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sábado, 6 de abril de 2019

¿En Dónde Está El Lugar Secreto?

Medita En
Pues tantas como sean las promesas de Dios, en Él [Cristo] todas son sí [Su respuesta]; por eso también por medio de Él [en Su persona y por Su mediación], Amén (así sea), para la gloria de Dios por medio de nosotros.  (2 Corintios 1:20, AMP)
¿Dónde está el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo y cómo se llega allí?  Antes de responder a esta pregunta, quiero que tengas cuidado de la predicación y enseñanzas sobre el Salmo 91, que hacen de “el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo”, un lugar al que solo unos pocos pueden ir, mientras que el resto de nosotros no tenemos acceso a él porque no hemos hecho lo suficiente, como orar durante ocho horas.  Por lo general, la persona que enseña en este sentido está tratando de decir que hay un estándar de santidad que tú debes alcanzar antes de poder llegar al lugar secreto (el abrigo) del Altísimo.  Ahora, si eso es cierto y se necesitan ocho horas de oración en la casa para estar en el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo, entonces, ¿qué hay de los que tenemos trabajos de tiempo completo y no podemos orar durante ocho horas en la casa, pero realmente necesitamos protección?
Piensa en ello un momento.  ¿Quién necesita más protección —el que ora en la seguridad de su hogar o el que trabaja fuera?  Claramente, es quien que está trabajando fuera, en el mundo donde los accidentes son posibles y donde él está expuesto a toda clase de virus.  Sin embargo, según esta enseñanza, ¡él no puede acceder al lugar secreto (el abrigo del Altísimo), porque no ha orado ocho horas en el día!  ¿Tiene esto sentido para ti?  Es por eso que no me gustan las enseñanzas que hacen que ciertas personas —especialmente el predicador— parezcan parte de una élite de pocos.  Las bendiciones del Señor no son solo para los pocos de una élite.  Si una bendición es de nuestro Señor, todos tienen acceso a ella.  Los jóvenes y los viejos, los fuertes y los débiles, los ricos y los pobres —todos tienen acceso por fe a Sus bendiciones que se dan gratuitamente (revisa el versículo de hoy).
Déjame decirte dónde está el lugar secreto (el abrigo) del Altísimo.  El lugar secreto del Altísimo es un lugar donde tú estás en Cristo.  ¿No estás de acuerdo con que estar en Cristo es estar en el escondite más seguro?  ¿Cómo llegas a estar en Cristo?  Al recibir al Señor Jesús como tu Señor y Salvador personal.  Una vez que eres un creyente nacido de nuevo, nuestro Padre celestial te ve en Cristo.  ¡Tú estás a salvo, protegido y seguro en el escondite!  Quédate anclado a esta verdad y mírate a ti mismo caminando en una mayor medida de Su protección divina en los próximos días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 5 de noviembre de 2018

De Tal Padre, Tal Hijo


El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Romanos 8:16
Todo produce según su especie.  Los perros dan a luz cachorros, los gatos dan a luz gatitos y los tigres dan a luz cachorros de tigre.  De la misma manera, cuando tú naces de nuevo, tú naces de Dios.  Tú eres hijo del Dios Altísimo.  Él es tu Padre y Él no te ve en la carne.  Él te ve en el Espíritu.  Y Su Espíritu da testimonio a tu espíritu de que tú eres Su hijo.
Así que, cuando el diablo viene y te dice: “Bueno, tu padre murió de cáncer, su padre murió de cáncer y tú vas a morir de cáncer también, al igual que tu padre,” sólo debes saber en tu corazón que tú eres como tu Padre —¡tu Padre que está en los cielos!  Y consciente de esta verdad, declara: “¡Yo soy  hijo del Dios Altísimo, y Él no tiene cáncer, así que, yo tampoco!”
Mi amigo, cuando tú has nacido de Dios, has nacido para ganar.  ¡Ya que tu Papá Dios es un ganador, tú también eres un ganador!  En las mañanas, cuando te levantes, di: “¡Yo soy un ganador, porque Dios es un ganador!”
Cuando dices que no puedes darte el lujo de comprar algo que necesitas, has olvidado a cual familia perteneces ahora.  Tú has nacido de nuevo en una familia muy rica —¡tu Padre es dueño de todo animal del bosque y del ganado sobre mil colinas! (Salmo 50:10)  Tú tienes un Papá Dios en el cielo que es muy capaz de proveer para todas sus necesidades. (Filipenses 4:19)  Aunque hay áreas de escasez en tu vida ahora, no te preocupes.  Sólo pídele a Dios que provea para ti, porque tu Padre celestial te ama y quiere proveer para tus necesidades.
Cuando alguien hable contigo acerca de un problema y pregunte: “¿Qué vamos a hacer al respecto?”  Tú responde: “No te preocupes.  Hablémosle a Papá Dios al respecto.  Eso no es un problema para Él, así que no será un problema para nosotros.”
Amado, aun cuando todo a tu alrededor se esté hundiendo, tu Papá Dios es todavía el mismo Padre celestial que mantuvo el mundo de Noé a flote, a sus seres queridos sanos y a salvo, y sus posesiones intactas.  ¡Tu mundo no volverá a hundirse porque tú eres el amado hijo de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 17 de febrero de 2018

Tú Estás Completo En Cristo

Porque toda la plenitud de la Deidad reside corporalmente en Él, y habéis sido hechos completos en Él, que es la cabeza sobre todo poder y autoridad.
Colosenses 2:9-10
¿Has escuchado a las personas decir que están buscando un compañero de vida para sentirse completos?  ¿O que solamente estarán completos si poseen esto o aquello?  Pero, como creyentes, ¿somos nosotros personas incompletas esperando que alguien, o algo nos haga sentir completos?
La Biblia nos dice que todo creyente nacido de nuevo está completo en Cristo, quien es la cabeza de todo poder y autoridad, y en quién habita la plenitud de Dios.
Pero, a través de los años, hemos tomado lo que Dios pretendía que fuera nuestro punto de partida —nuestra completitud en Cristo— y lo hemos convertido en nuestro objetivo final.  Los creyentes son a menudo guiados a creer que necesitan tener esta cosa y hacer esta otra cosa, y entonces, un día, ellos estarán completos en Cristo.
Esa no es la doctrina del Nuevo Testamento o Evangelio.  El Evangelio dice: “Tú estás completo en Cristo.  Tú estás sentado con Cristo.  Tú eres justo en Cristo.  Ahora, ¡actúa de esta manera!”
Cuando tú crees que estás completo y que eres justo en Cristo, es fácil actuar de esa manera.  Así que, permíteme declarar esto para ti hoy: ¡Tú estás completo en Cristo, y eres completamente justo en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


martes, 5 de diciembre de 2017

Una Vez Justificado, Justo Para Siempre

… para poner fin a la transgresión, para terminar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer justicia eterna…
Daniel 9:24
Es posible que hayas visto filmaciones de vídeo de alta velocidad de una oruga convirtiéndose en una colorida mariposa.  Pero ¿alguna vez has visto a una mariposa convertirse de nuevo en oruga?  ¡Por supuesto que no!  ¿Por qué?  ¡Porque es imposible!
Es lo mismo con tu salvación.  Una vez que se es salvo, se es salvo para siempre.  La justificación que tienes en Cristo es una justificación eterna –tú no puedes volver a ser injustificado otra vez.  Una vez has nacido de nuevo como hijo de Dios, es imposible para ti volverte “no nacido.”  Una vez eres santo, lavado por la sangre de Jesús a los ojos de Dios, no puedes volver a tu estado anterior, el estado de pecador inconverso.  Incluso si caes en pecado, tú sigues siendo la justicia de Dios en Cristo, porque tu justificación no es por obras, sino por la fe en Jesucristo. (Gálatas 2:16)
Amado, cuanto más creas que tienes esta justificación eterna de Jesús, más estarás a la altura de tu nueva identidad, ¡y reinarás en la vida! 
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince


martes, 29 de diciembre de 2015

Has Nacido De Nuevo Para Tener Dominio

Génesis 1:26
Y dijo Dios: Hagamos al hombre a Nuestra imagen, conforme a Nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.
Cuando Dios creó al hombre, Él le dio al hombre el dominio sobre todo en la tierra.  Para tener una idea de la clase de dominio que el hombre habría tenido si no hubiera pecado, veamos al Hombre perfecto, Jesucristo.
Cuando Jesús quiso pagar el impuesto del templo, Él sólo necesitó ordenar a un pez que trajera el dinero a Él (Mateo 17:24-27).  Cuando Él quiso alimentar a una multitud, Él sólo necesitó multiplicar cinco panes y dos peces en Sus manos (Marcos 6:34-44).  Cuando una tormenta amenazó la vida de Sus discípulos, Él sólo tuvo que hablarle a la tormenta y hubo perfecta calma (Marcos 4:35-41).  Y cada persona enferma que fue traída a Él se fue sanada.  Él incluso trajo los muertos de regreso a la vida, ¡porque Él tenía dominio sobre la muerte!
Hoy, tú tienes el mismo dominio que Jesús ejerció porque Cristo está en ti (Colosenses 1:27).
“Pastor Prince, olvídate de tener dominio sobre el mar, el aire o la tierra.  Yo quiero dominio sobre el dolor de mi espalda que me ha robado mi tiempo con mis hijos.  Yo quiero dominio sobre mi situación financiera.”
Mi amigo, ya que el propósito de Dios para ti es que tengas dominio sobre la tierra, Él te mantendrá saludable.  Después de todo, es difícil gobernar la tierra cuando se está enfermo y postrado en cama.  Y Dios te hará prosperar, porque es difícil querer hacer las cosas cuando se está viviendo en escasez.
Necesitamos comprender que, ya que el más grande propósito de Dios es que el hombre tenga dominio sobre la tierra, esto también incluye bendiciones menores tales como salud y provisión.  Entonces, podemos vernos a nosotros mismos como Dios nos ve, caminando en dominio, y vamos a caminar en victoria sobre nuestras circunstancias negativas en el reino natural.
Amado, tú has nacido de nuevo del Espíritu, ¡has nacido para gobernar y tener dominio sobre todo en la tierra!
Pensamiento del Día

Ya que el más grande propósito de Dios es que el hombre tenga dominio sobre la tierra, esto también incluye que tú vivas con salud y con Su provisión.  


viernes, 18 de septiembre de 2015

De Tal Padre, Tal Hijo

Romanos 8:16
El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Todo produce según su especie.  Los perros dan a luz cachorros, los gatos dan a luz gatitos y los tigres dan a luz cachorros de tigre.  De la misma manera, cuando tú naces de nuevo, tú naces de Dios.  Tú eres hijo del Dios Altísimo.  Él es tu Padre y Él no te ve en la carne.  Él te ve en el Espíritu.  Y Su Espíritu da testimonio a tu espíritu de que tú eres Su hijo.
Así que, cuando el diablo viene y te dice: “Bueno, tu padre murió de cáncer, su padre murió de cáncer y tú vas a morir de cáncer también, al igual que tu padre,” sólo debes saber en tu corazón que tú eres como tu Padre —¡tu Padre que está en los cielos!  Declara: “Yo soy  hijo del Dios Altísimo.  ¡Él no tiene cáncer, así que yo tampoco!”
Mi amigo, cuando tú has nacido de Dios, has nacido para ganar.  ¡Ya que tu Papá Dios es un ganador, tú también eres un ganador!  Cuando te levantes por la mañana, di: “¡Yo soy un ganador, porque Dios es un ganador!”
Cuando dices que no puedes permitirte el lujo de comprar algo que necesitas, has olvidado a cual familia perteneces ahora.  Tú has nacido de nuevo en una familia muy rica —¡tu Padre es dueño de todo animal del bosque y del ganado sobre mil colinas! (Salmo 50:10).  Tú tienes un Papá Dios en el cielo que es muy capaz de proveer para todas sus necesidades (Filipenses 4:19).   Aunque hay áreas de escasez en tu vida ahora, no te preocupes.  Sólo pídele a Dios que provea para ti, porque tu Padre celestial te ama y quiere proveer para tus necesidades.
Cuando alguien hable contigo acerca de un problema y pregunte: “¿Qué vamos a hacer al respecto?”  Tú debes decir: “No te preocupes.  Hablémosle a Papá Dios al respecto.  Eso no es un problema para Él, así que no será un problema para nosotros.”
Amado, aun cuando todo a tu alrededor se esté hundiéndose, tu Papá Dios es todavía el mismo Padre celestial que mantuvo el mundo de Noé a flote, a sus seres queridos sanos y a salvo, y sus posesiones intactas.  ¡Tu mundo no volverá a hundirse porque tú eres el amado hijo de Dios!
Pensamiento Del Día

Ya que tú has nacido de Dios, has nacido para ganar.


domingo, 20 de abril de 2014

Toma Parte De Su Vida

Medita En

Dios... comparte con nosotros la vida de Su Hijo y nuestro Señor Jesús. Él nunca va a renunciar a ti. Nunca lo olvides.
1a Corintios 1:9, Trad. Ver. The Message

No te confundas: Jesús es la más pura forma de vida, y Él nos ha llamado a compartir íntimamente con Él esta increíble clase de vida divina.  Es una vida en la que la enfermedad y el dolor no tienen lugar.  Y cuando tú te conviertes en creyente nacido de nuevo, Dios te califica para que tomes parte de esta vida.
Hoy, frente a tus síntomas, en medio de tus temores y preocupaciones medita en esta verdad y mira la vida misma de Dios disponible y provista para ti, ahora mismo.  Mírate –en espíritu, alma y cuerpo– inmerso y rodeado de la verdadera vida que llena, nuestro Señor Jesús.  Esta va a destruir todo síntoma de dolor, debilidad y muerte ¡hasta que estés andando en toda su plenitud!
Bendiciones,

Joseph Prince


martes, 23 de abril de 2013

Tome Parte De Su Vida



Medite En

Dios… que ha compartido con nosotros la vida de Su Hijo y nuestro Señor Jesucristo.  Él nunca va a darse por vencido contigo.  Nunca lo olvides.
1ª Corintios 1:9  (Trad. The Message)


No nos equivoquemos: Jesús es la forma más pura de vida, y Él nos ha llamado a compartir íntimamente con Él este increíble tipo divino de vida.  Es una vida en donde los dolores y enfermedades no tienen cabida.  Y cuando usted se convirte en un creyente nacido de nuevo, Dios le califica para tomar parte de esta vida.
Este día, de frente a sus síntomas, en medio de sus preocupaciones y temores, medite sobre esta verdad y vea la vida misma de Dios disponible y entregada para usted en este momento.  Véase a sí mismo –en espíritu, alma y cuerpo– sumergido y rodeado de la misma vida que llena nuestro Señor Jesucristo.  Esta se tragará a todos los síntomas de dolor, debilidad y muerte hasta que usted esté caminando en su plenitud!

Bendiciones,
Joseph Prince