recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta entrar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta entrar. Mostrar todas las entradas

domingo, 23 de febrero de 2020

Tu “Trabajo” Es Entrar En Su Descanso


Inspiración de Gracia
… El que ha entrado a Su reposo, él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las Suyas. Por tanto, esforcémonos por entrar en ese reposo…  (Hebreos 4:10-11)
Un bebé aprende a sentarse antes de comenzar a pararse y caminar.  La vida cristiana también comienza con sentarse.  Dios “con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús.” (Efesios 2:6)  Qué tan bien caminemos después de eso depende de qué tan bien nos sentemos y descansemos en la obra terminada de Cristo.
La tierra prometida era una tierra de descanso donde Dios prometió a Su pueblo “grandes y espléndidas ciudades que tú no edificaste, y casas llenas de toda buena cosa que tú no llenaste, y cisternas cavadas que tú no cavaste, viñas y olivos que tú no plantaste...” (Deuteronomio 6: 10–11)
Pero durante 40 años, el pueblo de Dios vagó por el desierto porque ellos se negaron a creer que Dios les había dado una tierra donde todo estaba preparado —el trabajo estaba terminado.  Ellos no podían creer que Dios les hubiera dado una tierra llena de cosas buenas para que las disfrutaran, una tierra que simplemente fluía con Su provisión abundante.
Hoy, hay creyentes que todavía no pueden creer que la obra de Jesús esté verdaderamente completa y terminada.  Ellos están tratando de completar un trabajo completado, terminar un trabajo terminado y derrotar a un demonio derrotado.
Hay creyentes hoy, que siempre están trabajando y tratando de producir su sanidad, su éxito y su victoria.  Dios quiere que nosotros dejemos de intentar y comencemos a confiar en Su amor por nosotros.  Él quiere que dejemos de trabajar y luchar, y que comencemos a descansar y creer en Su gracia para con nosotros.
El único “trabajo” que nos queda hoy por hacer, es entrar en Su descanso.  Debemos trabajar todos los días por entrar en Su descanso.  Debemos descansar internamente y creer que el trabajo está hecho porque es un trabajo terminado, y confiar en el favor inmerecido de Dios hacia nosotros.  Debemos descansar en Jesús, nuestra arca verdadera, quien nos llevará a través de aguas tempestuosas.
Así que, “cuando oigas hoy Su voz, no endurezcas el corazón… haz todo lo posible por entrar en ese descanso…”  (Hebreos 4:7, 11, NTV)  Entremos en Su descanso.  ¡Disfrutemos estar sentados junto con Cristo en los lugares celestiales, entonces correremos y no estaremos cansados! (Ver Isaías 40:31)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 3 de noviembre de 2019

Entra Por Fe A Tu Campo De Provisión

Medita En
Cuando ella se levantó para espigar, Booz ordenó a sus siervos, diciendo: “Dejadla espigar aun entre las gavillas y no la avergoncéis. También sacaréis a propósito para ella un poco de grano de los manojos y lo dejaréis para que ella lo recoja, y no la reprendáis.  (Rut 2:15–16)
Ella vio mucho grano en los campos y lo recogió todo. Era la muy necesitada provisión para ella y para su suegra.  Lo que Rut no sabía era que el dueño del campo, Booz, había ordenado a sus hombres que “dejaran caer a propósito el grano de las gavillas para ella”, porque ella había hallado favor en sus ojos.
Amigo, ¿acaso no es genial cuando Jesús, nuestro Booz celestial, ordena a propósito las bendiciones para nosotros y le dice a Sus ángeles que las dejen caer en nuestro camino?  Todo lo que nosotros tenemos que hacer es entrar a los campos y “recogerlas”.
Amado, debido a que has hallado favor en Sus ojos, ¡el Señor está dejando caer a propósito Sus bendiciones a lo largo de tu camino todos los días!  Al igual que Rut, todo lo que tú tienes que hacer es entrar en tu campo de provisión.  Con ojos de fe, mira puertas de oportunidades que se abren para ti.  Ten el valor de aplicar para ese trabajo que siempre ha soñado.  Prepárate y equípate, y ve y recoge esas bendiciones que nuestro Señor ya ha puesto delante de ti.  ¡Tu futuro es brillante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 2 de abril de 2019

Rompe El Ciclo De Derrota


Medita En
Por consiguiente, no hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús…  (Romanos 8:1)
Las personas que creen equivocadamente que Dios es duro con ellos a causa de sus faltas, serán inevitablemente duros con las personas que los rodean y sobre todo, terminarán siendo muy duros consigo mismos.  Ellos no pueden perdonarse a sí mismos por los errores que cometieron en el pasado y terminan castigándose a sí mismos, sea que se den cuenta o no.  Es un ciclo vicioso de derrota.  Cuanto más no pueden perdonarse a sí mismos, más se lastiman con todo tipo de comportamientos y más resultan con ataduras de adicciones destructivas.  Esto lleva a una mayor culpa, lo que a su vez los impulsa a castigarse a sí mismos aún más —y el ciclo continúa.
Creo que la causa raíz de muchos hábitos pecaminosos, temores y adicciones puede seguirse hasta la condenación.  Quiero hablarte hoy sobre ir tras la condenación como la raíz, para ayudarte a recibir el perdón de Dios en esas áreas, a fin de que puedas romper tu ciclo de derrota y entrar en un nuevo ciclo de victoria.
¿Estás viviendo hoy con alguna culpa o condenación no resueltas?  Tengo excelentes noticias para ti.  Cuando te das cuenta de que el corazón de Dios no está en la condenación sino en el perdón, ¡toda tu vida puede ser transformada para Su gloria!  Personalmente, he presenciado tantas vidas transformadas al solo dar un pequeño paso de fe para creer en Su gracia y recibir Su perdón en sus vidas. 
En vez de castigarse a sí mismos por sus equivocaciones y descalificarse, estas personas comenzaron a corregir sus creencias y a recibir el perdón de Dios al ver a Jesús asumiendo su castigo.  Ellos comenzaron a ver a su Salvador haciéndolos dignos de recibir todas las bendiciones de Dios para sus matrimonios, familias y carreras.
En este momento, quiero animarte a soltar ante el Señor la culpa y la condenación que has acumulado a causa de las equivocaciones que cometiste a lo largo del tiempo.
Haz la oración de abajo conmigo.  Es una oración simple pero poderosa.  Te animo a hacerla cada vez que falles y experimentes culpa y condenación en tu corazón.  Deja de castigarte a ti mismo —tu respuesta se encuentra en la cruz de Jesús.  Yo te aseguro que cuando te acerques a Jesús y te recuerdes a ti mismo cuán perdonado y justificado eres en Cristo cada vez que fallas, comenzarás a vivir como la persona justificada y perdonada que Jesús te ha hecho.
Señor Jesús, ya no quiero vivir más bajo la culpa y la condenación.  Hoy, suelto todas mis faltas, pecados y equivocaciones en Tus amorosas manos.  Y recibo Tu perdón ahora mismo en mi corazón.  Gracias por Tu sangre preciosa que me lava y me hace más blanco que la nieve.  Ahora mismo me levanto en Tu justicia, favor, gozo y paz.  ¡Amén!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince