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lunes, 31 de julio de 2017

Mira Hacia Arriba Por Tu Provisión

… El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio.  Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite! Él es mi protector y mi Salvador…
2o Samuel 22:2-3, NVI

Cuando los israelitas eran esclavos en Egipto, ellos dependían del Río Nilo, un recurso natural, para su provisión de agua.  Dependían de sus propias manos para acarrear el agua desde el Nilo y no tenían que buscar a Dios por Su provisión.  Esta es una imagen del esfuerzo propio de los hombres. 
Por el contrario, en la tierra prometida de Canaán que Dios había preparado para Su amado pueblo, no había Río Nilo del cual depender.  Así que ellos tuvieron que dirigir su mirada hacia arriba y depender totalmente del Señor para que la bendición de la lluvia cayera en su tierra.
Amado, incluso si hoy estás trabajando diligentemente en tu profesión, ¿en dónde está tu confianza?  ¿Está en tu esfuerzo propio por proveer para ti mismo, o estás dependiendo del Señor para que te bendiga, te de un aumento y te promueva?  Es tiempo de mirar hacia arriba, especialmente en estos tiempos de agitación económica, cuando los “Nilo” del mundo se están secando.  ¡Mira hacia arriba, busca a Jesús por tu provisión!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 5 de septiembre de 2016

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación

Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:2

Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta. (Marcos 4:39)
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo hijo único había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de tu situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere que esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado”. (1ª Pedro 2:24)
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para que permanezca humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta”. (Salmos 23:1)
Estamos viviendo en los últimos días, hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío”.
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), ¡tú verás que lo que crees y has confesado, sucederá!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Declara la Palabra de Dios y reina sobre las cosas a las que los pueblos del mundo temen.


viernes, 25 de septiembre de 2015

Que El Señor Sea Tu Defensa

Salmos 94:22
Pero el Señor ha sido mi baluarte, y mi Dios la roca de mi refugio.
Imagina ser una viuda pobre, extranjera en esta tierra y con uno de los trabajos más bajos de la sociedad.  Esa era la situación de Rut, así que debe haber sido fácil para ella sentirse vulnerable e indefensa.  Pero debido a que ella confiaba en el Señor (Rut 1:16), Él la colocó bajo la protección de Booz.
Booz, el dueño del campo en el que ella trabajaba, ordenó a sus criados diciendo: “Aun cuando saque espigas de las gavillas mismas, no la hagan pasar vergüenza” (Rut 2:15, NVI).  Lo que él les estaba diciendo a sus hombres era esto “Ella puede ser una espigadora, pero ya que yo cuido de ella, trátenla con respeto y asegúrense de que no sea avergonzada”.
Booz es una imagen de nuestro Señor Jesús.  Si te estás sintiendo vulnerable e indefensa en este momento, imagina a Jesús ordenando a Sus ángeles: “Cuiden de esta persona que Me pertenece.  Asegúrense de que sea tratada con respeto y que no sea avergonzada porque esta persona es alguien a quien Yo amo y alguien por quien Yo morí.”
La Palabra de Dios nos dice que si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros? (Romanos 8:31).  Nadie que se ponga a sí mismo en contra nuestra puede prevalecer porque cuando Dios está por nosotros, Su protección está sobre nosotros.  Es por eso que nunca he contestado los mensajes de correo electrónico maliciosos que he recibido durante todo curso de mi ministerio.
Mi actitud es ésta: Jesús es mi defensa.  Si Él no me defiende, significa que hay cosas en mi vida que no deben ser defendidas, y  yo estaría contento de saber sobre ellas ahora y no después.  Por otro lado, ya que tomo al Señor como mi defensa, y Él me defendió, ¿qué pueden hacerme aquellos contra mi?
Cuando tú te defiendes a ti mismo, tienes solo tus dos manos y tus propios recursos humanos.  Pero cuando dejas que Jesús tome tu defensa, ¡Él te defiende con Sus manos atravesadas por los clavos y Sus legiones de ángeles!  ¡Los resultados van a ser sorprendentes!
Amado, el Señor es tu amparo y tu refugio.  Confía en Él para que te defienda y te proteja.
Pensamiento Del Día

Si el Señor es tu defensa, ¿qué pueden hacerte aquellos que están en tu contra?


jueves, 10 de septiembre de 2015

Declara La Palabra De Dios Sobre Tu Situación

Salmos 91:2
Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Cuando una gran tormenta se levantó mientras Jesús y Sus discípulos estaban en un barco en el mar de Galilea, Él no dijo a Sus discípulos: “La tormenta está aquí para enseñarnos valor.”  En cambio, Él tomó autoridad sobre la tormenta y dijo: “¡Calla, enmudece!”  Y hubo una calma perfecta (Marcos 4:39).
Cuando conoció a la viuda de Naín cuyo único hijo había muerto, y en otra ocasión, a las dos hermanas cuyo hermano Lázaro había muerto, Él no les dijo: “Dios quería que llevárselo a casa.”  No, Él habló al hijo muerto: “Joven, a ti te digo: ¡Levántate!” (Lucas 7:14).  Y de pie frente a la tumba de Lázaro, El dijo: “¡Lázaro, ven fuera!” (Juan 11:43) Y ambos hombres volvieron a la vida.
¿Qué has estado diciendo acerca de su situación?
Cuando sientas el dolor en tu cuerpo, no digas del Señor: “Dios quiere esté enfermo para enseñarme a confiar más en Él.”  En cambio, di: “Señor Jesús, te doy gracias porque por Tus heridas yo fui sanado” (1ª Pedro 2:24).
Y mientras luchas por llegar a fin de mes, no digas del Señor: “El Señor me mantiene pobre para mantenerme humilde.”  En cambio, di: “El Señor es mi pastor; nada me falta” (Salmos 23:1).
Estamos viviendo en los últimos días, en los que hay ataques terroristas y virus mortales que están al acecho a nuestro alrededor, y el mundo tiene miedo.  Pero nosotros no vamos a hablar palabras negativas, ni vamos tener miedo como la gente del mundo.  En cambio, vamos a hablar la Palabra de Dios y vamos a reinar sobre estas cosas.  Al igual que el salmista, diremos del Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Así que, averigua lo que la Palabra de Dios dice acerca de tu situación, créelo y decláralo.  Y ya que la Palabra de Dios no puede regresar a Él vacía (Isaías 55:11), tú verás lo que crees y lo que has confesado, sucederá!
Pensamiento Del Día


Declara la Palabra de Dios y reina sobre las cosas a las que los pueblos del mundo tienen miedo.