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jueves, 7 de mayo de 2020

La Sangre De Jesús Detiene El Mal En Su Camino


Inspiración de Gracia
Y lo degollará [su ofrenda para holocausto] al lado norte del altar, delante del Señor; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán la sangre sobre el altar, por todos lados.  (Levítico 1:11)
En la Biblia, el norte de Israel era una fuente de problemas para la nación.  Fue del norte de Israel de donde se soltó la destrucción. (Ver Jeremías 1:14-15)  Los enemigos de Israel vinieron del norte. (Ver Jeremías 6:1, 22–23)  Por lo tanto, en la Biblia, el norte es una representación del mal.
Curiosamente, el animal de la ofrenda para holocausto era asesinado “al lado norte del altar.”  La ofrenda para holocausto habla de Jesús, quien “se dio a Sí Mismo por nosotros, ofrenda y sacrificio a Dios.” (Efesios 5:2)  El Calvario, donde Jesús fue crucificado y la Tumba del Jardín, donde está Su tumba vacía, están ubicados al norte de Jerusalén.  En otras palabras, Jesús murió en el norte, de donde viene el mal contra Su pueblo.
Esto significa que la muerte de Jesús detiene el mal en nuestras vidas cuando nosotros, que somos sacerdotes del Dios Altísimo (ver Apocalipsis 1:6), declaramos Su sangre sobre nuestras vidas, de la misma manera que los hijos de Aarón rociaban la sangre del holocausto alrededor del altar.
Este fue el caso de un miembro de la iglesia que estaba sirviendo en el ejército.  Él testificó acerca de cómo Dios preservó su vida cuando una tormenta eléctrica golpeó mientras él realizaba tareas de vigilancia en una torre en su campamento militar.  La lluvia lo mantenía varado en la torre que tenía una ventana con marco de metal.
De repente, un brillante destello púrpura se encendió justo a su lado, aturdiéndolo por completo y casi lo hace perder el balance.  Un rayo había golpeado el pararrayos en el techo y la electricidad fue conducida a través del marco de metal de la ventana causando el destello púrpura.  ¡Pero la sangre de Jesús sobre él lo protegió del daño!
¡Alabado sea Jesús, cuya sangre detiene el mal en su camino!  No importa lo que el diablo tras de ti.  ¡Mientras estés cubierto con la sangre de Jesús, ningún mal puede dañarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 18 de abril de 2020

Oraciones Que Anuncian


Inspiración de Gracia
Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad.”  (Lucas 13:12)
Cuando tienes una necesidad, ¿tú oras o suplicas?  ¿Comienzas tus oraciones con palabras como: “¡Por favor, Dios, por favor!  ¡Dios, te ruego que tengas misericordia!”
Las oraciones a manera de súplica y ruegos implican que tu Padre celestial no está dispuesto a hacerlo.  Sin embargo, Él es mucho más bondadoso y está más dispuesto a darte, de lo que tú estás dispuesto a pedir, pensar o imaginar. (Ver Efesios 3:20)  Él desea por sobre todas las cosas que tú seas próspero y que tengas salud, así como tu alma prospera. (Ver 3 Juan 1:2)
De hecho, mucho antes de que tú tengas una necesidad, Dios ya ha cubierto esa necesidad con Su provisión.  Mucho antes de que tú supieras que necesitabas un Salvador, Él envió a Su Hijo para ser tu Salvador.  ¡Este es tu Dios!  Él es un Dios bueno.  Así que, cuando tú le suplicas algo, en realidad le estás diciendo que sabes que Él está reacio a darte algo y que necesitas persuadirlo con insistencia para que Él decida actuar a tu favor.  Sin embargo, Él no es así.
Jesús conocía el corazón del Padre.  Cuando Él vio a la mujer atada con un espíritu de enfermedad, Él no oró: “¡Oh Padre!  ¡Ella ha estado sufriendo durante 18 largos años!  Te suplico, Padre, ten piedad de ella.  ¡Por favor, por favor sánala!  No, cuando Jesús la vio, Él inmediatamente anunció: “Mujer, has quedado libre de tu enfermedad,” porque Él conocía el corazón del Padre.  Él sabía que el Padre quería que ella fuera liberada de su condición de incapacidad.
Al final de un servicio religioso, yo no me paro y oro: “Oh Dios, por favor bendice a Tu pueblo.  Oh Dios, guárdalos.  ¡Oh Dios, dales de tu gracia!  En cambio, yo anuncio o proclamo: “El Señor te bendiga.  El Señor te guarde.  ¡El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti y tenga de ti misericordia!”
Amado, cuando tú ores, anuncia tu sanidad, protección y provisión con la seguridad de que el corazón de tu Padre está desbordando de amor por ti.  Y cuando tú lo declaras, Él lo autoriza.  Cuando tú lo declaras, ¡Él lo establece!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de febrero de 2020

El Señor Es Tu Refugio


Inspiración de Gracia
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.  (Salmos 91:1-2)
Todos los días somos bombardeados con noticias de conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los fármacos.  También escuchamos de personas que pierden a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Existe algún lugar en donde pueda refugiarme de este mundo trastornado?”
¡Sí, existe!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra protección de todo mal conocido por el hombre.  No hay ninguna trampa puesta  por el demonio de la que nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y lo tomamos como nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Sea que se trate de un terremoto a medianoche, un francotirador loco, un virus desconocido o un ataque terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5–6)
Debido a que lo has hecho a Él tu morada, Sus ángeles están cuidando de ti en este momento. (Ver Salmos 91:9–11)  Ellos prestan atención a la voz de la Palabra de Dios, así que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su protección y cuidado.  Entonces, los ángeles serán enviados a ministrarte. (Ver Hebreos 1:14)
Amigo, no digas: “¡Si les pudo pasar a ellos, también me puede pasar a mí!”  Di: “Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, a mí no se acercará.” (Ver Salmo 91:7)  El mundo dice que nosotros no podemos sino tener la expectativa de peligro a nuestro alrededor.  Dios dice: “Tú estás en este mundo, pero no eres de este mundo.  Tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mí.”(Ver Juan 17:14–23)
Tú tienes, por la fe, acceso al lugar secreto del Altísimo (al abrigo del Altísimo), en donde ningún mal puede tocarte.  No hay necesidad de tener temor a vivir en los últimos tiempos, porque el Señor es tu refugio y fortaleza.  Su Palabra lo dice así.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra, se dan cuenta que Su Palabra es completamente verdadera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 11 de febrero de 2020

El Poder De Tus Palabras

Inspiración de Gracia
Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.  (Proverbios 18:21)
La mayoría de las personas, cuando quieren algo desesperadamente, dicen cosas como: “¡Me muero por ese pedazo de pastel!”  Son pocos los que dicen: “¡Vivo por ese pedazo de pastel!”
Lo peor es que somos rápidos para mencionar la muerte cuando las cosas van mal.  Nosotros, los singapurenses, somos rápidos para decir cosas como: “¡Sólo muero!  ¡Sólo muero!” a la caída de un sombrero.  Nadie dice: “¡Sólo vivo!  ¡Sólo vivo!”
Sin embargo, la verdad es que cada palabra que tú pronuncias tiene poder —para construir o destruir esperanzas y sueños, para restaurar o causar pérdida, para sanar o romper el espíritu, para alegrar o desesperar, para bendecir o maldecir— porque la Palabra de Dios dice que la muerte y la vida están en el poder de la lengua.
Así que deja de alinear tus palabras con las circunstancias negativas.  En cambio, comienza a alinear tus palabras con la Palabra de Dios y libera el poder de Su Palabra para que obre para ti.
Por ejemplo, en lugar de hablar de necesidad y pobreza, di: “La Palabra de Dios me dice que las cosas buenas ya están aquí.  Por lo tanto, yo declaro mi vida bendecida.  Declaro mi vida exitosa.  Declaro mi vida genial.  ¡La oscuridad y la tristeza, la pobreza y la enfermedad, la derrota y la depresión, no estarán en mi vida!”
En lugar de hablar de enfermedad y muerte, di: “Yo voy a vivir mucho.  Yo no moriré joven.  Jesús murió joven por mí para que yo pueda vivir mucho para Él.  Yo soy la justicia de Dios en Cristo y la Palabra de Dios declara que ningún mal le sucede a los justos.  ¡Así que contra mí no vendrá ningún mal, ni ahora, ni en el futuro!”
En lugar de hablar de temores sobre tus hijos, di: “La Palabra de Dios declara que la simiente del justo será liberada.  Por lo tanto, mis hijos son liberados de toda maldición, de todo poder de la oscuridad y de toda maldad.  ¡En el nombre de Jesús, yo llamo a vida un grandioso, brillante y bendito futuro para mis hijos!”
Dios quiere que tú tengas una vida llena de días buenos y de abundancia de toda cosa buena.  Así que, di: “¡En el nombre de Jesús, yo ordeno que las bendiciones, favores, salud, provisión, protección, dominio y poder llenen mi vida!”
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

lunes, 30 de septiembre de 2019

Comienza El Día Expectante Por Lo Bueno


Medita En
“… Así como has creído, te sea hecho”.  (Mateo 8:13)
Despierta todos los días expectante por lo bueno.  ¡Mantenga tus pensamientos y tu mente positivos, llenos de alegría, llenos de esperanza y llenos de anticipación por todas las cosas buenas que Dios tiene preparadas para ti, Su amado!
Levántate de la cama, ponte de pie frente a tu espejo y declara con confianza: “Yo soy el discípulo a quien Jesús ama.  Yo soy la niña de Sus ojos.  ¡Todo lo que yo hago y toco será bendecido!  La sabiduría, el favor y la provisión del Señor fluyen poderosamente dentro y a través de mí.  ¡Amén!”
Al hacer esto, estás entrando a la provisión abundante del Señor para ti, y todo el estrés, las preocupaciones, las emociones negativas y las ansiedades se desvanecerán.
Quizás hoy tengas que hacer una importante presentación para tu cliente más importante o ir a la entrevista final para un trabajo que realmente deseas.  Tal vez estás muy por debajo de lo requerido para completar un proyecto importante en el trabajo.  Cualesquiera que sean las exigencias sobre ti, ¡comienza el día expectante por lo bueno y por ver Su provisión fluir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 28 de septiembre de 2019

Declara Tu Justicia


Medita En
Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:6)
Déjame compartir contigo algo poderoso acerca de la justificación.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia [justificación] que es por la fe dice así [habla]”.
Ahora, ¿qué significa esto?  ¡Significa que Dios nos anima a no solo creer en nuestros corazones que somos justos, sino también a decirlo!
Así que, justo, declara tu justicia.  Todos los días, declara con confianza: “Padre, te doy gracias porque soy justo en Cristo, no por lo que yo he hecho, sino por lo que Cristo ha hecho.  Esta justificación es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón”.
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te vuelves consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que le pertenecen a los justos.  En lugar de descalificarte a ti mismo, vas a comenzar a creerle a Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar la provisión se vuelve algo que no requiere esfuerzo ya que tú conoces tu derecho en Cristo.  ¡Así que deja de descalificarte y confiesa tu justicia, que es por la fe en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 23 de agosto de 2019

Busca Primero La Justicia De Jesús


Medita En

Por tanto, no os preocupéis, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?” Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero Su reino y Su justicia y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:31–33)
Te animo a hacer tiempo cada día para tomar la revelación de tu justicia en Cristo muy profundo en tu espíritu.  Medita en ella y declárala todos los días.  Esto pondrá valentía en tu corazón y traerá una paz inquebrantable a tu alma.  Energizará tu fe cuando ores y te dará una expectativa confiada para recibir cosas buenas de tu Padre celestial.
Creo que es por eso que nuestro Padre celestial, al conocer las cosas que necesitamos a diario, nos dice que no nos preocupemos por ellas.  ¿Qué se supone que debemos hacer entonces?  Primero debemos buscar “Su justicia [de Jesús]” —la justicia que Él nos ha dado— y todas las cosas que necesitamos nos serán añadidas.
Amado, cuando sabes que tu posición correcta con Dios siempre lo pone de tu lado, cada temor se derretirá como la mantequilla en un día caluroso.  Porque si Dios está por ti, ¿quién o qué puede prevalecer exitosamente contra ti? (Ver Rom. 8:31)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 19 de agosto de 2019

¡Elige La Vida Hoy!


Medita En
Muerte y vida están en poder de la lengua, y los que la aman comerán su fruto.  (Proverbios 18:21)
Tú puedes elegir la vida hoy.  ¿Cómo?  Al darte cuenta que la vida y la muerte están en el poder de tu lengua.  Así es que puedes andar y reinar en la vida todos los días: En vez de quejarte de tus síntomas, simplemente agradece a Dios por Su regalo de justificación y declara tu justicia en Cristo.
Di esta oración conmigo:
Jesús, gracias por no solo amarme y quitar mis pecados, sino también por darme Tu justicia eterna.  Tú ERES mi justicia —hoy, mañana y para siempre.  Y debido a que yo soy justo, REINARÉ EN LA VIDA a través de Ti.  ¡Yo reinaré sobre el pecado y la enfermedad, y viviré una vida que Te glorifique!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 8 de julio de 2019

¿Cómo Te Ves A Ti Mismo?


Medita En
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.  (Proverbios 23:7)
La Biblia dice: “Como un hombre piensa en su corazón, así es él”.  Esto significa que la forma en que tú te ves a ti mismo determina tu salud física.  Así que, ¿cómo te ves a ti mismo en medio de tus síntomas o después de escuchar el informe de tu médico?
Amado, la verdad es que a través de la obra terminada de Jesús en la cruz, tú eres completamente justificado y completamente redimido de toda maldición de enfermedad. (Ver Gálatas 3:13, NVI)  Tú eres el hijo amado de Dios por quien Jesús hizo una obra completa de salvación, sanidad y libertad.
Así que no te veas como el enfermo que está tratando de recibir sanidad.  Tú eres el hijo de Dios sanado, justificado y amado, que está enfrentando algunos síntomas.  ¡Ten buen ánimo!  No hay ninguna enfermedad o condición médica que sea mayor que la obra perfecta y terminada que Jesús realizó para ti.  ¡Declara lo que tú fuiste hecho en Cristo y mira que tu cuerpo manifiesta esta verdad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 4 de julio de 2019

Cómo Crecer En El Favor Inmerecido De Dios


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Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien también hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.  (Romanos 5:1–2)
La Palabra de Dios nos dice que Jesús creció en sabiduría, en estatura y en favor con Dios y con los hombres. (Ver Lucas 2:52)  Como Jesús, tú puedes crecer en sabiduría y en el favor inmerecido de Dios.  ¿Cómo?  Probablemente has notado que algunos creyentes parecen experimentar mucho más favor inmerecido que otros.  Yo creo que eso se debe a que estos creyentes comprenden la clave para acceder al favor de Dios.  Romanos 5:2 explica claramente que “hemos obtenido entrada por la fe a esta gracia [favor inmerecido] en la cual estamos firmes”.  Para obtener acceso a tu computadora o tu cuenta bancaria, necesitas una contraseña.  Para obtener acceso al favor inmerecido de Dios e incrementarlo, la “contraseña” o clave que debemos tener es fe, ¡fe para creer que TÚ, _______________ (coloca tu nombre aquí), eres altamente favorecido!
Una de las cosas que les he enseñado a los miembros de mi iglesia es que declaren sobre sí mismos que son grandemente bendecidos, altamente favorecidos y profundamente amados.
“¿Cómo puedo saber que soy grandemente bendecido, Pastor Prince?”
Lee Hebreos 6:13–14 por ti mismo.  Dios quería que estuviéramos bien anclados en el conocimiento seguro y firme de que Él nos bendecirá a nosotros que somos la simiente de Abraham, así que Él juró por Sí Mismo, diciendo: “Ciertamente, te bendeciré y ciertamente te multiplicaré”.
“¿Cómo puedo decir que soy altamente favorecido?”
Efesios 1:6 nos dice que por Su gracia (favor inmerecido), Dios “nos hizo aceptos en el Amado”.  En el texto original en griego, la palabra “acepto” es la palabra charitoo, que significa “altamente favorecido”.
“¿Y realmente soy profundamente amado por Dios?”
Dios no solo nos ama.  Juan 3:16 dice que “tanto amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito”.  Él demostró que nos amó TANTO cuando envió a Jesús a morir en la cruz por nosotros.
Oro al Señor para que los versículos que te he mostrado aquí, te ayuden a creer que a través de Jesús, tú en verdad eres grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado.  Si estas verdades aún no están establecidas en tu corazón, comienza a declararlas.  Mírate a ti mismo en el espejo cada mañana y declara con confianza: “Debido a la obra perfecta de Jesús en la cruz, yo soy justo por Su sangre, ¡y soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  Espero las cosas buenas que son enviadas para mí.  ¡Espero buen éxito y tengo una expectativa confiada del bien!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 5 de junio de 2019

Toda La Armadura De Dios

Medita En
Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo. Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios. Oren en el Espíritu en todo momento y en toda ocasión. Manténganse alerta y sean persistentes en sus oraciones por todos los creyentes en todas partes.  (Efesios 6:16–18, NTV)
La Biblia dice en Efesios 6:10–15 que Dios nos ha provisto la armadura espiritual de la verdad, la justicia y el evangelio de la paz.  Hoy, echemos un vistazo al resto de la armadura de Dios que se encuentra en Efesios 6.  Cada pieza de la armadura de Dios es en realidad un arma que podemos tomar al creer correctamente, por medio de las cuales experimentamos Su victoria sobre los juegos mentales del diablo.  Veamos primero la pieza de la armadura que la Biblia llama el escudo de la fe, con el cual puedes defenderte y mantenerte firme cuando el enemigo venga contra ti con pensamientos de temor, duda y confusión.
En la época del apóstol Pablo, un escudo se refería al enorme escudo que utilizaban los romanos, ¡que era tan grande como una puerta!  Mira tu fe como un poderoso escudo e imagina esto —mientras tu escudo de fe esté levantado, tú eres intocable.  No importa cuántos dardos de fuego te lance el diablo, TODOS ellos serán apagados.  Demasiados cristianos están tomando el escudo de la duda y en su lugar están apagando las bendiciones de Dios.  No dejes que eso te pase a ti —enfrenta tu futuro valientemente con el poderoso escudo de la fe.
Otra área que al diablo le gusta atacar en tu mente es el área de tu salvación.  Cuando estés bajo ataque, aparte del escudo de la fe, asegúrate de llevar puesto el casco de la salvación.  La palabra “salvación” proviene de la hermosa palabra griega soteria, que definitivamente incluye la vida eterna, pero es una palabra que abarca todo y significa liberación (de tus enemigos, enfermedades, depresión, temores y todos los males), preservación, seguridad y salvación.  Así que, ponte el casco de la salvación meditando en Jesús y se lleno de la plenitud, la protección, la sanación y la firmeza de Dios.  Deja que Su soteria mantenga tu mente aislada de las mentiras del enemigo.
Finalmente, también has sido equipado con la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.  Maneja la espada del Espíritu a través de la oración en el Espíritu y el hablar la “palabra activa” de Dios sobre tu situación.  Declara Sus promesas y la verdad de Su gracia sobre ti y tus circunstancias, para guardar tu corazón contra los pensamientos de desesperanza, desesperación y temor.
Amigo, la armadura de Dios tiene que ver absolutamente con lo que tú crees en Cristo.  Cuando tú crees correctamente acerca de Su gracia y Su obra terminada, cualquier estrategia perversa que el enemigo tenga contra ti de seguro fracasará.  Así que sé fuerte en el amor del Señor por ti.  Cree que Dios está de tu lado y no en tu contra.  Su verdad, Su justicia, Su fe, Su evangelio, Su salvación, Su palabra y Su Espíritu son todas las armas que necesitas creer correctamente para vencer todos los ataques del diablo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 5 de mayo de 2019

Libera El Poder De Dios En Tu Situación


Medita En
 “… Como Él es, así somos también nosotros en este mundo”.  (1 Juan 4:17)
Permíteme compartir contigo cómo Megan, una apreciada dama de Minnesota, enfrentó sus temores al declarar la Palabra de Dios para el área de su necesidad y vio el poder de Dios liberado en su situación.  Dejaré que te cuente su historia:
Me diagnosticaron cáncer de garganta y cuello.  Después de una serie de tratamientos, me recuperé y las pruebas mostraron que no había más cáncer.  Sin embargo, dos años después, los médicos encontraron una masa en mi garganta nuevamente.
En ese tiempo, yo había comenzado a ver a Joseph Prince en la televisión.  Él compartió el testimonio de una mujer que se había apoderado de 1 Juan 4: 17 —“Como Él es, así somos nosotros en este mundo”— para sí misma y terminó sin necesitar someterse a ninguna cirugía.
Así que yo también me aferré a esta Escritura para mí.  Lo primero que pensé después de escuchar el diagnóstico del doctor fue: “Como es Jesús, así soy yo en este mundo.  Ya que Él no tiene cáncer, yo tampoco”.
El miedo intentó entrar en mis pensamientos durante los siguientes días, pero yo creí y continué declarando 1 Juan 4:17 mientras me decían que podía volver a tener cáncer otra vez.  Me recomendaron que me hicieran una biopsia y también me dijeron que necesitaría una amigdalectomía bilateral, un procedimiento para extirpar las amígdalas.
Mientras me estaban preparando para la cirugía, me preguntaron si había algo que quisiera decir.  Dije: “Si.  Cuando la doctora entre para hacer la cirugía, ella dirá que la cirugía no es necesaria y que no hay cáncer”.
¡Y eso fue exactamente lo que pasó!  ¡La amigdalectomía fue cancelada porque la biopsia mostró que yo no tenía cáncer!  Cuando me dieron las buenas noticias, yo sonreí y dije: “¡Gracias, Jesús!”
Yo tengo su libro, 100 Días de Favor, que tiene una página en donde enseña acerca de 1 Juan 4:17.  Yo mantengo un marcador en esa página y lo leo a menudo.
Yo estoy siendo liberada continuamente por el evangelio de la gracia.  ¡Gracias, Pastor Prince!
¡Alabado sea el Señor! —¡Qué testimonio tan impresionante del poder de la Palabra escrita, siendo liberado a través de nuestras bocas!  Amado, lo que el Señor hizo por Megan, ¡Él también puede y va a hacerlo por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 30 de abril de 2019

Párate Sobre Las Promesas De Dios


Medita En
Su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de Aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha concedido Sus preciosas y maravillosas promesas, a fin de que por ellas lleguéis a ser partícipes de la naturaleza divina.  (2 Pedro 1:3–4)
El diablo es conocido como ”el acusador de nuestros hermanos”. (Apoc. 12:10)  Él siempre tratará de mantenerte ocupado en ti mismo y con temores.  ¡Dios te quiere ocupado en Cristo y en la fe!  Puede ser que tengas un amigo de tu misma edad que quizás murió repentinamente a causa de una enfermedad, a pesar de que parecía más saludable que tú.  El diablo tratará de plantar temores en tu corazón, como que eres el próximo.  
Pero tú sabes ya qué hacer.  Toma tu escudo de la fe y declara: “Escrito está: —‘Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti no se acercará’.”  Sea lo que sea eso que causa temor porque está haciendo caer a muchos —cáncer, enfermedad, accidentes, ataques terroristas— ¡a ti no se acercará!  Cuando abordes un avión, ese avión no tendrá más remedio que aterrizar de manera segura porque TÚ estás a bordo, ¡Amén!
Amado, el Señor Jesús sacrificó Su vida en la cruz para que tú puedas pararte sobre Sus promesas y reclamarlas para tu vida.  Todas están completamente pagadas por la sangre de Jesús, ¡y el Padre se asegurará de que tú las disfrutes!  Si tú no sabes qué promesas reclamar, puedo recomendarte comenzar con las muchas que están enumeradas en el Salmo 91.  
Memoriza el Salmo 91 y cuando estés bajo ataque, cítalo de igual manera en que nuestro Señor Jesús citó las Escrituras.  Medita en el Salmo 91 y déjate ser fortalecido por esta Oración de Protección.  Hay gran poder y autoridad que viene cuando citamos la Palabra de Dios escrita, de manera pura y sin adulterar, ¡y hoy te invito a comenzar a caminar en ese poder y autoridad!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 27 de marzo de 2019

Construye Un Escudo De Fe

Medita En
Toda palabra de Dios es probada y purificada, El es un escudo para aquellos que confían y se refugian en El.  (Proverbios 30:5, AMP)
Intencionalmente llénate con las promesas de la protección de Dios.  La fe viene por oír, y oír la palabra de Cristo. (Ver Rom. 10:17)
¿Qué estás escuchando hoy?  ¿La palabra del mundo?  ¿La palabra de Wall Street?  ¿O la palabra de Cristo?
Quiero animarte hoy a construir un escudo de fe alrededor de tu familia.  Escucha, cree, declara.  ¿Lo dirías conmigo?  Escucha, cree, declara.  Escucha mensajes centrados en Cristo, cree la Palabra de Dios y declara en voz alta las promesas que deseas ver en tu vida.
Yo creo que el Señor quiere sellar esta verdad en tu vida hoy.  Di esto en voz alta conmigo ahora mismo:
Señor Jesús, Tú eres el refugio de nuestra familia, nuestra fortaleza, nuestro Dios —en Ti confiamos.  Nosotros no confiamos en nuestra propia sabiduría, ni en nuestra propia inteligencia limitada, ni en nuestras propias habilidades.  Confiamos en Ti.  Confiamos en Tu gracia y Tu amor por nosotros.  Confiamos en que Tú nos guardas en Tu salud y fortaleza divinas todos los días de nuestras vidas.  Confiamos en que Tú nos guardas del terror, del temor, de los peligros, de las enfermedades y de los accidentes.  En Ti confiamos.  Amén.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 2 de diciembre de 2018

Declara Bendición Sobre Tu Familia


Porque Tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de Tu favor.
Salmos 5:12
¿Qué es lo que crees y dices a tus seres queridos todos los días?  Entre los judíos ortodoxos, los viernes por la noche en sus casas, el padre impone las manos sobre sus hijos y declara las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es extraño entonces que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas del mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de Premios Nobel.  Yo creo que es porque ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que los patriarcas del Antiguo Testamento lo hacían.  Abraham, Isaac y Jacob liberaron las bendiciones de Dios sobre sus hijos, imponiendo las manos sobre ellos y declarando las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles declararon bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia en Filipo, Pablo declaró: “Y mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades, conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan liberó una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3 Juan 1:2)
Incluso Jesús declaró una bendición de liberación sobre la hija de la mujer siro-fenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por Su poder.  La mujer tomó esta palabra por fe y halló que su hija estaba bien cuando llegó a su casa. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición por fe y vio la sanidad de su criado cuando regresó a su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una niña hicieron lo mismo, mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en una de las últimas fases de cáncer.  Cuando yo declaré la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la declararon sobre su hija.  ¡Pronto, ella fue dada de alta del hospital, sanada!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendice y te rodea con Su favor como con un escudo.”  Y declara bendiciones para ti, diciendo: “¡Gracias Señor, Tú sobre satisfaces mis necesidades y yo poseo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince