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viernes, 2 de marzo de 2018

La Justicia De Dios No Es Hacer Lo Correcto, Sino Ser Correcto

Mas al que no trabaja, pero cree en Aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.
Romanos 4:5

¿De qué crees que se trata la justicia de Dios?  ¿De algo que tú haces o de algo que tú eres?  ¿De hacer lo correcto o de ser correcto?
La Biblia nos dice que después del sacrificio de Jesús en la cruz, Dios atribuye la justicia no a aquellos que se esfuerzan por obedecer la ley (Gálatas 2:16), sino a todos aquellos que creen en Su Hijo.  Debido a que Cristo tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia (2 Corintios 5:21), en el momento en el que creemos en Él, Dios nos trata como justos, separadamente de nuestras obras o nuestra obediencia (Romanos 4:5-8).  Esta es la justicia del nuevo pacto —una justicia que viene de la fe y no de las obras.
Tú no eres justo debido a tu rectitud moral.  No eres justo porque practicas auto-control.  No eres justo porque que lees 10 capítulos de la Biblia diariamente.  No eres justo porque te sientes justo.  Tú eres la justicia de Dios en Cristo únicamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.  Cuando crees esto, tu fe te es contada por justicia.
Y esto es para lo cual Dios quiere que uses tu fe.  Si tú eres justo por tus obras, entonces no necesitas fe.  Tampoco necesitas fe para saber que eres pecador.  Pero necesitas fe para creer y declarar que tú eres la justicia de Dios en Cristo, en medio de tus luchas con la tentación y el pecado.
Por ejemplo, cuando te sientes pésimo porque acabas de gritarle a tu esposa, Dios quiere que ejercites tu fe para ver que todavía eres justo en medio de esa falta.  Esta revelación viva de que tú sigues siendo justo, va a darte la fortaleza para amar a tu esposa y arreglar las cosas con ella.
El Diablo puede estar recordándote tu mal temperamento y cuestionar tu integridad: “¿Cómo te atreves a llamarte a ti mismo justo cuando acabas de hacer eso?”  Solo ignora sus mentiras y declara confiadamente: “Yo no soy justo debido a lo que hago o dejo de hacer.  ¡Soy justo solamente por la sangre y la obra terminada de Jesús en la cruz!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de abril de 2017

¡Por Sus Heridas Tú Eres Sano!

Ciertamente llevó Él nuestras aflicciones (enfermedades, debilidades y angustias) y sufrió nuestras tristezas y dolores [del castigo], sin embargo nosotros [por ignorancia] lo consideramos como afligido, herido, y humillado por Dios [como si tuviera lepra]. Mas Él herido fue por nuestras transgresiones, Él fue molido por nuestras culpas y pecados; el castigo [necesario para obtener] la paz y el bienestar para nosotros fue sobre Él, y por los azotes [que lo hirieron] nosotros tenemos sanidad y plenitud.
Isaías 53:4-5  (Trad. Ver. AMP)


Isaías 53:4-5 es prueba para siempre del amor del Señor por ti y Su deseo por que vivas tu plenitud.
¿Qué tan importantes son tu salud y sanidad para Él?  Son tan importantes que Él Mismo pagó el alto y terrible precio por tu plenitud.
Cuando la película La Pasión de Cristo de Mel Gibson fue lanzada, las personas se quejaron porque las escenas de la flagelación eran demasiado gráficas y violentas.  La verdad es que estas solamente reflejaron una fracción de lo que nuestro Señor realmente sufrió en nuestro lugar.
Jesús fue flagelado violentamente, más allá del reconocimiento humano por los equipos de tortura romana.  Su carne fue triturada hasta el punto de que Sus huesos quedaron expuestos, un blanco crudo en medio de la sangre y los músculos desgarrados.
Él soportó los azotes para que nosotros no tuviéramos que hacerlo.  Su cuerpo fue quebrado para que el de nosotros pudiera tener plenitud, y para que por Sus heridas, nosotros hayamos sido sanados.  ¡Mantente meditando en esta poderosa verdad y mira Su sanidad y Su salud divina manifestarse en tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,   

Joseph Prince


lunes, 21 de marzo de 2016

No Hay Nada Que Esté Mal En Dios, Ni En Su Palabra, Ni En Mi

Toda tú eres hermosa, amada mía, y no hay defecto en ti.
Cantares 4:7

Algunas veces, cuando no recibimos nuestra sanidad, nuestro rompimiento, nuestra restauración o nuestro milagro de tener hijos, no podemos sino pensar que algo está mal en nosotros.  Nos decimos a nosotros mismos: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, así que, debe haber algo que está mal en mi!”  Mi amigo, si piensas que tu milagro depende de ti, entonces estás en tierra inestable.
En el antiguo pacto, vemos la carga “todo depende de mí,”  puesta sobre el hombre.  La parte de Dios era bendecir a Su pueblo, pero solo si ellos hacían su parte al obedecer todas Sus leyes.  Si ellos no hacían su parte, ellos no solo no serían benditos, sino que sobre ellos vendría maldición.
La mayor parte del tiempo, ellos terminaban bajo maldición, porque simplemente no podían cumplir todas las leyes de Dios.  Así que, Dios halló falla en ese pacto porque aunque Él quería bendecir al hombre, los pecados del hombre le hacían difícil hacerlo.  El hombre mismo era el punto débil.
En el nuevo pacto, el hombre no tiene una parte que cumplir, excepto creer y recibir.  El nuevo pacto de la gracia, fue establecido entre Dios el Padre y Dios el Hijo —ambos infalibles y más que capaces de guardar el pacto.
Dios el Hijo es el representante del hombre.  Jesús nos representa a ti y a mí.  Así que, en este pacto, lo mucho que podemos recibir de Dios depende de lo bueno que es nuestro representante y lo perfecta que es Su obediencia.  Por supuesto, Jesús es el Hombre perfecto, de obediencia perfecta.  Así que, ¡en Él nosotros estamos calificados para recibir todas las bendiciones de Dios!  Solamente necesitamos creer y recibir.
La sangre de Jesús fue derramada por la remisión de todos tus pecados.  Tú eres ahora la justicia de Dios en Cristo. (2ª Corintios 5:21)   Por Su sacrificio perfecto, Él te ha hecho perfecto para siempre. (Hebreos 10:14)  ¡No hay mancha en ti!
Hoy, el diablo no tiene derecho de decirte que tú no puedes ser bendecido porque hay algo malo en ti.  Así que, mientras estás esperando por tu milagro, di: “¡No hay nada que esté mal en Dios, nada que esté mal en la Palabra, y nada que esté mal en mi!  ¡Yo voy a recibir mi milagro!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Por el sacrificio perfecto de Jesús por todos tus pecados, Él te ha hecho perfecto para siempre.


viernes, 13 de noviembre de 2015

Reclama Tu Restauración

Hechos 3:20-21
Y El envíe a Jesús, el Cristo designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el día de la restauración de todas las cosas…
Como creyente, tú tienes el derecho de esperar la restauración de las cosas que el diablo te ha robado.  Puede que se trate de tu salud, tu matrimonio o tus finanzas, ¡pero el tiempo de la recuperación sin duda alguna está llegando!
Hechos 3:20-21 nos dice que antes de que Jesús regrese por Su iglesia, nosotros vamos a experimentar “el día de la restauración de todas las cosas…”  ¡Qué gran esperanza nos da el saber que Dios va a restaurar para nosotros todas las cosas antes del regreso de Jesús!
Mi amigo, si el diablo te está atacando en cualquier área, dile a Dios: “Padre, yo no permitiré que el diablo me robe mi salud, mi matrimonio, a mis niños o mis finanzas.  ¡Estas bendiciones son compradas y pagadas por la sangre de Tu Hijo!” Reclama tu restauración en Cristo y el cielo te escuchará.
Vendrán los tiempos de la restauración de todas las cosas para el cuerpo de Cristo, que Su pueblo sólo obtendrá lo mejor, más fuerte, más saludable y más exitoso y glorioso!  Cuando Dios restaura, incluso bajo el antiguo pacto, Su pueblo siempre recibe mucho más que lo que habían perdido en el principio, en términos de calidad y/o cantidad.  ¿Cuánto más estará nuestra restauración bajo el nuevo pacto por la sangre derramada del Cordero de Dios?
Una mujer divorciada con un hijo adolescente vino a nuestra iglesia y aceptó al Señor en mayo de 2003.  Ella comenzó a orar por la restauración de su matrimonio y la reunión de su familia.  Ella sabía que las posibilidades de que esto sucediera, eran cercanas a cero, ya que no se había encontrado, ni hablado con su ex marido, desde su divorcio hacía 10 años. Ella ni siquiera sabía si él se había vuelto a casar.  Pero Dios hizo que sus caminos se cruzaran en una boda a finales de 2003.  Ahora, su relación ha sido sanada y junto a su hijo, ellos adoran en la iglesia como una familia.
A pesar de que lo que sucedió a esa hermana no puede sucederle a cada persona divorciada (Dios puede darte un mejor cónyuge y matrimonio), yo creo que Dios quiere que tú sepas que tus tiempos de restauración ya llegaron.  ¡El cielo está esperando a escucharte reclamar tu restauración!
Pensamiento Del Día

Tú tienes el derecho de esperar la restauración de las cosas que el diablo te ha robado.


domingo, 4 de octubre de 2015

La Luz Del Mundo Expone Tu Perfección

Juan 8:12
Jesús les habló otra vez, diciendo: “Yo Soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
Cuando yo era un adolescente, escuché a predicadores diciendo esto: “Jesús es la luz del mundo.  Así que, no pienses ni por un momento que puedes hacer cosas a Sus espaldas.  Su luz va a exponer todas las cosas malas que has hecho!” Así que, yo tenía miedo de acercarme a Dios, por temor a que Su luz gloriosa revelara mis faltas, mis debilidades y mi vergüenza.
Pero, ¿es esto lo que “la luz del mundo” hace?
La verdad se encuentra en el contexto de este versículo.  Jesús declaró que Él era la luz del mundo, justo después de haberle dicho a la mujer sorprendida en el acto de adulterio, “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban?  ¿Ninguno te ha condenado?”
Cuando ella dijo: “Ninguno, Señor,” Él le dijo a ella: “Yo tampoco te condeno. Vete; desde ahora no peques más.”  Luego, la Biblia nos dice que “Jesús les habló otra vez, diciendo: ‘Yo Soy la luz del mundo...’” (Juan 8:10-12).
Qué maravilloso es saber que cuando Jesús dijo: “Yo Soy la luz del mundo,” Su luz no era para revelar el pecado de la mujer, porque Él recién le había dicho a ella que no la condenaba.
Esto nos dice que no debemos tener miedo cuando nos acercamos a la presencia de Dios.  Él no está allí esperando para castigarnos por nuestros errores y nuestras faltas.  Su luz no es para exponer nuestros pecados y nuestra vergüenza, ni para condenarnos.  ¡No, Su luz gloriosa es para mostrarnos cuán perfectamente la sangre de Su Hijo ha lavado nuestros pecados!  Es por eso que Jesús pudo decirle a la mujer que Él no la condenaba —porque Él sería condenado por su pecado, así como por los nuestros en la cruz.
Amado, la luz de Jesús revela la verdad de que nuestros pecados han sido completamente eliminados.  Revela también lo perfecto e impecables que somos debido a la obra perfecta de Cristo en la cruz.  ¡Cuando tú sabes esto, puedes acercarte con confianza a la presencia de Dios, sabiendo que tienes la luz de la vida que te da gracia y esperanza!
Pensamiento Del Día

La luz de Jesús revela la verdad de que nuestros pecados han sido completamente eliminados.


lunes, 5 de enero de 2015

Justicia No Es Hacer Lo Correcto, Sino Ser Correcto

Romanos 4:5

Mas al que no trabaja, pero cree en Aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.

¿De qué crees que se trata la justicia?  ¿Algo que tú haces o algo que tú eres?  ¿Hacer lo correcto o ser correcto?
La Biblia nos dice que después del sacrificio de Jesús en la cruz, Dios atribuye la justicia no a aquellos que se esfuerzan por obedecer la ley (Gálatas 2:16), sino a todos aquellos que creen en Su Hijo.  Debido a que Cristo tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia (2ª Corintios 5:21),  en el momento en el que creemos en Él, Dios nos trata como justos, aparte de nuestras obras o nuestra obediencia (Romanos 4:5-8).  Esta es la justicia del nuevo pacto —una justicia que viene de la fe y no de las obras.
Tú no eres justo debido a tu rectitud moral.  No eres justo porque practicas auto-control.  No eres justo porque que lees 10 capítulos de la Biblia diariamente.  No eres justo porque te sientes justo.  Tú eres la justicia de Dios en Cristo solamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.  Cuando crees esto, tu fe es contada por justicia.
Y esto es para lo cual Dios quiere que uses tu fe.  Si tú eres justo por tus obras, entonces no necesitas fe.  Tampoco necesitas fe para saber que eres pecador.  Pero necesitas fe para creer y declarar que tú eres la justicia de Dios en Cristo, en medio de tus luchas con la tentación y el pecado.
Por ejemplo, cuando te sientes pésimo porque acabas de gritarle a tu esposa, Dios quiere que ejercites tu fe para ver que todavía eres justo en medio de esa falta.  Esta revelación viva de que tú sigues siendo justo, va a darte la fortaleza para amar a tu esposa y arreglar las cosas con ella.
El Diablo puede estar recordándote tu mal temperamento y cuestionar tu integridad: “¿Cómo te atreves a llamarte a ti mismo justo cuando acabas de hacer eso?”  Solo ignora sus mentiras y declara confiadamente: “Yo no soy justo debido a lo que hago o dejo de hacer.  ¡Soy justo solamente por la sangre y la obra terminada de Jesús en la cruz!”

Pensamiento Del Día


Tú eres la justicia de Dios en Cristo, solamente porque el sacrificio de Jesús te hizo así.


sábado, 29 de noviembre de 2014

El Espíritu Convence De Justicia

Medita En

… Él convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, por cuanto no creen en Mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no Me veréis más.
Juan 16:8-10
Cuando fui salvo, siendo joven, recuerdo que justo después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “¿Sabes lo que tienes dentro de ti ahora?”  Le dije: “No.”  Él dijo: “Una vez que eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”
Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es la campanilla que hace ding-dong dentro de ti.  Él está ahí porque cuando hagas algo que no está bien, hará: “¡Ding-dong! ¡Ding-dong!”   Y a partir de ese momento, sentí como que siempre había alguien vigilándome, no para atraparme haciendo algo bien, sino para atraparme cuando hacía algo mal.  Yo empecé a ver al Espíritu Santo, ¡como un criticón!
Estoy tan contento porque hoy lo entiendo mejor.  El Espíritu Santo no es una “campanilla de ding-dong,” y ciertamente no es un criticón.  El no convence a los creyentes de sus pecados.  Por el contrario, ¡Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!
Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes) de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros, los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de incredulidad porque ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo nos convence es de nuestra justicia.  Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo a causa de Su sacrificio.
Amado, agradece a Dios por que el Espíritu Santo está en ti para convencerte de justicia.  Cuando tú fallas, Él es la voz cálida y alentadora que señala a la cruz y te dice: “La sangre de Jesús ha quitado este pecado.  Tú sigues siendo justo.”  Él te da la fuerza para ponerte de pie otra vez y seguir caminando con Dios.  ¡Y cuando tú comprendes que eres justo, vives una vida que le da honra a Dios! 
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 16 de agosto de 2014

Cuando Todo Falla, La Sangre Funciona


Medita En
Ellos lo han vencido [a Satanás] por medio de la sangre del Cordero…
Apocalipsis 12:11
Una preciosa dama de Inglaterra nos escribió para compartir como su nuera había concebido sobrenaturalmente luego de 10 años de estar intentándolo.  Su nuera había tenido por lo menos siete tratamientos de fertilización in vitro (FIV), todos ellos sin éxito.
Pero todo esto empezó a cambiar cuando ella leyó uno de los devocionales en el que escribí: “lo que nueve plagas no pudieron hacer, la sangre lo hizo.”  Yo estaba hablando acerca de como ninguna de las nueve plagas que Moisés trajo sobre los egipcios causó que Faraón liberara a los esclavos israelitas, hasta que ellos colocaron la sangre del cordero –una imagen de la sangre de Jesús– en los dinteles de sus puertas.  Entonces y solo entonces los israelitas fueron liberados por el Faraón –todo a causa de la sangre.
Con una fresca revelación de la sangre derramada de Jesús, esta dama empezó a orar por su hijo y su nuera, declarando la sangre sobre su situación.  Pocas semanas después,  su hijo la llamó para decirle que su esposa estaba embarazada!  Esta dama escribió: “Lo que seis años de FIV no pudieron hacer, la sangre lo hizo.  Estuvimos tan emocionados de escuchar la noticia del embarazo después de todos esos años.”
Amado, la sangre derramada de Jesús por ti es lo que vence al enemigo y te califica hoy para cada una de las bendiciones de Dios.  Sin importar lo que se halla dicho sobre tu situación, pon tu fe en la sangre de Jesús y mírala actuando por ti!
Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 3 de junio de 2014

Tu Parte Es Creer

Medita En

Por tanto, hermanos, sabed que por medio de El os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de El, todo aquel que cree es justificado.
Hechos 13:38-39

Si hay una parte para que tú desempeñes en el nuevo pacto de la gracia es simplemente esta: creer.  Entonces, ¿qué es lo que Dios quiere que creas?  Él quiere que creas en Jesús y Su obra terminada, que eres completamente perdonado de todos sus pecados, y que la sangre de Jesús te limpia de todas tus injusticias e iniquidades.  Y debido al sacrificio expiatorio de Jesús, Dios quiere que creas con todo tu corazón que Sus palabras son totalmente intencionales al decir: “... Pues tendré misericordia de sus iniquidades y nunca más me acordaré de sus pecados” (Hebreos 8:12).
A los ojos de Dios, hoy tú eres hecho perfectamente justo por la obra terminada de Jesús.  El nuevo pacto enfatiza el creer que has sido perdonado de todo pecado, y que Dios los ha borrado de Su memoria. Si tú no crees esto, será imposible para ti depender de Dios y esperar que Dios te proteja, provea para ti y te bendiga.  Si no crees esto, el no creer te robará la capacidad de recibir Su bondad, Sus bendiciones, Su favor inmerecido y Su éxito en tu vida.  Así que cree.  ¡Sólo cree!
Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 29 de abril de 2014

No Más Condenación

Medita En

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús...
Romanos 8:1


Muchas personas están enfermas hoy a causa de la culpa y la condenación.
¡La condenación mata!  Las personas se condenan a sí mismas por sus pecados y fallas, reciben condenación de otras personas y hasta creen que Dios los está condenando a una vida de enfermedad.
Las buenas nuevas del evangelio son que no hay ABSOLUTAMENTE ninguna condenación para los que estamos en Cristo, porque Cristo ya fue condenado en el Calvario, en nuestro lugar!
Amado, recibe hoy libremente el regalo de Dios de no condenación, meditando en ello y dándole gracias a Él.  Cuando descubres y recibes el regalo de Dios de no condenación, recibes tu sanidad y la plenitud que deseas, completamente pagadas por la sangre de Su Hijo!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 22 de febrero de 2014

Sin ‘Peros’ En Las Buenas Nuevas

Medita En

Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios.
Efesios 2:8

Imagine tener un tío rico que viene un día y le dice: “Tengo muy buenas noticias para ti.  Yo se que tú estás necesitando mucho un carro para la familia, así que te compré uno realmente bonito!  Te quedarías boquiabierto con esta buena noticia.  Pero antes de que puedas agradecerle, él dice: “Es todo tuyo… PERO tienes que pagarme mensualmente cuotas mensuales de $1,000 por él.”

De repente, lo que empezó como una “buena noticia” no resulta ser tan buena noticia después de todo.  ¿Por qué?  Porque contiene un gran “¡PERO!”  El “regalo” no es genuino porque lleva con él una condición.

Tristemente, así es como muchas personas entienden las buenas nuevas del evangelio de Jesucristo.  A ellos se les ha dicho: “Si, tú eres salvo por la gracia de Dios, PERO de ahora en adelante, tienes que asegurarte de venir a la iglesia, leer tu Biblia, orar, servir, vestirte decentemente… para mantener tu salvación.”  Como el carro, la salvación no es realmente un regalo gratuito –tú tienes que merecerlo con “cuotas” de buenas obras.

Amado, las buenas obras son importantes, pero estas no pueden salvarte.  La única cosa que puede salvarte es la sangre de Jesús.  Y cuando tu pones tu fe en Jesús y Su obra terminada, tú eres salvo por toda la eternidad, sin condiciones porque la gracia no es gracia si tus obras tienen algo que ver en ella (Romanos 11:6)!  Es por eso que el evangelio de la gracia de Dios es verdaderamente BUENA NOTICIA!  Y es entender y creer esto lo que produce buenos frutos de fe y justicia en tu vida!

Bendiciones,
Joseph Prince



Romanos 11:6  “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.”


viernes, 29 de noviembre de 2013

El Espíritu Te Convence De Justicia



Medite En

… El, convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, porque no creen en mí; de justicia, porque yo voy al Padre y no Me veréis más.
Juan 16:8-10


Cuando fui salvo siendo joven, recuerdo como después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “Sabes qué tienes ahora adentro de ti?”  Yo dije: “No.”  Él dijo: “Una vez eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”

Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es el timbre ding-ding dentro de ti.  Él está allí porque cuando tú hagas algo incorrecto, Él hará: ‘¡Ding-ding!  ¡Ding-ding!’”  Y de ahí en adelante, yo sentía como si siempre había alguien vigilándome, no para descubrirme haciendo lo correcto, sino para descubrirme haciendo lo incorrecto.  Comencé a ver al Espíritu Santo como un criticón!

Estoy tan contento porque entiendo mejor ahora.  El Espíritu Santo no es  un “timbre ding-ding,” y ciertamente no es un criticón.  Él no convence a los creyentes de sus pecados.  Al contrario, Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!

Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes), de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de no creer, porque nosotros ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo si nos convence es de nuestra justicia.   Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo debido a Su sacrificio.

Amado, agradezca a Dios por que el Espíritu Santo está en usted para convencerle de justicia.  Cuando usted falla, Él es la voz tierna y esperanzadora que le señala hacia la cruz y le dice: “La sangre de Jesús ha eliminado este pecado.  Tú todavía eres justo.”  Él te da la fuerza para levantarte nuevamente sobre tus pies y seguir caminando con Dios.  Y cuando tú sabes que eres justo, tú vas a vivir una vida que honra a Dios!

Bendiciones,
Joseph Prince