recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta Señor Jesús. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Señor Jesús. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de noviembre de 2018

Que El Señor Sea Tu Defensa


Pero el Señor ha sido mi baluarte, y mi Dios la roca de mi refugio.
Salmos 94:22
Imagina ser una viuda pobre, extranjera en esta tierra y con uno de los trabajos más bajos de la sociedad.  Esa era la situación de Rut, así que debe haber sido fácil para ella sentirse vulnerable e indefensa.  Pero debido a que ella confiaba en el Señor (Rut 1:16), Él la puso bajo la protección de Booz.
Booz, el dueño del campo en el que ella trabajaba, ordenó a sus criados diciendo: “Aun cuando saque espigas de las gavillas mismas, no la hagan pasar vergüenza”. (Rut 2:15, NVI)  Lo que él les estaba diciendo a sus hombres era esto “Ella puede ser una espigadora, pero ya que yo cuido de ella, trátenla con respeto y asegúrense de que no sea avergonzada”.
Booz es una imagen de nuestro Señor Jesús.  Así que, si te estás sintiendo vulnerable e indefenso en este momento, imagina a Jesús ordenando a Sus ángeles: “Cuiden de esta persona que Me pertenece.  Asegúrense de que sea tratada con respeto y que no sea avergonzada porque esta persona es alguien a quien Yo amo y alguien por quien Yo morí.”
La Palabra de Dios nos dice que “… si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Romanos 8:31)  Nadie que se ponga en contra nuestra puede prevalecer porque cuando Dios está por nosotros, Su protección está sobre nosotros.  Es por eso que nunca he contestado los mensajes de correo electrónico maliciosos que he recibido durante todo el transcurso de mi ministerio.
Mi actitud es ésta: Jesús es mi defensa.  Si Él no me defiende, significa que hay cosas en mi vida que no deben ser defendidas y  yo estaría contento de saber sobre ellas ahora y no después.  Por otro lado, ya que tomé al Señor como mi defensa y Él me defendió, ¿qué pueden hacerme aquellos que están contra mí?
Cuando tú te defiendes a ti mismo, tienes solo tus dos manos y tus propios recursos humanos.  Pero cuando dejas que Jesús tome tu defensa, ¡Él te defiende con Sus manos que fueron atravesadas por los clavos y Sus legiones de ángeles!  ¡Y los resultados son sorprendentes!
Amado, el Señor es tu amparo y tu refugio.  Confía en Él para que te defienda y te proteja.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 11 de marzo de 2017

Habla Lo Bueno Que Deseas Ver

Manantial de vida es la boca del justo…
Proverbios 10:11


Cualquiera puede hablar lo que ve, pero se necesita fe para hablar lo que se quiere ver.  Cualquiera puede declarar lo obvio, pero se necesita fe para ver lo invisible, ¡y anunciarlo!
Nuestro Señor Jesús siempre hablaba lo bueno que Él quería que sucediera.  Practicó esto tanto que en una ocasión, dijo: “Nuestro amigo Lázaro duerme, mas voy para  despertarle.” (Juan 11:11)  Todos los demás, incluyendo a Sus discípulos, hablaban de un Lázaro muerto, que ya había sido envuelto en vendas de sepultura y tendido en una tumba.  Pero Jesús habló de un Lázaro que estaba vivo, y Él anunció lo que quería ver.  Él dijo: “¡Lázaro, ven fuera!”  ¡Y el que había estado muerto durante cuatro días se levantó y salió de la tumba!  (Juan 11:43-44)
La Biblia nos dice que “Dios... que da vida a los muertos... llama las cosas que no son [cosas inexistentes que Él ha predicho y prometido] como si ya existieran.” (Romanos 4:17, NVI)  Amado, tú estás hecho a imagen de Dios y Su Espíritu habita en ti.  Así que, comienza a hablar para tu vida lo bueno que quieres ver en ella.  Jesús murió en la cruz para darte una vida abundante.  Tú tienes un derecho comprado con sangre para declarar para ti un cuerpo sano, una carrera profesional satisfactoria, un matrimonio honroso y una familia bendecida.  Habla con valentía lo bueno que quieres ver, ¡y comienza a experimentarlo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Juan 11:11  “Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.”
Juan 11:43-44  “Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!  Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.”

Romanos 4:17  “Delante de Dios, tal como está escrito: “Te he confirmado como padre de muchas naciones.” Así que Abraham creyó en el Dios que da vida a los muertos y que llama las cosas que no son como si ya existieran.”


martes, 20 de septiembre de 2016

Que El Señor Sea Tu Defensa

Pero el Señor ha sido mi baluarte, y mi Dios la roca de mi refugio.
Salmos 94:22

Imagina ser una viuda pobre, extranjera en esta tierra y con uno de los trabajos más bajos de la sociedad.  Esa era la situación de Rut, así que debe haber sido fácil para ella sentirse vulnerable e indefensa.  Pero debido a que ella confiaba en el Señor (Rut 1:16), Él la puso bajo la protección de Booz.
Booz, el dueño del campo en el que ella trabajaba, ordenó a sus criados diciendo: “Aun cuando saque espigas de las gavillas mismas, no la hagan pasar vergüenza”. (Rut 2:15, NVI)  Lo que él les estaba diciendo a sus hombres era esto “Ella puede ser una espigadora, pero ya que yo cuido de ella, trátenla con respeto y asegúrense de que no sea avergonzada”.
Booz es una imagen de nuestro Señor Jesús.  Así que, si te estás sintiendo vulnerable e indefensa en este momento, imagina a Jesús ordenando a Sus ángeles: “Cuiden de esta persona que Me pertenece.  Asegúrense de que sea tratada con respeto y que no sea avergonzada porque esta persona es alguien a quien Yo amo y alguien por quien Yo morí.”
La Palabra de Dios nos dice que “… si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Romanos 8:31)  Nadie que se ponga en contra nuestra puede prevalecer porque cuando Dios está por nosotros, Su protección está sobre nosotros.  Es por eso que nunca he contestado los mensajes de correo electrónico maliciosos que he recibido durante todo el transcurso de mi ministerio.
Mi actitud es ésta: Jesús es mi defensa.  Si Él no me defiende, significa que hay cosas en mi vida que no deben ser defendidas, y  yo estaría contento de saber sobre ellas ahora y no después.  Por otro lado, ya que tomé al Señor como mi defensa, y Él me defendió, ¿qué pueden hacerme aquellos que están contra mí?
Cuando tú te defiendes a ti mismo, tienes solo tus dos manos y tus propios recursos humanos.  Pero cuando dejas que Jesús tome tu defensa, ¡Él te defiende con Sus manos que fueron atravesadas por los clavos, y Sus legiones de ángeles!  ¡Y los resultados son sorprendentes!
Amado, el Señor es tu amparo y tu refugio.  Confía en Él para que te defienda y te proteja.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Si el Señor es tu defensa, ¿qué pueden hacerte aquellos que están contra ti?


viernes, 14 de agosto de 2015

Poder Del Cuerpo De Jesús Al Tuyo

“… Tomad, comed; esto es Mi cuerpo.”
Mateo 26:26
Puedes imaginar enfermo al Señor, con un resfriado o fiebre mientras andaba en la tierra?  ¡No, nuestro Señor Jesús nunca estuvo enfermo!  Él era vigoroso, lleno de vida y lleno de salud.  Cuando le dijo a Sus discípulos: “Tomad, comed; esto es Mi cuerpo,” ellos pudieron visualizar prácticamente lo que eso significaba porque habían vivido y caminado con ese Hombre.  Habían visto personas sin manos o pies que fueron sanados cuando tocaron Su cuerpo.  (Mateo 15:30-31)
¡Aún Sus ropas estaban impregnadas con Su salud!  Una mujer que tenía un flujo de sangre durante 12 años —ningún doctor la había podido sanar— fue sanada inmediatamente cuando tocó el borde de Su manto.  Y si el borde de Su manto estaba impregnado con Su salud, vitalidad, energía y resplandor divino, ¡cuánto más Su cuerpo!
Sabes, unos de los versículos más alentadores de los Evangelios, son estos: “… Y todos los que lo tocaban quedaban curados,” (Marcos 6:56)  “… porque de Él salía un poder que a todos sanaba.” (Lucas 6:19)  ¡Amo estos versículos!  ¡Ese es nuestro Jesús!
La Biblia dice que ellos ponían a los enfermos en las plazas, y Jesús caminando alrededor, los tocaba y los sanaba.  Ahora, ves a las estrellas de cine hacer esto: Ellos corren de aquí para allá,  le dan la mano a sus fans, sin embargo nadie es sanado.  Pero a donde sea que Jesús iba, a quien quiera que Él tocara, lo sanaba.  Imagina esto: Una impresión de las personas.  Aquellos en frente de Jesús están tendidos, pero aquellos detrás de Él a quienes Él había tocado, están saltando de gozo y siguiéndole.  ¡Así es como Jesús sanaba a los enfermos!
Así que, esa noche, cuando Él dijo: “Tomad, comed; esto es Mi cuerpo”, mientras Él partía el pan y lo daba a Sus discípulos para que lo comieran, ellos sabían lo que esto significaba.  Ellos probablemente pensaban: “¡Vamos a ingerir Su salud en nuestros cuerpos!  ¡Aleluya!”
Eso es lo que tú debes creer cuando participas de la Comunión de la Santa Cena.  No se trata solo de un ritual o acto simbólico.  ¡No, debes creer que Él es el verdadero pan del cielo, que tomó tu cáncer, diabetes y enfermedad del corazón, para que tú puedas tener Su salud sobrenatural!  ¡Y cuando tú comes de Su cuerpo que es partido, con esta revelación, vas a tener vida en abundancia y la salud del Señor!

Pensamiento Del Día

¡Cree que Jesús es el verdadero pan del cielo que tomó tu cáncer, diabetes y enfermedad del corazón, para que tú puedas tener su salud sobrenatural!


miércoles, 3 de junio de 2015

Por Nada Estés Preocupado

Filipenses 4:6-7
Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.  Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestras mentes en Cristo Jesús.
Cuando nos enfrentamos a un desafío o crisis, nuestra tendencia es volvernos totalmente ansiosos al respecto.  Pero Dios no quiere que reaccionemos de esta manera.  Él no quiere que estemos afanados, ansiosos o preocupados respecto a nada.  En cambio, cualquiera que sea el problema, Él quiere que vayamos a Él en oración y súplica, diciéndole lo que necesitamos y dándole gracias por Su respuesta.  Cuando hacemos esto, Su paz, que sobrepasa todo entendimiento, guardará nuestros corazones y nuestras mentes de todas las preocupaciones, ansiedades y temores.
“Pastor Prince, es fácil para usted decir: ‘Por nada estés preocupado.’  Trate de vivir con mi esposo por un día.  Trate de disciplinar a mi adolescente rebelde.  ¡Mire el balance en mi cuenta de banco!   ¿Cómo puedo no estar preocupado?
¡Permíteme!  No soy yo quien dice: “Por nada estés preocupado.”  Lo dijo el apóstol Pablo.  Sin embargo, tampoco fue él —él fue impulsado por el Espíritu Santo.  Y cuando Pablo escribió esto, él era prisionero bajo arresto domiciliario en Roma.  Había sido enviado a Roma porque había apelado a César con respecto a su sentencia de muerte.  Los judíos en Jerusalén querían que fuera muerto (Hechos 28:16-20).
Aún así, bajo esas condiciones de prueba, él escribió estas palabras: “Por nada estés ansioso, más bien, en todo, mediante oración y súplica, con acción de gracias, da a conocer tus peticiones delante de Dios.”
Mi amigo, si tú estás ansioso o preocupado por algo, recuerda estas palabras.  Digamos que estás preocupado respecto a una gran deuda.  Ve al Señor y ora: “Señor Jesús, yo ya no quiero estar ansioso por este problema.  Lo dejo en Tus manos y te pido por una cancelación sobrenatural de esta deuda.  Está bajo T u cuidado ahora.  Tú estás a cargo.  Te doy gracias por tomar el control de esto.”
Dios es fiel a Su Palabra.  Mientras tú haces esta oración y entregas tu cuidado a Él, vas a darte cuenta que Su paz lleva a tu corazón y a tu mente al descanso.  Así que, no te preocupes por nada —permite que Aquel para quien nada es imposible, tenga cuidado de esa situación en tu lugar!
Pensamiento Del Día

Entrega tu cuidado a Dios en oración, y deja que Su paz lleve a tu corazón y a tu mente al descanso.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Toma La Comunión Con Frecuencia

Medita En

Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga.
 1ª Corintios 11:26
La Comunión de la Santa Cena es un momento que tenemos para recordar a nuestro Señor Jesús y lo que Él ha consumado por nosotros con Su sacrificio (1a Corintios 11:24-25).  Él fue azotado para que nosotros podamos ser sanados.  En la cruz, Él no sólo tomó nuestros pecados, sino también nuestras enfermedades y nuestros dolores (Isaías 53:4-5).  Su sangre fue derramada para que nosotros pudiéramos ser perdonados de todo pecado (Mateo 26:28).
Dios quiere que recordemos lo que Jesús hizo “con frecuencia”.  Su Palabra dice: “Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que Él venga”.  Los creyentes de la iglesia primitiva tenía también la costumbre de participar juntos de la Comunión de la Santa Cena, “partiendo el pan en las casas” (Hechos 2:46).
Así que, toma la Comunión de la Santa Cena con frecuencia.  Si tienes una enfermedad grave o de larga duración, te animo a tomar la Comunión diariamente.  Esta te da la oportunidad de proclamar la muerte del Señor y recordar Su obra terminada, todos los días.  De hecho, sé de gente que es tan radical que toman la Comunión tres veces al día.  ¿Y sabes qué?  ¡Ellos obtienen resultados radicales!
Amado, no te rindas ahora.  Sigue participando de la Santa Cena en fe.  ¡Te estás haciendo más fuerte y más saludable cada vez que la tomas!
Bendiciones,

Joseph Prince