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martes, 21 de julio de 2020

Fluye Con Justicia, Paz Y Alegría


Inspiración de Gracia
Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.  (Romanos 14:17)
Si nosotros debemos buscar primero el reino de Dios todos los días (ver Mateo 6:33), entonces nosotros deberíamos saber lo que es el reino de Dios en primer lugar.  Yo solía ​​pensar que el reino de Dios era el campo misionero y que buscarlo significaba hacer un trabajo misionero.
Luego, me di cuenta de que el reino de Dios no era algo fuera de ti que fluye hacia tu interior —“el reino de Dios no es comida ni bebida,” sino algo dentro de ti que fluye hacia afuera —“justicia y paz y alegría en el Espíritu Santo.”
Por lo tanto, buscar primero el reino de Dios significa hacer una prioridad el que cada día tu hombre interior fluya con justicia, paz y alegría en el Espíritu Santo.
La justicia no es tu propia justicia basada en lo que tú haces.  No se trata de buenas obras.  Es un regalo de Jesús, quien es tu justicia. (Ver Romanos 5:17, 1 Corintios 1:30)  Dios quiere que te establezcas en la verdad de que tú eres la justicia de Dios en Cristo. (Ver 2 Corintios 5:21)
“Paz a vosotros” fueron las palabras que Jesús dijo a Sus discípulos cuando Él apareció ante ellos después de Su resurrección.  Él también les mostró Sus manos y Su costado perforados. (Juan 20:19–20)  Dios quiere que tú sepas que la obra terminada de su Hijo te dio paz.  Tu conciencia puede estar descansar porque tu deuda por pecado ha sido resuelta.  Tú tienes paz con Dios y la paz de Dios.
La alegría llegará a tu corazón cuando veas a Jesús en las Escrituras, en las canciones de adoración o en la predicación ungida.  Es la misma alegría del Espíritu Santo que llenó los corazones de los discípulos cuando ellos vieron a Jesús, Sus manos y Su costado. (Ver Juan 20:20)
Así que, todos los días, haz que sea una prioridad verte justo en Cristo.  No vivas consciente de tus pecados.  En cambio, sé consciente de tu justicia.  Y ya sea que estés leyendo tu Biblia o escuchando una predicación ungida, mira a Jesús con Sus manos y Su costado perforados, que hablan de Su obra terminada. Mira todos tus pecados perdonados, y fluirás con paz y alegría.  ¡Cuando haces esto, tú estás buscando el reino de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 6 de julio de 2020

Recibe Con Libertad Lo Que Dios Te Da Gratuitamente


Inspiración de Gracia
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe. (Romanos 4:13)
Dios prometió que tú serías heredero del mundo.  Esta es la misma promesa que Él le hizo a Abraham.  Y debido a que tú “eres de Cristo, entonces eres descendencia de Abraham, heredero según la promesa.” (Gálatas 3:29).
Cuando Dios te hizo esta promesa, Él hizo que fuera fácil para ti recibirla —“por medio de la justicia de la fe.”  Todo lo que tú tienes que hacer es creer que, como heredero del mundo, todas las bendiciones son tuyas justamente porque Jesús murió para dártelas.  Él también resucitó de los muertos para hacerlas cumplir en tu vida.
Así que, no trates de ganarte tus bendiciones “por medio de la ley,” —a través de tus esfuerzos o comportamiento.  Recibe con libertad lo que Dios te da gratuitamente a través de Cristo y Su obra terminada en la cruz.
Cuando un miembro de la iglesia fue despedido a sus 41 años de edad, él se negó a preocuparse y a pensar que tenía que competir con el resto de la gente en el mercado laboral.  En cambio, él creyó que por la gracia de Dios, él obtendría un mejor trabajo con un salario más alto.  ¡De hecho, por medio de un conocido mutuo, le llegó un nuevo trabajo, con un pago que era 60 por ciento mayor que el anterior!
Otro hombre estaba experimentando una relación tensa con su esposa, a tal punto de que el divorcio era inminente.  Cuando él comenzó a asistir a nuestra iglesia, se dio cuenta de que él podía tener un matrimonio feliz, no tratando de mantener el matrimonio o ganándose el amor de su esposa, sino creyendo que, aunque él aún podía ver sus propias debilidades, él seguía siendo la justicia de Dios en Cristo debido a la sangre de Jesús.  Hoy, él y su esposa están reconciliados y disfrutan de un matrimonio bendecido.
No dejes que el diablo te descalifique trayéndote la ley y diciendo: “¿Cómo puedes tú recibir esta bendición cuando apenas esta noche rompiste la ley de Dios?” o “¿Estás seguro que tú mereces esto?”  En cambio, di: “Padre, te doy gracias porque yo recibo todo con libertad debido a Tu gracia, Tu favor inmerecido en mi vida, ¡debido a la sangre de Jesús!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 3 de julio de 2020

Busca El Reino De Dios Y Él Resolverá Tus Problemas

Inspiración de Gracia
… El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.  (Romanos 14:17)
¿Estás preocupado por muchas cosas hoy?  Por ejemplo, ¿te preocupa tu adolescente rebelde?  Quizás lo veas como tu problema, así que haces tu mejor esfuerzo para disciplinarlo, solo para terminar con el corazón lleno de preocupaciones y dolor.  ¡Y él no mejora!
Dios te dice: “No te concentres en controlar a tu adolescente rebelde.  En cambio, busca primero Mi reino, que es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.  Sé consciente de la justicia que tienes como un regalo de Mi Hijo.  Mantén tu hombre interior fluyendo con Mi paz y alegría, y Yo me haré cargo de tu hijo.”
Tendemos a pensar que las personas que nos rodean son el problema.  Cuando no recibimos la promoción que queremos, culpamos a nuestros jefes y colegas.  Cuando perdemos el control de nuestro temperamento, culpamos a nuestras esposas e hijos.  Sin embargo, Dios quiere que dejemos de mirar hacia afuera y comencemos a mirar hacia adentro porque Su reino está dentro de nosotros. (Ver Lucas 17:21)
La abundancia del reino de Dios ya está dentro de ti.  Mientras tú buscas primero el reino de Dios y luego Su justicia, paz y alegría, la abundancia dentro de ti fluirá y se hará realidad en tus circunstancias. (Ver Mateo 6:33)  Vas a descubrir que Dios no solo se ha hecho cargo de lo que te preocupa, sino que también te ha añadido bendiciones, ya sea una promoción, hijos bien portados o una esposa amorosa.
“Pero Pastor Prince, ¿cómo mantengo a mi hombre interior fluyendo con justicia, paz y alegría?”
Sé consciente de tu justicia en Cristo.  No seas consciente de tus pecados y problemas.  Escucha prédicas ungidas que te recuerden cuán justo eres debido al sacrificio perfecto de Cristo.  La paz y la alegría fluyen cuando tú sabes que todos tus pecados han sido perdonados por la obra terminada de Jesús.
Así que, la próxima vez que algo te preocupe, no te concentres en corregir el problema.  En cambio, busca primero el reino de Dios y Su justicia.  ¡Haz que sea prioridad tener a tu hombre interior fluyendo con Su paz y alegría, y Él se encargará de ese problema por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

martes, 21 de abril de 2020

Busca Primero El Reino De Dios


Inspiración de Gracia
Por tanto, no os preocupéis diciendo: «¿Qué comeremos?» o «¿qué beberemos?» o «¿con qué nos vestiremos?». Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; que vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas. Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:31-33)
Como hijo de Dios, es importante que sepas que para tu Padre es un placer satisfacer todas tus necesidades.  Jesús Mismo nos dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.”  Pero Dios no quiere que tú vayas tras las cosas.  Él quiere que primero vayas tras Su reino.  ¡Y cuando hagas eso, todas las cosas que necesitas se te añadirán!
Entonces, tu primera prioridad todos los días debe ser buscar Su reino.  La palabra “primero” en el versículo 33 es la palabra griega protón, que significa “primero en orden o importancia, ocupando el lugar más alto en todos nuestros afectos.”  Amigo, Dios quiere que nosotros busquemos primero Su reino, y todas las cosas caerán gloriosamente en su lugar.
Nosotros no debemos buscar las cosas como lo hacen los gentiles.  La palabra “buscar” en “los gentiles buscan” (versículo 32), es la palabra griega epizeteo.  Significa “buscar con todas sus fuerzas con mucho sudor o con mucho estrés.”  Sin embargo, la manera en la que Dios quiere que “busquemos” en “buscar primero el reino de Dios” es la palabra griega zeteo, que significa “tener hambre, desear adorar.”  Es simplemente un hambre, un deseo por el reino de Dios, sin ningún trabajo o esfuerzo.
¿Pero qué es el reino de Dios?  Romanos 14:17 nos dice que es justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.  Y el reino de Dios habita dentro de ti porque el Espíritu Santo mora en ti.  Entonces el reino de Dios es Su justicia, Su paz y Su gozo en ti.
Amado, si quieres tener paz y gozo en el Espíritu Santo que fluye dentro de ti, busca cada día ser consciente de tu justicia en Cristo, no de tu propia justicia, sino de Su justicia que te fue dada como un regalo.  Persigue a Jesús primero.  Pasa tiempo con Él y escucha Su Palabra.  Y cuando haces estas cosas, estás buscando Su reino y Su justicia, ¡y todas las cosas que necesitas te serán añadidas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 24 de diciembre de 2019

Guárdate Seguro Para El Éxito —Mantén Tus Ojos En Jesús


Medita En
Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.  (Mateo 6:33)
La Palabra de Dios dice: “Pero busca primero el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas te serán añadidas”.  Ahora, ¿qué es el reino de Dios?  El apóstol Pablo nos dice en Romanos 14:17 que “el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo.”
Cuando tú mantienes los ojos fijos en Jesús y persigues el reino de Dios, que es la justicia de Jesús, Su paz y Su gozo, la Palabra de Dios promete que “todas estas cosas te serán añadidas”.  “Estas cosas” se refieren a lo que tú comerás, beberás y usarás.  Jesús nos dice que no tenemos que ser consumidos por estas preocupaciones.  Si nuestro Padre alimenta incluso a las aves del cielo, a pesar de que estas no siembran, ni cosechan, ni guardan en graneros, ¿cuánto más cuidará de nosotros, que somos mucho más valiosos para Él que las aves? (Ver Mat. 6:25–32)
Amado, mantén tus ojos en Jesús y en Su obra terminada en la cruz.  Él te agregará las cosas que necesitas en esta vida y hará que estés seguro para el éxito.  Ahora, revisa conmigo el Libro de Jeremías para ver qué dice el Señor acerca de tener riquezas, sabiduría y poder.
Así dice el Señor: “No se gloríe el sabio de su sabiduría, ni se gloríe el poderoso de su poder, ni el rico se gloríe de su riqueza; más el que se gloríe, gloríese de esto: de que me entiende y me conoce, pues Yo Soy el Señor que hago misericordia, derecho y justicia en la tierra, porque en estas cosas me complazco”, declara el Señor.
—Jeremías 9:23–24
Seamos un pueblo que no depende de nuestra propia sabiduría, poder y riquezas (en resumen, de nuestros propios méritos), sino que hagamos alarde (hagámonos dependientes) de comprender y conocer a Jesús.  Conozcamos que Él es amable y abunda en favor inmerecido hacia nosotros.  Conozcamos que Él hace justicia contra todas las injusticias.  Conozcamos que Él Mismo es justicia y que Él nos viste con Sus ropas de justicia.  Cuanto más te concentres en contemplar a Jesús en toda su hermosura y menos te mantengas en la lucha por ganar las cosas por tus propios méritos, más seguro estarás para un mayor éxito en tu vida.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 6 de octubre de 2019

La Definición Correcta De Justicia



Medita En
No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  (Gálatas 2:21)
¿Qué tiene que ver la correcta comprensión de tu justicia, con estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy?  ¡Todo!
Muchos creyentes asocian la justicia con una lista de cosas que tienen que hacer, y si ellos logran cumplir con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de comportamiento, sienten que “no son justos”.  Pero esta es una definición y comprensión incorrectas de la justicia.
Volvamos a lo que la Biblia tiene que decir.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.  Nosotros no somos justos debido a que obramos bien.  Fuimos hechos justos debido a la obra que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  La “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras buenas obras.  Se basa completamente en las buenas obras de Jesús.  El cristianismo no se trata de obrar bien para llegar a ser justos.  Se trata de creer bien en Jesús para ser hechos justos.
¿Te habías dado cuenta de que hemos sido condicionados para asociar el recibir bendiciones con hacer buenas obras?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de méritos en el cual se debe cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar una cierta condición de justicia.  Todo eso suena muy noble, sacrificado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han ganado nuestra justicia.
Pero Dios no está mirando tu nobleza, sacrificios o buenas obras para justificarte.  Él solo está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!  Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer lo mejor que puedes para guardar los Diez Mandamientos a fin de hacerte justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Es algo así como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para limpiarme a mí mismo y hacerme justo delante de Dios”.
El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”.  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él efectivamente está diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, de tus esfuerzos y de tu capacidad para cumplir perfectamente los Diez Mandamientos a fin de llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano” —¡para nada!  Así que no hagas nula la gracia de Dios, dependiendo de tus buenas obras para hacerte justo a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que eres justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado y estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 28 de septiembre de 2019

Declara Tu Justicia


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Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:6)
Déjame compartir contigo algo poderoso acerca de la justificación.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia [justificación] que es por la fe dice así [habla]”.
Ahora, ¿qué significa esto?  ¡Significa que Dios nos anima a no solo creer en nuestros corazones que somos justos, sino también a decirlo!
Así que, justo, declara tu justicia.  Todos los días, declara con confianza: “Padre, te doy gracias porque soy justo en Cristo, no por lo que yo he hecho, sino por lo que Cristo ha hecho.  Esta justificación es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón”.
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te vuelves consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que le pertenecen a los justos.  En lugar de descalificarte a ti mismo, vas a comenzar a creerle a Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar la provisión se vuelve algo que no requiere esfuerzo ya que tú conoces tu derecho en Cristo.  ¡Así que deja de descalificarte y confiesa tu justicia, que es por la fe en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 26 de abril de 2019

Toma Tiempo Para Escuchar


Medita En
Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al Señor tu Dios.  (Deuteronomio 28:2)
Hoy, a pesar de lo que estés enfrentando en tu vida, toma tiempo para escuchar a Jesús.  Si estás preocupado por los síntomas en tu cuerpo, sigue escuchando y escuchando acerca de cómo nuestro Señor Jesús amó sanar y aún continúa sanando hoy.  Escucha cómo Él soportó los crueles latigazos romanos por ti, para que por medio de Sus heridas, tú seas sanado. (Ver Isaías 53:5)  Escucha cómo Él anduvo haciendo el bien y sanó a todos los oprimidos pro el diablo (en su cuerpo, mente y emociones). (Ver Hechos 10:38, Mateo 9:35)  Escucha cómo cuando Él vio a la multitud esperando Su toque sanador, fue movido a compasión —Él no los veía como personas con peticiones imposibles, sino como ovejas sin pastor. (Ver Mateo 9:36)  Y escucha cómo Él es el mismo ayer, hoy y para siempre. (Ver Hebreos 13:8)  ¡La fe inyectará tu espíritu y Su sanidad y salud divinas inundarán cada célula, órgano y sistema de tu cuerpo!
Amado, si estás ansioso por las necesidades y demandas del mañana, sigue escuchando cómo Dios está de tu lado y no en tu contra.  Escucha cómo Él te ha dado gratuitamente todas las cosas a través de Cristo (ver Romanos 8:31–32), de modo que todo lo que tú necesitas hacer es recibir libremente todas Sus bendiciones, incluyendo el favor, la sabiduría, la sanidad y la provisión que necesitas para cualquier problema que puedas estar enfrentando.  Escucha al Hijo recordarte de tu amoroso Padre celestial, quien conoce todas tus necesidades y promete que cuidará de ti, al tú entregarle tus cargas a Él y simplemente buscar primero Su regalo de justicia. (Ver Mateo 6:31–33)  Mi querido amigo, a medida que tú escuches y te establezcas en Su gracia hacia ti, toda preocupación y ansiedad se evaporarán como la niebla al salir el sol de la mañana, y vas a ver Su fresca provisión de favor para cada nueva necesidad.
Y si has experimentado el golpe de la traición, si ha sido lastimado por las palabras de personas cercanas a ti, o si tú simplemente te sientes desanimado, escucha las palabras de afirmación del Señor.  Escúchalo a Él decirte: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  Deja que estas palabras restauren tu corazón, traigan estabilidad a tus emociones y te den la fe para decir con confianza: “El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:5–6)
Mi amigo, para realmente crecer en la gracia y ver su fruto manifestarse en nuestras vidas, necesitamos seguir escuchando al Hijo y Sus palabras de gracia, porque es muy fácil volver a ser conscientes de la ley y las necesidades, en lugar de ser conscientes de la gracia y la provisión.  Escucha a Jesús hoy.  ¡Escucha Sus palabras de gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 22 de marzo de 2019

Solo Cree

Medita En
“Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en Él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”  (Juan 3:14–15)
¿Sabes por qué Jesús eligió la cruz?  Él fue a la cruz para que todo aquel que cree en Él pueda recibir el regalo de la vida eterna.
Todo aquel que cree.  Eso es todo lo que necesitas hacer para entrar en la herencia que fue comprada para ti con la sangre del Hijo de Dios.  Cree en ÉL.  Cree en Jesús.  Cree en lo que Él ha hecho por ti en la cruz.  Cree que todos tus pecados le han sido imputados a Él y toda Su justicia te ha sido imputada a ti. (Ver 2 Cor. 5:21)  Cree en el intercambio divino.  Cree en Su amor.  Cree que todos tus pecados ya fueron castigados en la cruz y que por medio de Jesús, tú has recibido los regalos de justicia y vida eterna.
Lee nuevamente Juan 3:15.  Dime, ¿quién califica para ser salvo?  La Palabra de Dios no dice: “Todo aquel que le obedece perfectamente y guarda todos Sus mandamientos”.  Tampoco dice: “Todo aquel que nunca vuelve a fallar”.  Simplemente dice: “Todo aquel que en Él cree”.  Todo aquel que cree en Él no se perderá sino tendrá vida eterna.  ¡La única acción necesaria de tu parte es creer!
Pastor Prince, ¿cómo puede el simple hecho de creer en Jesús hacerme justo?  Debe haber algo más que yo deba hacer para ganarme y merecer el amor de Dios por mí.
No lo pases por alto solo porque suena simple, y no subestimes el poder de creer correctamente.  Cuando tú crees correctamente —cuando crees que tú eres hecho justo por medio de Jesús— terminarás produciendo el fruto de justicia.  El apóstol Pablo se refiere a “el fruto de justicia” en Filipenses 1:11, y especifica que éste es “por medio de Jesucristo”.  Cuando pongas tus ojos en Jesús y solamente en Jesús, como la fuente de tu justicia y perdón, terminarás produciendo los frutos de justicia, santidad y carácter moral.
De hecho, la Biblia nos dice que es cuando nosotros no vemos u olvidamos que hemos sido limpiados de nuestros pecados antiguos, que terminamos careciendo de autocontrol, piedad y amor fraternal. (Ver 2 Pedro 1:5–9)  ¿Puedes ver cómo es que cuando crees correctamente, vas a terminar viviendo correctamente?  ¡Así que haz de Jesús, Su perdón y Su amor, el centro de cada parte de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 6 de marzo de 2019

El Enemigo Está Debajo De Tus Pies

Medita En
Los setenta regresaron con gozo, diciendo: “Señor, hasta los demonios se nos sujetan en Tu nombre.” Y Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.”  (Lucas 10:17–19)
Nuestro Señor Jesús envió a setenta discípulos contra el reino de las tinieblas, como “corderos en medio de lobos”.  Mira en los versículos de hoy el intercambio entre los setenta discípulos y el Señor Jesús cuando regresaron.  ¡Mi amigo, el poder y la autoridad que nuestro Señor Jesús les dio a ellos para operar es el poder y la autoridad que tenemos hoy como creyentes!
Romanos 16:20 declara que “el Dios de paz, ¡aplastará pronto a Satanás debajo de nuestros pies!”  Él es un enemigo derrotado.  La Biblia es muy consistente y siempre pone al diablo debajo de tus pies. (Ver Gén. 3:15, Efesios 1:22)  Tú no estás a merced de los ataques del enemigo.  No lo pongas a él en un pedestal, como si tuviera poder y dominio sobre ti.  Recuerda que en Cristo, tú estás: “muy por encima de todo principado, autoridad, poder y dominio” (Efe. 1:21), ¡y a todo león y serpiente los pisotearás bajo tus pies!
Hoy, como creyentes, ejercemos nuestra autoridad cuando nos lanzamos a la ofensiva en contra del enemigo.  ¿Cómo se hace esto?  ¡Empuñando en nuestras manos la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios!  Nuestra autoridad, nuestra fuerza y nuestra victoria se encuentran en Su Palabra.
Mira cómo la Biblia describe la armadura de Dios: “Estad, pués, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz, en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.”(Efesios 6: 14–17).
¿Notaste que la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, es la única pieza de la armadura que es ofensiva?  Es por eso que en cada ataque que el diablo lanzó a nuestro Señor Jesús, Él se defendió con la espada del Espíritu —Él usó la Palabra de Dios escrita.
Cuando oramos la oración de protección del Salmo 91, estamos orando de acuerdo con la Palabra de Dios y estamos empuñando con nuestras manos la espada del Espíritu.  Así que, no importa qué situación esté rugiendo contra ti, aunque se trate de un diagnóstico médico, un informe del banco o una noticia en los medios de comunicación, toma tu lugar de autoridad y echa mano de las Escrituras para esa situación.  ¡Contraataca con la Palabra de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 2 de marzo de 2019

El Vasto Océano De Su Provisión Abundante

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Pues, si por la transgresión de un solo hombre reinó la muerte, con mayor razón los que reciben en abundancia la gracia y el don de la justicia reinarán en vida por medio de un solo hombre, Jesucristo.  (Romanos 5:17, NVI)
En Romanos 5:17, Pablo nos da la clave para reinar en la vida.  Ésta se encuentra en RECIBIR la abundancia de la gracia de Dios y Su don de la justicia.
Algo sucede cuando recibes la abundancia de la gracia de Dios, así que deja de depender de tus propios esfuerzos y apóyate por completo en Su gracia.  En el momento en que tú te rindes y dices: “Señor, yo no puedo, pero Tú puedes.  Hoy, descanso en Tu favor inmerecido”, cualquier presión que esté sobre ti desaparece en el vasto océano de Su provisión abundante.
Muchas veces, mientras voy conduciendo hacia la iglesia el domingo por la mañana, siento la presión de predicar un buen mensaje.  La presión es real —¡más de 20,000 personas de mi congregación llegan esperando ser bien alimentadas!  Ahí es cuando me vuelvo a Jesús y recibo la abundancia de  Su gracia.  Le digo: “Señor, hoy, ¡Tú eres mi predicador invitado!  Yo descanso en Ti.  Habla Tú.  Aliméntalos Tú.  ¡Provéeles Tú!  ¡Toma el control Tú y yo te veré actuar!  ¡En el momento en que lo suelto todo a Él, Su gracia y Su provisión se aceleran!  ¡Aleluya!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 15 de enero de 2019

Protección En El Padre

Medita En
Porque también Cristo murió por los pecados una sola vez, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, muerto en la carne pero vivificado en el Espíritu.  (1 Pedro 3:18)
¿Me permites mostrarte una hermosa imagen del amor de Dios por ti, que se halla en la historia de Daniel?  En el caso de Daniel, la ley del imperio se había violado y a pesar de su amor por Daniel, el rey tuvo que cumplir la ley y castigar a Daniel.  Si no lo hubiera hecho, él habría sido un rey injusto.  Ahora, imagina que alguien hubiera venido otra vez al rey un año más tarde para acusar a Daniel de este crimen y hubiera pedido que Daniel fuera castigado otra vez, ¿qué hubiera hecho el rey?  ¿Hubiera lanzado otra vez a Daniel al foso de los leones?  ¡No!  Daniel ya había sido sentenciado, él ya había pagado el precio de su violación a la ley.
Mi querido amigo, debido a que nuestro Señor Jesús ya fue castigado en la cruz, en tu lugar, el diablo no puede venir ante el Rey y pedir que tú seas castigado y lanzado al foso de los leones.  Verás, tus pecados fueron perdonados, no porque el Rey simplemente decidió cerrar los ojos y dejarte en paz.  El Rey perdonó tus pecados justamente después de juzgarlos en el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo.  El que no conoció pecado, tomó tu lugar y cargó todo el peso del castigo por tus pecados (ver 2 Corintios 5:21).  TODOS tus pecados fueron legal y judicialmente juzgados en la cruz. Debido a Su obra terminada, una vez tú recibes al Señor Jesús en tu corazón, la justicia y la virtud de Dios están de tu lado.
¿Conoces lo mucho que Dios ama a Jesús, Su Hijo amado y la niña de Sus ojos?  Entonces oro por que recibas la revelación de lo mucho que tu Padre celestial TE AMA.  Para redimirte, Dios pagó el precio con la sangre de Su único Hijo.  Esta debe haber sido una decisión muy difícil para Él.  Ninguno de nosotros podría comprender completamente lo que Dios experimentó al enviar a Su propio Hijo amado.  Nosotros solamente vemos un pequeño destello del tormento que Dios sufrió, cuando leemos acerca del sufrimiento de Rey Darío.  El Rey Darío quería salvar a Daniel, pero él no podía violar su propia ley.  De una manera similar ama Dios a Su Hijo, Jesucristo.  Oro por que esta revelación de Su sorprendente amor y gracia, te dé la valentía para acercarte libremente a Él y hallar protección bajo Sus alas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 20 de diciembre de 2018

Cuando Dios Corrió


Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies.”
Lucas 15:22
Si eres un creyente, probablemente estés familiarizado con la conmovedora historia del hijo pródigo que Jesús compartió.  ¿A quién crees que representa el padre de la historia?  Al Padre de Jesús en el cielo, por supuesto.  Jesús nos estaba dando una imagen de Su Padre, que también es nuestro Padre.
En la historia, al padre se le vio corriendo hacia su hijo que volvía a casa. (Lucas 15:20)  ¿Te das cuenta que Dios nunca fue descrito como estando en un apuro en la Biblia?  Él está siempre fresco y compuesto.  La única vez que Él es retratado como estando con prisa, es en esta historia.  Aunque impropio en la cultura judía, el padre levantó su túnica y corrió.  ¿Hacia dónde corría?  ¿Por qué estaba él tan apurado?
El padre tenía prisa porque había visto a su hijo, que estaba todavía bastante lejos de casa.  Él estaba corriendo hacia su hijo porque no podía esperar para abrazar y besar a su hijo de nuevo.
El padre tenía prisa por vestir a su hijo con el mejor vestido.  Mi amigo, nuestro Padre ha puesto el mejor vestido —el manto de justicia— sobre nosotros.  Al hacerlo, Él nos ha restituido como hijos del Dios Altísimo, una posición que habíamos perdido cuando Adán cayó.
El padre tenía prisa por poner un anillo en la mano de su hijo.  Al igual que la autoridad que se impone con sello del anillo del hijo de un hombre rico, nuestro Padre está dispuesto a volver a poner en nuestras manos la autoridad para invocar Su nombre, para que nosotros podamos caminar cada día con poder y autoridad.
El padre tenía prisa por poner sandalias en los pies de su hijo, para asegurarle que él seguía siendo su hijo —solo los siervos andaban descalzos.  Nuestro Padre quiere que nunca nos sintamos como sirvientes contratados.  Siempre estemos seguros de ser Sus hijos.
Amado, si el Padre parece tener prisa, ¡es sólo porque Él está apurado por asegurarte a ti, tu posición como Su precioso hijo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Tu Justicia Tomada En Cuenta Y No Tu Pecado

Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomara en cuenta.
Romanos 4:8
Tú eres bendecido hoy porque todos tus pecados son perdonados en Cristo.  Dios no cuenta tus pecados en tu contra.  Él en cambio, cuenta tu justicia en Cristo.  ¡Es por eso que tú eres la persona bendecida a quien el Señor no toma, ni tomará en cuenta su pecado!
¿Qué pasa con un hombre así?  Echemos un vistazo a la historia de Jacob para averiguarlo.
La Biblia registra cómo Jacob había engañado a su padre y estafado a su hermano mayor Esaú la bendición de su primogenitura. (Génesis 27, 1-41)  Sin embargo, a pesar de su pecado de engaño, Dios escogió hablar con Jacob.  Y no, Dios no lo hizo para decirle: “¡Tú, pecador terrible!  ¿Cómo pudiste engañar a tu propio padre?  ¡Maldito seas!”
No, al engañoso Jacob, Dios le dijo: “Yo Soy el Señor, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac.  La tierra en la que estás acostado te la daré a ti ya tu descendencia... He aquí, Yo Estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido.” (Génesis 28: 13-15)  ¡He aquí un hombre a quien Dios no toma en cuenta su pecado!
Dios no reprendió a Jacob en lo absoluto.  En vez de eso, lo escuchamos diciéndole a Jacob: “te la daré a ti... Yo Estoy contigo... te guardaré... te haré volver... no te dejaré...”  Jacob ciertamente no merecía estas bendiciones.  Este es un hombre que caminaba en la verdad de Romanos 4:8 —“Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta.”  Pues bien, yo no estoy animándote a pecar, sino que quiero que tú veas el amor y la gracia de Dios para con nosotros.
Si Jacob era tan bendecido, ¿cuánto más lo somos tú y yo hoy estando bajo el Nuevo Pacto de gracia establecido por la sangre de Jesús?  ¿Cuánto más es nuestra bendición porque Jesús ha quitado todos nuestros pecados en la cruz?
Amado, gracias a la obra terminada de Jesús, Dios no toma en cuenta tu pecado.  Lo que Él si toma en cuenta para ti es tu justicia, que no es por obras. (Romanos 4:6)  ¡Y ya que tú eres justo, mantente preparado para recibir Sus bendiciones! (Proverbios 10:6)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 17 de diciembre de 2018

Él También Es El Dios De Tus Valles


Y los siervos del rey de Aram le dijeron: ‘Sus dioses son dioses de los montes, por eso fueron más fuertes que nosotros; mejor peleemos contra ellos en la llanura, pues ¿no seremos más fuertes que ellos?’
1 Reyes 20:23
En 1 Reyes 20, encontramos a los sirios siendo derrotados por los israelitas.  Luego, algunos de los consejeros del rey sirio, dijeron al rey lo que ellos pensaban que era la razón de su derrota.  Dijeron que habían luchado en los montes y habían perdió porque el Dios de Israel es el Dios de los montes.  Así que, si iban a pelear contra los israelitas en la llanura o valle, ellos ganarían.
¡Qué consejo tan absurdo!  Ellos pensaron que el Dios de Israel sólo ayudaría a Su pueblo arriba en los montes y colinas, y no abajo en los valles.
Pues bien, las montañas se refieren a nuestros buenos momentos y los valles a nuestros malos momentos.  Algunas personas tienen la idea de que Dios es el Dios de nuestros buenos momentos, pero Él no está con nosotros cuando estamos pasando malos momentos.  Ellos piensan que Él nos deja indefensos cuando estamos en los valles, sobre todo cuando nosotros mismos creamos nuestros problemas.
Mi amigo, quiero que sepas que nuestro Dios es el Dios de los montes, ¡pero Él también es el Dios de los valles!
Dios Hijo dejó a un lado Su corona de gloria, Su majestad real y descendió por nosotros, entrando en un cuerpo humano como un bebé.  Él bajó a donde nosotros estábamos con el único propósito de morir en la cruz por nuestros pecados, para poder subirnos hacia lo que Dios el Padre tiene para nosotros a Su diestra.  Jesús bajó para coronarnos de gloria y honra, para vestirnos con mantos de justicia y hacernos Su novia, compartiendo todo lo que Él tiene con nosotros.  Esa es la gracia de Dios.  Él vino a nuestro valle.
Así que, cualquier cosa por la que estés pasando en este momento, debes saber que Dios está allí en tu valle, contigo.  Él te está sosteniendo en Sus brazos y te está llevando a través del valle.  La victoria ya es tuya.  ¡Así como los israelitas también salieron victoriosos en el valle (1 Reyes 20:28-29), así saldrás tú, porque el Dios de los valles está allí contigo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince