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domingo, 2 de febrero de 2014

Descansa Para Ver Victoria

Medite En

… “Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a Tus enemigos debajo de Tus pies.”
Marcos 12:36

Muchos de nosotros queremos que nuestros problemas se solucionen primero, antes de adoptar una actitud de descanso.  Decimos cosas como: “Yo solo voy a descansar cuando mi sanidad se manifieste,” o “Yo voy a descansar el día en el que consiga una promoción en el trabajo y un aumento de mi salario.”  Pero Dios dice: “Siéntate a Mi diestra, hasta que ponga a Tus enemigos debajo de Tus pies.”

Sentarse es una posición de descanso.  Por medio de la obra consumada de Jesús, estamos sentados con Él en lugares celestiales (Efesios 2:6).  Y debemos permanecer sentados, descansando, hasta que veamos a Dios poner cada uno de nuestros problemas bajo nuestros pies!

Puede haber pensamientos dando vueltas en tu cabeza hoy –¿Qué voy a hacer con eso?  ¿De dónde voy a sacar dinero?   ¿Qué voy a hacer si el tumor resulta ser maligno?  ¿Qué hago si pierdo mi trabajo?  Pero aprende a adoptar una posición de descanso en tu interior.  Cuando descansamos, el Señor se pone a trabajar, orquestando eventos en los reinos natural y espiritual, para traer a cada enemigo bajo nuestros pies.

Amado, tú permites que Dios Todopoderoso opere en ti, por medio de ti y en tus circunstancias, cuando descansas.  Algunas veces, puede parecer como que Él no está haciendo nada cuando descansas.  No caigas en la tentación, entonces, de salirte de tu posición de descanso.  Tú no puedes hacer más de lo que Él puede!  Quédate sentado –descansando–  sabiendo que Él está trabajando tras el escenario, cambiando tus días malos en días buenos, cuidándote y causando que todas las cosas obren para bien!  
Bendiciones,
Joseph Prince



Efesios 2:6  “Y con El nos resucitó, y con El nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús.”

jueves, 26 de diciembre de 2013

Descansa Y Disfruta Lo Que Jesús Ha Provisto



Medite En

Los cielos le pertenecen al Señor, pero a la humanidad le ha dado la tierra.
Salmo 115:16, NVI


Dios hizo todo en esta tierra, para el placer y la satisfacción del hombre.  Así como una pareja en espera arreglaría la habitación, la cuna y la ropa, para la llegada de su bebé, Dios preparó primero todo lo que el hombre necesitaba, incluyendo el jardín del Edén, así que cuando el hombre fue creado, estaba listo para solo disfrutar todo lo que Dios había creado.

De la misma manera hoy, Jesús ya ha hizo todo por ti cuando Él murió en la cruz por ti.  La obra ha sido consumada.  ¿Qué necesitas hoy?  ¿Salud? ¿Libertad financiera?  ¿Un mejor trabajo?  Cada bendición que tú vas a necesitar en esta vida, ya ha sido provista por medio del sacrificio de Jesús (2ª Pedro 1:2-3).  Y para experimentar estas bendiciones en tu vida, todo lo que tienes que hacer es creer y descansar en lo que Jesús ha hecho por ti.  Así que para de intentar hacer que las cosas sucedan por tus propios esfuerzos.  Tú no puedes añadir nada a la obra consumada de Jesús.

Amado, solo cree y descansa en todo lo que Cristo ya ha hecho por ti.  Dile al Señor hoy: “Señor, yo paro de luchar, esforzarme, empujar y manipular para obtener mi libertad.  Yo descanso en lo que Tú ya has hecho por mi y te agradezco porque Tú harás que eso suceda en mi vida!”

Bendiciones,
Joseph Prince


2ª Pedro 1:2-3  “2 Que abunden en ustedes la gracia y la paz por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor.3 Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.”


viernes, 13 de diciembre de 2013

¡Bendecido Por Mandato De Dios!



Medite En

Yo entonces os enviaré Mi bendición en el sexto año, de modo que producirá fruto para tres años.
Levítico 25:21


Permíteme mostrarte hoy algo sobre el principio de reposo de Dios.

Dios le dijo a los israelitas que sembraran y cosecharan su tierra por seis años, pero en el séptimo año, ellos debían dejar reposar su tierra (Levítico 25:1-5).  Tú puedes preguntarte: “¿Qué se supone que comieran los israelitas durante el séptimo año si no podían hacer nada de siembra y cosecha en ese año?”

Bien, Dios dijo: “Yo… os enviaré Mi bendición en el sexto año, de modo que producirá fruto para tres años.”  En otras palabras, Dios iba a bendecir tanto su siembra en el sexto año, que lo que ellos cosecharan, sería suficiente para durarles por tres años!  ¿Acaso no es Dios tan práctico?

Mi amigo, cuando respetas el principio de reposo de Dios, tus necesidades serán más que satisfechas.  Cuando dejas de esforzarte y preocuparte, y simplemente reposas en la bondad de Dios y Sus promesas hechas con el respaldo de la obra consumada de Su Hijo,  Él enviará Sus bendiciones para ti.  Tú no tienes que preocuparte por perder frente a tus colegas o competidores, quienes dependen de manipulación y sus maquinaciones, para conseguir lo que quieren.  Tú vas a tener más que suficiente cuando hagas las cosas a la manera de Dios, porque Él enviará Sus bendiciones sobre ti!

Bendiciones,
Joseph Prince


Levítico 25:1-5  “1 Entonces el Señor habló a Moisés en el monte Sinaí, diciendo: 2 Habla a los hijos de Israel, y diles: “Cuando entréis a la tierra que yo os daré, la tierra guardará reposo para el Señor. 3 “Seis años sembrarás la tierra, seis años podarás tu viña y recogerás sus frutos, 4 pero el séptimo año la tierra tendrá completo descanso, un reposo para el Señor; no sembrarás tu campo ni podarás tu viña. 5 “Lo que nazca espontáneamente después de tu cosecha no lo segarás, y las uvas de los sarmientos de tu viñedo no recogerás; la tierra tendrá un año de reposo.”


sábado, 30 de noviembre de 2013

¡Levántese Y Brille!



Medite En

Porque todas las promesas de Dios son en Él Sí, y en Él Amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
2ª Corintios 1:20


Amado, debido a la perfecta obra consumada de Jesús en la cruz, todas las promesas de Dios de provisión, protección y buen éxito, son si y Amén!  Medite en esta verdad inmutable.  Declare estas palabras en voz alta:

Yo declaro que Yo soy especial a los ojos de Jesús, y Él me ama incondicionalmente.  Yo tengo un destino maravilloso.  Jesús me ha equipado con dones, talentos y habilidades.  Hoy, yo recibo abundancia de gracia y el regalo de justicia para reinar en la vida.  Yo doy gracias porque Su favor me rodea como un escudo y abre puertas de oportunidades para mí.  Debido a Jesús, Yo seré la cabeza y no la cola, estaré arriba y no debajo, seré el que presta y no el que pide prestado.  Yo no voy a sufrir escasez sino estaré rodeado de Su abundancia, Su sabiduría, Su paz y Su protección.

Gracias Jesús, por Tu obra consumada en la cruz, por mí.  Yo recibo una revelación fresca de Tu amor, justo ahora, y te agradezco porque todo lo que mis manos tocan será bendecido!  Yo creo con todo mi corazón que soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  Amén!

Bendiciones,
Joseph Prince


sábado, 23 de noviembre de 2013

Un Sacerdocio De Bendiciones



Medite En

Como también dice en otro pasaje: “Tu eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.”
Hebreos 5:6



Dios dijo esto acerca de Jesús después de que Él resucitara de entre los muertos: “Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.”  Note que el sacerdocio de Jesús no es de acuerdo al orden de Aarón, sino de Melquisedec.  El antiguo sacerdocio Aarónico de Israel estaba bajo la ley.  Y debido a que estaba bajo la ley, significaba que usted recibía bendición sólo cuando usted obedecía las leyes de Dios.  Si usted desobedecía las leyes de Dios, entonces las maldiciones caían sobre usted.


Por el contrario, el sacerdocio de Melquisedec de Jesús no reparte bendiciones y maldiciones.  Solamente reparte bendiciones. Cuando Melquisedec apareció a Abraham la primera vez, en el libro del Génesis, solamente bendiciones procedieron de su boca: “Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó a tus enemigos en tu mano” (Génesis 14:19-20).  No hubo maldiciones.


Mi amigo, a causa de la obra consumada de Jesús, usted ya no está bajo el antiguo sacerdocio en el que las maldiciones eran parte del trato.  Hoy en día, usted está bajo el nuevo y “para siempre” sacerdocio de su Sumo Sacerdote, Jesús.  Le animo a meditar sobre cómo, en este sacerdocio, solamente hay bendiciones y promesas de éxito –no maldiciones– para usted, por siempre!  Jesús le ha hecho perfectamente justo, y las bendiciones solamente coronan la cabeza de los justos (Proverbios 10:6)!


Bendiciones,

Joseph Prince


Génesis 14:19-20  “19 Y lo bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador del cielo y de la tierra;20 y bendito sea el Dios Altísimo que entregó a tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram el diezmo de todo.”


Proverbios 10:6  “Hay bendiciones sobre la cabeza del justo,pero la boca de los impíos oculta violencia.”