil del Reino Unido cuando llegó a comprender que se había convertido en la justicia de Dios en Jesús:
Mientras leía un libro del Pastor Prince, fui liberado de una adicción a la pornografía de cuarenta años.  En el pasado, traté de salir de esta adicción por mi propio poder y con mis propias fuerzas, pero cada vez fallé.
Durante todo ese tiempo, el diablo usó esa adicción para acumular temores, culpa y condenación sobre mí.  Estos temores y vergüenza me impidieron pedir ayuda a los pastores de diversas iglesias a las que asistí durante este período de cuarenta años.  Yo incluso ocupé posiciones de liderazgo en algunos de estos lugares.
Al leer el libro del Pastor Prince, recibí una nueva revelación de quién soy en Cristo —yo soy la justicia de Dios en Cristo Jesús— y de cómo no hay ninguna condenación para aquellos que están en Cristo Jesús.  Fue a través de esta nueva revelación que el control de esta adicción sobre mi vida, se rompió para siempre.
Ahora uso un anillo en mi dedo medio izquierdo para recordarme que soy justo, tan justo como Jesús, que no hay ninguna condenación para mí porque estoy en Cristo Jesús, y que soy perfecto y santo ante los ojos de Dios.  Cada vez que el diablo trata de tentarme a ver pornografía, yo solo tengo que mirar el anillo para recordarme que yo soy la justicia de Dios en Cristo, y la tentación pierde el control sobre mí.
¡Aleluya!  De esto es de lo que te estoy hablando.  Amado, por largo que sea el tiempo que hayas estado luchado con una cierta tentación o adicción, la misma victoria que Neil tuvo y que todavía disfruta, puede ser tuya hoy.  Es tuya cuando tú sabes lo que la obra terminada de Jesús ha logrado para ti y recibes Su regalo de no condenación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de diciembre de 2018

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
Levítico 1:6
¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y a Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel. (Génesis 3:21)  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos. (Juan 11:38-44)
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o la gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión que tu manto atrae!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

sábado, 24 de marzo de 2018

Por Las Heridas De Jesús Tú Has Sido Sanado


… El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.
Isaías 53:5
Sabías que una de las mayores críticas en contra de la película de Mel Gibson, La Pasión del Cristo, fue que esta era demasiado violenta, especialmente la parte en la que Jesús fue azotado.
Déjame decirte esto: ¡No fue lo suficientemente violenta!  La Biblia dice que en la cruz, el rostro de Jesús fue desfigurado más que el de cualquier otro hombre (ver Isaías 52:14).  En la película, aún después de todos los golpes, el actor James Caviezel, que interpretó a Jesús, todavía lucía bastante atractivo.
Pero la realidad es que cuando Jesús colgaba de la cruz, Él no tenía “aspecto hermoso… ni apariencia para que le deseemos”. (Isaías 53:2)  Él fue molido a golpes hasta que Su rostro se veía como gelatina colgando por fuera.
En la película, cuando ellos lo azotaban, solo una pequeña parte de Sus huesos fue expuesta, así que todavía se mantuvo bastante intacto.  Pero los salmos mesiánicos dicen: “Sobre Mis espaldas araron los aradores; alargaron sus surcos” (Salmo 129:3), y “Puedo contar todos Mis huesos.  Ellos Me miran, Me observan” (Salmo 22:17).  ¡Todos Sus huesos fueron expuestos!
Mi amigo, Él estaba pensando en ti cuando los soldados lo ataban al poste de flagelación.  Mientras ellos levantaban sus látigos, Él dijo: “¡Que todo caiga sobre Mi!”
Pero lo que cayó sobre Él no eran solo los látigos que rasgaban la carne de Su espalda desnuda, sino tus enfermedades y tus dolores.  Cada vez que Él fue azotado, toda forma de enfermedad y dolor, incluyendo artritis, cáncer, diabetes, gripe y dengue, cayeron sobre Él.  “El castigo, por nuestra paz, cayó sobre Él, y por Sus heridas hemos sido sanados.”
Hoy, la sanidad es tu derecho porque Jesús ha pagado el precio por tu sanidad.  Así que, si el diablo te dice: “Tú no puedes ser sanado,” solo declara: “¡Jesús ha pagado por mi sanidad!  La enfermedad no tiene ningún derecho de estar en mi cuerpo.  ¡Yo soy sano en el nombre de Jesús!”
Toda maldición de enfermedad que debía caer sobre ti, cayó sobre Jesús en tu lugar.  Él llevó cada uno de esos azotes, para que tú puedas caminar en salud divina todos los días de tu vida.  ¡El precio ha sido pagado para que tú puedas levantarte y salir de la cama de tu aflicción!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

sábado, 18 de noviembre de 2017

Comunión Diaria Con El Señor

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: “Bebed de ella todos; porque esto es Mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
Mateo 26:27-28
¿Por qué tomamos la Santa Cena?  ¿Es para obtener algo del Señor?  No, tomar la Santa Cena nos recuerda lo que Jesús ya ha pagado y resuelto por nosotros en la cruz.
Amigo, ¿ha pagado Jesús ya por nuestros pecados en la cruz?  ¡Sí!  Entonces tú ya no tienes que vivir sintiéndote condenado por tus pecados.  ¿Ha resuelto ya Jesús nuestra sanidad en la cruz?  ¡Sí!  Entonces tú ya no tienes que aceptar la enfermedad en tu cuerpo, tú puedes empezar a creer en Jesús por sanidad total.  ¿Ha resuelto ya Jesús nuestras necesidades en la cruz?  ¡Sí!  Entonces tú ya no tienes que aceptar la escasez, tú puedes empezar a creer en Jesús por Su abundancia fluyendo y manifestándose en tu vida.
Amado, toma la comunión de la Santa Cena diariamente y ten una revelación fresca de todo lo bueno que Jesús ya te ha provisto por medio de Su obra terminada.
 Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 8 de diciembre de 2012

Perdonado Y Olvidado



Medite En
Seré misericordioso con sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados ni de sus iniquidades.
Hebreos 8:12


Bajo el nuevo pacto de la gracia, sus pecados e iniquidades son perdonados, y nunca más recordados debido al sacrificio de Jesús!
Y debido a que la santidad y justicia de Dios han castigado ya su vida entera de pecado en el cuerpo de Jesús, ahora, Su santidad y justicia no recordarán más sus pecados para castigarle. Ellos ya no existen más en Su banco de memoria. Me gusta lo que el salmista dice: “Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente” (Salmo 103:12).
¿No le alegra que Dios no esté llevando una cuenta detallada de sus pecados?  Usted puede vivir libremente, sin expectativas de temor al juicio de Dios, y ser valiente en Su presencia. Puede hablar con Él como lo haría con su mejor amigo. Puede confiar en que Él proveerá para todas sus necesidades y le dará buen éxito.
Amado, el precio ha sido pagado para que usted confiadamente tenga una relación íntima y continua con Él. Medite en esta verdad y disfrute de paz verdadera y descanso para su corazón y mente este día! 

Bendiciones,
Joseph Prince

 
Salmos 103:12  “Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente.”




sábado, 20 de octubre de 2012

Comunión Diaria Con El Señor


Medite En

Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: “Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados”.
Mateo 26:27-28

¿Por qué tomamos la Comunión de la Santa Cena?  ¿Acaso para obtener algo del Señor?  No, tomar la Santa Cena nos recuerda lo que Jesús ya ha pagado y resuelto por nosotros en la cruz.

Amigo, ¿ha pagado Jesús ya por nuestros pecados en la cruz?  ¡Sí!  Entonces usted ya no tiene que vivir sintiéndose condenado por sus pecados.  ¿Ha resuelto ya Jesús nuestra sanidad en la cruz?  ¡Sí!  Entonces usted ya no tiene que aceptar la enfermedad en su cuerpo y puede empezar a creer en Jesús para sanidad total.  ¿Ha resuelto ya Jesús nuestras carencias en la cruz?  ¡Sí!  Entonces usted ya no tiene que aceptar la escasez y puede empezar a creer en Jesús para que Su abundancia empiece a fluir y a manifestarse en su vida.

Amado, tome la comunión de la Santa Cena diariamente y tenga una revelación fresca de todo lo bueno que Jesús le ha provisto por medio de Su obra consumada.

Bendiciones,
Joseph Prince