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jueves, 26 de diciembre de 2013

Descansa Y Disfruta Lo Que Jesús Ha Provisto



Medite En

Los cielos le pertenecen al Señor, pero a la humanidad le ha dado la tierra.
Salmo 115:16, NVI


Dios hizo todo en esta tierra, para el placer y la satisfacción del hombre.  Así como una pareja en espera arreglaría la habitación, la cuna y la ropa, para la llegada de su bebé, Dios preparó primero todo lo que el hombre necesitaba, incluyendo el jardín del Edén, así que cuando el hombre fue creado, estaba listo para solo disfrutar todo lo que Dios había creado.

De la misma manera hoy, Jesús ya ha hizo todo por ti cuando Él murió en la cruz por ti.  La obra ha sido consumada.  ¿Qué necesitas hoy?  ¿Salud? ¿Libertad financiera?  ¿Un mejor trabajo?  Cada bendición que tú vas a necesitar en esta vida, ya ha sido provista por medio del sacrificio de Jesús (2ª Pedro 1:2-3).  Y para experimentar estas bendiciones en tu vida, todo lo que tienes que hacer es creer y descansar en lo que Jesús ha hecho por ti.  Así que para de intentar hacer que las cosas sucedan por tus propios esfuerzos.  Tú no puedes añadir nada a la obra consumada de Jesús.

Amado, solo cree y descansa en todo lo que Cristo ya ha hecho por ti.  Dile al Señor hoy: “Señor, yo paro de luchar, esforzarme, empujar y manipular para obtener mi libertad.  Yo descanso en lo que Tú ya has hecho por mi y te agradezco porque Tú harás que eso suceda en mi vida!”

Bendiciones,
Joseph Prince


2ª Pedro 1:2-3  “2 Que abunden en ustedes la gracia y la paz por medio del conocimiento que tienen de Dios y de Jesús nuestro Señor.3 Su divino poder, al darnos el conocimiento de aquel que nos llamó por su propia gloria y potencia, nos ha concedido todas las cosas que necesitamos para vivir como Dios manda.”


miércoles, 13 de noviembre de 2013

Trabaje Sin La Maldición Del Estrés



Medite En

Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era Su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.
Lucas 22:44


Dios le dio a Adán un trabajo antes de que cayera en pecado.  Adán tenía que cuidar el jardín del Edén.  Así que el hombre estaba destinado a trabajar.  El trabajo era parte de su estado bendito.  Pero a causa del pecado de Adán, vino la maldición.  Dios le dijo a Adán: “Maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida... Con el sudor de tu rostro comerás el pan...” (Génesis 3:17-19).  Fue entonces que para el hombre trabajar se convirtió en estresante.  Tuvo que trabajar duro y sudar para comer de la tierra.
Mi amigo, ¿está usted trabajando duro y estresado en el trabajo este día?  ¿Está usted trabajando por largas horas, pero sin obtener los resultados deseados?  La buena noticia es que Jesús le redimió de la maldición del estrés.   ¿Cuándo sucedió esto?  Bueno, sucedió cuando el Señor estaba en otro jardín –el jardín de Getsemaní.
La Biblia nos dice que “estando en agonía, Él oraba más intensamente. Y era Su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra” (Lucas 22:44).  La sangre de Jesús tocó la tierra que estaba maldita.  Sabemos que Su sangre tiene una propiedad redentora, así que Él nos redimió de la maldición del estrés!
Amado, usted tiene un derecho comprado con sangre, a una vida de trabajo que no sea estresante, sino llena de gracia y bendiciones de Dios.  Así que empiece a confesar el favor de Dios sobre usted y su trabajo. Pídale a Él encontrar favor delante de sus jefes, colegas y clientes.  Pídale por sabiduría para hacer bien su trabajo.  Crea y véalo a Él ponerlo a usted en el lugar correcto en el momento correcto y hacerle prosperar!

Bendiciones,
Joseph Prince

Génesis 3:17-19  “17 Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. 18 Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás.”