recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta lleno de gracia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta lleno de gracia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de mayo de 2019

¡Tu Padre Celestial Te Quiere Bendecido y Saludable!


Medita En
»Así que no se preocupen por todo eso diciendo: ‘¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?’ Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades… y Él les dará todo lo que necesiten.  (Mateo 6:31-33, NTV)
Si fueras un padre, ¿no querrías lo mejor para tus hijos?  ¿Querrías en algún momento que estuvieran enfermos, pobres y sufriendo?  Por supuesto no.  Tú querrías que tus hijos fueran bendecidos, fuertes y saludables, y que disfrutaran de las mejores cosas de la vida, ¿verdad?
Piénsalo por un momento.  Si tú en la tierra sabes cómo dar buenos regalos a tus hijos, ¡cuánto más tu Padre en el cielo que te ama y sabe cómo bendecirte a ti y a tus hijos con salud, provisión y protección divinas!
Amado, espera expectante a recibir el bien del Señor, que está lleno de gracia y de misericordia, todos los días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de abril de 2019

Revelando El Corazón Del Padre

Medita En
Y levantándose, fue a su padre. Y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y sintió compasión por él, y corrió, se echó sobre su cuello y lo besó… Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies; y traed el becerro engordado, matadlo y comamos y regocijémonos; porque este hijo mío estaba muerto ya ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. Y comenzaron a regocijarse.  (Lucas 15:20, 22–24)
Una de las parábolas más hermosas de la Biblia es la Parábola del Padre del Hijo Pródigo. (Lucas 15:11–32)  Muchos comentaristas la llaman la Parábola del Hijo Pródigo, pero el verdadero héroe de esta historia es el padre y su amor por sus dos hijos.  Es una parábola que Jesús utilizó hábilmente para revelarnos el verdadero corazón de nuestro Padre celestial, amoroso y lleno de gracia.
Por favor toma unos minutos para leer la parábola completamente, y mientras la lees, considera esto: ¿Cuál es tu opinión de Dios, especialmente cuando has cometido una equivocación?  ¿Lo ves como un juez todopoderoso, distante e insensible que se enoja siempre que fallas y que constantemente tiene que ser apaciguado?  ¿O lo conoces como tu Papá, tu Padre Abba al que puedes correr en cualquier momento, incluso cuando has fallado?  ¿Lo puedes ver esperando inquebrantable y pacientemente que tú regreses a Él, y luego corriendo por el camino para encontrarte, con lágrimas sobre Su rostro, abrazándote y cubriéndote con Sus besos?
Mientras estudiaba la Palabra, el Señor me reveló que muchos creyentes han llegado a un lugar en donde han olvidado a su Padre celestial.  Se han olvidado de Su amor, Su gracia y Su amorosa bondad.  Ellos se relacionan con Dios de manera judicial y transaccional, se presentan ante Él con aprensión y temor, le presentan sus faltas y se retiran rápidamente antes de recibir el castigo y la condena que ellos creen que legalmente merecen de Él.  Lo perciben exclusivamente como un Dios de santidad, justicia y juicio —Su rostro duro y firme, Sus poderosos brazos cruzados en insatisfacción y desaprobación.  Ellos ven a un Dios que se disgusta fácilmente, que rápidamente se enoja, que permanentemente se decepciona de ellos y que está impaciente por que aplaquen Su ira.
Esta creencia equivocada de quién es realmente Dios ha llevado a muchos a sentir temor, culpa, depresión e inseguridad.  Y es por eso que es sumamente vital que nosotros podamos ver el corazón del Padre como nos lo ha revelado Jesús en esta parábola eterna.
Amado, ¿ves Su corazón amoroso atento de ti?  Hay un vacío en nuestros corazones que solo puede ser llenado por el amor del Padre.  Yo creo que si tú permites que el Padre entre a tu corazón hoy y te llene con Su amor perfecto, tú vas a encontrar la alegría, la confianza, la realización y la libertad que has estado buscando en la vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince