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jueves, 11 de junio de 2020

Los Ángeles De Dios Están Cuidando De Ti


Inspiración de Gracia
No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada. Pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.  (Salmos 91:10-11)
¿Puedes sentir el amor de tu Padre en estas palabras?  Como una mamá gallina que extiende sus alas sobre sus polluelos para protegerlos, Dios “con Sus plumas te cubre, y bajo Sus alas hallas refugio.” (Salmos 91:4)  Así que, no temas a los accidentes, ataques terroristas, las enfermedades ni los tsunamis, porque tu Padre celestial te ama y cuida de ti.
Una de las maneras en que Él hace esto es con Sus ángeles.  Dios ha declarado que ningún mal, plaga o accidente te sucederá, ni se acercará a tu morada “pues Él dará órdenes a Sus ángeles acerca de ti, para que te guarden en todos tus caminos.”  ¡Cuando Él dice “ningún,” Él quiere decir “nada”!  Y si Él dice a Sus ángeles que “te guarden en todos tus caminos,” ¡esto significa protección divina para ti las 24 horas!
Déjame compartir contigo una historia real.  Un cristiano estaba volando su avión cuando se dio cuenta de que tenía poco combustible.  Él se puso en contacto con el controlador de tránsito aéreo y solicitó asistencia para aterrizar.  Pero le dijeron que no podía aterrizar porque había una fuerte niebla.  Luego, la radio quedó en silencio y el avión entró en la niebla.
Él estaba volando a ciegas cuando de repente escuchó a través de sus auriculares: “¡Levanta! ¡Levanta!”  ¡Él levantó el avión justo a tiempo para evitar golpear la autopista!  Luego, la voz dijo: “Sigue mis instrucciones y te ayudaré a aterrizar seguro.”
Él obedeció y aterrizó perfectamente.  Pensando que era el controlador de tráfico aéreo quien lo había ayudado, él lo buscó inmediatamente para agradecerle.  Pero cuando lo encontró, el hombre le dijo: “Escucha, nosotros perdimos contacto contigo cuando te dije que había una fuerte niebla.  Ninguno de nosotros logró hablarte después de eso.”  Entonces el piloto se dio cuenta de que Dios había enviado a un ángel para dirigirlo hacia un lugar seguro.
Amado, tu Padre celestial te está cuidando.  Es por eso que ningún mal te sucederá y ninguna plaga se acercará a tu casa.  ¡Pues Él tiene ejércitos de ángeles que te guardan en todos tus caminos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 22 de mayo de 2020

Dios Ciertamente Te Mostrará Bondad


Inspiración de Gracia
David le dijo: “No temas, porque ciertamente te mostraré bondad por amor a tu padre Jonatán, y te devolveré toda la tierra de tu abuelo Saúl; y tú comerás siempre a mi mesa.”  (2 Samuel 9:7)
Cuando la gente en el palacio escuchó que el rey Saúl y su hijo Jonathan habían muerto en la batalla, entraron en pánico.  Temerosos de que David viniera a tomar el trono y a matar a todos los hijos y nietos de Saúl, ellos corrieron por sus vidas.  Una enfermera tomó a Mefiboset, el hijo de Jonatán, y corrió.  Pero mientras ella huía, el niño de cinco años se cayó y quedó cojo de ambos pies. (Ver 2 Samuel 4:4)
El pobre muchacho no habría quedado lisiado si ellos hubieran sabido que David realmente amaba a Jonatán y a Saúl, y que iba a cuidar al hijo de Jonatán porque él  había hecho un pacto con Jonatán. (Ver 1 Samuel 18:3)
En esta historia, el rey Saúl representa a la raza humana.  Él es como Adán que pecó contra Dios y perdió todo lo que Dios le dio al hombre.  Él tenía la posición, pero debido al pecado ya no tenía el poder.  Jonatán, que vino después de Saúl, representa a Jesús, quien vino como humano.  Jonatán no era como Saúl —él era bueno, así como Jesús no es como Adán— Jesús es el hombre perfecto.  David representa a Dios.  Así que el pacto de Jonatán con David habla del pacto de Jesús con Dios.  Mefiboset representa a los creyentes de hoy que están de alguna manera “cojos” —enfermos, deprimidos, temerosos, pobres, etc.
Ahora, Mefiboset se quedó cojo debido a las malas noticias que estaban basadas en una mentira.  Muchos creyentes de hoy sufren innecesariamente porque creen cosas equivocadas acerca de Dios.  Piensan: “¡Mi pecado me ha descubierto!  ¡Ahí viene Dios detrás de mí!
Bueno, yo tengo buenas noticias para todos los Mefibosets: ¡David no te persigue por tu vida!  Cuando David buscó a Mefiboset, fue para mostrarle bondad, para cuidarlo y para restaurarle la tierra que había pertenecido a Saúl, su abuelo.
De la misma manera, Dios no anda fuera para atraparte.  Él conoce todo sobre tus pecados y aun así te ama.  Es por eso que Él envió a Jesús como pago por tus pecados.  Y debido al pacto de Jesús con Él, Él te dice: “No tengas miedo, Yo ciertamente te mostraré bondad.  ¡Te devolveré todo y tú comerás siempre a Mi mesa!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 2 de enero de 2020

Si Es Importante Para Ti, Es Importante Para Dios

Inspiración de Gracia
¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Y sin embargo, ni uno de ellos está olvidado ante Dios. Es más, aun los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis, vosotros valéis más que muchos pajarillos.  (Lucas 12:6-7)
Muchos cristianos cometen el error de pensar que Dios está demasiado ocupado cuidando las “cosas grandes”, como para interesarse en los pequeños problemas que ellos están enfrentando.  ¿Eres tú uno de ellos?  Podría ser el hábito de tu pequeño hijo de orinarse en la cama, una pelea con un amigo o una pequeña espinilla en tu cara.  No importa cuán trivial suene, si a ti te molesta, ¡entonces Dios quiere hacerse cargo de ello!
Dios quiere hacerse cargo de cada área de tu vida, incluso del más mínimo detalle.  Él te ama tanto que conoce la cantidad de cabellos que tienes en la cabeza.  Y si su amoroso Padre celestial conoce y está interesado en los pequeños detalles de tu vida, entonces tú no tienes que superar ningún problema por tu cuenta.
Cuando mi hija Jessica cumplió tres años, mi esposa Wendy y yo decidimos llevarla a Disneylandia.  Sabiendo que era su primer encuentro con Disneylandia y que podría estar asustada por emociones inesperadas, yo decidí ver uno de los espectáculos teatrales a los que había planeado llevarla, antes de llevarla a ella verla.
Mientras estaba sentado durante el espectáculo, mi mente estaba en Jessica todo el tiempo.  Yo pensaba: “¿Será esto demasiado aterrador para ella?  ¿Le gustará el oso mecánico que canta?  ¿Será el lugar demasiado oscuro para ella?”  Decidí llevarla al espectáculo solo después de haberlo visto por mí mismo, y de estar seguro de que ella lo disfrutaría.
Amigo, tu Padre celestial cuida de ti de la misma manera en que Él establece Sus planes para ti.  Tú estás en Su corazón todo el tiempo mientras Él cuidadosamente considera y hace planes para cada aspecto de tu vida, tanto los grandes como los pequeños.  Y el solo pensar en ti, pone una sonrisa en Su rostro, porque Él sabe que los planes que tiene para ti son planes para bendecirte. (Ver Jeremías 29:11)
Así que, no importa qué problemas estás enfrentando en este momento, tú puedes descansar en Su amor por ti.  No hay problema que sea demasiado insignificante para que Él lo maneje.  ¡Él no es solo Dios Todopoderoso, Él también es tu Padre celestial que te ama!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 12 de septiembre de 2019

Intimidad Con El Señor


Medita En
“Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar. Tomad Mi yugo sobre vosotros y aprended de Mí, que Soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas”.  (Mateo 11:28–29)
El Señor no quiere que simplemente reclames Sus promesas de protección que se encuentran en el Salmo 91.  Él quiere que tú te acerques a Él.  Correr hacia Él y refugiarse bajo Sus plumas habla de cercanía.  No se trata de cuántas veces has recitado el Salmo 91; se trata de tener una relación íntima con Él.  Cuando era niño, si escuchaba truenos en la noche y tenía miedo, yo corría a la habitación de mis padres, saltaba a su cama y me escondía en los brazos de mi madre.  Después de un tiempo, yo caía en un sueño profundo, incluso aunque la tormenta siguiera asolando.  Lo ves, no necesitas aprender los siete pasos para superar tus temores.  Tener la presencia de un padre amoroso contigo es suficiente para echar fuera el temor.  Nuestro Señor Jesús, que te ama, quiere que te acerques a Él y te refugies en Su amor.  ¿Harás eso hoy?
Escuché la historia de un granjero cuya casa se quemó.  Mientras caminaba alrededor de los restos humeantes, él vio los cadáveres quemados de sus gallinas.  Resultó que sin querer estaba moviendo el cuerpo ennegrecido de una de las gallinas con su pie, y para su sorpresa, unos pequeños pollitos salieron corriendo de debajo del cuerpo.  ¿Qué pasó?  Ellos se habían refugiado bajo las alas de su madre, quien había dado su vida para salvar a sus pequeños.
Esta es una imagen de lo que nuestro Señor Jesús hizo cuando Él tomó sobre Su propio cuerpo el castigo completo por nuestros pecados.  El fuego del juicio de Dios cayó, no sobre los escribas y fariseos que habían rechazado al Mesías, y tampoco sobre los soldados romanos que lo clavaron en la cruz, sino sobre Su propio Hijo amado —para la nación de Israel, para las naciones gentiles, para ti, para mí, para que todo el que cree en Él sea salvo.
Pero aquí hay algo que quiero que veas: cuando Jesús se ofreció en la cruz, Él absorbió el juicio de Dios en Su propio cuerpo, y como sacrificio, Él era más grande que el fuego del juicio.  La Ofrenda fue mayor que el juicio porque la Ofrenda no se consumió.  En esa cruz, nuestro Señor declaró: “¡Consumado es!” antes de entregar Su Espíritu. (Juan 19:30)  La Ofrenda permaneció aún después de que todo el juicio de Dios se acabó.  ¡Aleluya!  ¡Es por eso que hoy nosotros podemos acercarnos con confianza a Su trono de la gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 30 de julio de 2019

Conoce El Corazón De Tu Padre


Medita En
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados.  (1 Juan 4:10)
Hoy quiero animarte a leer la parábola del padre del hijo pródigo (Lucas 15:11–32).  Mientras lees, ten en mente que este hijo rechazó definitivamente a su padre, lo humilló por completo y lo deshonró totalmente, luego, él solo regresó a casa cuando recordó que incluso los sirvientes contratados por su padre tenían más comida que él.  No fue el amor del hijo por su padre lo que lo hizo viajar de regreso a casa; fue su estómago.  En su propio orgullo, absorto en sí mismo, él quería ganarse la vida como un sirviente contratado, en lugar de recibir la provisión de su padre por gracia o favor inmerecido.
Dios quiere que sepamos que incluso cuando nuestras motivaciones son incorrectas, incluso cuando tenemos una agenda oculta (generalmente enfocada en nosotros mismos), y nuestras intenciones no son completamente puras, aun así, Él corre hacia nosotros en nuestro tiempo de necesidad y derrama sobre nosotros Su favor inmerecido, el cual no hemos ganado y del que no somos dignos.  ¡Oh, cuán inescrutables son las profundidades de Su amor y gracia para con nosotros!  Nunca se tratará de nuestro amor por Dios.  Siempre va a tratarse de Su magnífico amor por nosotros.  La Biblia hace esto claro: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados”. (1 Juan 4:10)
Algunas personas piensan que la comunión con Dios solo se puede restaurar cuando estás perfectamente arrepentido y has confesado perfectamente todos tus pecados.  Sin embargo, vemos en esta parábola que fue el padre quien inició, fue el padre quien había extrañado a su hijo, quien ya estaba buscándolo y quien ya lo había perdonado.  Antes de que el hijo pudiera pronunciar una sola palabra de su disculpa ensayada, el padre ya había corrido hacia él, lo abrazó y le dio la bienvenida a casa.  ¿Puedes ver cómo esto se trata completamente del corazón lleno de gracia, perdón y amor de nuestro Padre?  Nuestro Padre Dios se traga todas nuestras imperfecciones y el verdadero arrepentimiento viene por Su bondad.
¿Qué si yo le pido “perdón” a Dios y confieso mis pecados cuando he fallado?  Por supuesto que sí.  Pero no lo hago para ser perdonado porque yo sé que ya fui perdonado por la obra terminada de Jesús.  La confesión está fuera del fluir de mi corazón porque yo ya he experimentado Su bondad y Su gracia, y porque sé que como hijo Suyo, yo soy justo por siempre a través de la sangre de Jesús.  Esto viene de ser consciente de justicia, no consciente de pecado; de ser consciente de perdón, no consciente de juicio.  Hay una enorme diferencia.
Si entiendes esto y comienzas a practicarlo, vas a comenzar a experimentar nuevas dimensiones en tu caminar amoroso con el Padre.  Te darás cuenta de que tu Papá Dios está interesado en la relación y no en el protocolo religioso.  Él simplemente ama estar contigo.  Bajo la gracia, Él no exige perfección de ti; Él provee la perfección para ti a través de la obra terminada de Su Hijo, Jesucristo.  Así que no importa cuántas equivocaciones hayas cometido, no le tengas miedo a Él.  Él te ama.  ¡Tu padre está corriendo hacia ti para abrazarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 29 de julio de 2019

“¡Abba, Padre!”


Medita En
Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un Espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! El Espíritu Mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.  (Romanos 8:15–16)
Me encanta cuando estoy en Israel, escuchar a los niños pequeños corriendo en los patios de recreo, gritando: “¡Abba! ¡Abba!” y saltar a los abrazos de sus papás.  Para los judíos, Abba es la manera más íntima en la que puedes dirigirte a tu padre.  Es una hermosa imagen de la verdad de que a través de Jesús, tú recibiste el Espíritu de adopción por el cual clamas: “¡Abba, Padre!”  ¿Notaste que el Espíritu Santo se negó a traducir la palabra aramea original ”Abba” a otro idioma?
En los brazos de Abba, un hijo está más seguro, protegido y amado.  Ningún enemigo puede sacar a un niño de los brazos fuertes de su Abba.  Esa es la imagen que Dios quiere que nosotros tengamos cuando oramos a Él y lo llamamos “Abba”.  Por supuesto, tú puedes llamarlo “Papito” o “Papá”, o cualquier término que te ayude a ver a Dios como un Padre cálido, amoroso y protector.
A menos que puedas verlo como tu Padre Abba, vas a continuar teniendo un “espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor” (Rom. 8:15), refiriéndose esto al temor de Dios del Antiguo Testamento.  Es el temor servil al juicio y al castigo lo que te lleva a la esclavitud y te hace temer a Dios.  Pero Dios no quiere que le tengas miedo.  ¡Él quiere que tú tengas un Espíritu de adopción!  Demasiados creyentes están viviendo con un espíritu de orfandad, y sin padre.  Si tú estás atrapado hoy con todo tipo de temores, culpa y preocupaciones, ¡lo que necesitas es una buena dosis celestial del amor del Padre!
Algo maravilloso sucede en tu espíritu cuando tú ves a Dios como tu Padre.  Si mi hija, Jessica, tiene una pesadilla, todo lo que ella tiene que hacer es gritar “¡Papi!”  ¡Y su Papi está allí de inmediato!  Jessica no tiene que decir: “¡Oh Padre que vives y habitas en la habitación de al lado, te ruego que vengas a mí en este momento de peligro, para que puedas rescatarme de esta pesadilla!”  Todo lo que ella tiene que hacer es gritar: “¡Papi!” y yo estoy allí.
De manera similar, en tus momentos de debilidad tú no tienes que acercarte a Dios con oraciones perfectas.  Simplemente clama: “¡Papi!”  ¡Y tu Padre celestial correrá hacia ti!  Tú no te estás presentando ante un juez.  Estás viniendo ante tu Padre, tu Papá Dios, que te abraza y te ama tal como eres.
Toma tiempo para  venir a tu Abba Padre hoy.  Cree que Él te ama incondicionalmente hoy.  Míralo dándote la bienvenida con una sonrisa en Su rostro y con los brazos abiertos.  Corre a Su abrazo, disfruta de Su perfecto amor por ti y deja que toda preocupación, temor e inseguridad se derritan.  Cuando tú crees y recibe el amor de tu Padre, ¡eso pondrá en tu corazón paz y fortaleza inquebrantables!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 3 de junio de 2019

Quédense Quietos


Medita En
“Prestad atención, todo Judá, habitantes de Jerusalén y tú, rey Josafat: así os dice el Señor: ‘No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios… No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del Señor con vosotros, oh Judá y Jerusalén.’ No temáis ni os acobardéis; salid mañana al encuentro de ellos porque el Señor está con vosotros.”  (2 Crónicas 20:15, 17)
Ante la preocupante noticia de una guerra inminente, el rey Josafat se dispuso a buscar al Señor y orar con esperanza, al frente de toda la asamblea de Judá.  Fue entonces que el Espíritu del Señor vino sobre Jahaziel, quien habló las palabras del Señor que leemos en las Escrituras de hoy.  Al escuchar estas palabras de esperanza, todo Judá se humilló ante el Señor, inclinándose ante Él y adorándolo.
Hoy el Señor te dice a ti las mismas palabras en tu situación.  ¡Espera en Él porque Él te ama!  No tienes que vivir con miedo y desánimo cuando tú sabes que la batalla no es tuya, sino del Señor.  Quédate quieto y ve la salvación del Señor.  La batalla es Suya y tú no necesitarás luchar en ella.
¿Qué haces cuando no sabes qué hacer?  Lo mejor que puedes hacer es quedarte quieto.  Quédate quieto y ve la salvación del Señor en tu situación.
¡Pero Pastor Prince, si me quedo quieto, no sucederá nada!
Amigo, quedarte quieto no es estar inactivo o ni no hacer nada.  Quedarte quieto una postura de esperanza, e implica mantener tu esperanza anclada en la persona de Jesús y tener una expectativa segura y firme de bien para tu vida.  Cuando los ejércitos merodeadores de Faraón se lanzaban contra los hijos de Israel, empeñados en aniquilarlos, Moisés simplemente declaró a los aterrorizados israelitas: “No temáis; estad quietos y ved la salvación que el Señor hará hoy por vosotros…” (Éxodo 14:13)  La palabra hebrea para salvación es yeshua, que en realidad es el nombre de Jesús.  Así que la salvación es la persona de Jesús y Él está contigo.
Cuando te encuentres atrapado en una situación sin esperanza, aprende a posicionarte —quédate quieto y ve el poder salvador de Jesús trabajando a tu favor.  Él nunca te dejará ni te abandonará. (Heb. 13:5)  Y mientras centras todo tu ser, tus pensamientos, tus creencias y tus esperanzas en Él, Él te guiará respecto a lo que debes hacer, tal como guió a Josafat a una victoria triunfante sobre sus enemigos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 15 de mayo de 2019

¡Tu Padre Celestial Te Quiere Bendecido y Saludable!


Medita En
»Así que no se preocupen por todo eso diciendo: ‘¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?’ Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades… y Él les dará todo lo que necesiten.  (Mateo 6:31-33, NTV)
Si fueras un padre, ¿no querrías lo mejor para tus hijos?  ¿Querrías en algún momento que estuvieran enfermos, pobres y sufriendo?  Por supuesto no.  Tú querrías que tus hijos fueran bendecidos, fuertes y saludables, y que disfrutaran de las mejores cosas de la vida, ¿verdad?
Piénsalo por un momento.  Si tú en la tierra sabes cómo dar buenos regalos a tus hijos, ¡cuánto más tu Padre en el cielo que te ama y sabe cómo bendecirte a ti y a tus hijos con salud, provisión y protección divinas!
Amado, espera expectante a recibir el bien del Señor, que está lleno de gracia y de misericordia, todos los días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 26 de enero de 2019

Bendecido Para Ser Bendición

Medita En
Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.  (Génesis 12:2)
Escuche las palabras que Dios pronunció sobre Abraham: “Te bendeciré y engrandeceré tu nombre; y serás bendición”.
Mi amigo, a medida que confías en Dios para caminar más y más en la plenitud de la bendición de Abraham, ten la revelación de que Él te bendice porque te ama y te da el privilegio de ser una extensión práctica de Su amor a tu comunidad, tu país y más allá.
La provisión financiera de Dios tiene un propósito divino.  No uses a las personas y ames el dinero.  En cambio, ¡usa el dinero para amar a las personas!  Cuando se trata de nuestra relación con las personas, siempre es más bendecido dar que recibir.  Ten tus ojos y corazón puestos en la abundancia, para buscar a personas en necesidad y bendecirlas.  ¡Deja que tu luz brille ante todos los hombres para la gloria del nombre de Jesucristo!
¡Hoy, mira Su abundante gracia incrementando hacia ti y tu familia para que tengas en abundancia para toda buena obra!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 29 de noviembre de 2018

Coherederos Con Cristo Jesús


El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El.
Romanos 8:16-17
Siempre y cuando hayas nacido de nuevo, tú ya no eres un “esclavo,” sino un hijo del Dios Altísimo.  Y Dios no sólo te llama Su hijo.  Él también te llama “heredero” por medio de Cristo. (Gálatas 4:7)  De hecho, Romanos 8:17 dice que somos “coherederos con Cristo.”
Como coheredero con Cristo Jesús, tú heredas todo lo que Él es.  Tan precioso como es Jesús para el Padre, es cuan precioso eres tú para el Padre.  ¡La forma en que el Padre ama a Jesús, es la forma en que el Padre te ama a ti!
¿Qué tan aceptado por Dios eres tú hoy?  Mira a Jesús.  ¡Así es cuan aceptado eres tú!  Cristo es la medida de tu aceptación.  ¿Qué tan favorecido por Dios eres tú?  Mira a Jesús, quien está sentado a la diestra del Padre.  ¡Tú disfrutas de ese mismo a favor hoy, porque todo lo que Cristo disfruta, es para que tú lo disfrutes también!
Como coheredero con Cristo Jesús, tú también heredas todo lo que Él ha obtenido del Padre.  Lo mucho que Jesús tiene, es lo mucho que tú tienes.  ¿Cuán próspero es quien hizo todas las cosas, y puso el oro, la plata y los diamantes en la tierra?  ¡Así eres tú también en este mundo!  (1 Juan 4:17)
Yo solía leer la Biblia para saber cómo ser un cristiano exitoso y victorioso.  Pero ahora, la leo para conocer más acerca de Jesús, porque sé que cuando lo encuentro a Él, encuentro cada una de mis bendiciones en Él. (Efesios 1:3;  2 Pedro 1:3)
Mi amigo, todo lo que Jesús es en el cielo hoy, eres tú en este mundo.  Todo lo que le pertenece a Él, te pertenece a ti.  Por eso ten interés en conocerlo más, para verlo en toda Su gloria y belleza.  Y ya que Jesús es tan glorioso, te llevará toda una vida descubrir todo lo que Él ha hecho por ti y lo que tiene para ti.
Amado, tú eres heredero del Dios Altísimo.  Tú eres coheredero con Cristo Jesús.  ¡Así que, encuentra todas las bendiciones que tu rica herencia incluye, y empieza a caminar en ellas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 16 de noviembre de 2018

El Señor Es Poderoso Y Está Más Que Dispuesto


Y extendiendo Jesús la mano, lo tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante quedó limpio de su lepra.
Mateo 8:3
Cuando ves a alguien que recibe sanidad o libertad financiera de forma milagrosa, te preguntas: “¿Qué hay de mi, Señor?”  Yo creo que el leproso que vino a Jesús debe haberse hecho la misma pregunta.
Él debe haber escuchado o visto desde la distancia, ya que la ley no le permitía estar en lugares públicos, cómo Jesús había sanado a los enfermos.  Así que, él no tenía ninguna duda de que Jesús podía curarlo, pero no estaba seguro de si Jesús lo haría.  Él le dijo a Jesús: “Señor, si quieres, puedes limpiarme” (Mateo 8: 2).  Él tenía confianza en el poder de Dios, pero no el amor de Dios por él.
Como el leproso, tal vez tú no tengas problema creyendo que Dios puede darte tu milagro, ya que Él es Dios Todopoderoso.  Pero te estás preguntando, ¿si Él lo hará por ti?  Mi amigo, dejemos que las acciones de Jesús y Su respuesta a los leprosos resuelvan este cuestionamiento de una vez por todas.  Él extendió Su mano, tocó al leproso y le dijo: “Quiero; sé limpio.”  Y de inmediato, el leproso fue sanado.
Quiero que te des cuenta de que Jesús tocó al leproso.  Él podía haberlo sanado desde la distancia con sólo hablar una palabra.  Él había sanado a otros de esta manera, como en el caso del siervo del centurión y la hija de la mujer siro-fenicia.  Así que, ¿por qué Él tocó al leproso?
Jesús sabía que durante muchos años, el leproso había sido separado de su familia y de la sociedad, por lo que debe haberse estado sintiendo deshumanizado.  Creo que Jesús lo tocó para hacer que él se sintiera un ser humano otra vez, para hacer que se sintiera amado y aceptado otra vez.  Tocarlo fue Su lenguaje de amor para el leproso.
¿Puedes ver el corazón amoroso de Dios aquí?  ¿Puedes ver lo mucho que Él amaba al leproso?  ¡Así es lo mucho que Él te ama!  El día en que te acerques a conocer el corazón amoroso de Dios y creas que Él quiere que seas bendecido más de lo que tú mismo lo deseas, ¡ese será el día en el que recibas tu milagro!
Amado, echa un vistazo al corazón amoroso de Dios, ¡y vas a creer que Él no sólo es poderoso, sino también quiere formarte a plenitud!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 5 de noviembre de 2018

De Tal Padre, Tal Hijo


El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Romanos 8:16
Todo produce según su especie.  Los perros dan a luz cachorros, los gatos dan a luz gatitos y los tigres dan a luz cachorros de tigre.  De la misma manera, cuando tú naces de nuevo, tú naces de Dios.  Tú eres hijo del Dios Altísimo.  Él es tu Padre y Él no te ve en la carne.  Él te ve en el Espíritu.  Y Su Espíritu da testimonio a tu espíritu de que tú eres Su hijo.
Así que, cuando el diablo viene y te dice: “Bueno, tu padre murió de cáncer, su padre murió de cáncer y tú vas a morir de cáncer también, al igual que tu padre,” sólo debes saber en tu corazón que tú eres como tu Padre —¡tu Padre que está en los cielos!  Y consciente de esta verdad, declara: “¡Yo soy  hijo del Dios Altísimo, y Él no tiene cáncer, así que, yo tampoco!”
Mi amigo, cuando tú has nacido de Dios, has nacido para ganar.  ¡Ya que tu Papá Dios es un ganador, tú también eres un ganador!  En las mañanas, cuando te levantes, di: “¡Yo soy un ganador, porque Dios es un ganador!”
Cuando dices que no puedes darte el lujo de comprar algo que necesitas, has olvidado a cual familia perteneces ahora.  Tú has nacido de nuevo en una familia muy rica —¡tu Padre es dueño de todo animal del bosque y del ganado sobre mil colinas! (Salmo 50:10)  Tú tienes un Papá Dios en el cielo que es muy capaz de proveer para todas sus necesidades. (Filipenses 4:19)  Aunque hay áreas de escasez en tu vida ahora, no te preocupes.  Sólo pídele a Dios que provea para ti, porque tu Padre celestial te ama y quiere proveer para tus necesidades.
Cuando alguien hable contigo acerca de un problema y pregunte: “¿Qué vamos a hacer al respecto?”  Tú responde: “No te preocupes.  Hablémosle a Papá Dios al respecto.  Eso no es un problema para Él, así que no será un problema para nosotros.”
Amado, aun cuando todo a tu alrededor se esté hundiendo, tu Papá Dios es todavía el mismo Padre celestial que mantuvo el mundo de Noé a flote, a sus seres queridos sanos y a salvo, y sus posesiones intactas.  ¡Tu mundo no volverá a hundirse porque tú eres el amado hijo de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de septiembre de 2018

No Vivas Enfocado En El Juicio


… Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo Consigo Mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones…
2 Corintios 5:19
¿En qué dos ciudades antiguas hizo Dios llover azufre y fuego?  Si respondes que son Sodoma y Gomorra, estás en lo cierto.  Pero si estás pensando que Dios estaba más que deseoso por destruir estas dos ciudades, ¡estás equivocado!
Dios no estaba esperando hacerlo.  Él no andaba a la caza de pecado.  Él andaba a la caza de justicia, para así poder salvar las ciudades. (Génesis 18:23-32)  Yo creo que si Abraham le hubiera preguntado a Dios: “¿Y si solamente encontraras a un hombre justo?”  La respuesta de Dios habría sido la misma: “Yo no la destruiré por consideración a la vida de un hombre justo.”
Hoy, la justicia de un Hombre —Jesús— ha venido.  Jesús murió por nuestros pecados y resucitó por nuestra justificación.  Dios estaba en Cristo, reconciliando al mundo Consigo Mismo, ¡Él no estaba contando nuestros pecados en contra nuestra!
De manera que ningún juicio caerá sobre ti hoy, porque cayó en Jesús hace 2,000 años en el Calvario.  Y si Dios tuvo la suficiente gracia para sacar a Lot y a su familia antes de que cayera el juicio (Génesis 19:12-22), ¡cuánto más hará Él por ti, que ya no estás más bajo juicio!
Y ya que Dios no te juzga, no seas como la esposa de Lot, quien se convirtió en una estatua de sal cuando se volvió para ver la lluvia de azufre y fuego. (Génesis 19:24-26)  Ella quería ver el juicio de Dios, incluso cuando los ángeles le habían advertido: “No mires detrás de ti, no sea que seas destruido.” (Génesis 19:17)
Así que, no vivas enfocado en el juicio, ni voltees a ver detrás de ti a los pecados que has cometido.  Dios no está en tu contra.  Él está por ti y está de tu lado.  Te recuerda que Él ya ha juzgado y castigado tus pecados en el cuerpo de Su Hijo.  Y debido a que Él es fiel a Su Hijo, y a lo que Su Hijo ha hecho, Él nunca va a juzgarte, ni castigarte.  Cualquier problema que estés enfrentando hoy no viene de Él.  Pero Él va a mostrarte un camino de salida, porque Él está de tu lado.  Él te ama y en Su corazón están tus mejores intereses.
Amado, Dios no anda afuera para atraparte.  Él anda afuera para bendecirte.  ¡Y Él te quiere más bendecido de lo que tú puedas pedir o imaginar! (Efesios 3:20)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince