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domingo, 16 de febrero de 2020

El Señor Es Tu Refugio


Inspiración de Gracia
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.  (Salmos 91:1-2)
Todos los días somos bombardeados con noticias de conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los fármacos.  También escuchamos de personas que pierden a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Existe algún lugar en donde pueda refugiarme de este mundo trastornado?”
¡Sí, existe!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra protección de todo mal conocido por el hombre.  No hay ninguna trampa puesta  por el demonio de la que nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y lo tomamos como nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Sea que se trate de un terremoto a medianoche, un francotirador loco, un virus desconocido o un ataque terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5–6)
Debido a que lo has hecho a Él tu morada, Sus ángeles están cuidando de ti en este momento. (Ver Salmos 91:9–11)  Ellos prestan atención a la voz de la Palabra de Dios, así que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su protección y cuidado.  Entonces, los ángeles serán enviados a ministrarte. (Ver Hebreos 1:14)
Amigo, no digas: “¡Si les pudo pasar a ellos, también me puede pasar a mí!”  Di: “Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, a mí no se acercará.” (Ver Salmo 91:7)  El mundo dice que nosotros no podemos sino tener la expectativa de peligro a nuestro alrededor.  Dios dice: “Tú estás en este mundo, pero no eres de este mundo.  Tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mí.”(Ver Juan 17:14–23)
Tú tienes, por la fe, acceso al lugar secreto del Altísimo (al abrigo del Altísimo), en donde ningún mal puede tocarte.  No hay necesidad de tener temor a vivir en los últimos tiempos, porque el Señor es tu refugio y fortaleza.  Su Palabra lo dice así.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra, se dan cuenta que Su Palabra es completamente verdadera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 24 de agosto de 2019

Jesús Es Tu Buen Pastor


Medita En
El Señor es mi pastor; tengo todo lo que necesito. En verdes prados me deja descansar; me conduce junto a arroyos tranquilos. Él renueva mis fuerzas. Me guía por sendas correctas, y así da honra a Su nombre.  (Salmos 23:1–3, NTV)
Cuando yo era un creyente joven, escuché a un predicador decir: “Para atraer a sí mismo a un cordero extraviado, un pastor le romperá las piernas a su cordero.  Cuando este no sea capaz de caminar, él curará al cordero para que recupere su salud.  Una vez que esté sano nuevamente, el cordero se apegará a él”.  ¡Esa aterradora imagen de un pastor se quedó grabada en mi cabeza por muchos años!
Un día, tuve la oportunidad de preguntarle a un verdadero pastor si esa historia era cierta.  Horrorizado, el pastor respondió: “¡Eso no tiene sentido!  ¿Qué clase de pastor haría eso?”
Lamentablemente, hoy hay personas que todavía creen estas tonterías.  Amado, Jesús es nuestro buen pastor. (Ver Juan 10:11)  Cuando Él es tu pastor, tú no vas a querer nada.  Él es tu provisión para todo lo que necesitas.  Él no te “rompe las piernas”.  En cambio, ¡Él te lleva a lugares de descanso, refresco, sanidad y renovación de fuerza!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de julio de 2019

Tú Tienes La Presencia Y El Favor De Dios A Pesar De Tus Circunstancias


Medita En
¿A dónde me iré de Tu Espíritu, o a dónde huiré de Tu presencia? Si subo a los cielos, he aquí, allí estás tú; si en el Seol preparo mi lecho, allí estás Tú. Si tomo las alas del alba, y si habito en lo más remoto del mar, aun allí me guiará Tu mano y me asirá Tu diestra.  (Salmos 139:7–10)
Hebreos 13:5 dice que la presencia de Dios en tu vida es una constante garantizada.  Pero yo quiero que sepas que NO puedes medir la presencia de Dios y Su favor inmerecido en tu vida, basado en tus circunstancias.  Para ayudarte a comprender lo que esto significa, echemos un vistazo a la vida de José.
José rechazó el acercamiento de la esposa de Potifar, y como dice el dicho: “El infierno no tiene tanta furia como una mujer desdeñada”.  Así que ella maliciosamente acusó a José de intentar violarla, blandiendo como “evidencia” la ropa que José había dejado en sus manos cuando huyó de ella.  Cuando Potifar escuchó a su esposa contar su versión de la historia, su ira se despertó y detuvo a José, lo despojó del lugar de autoridad que le había dado y lo echó en la cárcel.
Solo ponte en los zapatos de José.  ¿Qué está pasando aquí?  Esto suena demasiado familiar, ¿no?  Con el doloroso recuerdo de sus hermanos arrojándolo al foso todavía fresco en su mente, aquí está él una vez más, arrojado a un calabozo a pesar de ser inocente.  ¡Cualquier persona promedio estaría amargada y enojada con Dios!  La mayoría de la gente preguntaría: “¿Dónde está Dios?  ¿Por qué Dios lo llevó tan lejos, solo para descuidarlo y abandonarlo?  ¿Cómo pudo pasar esto?  ¿Dónde está la justicia contra esta falsa acusación?”
¡Pero José literalmente NO ERA una persona promedio!  Él sabía que el Señor nunca lo dejaría, ni lo abandonaría.  José no consideró sus circunstancias, sino que mantuvo su enfoque en la presencia del Señor.  Independientemente de si era un esclavo común, un supervisor en la casa de Potifar o ahora un prisionero que enfrentaba la posibilidad de una cadena perpetua a causa de un crimen que ni siquiera cometió, José no midió el favor inmerecido de Dios en su vida basado en sus circunstancias.  En vez de llenarse de amargura, él mantuvo su esperanza en el Señor.  En vez de tirar la toalla y renunciar a Dios y a la vida, él mantuvo su confianza, sabiendo que todo su éxito estaba guardado en la presencia del Señor.
Y amigo, ¡mira de qué manera lo libró el Señor!  Quiero que leas esto por ti mismo para que veas lo que el Señor hizo por José:
Mas el Señor estaba con José y le extendió Su misericordia, y le concedió gracia ante los ojos del jefe de la cárcel.  Y el jefe de la cárcel confió en mano de José a todos los presos que estaban en la cárcel, y de todo lo que allí se hacía él era responsable.  El jefe de la cárcel no supervisaba nada que estuviera bajo la responsabilidad de José, porque el Señor estaba con él, y todo lo que él emprendía, el Señor lo hacía prosperar.
—Génesis 39:21–23
¿Qué te dice esto?  Si te niegas a inclinarte ante tus circunstancias y permaneces siendo consciente de la presencia del Señor, donde sea que estés, sea cual sea tu entorno, tú vas a levantarte hasta ser prominente.  Tendrás favor con tus jefes y ellos te promoverán hasta ser la persona a cargo.  ¡Y todo lo que hagas prosperará!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 14 de junio de 2019

El Buen Pastor

Medita En
Cuidará de Su rebaño como un pastor; en Sus brazos, junto a Su pecho, llevará a los corderos, y guiará con suavidad a las ovejas recién paridas.  (Isaías 40:11, RVC)
Quiero mostrarles que no hay detalles insignificantes en la Biblia, descubriendo verdades ocultas escondidas en los nombres de las seis ciudades de refugio que se encuentran en Josué 20.  Lee este pasaje conmigo y veamos lo que el Señor tiene para nosotros: “Y ellos separaron a Cedes en Galilea, en la región montañosa de Neftalí, y a Siquem en la región montañosa de Efraín, y a Quiriat-arba, es decir, Hebrón, en la región montañosa de Judá. Y más allá del Jordán, al oriente de Jericó, designaron a Beser en el desierto, en la llanura de la tribu de Rubén, a Ramot en Galaad, de la tribu de Gad, y a Golán en Basán, de la tribu de Manasés.”  (Josué 20:7–8)
Déjame darte el significado de los nombres en orden de aparición.  Cedes significa lugar santo o santuario.  En las ciudades de refugio, las personas buscaban asilo en los santuarios.  Luego tenemos a Siquem, que significa hombro.  Siquem, por cierto, es donde está el pozo de Jacob.  Nuestro Señor Jesús se encontró con la mujer en el pozo en Siquem.  José fue enterrado en Siquem y su tumba todavía está allí.  A continuación, tenemos a Quiriat-arba, que es Hebrón.  Hebrón significa amistad o compañerismo, y es el lugar donde Abraham y Sara fueron enterrados.  Luego, en el lado este del río Jordán, tenemos a Beser, que significa fortaleza, seguido de Ramot, que significa altura o levantado.  Terminamos con Golán, que significa regocijarse o gozo.
Ahora, pongamos estos nombres juntos para ver el mensaje para nosotros: Podemos encontrar un santuario (Cedes) en los fuertes hombros del Señor (Siquem), que Él ofrece en compañerismo (Hebrón).  Él es nuestra fortaleza (Beser) y Él nos levanta (Ramot) por encima de todos nuestros problemas con gran regocijo (Golán).
¡Aleluya, toda la alabanza y la gloria sean al Nombre que es sobre todo nombre!  Los nombres de estas ciudades dibujan una impresionante imagen de nuestro Señor Jesús, acercándose hacia donde nosotros estamos, y ofreciéndonos Sus fuertes hombros cuando estamos atemorizados y cansados.  ¡Qué hermosa imagen del Buen Pastor rescatando a Sus ovejas perdidas!
Amado, cuando hemos fallado y estamos completamente agotados por las batallas de la vida, Él nos ofrece Sus hombros en compañerismo.  Él es nuestro santuario.  Él es nuestro lugar santo, en donde estamos apartados del mundo.  Cuando respondemos a Su deseo de compañerismo y nos subimos a Sus fuertes hombros, Él nos levanta.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 1 de mayo de 2019

Prepárate Para Jugar La Ofensiva


Medita En
Hijos Míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es El que está en vosotros que el que está en el mundo.  (1 Juan 4:4)
Cualquier deporte de equipos que sigas, sabes que la defensa es vital.  Una buena estrategia defensiva te mantiene en la contienda, pero la defensa sola no gana los campeonatos.
La Oración de Protección en el Salmo 91 tiene muchos elementos defensivos.  Habla sobre morar en el lugar secreto del Altísimo, permanecer bajo la sombra del Todopoderoso y tomar al Señor como nuestro refugio y fortaleza.  Habla también de que estamos cubiertos debajo de Sus alas y protegidos por un ejército de ángeles.  Esta es la defensiva y hemos estudiado juntos al respecto, así que ahora los invito a prepararnos para jugar la ofensiva.
Ciertamente, hay momentos y estaciones en los que lo mejor que se puede hacer es buscar estar cubiertos y permitirnos a nosotros mismos ser protegidos.  El Señor es nuestro lugar seguro, nuestro escondite y nuestra fortaleza impenetrable, y me encanta que nosotros podemos refugiarnos en Él.  Pero la Oración de Protección también declara esto en el versículo 13: “Sobre el león y la cobra pisarás; hollarás al cachorro del león y a la serpiente.”
Esto es tomar una posición ofensiva.  Esto tiene que ver con atacar.  ¡Esto es tomar autoridad!
En el Evangelio de Lucas, vemos a nuestro Señor Jesús enviando a setenta discípulos contra el reino de las tinieblas, “como corderos en medio de lobos”. (Lucas 10:3)  ¿Alguna vez has visto a un cordero dominar a un lobo?  Por supuesto no.  Verás, esta autoridad de la que estamos hablando no es una autoridad natural.  Como el cordero, tú y yo no tenemos poder por nosotros mismos.  Esta es una autoridad sobrenatural que proviene de nuestro Señor Jesucristo, así como la fuerza que le permitió a Sansón despedazar al león joven, fue una fuerza sobrenatural.
Los retratos de Sansón que he visto pintan a un hombre enorme y musculoso.  Yo creo que él podría haber sido pequeño y escuálido, pero dotado de poder y fuerza sobrenaturales de parte de Dios.  Naturalmente hablando, que Sansón se enfrentara al león con sus propias manos era como un cordero enfrentándose con un lobo feroz.  Sin embargo, nosotros sabemos que El que está en nosotros es más grande que cualquier depredador que está en el mundo.  ¡Amén!
Amigo, en Cristo, tú eres mucho más fuerte de lo que crees ser.  Puede ser que no lo veas, ni lo sientas, pero Dios siempre usa lo débil de este mundo para avergonzar a los sabios y lo que es fuerte. (Ver 1 Cor. 1:27)  Recuerda, la carrera no es siempre de los rápidos, ni la batalla de los fuertes.  Es el Señor quien finalmente determina quién saldrá victorioso.  ¡Y ya que el Señor está de tu lado, quien puede estar en tu contra! (Ver Rom. 8:31)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 28 de marzo de 2019

Conoce A Tu Comandante En Jefe

Medita En
Levántese Dios; sean esparcidos Sus enemigos.  (Salmos 68:1)
Es interesante escuchar cómo hablan algunos cristianos.  Se les escucha hablar sobre lo que el diablo les hizo, cómo realmente se enojaron con el diablo y cómo pasaron toda la noche reprendiendo al diablo.  Tales cristianos también andan por la ciudad diciéndole a las personas lo que el diablo les ha estado diciendo, pero realmente no se les escucha hablar sobre lo que el Señor les ha estado diciendo.  ¿Y qué es lo que les pasa?  ¡Es que están sintonizados en la frecuencia incorrecta!
En lugar de magnificar a Jesús y Su presencia, y ser conscientes de Él, están magnificando al diablo y siendo más conscientes del diablo que conscientes de Jesús.  ¡Esto es muy triste!  Ellos siempre están hablando de guerra y del diablo.  ¿Sabías tú que la mejor guerra en la que podemos participar es magnificar al Señor Jesús en nuestra vida?  La Biblia declara: “Levántese Dios; sean esparcidos Sus enemigos.  ¡Amén!
Recientemente, tuve una conversación con una médico acerca de guerra espiritual.  Ella me dijo: “Cuando hay una condición en tu cuerpo, tú debes saber cuál es el nombre médico correcto para que puedas orar contra ella con precisión”.  Luego, me dijo con cierta altivez: “Como alguien que estuvo en el ejército, tú debes saber esto: La estrategia militar más importante es conocer a tu enemigo”.
Le sonreí y respondí: “En realidad, yo creo que la estrategia militar más importante no es conocer a tu enemigo, sino conocer a tu comandante en jefe y sus instrucciones para ti”.
Mi amigo, ¿conoces a tu comandante en jefe, Jesucristo?  ¿Sabes con total seguridad que Su presencia y Su favor inmerecido están contigo?  ¡Comienza a practicar la presencia de Jesús en tu vida hoy, y mira la diferencia que Él traerá a tu situación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 16 de marzo de 2019

Practica La Sabiduría Y Camina Protegido

Medita En
No se olviden de brindar hospitalidad a los desconocidos, porque algunos que lo han hecho, ¡han hospedado ángeles sin darse cuenta!  (Hebreos 13:2, NTV)
Si observas detenidamente las Escrituras que Satanás usó para intentar que nuestro Señor Jesús se arrojara desde el pináculo del templo, descubrirás que no tenía nada que ver con ponerse en peligro para poner a prueba la protección de Dios.  Los Salmos 91:11–12 no están animándote a que te lances al peligro.  Lo que dicen es que a medida que avanzas en el transcurso de tu vida diaria, el Señor te protegerá “en todos tus caminos”.  La palabra hebrea para “caminos” en el versículo 11 muestra esto claramente —es la palabra derek, que significa camino, ruta o viaje.
A medida que avanzas en tu diario caminar, hay ocasiones en las que el enemigo puede haber puesto trampas delante de ti, de las que no estás al tanto.  Pero Dios dará a Sus ángeles órdenes acerca de ti, de que vayan delante de ti para protegerte de esas trampas.  ¡No significa que debas ir y hacer algo estúpido y perjudicial para ti mismo, a fin de poner a prueba la protección de Dios!  Incluso aunque confiemos en el Señor acerca de tener Su protección divina, ejercitemos la sabiduría también.
Puede ser que estés familiarizado con la cita de Marcos 16:18, que dice: “Aunque beban algo mortífero, no les hará daño”.  Ahora, si alguien te reta a tomar veneno y tú lo bebes voluntariamente para demostrar que no te hará daño, eso es sencillamente algo tonto.  El Salmo 91:11 se refiere a los caminos que tomamos como parte de nuestra vida normal.  Beber veneno intencionalmente, ciertamente no es parte de tu vida normal.  Lo que Marcos 16:18 está diciendo es que si en el transcurso de tu día, bebes algo dañino sin darte cuenta, ¡el Señor te protegerá para que eso no te haga daño!
Tengo un amigo misionero que me contó cómo alguien había intentado envenenarlo mientras estaba en el campo misionero.  Al final, la persona se convirtió en creyente del Señor Jesús porque vio al misionero bebiendo inocentemente todo el vaso de veneno —sin sufrir efectos adversos. ¡Así es como se aplica Marcos 16:18!
Y espero que te des cuenta que la protección de Dios no siempre tiene que llegar en forma de intervenciones angelicales espectaculares. Creo que cada día, Su protección sobre nosotros es tan sobrenaturalmente natural que muchos de nosotros ni siquiera nos damos cuenta de que hemos sido protegidos.  Tal vez cuando ibas a salir de la acera, sentiste que algo te sujetaba o jalaba hacia atrás, y en ese momento, un automóvil pasó a tu lado.  ¿Qué crees que te detuvo o te hizo retroceder?  ¡Esto bien pudo haber sido un ángel protegiéndote no necesariamente de manera espectacular, pero si sobrenaturalmente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de diciembre de 2018

Dios Ve Cosas Gloriosas En Ti

Pero el Señor dijo a Samuel: No mires a su apariencia, ni a lo alto de su estatura, porque lo he desechado; pues Dios ve no como el hombre ve, pues el hombre mira la apariencia exterior, pero el Señor mira el corazón. 
1 Samuel 16:7
Imagina a David cuando era un joven pastor.  Muchos de los que lo conocieron en sus días previos a Goliat, muy probablemente veían solo a un joven común y corriente —alguien que vivía en casa con sus padres y hermanos, disfrutaba del aire libre y amaba la música.  Pero donde otros veían a un adolescente típico, Dios vio a un rey en el joven David.  Él vio el nombre de David siendo pronunciado con honor por siempre, ¡porque incluso el Señor Jesús es llamado el Hijo de David!
Imagina a Moisés después de que se había instalado cómodamente en el desierto con una bella esposa, niños encantadores y una buena familia política.  Él podría haberse visto a sí mismo retirándose felizmente en un futuro próximo.  Pero Dios tenía grandes planes para él.  Dios tenía grandes sueños para él.  Dios vio el Mar Rojo abriéndose delante de él y a todo un ejército egipcio siendo borrado en su presencia.  Dios vio en Moisés, al libertador de Su pueblo.
Ahora, regresa conmigo un poco menos lejos en el tiempo.  Mira a un pequeño niño que permanece solitario durante el tiempo de juegos.  Nadie lo quiere en su equipo porque él es flaco y se ve debilucho.  A medida que crece, durante su adolescencia él sufre de complejo de inferioridad.  Él balbucea y tartamudea tanto que todos sus compañeros de clase se ríen de él.
Pero hoy en día, es el pastor principal de la Iglesia Nueva Creación.  Varias veces, cada semana él predica delante de una multitud de más de 30,000 personas.  Y recibe invitaciones para disertar en iglesias y conferencias de pastores de todo el mundo.  En esos primeros años, no había manera de que yo hubiera podido concebir en mi mente lo que Dios vio en mi y los sueños que Él tenía para mí.
Amado, Dios no ve como el hombre ve.  Dios vio en el temeroso Gedeón a un poderoso hombre valiente y lo llamó así, incluso cuando él estaba escondiéndose con miedo de sus enemigos. (Jueces 6:12)  Dios vio en el joven David a un rey y lo ungió como tal. (1 Samuel 16:10-13)  Dios vio en el manso Moisés a un libertador y lo sacó de la oscuridad. (Éxodo 3)
Hoy, Dios ve más allá de lo que el hombre ve y dice acerca de ti, y ¡Él tiene sueños para ti que son más grandes de lo que puedes imaginar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 11 de noviembre de 2018

Siembra En Donde Quieres Cosechar


Y sembró Isaac en aquella tierra, y cosechó aquel año ciento por uno. Y el Señor lo bendijo.
Génesis 26:12
Cuando siembras semillas de manzana, cosechas manzanas.  Cuando siembras semillas de amistad, cosechas amigos.  Si en lo natural, recibes en el área en que siembras, ¡cuánto más recibes en lo sobrenatural cuando Dios te bendice!
La Biblia nos dice que cuando Isaac sembró en la tierra, él cosechó al ciento por uno, a pesar de que había hambruna en aquella tierra. (Génesis 26:1)  La razón era que “el Señor lo bendijo”.
Así que, si tú le estás creyendo a Dios por un gran rompimiento en un área en particular, siembra en esa área.  Un hermano escribió una nota para mí en una conferencia en la que yo estaba predicando en Londres.  Él compartió conmigo que fue uno de los dos únicos empleados promovidos en su departamento, a quien además se le dio un aumento sustancial de su salario a pesar de la recesión económica en Inglaterra y la implementación de recortes en su lugar de trabajo.  La suma de su salario era “más de 10 veces” lo que él había sembrado en el reino de Dios en esta misma conferencia el año anterior.  Sólo podía ser el Señor bendiciéndolo.  Él “es poderoso para hacer todo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos”. (Efesios 3:20)
Cualquier cantidad de dinero o tiempo que tú le des al Señor, Él te la devolverá multiplicada.  Por ejemplo, tú tienes 24 horas en un día, como todos los demás, pero el Señor puede hacer tu día muy fructífero.  E incluso después de hacer todo lo que se necesite hacer, vas a hallar que todavía tienes tiempo para descansar.
Incluso cuando no tienes nada que dar, sino oraciones, tus oraciones no regresarán a ti sin efecto.  Dios puede responder a ellas muy por encima de lo que has pedido.  Cuando Job perdió todo lo que poseía, oró por sus amigos, y el Señor no sólo restauró su pérdida, sino que Él también “dio a Job el doble de lo que tenía antes”. (Job 42:10)
¡Así que, empieza a sembrar semillas en el área en la que estás creyendo que Dios intervendrá, y mantente seguro de que en poco tiempo, vas a estar cosechando los frutos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 26 de octubre de 2018

Las 12 Fuentes Y Las 70 Palmeras


Llegaron a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.
Éxodo 15:27
¿Te gustaría conocer una importante clave bíblica para la salud divina?  Se encuentra en el versículo de hoy, que viene justo después de que Dios dice: “… Yo, el Señor, Soy tu sanador.”  Él dijo esto a Su pueblo después de sacarlos de Egipto. (Éxodo 15:26)
Las fuentes de agua y las palmeras hablan de refrigerio.  Ellas pintan el cuadro de un oasis en el desierto.  Los israelitas descansaban y se refrescaban allí.  Pero ¿por qué los números 12 y 70?
No hay detalles insignificantes en la Biblia.  Las 12 fuentes de agua y 70 palmeras representan ministerios ungidos que te refrescan con la Palabra de Dios.  Así que, si quieres conocer a Jesús como “el Señor, tu sanador”, siéntate bajo la predicación ungida de la Palabra de Dios, porque cuando Su Palabra va delante, ésta va a sanarte.  ¡Su Palabra es medicina a todo tu cuerpo! (Proverbios 4:22)
¿Cómo hice esa conexión?  Permitiendo que la Biblia interprete a la Biblia.  Mateo 10:1 dice que Jesús “llamando a Sus doce discípulos, les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.”  Él envió a los 12 y les dijo: “Y cuando vayáis, predicad diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado.’ Sanad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, expulsad demonios…” (Mateo 10:7-8)
Luego, en Lucas 10:1, el Señor “designó a otros setenta, y los envió de dos en dos delante de Él, a toda ciudad y lugar adonde Él había de ir.”  También dijo a los 70: “Sanad a los enfermos que haya en ella, y decidles: ‘Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.’” (Lucas 10:9)
En otras palabras, Jesús ungió a los 12 y luego a los 70 discípulos para predicar la Palabra de Dios y sanar a los enfermos.  Hoy en día, si quieres refrescarte, si quieres salud y sanidad, no te sientes bajo ministerios que te digan que Dios no siempre quiere sanar y que a veces Él te da enfermedades para enseñarte alguna lección.  Mejor siéntate bajo ministerios ungidos que predican las buenas nuevas y practican la sanidad de los enfermos.  Mi amigo, ¡así es como puedes comenzar a caminar en salud divina!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 12 de agosto de 2018

¡Déjala Ir!


… No te enviaré ninguna de las enfermedades que envié sobre los egipcios; porque Yo, el Señor, Soy tu sanador.
Éxodo 15:26
Después de cruzar el Mar Rojo, los hijos de Israel llegaron a un lugar llamado Mara.  Las aguas ahí eran amargas.  Es por eso que el lugar se llamaba Mara, que significa “amargo”.  Los israelitas no pudieron tomar nada de esa agua, así que el Señor convirtió las aguas amargas en dulces. (Éxodo 15:23-25)  Luego, Él sacó el tema de las enfermedades de Egipto, y por primera vez, se reveló a Sí Mismo a Su pueblo como “el Señor, tu sanador”.
¿Por qué el Señor de repente mencionó las enfermedades del mundo (en la Biblia, Egipto representa al mundo), en un lugar llamado “amargo”?  ¿Qué tienen que ver las enfermedades con las aguas amargas?  Yo creo que es porque Él quiere que Su pueblo sepa que la causa mayor de las enfermedades en sus cuerpos, ¡es albergar amargura y resentimiento!
Hace algunos años, una dama me compartió sobre su hermana que había muerto de cáncer a temprana edad.  Ella me dijo: “Pastor Prince, unos años antes de que ella falleciera, pasó por un proceso de divorcio muy amargo.  Ella tenía mucha amargura contra su ex–esposo.”  Luego, me preguntó: “¿Existe relación entre la amargura y el cáncer?”
He estudiado el tema de sanidad durante muchos años.  He leído muchos libros.  He escuchado muchos sermones y me he sentado bajo la cobertura de varios ministerios de sanidad.  Todos ellos dicen la misma cosa: Si tú tienes falta de perdón en tu corazón durante mucho tiempo, esa falta de perdón algunas veces puede convertirse en enfermedades en tu cuerpo.
Así que, si tú has estado amargado por algo o por alguien, ¡es tiempo de dejarlo ir!  Tu salud, gozo y vida, son muy importantes.  Si ya estás enfermo y sabes que la amargura tiene algo que ver con eso, ¡déjala ir!  Mira a Jesús como tu sanador.  Él está contigo hoy en tu lugar de amargura y te está diciendo: “Hijo mío, Yo puedo convertir tus aguas amargas en dulces.  Yo Soy el Señor, tu sanador.”
Mi amigo, ¡deja ir todo y permite que Jesús sane no solo tus enfermedades, sino también tu corazón lastimado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 23 de junio de 2018

‘Yo Soy El Que Soy’


Y dijo Dios a Moisés: “YO SOY EL QUE SOY…”
Éxodo 3:14
¿Necesitas sanidad?  Él dice: “Yo, el Señor, Soy tu sanador.  (Éxodo 15:26)  Y conforme creas en Mí, vas a ir viendo tu sanidad manifestarse al treinta, al sesenta y al cien por ciento.”
¿Estás a tientas en la oscuridad, sin saber qué hacer?  Él dice: “Yo Soy la luz del mundo.  (Juan 8:12)  Si caminas en Mí, no andarás en tinieblas, sino que tendrás la luz de la vida.”
¿Estás buscando el camino para salir de una mala situación?  Él dice: “Yo Soy tu libertador.  Yo extiendo Mi mano desde el cielo y te rescato, te saco de aguas profundas.”  (Salmos 18:2, 16)
¿Te estás preguntando si hay en la vida algo más, que solo existir día a día?  Él dice: “Yo Soy la resurrección y la vida. (Juan 11:25)  Yo he venido a darte vida.  Y en donde hay vida, no puede haber muerte.  Vas a tener vida y vida más abúndate.”  (Juan 10:10)
¿Te sientes temeroso de lo que te espera?  Él dice: “Yo Soy el buen pastor, (Juan 10:11) quien te dirige a delicados pastos, llanuras verdes y aguas de reposo.  Tú no tendrás falta de ningún bien.”  (Salmos 23:1-3)
¿Te sientes confundido por las opiniones e informes de los hombres?  Él dice: “Yo Soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último.  (Apocalipsis 1:11)  Yo tengo la última palabra en tu vida.  Los médicos no tienen la última palabra.  Los expertos no tienen la última palabra. Yo tengo la primera palabra y la última palabra en tu situación.”
Mi amigo, no tengas miedo de los problemas que estás enfrentando.  El Gran Yo Soy declara sobre ti: “¡No tengas temor!  Porque Yo Soy para ti lo que tú necesitas que Yo sea!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de junio de 2018

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!


Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Lucas 10:19
Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.”  (Daniel 3:25)
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?


He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Jeremías 32:27
¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No.”
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios), salvar un alma del infierno, o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más complicado.  ¡Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?” 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince