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miércoles, 23 de mayo de 2018

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?


He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Jeremías 32:27
¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No.”
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios), salvar un alma del infierno, o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más complicado.  ¡Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?” 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 20 de julio de 2016

Hecho Así Como Has Creído

Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho.
Y el criado fue sanado en esa misma hora.
Mateo 8:13

¿Qué estás esperando que Dios haga por ti hoy?  ¿Crees que Dios va a responder de acuerdo a tus expectativas?  Cuando Jairo, angustiado por la enfermedad que estaba robando la vida de su hija, cayó a los pies de Jesús, él le rogaba a Jesús que viniera personalmente a su casa para que pusiera Sus manos sobre su hija, así ella sería sanada (Marcos 5:23)
Pero, ¿sabías tú que Jesús puede sanar a distancia?  Él no necesitaba ir a la casa de Jairo para sanar a su hija.  Aún así, Jesús fue y ni siquiera reprendió a Jairo por su poca fe.  Él cumplió la expectativa de Jairo —su pequeña hija fue levantada de la muerte ese día (Marcos 5:41-42).
¿Por qué yo estoy diciendo que Jairo tenía poca fe?  Porque hubo también un Centurión romano que vino a Jesús a causa de su criado que sufría en su casa.  Él reconoció el poder que Jesús tenía y le pidió “solamente di la palabra y mi criado quedará sano” (Mateo 8:8).  Jesús le dijo “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Fiel a la expectativa del Centurión, su criado fue sanado en aquella misma hora.
Mi amigo, no hay un nivel particular que tu fe debe alcanzar antes de que Dios te de lo que le has estado pidiendo.  Tu fe no inicia el que Dios te de algo.  Él ya te ha dado a ti todas las cosas que conciernen a la vida y a la piedad (2ª Pedro 1:3).  ¡Sus bendiciones ya te están presionando!  Independientemente del nivel de fe en el que estás, Él va a responder.  Jairo necesitaba que Jesús fuera a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija y Jesús lo hizo.  El Centurión solo necesitaba que Jesús declarara la palabra para que su criado fuera sanado, y Jesús lo hizo.  Él cumplió las expectativas de ambos.
Mi amigo, no fijes tus ojos en la mucha o poca fe que tienes.  Fija tus ojos en Aquel que te ama, quien ya te ha dado lo que necesitas.  Cuando vengas a Él, simplemente cree que Él está anhelando cumplir con tu expectativa de ese momento.  Él va a decirte: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Independientemente del nivel de fe en el que estás, Dios va a responder y cubrir tu necesidad.


martes, 22 de marzo de 2016

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?

He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Jeremías 32:27

¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No.”
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios): Salvar un alma del infierno, o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Esto es más problemático.  ¡Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?” 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Cuando Dios dice que nada es imposible para Él, es así!


miércoles, 24 de junio de 2015

Hecho Así Como Has Creído

Mateo 8:13
Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho. Y el criado fue sanado en esa misma hora.
¿Qué estás esperando que Dios haga por ti hoy?  ¿Crees que Dios va a responder de acuerdo a tus expectativas?  Cuando Jairo, angustiado por la enfermedad que estaba robando la vida de su hija, cayó a los pies de Jesús, él le rogaba a Jesús que viniera personalmente a su casa para que pusiera Sus manos sobre su hija, así ella sería sanada (Marcos 5:23)
Pero, ¿sabías tú que Jesús puede sanar a distancia?  Él no necesitaba ir a la casa de Jairo para sanar a su hija.  Aún así, Jesús fue y ni siquiera reprendió a Jairo por su poca fe.  Él cumplió la expectativa de Jairo —su pequeña hija fue levantada de la muerte ese día (Marcos 5:41-42).
¿Por qué yo estoy diciendo que Jairo tenía poca fe?  Porque hubo también un Centurión romano que vino a Jesús a causa de su criado que sufría en su casa.  Él reconoció el poder que Jesús tenía y le pidió “solamente di la palabra y mi criado quedará sano” (Mateo 8:8).  Jesús le dijo “Vete; así como has creído, te sea hecho.”  Fiel a la expectativa del Centurión, su criado fue sanado en aquella misma hora.
Mi amigo, no hay un nivel particular que tu fe debe alcanzar antes de que Dios te de lo que le has estado pidiendo.  Tu fe no inicia el que Dios te de algo.  Él ya te ha dado a ti todas las cosas que conciernen a la vida y la piedad (2ª Pedro 1:3).  ¡Sus bendiciones ya te están presionando!  Independientemente del nivel de fe en el que estás, Él va a responder.  Jairo necesitaba que Jesús fuera a su casa y pusiera Sus manos sobre su hija y Jesús lo hizo.  El Centurión solo necesitaba que Jesús declarara la palabra para que su criado fuera sanado, y Jesús lo hizo.  Él cumplió las expectativas de ambos.
Mi amigo, no fijes tus ojos en la mucha o poca fe que tienes.  Fija tus ojos en Aquel que te ama, quien ya te ha dado lo que necesitas.  Cuando vengas a Él, simplemente cree que Él está anhelando cumplir con tu expectativa de ese momento.  Él va a decirte: “Vete; así como has creído, te sea hecho.”
Pensamiento Del Día

Independientemente del nivel de fe en el que estás, Dios va a responder y cubrir tu necesidad.


lunes, 10 de noviembre de 2014

Pelea Desde La Victoria

Medita En

Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la Victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.
1ª Corintios 15:57
¿Estás tú en una batalla por la victoria, o en una batalla desde la victoria?
Desde el momento en que batallas por la victoria, operas en incredulidad y has sido derrotado aún antes de que la batalla inicie.  Verás, cuando tratas de obtener lo que Dios ya te ha dado en Cristo, estás en efecto diciendo que no lo tienes.  Así que puedes, por ejemplo, tomar la Comunión de la Santa Cena, tratando de ser sanado, o puedes tomarla proclamando la muerte del Señor y la sanidad que ya es tuya por medio de Su obra terminada.
“Pero, Pastor Prince, ¿cómo puedo yo decir que he sido sanado cuando mi cuerpo siente dolor?”
Mi amigo, Dios es un Dios que “llama a aquellas cosas que no son como si fuesen” (Romanos 4:18).  Dios vio a Abraham y dijo: “Te he hecho padre de muchas naciones,” cuando Abraham no tenía ni un solo hijo de Sara.  Al Señor le gusta actuar como si el trabajo estuviera terminado, ¡porque lo está (Juan 19:30)!  Y a Él le gusta cuando nosotros, que hemos sido hechos a Su imagen, creemos y actuamos de acuerdo a Su obra terminada.

Cuando ves como tú ya estás de pie en el terreno de la victoria, en base a la obra terminada de Jesús, dejarás de preocuparte por cómo y cuándo se manifestará tu sanidad.  Graba en tu corazón y en tu mente que ya tienes la victoria por medio de Cristo.  Y el reposo y la paz de Dios gobernarán en tu corazón, ¡y vas a recibir tu rompimiento!
Bendiciones,
Joseph Prince