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miércoles, 30 de octubre de 2019

Tú Eres Un Heredero Del Mundo

Medita En
Cristo nos redimió de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros (porque escrito está: MALDITO TODO EL QUE CUELGA DE UN MADERO), A FIN DE QUE EN Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe.  (Gálatas 3:13-14)
Las bendiciones de Dios son parte de nuestra herencia en el nuevo pacto de la gracia, que Jesús murió para darnos.  La Palabra de Dios nos dice que ”Cristo nos ha redimido de la maldición de la ley, habiéndose hecho maldición por nosotros... a fin de que en Cristo Jesús la bendición de Abraham viniera a los gentiles, para que recibiéramos la promesa del Espíritu mediante la fe”.  ¿No es interesante que el Señor sea muy específico al mencionar que Cristo se convirtió en maldición por nosotros en la cruz, para que podamos experimentar y disfrutar la bendición de Abraham?  Él no quiere que simplemente experimentemos cualquier tipo de bendición.  Él quiere que experimentemos la bendición de Abraham.  Así que, creo que nos corresponde descubrir lo qué es “la bendición de Abraham” y quién puede recibirla.
La Biblia nos dice “y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa". (Gálatas 3:29)  ¿Eres de Cristo?  ¿Perteneces a Jesús? Entonces eso te convierte en un heredero según la promesa.  Todo creyente en Cristo es un heredero.  Siempre que escuchas la palabra "heredero", ésta habla de algo bueno.  Habla de una herencia por la que no trabajaste, una herencia que es tuya no debido a lo que haces, sino debido a de quién eres.  En este caso, como creyente del nuevo pacto en Jesús, tú le perteneces a Jesús y tienes en Cristo una herencia comprada por sangre, como la simiente de Abraham.  ¡Tú, amado, eres heredero según LA promesa!
Ahora, hay muchas promesas en la Biblia, pero ¿cuál es LA promesa que Dios le hizo a Abraham?  No podemos reclamar esta promesa si no sabemos de qué se trata.  Necesitamos ir a la Palabra (usar la Biblia para interpretar la Biblia), para establecer cuál es la promesa.  Y encontramos la respuesta en Romanos 4:13 —“Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe".
¡La promesa a Abraham y su simiente (tú y yo), es que él sería “heredero del mundo”!  En el texto griego original, la palabra “mundo” aquí es kosmos.  Su significado incluye, “todo el círculo de bienes terrenales, dotaciones, riquezas, ventajas, placeres”.  ¡Ahora, de eso es que tú eres heredero por medio de la obra terminada de Jesús!  En Cristo, tú eres un heredero del mundo —sus bienes, sus dotaciones, sus riquezas, sus ventajas y sus placeres.  Esta es LA promesa que Dios hizo a Abraham y su simiente.  No te disculpes por eso.  ¡Es tu herencia en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

miércoles, 6 de marzo de 2019

El Enemigo Está Debajo De Tus Pies

Medita En
Los setenta regresaron con gozo, diciendo: “Señor, hasta los demonios se nos sujetan en Tu nombre.” Y Él les dijo: “Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.”  (Lucas 10:17–19)
Nuestro Señor Jesús envió a setenta discípulos contra el reino de las tinieblas, como “corderos en medio de lobos”.  Mira en los versículos de hoy el intercambio entre los setenta discípulos y el Señor Jesús cuando regresaron.  ¡Mi amigo, el poder y la autoridad que nuestro Señor Jesús les dio a ellos para operar es el poder y la autoridad que tenemos hoy como creyentes!
Romanos 16:20 declara que “el Dios de paz, ¡aplastará pronto a Satanás debajo de nuestros pies!”  Él es un enemigo derrotado.  La Biblia es muy consistente y siempre pone al diablo debajo de tus pies. (Ver Gén. 3:15, Efesios 1:22)  Tú no estás a merced de los ataques del enemigo.  No lo pongas a él en un pedestal, como si tuviera poder y dominio sobre ti.  Recuerda que en Cristo, tú estás: “muy por encima de todo principado, autoridad, poder y dominio” (Efe. 1:21), ¡y a todo león y serpiente los pisotearás bajo tus pies!
Hoy, como creyentes, ejercemos nuestra autoridad cuando nos lanzamos a la ofensiva en contra del enemigo.  ¿Cómo se hace esto?  ¡Empuñando en nuestras manos la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios!  Nuestra autoridad, nuestra fuerza y nuestra victoria se encuentran en Su Palabra.
Mira cómo la Biblia describe la armadura de Dios: “Estad, pués, firmes, ceñida vuestra cintura con la verdad, revestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz, en todo, tomando el escudo de la fe con el que podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. Tomad también el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.”(Efesios 6: 14–17).
¿Notaste que la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, es la única pieza de la armadura que es ofensiva?  Es por eso que en cada ataque que el diablo lanzó a nuestro Señor Jesús, Él se defendió con la espada del Espíritu —Él usó la Palabra de Dios escrita.
Cuando oramos la oración de protección del Salmo 91, estamos orando de acuerdo con la Palabra de Dios y estamos empuñando con nuestras manos la espada del Espíritu.  Así que, no importa qué situación esté rugiendo contra ti, aunque se trate de un diagnóstico médico, un informe del banco o una noticia en los medios de comunicación, toma tu lugar de autoridad y echa mano de las Escrituras para esa situación.  ¡Contraataca con la Palabra de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 11 de mayo de 2017

Bendecido Con Buen Éxito Para Ser Bendición

Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
                                                                   Génesis 12:2


Cuando Dios llamó a Abraham, Él le dijo: “… te bendeciré… y serás bendición.”  Nosotros que somos creyentes del nuevo pacto en Cristo, somos llamados descendencia de Abraham (Gálatas 3:29), y como Abraham, somos llamados a ser bendición.
Ahora, ¿cómo podemos nosotros ser bendición si en primer lugar no somos bendecidos?  ¿Cómo podemos ser bendición para otros cuando estamos postrados por la enfermedad, viviendo de la mano a la boca, nunca teniendo suficiente para nuestra propia familia y siempre teniendo que pedir prestado a otros?
De ninguna manera, mi amigo.  Dios te quiere saludable y fuerte, y Él quiere que financieramente tengas más que suficiente para que puedas ser generoso con tus familiares, amigos, comunidad y cualquiera que necesite ayuda.  Él quiere bendecirte para que tú puedas, como Abraham, ¡ser bendición para muchos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Gálatas 3:29  “Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.”


viernes, 29 de noviembre de 2013

El Espíritu Te Convence De Justicia



Medite En

… El, convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, porque no creen en mí; de justicia, porque yo voy al Padre y no Me veréis más.
Juan 16:8-10


Cuando fui salvo siendo joven, recuerdo como después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “Sabes qué tienes ahora adentro de ti?”  Yo dije: “No.”  Él dijo: “Una vez eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”

Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es el timbre ding-ding dentro de ti.  Él está allí porque cuando tú hagas algo incorrecto, Él hará: ‘¡Ding-ding!  ¡Ding-ding!’”  Y de ahí en adelante, yo sentía como si siempre había alguien vigilándome, no para descubrirme haciendo lo correcto, sino para descubrirme haciendo lo incorrecto.  Comencé a ver al Espíritu Santo como un criticón!

Estoy tan contento porque entiendo mejor ahora.  El Espíritu Santo no es  un “timbre ding-ding,” y ciertamente no es un criticón.  Él no convence a los creyentes de sus pecados.  Al contrario, Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!

Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes), de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de no creer, porque nosotros ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo si nos convence es de nuestra justicia.   Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo debido a Su sacrificio.

