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lunes, 31 de julio de 2017

Mira Hacia Arriba Por Tu Provisión

… El Señor es mi roca, mi amparo, mi libertador; es mi Dios, el peñasco en que me refugio.  Es mi escudo, el poder que me salva, ¡mi más alto escondite! Él es mi protector y mi Salvador…
2o Samuel 22:2-3, NVI

Cuando los israelitas eran esclavos en Egipto, ellos dependían del Río Nilo, un recurso natural, para su provisión de agua.  Dependían de sus propias manos para acarrear el agua desde el Nilo y no tenían que buscar a Dios por Su provisión.  Esta es una imagen del esfuerzo propio de los hombres. 
Por el contrario, en la tierra prometida de Canaán que Dios había preparado para Su amado pueblo, no había Río Nilo del cual depender.  Así que ellos tuvieron que dirigir su mirada hacia arriba y depender totalmente del Señor para que la bendición de la lluvia cayera en su tierra.
Amado, incluso si hoy estás trabajando diligentemente en tu profesión, ¿en dónde está tu confianza?  ¿Está en tu esfuerzo propio por proveer para ti mismo, o estás dependiendo del Señor para que te bendiga, te de un aumento y te promueva?  Es tiempo de mirar hacia arriba, especialmente en estos tiempos de agitación económica, cuando los “Nilo” del mundo se están secando.  ¡Mira hacia arriba, busca a Jesús por tu provisión!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 6 de junio de 2017

Recibe Diariamente La Provisión De Perdón

Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
1ª Juan 2:12


Muchas personas piensan que el perdón es una enseñanza básica, que es algo que aprendes cuando eres un nuevo creyente y que luego avanzas a verdades más “complejas” en la Palabra de Dios.
Mi amigo, yo te digo que no hay nada básico sobre tener una revelación profunda y permanente del perdón.  De hecho, yo creo que si tú quieres vivir la vida cristiana y caminar en la plenitud de Su provisión divina, tú necesitas meditar en Su perdón diariamente.  Personalmente, eso es lo que yo me esfuerzo en hacer cada día cuando tomo la Comunión de la Santa Cena en la privacidad de mi estudio.
Yo tomo el pan en mi mano y agradezco a Jesús por Su provisión de salud, sanidad y plenitud para mí.  Luego, tomo la copa y agradezco a mi Salvador por la provisión de Su sangre que limpia todos mis pecados, ¡y me hace justo! 
Amado, mira a la cruz, ¡y ve cómo Él ha hecho posible cada provisión que tú necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 26 de septiembre de 2016

No Satisfecho Con Solo Ser Salvado

Y el Señor se apareció a Abram, y le dijo: “A tu descendencia daré esta tierra”. Entonces él edificó allí un altar al Señor que se le había aparecido.
Génesis 12:7

Yo no sé ustedes, pero yo no estoy satisfecho con sólo saber que soy justo por la fe.  También quiero conocer a Aquel que me hizo justo.  ¡Quiero tener una relación íntima con mi Salvador!
Abraham era un hombre así.  Él era justo por la fe, pero también tenía una estrecha relación con Dios y fue bendecido por Dios en todas las cosas. (Génesis 24:1)  Su sobrino Lot, por otro lado, aunque justo también (2ª Pedro 2:7-8), no tenía el corazón orientado hacia Dios.  Él terminó perdiendo mucho cuando Sodoma, la ciudad en la que habitaba, fue destruida junto con Gomorra.  ¡Él se salvó por muy poco!
Mi amigo, ¿quieres ser un cristiano como Lot, justo, pero siempre metido en problemas, o quieres ser un cristiano justo y bendito como Abraham?  Entonces, como Abraham, ten un corazón orientado hacia Dios.
Entre un lugar y otro, Abraham construyó altares para el Señor.  Y en medio de estos altares, ¡se hizo muy rico! (Génesis 13:2)  No hay ningún registro bíblico, sin embargo, de Lot construyendo un altar al Señor.
¿Qué es un “altar” en el contexto actual?  Es un lugar en donde sabes que tienes una estrecha relación con Dios.  Por ejemplo, cuando mi difunto padre estaba en el hospital, yo estaba preocupado y no sabía qué hacer.  Recuerdo ir manejando por la carretera, llorando.  Luego de un rato, yo solo eché mis preocupaciones en el Señor.  Cuando llegué al hospital, puse mis manos sobre mi padre y le dije: “Se sanado en el nombre de Jesús.”  ¡Y él fue sanado!
Hasta hoy, yo puedo recordar el lugar en donde eché mis preocupaciones en el Señor y me apoyé en Su amor por mí.  Ese es mi “altar.”  Y no es el único.
Tenemos que tener este tipo de relación con Dios, una relación llena de “altares” que nos recuerden de Su amor, Su bondad y Su fidelidad.  No vivamos la vida cristiana como Lot, salvados muy poco.  ¡Caminemos cerca de Dios como lo hizo Abraham, y seamos ricamente bendecidos en cada área de nuestras vidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Escoge tener una relación íntima con Aquel que te hizo justo.