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viernes, 17 de mayo de 2019

De Lo Que Depende El Nuevo Pacto


Medita En
Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.  (Hebreos 8:12)
Hoy, debido a la cruz, tú estás bajo el nuevo pacto de gracia.  Ahora, ¿de qué depende el nuevo pacto?  Amado, Dios es tan bueno.  El nuevo pacto que Dios hizo no depende de nada que tú y yo debamos hacer porque Él sabe que nosotros siempre fallaremos.  Escucha cuidadosamente.  El nuevo pacto funciona por una sola cosa y es la última cláusula del pacto —“Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados”.  En la medida en que tú tengas una revelación de esta cláusula y de todas sus bendiciones, en esa medida vas a caminar en ella.
Nota la palabra “pues”.  Significa “porque”.  El nuevo pacto funciona porque Dios dice que Él será misericordioso con nuestras iniquidades, ¡y que nuestros pecados Él no los recordará más!  “Nunca más” significa que hubo un tiempo en el que Dios recordaba nuestros pecados, incluso para castigarlos hasta la tercera y cuarta generación. (Éxodo 20:5)  Esto se encuentra en los Diez Mandamientos.  Sin embargo, hoy, Dios dice enfáticamente: “¡Nunca más!” (En griego se utilizó la negativa doble.)  “Nunca más” significa que Dios no volverá a recordar nuestros pecados contra nosotros porque Él recordó todos nuestros pecados en el cuerpo de Su Hijo (para castigarlos).  Jesús llevó el castigo de Dios por nuestros pecados en la cruz.  Ahora, nosotros podemos caminar en el nuevo pacto y escuchar a Dios decir: “No recuerdo más tus pecados”.
Amigo, el nuevo pacto funciona debido a su última cláusula.  En otras palabras, debido a Hebreos 8:12, Dios puede poner Sus leyes en nuestras mentes y escribirlas en nuestros corazones, y todos nosotros podemos conocerlo y ser guiados por Él.  ¡Es Su misericordia hacia nosotros lo que nos permite escucharlo y ser guiados por Él hacia la victoria en cada situación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 9 de abril de 2019

Dios No Está Presente Para Hallar Falta En Ti

Medita En
Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas.  (Proverbios 3:6)
Algo bastante único y precioso sucede cuando tú ves que el Señor está contigo.  Confía en el Señor para que abra tus ojos y puedas verlo a Él en tu situación, y cuanto más lo veas, Él más se manifestará.  Si tú estás en camino a comprometerte en un importante acuerdo de negocios, yo te aseguro que si puedes ver al Señor allí contigo, Su sabiduría fluirá a través de ti y Él te dará una visión sobrenatural para que encuentres cualquier vacío o detalles y salidas que hagan falta en ese contrato que estás a punto de firmar.
Una vez que involucras a Jesús y reconoces Su presencia, vas a sentirlo intervenir en cualquier decisión que estés a punto de tomar, a través de la ausencia o presencia de Su paz.  A veces, todo parece estar en orden en la superficie, pero de alguna manera, tú puedes sentir una incomodidad que crece en ti cada vez que piensas en tu decisión.  Mi consejo para ti sería que no te precipites a ello.  Verás, una vez que has involucrado al Señor, la falta de paz que tú sientes es a menudo es Su dirección para protegerte.  Tú incluso puedes estar en medio de una discusión con tu cónyuge, pero en el momento en que te haces consciente de la presencia del Señor, tus palabras cambian.  De alguna manera, sucede una restricción sobrenatural que tú sabes que no es de ti mismo.  ¡Ese es el Señor también!
Amado, es importante erradicar el concepto de que el Señor está presente para hallar faltas en ti.  Es posible que hayas sido criado en un entorno en el que tus padres estaban constantemente descubriéndote en tus faltas y señalando tus equivocaciones, pero no proyectes esta característica al Señor.  Dios conoce todas tus idiosincrasias y aún así te ama perfectamente porque Él te ve a través de la lente de la cruz, donde Su Hijo ha removido de tu vida todas las faltas.  Esto significa que incluso tu reciente discusión con tu cónyuge ha sido lavada por la sangre de Jesús.
La presencia del Señor está contigo no para juzgarte o golpearte en la cabeza con un bate gigante en el momento en que fallas.  No, mi amigo, Su presencia está contigo para dirigirte, guiarte, llevarte a ser más como Cristo y hacer que seas un éxito en cada esfuerzo que emprendes.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 15 de febrero de 2019

Qué Amigo Tenemos En Jesús

Medita En
Pero hay amigo más unido que un hermano.  (Proverbios 18:24)
Mi amigo, Dios está contigo hoy debido a Su precioso Hijo, Jesús.  Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo único y Su nombre es Emmanuel.  Dios nos dio a Jesús.  La presencia de Jesús en tu vida es un regalo gratuito de Dios.  No hay una cantidad de bien que puedas hacer para ganarte la presencia de Jesús.  Ni hay un número de buenas obras que puedas realizar para merecer Su favor.  Su presencia en tu vida es un regalo gratuito.  Entonces, ya que tú no hiciste nada para merecer Su presencia en tu vida, tampoco hay nada que puedas hacer, que haga que Su presencia te abandone.  Una vez que hayas recibido a Jesús en tu corazón, ¡Él nunca te dejará, ni te abandonará! (Hebreos 13:5)
"Pero Pastor Prince, ¿Jesús me deja cuando fallo?"
No, Jesús está a justo a tu lado para animarte y restaurarte a plenitud.  Tú puedes decir: “¡Pero no lo merezco!”  Y es correcto. Es eso lo que lo hace Su favor inmerecido en tu vida.  Hay un hermoso Salmo que dice: “Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y el Señor se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene su mano.” (Salmos 37:23–24).  Cuando tú fallas, Jesús está allí para defenderte.  A diferencia de algunos de tus supuestos “amigos”, Él no solo toma de ti.  Tú puedes contar con Él.  Él es un amigo fiel, de quien se puede depender con confianza.  Incluso cuando le has fallado, Él está allí contigo, listo para levantarte y restaurarte a plenitud.  ¡Amén!  La Biblia habla de un amigo que es “más unido que un hermano”.  ¡Ese es Jesús!  Amado, apóyate en Su presencia constante.  Toma para ti de Su fuerza y apoyo que no fallan.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


jueves, 6 de diciembre de 2018

‘Todo Lo Mío Es Tuyo’


… “Hijo mío, tú siempre has estado conmigo, y todo lo mío es tuyo.”
Lucas 15:31
Después de hacer algunos mandados para sus padres, un niño se dirigió a su padre y le dijo: “Yo sé por qué tú y mamá me tuvieron.”  “¿Por qué?” preguntó su padre.  “¡Así ustedes tendrían a alguien para hacer los mandados por ustedes!” exclamó el muchacho.
Al igual que el niño, ¿ves a Dios como un Padre que exige obediencia y servicio de tu parte?   ¿Has sentido alguna vez que a menos que le obedezcas y guardes todos Sus mandamientos, tú no tienes derecho a ser bendecido por Él?
Jesús compartió la historia del hijo pródigo para mostrar cómo algunos de nosotros llamamos a Dios “Padre” y sin embargo, no conocemos Su corazón.  Existen dos hijos en esta parábola.  Sabemos lo que pasó con el hijo pródigo, pero también podemos aprender algo del hijo mayor.  Esto es lo que él le dijo a su padre cuando descubrió que su padre había ofrecido una fiesta para celebrar el regreso de su irresponsable y derrochador hermano: “Mira, por tantos años te he servido y nunca he desobedecido ninguna orden tuya, y sin embargo, nunca me has dado un cabrito para regocijarme con mis amigos.” (Lucas 15:29)
Ahora, este hijo creía que su padre lo había traído al mundo para que le sirviera.  Vio a su padre como alguien que emitía mandamientos para él todo el tiempo.  Y se vio a sí mismo como alguien que tenía que obedecer esos mandamientos para disfrutar de su herencia.  Pero la verdad es que el padre ya le había dado su herencia. (Lucas 15:12)  El padre incluso le recordó cariñosamente: “Hijo... todo lo mío es tuyo.”  ¡Y yo estoy seguro de que esa herencia incluía a más de un cabrito!
Como el hijo mayor, ¿has fallado tú en comprender el corazón de tu Padre?  Tu Padre celestial ya te dio una rica herencia en Cristo cuando te convertiste en Su hijo.  Él quiere que tú sepas que has recibido el Espíritu de adopción. (Romanos 8:15)  Así que, llámalo: “¡Abba, Padre!” y conoce lo mucho que Él te ama.  Y debido a que tú eres Su heredero, ¡todo lo que Él tiene es tuyo, para que lo disfrutes hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 17 de noviembre de 2018

Una Mayor Bendición Está Reservada Para Ti


Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?
Romanos 8:31
Cada vez que el diablo nos arroja algo, necesitamos no perder la esperanza.  De hecho, podemos estar seguros de que Dios va a voltear las cosas, transformándolas en una mayor bendición para nosotros, porque Él está por nosotros.
Cuando Dios hizo al hombre, le dio el dominio sobre todo en la tierra. (Génesis 1:26)  Pero cuando Adán cayó, el pecado y la muerte entraron en el mundo, y el hombre perdió su autoridad ante el diablo.
Así que, ¿ganó el diablo?  No, Dios ejecutó Su plan de redención al enviar a Su Hijo Jesús a morir por nosotros.  Y Él quiere que sepamos que la muerte de Jesús hizo más que solo restituirnos hacia la misma posición que Adán tenía —¡nos coloca en una posición mucho más alta!
Cuando el Padre resucitó a Jesús de entre los muertos, nosotros los que estamos en Cristo fuimos resucitados con Él.  En otras palabras, ahora estamos sentados con Él a la diestra de Dios en los lugares celestiales, “¡muy por encima de todo principado, autoridad, poder, dominio y de todo nombre  que se nombra, no sólo en este siglo, sino también en el venidero!” (Efesios 1:21)  Adán nunca tuvo esta posición.  Así que, a través de la muerte y resurrección de Jesús, hemos recibido muchísimo más.
En el Antiguo Testamento, leemos acerca de cómo Dios sacó a los israelitas de la esclavitud en Egipto a una tierra que mana leche y miel.  El diablo pensó que podría frustrar el plan de Dios, poniendo gigantes en la tierra prometida para detener a los israelitas de heredarla.  Pero Dios es más listo que el diablo.  Él permitió que los gigantes construyeran sus casas y sus ciudades, cavaran pozos y cultivaran cosechas, hasta que llegó el momento correcto. ¡Entonces, Él trajo a los israelitas hacia la tierra y desalojó a los gigantes!
Así que, los israelitas acabaron heredando “grandes y espléndidas ciudades que ellos no edificaron, casas llenas de toda buena cosa que ellos no llenaron, y cisternas cavadas que ellos no cavaron, viñas y olivos que ellos no plantaron”. (Deuteronomio 6:10-11)  Aunque el diablo trató de evitar que el plan de Dios para Su pueblo se cumpliera, ¡ellos terminaron recibiendo muchísimo más!
Amado, el diablo puede lanzar contra ti obstáculos y situaciones difíciles, pero Dios va a cambiar esos planes malignos a tu alrededor, por una bendición mayor, ¡Él está por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 8 de noviembre de 2018

Cree Que Dios Es Tu Remunerador


Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.
Hebreos 11:6
La mayoría de la gente cita sólo la primera parte de Hebreos 11:6 —“sin fe es imposible agradar a Dios”.  Sin embargo, el versículo continúa diciendo: “porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que Él existe, y que es remunerador de los que le buscan”.  En otras palabras, la fe que agrada a Dios es la clase de fe que cree que Dios existe y que Él es un ‘remunerador’.
La Biblia también dice que “la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”. (Hebreos 11:1)  Así que, incluso en momentos de dificultad, cuando no vemos cosas buenas sucediendo en nuestras circunstancias, debemos creer que Dios va a cambiar las cosas y nos recompensará.
Dios cambió las cosas para Rut, la viuda moabita, cuando ella creyó en el Señor y le hizo su Dios. (Rut 1:16)  La Biblia nos dice que a ella se le dio una “recompensa completa” de parte del Señor, cuando vino a refugiarse debajo de Sus alas. (Rut 2:12)  Él no sólo le dio protección, también le dio provisión abundante, favor hasta excederse y una redención gloriosa. (Rut 2:9-17, 3:11, 4:10-13)
Cuando Rahab, la ramera de Jericó, escuchó los informes de cómo el Señor había abierto el Mar Rojo para los hijos de Israel, ella creyó que “El es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra”. (Josué 2:9-11)  Aunque Rahab no había presenciado personalmente los milagros, ella creyó en Dios y escondió a los espías judíos de quienes los perseguían. (Josué 2:4-6)  A causa de su fe, ella no sólo no pereció con los que no creen (Josué 6:25, Hebreos 11:31), sino también se le dio un lugar en el “Salón de la Fe” en Hebreos 11.
Dios estaba tan complacido con la fe de estas dos mujeres gentiles que Él no sólo las bendijo mientras vivían, sino que también las incluyó en la genealogía de Su Hijo Jesucristo, el gran Redentor y remunerador.
Amado, cuando tú te acerques al Señor con tus necesidades, cree que Él es Dios, y que Él es un remunerador.  Dios se complace con esta clase de fe.  ¡Él quiere ser remunerador de tu fe en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 5 de noviembre de 2018

De Tal Padre, Tal Hijo


El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios.
Romanos 8:16
Todo produce según su especie.  Los perros dan a luz cachorros, los gatos dan a luz gatitos y los tigres dan a luz cachorros de tigre.  De la misma manera, cuando tú naces de nuevo, tú naces de Dios.  Tú eres hijo del Dios Altísimo.  Él es tu Padre y Él no te ve en la carne.  Él te ve en el Espíritu.  Y Su Espíritu da testimonio a tu espíritu de que tú eres Su hijo.
Así que, cuando el diablo viene y te dice: “Bueno, tu padre murió de cáncer, su padre murió de cáncer y tú vas a morir de cáncer también, al igual que tu padre,” sólo debes saber en tu corazón que tú eres como tu Padre —¡tu Padre que está en los cielos!  Y consciente de esta verdad, declara: “¡Yo soy  hijo del Dios Altísimo, y Él no tiene cáncer, así que, yo tampoco!”
Mi amigo, cuando tú has nacido de Dios, has nacido para ganar.  ¡Ya que tu Papá Dios es un ganador, tú también eres un ganador!  En las mañanas, cuando te levantes, di: “¡Yo soy un ganador, porque Dios es un ganador!”
Cuando dices que no puedes darte el lujo de comprar algo que necesitas, has olvidado a cual familia perteneces ahora.  Tú has nacido de nuevo en una familia muy rica —¡tu Padre es dueño de todo animal del bosque y del ganado sobre mil colinas! (Salmo 50:10)  Tú tienes un Papá Dios en el cielo que es muy capaz de proveer para todas sus necesidades. (Filipenses 4:19)  Aunque hay áreas de escasez en tu vida ahora, no te preocupes.  Sólo pídele a Dios que provea para ti, porque tu Padre celestial te ama y quiere proveer para tus necesidades.
Cuando alguien hable contigo acerca de un problema y pregunte: “¿Qué vamos a hacer al respecto?”  Tú responde: “No te preocupes.  Hablémosle a Papá Dios al respecto.  Eso no es un problema para Él, así que no será un problema para nosotros.”
Amado, aun cuando todo a tu alrededor se esté hundiendo, tu Papá Dios es todavía el mismo Padre celestial que mantuvo el mundo de Noé a flote, a sus seres queridos sanos y a salvo, y sus posesiones intactas.  ¡Tu mundo no volverá a hundirse porque tú eres el amado hijo de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 16 de octubre de 2018

Tú Eres Un Hijo Y Heredero De Dios


Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de Su Hijo, el cual clama: “¡Abba, Padre!”  Así que, ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.
Gálatas 4:6-7
Tal vez estas preguntas han estado surgiendo en tu cabeza últimamente: “Si tú eres cristiano, ¿por qué estás enfermo?  Si tu Padre celestial es tan maravilloso, ¿por qué tienes tantos problemas?  ¿Acaso tu Dios no te ayuda a ti que eres Su hijo?”
Y si has estado tentado a preguntar: “Dios, yo soy Tu hijo, entonces ¿por qué me está pasando esto?” Debes saber que Jesús sabe exactamente cómo te sientes, porque hace 2,000 años, el diablo le hizo la misma jugada a Él —“Si Tú eres el Hijo de Dios...” (Mateo 4:3)  Verás, la intención del diablo era hacer que Jesús dudara de ser Su Hijo, y el diablo quiere hacerte lo mismo a ti hoy.
Él quiere destruir el Espíritu de Adopción en ti y en el cuerpo de creyentes.  Él sabe que una vez que tú realmente creas que eres hijo de Dios, algo sucederá —tú comenzarás a vivir la vida como “heredero de Dios por medio de Cristo”.
Como hijo y heredero de Dios, tú has heredado todas las bendiciones de Dios que Jesús murió para darte, incluyendo salvación, sanidad, provisión, plenitud, favor, intimidad con Dios y oraciones respondidas.  Y Jesús se levantó de entre los muertos para asegurarse de que lo que Él murió para darte, tú lo tomes.  ¡Él está vivo hoy para hacer cumplir en tu vida esta rica herencia comprada con sangre!
Mi amigo, tú también eres un heredero de Dios por medio de Cristo.  Esto significa que eres coheredero con Jesús. (Romanos 8:17)  Así que, ¡Su herencia es también tu herencia!
¿Qué es la provisión cuando tú eres un heredero de Dios?  “Él es el dueño de todo animal del bosque y del ganado sobre mil colinas”. (Salmos 50:10)  Todos los diamantes y el oro vinieron de Él.  ¿Qué es la sanidad cuando tú eres un heredero de Dios?  Él es tu Creador y tu aliento de vida.
Amado, disfruta de cada pedacito de tu herencia en Cristo no porque la merezcas, sino, ¡porque fue pagada por la sangre de Jesús!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 19 de agosto de 2018

Dios No Te Está Castigando Por Algún Pecado


En El tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.
Efesios 1:7
Algunos cristianos creen que aunque tienen perdón de pecados, no son libres del castigo por sus pecados.  En otras palabras, todavía esperan castigo de parte de Dios.  Por ejemplo: a algunas parejas casadas de cristianos se les ha dicho que no tienen hijos porque Dios los está castigando por haber tenido relaciones sexuales premaritales.  Así que, aunque Dios los ha perdonado de ese pecado, Él todavía tiene que castigarlos a causa del mismo. 
Yo estoy ciertamente en contra de las relaciones sexuales premaritales, pero quiero que sepas que Dios, quien es el único que puede apreciar completamente el valor exacto de la sangre de Su Hijo, y quien está totalmente satisfecho por el sacrificio de Su Hijo, ¡tiene paz en Su corazón hoy con respecto a tus pecados!  Es por eso que Él no está en contra tuya, incluso cuando tú fallas.  Él tampoco está listo para castigarte cuando tú pecas.  No, Él aún te ama, está por ti, y quiere ayudarte a vencer ese pecado.
En el Antiguo Testamento, la sangre de toros y machos cabríos solo podía “cubrir” los pecados, pero no quitarlos. (Hebreos 10:4)  ¡Pero la sangre de Jesús no es como la sangre de animales!  Porque por un solo sacrificio, la sangre eterna del Hijo de Dios removió para siempre tus pecados (Salmos 103:12), ¡y te limpió de toda maldad! (1 Juan 1:9)  De hecho, Dios está tan satisfecho con la obra perfecta de Su Hijo, que te dice hoy: “¡Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades!” (Hebreos 10:17)  Y si Dios no los recuerda, ¿por qué te castigaría por ellos?
Amado, tú tienes “redención mediante Su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de Su gracia.”  Debido a que la obra de Jesús está completa, todos tus pecados han sido completamente perdonados.  Y perdón completo significa que los castigos por tus pecados ya no pueden caer sobre ti porque ya cayeron sobre Jesús en la cruz.  (Isaías 53:5)
Así que, no pienses ni por un momento que Dios está castigándote por algún pecado, solo porque algo malo te sucede.  Mira a la cruz y entiende que todos tus pecados han sido ya castigados completamente en el cuerpo de Cristo.  ¡Cree que Dios está por ti y espera la victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 26 de mayo de 2018

