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viernes, 11 de octubre de 2019

Dios Es Un Buen Padre


Medita En
¿O qué hombre hay entre vosotros que si su hijo le pide pan, le dará una piedra, o si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?  (Mateo 7:9–11)
¿Cómo sabemos que Dios es un buen Dios y un buen Padre?
Jesús se ocupó de esta pregunta simplemente haciendo otra pregunta: “Si los padres terrenales, imperfectos como son, saben cómo dar buenos regalos a sus hijos, ¿no creen ustedes que su Padre amoroso que está en el cielo será incluso mejor?”
Amigo, si tu hijo te pide pan, ¿le darías una piedra?  Ciertamente no.  Tú le darías el mejor pan que puedas encontrar.  ¡Cuánto más, entonces, tu Padre celestial te dará cosas buenas cuando le pidas!
Amado, ten un corazón consciente de que Dios es un buen Padre para ti.  Y si necesitas algo hoy, solo pídeselo.  Y cuando le pidas, ¡cree que lo has recibido de Él, y lo tendrás! (Ver Marcos 11:24)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 28 de agosto de 2019

El Amor Íntimo Del Padre


Medita En
“Y Yo seré para vosotros Padre, y vosotros seréis para Mí hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso”.  (2 Corintios 6:18)
No hace mucho tiempo, Lydia, una hermana de Sudáfrica, me escribió.  Creo que muchos de ustedes podrán identificarse con lo que ella compartió acerca de sus luchas para relacionarse con Dios como su Padre:
Estimado Pastor Prince:
Yo crecí con muy baja autoestima habiendo sido etiquetada como la niña problema de mi familia.  Fui un bebé no planificado y mis padres ya tenían una hija, así que realmente querían un niño.  Ellos se decepcionaron cuando resulté ser una niña e incluso consideraron entregarme a un miembro de la familia paterna que no tenía hijos.
Mi padre proviene de una familia muy fría y estricta, y tiene muy mal carácter, así que crecí, naturalmente, temerosa de él y a su alrededor siempre sentí como que estaba caminando sobre cáscaras de huevo.  Mi madre también creció en un hogar donde no había recibido amor.  Mis dos padres son perfeccionistas extremos, muy organizados y nos criaron con disciplina militar y sin compasión.
Por lo tanto, yo no podía relacionarme con Dios como Padre.  Pensaba que Dios era inaccesible y estaba sentado con un rayo listo para golpearme cuando yo no era lo suficientemente buena, cuando no oraba lo suficiente o cuando no era lo suficientemente obediente.  Tenía la impresión de que Dios solo estaba complacido conmigo cuando yo obedecía la ley, que yo nunca alcanzaba cumplir Sus expectativas y que siempre estaba bajo condenación.
Desde que encontré sus recursos de enseñanza, el velo en mi vida se ha roto.  Por primera vez, soy libre.  Ya no camino bajo la pesada carga de la condenación.  Aprendí que Dios nos amó primero, y que ahora yo puedo tener una relación de amor con mi Padre celestial y Jesús.
He experimentado victoria sobre el temor y el pecado que me había mantenido cautivo durante años —no tratando de ser obediente, sino simplemente aprendiendo que mis pecados ya han sido perdonados en la cruz.  Y no, ya no estoy pecando más.  En realidad estoy venciendo más y pecando menos, y tengo un corazón agradecido por lo que Cristo ha hecho en la cruz.
¿Sientes que tú nunca eres lo suficientemente bueno, que nunca has podido hacer lo suficiente y ser lo suficientemente obediente para que Dios te ame y te acepte?  ¿Sientes que siempre estás viviendo bajo condenación perpetua?  Quizás no puedas relacionarte con Dios como un Padre amoroso porque nunca has experimentado el amor de tu padre terrenal o porque tu propio padre te ha lastimado terriblemente.
Amigo, oro para que cuando comiences a meditar en el versículo de hoy, tú experimentes sobrenaturalmente el amor íntimo de tu Padre celestial de una manera profunda y personal, como nunca antes.  Oro por que esta experiencia te sane, renueve, restaure y transforme de una manera espectacular porque Su amor por usted es nada menos que espectacular.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 19 de julio de 2019

El Evangelio Trae Salud Y Provisión


Medita En
Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?  (Mateo 7:11)
He sido acusado de ser uno de esos predicadores del “evangelio de la prosperidad” de salud y riqueza.  En realidad, no hay tal cosa como un “evangelio de prosperidad”.  Solo hay un evangelio y ese es el evangelio de Jesucristo.  A través de la obra terminada de Jesús en la cruz, tú puedes depender de Él para que Su vida de resurrección palpite y fluya en tu cuerpo físico desde la coronilla de tu cabeza hasta las plantas de tus pies.  Las enfermedades y las dolencias no son de Dios.  En la cruz, Jesús cargó no solo con nuestros pecados, sino también con nuestras enfermedades y dolores, y “por Sus heridas hemos sido sanados”. (Isaías 53:5)
Y eso no es todo, amigo.  ¡En la cruz, Jesús llevó la maldición de la pobreza!  Esto es lo que la Palabra de Dios declara: “Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos”. (2 Corintios 8:9)  Lee 2 Corintios 8 por ti mismo.  Todo el capítulo es trata sobre el dinero y sobre ser una bendición financiera para aquellos que lo necesitan.  Entonces, no permitas que nadie te diga que este versículo se refiere a las riquezas “espirituales”.  Déjame decirte esto: Es el diablo quien te quiere enfermo y pobre, ¡pero el Dios que yo conozco ha pagado un alto precio para redimirte de la maldición de la enfermedad y la pobreza!
Entendamos cómo trata Dios con nosotros desde el punto de vista de una relación.  Como padres, siempre buscamos las mejores cosas para nuestros hijos.  ¿Cuánto más querría nuestro Padre en el cielo las mejores cosas para nosotros, Sus preciosos hijos?  De la misma manera que tú quieres que tus hijos estén saludables, Dios quiere que tú disfrutes de Su salud divina.  Y de la misma manera que tú quieres que tus hijos siempre tengan más que suficiente, Dios quiere que tú disfrutes de Su provisión sobrenatural.  Cuando Él provee, prepárate para una carga que rompe las redes y es capaz de hacer hundir tu barca. (Lucas 5:6–7)  ¡Prepárate para 12 canastas llenas de sobras! (Juan 6:13)  La Biblia pone las cosas en perspectiva más claramente en Mateo 7:11 (NTV) —Si ustedes, como padres imperfectos, “saben dar buenos regalos a sus hijos, ¿cuánto más su Padre celestial dará buenos regalos a quienes le pidan?”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 26 de abril de 2019

Toma Tiempo Para Escuchar


Medita En
Y todas estas bendiciones vendrán sobre ti y te alcanzarán, si obedeces al Señor tu Dios.  (Deuteronomio 28:2)
Hoy, a pesar de lo que estés enfrentando en tu vida, toma tiempo para escuchar a Jesús.  Si estás preocupado por los síntomas en tu cuerpo, sigue escuchando y escuchando acerca de cómo nuestro Señor Jesús amó sanar y aún continúa sanando hoy.  Escucha cómo Él soportó los crueles latigazos romanos por ti, para que por medio de Sus heridas, tú seas sanado. (Ver Isaías 53:5)  Escucha cómo Él anduvo haciendo el bien y sanó a todos los oprimidos pro el diablo (en su cuerpo, mente y emociones). (Ver Hechos 10:38, Mateo 9:35)  Escucha cómo cuando Él vio a la multitud esperando Su toque sanador, fue movido a compasión —Él no los veía como personas con peticiones imposibles, sino como ovejas sin pastor. (Ver Mateo 9:36)  Y escucha cómo Él es el mismo ayer, hoy y para siempre. (Ver Hebreos 13:8)  ¡La fe inyectará tu espíritu y Su sanidad y salud divinas inundarán cada célula, órgano y sistema de tu cuerpo!
Amado, si estás ansioso por las necesidades y demandas del mañana, sigue escuchando cómo Dios está de tu lado y no en tu contra.  Escucha cómo Él te ha dado gratuitamente todas las cosas a través de Cristo (ver Romanos 8:31–32), de modo que todo lo que tú necesitas hacer es recibir libremente todas Sus bendiciones, incluyendo el favor, la sabiduría, la sanidad y la provisión que necesitas para cualquier problema que puedas estar enfrentando.  Escucha al Hijo recordarte de tu amoroso Padre celestial, quien conoce todas tus necesidades y promete que cuidará de ti, al tú entregarle tus cargas a Él y simplemente buscar primero Su regalo de justicia. (Ver Mateo 6:31–33)  Mi querido amigo, a medida que tú escuches y te establezcas en Su gracia hacia ti, toda preocupación y ansiedad se evaporarán como la niebla al salir el sol de la mañana, y vas a ver Su fresca provisión de favor para cada nueva necesidad.
Y si has experimentado el golpe de la traición, si ha sido lastimado por las palabras de personas cercanas a ti, o si tú simplemente te sientes desanimado, escucha las palabras de afirmación del Señor.  Escúchalo a Él decirte: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  Deja que estas palabras restauren tu corazón, traigan estabilidad a tus emociones y te den la fe para decir con confianza: “El Señor es el que me ayuda; no temeré. ¿Qué podrá hacerme el hombre?” (Hebreos 13:5–6)
Mi amigo, para realmente crecer en la gracia y ver su fruto manifestarse en nuestras vidas, necesitamos seguir escuchando al Hijo y Sus palabras de gracia, porque es muy fácil volver a ser conscientes de la ley y las necesidades, en lugar de ser conscientes de la gracia y la provisión.  Escucha a Jesús hoy.  ¡Escucha Sus palabras de gracia!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 27 de enero de 2019

En El Lugar Cercano

Medita En
Ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.  (Romanos 8:38–39)
Es posible que hayas leído en el libro de Génesis, sobre cómo José quería que su familia habitara en Gosén, que significa “acercarse”.  Él los quería en un lugar cercano a él y les dijo: “Allí proveeré para ti”. (Gen. 45:11)
Amado, incluso en medio de la hambruna, Jesús, nuestro José celestial, nos quiere cerca de Él para poder proveer para nosotros.  En el libro de Éxodo, Dios declaró: “Yo pondré aparte la tierra de Gosén en la que mora Mi pueblo, para que no haya allí enjambres de insectos”. (Éxo. 8:22)  En la tierra de Gosén, el pueblo de Dios estuvo protegido de las diez plagas que sitiaron la tierra de Egipto en el tiempo de Moisés.  En la segunda parte de las diez plagas, una densa oscuridad paralizadora cubrió la tierra de Egipto durante tres días completos.  Sin embargo, durante ese tiempo, “todos los hijos de Israel tenían luz en sus moradas”. (Éxo. 10:23)
Creo que fue una oscuridad sobrenatural la que cubrió Egipto, porque los egipcios deben haber recurrido a los recursos naturales de luz para disipar la oscuridad —solo para descubrir que no podían hacerlo.  De la misma manera, fue una luz sobrenatural la que los israelitas disfrutaron en Gosén, una luz que la oscuridad trató de sofocar, pero no pudo.
Ahora, creo que esto es profético para nuestros tiempos.  La Biblia es relevante para hoy.  Vivimos en días en los que vemos oscuridad —una oscuridad sobrenatural— cubriendo la tierra.  Sin embargo, las Escrituras nos dicen que incluso cuando hay una densa y profunda oscuridad alrededor, la iglesia —tú y yo, junto con nuestras familias— podemos experimentar y disfrutar de la luz sobrenatural de Dios en nuestras moradas.  Nosotros, quienes hemos sido acercados a Él por medio de la obra de Su Hijo, podemos tener intimidad con Dios y disfrutar de Su cobertura protectora para vivir libres del temor y de manera victoriosa en estos tiempos oscuros.
Amado, en el lugar cercano, Dios hace una diferencia entre Su pueblo y las personas del mundo.  Nosotros estamos en este mundo, pero no somos de este mundo. (Ver Juan 17:14)  Nosotros somos Suyos.  Él desea que estemos cerca Suyo para poder ocultarnos bajo la sombra de Sus alas.  Él pagó el precio para que nosotros podamos ser llamados Sus hijos.  ¡Oh, qué clase de amor nos ha dado el Padre, para que nosotros seamos llamados los hijos y las hijas del Altísimo! (Ver 1 Juan 3:1)
Amado, lo que sea que pueda estar sucediendo en el mundo hoy, tú puedes comportarte valiente e intrépido, ¡porque nada puede separarte nunca del amor de Dios, tu Padre celestial!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 20 de diciembre de 2018

Cuando Dios Corrió


Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies.”
Lucas 15:22
Si eres un creyente, probablemente estés familiarizado con la conmovedora historia del hijo pródigo que Jesús compartió.  ¿A quién crees que representa el padre de la historia?  Al Padre de Jesús en el cielo, por supuesto.  Jesús nos estaba dando una imagen de Su Padre, que también es nuestro Padre.
En la historia, al padre se le vio corriendo hacia su hijo que volvía a casa. (Lucas 15:20)  ¿Te das cuenta que Dios nunca fue descrito como estando en un apuro en la Biblia?  Él está siempre fresco y compuesto.  La única vez que Él es retratado como estando con prisa, es en esta historia.  Aunque impropio en la cultura judía, el padre levantó su túnica y corrió.  ¿Hacia dónde corría?  ¿Por qué estaba él tan apurado?
El padre tenía prisa porque había visto a su hijo, que estaba todavía bastante lejos de casa.  Él estaba corriendo hacia su hijo porque no podía esperar para abrazar y besar a su hijo de nuevo.
El padre tenía prisa por vestir a su hijo con el mejor vestido.  Mi amigo, nuestro Padre ha puesto el mejor vestido —el manto de justicia— sobre nosotros.  Al hacerlo, Él nos ha restituido como hijos del Dios Altísimo, una posición que habíamos perdido cuando Adán cayó.
El padre tenía prisa por poner un anillo en la mano de su hijo.  Al igual que la autoridad que se impone con sello del anillo del hijo de un hombre rico, nuestro Padre está dispuesto a volver a poner en nuestras manos la autoridad para invocar Su nombre, para que nosotros podamos caminar cada día con poder y autoridad.
El padre tenía prisa por poner sandalias en los pies de su hijo, para asegurarle que él seguía siendo su hijo —solo los siervos andaban descalzos.  Nuestro Padre quiere que nunca nos sintamos como sirvientes contratados.  Siempre estemos seguros de ser Sus hijos.
Amado, si el Padre parece tener prisa, ¡es sólo porque Él está apurado por asegurarte a ti, tu posición como Su precioso hijo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 3 de diciembre de 2018

