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jueves, 8 de octubre de 2015

Proclama La Muerte Del Señor

1ª Corintios 11:26
Porque todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor proclamáis hasta que El venga.
En el Antiguo Testamento, cuando los hijos de Israel sacrificaban un cordero para el holocausto mientras se enfrentaban a un enemigo poderoso, la victoria era suya.  Por ejemplo, en 1ª Samuel 7:7-11, cuando los filisteos vinieron contra ellos, el profeta Samuel ofreció un cordero en holocausto.  Mientras este era ofrecido, el Señor vino como un fuerte trueno sobre el ejército filisteo, confundiéndolos.  Esto llevó a la victoria a los israelitas.
Cada vez que algo malo le pasaba a los hijos de Israel, al ofrecer el sacrificio de un cordero, ellos estaban proclamando la muerte del Señor, y la batalla cambiaba a su favor.
Hoy, cuando nos enfrentamos a un enemigo, ¿cómo ofrecemos nuestro “holocausto”?  ¿Cómo proclamamos la muerte del Señor y salimos victoriosos?  ¿Le pedimos a Jesús que venga a donde estamos y muera en la cruz nuevamente?
Por supuesto que no.  Jesús murió una vez por todos nuestros pecados —pasados, presentes y futuros (Hebreos 10:12).  Su obra es perfectamente perfecta y completamente completa, por lo cual Él no tiene que morir por nosotros de nuevo.  Hoy en día, proclamamos Su muerte simplemente al participar de la Cena del Señor.
Cada vez que participamos del pan y el vino, declaramos a los principados y potestades de las tinieblas que la muerte del Señor vale para nosotros.  Cada vez que participamos, estamos diciendo que debido a que Jesús ha sido juzgado y castigado en nuestro lugar, nosotros no podemos ser juzgados, ni castigados.  Que debido a que Jesús murió joven en nuestro lugar, nosotros vamos a vivir una larga vida.  Y debido a que Él conquistó a la muerte y despojó al diablo de sus poderes, nosotros no seremos derrotados.  ¡La victoria ya es nuestra!
Es por eso que el salmista David dijo: “Tú preparas mesa delante de mí en presencia de mis enemigos…” (Salmo 23: 5).  La mesa del Señor está preparada para nosotros en presencia de nuestros enemigos, ¡porque cuando participamos del pan y el vino, veremos a nuestros enemigos temblar y dispersarse!  ¿Por qué?  Porque cuando anunciamos la muerte del Señor a través de la Comunión de la Santa Cena, ¡estamos recordándole al diablo y a sus cohortes, de su humillante derrota en la cruz del Calvario! (Colosenses 2:15).
Pensamiento Del Día

Cada vez que participamos del pan y el vino, declaramos a los poderes de las tinieblas  ¡que la muerte del Señor vale para nosotros y que la victoria ya es nuestra!


sábado, 21 de febrero de 2015

Tú Eres Perfecto A Los Ojos De Dios

Hebreos 10:12, 14
Pero El, habiendo ofrecido un solo sacrificio por los pecados para siempre, se sentó a la diestra de Dios... Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados. 
Dios te ve a ti sin defecto, mancha o imperfección, así que honra Su Palabra y la obra terminada de Su Hijo diciendo: “¡Amén!”  No dudes de tu perfección en Cristo.
El verte a ti mismo lejos de ser perfecto no es modestia, es fallar en el entendimiento del sacrificio perfecto que Jesús hizo por ti.
La Biblia nos dice: “Porque por una ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.”  ¿Comprendes esto?  Tú no solo fuiste santificado, esto es, hecho santo, sino que por la misma ofrenda de Su cuerpo, tú has sido perfeccionado.  ¡Tú eres santo y perfecto a los ojos de Dios!
Tus pecados han sido limpiados perfectamente.  Hoy, Jesús está sentado a la diestra de Su Padre, no porque Él es el Hijo de Dios (aunque esto es verdad), ¡sino porque Su obra de limpiar tus pecados está terminada completamente y es perfecta!
Así que, en vez de ser consciente de tus pecados, que es tener una consciencia de mal (Hebreos 10:22), tú puedes tener una consciencia de perfección, una consciencia que es libre de la culpa y la condenación de los pecados.
Cuando te descubras consciente de tus pecados, solamente di: “Gracias Señor Jesús, por Tu maravillosa obra en la cruz.  Es una obra perfecta que ha limpiado todos mis pecados completamente.”
“Espíritu Santo, gracias por convencerme de justicia, la cual no es justicia propia, sino justicia de Dios que me fue dada como regalo.  Sigue convenciéndome durante los próximos días, recordándome especialmente cuando fallo, que yo sigo siendo la justicia de Dios en Cristo.”
Mi amigo, Dios te ve perfecto, sin ninguna mancha de pecado.  Él te ve cubierto con las  hermosas vestiduras blancas de Su propia justicia.  Él te trata como un hombre justo porque eso es lo que Él hizo por ti.  Así que, espera que te sucedan buenas cosas por as bendiciones están en la cabeza de los justos  (Proverbios 10:6).
Pensamiento Del Día

El verte a ti mismo lejos de ser perfecto es fallar en el entendimiento del sacrificio perfecto que Jesús hizo por ti.


domingo, 30 de noviembre de 2014

¡Levántate Y Brilla!

Medita En

Porque todas las promesas de Dios son en Él sí, y en Él amén, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.
1ª Corintios 1:20
Amado, a causa de la perfecta obra terminada de Jesús en la cruz, todas las promesas de Dios de provisión, protección y buen éxito son sí y amén!  Medita en esta verdad inalterable.  Di estas palabras en voz alta:
Yo declaro que soy especial a los ojos de Jesús, y Él me ama incondicionalmente.  Yo tengo un destino maravilloso.  Jesús me ha equipado con dones, talentos y habilidades.  Hoy día, yo recibo la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia para reinar en la vida.  Yo doy gracias porque Su favor me rodea como un escudo y abre puertas de oportunidades para mí.  Gracias a Jesús, yo seré cabeza y no cola, estaré por encima y no por debajo, seré acreedor y no deudor.  Yo no voy a sufrir escasez sino estaré rodeado de Su abundancia, Su sabiduría, Su paz y Su protección.
Gracias, Jesús, por Tu obra terminada en la cruz por mí.  ¡Yo recibo una revelación fresca de Tu amor ahora mismo y Te agradezco por que todo lo que toque mi mano será bendito!  ¡Yo creo con todo mi corazón que soy grandemente bendecido, altamente favorecido y profundamente amado!  ¡Amén! 
Bendiciones,

Joseph Prince


miércoles, 12 de marzo de 2014

Es El Favor Inmerecido De Jesús El Que Te Transforma

Medita En
… la bondad de Dios te guía al arrepentimiento…
Romanos 2:4
Tú eres importante para Jesús.  Reconoce con plena certeza en tu corazón que Él te conoce perfectamente, y así te acepta y te ama perfectamente.
Cuando tu comienzas a entender esto, te das cuenta de que es verdaderamente ese favor inmerecido, esa gracia de Jesús que tú sabes que no mereces, que no has alcanzado y que no puedes ganar por ti mismo, la que hará perfecta cada imperfección y debilidad en tu vida.
Si estás enfrentando problemas, como escasez en cualquier área, adicciones, temores, enfermedades o relaciones rotas, el favor inmerecido de Jesús va a protegerte, a liberarte, a prosperarte, a traerte restauración y  a proveer para ti.  Su favor inmerecido va a transformarte y va a hacerte pleno, y es Su bondad, no tus intentos, ni tus esfuerzos propios, la que va a dirigirte a vivir victoriosamente para Su gloria.
Bendiciones,
Joseph Prince


sábado, 8 de junio de 2013

El Favor De Dios Viene Por La Justicia De La Fe



Medite En

… no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.
Filipenses 3:9


Creo que mientras más consciente de la justicia sea usted, más va a experimentar el favor inmerecido de Dios.  Cuando la voz de desaprobación viene a recordarle todas las áreas en las que usted no ha dado la talla, es el momento de acudir a Jesús quien le aprueba, y de escuchar Su voz.
¡Esta es la verdadera batalla de la fe!  La batalla de la fe es luchar para creer que usted es  hecho justo por la fe y no por obras.  ¿De qué quiere usted depender cuando le aborde la presión –de su indecisa justicia basada en obras, o de la perfecta, justicia sólidade Jesús basada en la fe?  Es su fe en la justicia de Jesús, la que le da el derecho al favor inmerecido de Dios.
Este día, debido a lo que Jesús hizo en la cruz, usted puede esperar que le sucedan cosas buenas. Puede pedirle a Dios por grandes cosas y alcanzar el destino bendito que Él tiene para usted y su familia.  Su justicia es su derecho al favor inmerecido de Dios.  ¡No permita que ninguna voz de acusación le diga lo contrario!

Bendiciones,
Joseph Prince


martes, 4 de junio de 2013

Vea A Jesús Juzgado Por Causa Suya



Medite En

… El mismo llevó nuestros pecados en Su cuerpo sobre la cruz, a fin de que muramos al pecado y vivamos a la justicia, porque por sus heridas fuisteis sanados.
1ª Pedro 2:24




Ver la gracia de Dios para nosotros cuando estamos enfermos, es ver lo que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  Así como fue importante que los hijos de Israel comieran el cordero asado en la primera noche de la Pascua antes de salir libres al día siguiente, Dios quiere que usted vea Su provisión para su sanidad –Jesús, el verdadero Cordero de Dios– “asado”.  Él quiere que usted vea a Jesús herido por Su juicio, para su liberación y redención.
Amado, vea a Jesús llevando sus síntomas y enfermedades en Su propio cuerpo.  Véalo tomando un latigazo tras otro, hasta que Su espalda estaba deshecha en pedazos.  Véalo cayendo una y otra vez bajo la brutalidad de la flagelación, sólo para levantarse una y otra vez por más golpes, hasta que TODAS sus enfermedades fueran sanadas!  Reciba su sanidad mientras recibe lo que Su perfecta obra consumada en la cruz ha llevado a cabo por usted!

Bendiciones,
Joseph Prince