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martes, 24 de julio de 2018

La Mente De Cristo No Envejece


… Nosotros tenemos la mente de Cristo.
1 Corintios 2:16
“Ah, mi memoria ya no es tan buena como solía ser.  Debo estar envejeciendo.”  ¿Has escuchado esto antes?  Quizá tú mismo has dicho esto un par de veces.  Pero, ¿quién dice que a medida que envejecemos, estamos supuestos a olvidar las cosas?
Cuando el difunto Reverendo Kenneth E. Hagin estaba en sus ochentas, él aún era una persona saludable y fuerte.  Este asombroso hombre de Dios podía correr alrededor de una plataforma mientras predicaba.  Y quienes lo han escuchado predicar podrían decirte que él tenía una memoria increíble con la que podía recordar detalles específicos, tales como el día de la semana en la que una fecha específica cayó, e incluso el momento.  ¡Aún a esa edad, la memoria de ese hombre era magnífica!
Una vez, él compartió cómo había comenzado a olvidar cosas cuando estaba en sus cincuentas.  Él había leído una revista médica que decía que cada día millones de células en nuestro cerebro mueren.  Él no se dio cuenta, pero esas palabras llegaron a su espíritu y él comenzó a olvidar cosas.
Así que le preguntó al Señor, “¿Qué me está pasando?”  Y el Señor le dijo: “Tú leíste ese artículo y lo creíste.”  Él se arrepintió y le preguntó al Señor ¿qué debía hacer?  El Señor le dijo: “Confiesa Mi Palabra.  Mi Palabra dice que tú tienes la mente de Cristo, y la mente de Cristo nunca olvida.”  Él comenzó a confesar que tenía la mente de Cristo y fue así como su memoria permaneció ágil por el resto de su vida.
Mi amigo, la Palabra de Dios dice que tú tienes la mente de Cristo.  ¡La mente de Cristo no es vieja, ni lenta, ni olvidadiza!  Sin importar lo viejo que te has vuelto.  Tú no tienes que convertirte en una persona olvidadiza.  No creas, ni confieses lo que la ciencia médica o tus amigos dicen.  Cree y confiesa la Palabra de Dios que da vida.
El poder de la vida y la muerte están en tu lengua. (Proverbios 18:21)  Así que, usa tu lengua para vida.  No te sientes por ahí diciendo: “Me estoy volviendo viejo y olvidadizo.”  Di: “Yo tengo la mente de Cristo.  ¡Mi mente es ágil y rápida porque es la mente de Cristo!”  ¡Créelo, confiésalo y mira a tus pensamientos y memoria funcionar así!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 11 de mayo de 2017

Bendecido Con Buen Éxito Para Ser Bendición

Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
                                                                   Génesis 12:2


Cuando Dios llamó a Abraham, Él le dijo: “… te bendeciré… y serás bendición.”  Nosotros que somos creyentes del nuevo pacto en Cristo, somos llamados descendencia de Abraham (Gálatas 3:29), y como Abraham, somos llamados a ser bendición.
Ahora, ¿cómo podemos nosotros ser bendición si en primer lugar no somos bendecidos?  ¿Cómo podemos ser bendición para otros cuando estamos postrados por la enfermedad, viviendo de la mano a la boca, nunca teniendo suficiente para nuestra propia familia y siempre teniendo que pedir prestado a otros?
De ninguna manera, mi amigo.  Dios te quiere saludable y fuerte, y Él quiere que financieramente tengas más que suficiente para que puedas ser generoso con tus familiares, amigos, comunidad y cualquiera que necesite ayuda.  Él quiere bendecirte para que tú puedas, como Abraham, ¡ser bendición para muchos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Gálatas 3:29  “Y si sois de Cristo, entonces sois descendencia de Abraham, herederos según la promesa.”


miércoles, 26 de agosto de 2015

Saludable Y Fuerte Cada Día

Hechos 2:46
Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón.
En aquel entonces en la iglesia primitiva, los cristianos se reunían entre sí todos los días, bien fuera corporativamente en el templo o de casa en casa en grupos más pequeños.  Y cuando se reunían en sus casas, la Biblia nos dice que partían el pan.  Esa es la Comunión de la Santa Cena, ¡y la tomaban todos los días!
Ahora, yo no estoy diciendo que tú debas tomar la Comunión de la Santa Cena todos los días.  Pero si te sientes dirigido a ello y quieres hacerlo, ¡adelante!  Lo que pasa con tomar a diario la Comunión de la Santa Cena es lo siguiente: Si tú estás enfermo, puedes ser sanado de forma gradual.  Esto significa que te haces más saludable y más fuerte día a día —¡primero al treinta por uno, luego al sesenta por uno y luego al ciento por uno!
Verás, mientras tú puedes recibir sanidad a través de la oración de fe (Marcos 11:24), a veces esto ejerce presión sobre ti porque se requiere que creas que tú recibes todo —sanidad completa— en el momento en que oras.  No hay nada de malo con la oración de fe, pero puede que te encuentres diciendo: “¡Debo creer que recibo todo, ahora!  ¡Debo creer que lo tengo todo, ahora!”
Pero la Comunión de la Santa Cena, te permite recibir una medida de sanidad cada vez que la tomas con fe, para que te vayas sintiendo mejor y mejor.  Cuanto más la tomes, mejor te sientes.  No hay presión para creer que recibes todo de una vez.  ¿No es bueno Dios?  ¡Él se encuentra contigo en tu nivel de fe!
Ahora, hay casos que conozco en nuestra iglesia, en mi familia y en mi propia vida, en los que la manifestación de la sanidad es inmediata y completa.  Si sucede de esta manera, ¡gloria a Dios!  Pero si no, no te preocupes.  Cuanto más la tomes, mejor te sentirás.
Sé de personas que toman la Comunión de la Santa Cena tres veces al día, ¡al igual que lo harían con medicina!  ¿Por qué no?  Mi amigo, si tú estás muy enfermo y estás tomando diligentemente tu medicamento tres veces al día, por qué no darle a la Cena del Señor la misma atención?  ¿Por qué no incrementar tu tasa de recuperación?  Y la próxima vez que comas el pan y bebas de la copa, ¡puede que sólo halles que tu enfermedad se ha ido totalmente!
Pensamiento Del Día

¿Si estás tomando tu medicamento diligentemente tres veces al día, por que no le das a la Cena del Señor la misma atención?


miércoles, 6 de mayo de 2015

La Mente De Cristo No Envejece

1ª Corintios 2:16
… Nosotros tenemos la mente de Cristo.
“Ah, mi memoria ya no es tan buena como solía ser.  Debo estar haciéndome viejo.”  ¿Has escuchado esto antes?  Quizás tú mismo has dicho esto para ti mismo un par de veces.  Pero, ¿quién dice que a medida que envejecemos, estamos supuestos a olvidar las cosas?
Cuando el difunto Reverendo Kenneth E. Hagin estaba en sus ochentas, él aún era una persona saludable y fuerte.  Este asombroso hombre de Dios podía correr alrededor de una plataforma mientras predicaba.  Y quienes lo han escuchado predicar podrían decirte que él tenía una memoria increíble con la que podía recordar detalles específicos, tales como el día de la semana en la que una fecha específica cayó, e incluso el momento.  ¡Aún a esa edad, la memoria de ese hombre era magnífica!
Una vez, él compartió cómo había comenzado a olvidar cosas cuando estaba en sus cincuentas.  Él había leído una revista médica que decía que cada día millones de células en nuestro cerebro mueren.  Él no se dio cuenta, pero esas palabras llegaron a su espíritu y él comenzó a olvidar cosas.
Así que le preguntó al Señor, “¿Qué me está pasando?”  Y el Señor le dijo: “Tú leíste ese artículo y lo creíste.”  Él se arrepintió y le preguntó al Señor, ¿qué debía hacer?  El Señor le dijo: “Confiesa Mi Palabra.  Mi Palabra dice que tú tienes la mente de Cristo, y la mente de Cristo nunca olvida.”  Él comenzó a confesar que tenía la mente de Cristo y fue así como su memoria permaneció ágil por el resto de su vida.
Mi amigo, la Palabra de Dios dice que tú tienes la mente de Cristo.  ¡La mente de Cristo no es vieja, lenta, ni olvidadiza!  Sin importar lo viejo que te has vuelto.  Tú no tienes que convertirte en una persona olvidadiza.  No creas, ni confieses lo que la ciencia médica o tus amigos dicen.  Cree y confiesa la Palabra de Dios que da vida.
El poder de la vida y la muerte están en tu lengua (Proverbios 18:21)].  Así que, usa tu lengua para vida.  No te sientes por ahí diciendo: “Me estoy volviendo viejo y olvidadizo.”  Di: “Yo tengo la mente de Cristo.  ¡Mi mente es ágil y rápida porque es la mente de Cristo!”  ¡Créelo, confiésalo y mira tus pensamientos y memoria funcionar así!
Pensamiento Del Día

¡Tú tienes la mente de Cristo, que no es vieja, lenta, ni olvidadiza!