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domingo, 21 de junio de 2020

Mira La Palabra, No Los Hechos Naturales


Inspiración de Gracia
Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y este miraba a la serpiente de bronce, vivía.  (Números 21:9)
“Pastor Prince, yo sé que Dios es mi sanador.  ¿Pero por qué esta enfermedad y dolor todavía están en mi cuerpo?”  Si has estado mirando tu enfermedad y dolor todo este tiempo, deja de mirarte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él tu enfermedad y dolor sobre Sí Mismo?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4)  Dado que Jesús ya llevó tu enfermedad y dolor en la cruz, Él no puede “devolverlos.”  Incluso si te resulta difícil creer que Jesús ya pagó por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que ya fue pagado.  ¡Hablamos de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, ni te está pidiendo que finjas que no está allí.  Él te está pidiendo que apartes tu mirada de la enfermedad, por dolorosa que sea y que veas la verdad de que esta ya fue juzgada en la cruz en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras aún se encontraban en el desierto, el pueblo de Israel fue atacado por serpientes mortales del desierto.  Las serpientes eran reales.  Las picaduras eran dolorosas y mortales.  Así que Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce que estaba colocada sobre un poste —una figura de la cruz. (Ver Juan 3:14)  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente que era su problema, ya había sido juzgado en la cruz.
Los que pusieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Los que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, deja de mirar tu enfermedad.  En cambio, mira a la cruz y mira a tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente Él llevó tus enfermedades y cargó con tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Amigo, nosotros dejamos que los hechos naturales gobiernen o establecemos la verdad de Dios sobre nuestros problemas, según en qué elegimos enfocarnos.  Así que, hoy decide no enfocarte en los hechos relacionados con tu problema.  En cambio, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 2 de abril de 2019

Rompe El Ciclo De Derrota


Medita En
Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús…  (Romanos 8:1)
Las personas que creen equivocadamente que Dios es duro con ellos a causa de sus faltas, serán inevitablemente duros con las personas que los rodean y sobre todo, terminarán siendo muy duros consigo mismos.  Ellos no pueden perdonarse a sí mismos por los errores que cometieron en el pasado y terminan castigándose a sí mismos, sea que se den cuenta o no.  Es un ciclo vicioso de derrota.  Cuanto más no pueden perdonarse a sí mismos, más se lastiman con todo tipo de comportamientos y más resultan con ataduras de adicciones destructivas.  Esto lleva a una mayor culpa, lo que a su vez los impulsa a castigarse a sí mismos aún más —y el ciclo continúa.
Creo que la causa raíz de muchos hábitos pecaminosos, temores y adicciones puede seguirse hasta la condenación.  Quiero hablarte hoy sobre ir tras la condenación como la raíz, para ayudarte a recibir el perdón de Dios en esas áreas, a fin de que puedas romper tu ciclo de derrota y entrar en un nuevo ciclo de victoria.
¿Estás viviendo hoy con alguna culpa o condenación no resueltas?  Tengo excelentes noticias para ti.  Cuando te das cuenta de que el corazón de Dios no está en la condenación sino en el perdón, ¡toda tu vida puede ser transformada para Su gloria!  Personalmente, he presenciado tantas vidas transformadas al solo dar un pequeño paso de fe para creer en Su gracia y recibir Su perdón en sus vidas. 
En vez de castigarse a sí mismos por sus equivocaciones y descalificarse, estas personas comenzaron a corregir sus creencias y a recibir el perdón de Dios al ver a Jesús asumiendo su castigo.  Ellos comenzaron a ver a su Salvador haciéndolos dignos de recibir todas las bendiciones de Dios para sus matrimonios, familias y carreras.
En este momento, quiero animarte a soltar ante el Señor la culpa y la condenación que has acumulado a causa de las equivocaciones que cometiste a lo largo del tiempo.
Haz la oración de abajo conmigo.  Es una oración simple pero poderosa.  Te animo a hacerla cada vez que falles y experimentes culpa y condenación en tu corazón.  Deja de castigarte a ti mismo —tu respuesta se encuentra en la cruz de Jesús.  Yo te aseguro que cuando te acerques a Jesús y te recuerdes a ti mismo cuán perdonado y justificado eres en Cristo cada vez que fallas, comenzarás a vivir como la persona justificada y perdonada que Jesús te ha hecho.
Señor Jesús, ya no quiero vivir más bajo la culpa y la condenación.  Hoy, suelto todas mis faltas, pecados y equivocaciones en Tus amorosas manos.  Y recibo Tu perdón ahora mismo en mi corazón.  Gracias por Tu sangre preciosa que me lava y me hace más blanco que la nieve.  Ahora mismo me levanto en Tu justicia, favor, gozo y paz.  ¡Amén!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 16 de febrero de 2019

Se Rápido Para Creer

Medita En
Entonces Jesús les dijo: “¡Oh insensatos y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho!”  (Lucas 24:25)
En muchos lugares hay creyentes que todavía piensan que Dios se enoja con ellos cuando fallan.  Ellos simplemente no tienen una revelación del Evangelio de la Gracia y lo que significa el Amor Incondicional de Dios.  Al igual que los dos discípulos en el camino a Emaús (ver Lucas 24: 13–27), tales creyentes todavía no comprenden la gracia de nuestro Señor y lo que Él ha hecho por ellos en la cruz.
Luego están los creyentes que conocen el Evangelio de la Gracia y que incluso saben que Dios los ama incondicionalmente.  Sin embargo, saber esto, está solo en sus cabezas.  Cuando fallan, a pesar de que tienen el conocimiento de la gracia, ellos todavía tienen temor de acercarse confiadamente al trono de gracia de Dios para recibir misericordia, favor, sanidad y restauración.
Amado, Dios no quiere que tu corazón sea lento para creer Su promesa de gracia abundante y el regalo de la justicia, para que reines en esta vida.  Conocer las verdades de Dios y el Evangelio de la Gracia de manera intelectual no es suficiente.  Es importante que seas rápido para creer todo lo que Jesús ha cumplido en la cruz por ti, especialmente cuando estás luchando con el fracaso, la culpa y el temor.  Dios no quiere que seas derrotado debido a la falta del conocimiento de Su gracia.  Al mismo tiempo, Él quiere que seas rápido para creer en Sus promesas para ti.
Es por eso que estudiamos la Palabra de Dios.  No es para acumular conocimiento bíblico y hechos históricos, sino para tener una revelación constante de Jesús que alimente nuestro creer en Él, de manera rápida y correcta.  ¿Y cómo hacemos esto?  Podemos empezar pidiéndoselo al Espíritu Santo.  Muchas veces cuando estudiaba la Palabra, hacía esta sencilla oración: “Espíritu Santo, abre mis ojos para ver a Jesús en la Palabra de hoy.”  De eso se trata —de ver a Jesús.  Cuando lo veas a Él en las Escrituras a través de la lente de la gracia, surgirá fe y tu mente será renovada con Sus verdades y promesas para ti.
Mi amigo, diariamente has aprendido muchas cosas sobre el amor de Dios por ti.  Si deseas ver el poder de creer correctamente operando en cada dimensión de tu vida, te desafío a creer en Su gracia, Su amor, Su justicia, Su perdón y Su obra terminada.  Te prometo que serás transformado más allá de tu imaginación más salvaje si te atreves a apoyarte fuertemente en Su amor por ti.  ¡Su amor nunca falla!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 8 de febrero de 2019

La Gracia Abre Tu Corazón

Medita En
¿No te das cuenta de lo bondadoso, tolerante y paciente que es Dios contigo? ¿Acaso eso no significa nada para ti? ¿No ves que la bondad de Dios es para guiarte a que te arrepientas y abandones tu pecado?  (Romanos 2:4, NTV)
Tienes que amar la historia de Zaqueo el bajito, quien se trepó a un sicómoro con la esperanza de mirar a Jesús mientras Él caminaba por allí. (Lucas 19:1–10)  Zaqueo era un recaudador de impuestos corrupto, un rico pecador.  Pero cuando Jesús le habló, en lugar de recordarle los Diez Mandamientos, Jesús le mostró gracia (favor inmerecido) y se invitó a Sí Mismo a la casa de Zaqueo.  Por supuesto, la gente religiosa entre la multitud estaba disgustada y murmuraban entre ellos diciendo: “Ha ido a hospedarse con un hombre pecador.“ (Lucas 19: 7)
Ahora, observa lo que sucedió en la casa de Zaqueo.  Antes de que la cena terminara, Zaqueo estaba entregando su riqueza a los pobres y restituyendo a los que había perjudicado, y Jesús estaba proclamando la salvación de la casa de Zaqueo.
Creo que fue el Espíritu Santo quien puso esta historia al lado de la historia del joven rico.  No creo que estas dos historias en el Evangelio de Lucas sucedieran en orden cronológico.  Pero creo que el Espíritu Santo las colocó en este orden divino para mostrarnos los efectos contrastantes de estar bajo el pacto de la ley y estar bajo el pacto de la gracia.
Cuando el joven rico vino alardeando de su cumplimiento de la ley, Jesús le respondió con la ley y el joven se fue sintiéndose triste. (Mat. 19:22)  Pero cuando Jesús no sacó la ley, sino mostró Su gracia, esto no solo abrió el corazón de Zaqueo, sino también la billetera de un recaudador de impuestos que era corrupto.  ¡Este es verdaderamente el poder de la gracia!  Nos guía al verdadero arrepentimiento.  Verás, cuando se experimenta la gracia de Dios, no se puede evitar ser generoso.
Después de que Jesús le dio generosamente Su amor y gracia incondicionales a Zaqueo, su corazón se desbordó del favor de Dios, inmerecido, no ganado y del cual no era digno.  Zaqueo sabía en lo profundo de su corazón que, como pecador y recaudador de impuestos corrupto, él no merecía que Jesús viniera a su casa.  Pero la bondad de Dios superó con creces sus expectativas.  Y así como Pedro fue guiado a ponerse de rodillas cuando vio la bondad de Jesús, Zaqueo fue guiado al arrepentimiento al experimentar la bondad de Jesús.
A diferencia del joven gobernante, Zaqueo sabía que no era merecedor y por eso Jesús pudo derramar gracia sobre él.  Mira, el rol de la ley es llevarte a un lugar en donde sepas, sin lugar a dudas, que tú no puedes hacer nada para merecer la salvación y las bendiciones de Dios, sino que solo puedes depender de Su gracia.  Su gracia va a darte todas las bendiciones que necesitas y transformará tu vida.  Mi amigo, nuestro Padre celestial está esperando que renunciemos a nuestros propios esfuerzos.  En el momento en que comiences a arrepentirte de todas las obras muertas que has estado haciendo para tratar de calificar y merecer la aceptación y las bendiciones de Dios, Él te dará generosamente Su gracia abundante —Su favor inmerecido, no ganado y del que ninguno de nosotros es digno.
Hoy, aparta tus ojos de ti mismo y mírate disfrutando del favor inmerecido de Dios bajo el nuevo pacto de la gracia.  Mírate a ti mismo perdonado y justificado con la justicia de Jesús.  Ocúpate de Él y de Su gracia, y como Zaqueo, tú serás transformado desde adentro hacia afuera.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 8 de septiembre de 2018

Mira A La Palabra, No A Los Hechos Naturales


Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.
Números 21:9
“Pastor Prince, Yo sé que Dios es mi sanador.  Pero ¿por qué esta enfermedad y este dolor están todavía en mi cuerpo?”  Si tú sólo has estado viendo tu enfermedad y dolor todo este tiempo, deja de verte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él sobre Sí Mismo tus enfermedades y dolores?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4)  Dado que Jesús ya llevó nuestras enfermedades y dolores en la cruz, Él ya no puede “no llevarlos”.  Incluso si tú hallas difícil de creer que Jesús ha pagado por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que incluso ese dolor ha sido pagado ya.  ¡Se trata de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, tampoco te está pidiendo que pretendas que no está ahí.  Él te está pidiendo ver hacia otro lado, no a la enfermedad, por doloroso que eso sea, y ver la verdad de que eso ya ha sido juzgado en la cruz, en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras todavía estaban en el desierto, los hijos de Israel estaban siendo mordidos por serpientes venenosas.  Las serpientes eran reales.  Las mordeduras eran dolorosas y mortíferas.  Así que, Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce colocada en un asta —una representación de la cruz. (Juan 3:14)  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente —su problema— ya había sido juzgada en la cruz.
Aquellos que mantuvieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Aquellos que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, deja de ver sólo tu enfermedad.  En vez de ello, mira a la cruz y mira tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente, Él llevó tu enfermedad y cargó tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Mi amigo, eres tú quien permite que los hechos naturales dirijan o establezcan las verdades de Dios sobre tus problemas, al escoger en qué vas a enfocarte.  Así que, decide hoy no enfocarte en los hechos concernientes a tu problema.  Sino, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 31 de enero de 2018

Sabiduría Llena De Gracia

Lo principal es la sabiduría; adquiere sabiduría, y con todo lo que obtengas adquiere inteligencia.  Estímala, y ella te ensalzará; ella te honrará si tú la abrazas.
Proverbios 4:7–8

Hoy, sea que estés entusiasmado por la promesa que trae un Nuevo Año o te sientas desanimado a causa de tu pasado, yo creo que Dios tiene una palabra especial para ti, que puede impulsarte hacia la vida abundante que Él tiene para ti en 2018.   ¡Este es el año de Su sabiduría hesed!  (Hesed, es la palabra hebrea traducida como gracia, favor, misericordia, amor.)  Este año, Dios está enfatizando en mi corazón que Su sabiduría llena de gracia es la clave para caminar en todas Sus bendiciones.
Principalmente, ¿sabías que la sabiduría que necesitas hoy se encuentra en la persona de Jesús?  (Ver 1 Corintios 1:30)  ¡A medida que comiences a verlo a Él –Jesús– en  toda Su belleza y gloria, comenzarás a caminar en sabiduría divina para tu éxito diario!
La Biblia dice que “si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.” (Santiago 1:5)  Amado, si es un rompimiento o un milagro lo que tú necesitas este año, déjame animarte a pedirle al Señor, Su sabiduría.  ¡Yo creo que tú comenzarás a recibir Su percepción divina que traerá cambios positivos en cada área de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


domingo, 21 de enero de 2018

¡Mira A Jesús Y Vive!

Y el Señor dijo a Moisés: “Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.”
Números 21:8

Las personas me han preguntado cuál es el valor de ver a Jesús.  Ellos dicen: “Pastor Prince, usted habla de ver a Jesús todo el tiempo.  ¿Qué valor hay en hacer eso?  Yo prefiero que usted me de los principios para el éxito.  Es más práctico.”
Bueno, la maravilla de esto es que cuando los israelitas en el Antiguo Testamento fueron mordidos por serpientes y estaban muriendo, aquellos que miraban al Señor fueron sanados. (Números 21:8-9)  En realidad, ellos veían a una serpiente de bronce en un asta de madera, lo que tipifica a nuestro Señor Jesús en la cruz, cuando se hizo maldición por nosotros en ese madero (Gálatas 3:13)  ¿No es sorprendente que estas personas fueron sanadas con sólo ver?  ¡Ellos simplemente miraron al Señor y vivieron!
Así que, oro en el nombre de Jesús que tú tengas hambre de ver a Jesús.  Que cada vez que escuches un sermón o leas la Biblia, quieras ver a Jesús y contemplar Su gloria.  Pide al Espíritu Santo que abra las Escrituras para ti de tal forma que puedas encontrar a Jesús.  Y mientras fijas tus ojos en Él, serás transformado de gloria en gloria. (2 Corintios 3:18)  Encontrarás paz para tu alma, fuerza para tu cuerpo y claridad para tu mente.  ¡Los síntomas de la muerte darán paso a las manifestaciones de Su abundancia y Su vida de resurrección! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 1 de diciembre de 2017

Descansa En Jesús Cuya Fe Nunca Cambia

Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y Se entregó a Sí Mismo por mí.
Gálatas 2:20
¿Sabías tú que nuestra fe algunas veces puede interponerse en el camino e impedir que recibamos nuestros milagros?  ¿Cómo?  Cuando ponemos nuestra fe en nuestra fe y nos preocupamos por ello, en vez de ver a Jesús, nos miramos a nosotros mismos y preguntamos: “¿Tendré suficiente fe?  ¿Habré orado con suficiente fe?” 
Mi amigo, no se trata de que tengas fe en tu fe, sino fe en la persona de JESÚS, ¡cuya fe es perfecta y nunca cambia!  Cuando tú pones tu atención en Jesús –En Su bondad, Su gracia y Su compasión hacia ti– tu fe será automática.  Cuando tú ves Su gracia, ¡Él ve tu fe!
Amado, deja de intentar que tu fe crezca.  Simplemente descansa en Cristo, quien tiene toda la fe para tu milagro.  Todo lo que necesitas hacer es ver Su gracia y aferrarte a Su fe que nunca cambia, ¡así experimentarás el crecimiento que deseas!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 12 de diciembre de 2016

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

 “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”
Juan 14:7

Alguien me dijo una vez que sólo porque le has pedido algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1ª Juan 5:14-15, él dijo que primero tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él oiga y nos de lo que le pedimos.
Por supuesto, nosotros no estamos pidiendo por cosas que están en contra de la voluntad de Dios o de Su Palabra.  Lo que normalmente está implícito en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que será, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto, ha visto al Padre”? (Juan 14:9)  Esto significa que si tú quieres saber lo que es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.
Así que, si tu hijo está enfermo, ¿es la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y fíjate cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer siro-fenicia que tenía un espíritu inmundo (Marcos 7:24-30), la hija de Jairo, que estaba muerta (Marcos 5:22-24, 35-43), y el hijo único de la viuda de Naín que había muerto y estaba a punto de ser enterrado (Lucas 7:12-15).  Jesús echó fuera al espíritu inmundo.  Él los resucitó de los muertos.   ¡Él sanaba a todos!
Amado, no digas: “Nunca podremos conocer la voluntad de Dios.  A veces Él sana, a veces no.  Él puede bendecirnos, pero Él también puede llevarse nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca hizo que alguien enfermara.  Él nunca hizo que alguien empobreciera.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho hasta terminar con 12 canastas llenas de sobras. (Mateo 14:20)  Él dio a los pescadores una captura de pesca que rompía las redes y hundía el barco. (Lucas 5:6-7)
Mi amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a las personas.  Este Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre. (Hebreos 13:8)  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes saber la voluntad de Dios para ti.  Tú eres capaz de ver lo que Él hará por ti cuando conoces al Jesús de la Biblia y las cosas que Él hizo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Para saber la voluntad, la mente y el corazón del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.


sábado, 27 de agosto de 2016

Jesús, La Medida De Tu Justicia

Al que no conoció pecado, Le hizo pecado por nosotros, 
para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2ª Corintios 5:21

Dios quiere que busquemos Su justicia, y no nuestra propia justicia.  Cuando buscamos nuestra propia justicia, siempre terminamos sintiéndonos miserables porque nunca podremos ser justos por nuestras obras, no importa cuánto nos esforcemos.  Es por eso que nuestro Padre amoroso quiere que recordemos que la justicia no es un comportamiento correcto, sino una persona —Jesús  (1a Corintios 1:30), y que hemos sido “hechos justicia de Dios en Él”.
Yo sé de una señora que antes de venir a nuestra iglesia, trató de establecer su propia justicia al confesar todos sus pecados para “limpiarse” a sí misma.  Pero halló que mientras más confesaba sus pecados, más pecados descubría en sí misma.  Esto se convirtió en un sentimiento de culpa que la hacía sentir miserable.  Sintiéndose estresada y cansada de confesar sus pecados todo el tiempo, ella finalmente dejó la iglesia a la que asistía.  De hecho, no regresó a otra iglesia de nuevo, durante los siguientes 10 años.
Un día, alguien le dio uno de mis mensajes en audio, titulado “Nunca Perderás La Justicia Eterna De Dios Que Te Fue Dada”, y ella comenzó a escucharla.  Una vez que se enteró que Jesús era la medida de su justicia y aceptación ante Dios, ella comenzó a buscar la justicia de Dios a través de Cristo como su justicia.  En poco tiempo, la paz y la alegría vinieron a inundar de nuevo su vida.  Hoy, ella adora en nuestra iglesia.  Ella testificó sobre cómo Dios la sanó sobrenaturalmente de una enfermedad de largo plazo que sufría.  Incluso su marido, que estaba calvo, se encontró con cabello que le brotaba sobrenaturalmente.  Dios estaba añadiendo para ella todas estas cosas conforme a Su promesa —“Mas buscad primeramente el reino de Dios y Su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas”. (Mateo 6:33)
Amado, buscar la justicia de Dios significa que tú ves a Jesús como alguien que no conoció pecado, pero se hizo pecado por ti para poder darte Su justicia, ¡y hacerte la justicia de Dios en Él!  ¡Mientras proclamas diariamente la verdad de que tú eres la justicia de Dios en Cristo, vas a ver “todas estas cosas” (Mateo 6:33)  añadidas para ti, sin que siquiera hallas pedido por ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día
Justicia no es un buen comportamiento, es una persona —Jesús.


domingo, 17 de julio de 2016

Mira A La Palabra, No A Los Hechos Naturales

Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.
Números 21:9

“Pastor Prince, Yo se que Dios es mi sanador.  Pero ¿por qué esta enfermedad y este dolor están todavía en mi cuerpo?”  Si tú has estado viendo solo tu enfermedad y dolor todo este tiempo, para de verte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él sobre Sí Mismo tus enfermedades y dolores?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4).  Dado que Jesús ya llevó nuestras enfermedades y dolores en la cruz, Él ya no puede “no llevarlos”.  Incluso si tú hallas difícil de creer que Jesús ha pagado por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que incluso ese dolor ha sido pagado ya.  ¡Se trata de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, tampoco te está pidiendo que pretendas que no está ahí.  Él te está pidiendo ver hacia otro lado, y no a la enfermedad, por doloroso que eso sea, y ver la verdad de que eso ya ha sido juzgado en la cruz, en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras todavía estaban en el desierto, los hijos de Israel estaban siendo mordidos por serpientes venenosas.  Las serpientes eran reales.  Las mordeduras eran dolorosas y mortíferas.  Así que, Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce colocada en un asta —una representación de la cruz (Juan 3:14).  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente —su problema— ya había sido juzgada en la cruz.
Aquellos que mantuvieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Aquellos que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, para de ver solo tu enfermedad.  En vez de ello, mira a la cruz y mira tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente, Él llevó tu enfermedad y cargó tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Mi amigo, eres tú quien permite que los hechos naturales dirijan o establezcan las verdades de Dios sobre tus problemas, al escoger en qué vas a enfocarte.  Así que, decide hoy no enfocarte en los hechos concernientes a tu problema.  Sino, establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

La verdad de la Palabra de Dios reemplaza los hechos naturales.


lunes, 4 de enero de 2016

La Biblia Es Toda Acerca De Jesús

Ustedes estudian las Escrituras a fondo porque piensan que ellas les dan vida eterna. ¡Pero las Escrituras Me señalan a Mí!
Juan 5:39, NTV

¿Qué es para ti la Biblia?  ¿Un manual de instrucciones lleno de las leyes de Dios?  ¿Un libro de reglas para vivir correctamente?

Si es así, hoy quiero animarte a leerla con ojos renovados. 

La verdad es que la Biblia es la carta de amor de Dios para nosotros.  Y en ella, Él devela a Su amado Hijo, Jesús, y Su obra terminada, para mostrarte lo que Él ya hizo por ti.

Me gusta decirlo de esta manera: En el Antiguo Testamento, Jesús está oculto y en el Nuevo Testamento, Él es revelado.  Muchas de las historias y parábolas de la Biblia, e incluso las fiestas y leyes del Antiguo Testamento, son realmente sobre Él.  Incluso Jesús mismo dijo en Juan 5:39 que las Escrituras apuntan a Él.

Así que, cuando abras tu Biblia hoy, pídele al Espíritu Santo que te muestre la bondad, la gracia y el amor de Jesús por ti.  En cada libro, cada capítulo y cada página, mantente expectante por ver a Jesús y lo que Él ha cumplido en tu lugar por medio de Su sacrificio en la cruz.

Mi amigo, al acercarte a la Palabra de Dios anhelando ver al Señor Jesús, vas a dejarla sintiéndote fortalecido y renovado en tu corazón.  Vas a amarlo a Él de una manera fresca, y vas a experimentar la multiplicación de Su gracia y paz en tu vida.

* Pensamiento Del Día


“Al ver al Señor Jesús revelado en la Palabra de Dios, vas a dejarla sintiéndote fortalecido y renovado en tu corazón.”


jueves, 17 de diciembre de 2015

¿Conoces Al Jesús De La Biblia?

Juan 14:7
“Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”
Alguien me dijo una vez que sólo porque le has pedido algo a Dios, no significa que Él te lo dará.  Citando 1ª Juan 5:14-15, él dijo que primero tenemos que pedir de acuerdo a Su voluntad antes de que Él oiga y nos de lo que le pedimos.
Por supuesto, nosotros nos pedimos por cosas que están en contra de la voluntad de Dios o de Su Palabra.  Pero lo que normalmente está implícito en la declaración anterior es que nosotros no siempre sabemos cuál es la voluntad de Dios para nosotros —“lo que será, será.”  Pero, ¿no dijo Jesús: “El que Me ha visto, ha visto al Padre”? (Juan 14:9).  Esto significa que si tú quieres saber lo que es la voluntad, la mente, el corazón o la actitud del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.
Así que, si tu hijo está enfermo, ¿es la voluntad de Dios sanarlo?  Bueno, mira a Jesús y fíjate cómo Él ministró a los niños que estaban enfermos —la hija de la mujer siro-fenicia que tenía un espíritu inmundo (Marcos 7:24-30), la hija de Jairo, que estaba muerta (Marcos 5:22-24, 35-43), y el hijo único de la viuda de Naín que había muerto y estaba a punto de ser enterrado (Lucas 7:12-15).  Jesús echó fuera al espíritu inmundo.  Él los resucitó de los muertos.   ¡Él sanaba a todos!
Amado, no digas: “Nunca podremos conocer la voluntad de Dios.  A veces Él sana, a veces no.  Él puede bendecirnos, pero Él también puede llevarse nuestras bendiciones.”  El Jesús de la Biblia nunca hizo que alguien enfermara.  Él nunca hizo que alguien empobreciera.  Él hizo que lo poco se convirtiera en mucho con 12 canastas llenas de sobras (Mateo 14:20).  Él dio a los pescadores una carga de pesca que rompía las redes y hundía el barco (Lucas 5:6-7).
Mi amigo, al Jesús de la Biblia le encanta sanar, liberar, prosperar y salvar a las personas.  Este Jesús es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8).  Y Él te dice hoy: “Si Me hubierais conocido, también hubierais conocido a Mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.”  Así que, tú puedes saber la voluntad de Dios para ti.  Tú puedes ver lo que Él hará por ti cuando conozcas al Jesús de la Biblia y las cosas que Él hizo.
Pensamiento Del Día

Para saber la voluntad, la mente y el corazón del Padre hacia ti y tu familia, basta con ver a Jesús en los relatos de los Evangelios.


domingo, 21 de junio de 2015

Mira A La Palabra, No A Los Hechos

Números 21:9
Y Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso sobre el asta; y sucedía que cuando una serpiente mordía a alguno, y éste miraba a la serpiente de bronce, vivía.
“Pastor Prince, Yo se que Dios es mi sanador.  Pero ¿por qué esta enfermedad y este dolor están todavía en mi cuerpo?”  Si tú has estado viendo solo tu enfermedad y dolor todo este tiempo, para de verte a ti mismo y comienza a ver a Jesús.  ¿Llevó o no llevó Él sobre Sí Mismo tus enfermedades y dolores?
La Palabra de Dios declara: “Ciertamente Él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores…” (Isaías 53:4).  Dado que Jesús ya llevó nuestras enfermedades y dolores en la cruz, Él ya no puede “no llevarlos”.  Incluso si tú hallas difícil de creer que Jesús ha pagado por tu sanidad, especialmente cuando el dolor es insoportable, la verdad es que incluso ese dolor ha sido pagado ya.  ¡Se trata de una obra terminada!
Dios no está diciendo que tu enfermedad no existe, tampoco te está pidiendo que pretendas que no está ahí.  Él te está pidiendo ver hacia otro lado, y no a la enfermedad, por doloroso que eso sea, y ver la verdad de que eso ya ha sido juzgado en la cruz, en el cuerpo de Su Hijo.
Una vez, mientras todavía estaban en el desierto, los hijos de Israel estaban siendo mordidos por serpientes venenosas.  Las serpientes eran reales.  Las mordeduras eran dolorosas y mortíferas.  Así que Dios le dijo a Moisés que apuntara a las personas hacia la serpiente de bronce colocada en un asta —una figura de la cruz (Juan 3:14).  El bronce significa juicio.  En otras palabras, la serpiente —su problema— ya había sido juzgada en la cruz.
Aquellos que mantuvieron sus ojos en la serpiente de bronce, vivieron.  Aquellos que se enfocaron en sus heridas, murieron.  Así que, para de ver solo tu enfermedad.  En vez de ello, mira a la cruz y mira tu enfermedad ya juzgada en el cuerpo de Jesús.  ¡Ciertamente, Él llevó tu enfermedad y cargó tus dolores!  Esa es la verdad de la Palabra de Dios.  Y Su Palabra reemplaza los hechos naturales.
Mi amigo, tu permites que los hechos naturales dirijan o establezcan las verdades de Dios sobre tu problema, al escoger en qué vas a enfocarte.  Así que, decide hoy no enfocarte en los hechos concernientes a tu problema.  Sino establece la verdad de la Palabra de Dios y la obra terminada de Cristo sobre tu problema —¡y vive!
Pensamiento Del Día

La verdad de la Palabra de Dios reemplaza los hechos naturales.


jueves, 18 de diciembre de 2014

¡Mira A Jesús Y Vive!

Medita En

Y el Señor dijo a Moisés: “Hazte una serpiente abrasadora y ponla sobre un asta; y acontecerá que cuando todo el que sea mordido la mire, vivirá.”
Números 21:8
Las personas me han preguntado cuál es el valor de ver a Jesús.  Ellos dicen: “Pastor Prince, usted habla de ver a Jesús todo el tiempo.  ¿Qué valor hay en hacer eso?  Yo prefiero que usted me de los principios para el éxito.  Es más práctico.”
Bueno, la maravilla de esto es que cuando los israelitas en el Antiguo Testamento fueron mordidos por serpientes y estaban muriendo, aquellos que miraban al Señor fueron sanados (Números 21:8-9).  En realidad, ellos veían a una serpiente de bronce en un asta de madera, lo que tipifica a nuestro Señor Jesús en la cruz, cuando se hizo maldición por nosotros en ese madero (Gálatas 3:13).  ¿No es sorprendente que estas personas fueron sanadas con sólo ver?  ¡Ellos simplemente miraron al Señor y vivieron!
Así que, oro en el nombre de Jesús por que tú tengas hambre de ver a Jesús.  Que cada vez que escuches un sermón o leas la Biblia, quieras ver a Jesús y contemplar Su gloria.  Pide al Espíritu Santo que abra las Escrituras para ti de tal forma que puedas encontrar a Jesús.  Y mientras fijas tus ojos en Él, tú serás transformado de gloria en gloria (2a Corintios 3:18).  Tú encontrarás paz para tu alma, fuerza para tu cuerpo y claridad para tu mente.  ¡Los síntomas de la muerte darán paso a las manifestaciones de Su abundancia y Su vida de resurección! 
Bendiciones,

Joseph Prince