recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta larga vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta larga vida. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de diciembre de 2019

Aplicando La Palabra Escrita


Medita En
Pero la justicia que es de la fe, dice… Más, ¿qué dice? “Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón”, es decir, la palabra de fe que predicamos.  (Romanos 10:6, 8)
Permíteme mostrarte ejemplos de cómo puedes usar la Palabra escrita para enfrentar los ataques del enemigo.  Digamos que mientras conduces al trabajo una mañana, escuchas a un profesional decir por la radio: “Una de cada cinco mujeres desarrollará esta enfermedad a los cuarenta años”.  Ese es el momento en que tú debes decir: “Escrito está —‘Él te librará del lazo del cazador y de la pestilencia mortal’”. (Sal. 91:3)  Al hacer esto, tú estás levantando un escudo de fe y estás liberando poder al declarar que, independientemente de lo que digan los informes del mundo, ¡tu Dios te librará de toda enfermedad mortal!
Este es otro ejemplo de cuándo y cómo puedes citar la Palabra escrita.  Supongamos que por alguna razón, estás paralizado por imágenes vívidas en tu mente sobre ti mismo muriendo joven, y dejando a tu cónyuge y a tus pequeños, valiéndose por sí mismos.  Nuevamente, este es el momento de hablar la Palabra de Dios en contra de esos temores.  Declara: “Escrito está —‘Lo saciaré de larga vida y le haré ver Mi salvación’”. (Sal. 91:16)
Quizás tienes un conocido que murió en un accidente fatal.  Y ahora tienes miedo de que te pueda pasar lo mismo.  Amigo, el enemigo te acaba de disparar con un dardo ardiente.  Nosotros no sabemos lo que la otra persona creía.  Solo podemos ser responsables de lo que nosotros creemos y vivimos.  Quizás los miembros de tu familia han muerto por la misma enfermedad y el enemigo ahora te está atacando con pensamientos de que tú también desarrollarás diabetes como le sucedió a tu padre y a tu tío, o que morirás por la misma afección cardíaca que ellos tenían.
Amigo, si has estado entreteniendo pensamientos como estos, AHORA es el momento de levantarte y hacer esta declaración: “Aunque caigan mil a tu lado y diez mil a tu diestra, a ti NO se acercará”. (Ver Sal. 91:7)  Que algo suceda a tu diestra significa que tiene que estar muy cerca de ti.  Esto significa que, incluso si algo desafortunado le sucede a alguien cercano a ti, no permitas que el miedo te detenga con su abrazo que paraliza.  ¡Habla la Palabra escrita de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 26 de agosto de 2019

Dios Te Saciará Con Larga Vida


Medita En
Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.  (Salmos 91:16)
El corazón de Dios no está en que tú mueras prematuramente, ni en que vivas una vida miserable.  El Salmo 91:16 dice: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación”.
¡Esto significa que Dios no solo quiere que tú tengas una vida larga, Él también quiere que tú tengas una vida satisfactoria que esté llena de Su paz, provisión y alegría!  En este versículo, la palabra “salvación” es la palabra hebrea Yeshua, el nombre de Jesús.  ¡Así que, Dios te satisfará con una larga vida llena de Jesús y Su gracia!
Las enfermedades crónicas, la depresión y la vida corta, no son y nunca serán parte del plan de Dios para ti.  ¡Él quiere que tú experimentes una vida larga y plena, en la que camines en todas las bendiciones de salud, plenitud y provisión que Él te ha dado a través de Jesús!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 14 de agosto de 2019

Él Te Sacia Con Larga Vida


Medita En
“Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi Salvación”.  (Salmos 91:16)
¡Este es el versículo más importante del Salmo 91!  Si alguna vez has dudado que Dios desea que tú vivas una larga vida buena, deja que este versículo sea tu respuesta.  Puede ser que estés luchando con una condición de salud en este momento, pero por fe te invito a aferrarnos juntos a este versículo.  En el poderoso nombre de Jesús, te veo sano, saludable y con plenitud.  Te veo fuerte en Cristo y listo para enfrentar a cualquier gigante que se ponga delante de ti.
Una de mis imágenes favoritas de larga vida se encuentra en el personaje bíblico Caleb.  Cuando él tenía ochenta y cinco años, dijo: “He aquí, ahora tengo ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día en que Moisés me envió; como era entonces mi fuerza, así es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar”. (Jos. 14:10–11)  La imagen de fe de la larga vida aquí, no es solo en términos de cantidad —el número de días— sino también de calidad —salud y fortaleza.  Caleb se mantuvo tan fuerte a los ochenta y cinco años como cuando tenía cuarenta y cinco.  Lo que significa que en los últimos cuarenta años en el áspero desierto, su fuerza, juventud y vigor no disminuyeron.  ¡No hubo fuga, ni retroceso y no se desvaneció su fuerza!
Si tal vez piensas que Caleb solo estaba hablando en grande, mira lo que dijo después: “Ahora pues, dame esta región montañosa de la cual el Señor habló aquel día, porque tú oíste aquel día que allí había anaceos con grandes ciudades fortificadas; tal vez el Señor esté conmigo y los expulsaré como el Señor ha dicho.” (Jos. 14:12)
¡A los ochenta y cinco años, Caleb estaba listo para pelear contra gigantes para tomar posesión de una montaña!  ¡Y Caleb hizo lo que dijo!  Lee la evidencia por ti mismo: “Por tanto, Hebrón vino a ser hasta hoy heredad de Caleb, hijo de Jefone cenezeo, porque siguió plenamente al Señor, Dios de Israel”. (Jos. 14:14)
¿Te impresionó que un pastor adolescente peleara contra un gigante llamado Goliat?  ¡Deberíamos estar totalmente impresionados por este hombre de ochenta y cinco años que tomó una montaña llena de gigantes!  Caleb era celoso de la gloria del Señor.  En cuanto a él, había asuntos pendientes respecto a ello porque el Señor les había prometido esa montaña hacía cuarenta años.  Mi creencia personal es que su reloj biológico dejó de funcionar y él básicamente dejó de envejecer porque mantuvo sus ojos no en sí mismo, sino en las promesas del Señor.  Mientras meditas en ello y encuentras fortaleza en las promesas de Dios, ¡esto mismo puede suceder para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 5 de julio de 2019

La Sabiduría De Dios Te Hace Ascender


Medita En
Y Faraón dijo a José, “Puesto que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay nadie tan prudente ni tan sabio como tú. Tú estarás sobre mi casa, y todo mi pueblo obedecerá tus órdenes; solamente en el trono yo seré mayor que tú”.  (Génesis 41:39–40)
En Génesis 41:38–41, vemos cómo cuando Faraón vio que el Espíritu de Dios estaba en José y que no había nadie que fuera tan sabio y tan entendido como José, el Faraón lo puso a cargo de todo Egipto.
Amigo, quiero que notes esto: José sabía que Dios era la fuente de su sabiduría.  Cuando Faraón dijo: “He tenido un sueño y no hay quien lo interprete; y he oído decir de ti, que oyes un sueño y lo puedes interpretar”, José respondió de inmediato: “No está en mí, Dios dará a Faraón una respuesta de paz”. (Gén. 41:15–16)  José sabía que su sabiduría era el resultado del favor inmerecido del Señor y no tomaría el crédito por ello.  Claramente, aquí había un hombre que entendía la gracia, y a quién se le podía confiar los aumentos, ascensos y más buen éxito.
Observa la sabiduría de José en acción.  José no solo interpretó el sueño de Faraón. Él continuó aconsejando al Faraón sobre cómo aprovechar los siete años de abundancia para prepararse para los siete años de hambruna que se le revelaron en su sueño.  ¿Notaste cómo el sabio consejo de José condujo a la creación de una posición de influencia para sí mismo?  Así es como opera la sabiduría del Señor.  Proverbios 18:16 dice: “La dádiva (don) del hombre le abre camino y lo lleva ante la presencia de los grandes”.  José sabía que su sabiduría era un don del Señor.  Él sabía que él no lo había ganado y que éste fluía del favor inmerecido del Señor hacia él.
Los caminos del Señor son maravillosos.  Mira el alcance del ascenso de José en Génesis 41.  En el espacio de menos de una hora, ascendió de ser un humilde prisionero hasta la oficina de más alto rango en todo Egipto.  ¡Ese, mi amigo, es el favor inmerecido de Dios!  ¡Sin luchas, sin esfuerzo propio, sin compromisos y sin manipulación, solo la pura gracia y la gracia misma hizo toda la diferencia en la vida de José!
Recuerda que cuando el Señor está contigo, tú eres una persona exitosa.  Si sientes que estás en una prisión ahora, atrapado en una situación sin esperanza en la que no sabes qué hacer, pídele sabiduría al Señor.  La Biblia dice: “Si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada”. (Santiago 1:5)  Pedirle al Señor sabiduría es decir: “Señor, yo no puedo, pero Tú puedes.  Renuncio a mis propios esfuerzos y dependo completamente de Tu favor inmerecido y de Tu sabiduría inmerecida”.  A medida que recibas Su sabiduría, riquezas, honor y una larga vida, te seguirán.  ¡Corre hacia Él ahora mismo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 7 de enero de 2019

Sigue Al Señor

Medita En
Por tanto, Hebrón vino a ser hasta hoy heredad de Caleb… porque siguió plenamente al Señor, Dios de Israel.  (Josué 14:14)
¿En qué están fijos tus ojos hoy?  ¿Están enfocados en la oscuridad que está en el mundo?  ¿O están fijos en las promesas del Señor para tu vida?  Mi intención principal al escribir sobre la Protección del Señor, ha sido apartar tus ojos de la destrucción que ves todos los días y volverlos a nuestro hermoso Señor Jesús.
¿Sabes cuál era el secreto de Caleb para una larga vida?  El pasaje anterior nos dice que se encontraba simplemente en seguir al Señor.  Hebrón era el nombre de una de las ciudades de refugio.  En hebreo, “Hebron” significa compañerismo o asociación.  Esto habla de intimidad, cercanía y conexión con el Señor.
No existe la fórmula para una larga vida.  Se trata de tener una relación íntima con Jesús.  Nuestro Señor Jesús es el camino, la verdad y la vida.  Él vino para que nosotros pudiéramos tener vida y vida en abundancia.  Síguelo y encuentra el camino para una vida larga y abundante.  No olvides que todo lo que Caleb experimentó, estaba bajo el antiguo pacto.  Su renovación de la juventud y su fuerza y vigor incesantes se experimentaron bajo el antiguo pacto.  ¡Cuánto más deberíamos estar experimentando esta renovación de la juventud, energía ilimitada y largura de días bajo el nuevo pacto de gracia está establecido sobre mejores promesas! (Ver Heb. 8:6)  ¡Amén!
En un salmo que escribió Moisés dice: “Los días de nuestra vida son setenta años; y en los más robustos, son ochenta años.“ (Sal. 90:10)  Algunas personas han usado esto para enseñar que nuestra esperanza de vida es, por lo tanto, entre setenta y ochenta años.  Pero es importante que interpretemos este salmo en el contexto de los hijos de Israel estando en el desierto y bajo la ira de Dios.  También hemos visto que incluso bajo el antiguo pacto, Caleb trascendió esta esperanza de vida y todavía estaba fuerte a los ochenta y cinco años.
En un salmo que escribió Moisés, dice: “Los días de nuestras vidas son setenta años; y si por razón de fuerza son ochenta años ”(Sal. 90:10). Algunas personas han usado esto para enseñar que nuestra esperanza de vida esperada es, por lo tanto, entre setenta y ochenta años. Pero es importante que interpretemos este salmo en el contexto de los hijos de Israel que están en el desierto y bajo la ira de Dios. También hemos visto que incluso bajo el antiguo pacto, Caleb trascendió esta esperanza de vida y todavía estaba fuerte a los ochenta y cinco años.
Así que, querido lector —tú que estás bajo el nuevo pacto— te animo a que apuntes alto.  No te conformes con vivir solo hasta los setenta u ochenta años de edad cuando Dios ha prometido: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación”. (Sal. 91:16)  Tu saciedad es el límite y conforme a tu fe, te será hecho.  Oro por que al estar cerca de nuestro Señor Jesús, tú vivas una larga vida, vivas fuerte y vivas bajo la cubierta protectora de Sus alas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 12 de diciembre de 2018

Fiel A Tu Valoración


Y el sacerdote lo valuará como bueno o como malo; como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.
Levítico 27:12
Tu colega dice que esta semana va a ser terrible porque el nuevo jefe es una mala persona.  Tú no estás de acuerdo y dices que va a ser una semana bendecida.  Ambos pasarán por la misma semana, pero con resultados muy diferentes.  Mientras la semana de tu amigo será de hecho terrible, ¡la tuya estará llena del favor del Señor!
En el Antiguo Testamento, cuando alguien traía al sacerdote algo que tenía, para ser valuado, cualquiera que fuera el valor que el sacerdote le daba a esto, ése era su valor.  Si él lo valuaba como algo de buen valor, entonces era de buen valor.  Si lo valuaba como algo de poco valor, entonces era de poco valor.
Hoy, tú también eres un sacerdote, debido a la sangre de Jesús. (Apocalipsis 1:5-6)  Y “como tú, el sacerdote, lo valúes, así será.”  Si tú valoras tu año como un año de avances financieros, entonces así será para ti.  Si valoras tu vida como llena de salud divina, entonces así será para ti.
Hubo un paciente con un derrame cerebral que estaba postrado en cama.  Mientras escuchaba mis sermones grabados, él le dio valor a creer que con Dios como su salvación, su vida sería larga y con salud. (Salmos 91:16, RVA)  Él creía que Dios lo ayudaría a caminar de nuevo.  No mucho tiempo después de que él le diera su valor a esta verdad, él fue capaz de caminar, ¡y ya no estaba atado a la cama!  La siguiente valoración que hizo sobre su salud fue la recuperación completa con Dios como su ayudador.
En realidad, tú tienes más autoridad que los sacerdotes levitas del Antiguo Testamento.  Ellos pertenecían al antiguo sacerdocio de los hombres.  ¡Pero tú eres del sacerdocio mayor y “eterno” de Jesús! (Hebreos 7:8, 17)  No sólo eso, tú eres un sacerdote real. (Apocalipsis 1:6)  En otras palabras, ¡tú también eres un rey!  Y como rey, el valor que tú das también es importante, porque en donde hay palabra de un rey, hay poder! (Eclesiastés 8:4)
Mi amigo, esto significa que tú tienes una doble porción del poder de la valoración.  Por lo tanto, valora audazmente las cosas buenas en tu vida, ¡y así será para ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 7 de septiembre de 2018

La Razón Por La Que Los Creyentes Enferman


Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen.
1 Corintios 11:29-30
Te has preguntado alguna vez ¿por qué algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren jóvenes?  Yo agradezco a Dios por que el Espíritu Santo nos da la razón y también la solución.  En 1 Corintios 11:29-30, Él nos dice claramente que la razón por la que algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren prematuramente, es porque ellos no discernieron el cuerpo del Señor cuando participaron de la Santa Cena.
Muchos creyentes no entienden que el pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad.  Y cuando ellos participan sin discernir esta verdad, están participando de una manera indigna.  Lo contrario es verdad: Si ellos disciernen correctamente el cuerpo del Señor, entonces ellos estarán fuertes y saludables, y vivirán una larga vida.
Desafortunadamente, durante años la iglesia ha malinterpretado esta enseñanza y ha enseñado que si tú tienes pecado en tu vida, eres indigno y no puedes participar de la Santa Cena, para que no te debilites y enfermes, e incluso mueras.  Hemos cambiado una bendición en maldición.  Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y de esta manera el poder sanador de la Santa Cena les ha sido robado.
Mi amigo, ¡no existe tal cosa como una persona digna!  Incluso los mejores entre nosotros cometen errores y fallan.  Así que, las personas indignas son el único tipo de personas que participan de la Cena del Señor.  Sin embargo, debido a que Jesús murió por las personas indignas, Él ha acreditado como dignos a aquellos de nosotros que lo tomamos a Él como nuestra justicia y participamos de todos los beneficios que Él murió para darnos. 
Así que, no es cuestión de si tú eres digno o indigno para participar, sino de cómo participas.  Acércate a la mesa del Señor con confianza y participa porque Jesús te ha acreditado con Su preciosa sangre.  No tomes esto como un ritual, sino libera tu fe por salud y sanidad mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue quebrantado para que el tuyo pueda estar saludable y completo el día de hoy.  ¡Cuando tú participas de esta manera, estás participando de manera digna, y no vas a estar débil, ni enfermo, ni morirás prematuramente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 10 de mayo de 2018

Discerniendo El Cuerpo Del Señor


Y después de dar gracias, lo partió y dijo: “Esto es Mi cuerpo que es partido para vosotros; haced esto en memoria de Mí.”
1 Corintios 11:24
¿Alguna vez has visto de cerca el Matzá, el pan que los judíos comen durante su cena de Pascua?  Este pan, que es sin levadura, es traspasado por hileras de pequeños hoyitos que forman rayas.  También es ligeramente quemado.  Muchas iglesias hoy en día utilizan este pan cuando toman la Santa Cena.
¿Sabes por qué el pan es traspasado, marcado con rayas y quemado?
Mi amigo, el pan que tú sostienes en tus manos cuando participas de la Cena del Señor, representa al cuerpo de nuestro Señor Jesucristo cuando Él llevó nuestros pecados y nuestras enfermedades en la cruz.
Así como el pan, Él fue traspasado en Su frente por la corona de espinas, y en Sus manos y pies, por los clavos.  Él fue también traspasado en Su costado por la lanza de un soldado.  El profeta Isaías dijo: “Él fue traspasado por nuestras rebeliones…” (Isaías 53:5, NVI)
Así como el pan, Él fue herido en Su espalda, hasta que Su carne estaba toda desgarrada y ensangrentada, y Sus huesos estaban expuestos, para que hoy, tú puedas decir: “¡Por Sus heridas yo he sido sanado!” (Isaías 53:5)
¿Y qué pasa con las marcas de quemadura del pan?  El fuego completo de la ira de Dios cayó sobre Jesús, quemando nuestros pecados hasta convertirlos en cenizas, y al mismo tiempo, liberando la fragancia de la ofrenda de Jesús.  ¡Hoy, nuestros pecados y maldades, no son sino cenizas, y nuestro Padre celestial ya no se recuerda de ellos! (Hebreos 8:12)
Así que, la próxima vez que participes del pan, durante la Santa Cena, recuerda que Jesús fue traspasado por tus pecados y herido por tu sanidad.  ¡Él llevó el fuego del juicio de Dios, para que tú nunca vuelvas a ser juzgado por tus pecados!  ¡Él también llevó tus enfermedades y cargó tus dolores para que tú puedas caminar en salud divina!
Cuando tú comprendes estas preciosas verdades sobre el cuerpo del Señor, tú estás participando de la Santa Cena de una manera digna.  Y no vas a ser débil, ni enfermizo, ni vas a morir antes de tu tiempo. (1 Corintios 27-30)  No, ¡tú vas a ser fuerte y saludable, y vas a vivir una vida larga!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 3 de mayo de 2017

Dios Te Sacia Con Larga Vida

Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.
Salmos 91:16


El deseo del corazón de Dios nunca es que tú sufras enfermedades que te incapacitan,  una muerte prematura o que vivas una vida miserable.  El Salmo 91:16 dice: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  ¡Este es el deseo del corazón de Dios para ti!
Esto significa que Dios no solo quiere que tú tengas larga vida, sino que, ¡Él también quiere que tú tengas una vida satisfactoria llena de Su paz, Su provisión y Su gozo!  En el versículo anterior, la palabra “salvación” es la palabra hebrea Yeshua, el nombre de Jesús.  Así que, ¡Dios va a saciarte con una larga vida que está llena de Jesús y de Su gracia!  
Amado, las enfermedades crónicas, la depresión y una vida corta, no son y nunca serán, parte del plan de Dios para ti.  ¡Él quiere que tú experimentes una larga vida completa en la que camines en todas las bendiciones de salud, plenitud y provisión que Él te ha dado por medio de Jesús!
Ahora, mira la provisión que Jesús hizo en la cruz para redimirte de toda maldición de enfermedad y escasez.  ¡Dale gracias y camina en Su provisión de una vida satisfactoria y fructífera, llena de salud, fortaleza, paz y gozo!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 16 de julio de 2016

La Razón Por La Que Los Creyentes Enferman

Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen.
1ª Corintios 11:29-30

Te has preguntado alguna vez ¿por qué algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren jóvenes?  Yo agradezco a Dios por que el Espíritu Santo nos da la razón, así como la solución.  En 1ª Corintios 11:29-30, Él nos dice claramente que la razón por la que algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren prematuramente, es porque ellos no discernieron el cuerpo del Señor cuando tomaron parte de la Comunión de la Santa Cena.
Muchos creyentes no entienden que el pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad.  Y cuando ellos participan sin discernir esta verdad, están participando de una manera indigna.  Lo contrario es verdad: Si ellos disciernen correctamente el cuerpo del Señor, entonces ellos estarán fuertes y saludables, y vivirán una larga vida.
Desafortunadamente, durante años la iglesia ha malinterpretado esta enseñanza y ha enseñado que si tú tienes pecado en tu vida, eres indigno y no puedes participar de la Comunión de la Santa Cena, ¡para que no te debilites y enfermes, e incluso mueras!  Hemos cambiado una bendición en maldición.  Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y de esta manera el poder sanador de la Comunión de la Santa Cena les ha sido robado.
Mi amigo, ¡no existe tal cosa como una persona digna!  Incluso los mejores entre nosotros cometen errores y fallan.  Así que, las personas indignas son el único tipo de personas que participan de la Cena del Señor.  Sin embargo, debido a que Jesús murió por las personas indignas, Él ha acreditado a aquellos de nosotros que lo tomamos a Él como nuestra justicia y participamos de todos los beneficios que Él murió para darnos. 
Así que, no es cuestión de si tú eres digno o indigno para participar, sino de cómo tú participas.  Acércate a la mesa del Señor con confianza y participa porque Jesús te ha acreditado con Su preciosa sangre.  No tomes esto como un ritual, sino libera tu fe por salud y sanidad mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue quebrantado para que el tuyo pueda estar saludable y completo el día de hoy.  ¡Cuando tú participas de esta manera, estás participando de manera digna, y no vas a estar débil, ni enfermo, ni morirás prematuramente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para nuestra salud y sanidad.


jueves, 8 de octubre de 2015

Proclama La Muerte Del Señor

1ª Corintios 11:26
Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga.
En el Antiguo Testamento, cuando los hijos de Israel sacrificaban un cordero para el holocausto mientras se enfrentaban a un enemigo poderoso, la victoria era suya.  Por ejemplo, en 1ª Samuel 7:7-11, cuando los filisteos vinieron contra ellos, el profeta Samuel ofreció un cordero en holocausto.  Mientras este era ofrecido, el Señor vino como un fuerte trueno sobre el ejército filisteo, confundiéndolos.  Esto llevó a la victoria a los israelitas.
Cada vez que algo malo le pasaba a los hijos de Israel, al ofrecer el sacrificio de un cordero, ellos estaban proclamando la muerte del Señor, y la batalla cambiaba a su favor.
Hoy, cuando nos enfrentamos a un enemigo, ¿cómo ofrecemos nuestro “holocausto”?  ¿Cómo proclamamos la muerte del Señor y salimos victoriosos?  ¿Le pedimos a Jesús que venga a donde estamos y muera en la cruz nuevamente?
Por supuesto que no.  Jesús murió una vez por todos nuestros pecados —pasados, presentes y futuros (Hebreos 10:12).  Su obra es perfectamente perfecta y completamente completa, por lo cual Él no tiene que morir por nosotros de nuevo.  Hoy en día, proclamamos Su muerte simplemente al participar de la Cena del Señor.
Cada vez que participamos del pan y el vino, declaramos a los principados y potestades de las tinieblas que la muerte del Señor vale para nosotros.  Cada vez que participamos, estamos diciendo que debido a que Jesús ha sido juzgado y castigado en nuestro lugar, nosotros no podemos ser juzgados, ni castigados.  Que debido a que Jesús murió joven en nuestro lugar, nosotros vamos a vivir una larga vida.  Y debido a que Él conquistó a la muerte y despojó al diablo de sus poderes, nosotros no seremos derrotados.  ¡La victoria ya es nuestra!
Es por eso que el salmista David dijo: “Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos…” (Salmo 23: 5).  La mesa del Señor está preparada para nosotros en presencia de nuestros enemigos, ¡porque cuando participamos del pan y el vino, veremos a nuestros enemigos temblar y dispersarse!  ¿Por qué?  Porque cuando anunciamos la muerte del Señor a través de la Comunión de la Santa Cena, ¡estamos recordándole al diablo y a sus cohortes, de su humillante derrota en la cruz del Calvario! (Colosenses 2:15).
Pensamiento Del Día

Cada vez que participamos del pan y el vino, declaramos a los poderes de las tinieblas  ¡que la muerte del Señor vale para nosotros y que la victoria ya es nuestra!


sábado, 20 de junio de 2015

La Razón Por La Que Los Creyentes Enferman

1ª Corintios 11:29-30
Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen.
Te has preguntado alguna vez ¿por qué algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren jóvenes?  Yo agradezco a Dios por que el Espíritu Santo nos da la razón, así como la solución.  En 1ª Corintios 11:29-30, Él nos dice claramente que la razón por la que algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren prematuramente, es porque ellos no discernieron el cuerpo del Señor cuando tomaron parte de la Comunión de la Santa Cena.
Muchos creyentes no entienden que el pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad.  Y cuando ellos participan sin discernir esta verdad, están participando de una manera indigna.  Lo contrario es verdad: Si ellos disciernen correctamente el cuerpo del Señor, entonces ellos estarán fuertes y saludables, y vivirán una larga vida.
Desafortunadamente, durante años la iglesia ha malinterpretado esta enseñanza y ha enseñado que si tú tienes pecado en tu vida, eres indigno y no puedes participar de la Comunión de la Santa Cena, ¡para que no te debilites y enfermes, e incluso mueras!  Hemos cambiado una bendición en maldición.  Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y de esta manera el poder sanador de la Comunión de la Santa Cena les ha sido robado.
Mi amigo, ¡no existe tal cosa como una persona digna!  Incluso los mejores entre nosotros cometen errores y fallan.  Así que, las personas indignas son el único tipo de personas que participan de la Cena del Señor.  Sin embargo, debido a que Jesús murió por las personas indignas, Él ha acreditado a aquellos de nosotros que lo tomamos a Él como nuestra justicia y participamos de todos los beneficios que Él murió para darnos. 
Así que no es cuestión de si tú eres digno o indigno para participar, sino de cómo tú participas.  Acércate a la mesa del Señor con confianza y participa porque Jesús te ha acreditado con Su preciosa sangre.  No tomes esto como un ritual, sino libera tu fe por salud y sanidad mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue quebrantado para que el tuyo pueda estar saludable y completo el día de hoy.  ¡Cuando tú participas de esta manera, estás participando de manera digna, y no vas a estar débil, ni enfermo, ni morirás prematuramente!
Pensamiento Del Día

El pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para nuestra salud y sanidad.


viernes, 11 de abril de 2014

Justos Para Siempre Por La Obediencia De Cristo

Medita En

Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de Uno, los muchos serán constituidos justos.
Romanos 5:19


Toma tiempo este día para meditar en cómo has sido hecho justo para siempre por medio de la obediencia de Cristo.
Dado que tu justificación por medio del Señor no se basa en lo que tú has hecho, sino en lo que Él ha hecho en el Calvario, tú no puedes perder esta justicia a través de lo que hagas o no hagas.  Y debido a que tú eres justo, la sanidad y provisión –bendiciones que pertenecen al justo –te pertenecen a ti!
Cuando tú comprendes que no puedes ganarte esta justificación, comprendes que tus fallas no pueden provocar que pierdas esta justificación, y por consiguiente tu derecho a la sanidad y provisión de Dios.
Amado, tú eres justo para siempre debido a la obediencia de Jesús (no tu propia obediencia), y Su obra terminada.  Por medio de Su sacrificio perfecto, Él te ha calificado para sanidad, plenitud, buen éxito y larga vida!
Bendiciones,

Josepn Prince


domingo, 6 de abril de 2014

Dios Te Sacia Con Larga Vida

Medita En

Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.
Salmo 91:16

El deseo del corazón de Dios nunca es que tú sufras enfermedades que te incapacitan, muerte prematura o que vivas una vida miserable.  El Salmo 91:16 dice: “Lo saciaré de larga vida, y le haré ver Mi salvación.”  ¡Este es el deseo del corazón de Dios para ti!
Esto significa que Dios no solo quiere que tú tengas larga vida, sino que Él también quiere que tú tengas una vida satisfactoria llena de Su paz, Su provisión y Su gozo!  En el verso, la palabra “salvación” es la palabra hebrea Yeshua, el nombre de Jesús.  Así que Dios va a saciarte con una larga vida que está llena de Jesús y de Su gracia! 
Amado, las enfermedades crónicas, depresión y una vida corta, no son y nunca serán, parte del plan de Dios para ti.  Él quiere que tú experimentes una larga vida completa en la que camines en todas las bendiciones de salud, plenitud y provisión que Él te ha dado por medio de Jesús!
Ahora, mira la provisión que Jesús hizo en la cruz para redimirte de toda maldición de enfermedad y escasez.  Dale gracias y camina en Su provisión de una vida satisfactoria y fructífera, llena de salud, fortaleza, paz y gozo!
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 12 de septiembre de 2013

Sabiduría Y Larga Vida



Medite En

Bienaventurado el hombre que halla sabiduría, y el hombre que adquiere entendimiento… Larga vida hay en su mano derecha, en su mano izquierda, riquezas y honra.
Proverbios 3:13-16


La Biblia nos dice que Jesús es nuestra sabiduría (1ª Corintios 1:30).  Y debido a que tenemos a Jesús como nuestra sabiduría, podemos ser bendecidos con las dos manos de la sabiduría.  Esto significa que las riquezas y el honor, así como la larga vida, nos pertenecen!
Amado, busque a Jesús como su sabiduría y experimentará buen éxito en cada área de su vida.  Por ejemplo, si usted es propietario de un negocio, dependa del Señor por Su sabiduría.  Confíe en que el Señor le bendecirá con sabiduría divina que llegará con ideas para hacer dinero o para ahorrar dinero.
Cuando usted busca a Jesús como su sabiduría y camina en Su sabiduría, también disfrutará larga vida.  Su vida no será acortada debido a decisiones insensatas o malas decisiones.  Su sabiduría le guardará, y hará que viva una vida larga y satisfactoria!}

Bendiciones,
Joseph Prince


1ª Corintios 1:30  “Mas por obra suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención.”