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sábado, 23 de mayo de 2020

¡El Doble Por Tu Problema!

Inspiración de Gracia
Volved a la fortaleza, oh cautivos de la esperanza; hoy mismo anuncio que el doble te restituiré.  (Zacarías 9:12)
Estoy seguro de que has escuchado la expresión: “Cuando la vida te arroje limones, ¡haz limonada!”  Bueno, yo quiero que sepas que cuando el diablo te arroje limones, ¡Dios mismo hará limonada para ti!  Después de todo, la Biblia dice que Dios opera todas las cosas juntas para tu bien. (Ver Romanos 8:28)
Y Él lo hace con estilo —¡Él te restituye el doble por tus problemas!  Amado, si tu perdiste a tu esposa o esposo a causa de un divorcio, o a un hijo preciado a causa de su muerte, Dios puede devolverte el doble, para que tú termines teniendo más que antes, si no en cantidad, ¡entonces en calidad!
Considera a Job en el Antiguo Testamento.  Cuando él perdió todo, su esposa le dijo que maldijera a Dios y se muriera.  Él se negó y en cambio, respondió a Dios con fe, y “el Señor aumentó al doble todo lo que Job había poseído.” (Job 42:10)
Cuando David perdió al hijo que tuvo con Betsabé, él dejó de suplicar y comenzó a adorar a Dios porque confiaba en las misericordias de Dios.  Más tarde, Dios bendijo a David y Betsabé con otro hijo llamado Salomón, quien se convirtió en el rey más sabio y rico que el mundo haya conocido.
Hoy, Dios promete restituirte el doble por tus problemas —“Hoy mismo anuncio que el doble te restituiré.”  ¡Si Él lo declaró, Él lo hará!  Por lo tanto, tú no puedes dejar de tener la esperanza de que las cosas serán aún mejores que antes.  Es por eso que en el mismo versículo, Él te llama “prisionero de esperanza.”  Amigo, la esperanza en el sentido bíblico significa una expectativa segura de que sucedan cosas buenas en tu vida. ¡Y tú eres un prisionero de eso!  Tú no puedes evitar despertarte sintiéndote esperanzado.  ¡Tú no puedes evitar esperar que te sucedan cosas buenas!
Entonces, cuando lleguen los problemas de parte del diablo, no te rindas y digas: “¡No hay esperanza!”  No te preocupes ni te enfades.  Adora a Dios como lo hizo David y mira ese problema como una oportunidad para que Dios te bendiga con más de lo que originalmente tenías.  Y como Dios lo ha declarado, ¡ten la confianza de que obtendrás el doble por tus problemas!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

jueves, 23 de abril de 2020

Comienza A Usar Tu Medida De Fe


Inspiración de Gracia
… según la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.  (Romanos 12:3)
Como hijos de Dios, nosotros nunca debemos decir: “Yo no tengo nada de fe.”  Decir eso es decir que Dios es un mentiroso porque Su Palabra habla acerca de “la medida de fe que Dios ha distribuido a cada uno.”
¿Por qué, entonces, la fe de algunos parece ser más fuerte que la de otros?
Bueno, la fe es como los músculos.  Todos nacemos con una medida de músculos.  Pero algunos desarrollamos nuestros músculos mejor que otros.  Los físico culturistas, por ejemplo, ejercitan sus músculos de forma regular para hacerlos crecer fuertes.
De la misma manera, tu medida de fe crece cuando tú la alimentas y la usas.  Cada vez que tú escuchas o lees la Palabra de Dios, estás alimentando tu fe.  Cuando tú confiesas la Palabra de Dios y esperas que te sucedan cosas buenas, estás usando tu fe.  Y cuanto más la usas, más crece tu fe.
Así que usa tu fe.  Podrías comenzar con dolores de cabeza, por ejemplo.  Cuando tengas un dolor de cabeza, en lugar de correr como siempre directamente a los analgésicos, usa tu fe.  Pídele a Dios sanidad y confía en Él, y agradécele por la sanidad.
Ahora, no me malinterpretes, no hay nada de malo en tomar medicamentos.  Y si tú tienes que ir al médico, tampoco te sientas condenado.  Simplemente comienza a usar tu fe a un nivel con el que te sientas cómodo.  Si necesitas ir al médico, entonces ve con fe, orando: “Abba Padre, voy a ir al médico.  Te pido en el nombre de Jesús que le des sabiduría a este médico para que me dé un diagnóstico preciso.  Mi confianza no está en él sino en Ti.”
Y cuando tomes tu medicamento, no solo tomes las pastillas.  En fe, di: “Señor, santifica esta medicina,” luego tómala.  Esto es porque algunos medicamentos tienen efectos secundarios negativos.  Así que, cuando le pides a Dios que los santifique, Él bendice esa medicina.  ¡Y lo que se desarrollará en ti, crecerá y poseerá tu cuerpo hasta que esté demasiado extendido, es la salud divina!
Amado, Dios te ha dado una medida de fe.  ¡Comienza a usarla, creyendo que es esta medida de tu fe la que te hace tomar del poder inagotable de nuestro fiel y amoroso Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 26 de diciembre de 2019

Jesús Es Emmanuel, Dios Todopoderoso Con Nosotros


Medita En
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había hablado por medio del profeta, diciendo: “He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel,” que traducido significa: “Dios con nosotros”.  (Mateo 1:22-23)
¿Sabías que el nombre de Jesús no es solo Jesús?  Su nombre también es Emmanuel, que significa que Dios Todopoderoso está con nosotros.  ¡Qué reconfortante es saber que nuestro asombroso Dios Todopoderoso, que también es nuestro Padre amoroso, está siempre con nosotros!
Un precioso hermano compartió conmigo que, incluso siendo creyente, años atrás él tenía un problema con el alcohol y todas las noches salía a beber hasta el punto en que al día siguiente, no podía recordar cómo llegó a casa.  Él intentó todo lo que pudo para dejar de beber, pero falló repetidamente.
Un día, él salió con unos amigos para un juego de squash.  Después del juego, se tumbó en el suelo para descansar.  Mientras descansaba, él sintió la presencia de Jesús venir sobre él y en ese preciso momento, ¡el Señor rompió su adicción al alcohol y eliminó por completo su deseo de beber!
Hoy, este hermano a quien el Señor liberó del alcoholismo es un líder clave en mi iglesia.  ¿No es simplemente así como Dios toma las cosas débiles del mundo para confundir a los poderosos, y las cosas tontas del mundo para confundir a los sabios?
Sabes, toda nuestra lucha, fuerza de voluntad, disciplina y esfuerzo propio, no puede hacer lo que la presencia del Señor puede hacer en un instante.  ¿Y quién podría decir que mientras estamos hablando de Jesús ahora, Su presencia no quitará de tu vida algo que es destructivo?
Verás, eres transformado cuando no luchas.  Eres transformado al contemplar a Jesús y creer que Él te ama y quiere salvarte.
Ahora, ¿qué significa decir “Dios con nosotros”?  Debemos entenderlo de la misma manera que el pueblo hebreo lo habría entendido.  Hay algo hermoso aquí —¡este es el secreto de Emmanuel!  La mente judía entiende que cuando el Señor está contigo, tú alcanzas éxito en cada iniciativa.  No solo confíes en mi palabra.  Mira a través de las crónicas de la historia judía.  La Biblia registra que cada vez que el Señor estaba con ellos en la batalla, los hijos de Israel nunca fueron derrotados y cada campaña militar terminaba con un éxito abrumador.
Amigo, no es diferente para ti hoy.  Cuando la Biblia dice que Jesús está contigo, Él está contigo para ayudarte, apoyarte, cambiar las cosas por ti y hacer que las cosas buenas pasen para ti.  ¡Él no está contigo, como algunos creen equivocadamente, para condenarte, juzgarte o encontrar fallas!  Cuando Dios Todopoderoso está contigo, las cosas buenas sucederán en ti, alrededor de ti y a través de ti.  ¡Hoy, ten la expectativa de que esto te suceda!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 8 de octubre de 2019

Reproduce Las Películas Mentales Correctas


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“Porque Yo sé los planes que tengo para vosotros” —declara el Señor— “planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza”.  (Jeremías 29:11)
Aún puedo recordar lo que sucedió cuando visité a una señora de mi congregación en el hospital.  Heather había sufrido un derrame cerebral que paralizó por completo el lado izquierdo de su cuerpo.  Mientras oraba por ella, ella levantó su mano derecha en un gesto de oración.  Sorprendentemente, su mano izquierda hizo lo mismo, aunque lentamente.  Esto era algo que ella no había podido hacer después del derrame.  Por la gracia de Dios, ella estaba comenzando a experimentar sanidad en su cuerpo, con sensaciones que empezaron a filtrarse nuevamente en su brazo izquierdo.
Sin embargo, a los pocos minutos, mientras ella yacía en la sala de cuidados intensivos, intubada y conectada a un equipo médico que emitía un pitido incesante, su brazo izquierdo comenzó a temblar por el esfuerzo.
“No te preocupes por orar para este rompimiento”, le aseguré a Heather.  Le sonreí, hice un gesto a uno de mis pastores que estaba conmigo y le dije a ella: “Déjanos la oración a nosotros”.
Luego, golpeando con mi dedo índice el costado de mi cabeza, le dije: “Pero mira tus películas mentales.  Asegúrate de reproducir las películas correctas en tu mente”.
¿Qué quise decir con eso?  Le estaba diciendo que vea lo que Dios ve e ignore todos los sonidos, olores y visiones que sus sentidos naturales estaban captando en el ambiente del hospital.  La estaba animando a llenar su mente con imágenes mentales de sí misma siendo saludable, fuerte y disfrutando del amor de su familia en casa.  No quería que ella siguiera viendo los malos escenarios en su mente.
Luego le dije: “Se necesita de un pensamiento para sanar a un pensamiento”.
Esta era una palabra que yo había recibido en mi espíritu para ella.  Por alguna razón, yo sentía que el enemigo había logrado plantar en su mente, un pensamiento o imagen mental incorrectos, y que éste tenía que ser removido y reemplazado con los pensamientos, imágenes y creencias correctas que están basados en la inmutable Palabra de Dios.  Poco después de nuestra reunión, Heather fue dada de alta del hospital y su condición mejoró.
Amigo, si tú estás siendo atormentado por pensamientos incorrectos o pensamientos negativos que están llegando a tu mente, tú necesitas la verdad de la Palabra de Dios para desarraigarlos.  Manténte meditando en la Palabra y las promesas de Dios.  A medida que lo hagas, los pensamientos negativos y derrotistas que te han mantenido con temor y ansiedad, serán reemplazados por los buenos pensamientos de Dios para bendecirte con paz y plenitud en cada área de tu vida.  ¡Deja que Su Palabra te dé una visión de un futuro brillante, lleno de esperanza y cosas buenas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de octubre de 2019

La Definición Correcta De Justicia



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No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  (Gálatas 2:21)
¿Qué tiene que ver la correcta comprensión de tu justicia, con estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy?  ¡Todo!
Muchos creyentes asocian la justicia con una lista de cosas que tienen que hacer, y si ellos logran cumplir con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de comportamiento, sienten que “no son justos”.  Pero esta es una definición y comprensión incorrectas de la justicia.
Volvamos a lo que la Biblia tiene que decir.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.  Nosotros no somos justos debido a que obramos bien.  Fuimos hechos justos debido a la obra que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  La “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras buenas obras.  Se basa completamente en las buenas obras de Jesús.  El cristianismo no se trata de obrar bien para llegar a ser justos.  Se trata de creer bien en Jesús para ser hechos justos.
¿Te habías dado cuenta de que hemos sido condicionados para asociar el recibir bendiciones con hacer buenas obras?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de méritos en el cual se debe cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar una cierta condición de justicia.  Todo eso suena muy noble, sacrificado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han ganado nuestra justicia.
Pero Dios no está mirando tu nobleza, sacrificios o buenas obras para justificarte.  Él solo está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!  Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer lo mejor que puedes para guardar los Diez Mandamientos a fin de hacerte justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Es algo así como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para limpiarme a mí mismo y hacerme justo delante de Dios”.
El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”.  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él efectivamente está diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, de tus esfuerzos y de tu capacidad para cumplir perfectamente los Diez Mandamientos a fin de llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano” —¡para nada!  Así que no hagas nula la gracia de Dios, dependiendo de tus buenas obras para hacerte justo a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que eres justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado y estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 30 de septiembre de 2019

Comienza El Día Expectante Por Lo Bueno


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“… Así como has creído, te sea hecho”.  (Mateo 8:13)
Despierta todos los días expectante por lo bueno.  ¡Mantenga tus pensamientos y tu mente positivos, llenos de alegría, llenos de esperanza y llenos de anticipación por todas las cosas buenas que Dios tiene preparadas para ti, Su amado!
Levántate de la cama, ponte de pie frente a tu espejo y declara con confianza: “Yo soy el discípulo a quien Jesús ama.  Yo soy la niña de Sus ojos.  ¡Todo lo que yo hago y toco será bendecido!  La sabiduría, el favor y la provisión del Señor fluyen poderosamente dentro y a través de mí.  ¡Amén!”
Al hacer esto, estás entrando a la provisión abundante del Señor para ti, y todo el estrés, las preocupaciones, las emociones negativas y las ansiedades se desvanecerán.
Quizás hoy tengas que hacer una importante presentación para tu cliente más importante o ir a la entrevista final para un trabajo que realmente deseas.  Tal vez estás muy por debajo de lo requerido para completar un proyecto importante en el trabajo.  Cualesquiera que sean las exigencias sobre ti, ¡comienza el día expectante por lo bueno y por ver Su provisión fluir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 28 de septiembre de 2019

Declara Tu Justicia


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Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:6)
Déjame compartir contigo algo poderoso acerca de la justificación.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia [justificación] que es por la fe dice así [habla]”.
Ahora, ¿qué significa esto?  ¡Significa que Dios nos anima a no solo creer en nuestros corazones que somos justos, sino también a decirlo!
Así que, justo, declara tu justicia.  Todos los días, declara con confianza: “Padre, te doy gracias porque soy justo en Cristo, no por lo que yo he hecho, sino por lo que Cristo ha hecho.  Esta justificación es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón”.
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te vuelves consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que le pertenecen a los justos.  En lugar de descalificarte a ti mismo, vas a comenzar a creerle a Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar la provisión se vuelve algo que no requiere esfuerzo ya que tú conoces tu derecho en Cristo.  ¡Así que deja de descalificarte y confiesa tu justicia, que es por la fe en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 8 de enero de 2019

Tú Eres Altamente Favorecido Debido A Jesús

Medita En
Para alabanza de la gloria de Su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado.  (Efesios 1:6, RVR60)

La Biblia nos dice que Dios nos hizo “aceptos en el Amado”.  El Amado aquí se refiere a Jesús y la palabra “aceptos” significa “un honor especial dado” o “altamente favorecido”.
Mi amigo, debido a que tú tienes a Jesús, quien es el Amado de Dios, y habitas en Él, tú también eres el amado hijo o hija de Dios, ¡profundamente amado y altamente favorecido por Él!
Ahora, debido a que eres altamente favorecido por Dios en el Amado, puedes esperar tener favor con tu esposa, tus hijos, tus colegas, tus clientes, ¡y sí, incluso con tus suegros!  Cuando tú hablas, las personas escuchan.  Cuando tú entras en una habitación, ésta se ilumina.  Todo lo que tú tocas es bendecido y multiplicado.
Amado, como la niña del ojo de Dios, espera que todos los días te sucedan cosas buenas.  Espera protección divina, porque Su favor te rodea como un escudo.  Espera que todas tus necesidades sean satisfechas por Aquel que te favorece altamente.  ¡Espera el bien, porque eres precioso ante Sus ojos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Fiel A Tu Valoración


Y el sacerdote lo valuará como bueno o como malo; como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.
Levítico 27:12
Tu colega dice que esta semana va a ser terrible porque el nuevo jefe es una mala persona.  Tú no estás de acuerdo y dices que va a ser una semana bendecida.  Ambos pasarán por la misma semana, pero con resultados muy diferentes.  Mientras la semana de tu amigo será de hecho terrible, ¡la tuya estará llena del favor del Señor!
En el Antiguo Testamento, cuando alguien traía al sacerdote algo que tenía, para ser valuado, cualquiera que fuera el valor que el sacerdote le daba a esto, ése era su valor.  Si él lo valuaba como algo de buen valor, entonces era de buen valor.  Si lo valuaba como algo de poco valor, entonces era de poco valor.
Hoy, tú también eres un sacerdote, debido a la sangre de Jesús. (Apocalipsis 1:5-6)  Y “como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.”  Si tú valoras tu año como un año de avances financieros, entonces así será para ti.  Si valoras tu vida como llena de salud divina, entonces así será para ti.
Hubo un paciente con un derrame cerebral que estaba postrado en cama.  Mientras escuchaba mis sermones grabados, él le dio valor a creer que con Dios como su salvación, su vida sería larga y con salud. (Salmos 91:16, RVA)  Él creía que Dios lo ayudaría a caminar de nuevo.  No mucho tiempo después de que él le diera su valor a esta verdad, él fue capaz de caminar, ¡y ya no estaba atado a la cama!  La siguiente valoración que hizo sobre su salud fue la recuperación completa con Dios como su ayudador.
En realidad, tú tienes más autoridad que los sacerdotes levitas del Antiguo Testamento.  Ellos pertenecían al antiguo sacerdocio de los hombres.  ¡Pero tú eres del sacerdocio mayor y “eterno” de Jesús! (Hebreos 7:8, 17)  No sólo eso, tú eres un sacerdote real. (Apocalipsis 1:6)  En otras palabras, ¡tú también eres un rey!  Y como rey, el valor que tú das también es importante, porque en donde hay palabra de un rey, hay poder! (Eclesiastés 8:4)
Mi amigo, esto significa que tú tienes una doble porción del poder de la valoración.  Por lo tanto, valora audazmente las cosas buenas en tu vida, ¡y así será para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 17 de agosto de 2018

Tú Eres Una Bendición Que Va A Suceder En Cualquier Lugar


Entonces verán todos los pueblos de la tierra que sobre ti es invocado el nombre del Señor; y te temerán.
Deuteronomio 28:10
Hoy, somos llamados por el nombre de Cristo —Cristianos.  Por lo tanto, las bendiciones de Deuteronomio 28:10, que dicen: “Entonces verán todos los pueblos de la tierra que sobre ti es invocado el nombre del Señor”, no es más una promesa, ¡es la realidad!
La segunda parte del versículo —“y te temerán”— también es verdad sobre ti.  Las personas van a respetarte.  Tu jefe va a favorecerte e incluso tus competidores van a estimarte grandemente.  Ellos saben que hay algo especial acerca de ti, porque cosas buenas les suceden cuando tú estás cerca.
Yo experimenté esta bendición cuando comencé a trabajar.  Trabajaba en una pequeña oficina de un tercer nivel, que constantemente olía a pescado salado, porque había un puesto de pescado salado en el primer nivel.  Fue en esa pequeña y lúgubre oficina en donde me mantuve confesando que yo era bendecido por el Señor, y experimenté favor divino con mis clientes.  Mi jefe pudo notar que había algo diferente sobre mí.
El negocio de la compañía floreció en poco tiempo, nos movimos de esa pequeña oficina a un edificio que a mediados de los ochentas era considerado un centro de tecnología de información.  Allí ocupamos un par de oficinas, y comenzamos a especializarnos en programas y cursos informáticos.  ¡Pronto, ocupamos todo el piso!  Así era lo mucho que Dios nos estaba prosperando.
Dios también me estaba bendiciendo tremendamente.  Yo estaba recibiendo un muy buen ingreso mensual, estaba disfrutando el favor de mi jefe y era parte de su círculo íntimo.  Pocos años después, decidí servir en el ministerio a tiempo completo.  Cuando le di la noticia a mi jefe, él lloró.  Yo nunca supe lo mucho que significaba para él, hasta ese momento.  Fue solo entonces que comprendí la gran bendición que yo había sido para él por la gracia de Dios.
Amado, ya que tú eres llamado por el nombre del Señor, a donde quiera que vayas, tú eres una bendición.  Su bendición está en ti.  Las personas alrededor tuyo van a verte, ¡y sabrán que tú eres una bendición que va a suceder en cualquier lugar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 21 de mayo de 2018

Tu “Trabajo” Es Entrar En Su Descanso


… El que ha entrado a Su reposo, él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las Suyas.  Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo…
Hebreos 4:10-11
Un bebé aprende a sentarse antes de empezar a ponerse de pie y caminar.  La vida cristiana también comienza con sentarse.  Dios “nos resucitó con Él, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús.” (Efesios 2:6)  Lo bien que caminemos después de eso, depende de lo bien que nos sentemos y descansemos en la obra terminada de Cristo.
La tierra prometida era una tierra de descanso en la que Dios prometió a Su pueblo “grandes y espléndidas ciudades que tú no edificaste, y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste.” (Deuteronomio 6:10-11)
Pero durante 40 años, el pueblo de Dios anduvo en el desierto, porque ellos se rehusaron a creer que Dios les había dado una tierra en dónde todo había sido preparado —la obra estaba terminada.  Ellos no pudieron creer que Dios les había dado una tierra llena de cosas buenas para que las disfrutaran, una tierra en la que fluía Su provisión abundante.
Hoy, hay creyentes que todavía no pueden creer que la obra de Jesús esté completa y verdaderamente terminada.  Ellos están tratando de completar una obra completa, terminar una obra terminada y vencer a un diablo vencido.
Hoy, hay creyentes que están siempre trabajando, tratando de generar su sanidad, su éxito y su victoria.  Pero Dios quiere que dejemos de intentarlo y que comencemos a confiar en Su amor por nosotros.  Él quiere que dejemos de trabajar y luchar, y comencemos a descansar y creer en Su gracia para nosotros.
El único “trabajo” que ha dejado para que nosotros hagamos hoy es entrar en Su descanso.  Nosotros debemos trabajar cada día por entrar en Su descanso.  Debemos descansar en nuestro interior, creyendo que la obra está hecha porque es una obra terminada, y vivir cada día confiando en el favor inmerecido de Dios para nosotros.  Debemos descansar en Jesús, nuestra verdadera arca, que nos llevará a través de las aguas tempestuosas.
Así que, hoy, “si oyes Su voz, no endurezcas tu corazón… esfuérzate por entrar en ese reposo.” (Hebreos 4:7-11)  Entremos en Su reposo.  Disfrutemos sentarnos con Cristo en los lugares celestiales, ¡así correremos y no nos cansaremos! (Isaías 40:31)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 24 de abril de 2018

Tu “Trabajo” Es Entrar En Su Descanso


… El que ha entrado a Su reposo, él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las Suyas.  Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo…
Hebreos 4:10-11
Un bebé aprende a sentarse antes de empezar a ponerse de pie y caminar.  La vida cristiana también comienza con sentarse.  Dios “nos resucitó con Él, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús.” (Efesios 2:6)  Lo bien que caminemos después de eso, depende de lo bien que nos sentemos y descansemos en la obra terminada de Cristo.
La tierra prometida era una tierra de descanso en la que Dios prometió a Su pueblo “grandes y espléndidas ciudades que tú no edificaste, y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste.” (Deuteronomio 6:10-11)
Pero durante 40 años, el pueblo de Dios anduvo en el desierto, porque ellos se rehusaron a creer que Dios les había dado una tierra en dónde todo había sido preparado —la obra estaba terminada.  Ellos no pudieron creer que Dios les había dado una tierra llena de cosas buenas para que las disfrutaran, una tierra en la que fluía Su provisión abundante.
Hoy, hay creyentes que todavía no pueden creer que la obra de Jesús esté completa y verdaderamente terminada.  Ellos están tratando de completar una obra completa, terminar una obra terminada y vencer a un diablo vencido.
Hoy, hay creyentes que están siempre trabajando, tratando de generar su sanidad, su éxito y su victoria.  Pero Dios quiere que dejemos de intentarlo y que comencemos a confiar en Su amor por nosotros.  Él quiere que dejemos de trabajar y luchar, y comencemos a descansar y creer en Su gracia para nosotros.
El único “trabajo” que ha dejado para que nosotros hagamos hoy es entrar en Su descanso.  Nosotros debemos trabajar cada día por entrar en Su descanso.  Debemos descansar en nuestro interior, creyendo que la obra está hecha porque es una obra terminada, y confiando en el favor inmerecido de Dios para nosotros.  Debemos descansar en Jesús, nuestra verdadera arca, que nos llevará a través de las aguas tempestuosas.
Así que, hoy, “si oyes Su voz, no endurezcas tu corazón… esfuérzate por entrar en ese reposo.” (Hebreos 4:7-11)  Entremos en Su reposo.  Disfrutemos sentarnos con Cristo en los lugares celestiales, ¡así correremos y no nos cansaremos! (Isaías 40:31).
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 20 de febrero de 2018

Cree Y Habla el Bien Que Deseas Ver


Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: ‘Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.’
Marcos 11:23, RVR60
Mi amigo, Dios quiere que hablemos palabras llenas de fe, que reflejen nuestra confianza en Sus promesas y en Su Palabra.  Nuestro Señor Jesús nos dijo: “Cualquiera que dijere a este monte: ‘Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.’”
¿Te diste cuenta que en este versículo, Jesús usó el verbo “decir” tres veces y “creer” solo una?  Él nos está dando la clave para usar nuestra fe y recibir nuestros rompimientos.  Ésta es, ¡decir más y creer que lo que estamos diciendo sucederá!  Dios quiere que nosotros caminemos por fe y no por vista.  Y Él demostró esto justo desde el principio del libro de Génesis, cuando Él habló, llamando así a existencia todas las cosas buenas que Él quería ver.
Mi amigo, tú estás hecho a imagen de Dios, así que tú también puedes hablar las cosas buenas que quieres ver en tu situación.  Cualquiera que sea tu necesidad hoy, pon tu fe en acción, hablando para llamar a existencia lo que quieres ver.  Mantente hablando, creyendo que lo que tú estás diciendo constantemente sucederá y entonces obsérvalo suceder, ¡tal como Jesús dijo que pasaría!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince



lunes, 22 de enero de 2018

Se Gloriosamente Transformado

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18

Cosas buenas te suceden cuando miras a Jesús y contemplas Su gloria.  La mujer que tenía un flujo de sangre durante 12 años recibió su sanidad cuando miró a Jesús.  Pedro hizo algo sobrenatural y caminó sobre el agua mientras miró a Jesús.  Incluso el ciego Bartimeo recobró la vista cuando “vió” a Jesús y clamó a Él.
¿Qué quiere decir hoy “contemplar a Jesús”?
Le hice al Señor una pregunta similar una vez y Su respuesta para mí fue: “Camino a Emaús.”  Inmediatamente, supe que Él se refería a la experiencia que dos de Sus discípulos tuvieron cuando habló con ellos sobre Sí Mismo en las Escrituras mientras caminaba con ellos en el camino a Emaús.  Sus corazones ardían dentro de ellos cuando Él abría las Escrituras para ellos, mostrándoles cómo las Escrituras estaban hablando acerca de Él. (Lucas 24:27, 32)  La experiencia energizó a los discípulos que inicialmente estaban deprimidos, tanto que fueron capaces de caminar siete kilómetros con Él a Emaús y más tarde, ¡siete kilómetros de regreso a Jerusalén!
Mi amigo, la forma en que tú contemplas la gloria de Jesús hoy es viéndolo en las Escrituras.  Él está ahí en las historias, en las profecías, en las parábolas, en las leyes, en los rituales, e incluso en el diseño del templo.  Cuando tú lo encuentras, las Escrituras cobran vida.  Cuando lo ves, ves Su gloria.  Y mientras contemplas Su belleza, ¡eres transformado de gloria en gloria! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince