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jueves, 18 de junio de 2020

El Pan De Hoy No Es Para Mañana


Inspiración de Gracia
Danos hoy el pan nuestro de cada día. (Mateo 6:11)
Los médicos han descubierto que la preocupación, el estrés, el temor y la ansiedad pueden causar úlceras estomacales, presión arterial alta y otros problemas de salud.  La Biblia dice que el corazón alegre es buena medicina, pero el espíritu quebrantado seca los huesos. (Ver Proverbios 17:22)  También dice que Dios quiere que seamos prosperados en todo y que tengamos salud, así como nuestra alma prospera. (Ver 3 Juan 1:2)
Cuando nuestra iglesia era mucho más pequeña, ¡yo solía preocuparme mucho por mis prédicas incluso semanas antes de predicarlas!  Estaba tan estresado que desarrollé síntomas en mi cuerpo.  Dos médicos me revisaron en diferentes fechas y descubrieron que mi presión arterial estaba muy alta.  Con otros exámenes encontraron rastros de sangre en mi orina.  Incluso tuve ataques de pánico leves.  Creo que el diablo estaba tratando de debilitar mi ministerio y destruirme.
Pero alabado sea Dios, Él me liberó y me sanó, y me enseñó a no preocuparme.  Hoy, la iglesia es mucho más grande y por la gracia de Dios yo he aprendido a no preocuparme.  El versículo que me liberó fue este: “Por tanto, no os preocupéis por el día de mañana…” (Mateo 6:34)  Verás, si nos preocupamos por el mañana, ¡estamos tratando de vivir el mañana hoy!
Amigo, Dios no quiere que hagas eso.  Jesús nos enseñó a orar: “Danos hoy el pan nuestro de cada día.”  No dijo: “Danos hoy el pan nuestro para la semana.”  Dios nos da pan diario, no pan semanal.  Dios no nos da el pan de mañana hoy.  ¡Y el pan de hoy no es para mañana!
Esto significa que Dios quiere que tú vivas el hoy y no te preocupes por lo que va a suceder o lo que tienes que hacer mañana.  Él te da la gracia suficiente para hoy, no para mañana.
“¡Pero Pastor Prince, yo tengo una presentación muy importante que hacer mañana!”
Amado, cuando mañana llegue, el pan —provisión y gracia— estará allí.  Yo no estoy abogando por la pereza y la inactividad.  Por supuesto, haz tu tarea, pero no te preocupes por eso.  ¡Solo confía en Aquel que quiere que le entregues a Él todas tus preocupaciones (ver 1 Pedro 5:7), y disfruta Su paz y Su vida hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 4 de mayo de 2020

No Más Noches Sin Dormir


Inspiración de Gracia
Es en vano que os levantéis de madrugada, que os acostéis tarde, que comáis el pan de afanosa labor, pues Él da a Su amado el sueño.  (Salmos 127:2)
¿Eres de los que tienen problemas para dormir por la noche?  Quizás apenas esta mañana dijiste: “Estuve despierto toda la noche —mi hijo tuvo mucha fiebre” o "Dormí solo dos horas —estuve despierto puliendo mi presentación” o “No pude dormir para nada —estaba preocupado por las facturas que se están acumulando.”
Dios “da a Su amado el sueño.”  ¿Quién es Su amado?  ¡Tú y yo!  Debido a que estamos en Cristo, nosotros somos Su amado. (Ver Efesios 1:6, 2 Tesalonicenses 2:13)
Dios dice: “Es en vano que te levantes de madrugada, que te acuestes tarde, que comas el pan de afanosa labor.”  En otras palabras, no tiene sentido preocuparte y perder el sueño porque la verdad es: “Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican; si el Señor no guarda la ciudad, en vano vela la guardia.” (Salmos 127:1)
Así que, permite que sea Dios quien construya tu carrera y vigile tus inversiones financieras.  Permite que sea Él quien guarda tu salud, tu matrimonio y a tus hijos.  No te preocupes y te quedes despierto hasta tarde, como si fueras tú la fuente del aumento o quien tiene el poder para hacer que las cosas sucedan y salvar la situación.  No, Dios es el único y Él te dice: “Mi amado hijo, echa en Mí esa preocupación y vete a dormir.”  Y mientras tú estás durmiendo, Él está trabajando en tu situación.  ¡Él, que no se adormece ni se duerme (ver Salmos 121:3–4), trabaja el turno de noche para ti mientras tú duermes!
Pero debido a que nosotros queremos estar haciendo y corrigiendo, nos resulta difícil soltar y dejar que Dios se haga cargo.  Sin embargo, cuando realmente lo hacemos y echamos todas nuestras preocupaciones, ansiedades y afanes de una vez por todas en Sus manos, podemos ver cómo Él nos cuida con cariño y atención vigilante. (Ver 1 Pedro 5:7)  Podremos verlo a Él tomando control de nuestros problemas y resolviendo las cosas para bien. (Ver Romanos 8:28)
Amado, confía en el amor de tu Padre por ti.  ¡Echa tus preocupaciones sobre Él y no tengas más noches sin dormir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 15 de abril de 2020

Enseñados Por Dios Mismo


Inspiración de Gracia
Y ninguno de ellos enseñará a su prójimo ni ninguno a su hermano, diciendo: «Conoce al Señor», porque todos Me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.  (Romanos 8:11)
Como padre o alguien que sirve en la escuela dominical, tú puedes pensar que los niños bajo tu cuidado son demasiado pequeños para conocer al Señor.  Y te preguntas si estás perdiendo el tiempo leyendo historias de la Biblia y cantando himnos para ellos.
O puede ser que tú hayas estado comprando CDs de sermones en mandarín y hokkien para tus padres o abuelos que hablan este dialecto, y te preguntas si las enseñanzas bíblicas son demasiado difíciles de entender para ellos.
Amigo, no subestimes al Espíritu Santo.  Muchas personas mayores en nuestros servicios de mandarín y hokkien, que escucharon por primera vez acerca de Jesús a través de los mensajes grabados que les dieron sus hijos, ahora son nacidos de nuevo que asisten a la iglesia regularmente.  Y están tan llenos de Jesús que no pueden dejar de hablar de Él con sus familiares y amigos.
Incluso para un niño pequeño como mi hija Jessica, quien cuando tenía un año de edad, levantaba las manos espontáneamente cada vez que escuchaba canciones cristianas, pero no sucedía así con las canciones seculares.  Mi esposa Wendy y yo no le habíamos enseñado a reconocer las canciones cristianas.  La única explicación que tenemos es que Jessica fue enseñada por el Señor Mismo. (Ver Isaías 54:13)
Cuando Jessica cumplió dos años, de nuevo nos sorprendió.  Wendy la estaba acostando en la cama una noche cuando Jessica la miró y dijo: “Jesús murió por Jessica porque Jesús ama a Jessica.”  Nadie le enseñó a decir eso.  Pero recuerdo estarla viendo cuando era más pequeña y por fe decir: “Sabes, cariño, Jesús murió por Jessica.”  Ella solo me miró y no supe si ella me entendió entonces.  Yo simplemente creí que el Espíritu Santo es mejor maestro que yo.
Así que no limites el Espíritu Santo diciendo cosas como: “Los niños son demasiado pequeños... Mis abuelos no tuvieron educación... Mi amigo ateo no estará interesado...”  Simplemente envía la Palabra de Dios a sus vidas por fe y confíale al Espíritu Santo la enseñanza y la impartición.  ¡Porque Dios dice que nadie enseñará a nadie a conocer al Señor porque todos le conocerán, desde el más pequeño, incluyendo a los niños, hasta el más grande!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 23 de enero de 2020

La Batalla Es Del Señor


Inspiración de Gracia
… «No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios.  (2 Crónicas 20:15)
Cuando nos enfrentamos a un problema o dificultad, tendemos a preguntarnos: “¿Qué voy a hacer?”  Y nuestros familiares y amigos bien intencionados vienen y nos preguntan: “¿Qué vas a hacer?”
Josafat se enfrentó a una multitud de enemigos.  Pero en lugar de enfocarse solo en lo que él haría, él oró: “Oh Dios nuestro, ¿no los juzgarás?  Porque no tenemos fuerza alguna delante de esta gran multitud que viene contra nosotros, y no sabemos qué hacer; pero nuestros ojos están vueltos hacia Ti.” (2 Crónicas 20:12)
Cuando nosotros volvamos nuestros ojos hacia Dios, lo escucharemos decir: ”No temáis, ni os acobardéis delante de esta gran multitud, porque la batalla no es vuestra, sino de Dios... No necesitáis pelear en esta batalla; apostaos y estad quietos, y ved la salvación del Señor con vosotros.” (2 Crónicas 20:15, 17)
Pero quedarnos quietos es lo último que queremos hacer cuando el enemigo viene contra nosotros.  Esto es también es lo más difícil de hacer porque sentimos que no podemos simplemente quedarnos sin hacer nada —necesitamos tratar de salvar la situación.  Pero Dios quiere que nos quedemos quietos y veamos a Jesús, nuestra salvación, luchar por nosotros.
Entonces, ¿qué debes hacer la próxima vez que enfrentes una batalla y no sepas qué hacer?  Josafat envió a sus cantantes al frente del ejército para proclamar: “Dad gracias al Señor, porque para siempre es Su misericordia.” (2 Crónicas 20:21)  Algunas personas se preguntarán: “¿Significa esto que yo solo cante y no haga nada más cuando tengo un problema?”  No, no es eso lo que estoy diciendo.
Haz lo que la situación requiera, pero no te preocupes y no confíes en lo que haces.  Como Josafat, descansa y confía en Su misericordia que permanece para siempre.  Cuando hagas eso, Dios convertirá tu campo de batalla en el Valle de Beraca.  Beraca significa “bendiciones”.  ¡Los hijos de Israel le dieron este nombre al campo de batalla porque les tomó tres días reunir todo el botín de guerra!  ¡Dios transformó su situación en una gran bendición! (Ver 2 Crónicas 20:25–26)
¿Tienes una batalla que pelear?  ¡Quédate quieto y ve la salvación del Señor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 21 de agosto de 2019

Desea El Favor Inmerecido De Dios, No El Favoritismo


Medita En
Y los patriarcas tuvieron envidia de José y lo vendieron para Egipto. Pero Dios estaba con él, y lo rescató de todas sus aflicciones, y le dio gracia y sabiduría delante de Faraón, rey de Egipto, y éste lo puso por gobernador sobre Egipto y sobre toda su casa.  (Hechos 7:9–10)
Es importante que reconozcas que hay una diferencia significativa entre el favor inmerecido de Dios y el favoritismo.  El favor inmerecido de Dios está basado completamente en el mérito de Jesús y lo recibimos por medio de Su obra terminada en la cruz.  Nosotros no hicimos nada para merecer Su favor.  Este es completamente inmerecido.  El favoritismo, sin embargo, apesta a esfuerzo propio.  Las personas que dependen del favoritismo para ser promovidos, tienen que recurrir a la adulación servil, a la política de oficina, a tácticas de manipulación, a las puñaladas por la espalda y a toda clase de compromisos, solo para obtener lo que quieren.  Ellos hacen uso de todos sus esfuerzos para abrirse puertas por sí mismos y en el proceso, se pierden.
Dios tiene una manera superior y mejor para ti.  A Él le duele ver a Sus preciosos hijos arrastrándose como aduladores solo para salir adelante en la vida.  Si una puerta se cierra, ¡que así sea!  Cree con plena confianza, que Dios tiene un mejor camino para ti. ¡Tú no tienes que depender del favoritismo para mantener las oportunidades abiertas para ti cuando tienes el favor inmerecido de Dios!
Así era como operaba José.  Él dependía del Señor para su éxito y no del favoritismo, el cual habría requerido de su parte, comprometer sus creencias.  Cuando la esposa de Potifar, que probablemente era una de las mujeres más bellas de la tierra, intentó seducir a José para que se acostara con ella, José se paró firme sobre el fundamento del favor inmerecido.
Él se negó, diciendo: “No hay nadie más grande que yo en esta casa, y nada me ha rehusado excepto a ti, pues tú eres su mujer. ¿Cómo entonces iba yo a hacer esta gran maldad y pecar contra Dios? (Génesis 39:9)
Por sus palabras, está claro que José conocía la fuente de su éxito, favor y bendiciones.  Él no veía el ceder ante la esposa de Potifar como una gran maldad y pecado solo contra Potifar, sino también contra Dios. Él sabía que cada bendición que había experimentado era el resultado del favor del Señor sobre él.  Él sabía que no fue Potifar quien lo promovió de ser un humilde esclavo para convertirse en el supervisor de todas las propiedades de Potifar.  ¡Fue el Señor!
De igual manera en tu vida, reconoce y regocíjate de que es el Señor la fuente de tus bendiciones y éxito.  No tienes que recurrir a intentar ganarte el favor de personas importantes en tu vida.  Es el favor del Señor sobre ti lo que te prepara para que recibas reconocimientos, promociones y aumentos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 22 de julio de 2019

Practica La Presencia De Jesús Y Mira Su Poder


Medita En
Pero el Señor está conmigo como campeón temible; por tanto mis perseguidores tropezarán y no prevalecerán.  (Jeremías 20:11)
¿Sabes que el mejor momento para agradecer a Jesús por Su presencia es cuando no “sientes” Su presencia?  Cuando se trata de la presencia de Jesús, no te dejes llevar por tus sentimientos.  Los sentimientos pueden ser engañosos.  Sigue adelante por Su promesa de que Él es Emmanuel —¡Dios con nosotros!
¿Has escuchado la historia de un novio que se acercó a su pastor casi inmediatamente después de su ceremonia de boda?  Fue con su pastor y le dijo: “Pastor, ¿puedo hablar con usted un momento?”
“Claro”, respondió el pastor.
El novio dijo: “Sabes, no me siento casado”.
El pastor lo tomó por el cuello y gruñó: “Escucha, muchacho.  Tú ESTÁS casado, lo sientas o no, ¿entiendes?  ¡Solo toma por fe que estás casado!”
Verás, amigo, no puedes dejarte llevar por tus sentimientos.  Sigue la verdad, y la verdad es esta: Dios prometió: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  Así que, el mejor momento para practicar Su presencia es precisamente cuando sientes que Jesús está a 100,000 millas de distancia.  Recuerda que los sentimientos no se basan en la verdad.  ¡La palabra de Dios es verdad!
Poco después de graduarme de la escuela secundaria, tomé un trabajo de medio tiempo dando clases en una escuela primaria donde me pusieron a cargo de una clase de niños de 10 años.  Recuerdo que un día, cuando estaba practicando Su presencia, me arrodillé en la sala de mi casa y oré: “Señor, solo te agradezco que estés siempre conmigo”.  Mientras estaba de rodillas, el Señor me dijo que orara específicamente por una de las niñas de mi clase que había estado ausente de la escuela ese día.
Es muy común que los niños pierdan clases de vez en cuando por varias razones y el Señor nunca me había dirigido a orar específicamente por ninguno de ellos.  ¡Esta niña fue la primera!  El Señor me dijo claramente que orara para que Su protección estuviera sobre esta chica y que la cubriera con Su sangre preciosa.
Al día siguiente hubo una gran conmoción en la escuela y descubrí que la niña había sido secuestrada por un conocido asesino en serie esa misma tarde, cuando el Señor me había dicho que orara por ella.  El asesino, Adrian Lim, había secuestrado a varios niños para ofrecerlos como sacrificios al diablo.  Él creía que Satanás le daría poder cuando le ofreciera la sangre de estos niños.
Durante los siguientes dos días, esta niña de mi clase estuvo en todos los medios de comunicación nacionales porque había sido liberada milagrosamente.  Lamentablemente, ella había sido la única niña liberada.  Todos los otros niños secuestrados habían sido brutalmente asesinados.
Cuando ella regresó a la clase, le pregunté cómo era que había sido liberada.  Ella me dijo que su secuestrador estaba “orando” sobre ella cuando de repente se detuvo y le dijo: “Los dioses no te quieren”.  Ella fue liberada rápidamente esa noche.  Por supuesto, tú y yo sabemos por qué los “dioses” no la querían —¡ella estaba cubierta y protegida por la sangre de Jesús!
Escucha lo que estoy diciendo aquí.  En todo el mundo, el diablo está tratando de destruir a una nueva generación porque teme que los jóvenes del nuevo milenio vayan a apoderarse del mundo para Jesús.  Es por eso que tenemos que cubrir a nuestros hijos con la protección de Jesús.
Estoy compartiendo todo esto contigo porque quiero que veas la importancia y el poder de practicar Su presencia.  Como maestro durante ese tiempo, mi clase era mi responsabilidad, al igual que mi congregación es mi responsabilidad hoy.  Piensa conmigo: ¿Cómo en el mundo, con mi conocimiento e inteligencia finitos, podría yo haber sabido que uno de mis estudiantes estaba en grave peligro?  ¡No es posible!  Pero como el Señor, quien sabe todas las cosas, estaba conmigo, Él me permitió hacer la diferencia en la vida de mi estudiante.
Del mismo modo, sea cual sea el rol o la vocación en la que tú te desempeñas, ya seas un maestro de escuela, un líder  en los negocios o un ama de casa, quiero que sepas que Jesús está contigo y que Él quiere que tengas éxito.  Ahora, recuerda, todo esto me sucedió antes de convertirme en pastor de tiempo completo, así que, por favor, no pienses que este favor inmerecido de Jesús es solo para los pastores.  Amado, Su favor inmerecido es para ti.  El Señor Emmanuel está contigo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 17 de julio de 2019