Amado, agradezca a Dios por que el Espíritu Santo está en usted para convencerle de justicia.  Cuando usted falla, Él es la voz tierna y esperanzadora que le señala hacia la cruz y le dice: “La sangre de Jesús ha eliminado este pecado.  Tú todavía eres justo.”  Él te da la fuerza para levantarte nuevamente sobre tus pies y seguir caminando con Dios.  Y cuando tú sabes que eres justo, tú vas a vivir una vida que honra a Dios!

Bendiciones,
Joseph Prince


jueves, 29 de noviembre de 2012

El Espíritu Convence De Justicia



Medite En

… Él convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, por cuanto no creen en Mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no Me veréis más.
Juan 16:8-10

Cuando fui salvo, siendo joven, recuerdo que justo después de rezar la oración del pecador, un consejero me preguntó: “¿Sabes lo que tienes dentro de ti ahora?” Le dije, “No.” Él dijo: “Una vez que eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”
Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es la campanilla que hace ding-dong dentro de ti. Él está allí porque cuando hagas algo que no está bien, hará: “¡Ding-dong! ¡Ding-dong!”  Y a partir de ese momento, sentí como que siempre había alguien vigilándome, no para atraparme haciendo el bien, sino para atraparme haciendo el mal. Yo empecé a ver al Espíritu Santo como un criticón!
Estoy tan contento porque hoy lo entiendo mejor. El Espíritu Santo no es una “campanilla de ding-dong,” y ciertamente no es un criticón. El no convence a los creyentes de sus pecados. Por el contrario, Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!
Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes) de un pecado en particular – el pecado de no creer en Jesús. Nosotros, los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de incredulidad porque ya creemos en Jesús. De lo que el Espíritu Santo nos convence es de nuestra justicia. Dios nos dio el Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo a causa de Su sacrificio.
Amado, agradezca a Dios por que el Espíritu Santo está en usted para convencerle de justicia. Cuando usted falla, Él es la voz cálida y alentadora que señala a la cruz y le dice: “La sangre de Jesús ha quitado este pecado. Tú sigues siendo justo.” Él le da la fuerza para ponerse en pie otra vez y seguir caminando con Dios. Y cuando usted comprende que es justo, usted vive una vida que honra a Dios! 

Bendiciones,
Joseph Prince

 

domingo, 5 de agosto de 2012

Recuerde Siempre Que Usted Es El (La) Amado(a) De Dios

Medite En

Y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía, “ Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia”.

Lucas 3:22

Inmediatamente después de que Jesús fue bautizado, Él fue llevado por el Espíritu Santo al desierto para ser tentado por el diablo.  El diablo vino a Jesús y le dijo, “Si Tú eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en pan” (Mateo 4:3).  Ahora, no se olvide de que Jesús acababa de escuchar la voz de Su Padre afirmándole con las palabras “Tú eres Mi Hijo amado”.  Hace años, mientras estudiaba las tentaciones de Jesús por el diablo, el Señor me preguntó, “¿Te fijaste que el diablo omitió una sola palabra cuando vino a tentar a Mi Hijo?”
Yo nunca había escuchado a nadie predicar esto o leído sobre esto en ningún libro, pero Dios abrió mis ojos para que viera que el diablo había omitido la palabra “amado”!  Dios acababa de decirle a Jesús, “Tú eres Mi Hijo amado”.  Y poco después de eso, el diablo vino a Jesús, diciendo, “Si Tu eres el Hijo de Dios…”  La palabra “amado” faltaba!  La serpiente astutamente la había dejado fuera.
El Señor entonces me mostró que para que las tentaciones del diablo funcionen, el no puede recordarte que tu eres el (la) amado (a) de Dios.  En el momento en que seas recordado de tu identidad como amado de Dios en Cristo, el no será capaz de tener éxito!  No es de extrañar que el diablo quiere robar a los creyentes el significado de ser amados de Dios.  Así que no caiga en el truco del diablo.  Recuérdese a sí mismo hoy y cada día que usted es amado (a) de Dios!

Bendiciones,
Joseph Prince