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viernes, 6 de septiembre de 2019

Reina Al Recibir La Obra Terminada


Medita En
Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es! E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.  (Juan 19:30)
Amado, tú reinas en la vida a través de Jesucristo con solo recibir dos cosas de parte de Él: la abundancia de la gracia y el don de la justicia. (Rom. 5:17)  La manera de Dios no tiene que ver con alcanzar, más bien tiene que ver con recibir.  Pero muchos cristianos continúan viviendo basados en el sistema de logros del mundo.
El sistema de éxito del mundo está construido sobre los pilares gemelos del esfuerzo propio y la diligencia.  El mundo te dice que cuanto más hagas, cuanto más duro trabajes y mientras más horas dediques, más éxito alcanzarás.  La manera del mundo es incomodarte para que trabajes más duro, para que te olvides de asistir a la iglesia los domingos, para que pases menos tiempo con tu familia y para que pases más tiempo en la oficina trabajando durante las noches, los fines de semana e incluso los días festivos.  Estoy seguro que has escuchado que se necesita “pagar el precio”, después de todo, “sin dolor, no hay ganancia”, ¿verdad?
Sin embargo, la manera de Dios no es que seamos bendecidos por nuestros propios esfuerzos.  Tú no puedes ganar las bendiciones de Dios por tu comportamiento.  Las bendiciones de Dios están basadas completamente en Su gracia.  Sus bendiciones sobre tu vida son inmerecidas, no ganadas y no eres digno de ellas.  En otras palabras, no hay nada que puedas hacer para merecer Sus bendiciones, ya que éstas están basadas completamente en recibir a Jesús y a través de Su obra terminada, la abundancia de la gracia y el don de la justicia.
Dios quiere que dejemos de tratar de alcanzar y comencemos a recibir el favor, las bendiciones y la sanidad que Jesús obtuvo para nosotros en la cruz.  Cuando Él colgaba en la cruz hace unos dos mil años, gritó en voz alta: “¡Consumado es!”  Todo lo que tú y yo necesitamos para reinar en la vida se obtuvo a nuestro favor en el Calvario.  Por eso llamamos a lo que Jesús hizo en la cruz, “Su obra terminada”.  Él la terminó.  Él la hizo completa.  ¡Ya fue hecha!
Amigo, lo único que funciona es la obra terminada.  Así que deja de intentar hacer lo que ya está hecho.  Deja de hacer y comienza a recibir lo que Jesús hizo ya.  Deja de esforzarte y trabajar dolorosamente para alcanzar tus objetivos con tus propias fuerzas y sabiduría.  En cambio, elige ver que Jesús ya terminó la obra.  Todo lo que tú necesitas en esta vida Él ya lo ha provisto para ti a través de la cruz.  Descansa en Su favor inmerecido y Su amor por ti.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 2 de agosto de 2019

Encuentro Con La Persona De La Gracia, Jesucristo


Medita En
¿Entonces qué? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? ¡De ningún modo!  (Romanos 6:15)
Cuando yo comparto —incluso de la Biblia— el regalo de la justificación que tenemos por medio de Cristo, inevitablemente alguien pregunta: “Pero, Pastor Prince, si usted predica que ante el Señor fuimos hechos justos para siempre, sin que se tome en cuenta nuestras propias obras y nuestro cumplimiento de la ley, ¿no saldrá la gente y vivirá una vida licenciosa?  ¿No le dará esto a la gente una licencia para pecar?”
Al abordar esta pregunta que el versículo de hoy trata magníficamente, permíteme aclarar esto explícitamente en blanco y negro, de modo que no haya duda en la mente de nadie: ¡Yo, Joseph Prince, estoy vehementemente, completamente, agresivamente e irrevocablemente contra el pecado!  El pecado es malo.  Yo no apruebo el pecado.  El estilo de vida de pecado solo conduce a la derrota y la destrucción.  Mi objetivo es que las personas vivan una vida de victoria sobre el pecado, pero no creo que la vida de victoria venga al predicar la ley.  Yo estoy convencido de que esto sucede al predicar la gracia de Dios.
Cuando visites nuestra iglesia, no vas a encontrar a una congregación que, habiendo recibido las buenas noticias de la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia, quiera escapar y comenzar a vivir en pecado.  De hecho, algunos de los principales empresarios, ejecutivos, emprendedores, abogados, contadores y consultores de mi país asisten a nuestra iglesia y vas a encontrar a una congregación que está profundamente enamorada de la persona de Jesús.  Vas a escuchar testimonios maravillosos y sorprendentes de cómo se han restaurado los matrimonios, cómo se han curado milagrosamente las enfermedades terminales, cómo se han superado sobrenaturalmente las adicciones y las ataduras del pasado, otros testimonios asombrosos que brindan las buenas nuevas de Jesús.
Lo que verás en nuestra congregación es que el pecado pierde su atractivo cuando te encuentras con la persona de la gracia, Jesucristo y te das cuenta de todo lo que Él ha hecho por ti en la cruz y todo lo que te ha bendecido por medio de ella.  Vas a comenzar a darte cuenta de que se te ha dado este gran regalo de la justificación y que no hiciste nada para merecerlo.  No hiciste nada para ganarlo y no hiciste nada que te hiciera digno de recibirlo.
Entonces, ¿haría ese encuentro con Jesús que tú quieras salir y pecar?  ¡Por supuesto que no!  Por el contrario, tu encuentro con Jesús hará que te enamores completamente de Él otra vez.  Te hará un mejor esposo, un mejor padre, una mejor ama de casa, un mejor estudiante.  Te convertirá en alguien que desea con todo su corazón guardar la gloria de nuestro Señor Jesús viviendo una vida en victoria sobre el pecado, por Su gracia y Su fuerza.  El preocuparte por Cristo en vez de por ti mismo, hará que comiences a reinar en la vida a través de Jesucristo.  ¡Esto es a lo que llamamos la Revolución de la Gracia!
La Palabra de Dios dice: “Despierten y no pequen más…” (1Cor. 15:34, NBV)  ¡Cuanto más te des cuenta de que eres justo, más vas a experimentar la victoria sobre el pecado!  ¡Así que despierta cada mañana y agradece que tú eres la justicia de Dios en Jesucristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de junio de 2019

Vestido Con El Manto De Justicia


Medita En
En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se regocijará en mi Dios; porque Él me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia como el novio se engalana con una corona, como la novia se adorna con sus joyas.  (Isaías 61:10)
Después de haber predicado un mensaje sobre el amor del Padre en mi iglesia, un joven que había estado involucrado en muchas peleas de pandillas y que había estado dentro y fuera de la cárcel en numerosas ocasiones, pasó al frente para recibir a Jesús como su Señor y Salvador.  Él miró directamente al pastor de jóvenes y le preguntó sombríamente: “¿Puede Dios perdonarme por todos los errores que he cometido?”  El pastor de jóvenes lo afirmó diciendo: “En el momento en que tú pasaste al frente para recibir a Jesús en tu vida, tu Padre en el cielo te perdonó todos tus pecados y te hizo Su hijo.  En este momento, eso es lo que tú eres —Su hijo amado”.
Amigo, no importa cuántas veces has fallado, cuántos errores has cometido, ni cuán terribles crees que son tus pecados, el poder limpiador y la sangre de tu Salvador, Jesucristo, es mayor que todos ellos.  Dios hizo esta promesa para ti en Su Palabra: “Aunque tus pecados sean como la escarlata, Yo los haré tan blancos como la nieve.  Aunque sean rojos como el carmesí, Yo los haré tan blancos como la lana”. (Isaías 1:18, NTV)  Ese es el poder de la cruz en tu vida.  En el momento en que crees en Cristo, todos tus pecados son lavados de una vez por todas y tú eres hecho blanco como la nieve.  ¿Has visto cómo la nieve deslumbra a la luz del sol?  Así es como tu Padre en el cielo te ve en este momento, vestido con el reluciente manto de justicia.
Pero Pastor Prince, ¿qué he hecho yo para merecer este manto de justicia?
Consideremos al hijo pródigo.  ¿Qué hizo el hijo para merecer el abrazo del padre o la mejor túnica que el padre le ordenó a sus sirvientes traer para él? (Ver Lucas 15:22)  Absolutamente nada.
La “mejor túnica” es una imagen del manto de justicia con el que tu Padre celestial te vistió cuando tú recibiste a Jesús.  Este manto de justicia es un regalo gratuito.  Tú no puedes ganarlo, ni trabajar para recibirlo o merecerlo.  Es por eso que todo lo que escuchamos sobre lo que el padre hizo para darle la bienvenida a su hijo a casa, es una imagen de la asombrosa e incondicional gracia de nuestro Padre celestial.
Nuestra parte es simplemente creer en Su bondad y recibir de todo corazón la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia de parte de Él, para reinar victoriosamente sobre cada área de derrota en nuestras vidas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 8 de junio de 2019

El Poder De Su Amor Y Gracia

Medita En
Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.  (Romanos 16:20)
La gracia es lo único contra lo cual el diablo no tiene defensa.  Si tú estás viviendo dependiente de tus propios esfuerzos para ganarte la aprobación de Dios, el diablo tiene poder sobre ti porque él siempre puede sacar a relucir algo que no has hecho.  Esto le da a él dominio sobre ti.  Si tú reclamas la protección y sanidad de Dios basado en lo que has hecho, el diablo, que es un acusador de alto nivel, solo tiene que recordarte una de tus faltas y toda tu fe va a implosionar.  Vas a autodescalificarte mentalmente e internamente para no recibir todas las cosas por las que estabas esperando con fe en el Señor.
Pero la gracia nos califica para protección.  Debido a que Jesús pagó el precio, nosotros que estamos en Él tenemos el derecho a caminar en salud y protección divinas.  Cuando el diablo te acusa, diciendo: “¿Cómo te atreves a creer que Dios va a protegerte, cuando tú has (y empieza a enumerar tus faltas)?”  Tú solo tienes que sacar a relucir la sangre de Jesús, que ha pagado por todas tus faltas.  ¡Con la gracia como base, el Dios de paz puede reinar sobre tus temores e impartirte una fe inquebrantable acerca de Su protección!
Algo más sucede cuando comprendes Su gracia —también vas a crecer en tu comprensión de cuán perfectamente amado eres por tu Padre en el cielo.  Dios nos amó tanto a ti y a mí que envió a Su Hijo unigénito a morir en la cruz en nuestro lugar, cargando todos nuestros pecados sobre Su propio cuerpo, para que hoy nosotros podamos acercarnos con toda confianza a Su trono de gracia.  Él lo hizo para que hoy, nosotros no seamos como ovejas sin pastor, sino que seamos muy profundamente amados y cuidados por nuestro Abba Padre.  Nosotros somos Sus hijos y cuando clamamos a Él, Él VA A responder.  ¡Tenemos un Dios que demostró Su amor por nosotros cuando aún éramos pecadores —cuando no teníamos nada que ofrecerle a Él, sino nuestra imperfección, nuestra vergüenza, nuestros pecados y nuestras descalificaciones!  ¡Oh que amor tan perfecto!
La Palabra de Dios dice: “En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor, porque el temor involucra castigo, y el que teme no es hecho perfecto en el amor. Nosotros amamos, porque Él nos amó primero”. (1 Juan 4:18–19)  ¿Sientes temor hoy?  Hazte esta pregunta: ¿Sabes cuánto te ama Dios?  Ya ves, no puedes razonar el temor para alejarlo.  Pero cuando tienes la revelación de Su perfecto amor por ti, todo temor en tu vida es expulsado.  ¡En la medida en que tú comprendas Su amor por ti, vas a vivir sin temor, incluso en tiempos peligrosos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 28 de octubre de 2018

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación


Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:2
Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta. (Marcos 4:39)
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo hijo único había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de tu situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere que esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado”. (1 Pedro 2:24)
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para que permanezca humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta”. (Salmos 23:1)
Estamos viviendo en los últimos días, hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío”.
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), ¡tú verás que lo que crees y has confesado, sucederá!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 23 de diciembre de 2017

Una Señal Del Cielo

Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un Hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.
Isaías 7:14

En la época de Navidad, una de las cosas que escuchamos o cantamos es sobre el nacimiento virginal –de cómo Cristo nació de María siendo virgen.  El profeta Isaías en realidad llama a esto “una señal” de parte del Señor.  Ahora, ¿por qué es esto una señal?  Obviamente, es una señal milagrosa porque una virgen no puede dar a luz a un niño y mucho menos concebir.  Pero hay otra razón de por qué el nacimiento virginal es una señal para nosotros.
Debido a que Jesús fue concebido sobrenaturalmente sin intervención humana, Su sangre era divina, santa y sin mancha de pecado humano.  Y es por eso que estaba perfectamente calificada y era perfectamente capaz de lavar todos los pecados de la humanidad, cuando fue derramada en la cruz.
Hoy en día, la poderosa sangre de Jesús te ha lavado perfectamente de todo vestigio de pecado y te ha dado  justicia eterna.  Y mientras más conozcas y creas esta verdad, irás siendo menos consciente de tu pecado mientras te vuelves más consciente de tu justificación.  Y cuando eres consciente de tu justificación, ¡vives como justo para reinar en la vida!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


miércoles, 6 de diciembre de 2017

Dirígete A Las Alturas

Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.
Isaías 40:31
Un granjero trató de criar a un aguilucho entre algunos pollos.  Al aguilucho se le enseñó a correr como un pollo y a rascar la tierra como un pollo.  En vez de volar, se le enseñó a mirar siempre hacia abajo y a huir de las serpientes como pollo asustado.  Pero cada vez que hacía estas cosas, sabía en su corazón que algo andaba mal.  Un día, miró hacia arriba y vio a un águila volando majestuosamente, alto en el cielo y con una serpiente entre sus garras.  El águila dio un fuerte chillido que resonó profundamente dentro del corazón del aguilucho.
Cada vez que el aguilucho veía al águila, sabía en su corazón que estaba viendo su verdadera naturaleza.  Trató de decirle a los pollos al respecto, pero los pollos sólo dijeron: “¡Deja de soñar!  Eres un pollo.  Nosotros, los pollos estamos ligados a la tierra.  No volamos.  ¡Y nos aterrorizan las serpientes!”  Pero cuanto más el aguilucho veía al águila, más veía su verdadero destino.  La visión y el llamado del águila eventualmente capturaron su corazón, así que finalmente, fue capaz de silenciar las voces de incredulidad, deshacerse de su mentalidad ligada a la tierra, ¡y despegar hacia el cielo para vivir en las alturas la vida de un águila!
Mi amigo, Dios nos llama águilas, y nos llama a vivir la vida en las alturas con Él.  Cuando tú naciste de nuevo como hijo de Dios, todo lo necesario para el éxito, para ser cabeza y no cola, para estar por encima siempre y no debajo, y para vivir la vida victoriosa, fue dado a luz en ti.  Permanece visualizando y meditando sobre tu verdadera identidad en Cristo –un amado, justificado hijo de Dios destinado a levantarse y reinar en la vida.  Cuanto más sujetes esto en tu corazón, más serás capaz de silenciar las voces que tratan de mantenerte en el suelo y derrotado, ¡y vivir la vida en las alturas! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 8 de septiembre de 2017

Guardados En Perfecta Paz

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: “Calla, enmudece.”  Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.  Y les dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
Marcos 4:39-40

Yo creo que una de las razones por las que Jesús pudo calmar la tormenta en esta historia tan conocida, fue que Él era el único en el barco que tenía paz.  Y lo que estaba dentro de Él se desbordó y afectó la tormenta en el exterior.
Después de que Jesús hubo calmado la tormenta a petición de Sus discípulos, Él les llamó la atención por dejar que sus corazones se angustiaran.  Y en Su reprensión amorosa, Él nos muestra como siempre podemos tener paz en nuestros corazones.  Le preguntó a Sus discípulos: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo es que no tenéis fe?”  En otras palabras: “¿Por qué toman tan poco de Mí?”
Amado, Dios te ama mucho y ya te ha provisto de Su salud, sanidad, provisión y protección por medio de la cruz de Jesús.  Cuando tú sabes y crees esto, el miedo va a huir y la paz va a reinar en tu corazón.  ¡Y Su paz en tu interior causará que cada tormenta en tu vida desaparezca!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


domingo, 20 de agosto de 2017

Muy Por Encima De Toda Cosa Negativa

… Le resucitó de entre los muertos y le sentó a Su diestra en los lugares celestiales, muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra, no sólo en este siglo sino también en el venidero.
Efesios 1:20-21


¿No es maravilloso saber que Dios no te mide, ni te juzga en base a tu comportamiento este día?  En vez de ello, Él mira a Jesús y como Jesús es, así es como Él te ve.  Su Palabra declara que “como Él es, así somos también nosotros en este mundo.” (1 Juan 4:17)
Fíjate que no dice que “como Jesús fue en la tierra, así somos también nosotros en este mundo.”  Eso sería suficientemente asombroso porque durante el ministerio de Jesús en la tierra, la sanidad, las bendiciones y la abundancia le seguían dondequiera que Él iba.  Aún así, no es eso lo que la Palabra dice.  Lo que dice es: “cómo Jesús es” (tiempo presente).  En otras palabras, ¡como Él es ahora mismo, así somos nosotros en este mundo!
Así que, solo piensa en dónde está Jesús hoy.  Justo ahora, Él está sentado a la derecha del Padre, “muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre que se nombra,” ¡y tú también!  Mírate a ti mismo en dónde Jesús está, muy por encima  de todo principado y poder, muy por encima de toda enfermedad y estado físico, muy por encima de todo tipo de temor, depresión y adicción, ¡y comienza hoy a reinar sobre toda situación negativa en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 9 de mayo de 2017

¡Elige La Vida Hoy!

Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte… ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!
Deuteronomio 30:19, NTV


Tú puedes elegir la vida hoy al comprender que la vida y la muerte están en poder de la lengua. (Proverbios 18:21)
La manera práctica para elegir la vida y reinar en ella todos los días es esta: En lugar de quejarte de las circunstancias, simplemente agradeces a Dios por Su regalo de justificación y declaras tu justicia en Cristo.
Haz esta oración conmigo:
Jesús, gracias por amarme, por limpiarme de mis pecados, y por darme Tu justicia que dura para siempre.  Tú ERES mi justicia –hoy, mañana y para siempre.  Y debido a que yo soy justo, yo voy a REINAR EN LA VIDA por medio de Tí.   ¡Yo voy a reinar sobre el pecado y la enfermedad y voy a vivir una vida que te glorifica a Ti!  ¡Amén!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 29 de marzo de 2017

Transformación Y Victoria A Través De Contemplar A Jesús

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2a Corintios 3:18

El mayor milagro que Pedro experimentó sucedió una noche cuando en medio de una tormenta él salió de su barca por la palabra de Jesús.  Esa noche, los vientos eran tempestuosos y las olas salvajes.  Pero mientras Pedro mantuvo sus ojos en Jesús, él logró lo imposible –caminó sobre el agua.
Jesús estaba caminando sobre el agua y cuando Pedro vio a Jesús, él se hizo como Jesús y logró lo sobrenatural.  La Palabra de Dios declara que “nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.”
Amado, cuando mantienes tu enfoque en Jesús, eres transformado a Su imagen de gloria en gloria.  Eres transformado por contemplarle, no por trabajar en ello.  Cuando ves que Jesús está por encima de las tormentas de tu vida, vas a elevarte por encima esas tormentas sin ningún esfuerzo.
Así que, en vez de estar viendo cuán insuperables son tus circunstancias y problemas, quítales tu atención y pon tus ojos en Jesús.  Si bien puede parecerte poco práctico, esta es la cosa más poderosa que tú puedes hacer, ¡y Jesús te hará reinar sobre todas las tormentas en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 5 de septiembre de 2016

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación

Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:2

Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta. (Marcos 4:39)
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo hijo único había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de tu situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere que esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado”. (1ª Pedro 2:24)
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para que permanezca humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta”. (Salmos 23:1)
Estamos viviendo en los últimos días, hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío”.
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), ¡tú verás que lo que crees y has confesado, sucederá!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Declara la Palabra de Dios y reina sobre las cosas a las que los pueblos del mundo temen.


jueves, 10 de septiembre de 2015

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación

Salmos 91:2
Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta (Marcos 4:39).
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo único hijo había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería que llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de su situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado” (1ª Pedro 2:24).
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para mantenerme humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta” (Salmos 23:1).
Estamos viviendo en los últimos días, en los que hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), tú verás lo que crees y lo que has confesado, sucederá!
Pensamiento Del Día


Declara la Palabra de Dios y reina sobre las cosas a las que los pueblos del mundo tienen miedo.



jueves, 11 de septiembre de 2014

La Revelación De Justicia Libera

Medita En

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.
Romanos 6:14
Doy gracias al Señor por todos los testimonios que he recibido de preciosas vidas tocadas por Jesús.  Aquí hay una de un hermano en Australia, que me escribió para compartir cómo había sido liberado de múltiples adicciones cuando empezó a escuchar y recibir la revelación de su justicia en Cristo:
Acabo de dejar de fumar haciendo lo que usted ha enseñado en sus libros y DVDs –siendo consciente de mi justicia en Cristo y confesándola– cada vez que tuve la tentación de fumar.  También he sido liberado de 20 años de abuso de drogas y alcohol, y soy libre de pensamientos paranoicos.  No podía renunciar a ellos a través de mis propios esfuerzos, pero lo he logrado por medio de Cristo.  ¡Alabado sea Jesús por su gracia libertadora!
Mi amigo, la provisión de Dios abarca todos los aspectos de la vida, incluyendo la liberación de adicciones de largo plazo.  Cuando tú recibes continuamente los dones divinos de gracia abundante, justicia y no condenación en Cristo, caminarás en Su poder para reinar sobre toda adicción o condición que te mantiene cautivo hoy!
 Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 12 de agosto de 2014

Guardados En Perfecta Paz

Medita En

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: “Calla, enmudece.” Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.  Y les dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
Marcos 4:39-40


Yo creo que una de las razones por las que Jesús pudo calmar la tormenta en esta historia tan conocida, fue que Él era el único en el barco que tenía paz.  Y lo que estaba dentro de Él se desbordó y afectó la tormenta en el exterior.
Después de que Jesús hubo calmado la tormenta a petición de Sus discípulos, Él les llamó la atención por dejar que sus corazones se angustiaran.  Y en Su reprensión amorosa, Él nos muestra como siempre podemos tener paz en nuestros corazones.  Le preguntó a Sus discípulos: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo es que no tenéis fe?”  En otras palabras: “¿Por qué toman tan poco de Mí?”
Amado, Dios te ama mucho y ya te ha provisto de Su salud, sanidad, provisión y protección por medio de la cruz de Jesús.  Cuando tú sabes y crees esto, el miedo va a huir y la paz va a reinar en tu corazón.  Y Su paz en tu interior causará que cada tormenta en tu vida desaparezca!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 12 de abril de 2014

¡Elige La Vida Hoy!

Medita En

Hoy te he dado a elegir entre la vida y la muerte… ¡Ay, si eligieras la vida, para que tú y tus descendientes puedan vivir!
Deuteronomio 30:19, NTV

Tú puedes elegir la vida hoy al comprender que la vida y la muerte están en poder de la lengua (Proverbios 18:21).
Así es como de manera práctica tú eliges la vida y reinas en ella todos los días: En lugar de quejarte de tus síntomas, simplemente agradeces a Dios por Su regalo de justificación y declaras tu justicia en Cristo.
Haz esta oración conmigo:
Jesús, gracias por amarme, por limpiarme de mis pecados, y por darme Tu justicia que dura para siempre.  Tú ERES mi justicia –hoy, mañana y para siempre.  Y debido a que yo soy justo, yo voy a REINAR EN LA VIDA por medio de Ti.  ¡Yo voy a reinar sobre el pecado y la enfermedad y voy a vivir una vida que te glorifica a Ti!  ¡Amén!
Bendiciones,

Joseph Prince.