Confía En Dios, No En El Hombre, Ni El Esfuerzo Propio


Medita En
Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace de la carne su fortaleza, y del Señor se aparta su corazón.  (Jeremías 17:5)
Hoy quiero mostrarte la diferencia entre un hombre bendito y un hombre maldito.  La Biblia es sorprendentemente clara sobre cómo puedes ser un hombre maldito y cómo es una vida maldita.  La Palabra de Dios también nos muestra la imagen de un hombre bendito y cómo tú puedes ser ese hombre.
Comencemos con cómo uno puede ser un hombre maldito.  Jeremías 17:5 nos dice que un hombre “que en el hombre confía” y no en el Señor, se convierte en un hombre maldito.
Un hombre que “hace de la carne su fortaleza” también es maldito.  En este contexto, la “carne” se puede parafrasear como el “esfuerzo propio”. En otras palabras, podemos leer el versículo cinco como “Maldito el hombre que en el hombre confía, y hace del esfuerzo propio su fortaleza”.
Amigo, hay esencialmente dos formas de vivir esta vida.  La primera es que dependamos y confiemos completamente en el favor inmerecido del Señor, mientras que la otra es que dependamos de nuestros esfuerzos, y luchemos y nos afanemos por el éxito.  Nunca podemos lograr el buen éxito que viene de Dios dependiendo de nuestros propios esfuerzos.  No importa de qué manera luchemos y trabajemos, nosotros no podemos hacer nada para ganar nuestra propia justicia, ni para alcanzar nuestro propio perdón.  Cualquier éxito que podamos lograr es solo un éxito parcial.
Por otro lado, el tipo de éxito de Dios es completo, integral y se impregna en cada faceta de nuestras vidas —espíritu, alma y cuerpo.  La Palabra de Dios dice: ”La bendición del Señor es la que enriquece, y Él no añade tristeza con ella”. (Proverbios 10:22)  Dios nunca nos da éxito a costa de nuestro matrimonio, nuestra familia o nuestra salud.  Como siempre digo a los empresarios de mi iglesia, ¡no uses toda tu salud para perseguir la riqueza, solo para más tarde gastar toda tu riqueza para recuperar tu salud!
La salud y el bienestar de tu cuerpo físico son parte de las bendiciones de Dios.  Si estás constantemente bajo un gran estrés y tienes regularmente ataques de pánico debido a la naturaleza de tu trabajo, entonces te animo a dar un paso atrás y buscar el consejo del Señor.  El estrés te roba la salud, mientras que el buen éxito del Señor hace que tu juventud se renueve.
Cuando tú dependes de tus esfuerzos, puedes luchar durante muchos años y obtener solo una cierta medida de éxito.  Pero cuando dependes del favor inmerecido de Dios, puedes experimentar bendiciones y promociones aceleradas que los años de esfuerzo y lucha nunca podrán lograr.
Mira la historia de José en Génesis 39.  Él no era más que un prisionero de baja categoría.  Sin embargo, a la hora de conocer al faraón, él fue promovido a la oficina de más alto rango en todo el imperio egipcio.  Amado, incluso si estás deprimido (como estuvo José) en este punto de tu vida, ¡el Señor puede promoverte sobrenaturalmente en un instante, cuando tú elijas poner tus ojos en Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de julio de 2019

Conocer Tu Valor Hace La Diferencia


Medita En
Y que nuestro Señor Jesucristo Mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y ánimo y esperanza bien fundada por [Su] gracia (favor inmerecido), consuele sus corazones y los afirme [haciéndolos firmes y manteniéndolos inquebrantables] en toda obra y palabra buena.  (2 Tesalonicenses 2:16–17, AMP)
Es el amor del Padre por ti lo que te da el poder para superar todas las equivocaciones, faltas y pecados en tu vida.  La Biblia lo expresa de esta manera: “El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley.  En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios”. (Rom. 6:14, NTV)  ¿No es esto hermoso?  Hoy tú estás viviendo bajo la libertad de la maravillosa gracia de Dios —Su favor inmerecido, no ganado e injustificable, en tu vida.  La gracia te da libertad.  ¡Libertad de la escasez, del temor, de las adicciones, del tormento de la culpa, y de toda maldición y todo pecado!  Cuanto más experimentes el amor y la gracia de tu Padre celestial, más te enamorarás de Él y te apartarás del pecado.
¿Sabías que el enemigo no tiene control sobre las personas que saben que su Padre los ama?  Si Adán y Eva hubieran creído en el amor de Dios por ellos, el diablo no habría tenido éxito en tentarlos.  Desafortunadamente, ellos eligieron creer la mentira que la serpiente había plantado al presentar a Dios como mezquino y egoísta, como si Él estuviera reteniendo algo bueno de ellos.
Es por eso que quiero que tú estés anclado en el amor del Padre.  Vas a ser inquebrantable.  No tendrás deseo de tocar ciertas cosas, de ir a ciertos lugares o de estar asociado con ciertas personas.  Te mantendrás alejado de las influencias negativas porque confías en el corazón de tu Padre y crees que Él solo quiere lo mejor para ti.  Vas a descansar sabiendo que Él te vigila para protegerte y aislarte de cualquier daño.
He visto que los niños que están seguros en el amor de su padre pueden decir no a todo tipo de tentaciones.  Esto es porque ese vacío en sus vidas ya está lleno.  Ellos no tienen que hacer cosas para ganarse la aprobación de sus amigos cuando pueden encontrar seguridad absoluta, identidad y aprobación en el amor de sus padres por ellos y sobre todo, en el amor de su Padre celestial por ellos.
De la misma manera, cuando nosotros confiamos en el amor de nuestro Padre por nosotros, vamos a tener el poder de decir no a las tentaciones.  Cuando tienes una revelación permanente de cuán valioso, precioso y justificado eres en Cristo, se vuelve cada vez más fácil decir no al pecado.  Cuanto más consciente de tu justicia eres y más consciente de lo valioso y precioso que eres en Cristo, más sabrás que tu identidad de justificado en Cristo y el pecado no van juntos —y experimentarás más el poder de decir no a la tentación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 27 de febrero de 2019

El Lugar Correcto, El Momento Correcto

Medita En
Jesús le dijo [a Pedro]: “… para que no los escandalicemos, ve al mar, echa el anzuelo, y toma el primer pez que salga; y cuando le abras la boca hallarás un siclo; tómalo y dáselo por ti y por Mí.”  (Mateo 17:26–27)
Lo que sea que necesites, Jesús conoce en dónde puedes obtenerlo y de quién puedes obtenerlo.  ¡Jesús puede posicionarte en el lugar correcto, en el momento correcto!
Cuando Pedro quería pagar el impuesto del templo, Jesús le dijo que lo obtuviera del primer pez que saliera del mar. (Ver Mateo 17:26–27)  Luego, cuando Jesús necesitaba un asno para viajar a Jerusalén, le dijo a dos de Sus discípulos de qué aldea lo obtendrían. (Ver Mateo 21:1–3)  Cuando Jesús necesitaba un lugar para comer la Pascua con Sus discípulos, dio a dos de Sus discípulos instrucciones específicas sobre con quién reunirse y seguir, y qué decir al dueño de la casa, ¡que ya había amueblado y preparado un gran aposento alto! (Ver Marcos 14:13–15)
Mi amigo, ¿no es maravilloso saber que Jesús conoce lo que necesitas y que ya ha ido adelante en tu futuro y ha hecho provisión para tu buen éxito?  ¡Al depositar tu confianza y descansar en Su amoroso corazón, Su paz te llevará a hacer las cosas correctas, en el momento correcto, en el lugar correcto!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 16 de enero de 2019

Dios No Recuerda Tus Pecados

Medita En
Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados.  (Hebreos 8:12)
Amigo, ¿crees hoy que Dios no recuerda tus pecados?  Esta es una verdad que nuestras finitas mentes humanas luchan por comprender.
¿Cómo puede un Dios omnipotente, omnisciente y omnipresente, no recordar nuestros pecados?  Un Dios que tiene todo poder, que conoce todo y que está presente en todo, debería ser capaz de recordar cada uno de los detalles de cada pecado que nosotros hayamos cometido.  Pero no es eso lo que la Palabra de Dios dice.  Dios declara: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados.”  Yo creo que muchos creyentes se sienten miedo de acercarse a Dios hoy y recibir de Él lo que necesitan, porque no creen que Dios verdaderamente no recuerda sus pecados.
Amigo mío, simplemente cree la Palabra de Dios, que a través de la provisión del sacrificio de Jesús, ¡Dios en efecto no recuerda tus pecados!  Comienza a vivir sin la nube de culpa, vergüenza, condenación y juicio sobre tu cabeza.  ¡Manténte confiado y justo en Cristo, y espera recibir de Él lo mejor!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 12 de noviembre de 2018

Que El Señor Sea Tu Defensa


Pero el Señor ha sido mi baluarte, y mi Dios la roca de mi refugio.
Salmos 94:22
Imagina ser una viuda pobre, extranjera en esta tierra y con uno de los trabajos más bajos de la sociedad.  Esa era la situación de Rut, así que debe haber sido fácil para ella sentirse vulnerable e indefensa.  Pero debido a que ella confiaba en el Señor (Rut 1:16), Él la puso bajo la protección de Booz.
Booz, el dueño del campo en el que ella trabajaba, ordenó a sus criados diciendo: “Aun cuando saque espigas de las gavillas mismas, no la hagan pasar vergüenza”. (Rut 2:15, NVI)  Lo que él les estaba diciendo a sus hombres era esto “Ella puede ser una espigadora, pero ya que yo cuido de ella, trátenla con respeto y asegúrense de que no sea avergonzada”.
Booz es una imagen de nuestro Señor Jesús.  Así que, si te estás sintiendo vulnerable e indefenso en este momento, imagina a Jesús ordenando a Sus ángeles: “Cuiden de esta persona que Me pertenece.  Asegúrense de que sea tratada con respeto y que no sea avergonzada porque esta persona es alguien a quien Yo amo y alguien por quien Yo morí.”
La Palabra de Dios nos dice que “… si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Romanos 8:31)  Nadie que se ponga en contra nuestra puede prevalecer porque cuando Dios está por nosotros, Su protección está sobre nosotros.  Es por eso que nunca he contestado los mensajes de correo electrónico maliciosos que he recibido durante todo el transcurso de mi ministerio.
Mi actitud es ésta: Jesús es mi defensa.  Si Él no me defiende, significa que hay cosas en mi vida que no deben ser defendidas y  yo estaría contento de saber sobre ellas ahora y no después.  Por otro lado, ya que tomé al Señor como mi defensa y Él me defendió, ¿qué pueden hacerme aquellos que están contra mí?
Cuando tú te defiendes a ti mismo, tienes solo tus dos manos y tus propios recursos humanos.  Pero cuando dejas que Jesús tome tu defensa, ¡Él te defiende con Sus manos que fueron atravesadas por los clavos y Sus legiones de ángeles!  ¡Y los resultados son sorprendentes!
Amado, el Señor es tu amparo y tu refugio.  Confía en Él para que te defienda y te proteja.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 25 de octubre de 2018

Dios Te Favorece Porque Te Ama


Nosotros lo amamos a Él, porque Él nos amó primero.
1 Juan 4:19
¿Alguna vez te has hallado recibiendo favor de una manera tan excesiva que te hace preguntarte, por qué?  Mi amigo, es porque Dios está dándote Su gracia libremente —es decir Su favor inmerecido, que no has ganado y del cual no eres digno, sin embargo, Él te lo da porque Te ama.
Me encanta leer en el Antiguo Testamento la historia de Rut, la joven viuda moabita, porque habla de la maravillosa gracia de Dios.  En el momento en que Rut dependió de la gracia o favor de Dios, ella tuvo total acceso a Sus bendiciones.  De todos los campos en Belén, Su gracia la llevó al campo que pertenecía a Booz, que no sólo era un soltero rico, sino también un pariente de su suegro. (Rut 2:3)  Booz era, por lo tanto, su potencial pariente redentor —alguien que podía redimirla de su difícil situación como viuda pobre y sin hijos.
Booz favoreció a Rut desde el momento en que la vio.  Rut ni siquiera era judía, sin embargo, él se preocupó por su seguridad diciéndole que no espigara en otro campo y que permaneciera con sus criadas.  Él incluso ordenó a sus siervos que no la molestaran y que le permitieran beber del agua que ellos habían sacado.
Durante las horas de comida, él la sentó junto a los segadores a pesar de que ella era sólo una humilde espigadora que recogía lo que a ellos se les había caído.  Además de eso, él le dio grano tostado, asegurándose de que ella comiera y estuviera satisfecha, y que tuviera sobras para llevar para su suegra. (Rut 2:1-18)
Rut simplemente creía que iba a hallar gracia en el campo y que Dios la colocaría en el lugar correcto en el momento correcto, así Él podría abrir una gran puerta de bendiciones para ella.
¿Sabías que Booz es una hermosa imagen de alusión a nuestro amoroso Señor Jesús?  La Biblia dice que “Él nos amó primero”.  Jesús te vio y te amó primero, mucho antes de que tú lo conocieras o lo amaras a Él.  Y Él favorece a quién Él ama.
Amado, no hay necesidad de luchar o esforzarte para tener derecho al favor y las bendiciones de Dios.  Su favor está sobre ti totalmente, porque Él te amó primero.  ¡Sólo confía en Su amor por ti y vas a ver a Su favor trayendo una abundancia de bendiciones para tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 20 de septiembre de 2018

Dios Puede Calificar Lo Descalificado


El que rescata de la fosa tu vida, El que te corona de bondad y compasión.
Salmos 103:4
En la genealogía de Jesús son mencionadas cuatro mujeres. (Mateo 1:1-16).  Interesantemente, ellas no son Sara, Rebeca, Lea o Raquel, las esposas de los patriarcas del Antiguo Testamento.  En su lugar están: Tamar, Rahab, Rut y Betsabé, mujeres con un pasado de moral cuestionable.
Tamar recurrió al engaño y la prostitución para engendrar un hijo por medio de su suegro.  Aun así, fue de su linaje, de la tribu de Judá, que el Mesías vino. (Génesis 38)  Rahab era una gentil y una prostituta en Jericó, que se convirtió en una creyente del Dios de Abraham, Isaac y Jacob. (Josué 2:1-21)  Ella también se convirtió en la madre de Booz, quien desposó a Rut. (Rut 4:13)
Rut era recta moralmente.  Pero como Moabita, ella era una gentil y por lo tanto, era considerada impía.  Aun así, ella se convirtió en la abuela de David  (Rut 4:13-17), a quien los judíos se refieren como su más grande rey.  Betsabé cometió adulterio con David. (2 Samuel 11:4)  Luego, trajo al mundo al Rey Salomón (2 Samuel 2:24), de cuyo linaje real desciende Jesús.
¿Entonces qué nos está diciendo Dios aquí?
Él está diciendo que Él es más grande que nuestros pecados —en donde abunda el pecado, Su gracia sobreabunda. (Romanos 5:20)  Su gracia es mayor que nuestros pecados, así que incluso cuando el mundo nos descalifique, ¡Él puede calificarnos para recibir Sus bendiciones!
Dios también está diciendo que Él es un Dios de muchas oportunidades.  Las historias de esas mujeres nos muestran que incluso, aunque nuestros problemas son de nuestra propia hechura, éstos no son definitivos, ni mortales.  ¡Cuando nos volvemos hacia Él, Él cambia totalmente nuestras situaciones, hasta que podamos ver Su gloria sobre nosotros!
Finalmente, Dios está diciendo que Él es un Dios de posicionamiento sobrenatural.  Incluso cuando todas nuestras conexiones terrenales se acaban, en el momento en que nos volvemos a Él, Él encuentra la manera de convertir nuestra cautividad en bendiciones.
Mi amigo, no mires tus circunstancias naturales y te desanimes.  Confía en Aquel “que rescata de la fosa tu vida y te corona de bondad y compasión”.  ¡Confía en Aquel, que califica lo descalificado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince