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martes, 7 de julio de 2020

Se Completamente Consciente De Dios


Inspiración de Gracia
Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.  (1 Corintios 2:12)
Probablemente estés familiarizado con la historia de cómo David, con una honda y una piedra, mató a Goliat, un guerrero filisteo de un poco más de 3 metros de altura.  Pero, ¿alguna vez te has preguntado por qué David tuvo éxito mientras que los demás del ejército de Israel ni siquiera se atrevieron a enfrentar a Goliat?
El secreto de David era que él era solamente consciente de victoria y no de derrota, porque él conocía a un Dios que lo había rescatado una y otra vez.
Puedes imaginarlo a él diciendo: “Un día, yo estaba cuidando a mis ovejas cuando vino un león y tomó una de ellas.  ¡Yo no estaba dispuesto a estar conforme con eso!  Así que, fui tras el león, lo atrapé por las barbas y lo golpeé.  El Señor me libró de las fauces del león.  En otra ocasión, un oso vino y tomó a uno de mi rebaño.  Yo fui tras el oso y lo golpeé.  Así que el Señor también me libró del oso.  Este mismo Dios, que me libró de las garras del león y de las garras del oso, me librará también de la mano este filisteo.” (Ver 1 Samuel 17:34–37).
David estaba consciente de lo que Dios había hecho por él.  Él sabía que Dios estaba para él, que lo amaba, lo favorecía y le daría la victoria nuevamente.  Amigo, tú también puedes recordarte a ti mismo que el mismo Dios, que hizo tremendas cosas por ti en el pasado, hará lo mismo por ti otra vez.
Sé como David, que solamente estaba consciente de la bondad y fidelidad de Dios.  No seas como el ejército de Israel.  Los hombres estaban conscientes de las palabras negativas de Goliat.  Yo creo que deben haber hablado sobre sus amenazas, repitiéndose sus palabras entre ellos y, como resultado, llenaron sus corazones de temor. (Ver 1 Samuel 17:11, 24)
Amado, no te alimentes de las palabras negativas del hombre o del diablo.  Estas solo te causarán ansiedad y temor.  Aliméntate de la Palabra de Dios leyendo la Biblia y escuchando mensajes acerca de quién eres en Cristo y lo que Él ha hecho por ti.  ¡Levántate a ti mismo con la Palabra de Dios hasta que estés lleno del Espíritu y consciente de Dios, para que conozcas las cosas que Dios te ha dado gratuitamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 3 de diciembre de 2018

Jesús Tu Sumo Sacerdote Intercede Por Ti


Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
Hebreos 7:25
El versículo dice que Jesús vive por siempre para interceder por nosotros.  Antes, yo solía pensar que esto significaba que Jesús está sentado hoy a la diestra del Padre, orando todo el tiempo por nosotros, esperando y deseando que el Padre hiciera algo por nosotros.
Pero eso no es verdad.  Mira lo que Jesús oró cuando se paró frente a la tumba de Lázaro.  Él declaró: “Padre, te doy gracias porque me has oído”. (Juan 11:41)  Él oró estas palabras, incluso antes de que Lázaro saliera de su tumba con vida.  Jesús sabía que lo que Él dijo sucedería porque el Padre siempre lo escucha. (Juan 11:42)
Entonces, ¿qué significa “Jesús vive por siempre para interceder por nosotros”?
Sabiendo que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 4:14), obtenemos una imagen de lo que sucede cuando nosotros oramos, y comprendemos lo que el Sumo Sacerdote en el Antiguo Testamento hacía con el holocausto de un ave. (Levítico 1:14-17)
Las aves traídas al Sumo Sacerdote son una imagen de nuestras oraciones “volando” al Señor Jesús, porque oramos al Padre en el nombre de Jesús.  Ahora, así como el Sumo Sacerdote quita las plumas del ave después de matarla, Jesús quita todo lo que es superfluo y sucio de nuestras oraciones, como la incredulidad y el egocentrismo.
Entonces, tal como el Sumo Sacerdote ofrece el ave como un holocausto, un aroma agradable al Señor, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote añade Su perfección, Su belleza, Su excelencia y Su fragancia, en las que el Padre se deleita, a nuestras oraciones.  Así es como Él presenta nuestras oraciones ante el Padre.  Así es como Él vive para hacer intercesión por ti.
Mi amigo, tú no tienes que buscar a un líder de la iglesia para que ore “más poderosamente” por ti.  Tú puedes orar por ti mismo.  Así que, toma ventaja de la intercesión de Jesús por ti y di: “Señor Jesús, yo no sé qué más decir... Por favor intercede por mí.”  ¡Y cuando Jesús de Su toque personal a tu oración, tú puedes estar seguro que esta será respondida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 3 de noviembre de 2018

Aquello Sobre Lo Que Estés Consciente, Va A Manifestarse


Hijos Míos, vosotros sois de Dios y los habéis vencido, porque mayor es El que está en vosotros que el que está en el mundo.
1 Juan 4:4
Si has estado en un espectáculo de circo o has visto alguno por televisión, debes estar familiarizado con el acto que involucra a un león y su entrenador.  Pero ¿alguna vez te has preguntado por qué, además de sostener un látigo, el entrenador está armado con un taburete cuyos pies dirige hacia la bestia?
La idea es distraer al león.  Verás, así tan poderosa como es la bestia, a ésta se le puede inmovilizar con distracciones.  Si a este devorador de hombres no se le distrae de vez en cuando, ¡podría decidir mutilar al entrenador hasta la muerte!
El diablo es como el entrenador.  Él sabe que tú tienes el poder de Dios dentro de ti, porque el León de Judá está en ti, y “El que está en ti es mayor que el que está en el mundo”.  Así que, lo que el diablo trata de hacer es inmovilizarte con distracciones.
Por ejemplo, él puede llamar tu atención hacia un dolor en tu cuerpo para distraerte.  Y de pronto te encuentras revisando revistas médicas o el Internet para averiguar más acerca de tus síntomas.  Además, decides consultar a más de un médico.  Y ya que sabes de alguien que está en la misma condición, hablas con esa persona sobre ello.
Al final, estás distraído por el dolor, los síntomas, tus descubrimientos, los informes de los médicos y la experiencia de tu amigo.  Y te resulta difícil creer y enfocarte en la Palabra de Dios relacionada a tu sanidad.  Te ha convertido en alguien inmovilizado, impotente y temeroso.
Así que, el truco del diablo es conseguir que te enfoques en tu condición.  Cuando tú estás consciente de los síntomas en tu cuerpo y tus descubrimientos, vas a ver la enfermedad manifestarse.  Pero, Dios quiere que tú te enfoques en quién eres y qué tienes en Cristo.  Cuando estás consciente de que tienes sanidad en Cristo, vas a ver esa sanidad manifestarse.
Mi amigo, aquello sobre lo que estés consciente, va a manifestarse.  Así que, ¡vive consciente de Cristo, quien es todo el poder de Dios dentro de ti, y verás ese poder manifestarse!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 15 de marzo de 2018

Se Consciente de Cristo


En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.
Efesios 1:7
Te has despertado alguna vez en la mañana y dicho: “Hoy, no voy a pecar.”  Y mientras dejas tu casa, dices: “¡Debo tener cuidado de no caer en pecado hoy!  ¡Yo no quiero pecar!  ¡Yo no voy a pecar!”  Mi amigo, cuando haces esto, ya no eres más consciente de Cristo, sino consciente de pecado, aún cuando todavía no hayas cometido pecado.
Amigo, te has escuchado a ti mismo alguna vez pensando: “No quiero ver a ninguna mujer, en caso de caer en lujuria”?  Estás siendo consciente de pecado cuando piensas así.  Y tarde o temprano, la lujuria va a llegar a tu corazón.  Puede que no estés pecando exteriormente, pero vas a pecar internamente.
¿Has intentado también confesar cada pecado?  ¡Yo lo he hecho!  Siendo adolescente, cuando un mal pensamiento venía, yo decía rápidamente: “Lo siento Señor.  Perdóname por este pensamiento, en el nombre de Jesús.”  Luego, si sucedía que yo dudara de Su perdón, confesaba mi falta de fe y pedía perdón: “Perdóname Señor por dudar de Ti.”  Y antes de darme cuenta, me sentía oprimido en la mente, porque vivía consciente de pecado, en vez de vivir consciente de Cristo.
Mi amigo, cuando caes en pecado, Dios quiere que tú seas consciente de Cristo.  Significa que cuando la echas a perder, Dios quiere que seas consciente de que en Cristo, tú tienes perdón de pecados por medio de Su sangre.  Dios quiere que seas consciente de que Cristo fue herido y molido por tus pecados, y que el castigo de tu paz está sobre Él. (Isaías 53:5)
Cuando tú eres consciente de Cristo, tienes paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. (Romanos 5:1)  Sabes que eres la justicia de Dios en Cristo porque Él que no conoció pecado, fue hecho pecado por ti. (2 Corintios 5:21)  Él tomó tu pecado y ahora tú tienes Su justicia.
Así que, cuando caigas, no estés consciente de tu falta, ni te sientas mal y condenado.  En vez de eso, se consciente de quién eres tú en Cristo, levántate, sacúdete la suciedad, ¡y continúa tu caminar con Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

domingo, 17 de julio de 2016

Mira A La Palabra, No A Los Hechos Naturales

Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.
Números 21:9

“Pastor Prince, Yo se que Dios es mi sanador.  Pero ¿por qué esta enfermedad y este dolor están todavía en mi cuerpo?”  Si tú has estado viendo solo tu enfermedad y dolor todo este tiempo, para de verte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él sobre Sí Mismo tus enfermedades y dolores?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4).  Dado que Jesús ya llevó nuestras enfermedades y dolores en la cruz, Él ya no puede “no llevarlos”.  Incluso si tú hallas difícil de creer que Jesús ha pagado por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que incluso ese dolor ha sido pagado ya.  ¡Se trata de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, tampoco te está pidiendo que pretendas que no está ahí.  Él te está pidiendo ver hacia otro lado, y no a la enfermedad, por doloroso que eso sea, y ver la verdad de que eso ya ha sido juzgado en la cruz, en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras todavía estaban en el desierto, los hijos de Israel estaban siendo mordidos por serpientes venenosas.  Las serpientes eran reales.  Las mordeduras eran dolorosas y mortíferas.  Así que, Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce colocada en un asta —una representación de la cruz (Juan 3:14).  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente —su problema— ya había sido juzgada en la cruz.
Aquellos que mantuvieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Aquellos que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, para de ver solo tu enfermedad.  En vez de ello, mira a la cruz y mira tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente, Él llevó tu enfermedad y cargó tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Mi amigo, eres tú quien permite que los hechos naturales dirijan o establezcan las verdades de Dios sobre tus problemas, al escoger en qué vas a enfocarte.  Así que, decide hoy no enfocarte en los hechos concernientes a tu problema.  Sino, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La verdad de la Palabra de Dios reemplaza los hechos naturales.


jueves, 31 de marzo de 2016

Cubierto, Protegido, Liberado

El Señor iba delante de ellos, de día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarlos, a fin de que anduvieran de día y de noche.
Éxodo 13:21

Cuando los hijos de Israel anduvieron errantes en el desierto, Dios los guió yendo delante de ellos en una columna de nube durante el día y una columna de fuego durante la noche.
Durante el día, Dios extendía la columna de nube como una cobertura sobre Su pueblo en el desierto, para prevenir que el sol abrasador los hiriera y los debilitara.  El pueblo estaba cubierto por Su sombra y se mantenían frescos.  Hoy, tú también estás bajo Su cobertura.  Él no va a permitir que tú seas derribado (Salmo 121:3-8), ni que seas oprimido por el “calor” del día (Isaías 54:14).
Durante la noche, cuando el desierto se volvía oscuro y frío, Dios le daba a Su pueblo la columna de fuego para iluminar su camino, y para mantenerlos cálidos y seguros.  Hoy,  mientras tú caminas con Dios, no serás abrumado por los lugares fríos y oscuros de la vida, porque la Palabra de Dios dice: “Porque todos vosotros sois hijos de la luz e hijos del día.  No somos de la noche ni de las tinieblas” (1ª Tesalonicenses 5:5).  Y no temerás el terror de la noche, ni la pestilencia que anda en tinieblas, porque Dios te librará de ellas (Salmo 91:5-6).
Como los hijos de Israel, quienes solamente necesitaban dirigir su mirada hacia arriba y poner sus ojos en la columna de nube y la columna de fuego, todo lo que tú necesitas hacer hoy es dirigir tu mirada hacia arriba y poner tus ojos en Jesús.  Cuando necesites Su dirección en una situación, busca a Jesús quien tiene para ti palabras de vida eterna (Juan 6:68).  Cuando veas síntomas de enfermedad en tu cuerpo, busca a Jesús quien llevó todas nuestras enfermedades y nuestras dolencias (Mateo 8:17).
Cuando los hijos de Israel fueron mordidos por serpientes en el desierto, Dios le dijo a Moisés que hiciera una serpiente de bronce y la colocara en un poste —una figura de Cristo siendo juzgado en la cruz (Juan 3:14).  Aquellos que pusieron su mirada en la serpiente de bronce en vez de ponerla en sus heridas, fueron sanados (Números 21:9).  ¡Aquel que pone su mirada en Jesús vive!
Amado, pon tu mirada en Jesús.  ¡Él es tu cobertura, tu protección y tu liberación!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Todo lo que tú necesitas hacer hoy es dirigir tu mirada hacia arriba y poner tus ojos en Jesús —tu cobertura, tu protección y tu liberación!


domingo, 21 de junio de 2015

Mira A La Palabra, No A Los Hechos

Números 21:9
Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.
“Pastor Prince, Yo se que Dios es mi sanador.  Pero ¿por qué esta enfermedad y este dolor están todavía en mi cuerpo?”  Si tú has estado viendo solo tu enfermedad y dolor todo este tiempo, para de verte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él sobre Sí Mismo tus enfermedades y dolores?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4).  Dado que Jesús ya llevó nuestras enfermedades y dolores en la cruz, Él ya no puede “no llevarlos”.  Incluso si tú hallas difícil de creer que Jesús ha pagado por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que incluso ese dolor ha sido pagado ya.  ¡Se trata de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, tampoco te está pidiendo que pretendas que no está ahí.  Él te está pidiendo ver hacia otro lado, y no a la enfermedad, por doloroso que eso sea, y ver la verdad de que eso ya ha sido juzgado en la cruz, en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras todavía estaban en el desierto, los hijos de Israel estaban siendo mordidos por serpientes venenosas.  Las serpientes eran reales.  Las mordeduras eran dolorosas y mortíferas.  Así que Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce colocada en un asta —una figura de la cruz (Juan 3:14).  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente —su problema— ya había sido juzgada en la cruz.
Aquellos que mantuvieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Aquellos que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, para de ver solo tu enfermedad.  En vez de ello, mira a la cruz y mira tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente, Él llevó tu enfermedad y cargó tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Mi amigo, tu permites que los hechos naturales dirijan o establezcan las verdades de Dios sobre tu problema, al escoger en qué vas a enfocarte.  Así que, decide hoy no enfocarte en los hechos concernientes a tu problema.  Sino establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Pensamiento Del Día

La verdad de la Palabra de Dios reemplaza los hechos naturales.


viernes, 25 de octubre de 2013

¡Sus Diezmos Testifican Que Jesús Vive!



Medite En

Aquí, ciertamente hombres mortales reciben el diezmo, pero allí, los recibe uno de quien se da testimonio de que vive… que ha llegado a serlo, no sobre la base de una ley de requisitos físicos, sino según el poder de una vida indestructible.
Hebreos 7:8, 16


Cuando usted tiene la revelación de que el Señor es la fuente de todas las bendiciones que usted tiene, y diezma con un corazón que agradece por Su provisión en su vida, Hebreos 7:8 nos dice que usted no está diezmando a hombres mortales, sino a Cristo que vive.  Usted está diezmando a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, cuyo sacerdocio es según el orden de Melquisedec –“según el poder de una vida indestructible” (Hebreos 7:14-17).  Es por eso, que cuando usted trae sus diezmos, usted está declarando que Jesús sin duda vive en su vida!
¿Sabe usted lo que significa que Jesús vive en su vida?  Significa que Él vendrá a su circunstancia negativa y la cambiará totalmente para su bien!  Significa que habrá muestras, señales y maravillas que mostrarán que Él está vivo en su vida.  La gente le verá y dirá: “¿Cómo es que te las arreglas para estar tan bendecido a pesar de la situación económica?”
Amado, Él lo pondrá aparte de las personas del mundo y proveerá abundantemente para todas sus necesidades!

Bendiciones,
Joseph Prince


Hebreos 7:14-16  “14 Porque es evidente que nuestro Señor descendió de Judá, una tribu de la cual Moisés no dijo nada tocante a sacerdotes. 15 Y esto es aún más evidente, si a semejanza de Melquisedec se levanta otro sacerdote, 16 que ha llegado a serlo, no sobre la base de una ley de requisitos físicos, sino según el poder de una vida indestructible. 17 Pues de El se da testimonio: Tu eres sacerdote para siempre segun el orden de Melquisedec.”