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sábado, 2 de noviembre de 2019

Dios Puede Y Quiere Sanarte


Medita En
De repente, un leproso se le acercó y se arrodilló delante de Él. —Señor e—dijo el hombre—, si Tú quieres, puedes sanarme y dejarme limpio.  Jesús extendió la mano y lo tocó. —Sí quiero —dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció.  (Mateo 8:2–3, NTV)
Una vez, había un hombre con lepra que se acercó a Jesús y le dijo: “Señor, si Tú quieres, puedes limpiarme”.  Este hombre no tenía problemas para creer que Jesús tenía la habilidad y el poder para sanarlo.  Él solo no estaba seguro de si Jesús estaba dispuesto a hacer eso por él.
Quiero que mires la respuesta de Jesús al hombre y veas el corazón de Dios por ti con respecto a la sanidad.  Jesús le respondió al hombre tocándolo y diciendo: “Si quiero. ¡Queda sano!”
¿Qué dijo Jesús?  “Sí, quiero”.  ¿Acaso Él solo lo dijo y no hizo nada?  No, Él extendió Su mano hacia el hombre y restauró a plenitud al hombre afligido.
Hoy, Dios quiere que tú sepas que Él puede Y quiere sanarte.  ¡Comienza a darte cuenta de esta verdad y cree que Él quiere que sanes, más de lo que tú quieres que ser sanado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 12 de marzo de 2019

Abre Las Escrituras

Medita En
Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.  (Romanos 10:17)
Cuando estaba estudiando la historia de Emaús, le pregunté al Señor por qué Él eligió velar los ojos de los dos discípulos de modo que ellos no pudieran reconocerlo (ver Lucas 24:13–35).  Le pregunté: “¿No habría sido mejor para ellos verte con tus manos perforadas por los clavos?”  ¿No habría sido mejor si Jesús hubiera caminado por las calles más concurridas de Jerusalén, hubiera levantado Sus manos y hubiera gritado, “¡Hey!  ¡Todos, miren esto!”
Pero Jesús sabía que hacer eso no produciría fe verdadera.  Él me reveló que era más importante para los discípulos verlo a Él en la Palabra que verlo en persona.  Wow, esas palabras trajeron mucha esperanza y aliento a mi corazón.  Si la fe de los discípulos estaba basada en ver a Jesús físicamente en la carne, entonces, ¿qué esperanza tenemos hoy?  Jesús veló sus ojos a propósito para que ellos lo vieran primero en las Escrituras.  Eso nos coloca a ti ya mí en iguales condiciones y con iguales oportunidades que esos dos discípulos.  Jesús quiere que todos lo veamos a Él en la Palabra.
La Palabra de Dios nos dice que: “la fe viene de oír, y el oír, por la palabra de Cristo.” (Rom. 10:17)  Esto significa que cuanto más escuches a Jesús develado, expuesto y señalado en las Escrituras, más fe se impartirá a tu corazón para creer todo lo que la Palabra de Dios dice acerca de ti.  ¿Podría ser que la razón por la que muchos creyentes todavía viven en derrota hoy en día es que Jesús no se les ha revelado en las Escrituras?
El evangelio es todo acerca de Jesús.  No se trata de hacer lo correcto.  Se trata de creer correctamente en Jesús lo que marca la diferencia en la vida de las personas.  El apóstol Pablo dice: “Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego. Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe; como está escrito: ‘Más el justo por la fe vivirá.’” (Rom. 1:16–17)
Ese es el evangelio del que no me avergüenzo.  Oro por que experimentes tu propio viaje por el camino a Emaús mientras abres las Escrituras y permites que Su Palabra bañe tu corazón con la calidez de Su amorosa gracia y Sus tiernas misericordias.  ¡Todo se trata de Jesús!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 19 de noviembre de 2018

Dios Es Tu Abba, Padre


Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de Su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!
Gálatas 4:6
¿Te habías dado cuenta antes, que Dios nunca fe conocido como “Padre” hasta que Jesús vino a la tierra, y lo reveló como tal?  En Su oración a Su Padre, Jesús dijo: “Yo les he dado a conocer Tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y Yo en ellos”. (Juan 17:26)  ¿A qué nombre se refiere Jesús?  Era el nombre  “Padre.”  Si había algo en el corazón de Jesús, eso era presentarnos a Dios como nuestro “Padre”.
En la Biblia, Jesús dijo: “Por tanto, no os preocupéis, diciendo: ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿qué beberemos?’ o ‘¿con qué nos vestiremos?’…  Porque vuestro Padre celestial sabe que necesitáis de todas estas cosas”. (Mateo 6:31-32)  Él también dijo: “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará cosas buenas a los que le piden?” (Mateo 7:11)
Jesús quiere que tú siempre tengas esta imagen de Dios en tu mente —Él es tu Abba, tu Padre.  ¿Por qué?  Porque Él quiere que tú sepas que no hay nada más importante o demasiado insignificante para el Padre cuando se trata de Sus hijos.
Imagina a un padre jugando con su hijo de cinco años de edad, cuando se fija en una astilla incrustada en el pulgar de su pequeño hijo.  El padre preocupado le pregunta: “¿Cuándo te paso esto?”
 “Hace unos días,” responde el niño.
“¿Por qué no le dijiste a Papá sobre esto?”
“Pensé que estabas demasiado ocupado y no debería molestarte.”
Si tú fueras aquel padre, ¿no te rompería el corazón el escuchar a tu hijo decirte eso?
Una astilla en el dedo pulgar puede ser una cosa pequeña, pero no hay nada demasiado pequeño cuando se trata de tu hijo, porque si algo le afecta a él, te afecta a ti también.  Ahora, no importa la edad que tengas hoy, tú sigues siendo un hijo de Dios, así que, no pienses que tu problema es demasiado pequeño para Dios.  Si es importante para ti, es importante también para tu Padre.  Amado, ¡recuerda siempre que Él es tu Abba, tu Padre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 7 de octubre de 2018

La Vida Con Dios Es Fácil Y Ligera


Venid a Mí, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar.
Mateo 11:28
Siempre me toca el corazón saber que Jesús ve las preocupaciones que cargamos en nuestros corazones.  Él conoce las preocupaciones que tú tienes por tu familia y por el futuro.  Él siente la pesadez en tu corazón mientras tú luchas con la enfermedad que está en tu cuerpo.  Él te dice: “Venid a Mi, todos los que estáis cansados y cargados, y Yo os haré descansar.”
Jesús quiere darte descanso.  Y Él dice que la manera en que tú recibirás descanso es llevando el yugo con Él, porque Su yugo es fácil y Su carga es ligera.  (Mateo 11: 29-30)
¿Qué significa llevar el yugo con Jesús?  Imagina a un par de bueyes llevando juntos un mismo yugo.  Él buey más joven mira como el buey líder hace las cosas y lo sigue.  Si el buey líder gira a la izquierda, el buey joven gira a la izquierda.  Si el buey líder para, el joven también para.  Cuando el buey líder comienza a moverse otra vez, el buey joven lo sigue.  De la misma manera, Jesús quiere que nosotros sigamos Su liderazgo y fluyamos con Él.
No es difícil fluir con Jesús porque Él no va a poner algo pesado sobre ti —“Porque Mi yugo es fácil y Mi carga es ligera”.  (Mateo 11:30)  Cuando tú estás unido en yugo con Él y fluyes con Él, vas a hallar que no hay nada que cause una carga en el corazón, o no esté ajustado, o sea gravoso para el Señor.  Cuando tú fluyes con el Señor, vas a hallar que las cosas caen en el lugar que corresponde.  No vas a estar agobiado, ni ansioso, ni estresado.
Puede que digas: “Pero Pastor Prince, Dios me ha dado esta carga pesada.  ¡Y mi corazón se está sintiendo cargado!”
Mi amigo, si la carga es pesada, no viene de parte de Dios porque Jesús dijo que Su carga es ligera.  Probablemente el diablo te ha dado esa carga pesada, ¡para aplastarte!
“Oh, Pastor Prince, estás menospreciando lo complicada que mi carga es.”
No, no lo hago.  Jesús realmente dijo que Su carga es ligera y Su yugo es fácil.  Así que, una vida unida en yugo con Él permanece libre de ansiedades y preocupaciones.
Amado, sigue Su liderazgo y fluye con Él, ¡y vas a hallar descanso para tu alma!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince