recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta culpa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta culpa. Mostrar todas las entradas

martes, 29 de abril de 2014

No Más Condenación

Medita En

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús...
Romanos 8:1


Muchas personas están enfermas hoy a causa de la culpa y la condenación.
¡La condenación mata!  Las personas se condenan a sí mismas por sus pecados y fallas, reciben condenación de otras personas y hasta creen que Dios los está condenando a una vida de enfermedad.
Las buenas nuevas del evangelio son que no hay ABSOLUTAMENTE ninguna condenación para los que estamos en Cristo, porque Cristo ya fue condenado en el Calvario, en nuestro lugar!
Amado, recibe hoy libremente el regalo de Dios de no condenación, meditando en ello y dándole gracias a Él.  Cuando descubres y recibes el regalo de Dios de no condenación, recibes tu sanidad y la plenitud que deseas, completamente pagadas por la sangre de Su Hijo!
Bendiciones,

Joseph Prince


domingo, 19 de enero de 2014

Jesús Perdona Y Restaura!



Medita En

En El tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.
Efesios 1:7


La restauración de Pedro por Jesús es una de las escenas más conmovedoras del Nuevo Testamento.  El Señor no solo perdonó a Pedro, quien lo había negado, no una sino tres veces por salvarse a sí mismo, sino que además lo restauró y le confió a él, el cuidado de la entonces recién iniciada iglesia.

Cuando Jesús se levantó de la sepultura, Él instruyó al ángel en la tumba, que le dijera a María que “fuera y lo contara a Sus discípulos –y a Pedro (Marcos 16:7).  Pedro fue especialmente mencionado porque Jesús sabía que después de tal error que le rompió el corazón, el discípulo probablemente estaba lleno de culpa y pesar.

Pedro, por el otro lado, pensó que con su traición y la muerte de Jesús, probablemente todo se habría acabado para él.  Así que regresó a su antiguo trabajo.  Y fue allí que Jesús lo encontró, pescando en el Mar de Galilea.  La Biblia nos dice que Jesús le dio a Pedro y a los pescadores una pesca abundante, y también les preparó el desayuno en las brasas (Juan 21:1-18).  La escena de los hombres sentados alrededor de una fogata para calentarse en la madrugada, debe haberle recordado dolorosamente a Pedro, lo que había hecho uno días atrás (Juan 18:17-18, 25-26).  ¿Qué era lo que estaba haciendo el Señor?  Él estaba mostrándole a Pedro que Él no mantendría este pecado en su contra, y que Pedro no tenía que estar asustado por ese recuerdo, nunca más!

¡Qué Salvador tan compasivo tenemos!  Él conoce todo acerca de nuestras fallas, pero no las mantiene contra nosotros, porque Él nos ha perdonado y justificado completamente por medio de Su muerte en la cruz.  Como Pedro, permite que el perdón y el amor del Señor por ti, te restaure y te impulse a ese destino dado por Dios!

Bendiciones,
Joseph Prince


lunes, 9 de diciembre de 2013

¡El Precio Fue Pagado!



Medite En

Él mismo es el sacrificio que pagó por nuestros pecados –y no sólo los nuestros sino también los de todo el mundo.
1ª Juan 2:2, NTV


Cuando la culpa y la condenación son un gran peso en su consciencia, muchas personas sienten la necesidad de pagar por sus pecados.  Para apaciguar el sentimiento de haber fallado, ellos se castigan a sí mismos reprochándose mentalmente de manera repetida por sus fallas, y algunos incluso van tan lejos, que se ocasionan lesiones o daños en sus propios cuerpos.  Y cuando las cosas no salen bien en sus estudios, su trabajo o sus relaciones, ellos se dicen a sí mismos que se merecen los resultados negativos.  Ellos no sienten que merecen tener éxito en lo que hacen.

Mi amigo, la respuesta a tu consciencia de culpa, falla o insuficiencia, es la cruz.  La cruz declara: “Jesús, quien no tiene pecado ni mancha, el Hijo amado de Dios, murió en tu lugar.  ¡Allí está tu castigo!  Él fue clavado.  Él fue cortado.  Él fue herido por tus transgresiones.  Él fue molido para que tú no tuvieras que ser molido.  ¡Él murió joven para que tú no tengas que morir joven!”

Nuestra consciencia se satisfice cuando miramos a la cruz y vemos a Jesucristo colgando de ella, suspendido entre el cielo y la tierra.  Él que no conoció pecado, se convirtió en nuestro pecado, y Él llevó la plenitud de la santa y justa ira de Dios en Su propio ser, a nombre nuestro.

Cuando miramos a la cruz y comprendemos: “Ahí está mi castigo.  Ahí está mi muerte,” nuestra consciencia dice: “Paz.  Está pagado.”  Ya no tenemos que herirnos a nosotros mismos.  No tenemos que golpearnos a nosotros mismos.  Jesús sufrió todo por nosotros, para que nosotros podamos tener todas Sus bendiciones y reinar en la vida.  Solo Él es el sacrificio de expiación por todos nuestros pecados.  ¡Aleluya!

Bendiciones,
Joseph Prince


domingo, 2 de junio de 2013

Ponga Su Atención En La Obra Consumada De Jesús



Medite En

Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo.
2ª Corintios 10:5


El diablo no es llamado “el acusador de nuestros hermanos” por nada (Apocalipsis 12:10).  Cuando usted haya hecho algo mal, él se lo recordará de día y de noche.  Incluso cuando haya hecho algo correcto, él le dirá que no era suficientemente bueno.
Al enemigo le encanta sacar a relucir sus fallas, para poner su atención en la forma en que su comportamiento le ha descalificado de la aceptación, el amor y las bendiciones de Dios.  A él le encanta apilar condena sobre usted y darle un sentimiento de culpa y separación de Dios.  Él sabe que cuanta más condenación y culpa usted experimente, más probabilidades hay de que usted se sienta alejado de Dios y viva una vida derrotada.
Amado, la única manera de salir de este círculo vicioso de derrota, es poniendo su atención en la obra consumada de Jesús.  Lleve cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo en la cruz.  A través de SU perfecta obediencia y muerte en la cruz, Él ha quitado su condenación y le ha hecho apto para recibir la aceptación, el amor y las bendiciones de Dios para siempre!

Bendiciones,
Joseph Prince


Apocalipsis 12:10  “Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.”


lunes, 29 de abril de 2013

No Más Condenación



Medite En

Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús.
Romanos 8:1


Muchas personas están enfermas hoy a causa de la culpa y la condenación.
¡La condenación mata!  Las personas se condenan a sí mismas por sus pecados y sus fallas, reciben condenación de otros e incluso piensan que Dios los está condenando a una vida de enfermedad.
La buena noticia del evangelios es que no hay ABSOLUTAMENTE ninguna condenación para nosotros que estamos en Cristo, porque Cristo ya ha sido condenado en nuestro lugar, en el Calvario!
Amado, reciba libremente el regalo de Dios de no condenación, al meditar hoy en ello y agradecérselo a Él.  Cuando extienda la mano y reciba el regalo de Dios de no condenación, usted recibirá su sanidad y la plenitud que anhela, totalmente pagadas por la sangre de Su Hijo!

Bendiciones,
Joseph Prince


miércoles, 17 de abril de 2013

A Él Le Importan Sus Pensamientos



Medite En
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.
Isaías 26:3

Los médicos nos dicen que muchas de las enfermedades que sufrimos en el cuerpo son psicosomáticas, lo que significa que son el resultado de estrés mental o emocional al que nos sometemos.
Tal vez usted ha sido abusado o herido emocionalmente por alguien en quien confiaba.  Quizás usted todavía se siente enojado y herido cuando piensa en ello.  Amado, quiero animarle a empezar a involucrar a Jesús.  Él es su respuesta.  Vea al Señor sosteniéndole, curando sus heridas suavemente.  Véalo restaurándole, poniendo valentía en su corazón y quitando todo sentimiento de vergüenza y culpa.
En la cruz, Jesús tomó sobre sí la amarga punzada de cada una de sus frustraciones, heridas y dolores emocionales cuando llevaba la corona de espinas en su nombre (Juan 19:02).  Lo hizo de modo que usted pueda ser libre de temor, depresión y estrés.
Este día, traiga al Señor a todas las situaciones de estrés, en lugar de permitir que este se acumule y afecte su salud.  Deje que Jesús sature su corazón y su mente con Su paz y descanso.

Bendiciones,
Joseph Prince


Juan 19:2  “Y los soldados entretejieron una corona de espinas, y la pusieron sobre su cabeza, y le vistieron con un manto de púrpura.”