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martes, 16 de junio de 2020

La Cabeza Y El Cuerpo Son Uno


Inspiración de Gracia
Él es también la cabeza del cuerpo que es la iglesia; y Él es el principio, el primogénito de entre los muertos, a fin de que Él tenga en todo la primacía.  (Colosenses 1:18)
La Palabra de Dios dice que Cristo es la cabeza y nosotros la iglesia somos Su cuerpo.  Así que, Cristo y la iglesia son uno.  ¡Cristo y tú son uno!  No podemos decir que Dios ve a Cristo, la cabeza, perfecto, pero a Su cuerpo imperfecto.  O que Cristo es aceptado pero Su cuerpo no es aceptado.  ¡La medida de la aceptación de Jesús con Dios es la medida de tu aceptación con Dios!
Por lo tanto, no tiene sentido decir que la cabeza está bien, pero el cuerpo está enfermo, que la cabeza es rica pero el cuerpo es pobre, o que la cabeza tiene reposo pero el cuerpo tiene estrés.  Amigo, lo que Jesús es delante de Dios, es lo que tú, Su cuerpo, eres.  ¡Así como Él es, tú también eres en este mundo! (Ver 1 Juan 4:17)
Hoy, Dios quiere que tú reclames a Cristo como tu cabeza.  Comienza a creer que todas Sus perfecciones, y que el deleite y la alegría que Él genera en el corazón del Padre, Él los ha puesto en tu cuenta.  ¡Entonces comenzarás a darte cuenta de que así como Jesús es un aroma fragante para el Padre, tú también lo eres!
Cuanto más comiences a ver que eres uno con Cristo, más te darás cuenta de que sea lo que sea que necesites en este momento, Él te lo está dando.  Si tú estás enfermo en tu cuerpo, Cristo, tu cabeza, te imparte Su salud y sanidad.  Si te hace falta sabiduría, Cristo, tu cabeza, te imparte libremente Su sabiduría.  Si algo te hace falta, Cristo, tu cabeza, te da Sus riquezas abundantes.
Amado, ten esta rica revelación de que Cristo y tú son uno.  Tú nunca podrás estar separado de Cristo, tu cabeza, de quien viene toda la provisión para tu cuerpo —todo el poder, la sabiduría, el sustento y la salud.  Así que declara: “¡Como Él es, así soy yo también en este mundo!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 14 de junio de 2020

¡Ten Una Revelación Grande De Jesús!


Inspiración de Gracia
… creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo...  (2 Pedro 3:18)
En el Antiguo Testamento se ofrecía a Dios tres tipos de holocaustos u ofrendas encendidas.  Yo creo que los ricos traían ofrendas de novillos (ver Levítico 1:3), los no tan ricos traían machos cabríos (ver Levítico 1:10) y los pobres traían tórtolas o pichones (ver Levítico 1:14).  Aunque variaban en su tamaño y valor, las diferentes ofrendas encendidas eran aceptadas todas como un aroma agradable para el Señor. (Ver Levítico 1:9, 13, 17).
Estas ofrendas encendidas hablan de Jesús y de Su obra perfecta en la cruz.  Hoy, que tú traigas una ofrenda de “rico” significa que tienes una revelación grande de Jesús y de Su obra terminada.  Y que traigas una ofrenda de “no tan rico” significa que tienes una revelación pequeña de Jesús y de Su obra terminada.  Pero sea cual sea el tamaño de la revelación que tú tengas de Jesús, Dios te acepta de la misma manera porque Jesús es la única medida de tu aceptación delante Dios.
De cualquier manera, Dios quiere que tú crezcas en la revelación de Jesús porque tu bienestar depende de ello.  Antes de esa primera noche de Pascua, todos los hijos de Israel habían recibido la misma Palabra de Dios —“cuando Yo vea la sangre, pasaré sobre ustedes.” (Éxodo 12:13)  Pero yo creo que algunos hogares vivieron esa noche temblando de miedo al escuchar los fuertes gemidos afuera de sus hogares, mientras que otros hogares descansaron en la Palabra de Dios, comieron su cordero de la Pascua y pasaron la noche regocijándose en Su protección, liberación y amor por ellos.
Verás, de las familias que se pusieron bajo la sangre, ¡todos fueron salvados, estuvieran temblando o no!  Pero al no tener la revelación del poder de la sangre para salvarlos del destructor, el miedo entró a pesar de que la sangre funcionó para ellos.  De la misma manera, Dios no quiere que en los momentos difíciles tú estés luchando contra el temor, el control y el estrés.  Él quiere que tú disfrutes y descanses en una mayor revelación de Jesús como tu libertador y tu salvación.
En 2 Pedro 1:2, dice: “Gracia y paz te sean multiplicadas…”  Dios quiere que tú experimentes más de Su gracia y paz en tu vida.  ¿Cómo?  El versículo continúa, “en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.”  ¡Cuanto más conocimiento de Jesús tengas, más gracia y paz de Dios descansarán sobre ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 11 de mayo de 2020

Jesús Te Tiene Cubierto

Inspiración de Gracia
Pondrá su mano sobre la cabeza del holocausto, y le será aceptado para hacer expiación por él.  (Levítico 1:4)
Imagina la perfección de Jesús cubriéndote de la cabeza a los pies a la vista de Dios en cada momento del día.  ¿Te suena como un sueño?  Amigo, esa es tu realidad hoy porque Jesús se convirtió en tu holocausto en la cruz.
En el caso del holocausto, cuando el oferente pone su mano sobre el animal del sacrificio (ver Levítico 1:3–4), la perfección y belleza del sacrificio intachable se transfiere a él, y Dios lo ve y lo acepta a él en la perfección del animal.
En hebreo, la palabra “aceptado” implica ser tratado con favor, deleite y aceptación.  Esto significa que tú, para quien Jesús se convirtió en un holocausto, eres tratado por Dios con favor, deleite y aceptación, porque la belleza y la perfección de Jesús fueron transferidas a ti.  Como tu holocausto, Jesús hizo expiación por ti en tu nombre.
Jesús es tu expiación o cobertura del pecado.  Cuán precioso es Jesús para el Padre es cuán precioso eres tú para el Padre, porque cuando el Padre te ve, Él ve a Jesús, tu expiación, tu cobertura.
Así que, todos los días, toma a Jesús como tu holocausto.  Ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de la cabeza a los pies con Su justicia.  Te agradezco Padre, porque Tú me ves sin mancha ni arruga.  Me ves cubierto en todo el valor y la perfección de la obra de Tu Hijo.  Lo que Él es para Ti, yo lo soy también.  Quién es Él para Ti, yo lo soy también.  Como Él es ahora, yo lo soy también.  ¡Yo estoy en Él.” (Ver 1 Juan 4:17)
Jesús te tiene cubierto.  Tú no te presentas ante el Padre con todas tus fallas y defectos.  Jesús proclama para ti lo que está bien contigo a pesar de lo que está mal, porque Él te ha cubierto con Su perfección.  Hoy, escúchalo diciéndote: “¡Ve, chica! Te tengo cubierta.  ¡No hay nada de qué preocuparse!“  Escúchalo diciéndote: “¡Ve por ello, hijo!  Te estoy cubriendo.  ¡No hay nada que temer!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 28 de octubre de 2019

Ven A Jesús Tal Como Eres

Medita En
Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi cilicio y me has ceñido de alegría.  (Salmos 30:11)
Amigo, tú eres hoy favorecido y aceptado por Dios debido a Su favor inmerecido.  Incluso si tu vida es un desastre, Él puede tomar tu desastre y convertirlo en algo hermoso.  Ven a Él tal como eres.
Hace años, uno de los miembros de mi iglesia de repente dejó de venir a la iglesia por mucho tiempo.  Me reuní con él para averiguar cómo le estaba yendo y para ver si todo estaba bien.  Él fue muy honesto conmigo y me dijo que estaba pasando por muchos problemas en su matrimonio y que ahora era adicto al alcohol.  Luego, él dijo esto: “Déjame poner mi vida en orden, luego volveré a la iglesia”.
Yo sonreí y le pregunté: “¿Acaso tú te limpias antes de bañarte?”  Entendí por su expresión que estaba desconcertado por mi pregunta, así que le dije: “Ven al Señor tal como eres.  Él es el baño.  Él te limpiará.  Él pondrá tu vida en orden por ti y hará que cada adicción pierda su control sobre ti.  ¡Tú no tienes que usar tus propios esfuerzos para limpiarte antes de bañarte!”
Me alegra decir que este precioso hermano regresó pronto a la iglesia y Jesús cambió su vida.  Hoy, él está felizmente casado, bendecido con una hermosa familia y es uno de mis líderes clave de confianza.  Eso es lo que hace el Señor cuando tú vienes a Él tal como eres y le permites amarte hasta tu plenitud.  Él hará hermosas todas las cosas en tu vida.
Hay muchas personas hoy que son como este hermano.  Quieren arreglara sus vidas por sí mismos antes de venir a Jesús.  Tienen la impresión de que necesitan santificarse a sí mismos antes de poder entrar en la santa presencia de Dios.  Ellos sienten que están siendo hipócritas si no arreglan sus vidas antes de venir a la iglesia.
Nada puede estar más lejos de la verdad.  Tú nunca podrás hacerte a ti mismo lo suficientemente santo como para calificar para las bendiciones de Dios.  Tú has sido hecho santo, justo y limpio por la sangre de Jesucristo, y es Su posición de justo lo que te califica —nada más y nada menos.  Así que deja de tratar de limpiarte a ti mismo antes de ir al Señor.  Ven a Jesús con todo tu desorden, todas tus adicciones, todas tus debilidades y todos tus fracasos.  Dios te ama tal como eres.  Sin embargo, Él también te ama tanto como para dejarte permanecer igual.  Amigo, cuando vienes a Jesús, Él se convierte en tu “baño”.  ¡Él te lavará y vas a ser más blanco que la nieve!  ¡Salta al baño hoy y deja que Jesús te haga perfecto, justo y santo a los ojos de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 1 de octubre de 2019

Dios Nunca Estará Enojado Contigo


Medita En
“Porque esto es para Mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no Me enojaré contra ti, ni te reprenderé. Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero Mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de Mi paz no será quebrantado” —dice el Señor, que tiene compasión de ti.  (Isaías 54:9–10)
En 1 Pedro 5:8 es emitida una advertencia: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar”.  Yo sé que un león ruge para intimidar y provocar temor, pero solía preguntarme qué tipo de temor intenta infundir el diablo en el creyente.  Debemos dejar que la Biblia interprete la Biblia.  No podemos basar nuestras interpretaciones en nuestros trasfondos denominacionales o nuestras experiencias.
Un día, estaba leyendo Proverbios 19 cuando me encontré con el versículo 12: “Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba”.  ¿Quién es el rey al que se refiere este versículo?  ¡Es nuestro Señor Jesús!  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, está tratando de hacerse pasar por el Rey.  Él está tratando de hacerte sentir como si Dios estuviera enojado contigo.  Cada vez que escuchas una predicación que te deja con la sensación de que Dios está enojado contigo, ¿sabes qué?  ¡Te acaban de rugir!  Pero recuerda esto, amado: Dios NO va a enojarse contigo nunca más.  Él solo tenía que decirnos esto, pero quería que estuviéramos tan seguros de ello, que juró en su Palabra que Él nunca más se iba a enojar con nosotros.
Los versículos de hoy son de Isaías 54, que están justo después del famoso capítulo mesiánico de los sufrimientos de Cristo en Isaías 53.  De manera que, Isaías 54 está explicando los triunfos y el botín de Sus sufrimientos.
¿Sabes por qué Dios no se enojará con nosotros nunca más?  ¡Es debido a lo que Cristo logró por nosotros!  En la cruz, Dios derramó toda Su ira sobre el cuerpo de Su Hijo.  Jesús acabó con toda la indignación ardiente de un Dios santo contra todos nuestros pecados y cuando todo el juicio de Dios por nuestros pecados se había agotado por completo, Él gritó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)  Y debido a que nuestros pecados ya fueron castigados, Dios, que es un Dios santo y justo, no nos castigará hoy, cuando creemos en lo que Cristo ha hecho.  La santidad de Dios está ahora de tu lado.  Su justicia está ahora a tu favor, no en tu contra.  ¡Tú eres Su amado, en quien Él está complacido, debido a la obra terminada de Jesús!
La próxima vez que el diablo intente despojarte de tu entendimiento de ser amado, haciéndote pensar que Dios está enojado contigo, simplemente ignóralo.  Ignóralo cuando él diga: “¿Cómo puedes llamarte a ti mismo cristiano?”  ¡Tú eres un hijo de Dios justificado, aceptado y amado!  ¡Cuando creas esto, tendrás la confianza para enfrentar cada situación difícil con valentía, sabiendo que tienes el favor inmerecido de Dios de tu lado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 21 de septiembre de 2019

Recuerda Siempre Que Tú Eres El Amado De Dios


Medita En
En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos Suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad, para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.  (Efesios 1:5–6)
¿Crees tú que eres amado y altamente favorecido por Dios?  Efesios 1: 6 dice: “Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado”.  No es posible para nosotros mismos hacernos aceptos.  Somos hechos aceptos por la gloria del favor inmerecido del Señor.  La palabra “acepto” en Efesios 1:6 es la palabra griega charitoo.  Ahora, la raíz de charitoo es charis, que significa “gracia”.  Así que, charitoo simplemente significa “altamente agraciado” o “altamente favorecido”.  En otras palabras, ¡tú eres altamente favorecido en el Amado!
Ya sabemos que “el Amado” en Efesios 1:6 se refiere a Jesús.  Si continúas leyendo, en el siguiente versículo dice “En quien [Jesús, el Amado] tenemos redención por Su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de Su gracia [favor inmerecido]”.  Ahora, ¿por qué no la Biblia solo dice que somos altamente favorecidos en Jesús o en Cristo?  (No hay detalles insignificantes en la Biblia).  ¿Por qué el Espíritu Santo eligió específicamente decir que somos altamente favorecidos “en el Amado”?
“Amado” es un término cálido e íntimo que fue usado por Dios en el río Jordán para describir a Jesús.  La Biblia nos dice que cuando Jesús fue bautizado en el río Jordán, ”cuando subía del agua, vio abrirse los cielos, y al Espíritu como paloma que descendía sobre Él. Y vino una voz de los cielos que decía: ‘Tú eres Mi Hijo amado, en Ti tengo complacencia’”. (Marcos 1:10–11).
Dios el Padre habló públicamente y Sus palabras fueron grabadas para que tú sepas que ser “acepto en el Amado” significa que Dios está muy complacido contigo hoy.  Mírate a ti mismo introducido en el interior de Jesús, el Amado de Dios.  Cuando Dios te mira, Él no te ve en tus defectos y fracasos.  ¡Él te ve en la perfección y hermosura de Jesús!  Debido a que tú estás en Cristo, Dios te dice: “Tú, _______________ (inserta aquí tu nombre), eres Mi amado, en ti tengo complacencia”.  Jesús complace a Dios porque guardó la ley perfectamente.  ¡Tú y yo complacemos a Dios porque somos aceptos y altamente favorecidos en el Amado, quién tomó todos nuestros pecados y cumplió la ley en nombre nuestro!
Inmediatamente después de que Jesús fue bautizado, Él fue llevado al desierto para ser tentado por el diablo.  El diablo vino a Jesús y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan”. (Mateo 4:3)  Ahora, no te olvides que Jesús acababa de escuchar la voz de Su Padre afirmándolo con las palabras “Tú eres Mi Hijo amado”.  ¿Te das cuenta que el diablo omitió deliberadamente la palabra “amado”?
Amigo, para que las tentaciones del diablo funcionen, él no puede recordarte que tú eres el amado de Dios.  En el momento en que tú recuerdas tu identidad como el amado de Dios en Cristo, ¡él no podrá tener éxito!  No es de extrañar que el diablo quiera despojar a los creyentes de su entendimiento de ser el amado de Dios.  Así que no caigas en la trampa del diablo.  ¡Recuérdate hoy y todos los días que tú eres el amada de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 4 de julio de 2019

Cómo Crecer En El Favor Inmerecido De Dios


Medita En
Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  (Romanos 5:1–2)
La Palabra de Dios nos dice que Jesús creció en sabiduría, en estatura y en favor con Dios y con los hombres. (Ver Lucas 2:52)  Como Jesús, tú puedes crecer en sabiduría y en el favor inmerecido de Dios.  ¿Cómo?  Probablemente has notado que algunos creyentes parecen experimentar mucho más favor inmerecido que otros.  Yo creo que eso se debe a que estos creyentes comprenden la clave para acceder al favor de Dios.  Romanos 5:2 explica claramente que “hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia [favor inmerecido] en la cual estamos firmes”.  Para obtener acceso a tu computadora o tu cuenta bancaria, necesitas una contraseña.  Para obtener acceso al favor inmerecido de Dios e incrementarlo, la “contraseña” o clave que debemos tener es fe, ¡fe para creer que TÚ, _______________ (coloca tu nombre aquí), eres altamente favorecido!
Una de las cosas que les he enseñado a los miembros de mi iglesia es que declaren sobre sí mismos que son grandemente bendecidos, altamente favorecidos y profundamente amados.
“¿Cómo puedo saber que soy grandemente bendecido, Pastor Prince?”
Lee Hebreos 6:13–14 por ti mismo.  Dios quería que estuviéramos bien anclados en el conocimiento seguro y firme de que Él nos bendecirá a nosotros que somos la simiente de Abraham, así que Él juró por Sí Mismo, diciendo: “Ciertamente, te bendeciré y ciertamente te multiplicaré”.
“¿Cómo puedo decir que soy altamente favorecido?”
Efesios 1:6 nos dice que por Su gracia (favor inmerecido), Dios “nos hizo aceptos en el Amado”.  En el texto original en griego, la palabra “acepto” es la palabra charitoo, que significa “altamente favorecido”.
“¿Y realmente soy profundamente amado por Dios?”
Dios no solo nos ama.  Juan 3:16 dice que “tanto amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito”.  Él demostró que nos amó TANTO cuando envió a Jesús a morir en la cruz por nosotros.
Oro al Señor para que los versículos que te he mostrado aquí, te ayuden a creer que a través de Jesús, tú en verdad eres grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado.  Si estas verdades aún no están establecidas en tu corazón, comienza a declararlas.  Mírate a ti mismo en el espejo cada mañana y declara con confianza: “Debido a la obra perfecta de Jesús en la cruz, yo soy justo por Su sangre, ¡y soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  Espero las cosas buenas que son enviadas para mí.  ¡Espero buen éxito y tengo una expectativa confiada del bien!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de junio de 2019

Encuentra Descanso En El Amor Del Padre


Medita En
Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará Mi fiel amor por ti ni vacilará Mi pacto de paz, —dice el Señor, que de ti se compadece—.  (Isaías 54:10, NVI)
Quiero compartirte una verdad sencilla pero vital.  Memoriza esta verdad.  Aliméntate de ella.  Deja que se arraigue en tu espíritu y se convierta en un ancla en tu vida.  Nunca volverás a ser el mismo.
¿Estás listo?  Aquí va:
Como hijo de Dios, no importa lo que suceda en tu vida, tu Padre celestial te ama mucho y nada de lo que hagas puede cambiar eso.
¿Estás dispuesto a creer esto hoy?  Ya sea que estés pasando por buenos momentos o estés enfrentando tiempos difíciles, debes saber que tu Abba te ama.  No hay nada que puedas hacer jamás para conseguir que Él te ame más, y nada que puedas hacer jamás para conseguir que Él te ame menos.  Incluso —o quizás especialmente— cuando sientes que has fallado, recuerda que tú siempre serás la niña de Sus ojos.  Siempre.
Dios te ama con amor eterno. (Ver Jer. 31:3)  Un amor que es el mismo ayer, hoy, y por siempre.  Siente a tu Papi Dios envolviéndote en Su abrazo ahora mismo.  Tú estás a salvo.  Eres completamente amado y completamente aceptado.  Él te amó antes de que lo conocieras.  Su amor por ti no tiene nada que ver con lo que tú has hecho por Él.  Nada de lo que tú hagas afectará Su incondicional e inquebrantable amor por ti.
No hay nada que necesites probarle.  Solo es necesario que descanses y recibas el amor de tu Abba.  Deja que tu vida sea establecida y arraigada en un amor que es tan perfecto que ningún problema o adversidad será capaz de derribarte.  Si crees que lo has echado a perder, corre a tu Padre.  En Sus amorosos brazos tú encontrarás esperanza, seguridad y refugio de cualquier tormenta.
Me encanta cómo lo dice el apóstol Pablo: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?... Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Rom. 8:35, 37–39)
Amado, no hay advertencias ni exenciones de responsabilidad cuando se trata del amor de tu Padre celestial.  La Biblia declara claramente que nada podrá separarte del amor de tu Padre celestial.  Es una declaración absoluta y una promesa.  Y “nada” significa nada.  Como creyente, esto significa que incluso tus equivocaciones, fallas y pecados no pueden separarte del amor de tu Padre.  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de abril de 2019

Lo Que Dios No Ve

Medita En
“Él no ha observado iniquidad en Jacob, ni ha visto malicia en Israel…”  (Números 23:21)
Aprende a ver lo que Dios ve.  Echa un vistazo más de cerca a lo que Dios dice en el versículo anterior y solo haz una pausa por un momento.  ¿Había iniquidad en Israel?  (Cuando Dios usó la palabra “Jacob” aquí, se estaba refiriendo a todos los hijos de Israel).  ¿Hubo algún pecado en Israel?  ¿O todo el mundo en el campamento era perfecto?
Si desde la cima de la montaña, hicieras un acercamiento enfocado en el campamento de Israel, no es difícil imaginar que una gran variedad de imperfecciones, pecados, iniquidades y maldad estaban presentes en todo el campamento.  Pero la pregunta es, ¿lo vio Dios?
Mira Números 23:21 otra vez.  Nota que Dios no dijo que no había pecado o iniquidad en Su pueblo.  Él simplemente dijo que Él no lo vio.  De la misma manera, Él no está diciendo que no hay pecado en ti.  Lo que Dios dice es: “Yo no lo veo”.
Espera un momento, ¿cómo puede un Dios infaliblemente santo no ver pecado en mí?
Mi amigo, esto es porque esos mismos ojos sagrados vieron todos tus pecados castigados en el cuerpo de Jesucristo.  Tus pecados fueron castigados hasta la inexistencia.
En el campamento israelita, aunque había iniquidades, pecados y maldad, Dios no vio ninguno de ellos debido a que la sangre de toros y cabras que ellos ofrecían diariamente al Señor cubría a los hijos de Israel.  Cuánto más cierto es esto para nosotros hoy, nosotros que hemos sido lavados para siempre por la sangre del Cordero de Dios, Jesucristo, nuestro hermoso Salvador.
Bajo el antiguo pacto, los israelitas disfrutaron de una cobertura temporal a través de los sacrificios de animales, pero para nosotros, la expiación y el pago de todos nuestros pecados por Jesucristo, es eterno.  Es por eso que Dios no observa iniquidad, ni pecado en ti, ni ha visto maldad en ti.  Cuando Dios te mira hoy, Él te ve como un hijo o hija justificado, perdonado, sanado, favorecido, bendecido, aceptado y amado, debido a la cruz de Jesús.
Ahora, ¿te ves como Dios te ve?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 24 de enero de 2019

El Cordero De Dios

Medita En
He ahí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.  (Juan 1:29)
Te animo a comenzar cada día con este pensamiento: “Dios me ama y dio a Su Hijo único por mí.  Jesús es mi todo hoy.  Yo soy salvo, sanado, favorecido, justificado y aceptado en Cristo el Amado”.
Comienza tu día ocupando tu mente con Jesús.  Durante una temporada en mi vida, incluso antes de levantarme de la cama, repetía para mí mismo una y otra vez: “Yo soy la justicia de Dios en Cristo”.  Algunas mañanas lo decía más de cincuenta veces.  Quería que esta fuera una revelación latente en mi corazón, una creencia inquebrantable de que Dios es para mí y está conmigo.  Cuando ocupas tu mente con Jesús, ¡toda lucha, temor y esclavitud con la que estés enredado perderá su dominio sobre ti!
Hay una hermosa imagen de Jesús escondida en el Antiguo Testamento.  Bajo el Antiguo Pacto de la Ley, a aquellos que habían pecado se les dijo que trajeran al sacerdote una oveja que no tuviera mancha, arruga, ni defecto alguno.  El sacerdote no examinaba a la persona para ver si era perfecta (sin pecado), porque esta había pecado.  Así que, el sacerdote examinaba a la oveja.
Si la oveja era realmente perfecta, la persona que había pecado, ponía sus manos sobre la oveja en un acto para transferir sus pecados hacia la oveja inocente.  Al mismo tiempo, la inocencia y perfección de la oveja era transferida a la persona.  Seguidamente se mataba a la oveja y la persona se iba con su conciencia limpiada y la deuda por su pecado perdonada.  La persona se alejaba bajo un cielo abierto al favor y la bendición de Dios.
¿Puedes identificar a Jesús en esta práctica del Antiguo Testamento?  La oveja sin mancha, arruga, ni defecto, es una imagen del perfecto Cordero de Dios, Jesucristo Mismo, quien quita los pecados del mundo.  El sacerdote es una imagen de Dios.  Él no te examina por tus pecados.  En cambio, Él examina a Jesús y debido a que Jesús es gloriosamente perfecto, tú puedes vivir hoy con tu conciencia limpiada y tu deuda por pecado perdonada.  Puedes caminar bajo un cielo abierto y esperar el favor y las bendiciones de Dios en tu vida.  Qué hermosa imagen de la abundante y espléndida gracia de Dios.
¡Hoy, aparta tus ojos de ti mismo y detén tu propia introspección!  Mira a Jesús, el Cordero de Dios y ve Su perfección como tu perfección.  Ve Su inocencia como tu inocencia, Su justicia como tu justicia.  Mantente ocupado con Él y se transformado desde adentro hacia afuera.
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

viernes, 7 de diciembre de 2018

Tú Eres El Amado De Dios


Para alabanza de la gloria de Su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado.
Efesios 1:6
En el río Jordán, Jesús escuchó a Su Padre decirle: “Tú eres Mi Hijo amado; en Ti Me he complacido.” (Lucas 3:22)  Más tarde, en el desierto, Jesús escuchó al diablo decirle: “Si eres Hijo de Dios...” (Lucas 4: 3)
Observa que el diablo no sólo cuestionó la relación filial de Jesús, sino también quitó la palabra “amado” cuando dijo a Jesús: “Si eres Hijo de Dios...”  Verás, el diablo no puede recordarte que tú eres amado de Dios, ¡porque cuando tú conoces esta verdad, todo lo que él quiera traer en tu contra, no tendrá éxito!
Muchas chicas están regalando su virginidad porque necesitan sentirse apreciadas y amadas.  Y los jóvenes se unen a pandillas para sentirse aceptados porque han sido rechazados y se les ha hecho sentir inútiles.
Pero cuando sabes que eres el amado de Dios, ninguna tentación puede tener éxito en tu contra, ni siquiera los “gigantes” que puedan insultarte.  Consideremos a David, quien mató a Goliat.  “David” en hebreo significa “amado.”  Se requirió de un David para derribar a un gigante.  En otras palabras, ¡se necesita de alguien que sepa que es amado de Dios, para ganar las batallas de la vida!
Tú eres amado de Dios, no por lo que haces.  Cristo lo hizo todo.  Él es el Amado Dios.  Pero Dios te puso en Cristo.  Es por eso que tú eres “aceptado en el Amado.”  Y lo que Dios le dijo a Jesús, te lo dice a ti hoy: “Tú eres Mi Hijo amado; en Ti Me he complacido.”
Así que, si el diablo te dice: “Oye, ¿te llamas a ti mismo ‘amado de Dios’ después de lo que acabas de hacer?”  Ten la seguridad de que no depende de lo que tú has hecho, sino de lo que Cristo ha hecho.  Y tú sigues siendo el amado de Dios, ¡porque tú estás en Cristo!
Cuando dices eso, yo creo que el diablo grita de frustración porque él no tiene poder sobre ti cuando tú eres consciente de que eres el amado Dios.  Existe un verdadero lugar de seguridad cuando tú sabes que eres Su amado.
Mi amigo, no estamos siendo orgullosos cuando nos llamamos a nosotros mismos el amado Dios.  ¡Cómo podríamos presumir, si sabemos que es la gracia de Dios la que nos ha hecho aceptos en el Amado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 29 de noviembre de 2018

Coherederos Con Cristo Jesús


El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El.
Romanos 8:16-17
Siempre y cuando hayas nacido de nuevo, tú ya no eres un “esclavo,” sino un hijo del Dios Altísimo.  Y Dios no sólo te llama Su hijo.  Él también te llama “heredero” por medio de Cristo. (Gálatas 4:7)  De hecho, Romanos 8:17 dice que somos “coherederos con Cristo.”
Como coheredero con Cristo Jesús, tú heredas todo lo que Él es.  Tan precioso como es Jesús para el Padre, es cuan precioso eres tú para el Padre.  ¡La forma en que el Padre ama a Jesús, es la forma en que el Padre te ama a ti!
¿Qué tan aceptado por Dios eres tú hoy?  Mira a Jesús.  ¡Así es cuan aceptado eres tú!  Cristo es la medida de tu aceptación.  ¿Qué tan favorecido por Dios eres tú?  Mira a Jesús, quien está sentado a la diestra del Padre.  ¡Tú disfrutas de ese mismo a favor hoy, porque todo lo que Cristo disfruta, es para que tú lo disfrutes también!
Como coheredero con Cristo Jesús, tú también heredas todo lo que Él ha obtenido del Padre.  Lo mucho que Jesús tiene, es lo mucho que tú tienes.  ¿Cuán próspero es quien hizo todas las cosas, y puso el oro, la plata y los diamantes en la tierra?  ¡Así eres tú también en este mundo!  (1 Juan 4:17)
Yo solía leer la Biblia para saber cómo ser un cristiano exitoso y victorioso.  Pero ahora, la leo para conocer más acerca de Jesús, porque sé que cuando lo encuentro a Él, encuentro cada una de mis bendiciones en Él. (Efesios 1:3;  2 Pedro 1:3)
Mi amigo, todo lo que Jesús es en el cielo hoy, eres tú en este mundo.  Todo lo que le pertenece a Él, te pertenece a ti.  Por eso ten interés en conocerlo más, para verlo en toda Su gloria y belleza.  Y ya que Jesús es tan glorioso, te llevará toda una vida descubrir todo lo que Él ha hecho por ti y lo que tiene para ti.
Amado, tú eres heredero del Dios Altísimo.  Tú eres coheredero con Cristo Jesús.  ¡Así que, encuentra todas las bendiciones que tu rica herencia incluye, y empieza a caminar en ellas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 15 de octubre de 2016

Tú Eres El Amado De Dios

Para alabanza de la gloria de Su gracia que gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado.
Efesios 1:6

En el río Jordán, Jesús escuchó a Su Padre decirle: “Tú eres Mi Hijo amado; en Ti Me he complacido.” (Lucas 3:22)  Más tarde, en el desierto, Jesús escuchó al diablo decirle: “Si eres Hijo de Dios...” (Lucas 4: 3)
Observa que el diablo no sólo cuestionó la relación filial de Jesús, sino también soltó la palabra “amado” cuando dijo a Jesús: “Si eres Hijo de Dios...”  Verás, el diablo no puede recordarte que tú eres amado de Dios, ¡porque cuando tú conoces esta verdad, todo lo que él quiera traer en tu contra, no tendrá éxito!
Muchas chicas están regalando su virginidad porque necesitan sentirse apreciadas y amadas.  Y los jóvenes se unen a las pandillas para sentirse aceptados porque han sido rechazados y se les ha hecho sentir inútiles.
Pero cuando sabes que eres el amado de Dios, ninguna tentación puede tener éxito en tu contra, ni siquiera los “gigantes” que puedan insultarte.  Consideremos a David, quien mató a Goliat.  “David” en hebreo significa “amado.”  Se requirió de un David para derribar a un gigante.  En otras palabras, ¡se necesita de alguien que sepa que es amado de Dios, para ganar las batallas de la vida!
Tú eres amado de Dios, no por lo que haces.  Cristo lo hizo todo.  Él es el Amado Dios.  Pero Dios te puso en Cristo.  Es por eso que tú eres “aceptado en el Amado.”  Y lo que Dios le dijo a Jesús, te lo dice a ti hoy: “Tú eres Mi Hijo amado; en Ti Me he complacido.”
Así que, si el diablo te dice: “Oye, ¿te llamas a ti mismo ‘amado de Dios’ después de lo que acabas de hacer?”  Ten la seguridad de que no depende de lo que tú has hecho, sino de lo que Cristo ha hecho.  Y tú sigues siendo el amado de Dios, ¡porque tú estás en Cristo!
Cuando dices eso, yo creo que el diablo grita de frustración porque él no tiene poder sobre ti cuando tú eres consciente de que eres el amado Dios.  Existe un verdadero lugar de seguridad cuando tú sabes que eres Su amado.
Mi amigo, no estamos siendo orgullosos cuando nos llamamos a nosotros mismos el amado Dios.  ¡Cómo podemos presumir cuando sabemos que es la gracia de Dios la que nos ha hecho aceptos en el Amado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Se necesita de alguien que sepa que es amado de Dios, para ganar las batallas de la vida!