Jesús Tu Sumo Sacerdote Intercede Por Ti


Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
Hebreos 7:25
El versículo dice que Jesús vive por siempre para interceder por nosotros.  Antes, yo solía pensar que esto significaba que Jesús está sentado hoy a la diestra del Padre, orando todo el tiempo por nosotros, esperando y deseando que el Padre hiciera algo por nosotros.
Pero eso no es verdad.  Mira lo que Jesús oró cuando se paró frente a la tumba de Lázaro.  Él declaró: “Padre, te doy gracias porque me has oído”. (Juan 11:41)  Él oró estas palabras, incluso antes de que Lázaro saliera de su tumba con vida.  Jesús sabía que lo que Él dijo sucedería porque el Padre siempre lo escucha. (Juan 11:42)
Entonces, ¿qué significa “Jesús vive por siempre para interceder por nosotros”?
Sabiendo que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 4:14), obtenemos una imagen de lo que sucede cuando nosotros oramos, y comprendemos lo que el Sumo Sacerdote en el Antiguo Testamento hacía con el holocausto de un ave. (Levítico 1:14-17)
Las aves traídas al Sumo Sacerdote son una imagen de nuestras oraciones “volando” al Señor Jesús, porque oramos al Padre en el nombre de Jesús.  Ahora, así como el Sumo Sacerdote quita las plumas del ave después de matarla, Jesús quita todo lo que es superfluo y sucio de nuestras oraciones, como la incredulidad y el egocentrismo.
Entonces, tal como el Sumo Sacerdote ofrece el ave como un holocausto, un aroma agradable al Señor, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote añade Su perfección, Su belleza, Su excelencia y Su fragancia, en las que el Padre se deleita, a nuestras oraciones.  Así es como Él presenta nuestras oraciones ante el Padre.  Así es como Él vive para hacer intercesión por ti.
Mi amigo, tú no tienes que buscar a un líder de la iglesia para que ore “más poderosamente” por ti.  Tú puedes orar por ti mismo.  Así que, toma ventaja de la intercesión de Jesús por ti y di: “Señor Jesús, yo no sé qué más decir... Por favor intercede por mí.”  ¡Y cuando Jesús de Su toque personal a tu oración, tú puedes estar seguro que esta será respondida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 19 de noviembre de 2018

Dios Es Tu Abba, Padre


Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!
Gálatas 4:6
¿Te habías dado cuenta antes, que Dios nunca fe conocido como “Padre” hasta que Jesús vino a la tierra, y lo reveló como tal?  En Su oración a Su Padre, Jesús dijo: “Yo les he dado a conocer Tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y Yo en ellos”. (Juan 17:26)  ¿A qué nombre se refiere Jesús?  Era el nombre  “Padre.”  Si había algo en el corazón de Jesús, eso era presentarnos a Dios como nuestro “Padre”.
En la Biblia, Jesús dijo: “Por tanto, no os preocupéis, diciendo: ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿qué beberemos?’ o ‘¿con qué nos vestiremos?’…  Porque vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas”. (Mateo 6:31-32)  Él también dijo: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?” (Mateo 7:11)
Jesús quiere que tú siempre tengas esta imagen de Dios en tu mente —Él es tu Abba, tu Padre.  ¿Por qué?  Porque Él quiere que tú sepas que no hay nada más importante o demasiado insignificante para el Padre cuando se trata de Sus hijos.
Imagina a un padre jugando con su hijo de cinco años de edad, cuando se fija en una astilla incrustada en el pulgar de su pequeño hijo.  El padre preocupado le pregunta: “¿Cuándo te paso esto?”
 “Hace unos días,” responde el niño.
“¿Por qué no le dijiste a Papá sobre esto?”
“Pensé que estabas demasiado ocupado y no debería molestarte.”
Si tú fueras aquel padre, ¿no te rompería el corazón el escuchar a tu hijo decirte eso?
Una astilla en el dedo pulgar puede ser una cosa pequeña, pero no hay nada demasiado pequeño cuando se trata de tu hijo, porque si algo le afecta a él, te afecta a ti también.  Ahora, no importa la edad que tengas hoy, tú sigues siendo un hijo de Dios, así que, no pienses que tu problema es demasiado pequeño para Dios.  Si es importante para ti, es importante también para tu Padre.  Amado, ¡recuerda siempre que Él es tu Abba, tu Padre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 15 de noviembre de 2018

Nuestra Ayuda En Tiempo De Necesidad


Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.
Hebreos 4:16
Si estás enfrentando un problema en este momento, quiero que sepas que tienes una invitación permanente de tu Padre celestial para acercarte con confianza al trono de la gracia para “recibir misericordia, y hallar gracia para la ayuda oportuna.”
La frase “ayuda oportuna” significa que encuentras sanidad cuando estás enfermo, provisión cuando estás en escasez, restauración cuando tu relación con un ser querido se rompe y favor cuando las noticias de recortes de empleados o malos pronósticos se incrementan.
“Pastor Prince, ¿cómo puedo acercarme con confianza cuando he sido un pésimo cristiano?”
Tú puedes acercarte con confianza porque te acercas a Dios por medio de la sangre de Jesucristo y no por cómo has vivido tu vida.  Así que, cuando te acerques a la presencia de Dios, no tienes que tener miedo de que tus pecados vayan a ser expuestos, porque la sangre de Jesús ha eliminado cada uno de ellos.  Dios no ve ni siquiera una mota de pecado en ti, porque Él solamente ve la sangre de Su Hijo, que ha sido derramada por tu perdón total y aceptación.
Mi amigo, cuando has fallado y necesitas misericordia, la Palabra de Dios te asegura que recibirás misericordia cuando te acerques con confianza a Dios.  Misericordia significa que no recibes las cosas malas que mereces, como condenación, pobreza, fracaso, pérdida e incluso la muerte.
Y misericordia no es lo único vas a obtener cuando te acerques con confianza a Dios.  También vas a hallar gracia.  Gracia significa que tú recibes las cosas buenas que no mereces, como salud, protección, unción, favor, buen éxito y una vida más abundante.
Así que, acércate con confianza a Aquel que te ama apasionadamente, de forma incondicional y con amor eterno.  Acércate con confianza a Él, que sabe todo acerca de tu situación y tiene la solución.  Él tiene mucha más sabiduría que ese doctor al que respetas grandemente, más que el abogado a quien honras de gran manera y más que los mejores expertos a quienes puedas consultar.  Amado, ¡acercarte confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar gracia para la ayuda oportuna!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 13 de julio de 2018

La Buena Vida Sin El Sudor


Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, vuestro Padre celestial las alimenta.  ¿No sois vosotros de mucho más valor que ellas?
Mateo 6:26
Muchas personas son de la opinión que la buena vida no sucede sin el trabajo duro y toneladas de sudor.  Ellos creen que para alcanzar el éxito, tú primero necesitas tener cierto certificado de estudios, cierta formación profesional, cierto trabajo en particular y cierto número de años de trabajo duro.  Yo tengo buenas noticias para ti: Dios tiene un mejor camino.
Todos debemos trabajar, pero el mundo quiere que tú creas que hay un proceso natural de sembrar, segar y recolectar, acompañado por esperar, trabajar y estresarse, antes de que la buena vida realmente llegue.  Pero Dios dice: “Mi pueblo no necesita pasar por este proceso natural para disfrutar la buena vida, porque ellos no pertenecen al sistema de este mundo.  ¡Ellos pueden actuar desde Mi economía y Yo puedo darles la buena vida de inmediato!”
De la misma manera en que Dios alimenta a las aves, que no pasan por el sistema del mundo, sembrar – luego – segar – luego – recolectar, ¡Él quiere y hará mucho más por ti!
Tu Padre celestial quiere que tú conozcas la generosidad de Su corazón para ti, y sepas lo mucho que Él quiere hacerte una persona exitosa.  Un ejemplo de ello es lo que le sucedió a un miembro de la iglesia que creía en esta verdad.  Después de dejar su trabajo, él confió en que Dios le proveería uno mejor.  Luego de solo cuatro meses, él se encontraba dirigiendo dos empresas.
Su recién formada empresa de distribuciones, no solo consiguió un gran proyecto en Singapur, sino que también se convirtió en la principal distribuidora para el Sureste Asiático, de una línea popular de productos de Estados Unidos.  Su segunda empresa, que proveía servicios de consultoría, recibió dos proyectos, uno de una empresa de Corea y uno de una empresa de Hong Kong, por una suma de seis cifras, en dólares.
Hoy, Dios quiere que tú sepas que no perteneces al sistema del mundo.  Tú eres del reino de Dios —el mismo reino que alimenta a las aves que no trabajan, sino que simplemente confían en su Creador por la provisión de su vida.  Convéncete de que tú tienes más valor que las aves para tu Padre celestial, y permítele darte la buena vida, sin el trabajo y el esfuerzo del mundo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 20 de mayo de 2018

Tener Todas Las Cosas Añadidas


Pero buscad primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Mateo 6:33
Tú probablemente seas una persona responsable que está preocupada por proveer adecuadamente para su familia —ocupado en que haya comida en la mesa, dinero para las necesidades de los niños, comodidad, educación, y así.
¿Qué tiene que decirnos Dios acerca de estas preocupaciones legítimas?  Según Mateo 6:31, Él nos dice: “No se preocupen.”  Ahora, Él no está diciendo que nosotros no necesitamos todas esas cosas porque en la misma porción de la escritura, Él dice: “Vuestro Padre celestial sabe que necesitáis todas estas cosas.” (Mateo 6:32)
Así que, Dios se preocupa de que nosotros tengamos estas cosas.  Él quiere que nosotros tengamos todas estas cosas.  De hecho, Él quiere que todas estas cosas nos sean añadidas.  Y Él nos dice que la manera en que estas cosas nos serán añadidas es que nosotros primero busquemos el reino de Dios y Su justicia.  Y no es buscando añadir todas estas cosas para nosotros mismos.
Pero, ¿qué es justicia?  Justicia no es buen comportamiento.  Es la posición correcta delante del Padre.  Es la limpieza de toda tu culpa, que te hace capaz de estar de pie delante de Dios.  No es algo que tú alcanzas mediante el buen comportamiento.  Es un regalo de Dios.  Pablo lo llama: “El regalo de la justicia.” (Romanos 5:17)  Y “buscar” este regalo es estar consciente del hecho de que tú lo tienes, es también, confesar que tú eres justo en Cristo. 
Así que, esta justicia que se nos dice que busquemos, no es buen comportamiento, sino la posición correcta delante de Dios, que viene a nosotros como un regalo cuando recibimos la salvación.  En la cruz, Jesús no solo quitó nuestros pecados, ¡Él también nos dio Su justicia, para que hoy, nosotros podamos acercarnos confiadamente delante del trono de Dios, y recibir libremente, todo lo que Él murió para darnos!
Hoy, si tú quieres proveer para tu familia las cosas buenas de la vida, asegúrate que tu Padre celestial sepa que tú necesitas todas estas cosas.  Solo busca Su justicia, no tu propia justificación, ¡y “todas esas cosas te serán añadidas”!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 29 de marzo de 2018

El Corazón De Tu Padre


Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?
Mateo 7:11
Déjame contarte una historia verdadera que escuché.  Había un pastor cuyo hijo menor fue diagnosticado con cáncer.  El día en que fue programado que su hijo fuera operado, el padre clamó a Dios: “Dios, yo tengo casi 30 años, pero mi hijo tiene solamente 3 meses de edad.  ¿Porqué no tomas por favor algunos años de mi vida y se los das a mi hijo?”
Entonces, desde lo profundo de su ser, él escuchó la voz de Dios decirle: “Yo no soy así.”  Cuando el hombre escuchó eso, de inmediato se dio cuenta que la enfermedad de su hijo no venía de parte de Dios.  Él también se dio cuenta de que si él, que fallaba, quería que su hijo estuviera bien, ¿cuánto más su Padre celestial?  Así que, cambió su oración y dijo: “Padre Dios, vengo en contra de esta enfermedad y te pido que sanes a mi hijo.”  ¡Ese día, en la mesa de operaciones, los cirujanos no pudieron encontrar ningún rastro de cáncer en el niño!
Hoy, Dios quiere que sepas que Él no es la clase de Padre que te quiere enfermo y derrotado, que quiere mantenerte pobre y en necesidad, que rehúsa proveer para tus necesidades y que seas bendecido.
Cuando mi hija Jessica era más pequeña, le compré un hermoso osito de peluche.  Los ositos de peluche son sus juguetes favoritos y yo no podía esperar a ver lo feliz que iba a estar cuando lo viera.  Mi felicidad es verla a ella feliz.  Cuando ella está enferma y no puede dormir por las noches, me duele escucharla llorar.  Cuando está llorando, yo no puedo ignorar su llanto.  Puedo sentir su mal estar y dolor, incluso cuando se que su enfermedad es algo que pasará pronto.  Cuando ella tiene dolor, yo siento su dolor también.  Cuando ella está triste, yo también estoy triste.   
Creo que Dios nos da hijos para ayudarnos a comprender cómo es Su corazón de Padre.  Su alegría es sentir tu alegría y verte feliz.  Si tú, a pesar de tus defectos, sabes cómo dar buenos regalos a tus hijos, ¿cuánto más tu Padre celestial te dará buenas cosas cuando se las pides?  ¡Mi oración hoy es, que tú comprendas lo mucho te ama tu Padre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 19 de febrero de 2018

Imparte Gracia Por Medio De Tus Palabras


No salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación, según la necesidad del momento, para que imparta gracia a los que escuchan.
Efesios 4:29
Como creyentes en nuestro Señor Jesucristo, nuestras palabras tienen peso.  No es de extrañar entonces que el apóstol Pablo nos advierte que “no salga de vuestra boca ninguna palabra mala, sino sólo la que sea buena para edificación.”  ¿Por qué?  Para que nosotros podamos “impartir gracia a los que escuchan.”
Ahora, “edificación” aquí se traduce de la palabra griega oikodome, que se define por el Lexicon Griego de Thayer como “el acto de construir.”  En otras palabras, cuando impartimos gracia a las personas a través de nuestras palabras, las estamos construyendo.
Nosotros podemos ser extensiones de la gracia de Dios hacia los demás, con sólo ser misericordiosos en nuestras palabras para ellos.  Y cuando hacemos eso, somos un reflejo de nuestro Padre en el cielo, quien siempre es misericordioso hacia nosotros y siempre nos levanta a través de Sus palabras de gracia.
Así que, habla palabras de gracia a tu familia, a tus colegas, amigos, y a todas las personas que se crucen por tu camino hoy, ¡y se la bendición que los levante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


sábado, 8 de julio de 2017

¡El Reino De La Justicia!

Porque si por la transgresión de uno, por éste reinó la muerte, mucho más reinarán en vida por medio de uno, Jesucristo, los que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia.
Romanos 5:17


La Palabra de Dios declara que aquellos que reciben la abundancia de la gracia y del don de la justicia reinarán en vida.  Amado, está claro que el deseo del corazón de tu Padre celestial es, ¡verte reinar en vida!
En el área de las finanzas, tú no estás reinando cuando estás cargado de deudas de las tarjetas de crédito, sufriendo escasez o luchando para proveer para tu familia.  Si es allí en donde te encuentras hoy, ¡no te des por vencido!  Busca a Jesús y comienza a recibir activamente la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia, diariamente.
Su gracia va a darte la sabiduría y la fuerza para cambiar tus hábitos de gasto y tomar buenas decisiones para salir de las deudas.  Su gracia va a abrirte puertas de favor para nuevas oportunidades de empleo.  Además, va a proveer los caminos para que tú mejores y desarrolles los dones que Él ha puesto en ti, de manera que tú te puedas asegurar un mejor trabajo o posición en el futuro.  Amado, ¡cree que tú estás destinado a reinar sobre todas tus deudas y sobre la escasez financiera!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince