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sábado, 22 de febrero de 2020

Tener Todas Las Cosas Añadidas


Inspiración de Gracia
Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:33)
Tú probablemente seas una persona responsable que está preocupada por mantener bien a su familia —asegurándose de que haya comida en la mesa, dinero para las necesidades de los niños, sus comodidades y educación, etc.
¿Qué tiene Dios para decirnos acerca de estas preocupaciones legítimas?  Según Mateo 6:31, Él nos dice: “No se preocupen.”  Ahora, Él no está diciendo que nosotros no necesitamos todas estas cosas, porque en la misma porción de las Escrituras, Él dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas.” (Mateo 6:32).
Así que, a Dios le importa que nosotros tengamos estas cosas.  Él quiere que tengamos todas estas cosas.  De hecho, Él quiere que todas estas cosas nos sean añadidas.  Y Él nos dice que la manera en que estas cosas nos serán añadidas es buscando primero el reino de Dios y Su justicia.  Por lo tanto, nuestra prioridad número uno todos los días debe ser buscar el reino de Dios y Su justicia, no buscar añadirnos estas cosas por nosotros mismos.
¿Pero qué es Su justicia?  Su justicia no tiene que ver con el comportamiento correcto.  Es estar en la posición correcta delante del Padre.  Y es la eliminación de toda la culpabilidad, lo que te hace capaz de estar de pie delante de Dios.  Esto no es algo que obtienes a través del comportamiento correcto.  Es un regalo de Dios.  Pablo lo llama “el don de la justicia.” (Romanos 5:17)  Y “buscar” este regalo es estar consciente del hecho de que tú lo tienes, para confesar que eres justo en Cristo.
Entonces, esta justicia que se nos dice que busquemos no se trata del comportamiento correcto, sino de la posición correcta delante de Dios, lo cual nos llega como un regalo cuando recibimos la salvación.  ¡En la cruz, Jesús no solo eliminó nuestros pecados, Él también nos dio Su justicia para que hoy nosotros podamos acercarnos confiadamente al trono de Dios y recibir libremente todo lo que Él murió para darnos!  ¡Aleluya!
Hoy, si tú quieres proveerle a tu familia las buenas cosas de la vida, ten la seguridad de que tu Padre celestial sabe que necesitas estas cosas.  ¡Solo busca Su justicia, no la tuya propia, y “todas estas cosas te serán añadidas”!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 6 de enero de 2020

Tú Tienes Justicia De Primera Clase


Inspiración de Gracia
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Algunos cristianos creen que ellos tienen que trabajar para hacerse más justos.  Y se golpean a sí mismos cuando hacen algo mal.  No se dan cuenta de que al hacer estas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino que están tratando de establecer su propia justicia mediante su conducta correcta, respetuosa de la ley.
La justicia no se trata de mantener una conducta correcta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros a través de Jesús.  Y dado que es un regalo, nosotros no podemos ganarlo por nuestra conducta correcta, respetuosa de la ley.  ¡Nosotros solo podemos recibirlo!
¿Cómo recibimos entonces este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo a Jesús “que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Nosotros somos tan justos como lo es Jesús!
Pero algunos cristianos piensan que en el cuerpo de Cristo, hay diferentes clases de justicia, como las clases de los asientos en un avión.  Ellos piensan que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase empresarial y unos pocos tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Entonces nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos ante los ojos de Dios!  ¡Nosotros no podemos sino tener justicia de primera clase!
Tú podrías decir: “Pastor Prince, no entiendo.  ¿Cómo puedo ser justo cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conoció pecado, se convirtió en pecado por nosotros.  Jesús no conoció pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
Del mismo modo, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hacíamos justicia y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos convertimos en la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en nuestro lugar.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buenas noticias!  ¡Qué gracia tan asombrosa!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 14 de julio de 2019

Si Tan Solo Supieras


Medita En
“Si tan solo supieras el regalo que Dios tiene para ti y con quién estás hablando, tú me pedirías a Mí, y Yo te daría agua viva…Cualquiera que beba de esta agua [del pozo] pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que Yo doy no tendrán sed jamás.  Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna”.  (Juan 4:10, 13–14, NTV)
Juan 4 cuenta la historia de una mujer samaritana rechazada que se encontró con Jesús cuando llegó a sacar agua a un pozo.  Cuando ella le preguntó a Jesús por qué Él (un judío) le pedía a ella (una despreciable samaritana) un trago de agua, esta fue Su asombrosa respuesta: Que ella le pediría a Él agua viva, lo único que la satisfaría por dentro y apagaría su profunda sed de aceptación y amor, para siempre.
¡Qué maravilloso Salvador!  Aunque esta mujer tenía un pasado en el que buscaba el amor en todos los lugares equivocados y éste la aprisionaba en vergüenza y autorechazo, Jesús la encontró en su punto de mayor necesidad y se ofreció a Sí Mismo, el agua viva.  Él sabía todo lo que ella había hecho y aun así, le ofreció la verdadera intimidad que satisface plenamente todas las necesidades dolorosas.  La invitó a descubrir, probar y experimentar Su amor perfecto e incondicional.
Jesús te dice a ti lo mismo hoy: Si tan solo supieras quién es El que viene a ti en tus momentos más oscuros y débiles.  Si tan solo supieras que Este regalo de Dios nunca te dejará ni te abandonará, que ha ido delante de ti y que viene a ti en medio de tus tormentas.  Si tan solo supieras que El que se acerca a ti, incluso cuando has fallado, no guarda contra ti ninguno de tus errores pasados, ni fallas del presente.
Amado, si tan solo conocieras Este regalo de Dios que te ofrece el agua viva de Su infinito amor incondicional y bebieras de ese amor, tú nunca volverías a tener sed.  No necesitarías buscar amor o aceptación en todos los lugares equivocados, ni tener tu corazón roto y temeroso del futuro, ni tener una vida descarrilada.  Tú podrías levantarte con una fresca expectativa de bien todos los días.
Jesús, en esencia, estaba invitando a la mujer a pedirle a Él del agua viva de Su amor.  ¿Harías eso hoy?  ¡Tu vida nunca volverá a ser la misma cuando experimentes personalmente Su amor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 20 de mayo de 2018

Tener Todas Las Cosas Añadidas


Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33
Tú probablemente seas una persona responsable que está preocupada por proveer adecuadamente para su familia —ocupado en que haya comida en la mesa, dinero para las necesidades de los niños, comodidad, educación, y así.
¿Qué tiene que decirnos Dios acerca de estas preocupaciones legítimas?  Según Mateo 6:31, Él nos dice: “No se preocupen.”  Ahora, Él no está diciendo que nosotros no necesitamos todas esas cosas porque en la misma porción de la escritura, Él dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.” (Mateo 6:32)
Así que, Dios se preocupa de que nosotros tengamos estas cosas.  Él quiere que nosotros tengamos todas estas cosas.  De hecho, Él quiere que todas estas cosas nos sean añadidas.  Y Él nos dice que la manera en que estas cosas nos serán añadidas es que nosotros primero busquemos el reino de Dios y Su justicia.  Y no es buscando añadir todas estas cosas para nosotros mismos.
Pero, ¿qué es justicia?  Justicia no es buen comportamiento.  Es la posición correcta delante del Padre.  Es la limpieza de toda tu culpa, que te hace capaz de estar de pie delante de Dios.  No es algo que tú alcanzas mediante el buen comportamiento.  Es un regalo de Dios.  Pablo lo llama: “El regalo de la justicia.” (Romanos 5:17)  Y “buscar” este regalo es estar consciente del hecho de que tú lo tienes, es también, confesar que tú eres justo en Cristo. 
Así que, esta justicia que se nos dice que busquemos, no es buen comportamiento, sino la posición correcta delante de Dios, que viene a nosotros como un regalo cuando recibimos la salvación.  En la cruz, Jesús no solo quitó nuestros pecados, ¡Él también nos dio Su justicia, para que hoy, nosotros podamos acercarnos confiadamente delante del trono de Dios, y recibir libremente, todo lo que Él murió para darnos!
Hoy, si tú quieres proveer para tu familia las cosas buenas de la vida, asegúrate que tu Padre celestial sepa que tú necesitas todas estas cosas.  Solo busca Su justicia, no tu propia justificación, ¡y “todas esas cosas te serán añadidas”!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 3 de marzo de 2018

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2 Corintios 5:21
Algunos cristianos creen que tienen que esforzarse para llegar a ser más justos.  Y luego se lastiman a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia de Dios no se relaciona a una buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Y cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “que no conoció pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como lo  es Jesús!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100% justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 26 de mayo de 2017

No Más Condenación

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús…
Romanos 8:1


Muchas personas están enfermas hoy a causa de culpa y condenación.
¡La condenación mata!  Las personas se condenan a sí mismas por sus pecados y sus fallas, reciben condenación de otras personas y hasta creen que Dios los está condenando a una vida de enfermedad.
Las buenas nuevas del evangelio son, ¡que no hay ABSOLUTAMENTE ninguna condenación para los que estamos en Cristo Jesús, porque Cristo ya fue condenado en el Calvario, en nuestro lugar!
Amado, recibe hoy libremente el regalo de Dios de no condenación, meditando en ello y dándole gracias a Él.  Cuando descubres y recibes el regalo de Dios de no condenación, recibes tu sanidad y la plenitud que deseas, ¡completamente pagadas por la sangre de Su Hijo!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 19 de marzo de 2016

Tener Todas Las Cosas Añadidas

Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33

Tú probablemente seas una persona responsable que está preocupada por proveer adecuadamente para su familia —ocupado en que hay comida en la mesa, dinero para las necesidades de los niños, comodidad, educación, y así.
¿Qué tiene que decirnos Dios acerca de estas preocupaciones legítimas?  Según Mateo 6:31, Él nos dice: “No se preocupen.”  Ahora, Él no está diciendo que nosotros no necesitamos todas esas cosas porque en la misma porción de la escritura, Él dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.” (Mateo 6:32)
Así que, Dios se preocupa de que nosotros tengamos estas cosas.  Él quiere que nosotros tengamos todas estas cosas.  De hecho, Él quiere que todas estas cosas nos sean añadidas.  Y Él nos dice que la manera en que estas cosas nos serán añadidas es que nosotros primero busquemos el reino de Dios y Su justicia.  Y no es buscando añadir todas estas cosas para nosotros mismos.
Pero, ¿qué es justicia?  Justicia no es buen comportamiento.  Es la posición correcta delante del Padre.  Es la limpieza de toda tu culpa, que te hace capaz de estar de pie delante de Dios.  No es algo que tú alcanzas mediante el buen comportamiento.  Es un regalo de Dios.  Pablo lo llama: “El regalo de la justicia.” (Romanos 5:17)  Y “buscar” este regalo es estar consciente del hecho de que tú lo tienes, es también, confesar que tú eres justo en Cristo. 
Así que, esta justicia que se nos dice que busquemos, no es buen comportamiento, sino la posición correcta delante de Dios, que viene a nosotros como un regalo cuando recibimos la salvación.  En la cruz, Jesús no solo quitó nuestros pecados, ¡Él también nos dio Su justicia, para que hoy, nosotros podamos acercarnos confiadamente delante del trono de Dios, y recibir libremente, todo lo que Él murió para darnos!
Hoy, si tú quieres proveer para tu familia las cosas buenas de la vida, asegúrate que tu Padre celestial conozca que tú necesitas todas estas cosas.  Solo busca Su justicia, no tu propia justificación, ¡y “todas esas cosas te serán añadidas”!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Jesús nos dio Su justicia para que nosotros podamos acercarnos confiadamente al trono de Dios, ¡y recibir libremente todo lo que Él murió para darnos!


lunes, 1 de febrero de 2016

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros,
para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2a Corintios 5:21

Algunos cristianos creen que tienen que trabajar para llegar a ser más justos.  Y luego se lastiman a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia de Dios no se relaciona a una buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Y cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “que no conoció pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que, hoy nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como lo  es Jesús!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva, y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos Su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día


Nosotros tenemos justicia de primera clase, la cual hemos recibido como un regalo de Dios por medio de Jesús.


domingo, 22 de febrero de 2015

Teniendo Todas Las Cosas Añadidas

Mateo 6:33
Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Tú probablemente seas una persona responsable, que está preocupada por proveer adecuadamente para tu familia —estando seguro de que hay comida en la mesa, dinero para las necesidades de los niños, comodidad y educación, y así.
¿Qué tiene que decirnos Dios acerca de estas preocupaciones legítimas?  Según Mateo 6:31, Él nos dice: “No se preocupen.”  Ahora, Él no está diciendo que nosotros no necesitamos todas esas cosas porque en la misma porción de la escritura, Él dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas” (Mateo 6:32).
Así que, Dios se preocupa de que nosotros tengamos estas cosas.  Él quiere que nosotros tengamos todas estas cosas.  De hecho, Él quiere que todas estas cosas nos sean añadidas.  Y Él nos dice que la manera en que estas cosas nos serán añadidas es que nosotros primero busquemos el reino de Dios y Su justicia.  No es que busquemos añadir todas esas cosas para nosotros mismos.
Pero, ¿qué es justicia?  Justicia no es buen comportamiento.  Es la posición correcta delante del Padre.  Es la limpieza de toda tu culpa, que te hace capaz de estar de pie delante de Dios.  No es algo que tú alcanzas mediante el buen comportamiento.  Es un regalo de Dios.  Pablo lo llama: “El regalo de la justicia” (Romanos 5:17).  Y “buscar” este regalo es estar consciente del hecho de que tú lo tienes, es también, confesar que tú eres justo en Cristo. 
Así que, esta justicia que se nos dice que busquemos, no es buen comportamiento, sino la posición correcta delante de Dios, que viene a nosotros como un regalo cuando recibimos la salvación.  En la cruz, Jesús no solo quitó nuestros pecados, ¡Él también nos dio Su justicia, para que hoy, nosotros podamos acercarnos confiadamente delante del trono de Dios y recibir libremente, todo lo que Él murió para darnos!
Hoy, si tú quieres proveer para tu familia las cosas buenas de la vida, asegúrate que tu Padre celestial conozca que tú necesitas todas estas cosas.  Solo busca Su justicia, no tu propia justificación, ¡y “todas esas cosas te serán añadidas”!
Pensamiento Del Día

Jesús nos dio Su justicia para que nosotros podamos acercarnos confiadamente al trono de Dios y recibir libremente todo lo que Él murió para darnos!


martes, 6 de enero de 2015

Tú Tienes Justicia De Primera Clase

2a Corintios 5:21
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
Algunos cristianos creen que tienen que trabajar para llegar a ser más justos.  Y luego se hieren a sí mismos cuando cometen un error.  No se dan cuenta de que haciendo esas cosas, ellos no están buscando la justicia de Dios, sino están tratando de establecer su propia justicia por medio de guardar la ley y una conducta correcta. 
La justicia no se trata de una Buena conducta.  Esta es un regalo de Dios para nosotros, por medio de Jesús.  Y ya que es un regalo, nosotros no podemos ganarla por guardar la ley y la buena conducta.  ¡Nosotros solamente la recibimos!
¿Cómo recibimos este regalo?  Lo recibimos por medio de la cruz.  Dios hizo que Jesús “quien no conocía pecado, fuera hecho pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él”.  Así que hoy, nosotros somos la justicia de Dios en Cristo.  ¡Somos tan justos como Jesús es!
Pero algunos de nosotros pensamos que en el cuerpo de Cristo hay diferentes clases de justicia, así como las diferentes clases de un viaje en avión.  Pensamos que algunos de nosotros tenemos justicia de clase económica, otros tienen justicia de clase ejecutiva, y unos pocos seleccionados tienen justicia de primera clase.
¡Esto no tiene sentido!  Cuando Dios nos dio a Jesús, Él se convirtió en nuestra justicia.  Así que nosotros tenemos Su justicia.  ¡Esto significa que somos 100 por ciento justos a los ojos de Dios!  ¡No podemos sino tener justicia de primera clase!
Puede que digas: “No entiendo, Pastor Prince. ¿Cómo puedo yo ser justo, cuando he obrado mal?”  Piensa en esto: Jesús, quien no conocía pecado, fue hecho pecado por nosotros.  Jesús no conocía pecado, no cometió pecado y en Él no había pecado.  Pero en la cruz, Él recibió nuestro pecado y se convirtió en pecado por nosotros.
De la misma manera, nosotros, que éramos pecadores, no conocíamos la justicia, no hicimos justicia, y en nosotros no había justicia.  Pero en la cruz, nosotros recibimos Su justicia y nos volvimos la justicia de Dios en Cristo Jesús.
En la cruz, el intercambio divino se llevó a cabo.  Jesús tomó nuestro lugar para que nosotros pudiéramos tomar Su lugar.  Él no merecía ser hecho pecado, pero fue hecho pecado en lugar nuestro.  Nosotros no merecíamos ser hechos justos, pero fuimos hechos justos porque recibimos su justicia.  ¡Que buena noticia!  ¡Que gracia tan maravillosa! 

Pensamiento Del Día


Nosotros tenemos justicia de primera clase, la cual hemos recibido como un regalo por medio de Jesús.


martes, 29 de abril de 2014

No Más Condenación

Medita En

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús...
Romanos 8:1


Muchas personas están enfermas hoy a causa de la culpa y la condenación.
¡La condenación mata!  Las personas se condenan a sí mismas por sus pecados y fallas, reciben condenación de otras personas y hasta creen que Dios los está condenando a una vida de enfermedad.
Las buenas nuevas del evangelio son que no hay ABSOLUTAMENTE ninguna condenación para los que estamos en Cristo, porque Cristo ya fue condenado en el Calvario, en nuestro lugar!
Amado, recibe hoy libremente el regalo de Dios de no condenación, meditando en ello y dándole gracias a Él.  Cuando descubres y recibes el regalo de Dios de no condenación, recibes tu sanidad y la plenitud que deseas, completamente pagadas por la sangre de Su Hijo!
Bendiciones,

Joseph Prince