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sábado, 6 de enero de 2018

El Espíritu Convence De Justicia

… Él convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, por cuanto no creen en Mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no Me veréis más.
Juan 16:8-10
Cuando fui salvo, siendo joven, recuerdo que justo después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “¿Sabes lo que tienes dentro de ti ahora?”  Le dije: “No.”  Él dijo: “Una vez que eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”
Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es la campanita que hace ding-dong dentro de ti.  Él está ahí porque cuando hagas algo que no está bien, hará: “¡Ding-dong! ¡Ding-dong!”   Y a partir de ese momento, sentí como que siempre había alguien vigilándome, no para atraparme haciendo algo bien, sino para atraparme cuando hacía algo mal.  Yo empecé a ver al Espíritu Santo, ¡como un criticón!
Estoy tan contento porque hoy lo entiendo mejor.  El Espíritu Santo no es una “campanita de ding-dong,” y ciertamente no es un criticón.  El no convence a los creyentes de sus pecados.  Por el contrario, ¡Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!
Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes) de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros, los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de incredulidad porque ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo nos convence es de nuestra justicia.  Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo a causa de Su sacrificio.
Amado, agradece a Dios por que el Espíritu Santo está en ti para convencerte de justicia.  Cuando tú fallas, Él es la voz cálida y alentadora que apunta a la cruz y te dice: “La sangre de Jesús ha quitado este pecado.  Tú sigues siendo justo.”  Él te da la fuerza para ponerte de pie otra vez y seguir caminando con Dios.  ¡Y cuando tú comprendes que eres justo, vives una vida que le da honra a Dios! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 29 de noviembre de 2014

El Espíritu Convence De Justicia

Medita En

… Él convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, por cuanto no creen en Mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no Me veréis más.
Juan 16:8-10
Cuando fui salvo, siendo joven, recuerdo que justo después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “¿Sabes lo que tienes dentro de ti ahora?”  Le dije: “No.”  Él dijo: “Una vez que eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”
Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es la campanilla que hace ding-dong dentro de ti.  Él está ahí porque cuando hagas algo que no está bien, hará: “¡Ding-dong! ¡Ding-dong!”   Y a partir de ese momento, sentí como que siempre había alguien vigilándome, no para atraparme haciendo algo bien, sino para atraparme cuando hacía algo mal.  Yo empecé a ver al Espíritu Santo, ¡como un criticón!
Estoy tan contento porque hoy lo entiendo mejor.  El Espíritu Santo no es una “campanilla de ding-dong,” y ciertamente no es un criticón.  El no convence a los creyentes de sus pecados.  Por el contrario, ¡Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!
Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes) de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros, los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de incredulidad porque ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo nos convence es de nuestra justicia.  Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo a causa de Su sacrificio.
Amado, agradece a Dios por que el Espíritu Santo está en ti para convencerte de justicia.  Cuando tú fallas, Él es la voz cálida y alentadora que señala a la cruz y te dice: “La sangre de Jesús ha quitado este pecado.  Tú sigues siendo justo.”  Él te da la fuerza para ponerte de pie otra vez y seguir caminando con Dios.  ¡Y cuando tú comprendes que eres justo, vives una vida que le da honra a Dios! 
Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 29 de noviembre de 2013

El Espíritu Te Convence De Justicia



Medite En

… El, convencerá al mundo de pecado, de justicia… de pecado, porque no creen en mí; de justicia, porque yo voy al Padre y no Me veréis más.
Juan 16:8-10


Cuando fui salvo siendo joven, recuerdo como después de hacer la oración del pecador, un consejero me preguntó: “Sabes qué tienes ahora adentro de ti?”  Yo dije: “No.”  Él dijo: “Una vez eres salvo, tienes al Espíritu Santo dentro de ti.”

Luego, él me dijo: “El Espíritu Santo es el timbre ding-ding dentro de ti.  Él está allí porque cuando tú hagas algo incorrecto, Él hará: ‘¡Ding-ding!  ¡Ding-ding!’”  Y de ahí en adelante, yo sentía como si siempre había alguien vigilándome, no para descubrirme haciendo lo correcto, sino para descubrirme haciendo lo incorrecto.  Comencé a ver al Espíritu Santo como un criticón!

Estoy tan contento porque entiendo mejor ahora.  El Espíritu Santo no es  un “timbre ding-ding,” y ciertamente no es un criticón.  Él no convence a los creyentes de sus pecados.  Al contrario, Él convence a los creyentes de su justicia en Cristo!

Los versos de hoy nos muestran que el Espíritu Santo convence al mundo (no creyentes), de un pecado en particular –el pecado de no creer en Jesús.  Nosotros los creyentes no podemos ser convencidos de este pecado de no creer, porque nosotros ya creemos en Jesús.  De lo que el Espíritu Santo si nos convence es de nuestra justicia.   Dios nos dio al Espíritu Santo para recordarnos que somos justos en Cristo debido a Su sacrificio.

Amado, agradezca a Dios por que el Espíritu Santo está en usted para convencerle de justicia.  Cuando usted falla, Él es la voz tierna y esperanzadora que le señala hacia la cruz y le dice: “La sangre de Jesús ha eliminado este pecado.  Tú todavía eres justo.”  Él te da la fuerza para levantarte nuevamente sobre tus pies y seguir caminando con Dios.  Y cuando tú sabes que eres justo, tú vas a vivir una vida que honra a Dios!

Bendiciones,
Joseph Prince