Dios No Te Juzga


¿Quién acusará a los escogidos de Dios?  Dios es el que justifica.
Romanos 8:33
Algunas personas ven a Dios como un juez que tiene demandas exigentes sobre el hombre.  Cuando se quedan cortos, o cuando las cosas van mal en sus vidas, piensan que es porque Dios los está juzgando.
Mi amigo, la verdad es que si tú eres un creyente, Dios no tiene ningún cargo contra ti.  Él te justifica por la sangre de Su Hijo.  De hecho, la Palabra de Dios continúa diciendo que Aquel que tiene derecho a condenarte, prefirió morir por ti, resucitó, y está a la diestra del Padre para justificarte. (Romanos 8:34)
Pero lo que el diablo intenta es hacerte creer que Dios te mira con un ojo crítico y te castiga cuando haces algo malo.   Ha engañado a muchos cristianos sinceros, haciéndoles creer que si han hecho algo malo, las cosas malas tienen derecho a venir sobre ellos y sus familias.  Y cuando estas cosas suceden, los convence de que están sufriendo el juicio de Dios a causa de sus malas acciones.  Mientras tanto, estos cristianos sinceros luchan con la condenación porque piensan que son ellos mismos la causa de sus problemas.
Nada puede estar más lejos de la verdad.  Desde la cruz, en donde Jesús fue juzgado en tu lugar por cada una de tus malas acciones, pensamientos y palabras, Dios ya no va a juzgarte a ti, Su hijo.  Tú no tienes por qué aceptar ninguna condenación porque Jesús llevó todo tu castigo en la cruz.
Así que, cuando comiences a sentirte condenado por tus acciones, o cuando experimentes circunstancias negativas, di: “Escrito está: Es Dios quien me justifica.  Yo soy completamente perdonado y hecho justo delante de Él.  ¡Me niego a aceptar la condenación y rechazo todos los síntomas de la maldición que estoy viendo en mis circunstancias!”
Luego, simplemente permanece firme en la verdad de la Palabra de Dios, y obsérvalo a Él liberarte y bendecirte.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 5 de abril de 2018

¿Habrá Algo Imposible Para Dios?


He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?
Jeremías 32:27
¿Tienes algún problema creyendo que en el momento en que un pecador recibe a Cristo Jesús como su Señor y Salvador, es salvo?  Creo que dirás: “No”.
Entonces déjame preguntarte, ¿qué es más difícil para Dios (aunque en realidad sabemos que nada es difícil para Dios): Salvar un alma del infierno o sanar un cuerpo enfermo?  Por supuesto que es “difícil” salvar a un alma del infierno porque Dios tuvo que enviar a Su Hijo a la cruz.
Así que, si Dios te ha dado ya el más grande milagro que puedas recibir, que es arrebatarte de las garras de la condenación eterna y darte vida eterna, ¿qué es para Él sanar tu cuerpo, salvar tu matrimonio, cambiar la rebeldía de tu hijo adolescente, o darte ese contrato de negocios?
Por lo tanto, no pienses que cuando te acercas a Dios con un dolor de cabeza, Él dice: “No hay problema,” pero cuando vienes a Él con cáncer, Él dice: “¿Cáncer?  ¡Wow!  No es tan fácil.  Eso es más complicado.  ¡Voy a necesitar más poder!”
¡No!  Puede parecer más difícil para nosotros, pero en cuanto a Dios, nada es imposible para Él, porque Él ha dicho: “He aquí, Yo Soy el Señor, el Dios de toda carne, ¿habrá algo imposible para Mí?” 
Este fue el caso de una miembro de nuestra iglesia, que estaba sufriendo de cáncer ovárico.  Después de que oré por ella, le dije: “Este cáncer no es un problema para Dios.  Solo cree que cuando Dios dice que nada hay imposible para Él, ¡es así!”  En cuestión de semanas, ella regresó con lágrimas en sus ojos, testificando que volvió al médico y él la declaró sana después de que no pudo encontrar ningún rastro de cáncer en ella.
Amado, si hay un milagro que necesitas, hay un milagro que vas a recibir.  Dios ya te ha dado el gran milagro de la vida eterna, así que, ¿cómo no te dará Él también todos los otros milagros menores?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 4 de febrero de 2018

La Biblia Es Toda Acerca De Jesús

Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras Me señalan a Mí!
                                                          Juan 5:39, NTV
¿Qué es para ti la Biblia?  ¿Un manual de instrucciones lleno de las leyes de Dios?  ¿Un libro de reglas para vivir correctamente?  Si es así, hoy quiero animarte a leerla con ojos renovados.
La verdad es que la Biblia es la carta de amor de Dios para nosotros.  Y en ella, Él devela a Su amado Hijo, Jesús, y Su obra terminada, para mostrarte lo que Él ya hizo por ti.
Me gusta decirlo de esta manera: En el Antiguo Testamento, Jesús está oculto y en el Nuevo Testamento, Él es revelado.  Muchas de las historias y parábolas de la Biblia, e incluso las fiestas y leyes del Antiguo Testamento, son realmente sobre Él.  Incluso Jesús mismo dijo en Juan 5:39 que las Escrituras apuntan a Él.
Así que, cuando abras tu Biblia hoy, pídele al Espíritu Santo que te muestre la bondad, la gracia y el amor de Jesús por ti.  En cada libro, cada capítulo y cada página, mantente expectante por ver a Jesús y lo que Él ha cumplido en tu lugar por medio de Su sacrificio en la cruz.
Mi amigo, al acercarte a la Palabra de Dios anhelando ver al Señor Jesús, vas a dejarla sintiéndote fortalecido y renovado en el corazón.  Vas a amarlo a Él de una manera fresca, y vas a experimentar la multiplicación de Su gracia y paz en tu vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 3 de febrero de 2018

Dios Nunca Se Dará Por Vencido Contigo

Pero Tú, Señor, eres Dios clemente y compasivo,
    lento para la ira, y grande en amor y verdad.
Salmos 86:15
Cuando las personas se dan por vencidas contigo e incluso cuando tú te das por vencido contigo mismo, quiero que sepas que Dios nunca se dará por vencido contigo.
El Salmo 56:15 nos dice que “Dios es clemente y compasivo, lento para la ira, y grande en amor y verdad.”  En Su abundante misericordia, Él envió a Su Hijo a tomar nuestro lugar en la cruz, para que hoy, nosotros podamos ser llamados Sus hijos y nos acerquemos a Su trono con confianza.
Amado, si tú has deambulado fuera de casa y sientes como que has fallado terriblemente, no te mantengas alejado de tu Padre celestial.  Yo estoy aquí para decirte que Él está esperando pacientemente que tú regreses a Su lado.  ¡Él está esperando con los brazos abiertos para recibirte, perdonarte libremente, y restaurarte!
Acércate confiadamente a tu Padre celestial, hoy.  ¡Recibe Su amor y todo lo que necesitas para avanzar ahora!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 7 de junio de 2017

Él Ya No Recuerda Tus Pecados

Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordaré de sus pecados.
Hebreos 8:12


“¿Por qué Dios escucha tu oración?  ¿Por qué te sana?  ¿Se te ha olvidado lo que has hecho?”
¿Han cruzado por tu mente pensamientos como estos, desanimándote de buscar a Dios por tu sanidad o cualquier otro rompimiento que necesitas?
Tales pensamientos que te condenan, no provienen de Dios o del Espíritu Santo.  Estos se originan en el diablo.  El enemigo quiere que permanezcas consciente de tu pecado e incluso te dirá que es “piadoso” permanecer consciente de tus faltas.
Pero Dios no quiere que vivas consciente de tu pecado –eso no honra lo que Su Hijo hizo por ti en la cruz.  De hecho, Él declara en Su Palabra que nunca más se recordará de tus pecados.  Así que, ¿por qué tú sí?
Amado, ya no vivas consciente de pecado. ¡Se consciente del Hijo, y observa la manifestación de la sanidad y provisión de Dios para todas tus necesidades!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 30 de abril de 2017

Jesús Está Contigo Para Guiarte

Reconócelo en todos tus caminos, y Él enderezará tus veredas.
Proverbios 3:6


Algo bastante único y precioso sucede cuando tú crees que el Señor está siempre contigo.  En cuanto confías al Señor que abra tus ojos para verlo en tu situación, mientras más le ves, más se manifestará a Sí Mismo.  Si tú estás a la mitad de hacer un importante contrato de negocios, te aseguro que si tú puedes ver al Señor allí contigo, Su sabiduría va a fluir a través de ti, y Él va a darte una visión sobrenatural para ubicar cualquier detalle importante que haga falta en ese contrato que estas a punto de firmar.
Puedes incluso estar en medio de una discusión con tu esposa, pero al momento en que te hagas consciente de la presencia del Señor, tus palabras cambiarán.  De alguna manera, habrá una moderación sobrenatural que tú sabrás que no viene de ti.  ¡Ese también es el Señor!
Amado, Dios conoce cada particularidad sobre ti, aún así Él te ama perfectamente porque Él te ve por medio del cristal de la cruz, en donde Su Hijo ha eliminado toda falta de tu vida.  Él está contigo no para juzgarte, ni para golpearte en la cabeza con un mazo gigante en el momento en que falles.  No, Su presencia está siempre contigo para dirigirte, para guiarte, para llevarte a ser más como Cristo, ¡y para hacerte exitoso en todo lo que emprendas! 
Viendo a través de los ojos de la fe,   

Joseph Prince