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lunes, 15 de julio de 2019

Conocer Tu Valor Hace La Diferencia


Medita En
Y que nuestro Señor Jesucristo Mismo, y Dios nuestro Padre, que nos amó y nos dio consuelo eterno y ánimo y esperanza bien fundada por [Su] gracia (favor inmerecido), consuele sus corazones y los afirme [haciéndolos firmes y manteniéndolos inquebrantables] en toda obra y palabra buena.  (2 Tesalonicenses 2:16–17, AMP)
Es el amor del Padre por ti lo que te da el poder para superar todas las equivocaciones, faltas y pecados en tu vida.  La Biblia lo expresa de esta manera: “El pecado ya no es más su amo, porque ustedes ya no viven bajo las exigencias de la ley.  En cambio, viven en la libertad de la gracia de Dios”. (Rom. 6:14, NTV)  ¿No es esto hermoso?  Hoy tú estás viviendo bajo la libertad de la maravillosa gracia de Dios —Su favor inmerecido, no ganado e injustificable, en tu vida.  La gracia te da libertad.  ¡Libertad de la escasez, del temor, de las adicciones, del tormento de la culpa, y de toda maldición y todo pecado!  Cuanto más experimentes el amor y la gracia de tu Padre celestial, más te enamorarás de Él y te apartarás del pecado.
¿Sabías que el enemigo no tiene control sobre las personas que saben que su Padre los ama?  Si Adán y Eva hubieran creído en el amor de Dios por ellos, el diablo no habría tenido éxito en tentarlos.  Desafortunadamente, ellos eligieron creer la mentira que la serpiente había plantado al presentar a Dios como mezquino y egoísta, como si Él estuviera reteniendo algo bueno de ellos.
Es por eso que quiero que tú estés anclado en el amor del Padre.  Vas a ser inquebrantable.  No tendrás deseo de tocar ciertas cosas, de ir a ciertos lugares o de estar asociado con ciertas personas.  Te mantendrás alejado de las influencias negativas porque confías en el corazón de tu Padre y crees que Él solo quiere lo mejor para ti.  Vas a descansar sabiendo que Él te vigila para protegerte y aislarte de cualquier daño.
He visto que los niños que están seguros en el amor de su padre pueden decir no a todo tipo de tentaciones.  Esto es porque ese vacío en sus vidas ya está lleno.  Ellos no tienen que hacer cosas para ganarse la aprobación de sus amigos cuando pueden encontrar seguridad absoluta, identidad y aprobación en el amor de sus padres por ellos y sobre todo, en el amor de su Padre celestial por ellos.
De la misma manera, cuando nosotros confiamos en el amor de nuestro Padre por nosotros, vamos a tener el poder de decir no a las tentaciones.  Cuando tienes una revelación permanente de cuán valioso, precioso y justificado eres en Cristo, se vuelve cada vez más fácil decir no al pecado.  Cuanto más consciente de tu justicia eres y más consciente de lo valioso y precioso que eres en Cristo, más sabrás que tu identidad de justificado en Cristo y el pecado no van juntos —y experimentarás más el poder de decir no a la tentación.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 23 de junio de 2019

Transformados Por El Amor Del Padre


Medita En
Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.  (1 Juan 2:15)
Como alguien que predica fuertemente el evangelio de la gracia, una de las preguntas más comunes que me hacen es esta:
Pastor Prince, ¿estás diciendo que todo es solo por gracia y que podemos vivir de la manera que queramos con total desprecio por Dios?  ¿Estás diciendo que no tenemos que servir al Señor?
Bueno, pregúntate esto: Cuando alguien se encuentra genuinamente con el amor, el favor y las bendiciones del Padre de una manera que es completamente inmerecida, ¿cómo crees que vivirá?
Toma un momento para ponerte en los zapatos del hijo pródigo de Lucas 15.  Después de todas las faltas que has cometido contra tu padre, él te ofrece una espléndida bienvenida llena de abrazos y besos.  Tú simplemente pasaste de estar muriendo de hambre, a estar vestido con una túnica limpia y fresca, y a usar el anillo de tu padre que te da la autoridad para emitir pagos en su nombre.  Y como si eso no fuera suficiente, tu padre invitó a todos los vecinos, mató al mejor becerro y está celebrando una fiesta de asados con música y bailes en tu honor.
Ahora, ¿te haría esto querer rebelarte contra tu padre otra vez y salir de casa para regresar a una pocilga asquerosa, a revolcarte en el lodo y alimentarte de cosas que nunca te satisfarán?  ¡Por supuesto que no!
Existe el gran malentendido de que los creyentes que luchan contra del pecado, que se entregan al pecado y que todavía están enamorados del mundo, lo hacen porque no aman a Dios lo suficiente.  A los creyentes se les dice que amen más a Dios, pensando que si las personas lo aman más, amarán menos al pecado y al mundo.
Pero Dios abrió mis ojos un día a la verdadera razón por la cual los creyentes aún se enredan con el pecado y el mundo.  Yo nunca escuché a nadie predicar esto antes, así que es algo fresco desde el cielo.  El apóstol Juan nos dice: “Si alguno ama al mundo el amor del Padre no está en él”. (1 Juan 2:15)  Nota que es el amor del Padre, no el amor al Padre.  Así que las personas que aman el mundo y están atrapadas buscando lo que el mundo da, son en realidad personas que no conocen o no creen en sus corazones el amor que el Padre tiene por ellos.
En vez de mensajes como “¡Tienes que amar más a Dios!”, lo que realmente necesitamos es más predicación que se trate del amor del Padre.  Ya que nunca se tratará de nuestro amor por Él, sino de Su amor por nosotros.
Amado, cuando las personas realmente conozcan y crean el amor del Padre por ellos, y lo tengan ardiendo en sus corazones, ya no querrán salir y vivir como el diablo.  Hay algo poderosamente transformador en la gracia.  Eso es lo que creer correctamente en el amor del Padre trae consigo.  Si tú has probado y saboreado la gracia de tu Padre celestial, nunca más querrás vivir en el desierto del pecado, lejos del abrazo del Padre.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de junio de 2019

Vestido Con El Manto De Justicia


Medita En
En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se regocijará en mi Dios; porque Él me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia como el novio se engalana con una corona, como la novia se adorna con sus joyas.  (Isaías 61:10)
Después de haber predicado un mensaje sobre el amor del Padre en mi iglesia, un joven que había estado involucrado en muchas peleas de pandillas y que había estado dentro y fuera de la cárcel en numerosas ocasiones, pasó al frente para recibir a Jesús como su Señor y Salvador.  Él miró directamente al pastor de jóvenes y le preguntó sombríamente: “¿Puede Dios perdonarme por todos los errores que he cometido?”  El pastor de jóvenes lo afirmó diciendo: “En el momento en que tú pasaste al frente para recibir a Jesús en tu vida, tu Padre en el cielo te perdonó todos tus pecados y te hizo Su hijo.  En este momento, eso es lo que tú eres —Su hijo amado”.
Amigo, no importa cuántas veces has fallado, cuántos errores has cometido, ni cuán terribles crees que son tus pecados, el poder limpiador y la sangre de tu Salvador, Jesucristo, es mayor que todos ellos.  Dios hizo esta promesa para ti en Su Palabra: “Aunque tus pecados sean como la escarlata, Yo los haré tan blancos como la nieve.  Aunque sean rojos como el carmesí, Yo los haré tan blancos como la lana”. (Isaías 1:18, NTV)  Ese es el poder de la cruz en tu vida.  En el momento en que crees en Cristo, todos tus pecados son lavados de una vez por todas y tú eres hecho blanco como la nieve.  ¿Has visto cómo la nieve deslumbra a la luz del sol?  Así es como tu Padre en el cielo te ve en este momento, vestido con el reluciente manto de justicia.
Pero Pastor Prince, ¿qué he hecho yo para merecer este manto de justicia?
Consideremos al hijo pródigo.  ¿Qué hizo el hijo para merecer el abrazo del padre o la mejor túnica que el padre le ordenó a sus sirvientes traer para él? (Ver Lucas 15:22)  Absolutamente nada.
La “mejor túnica” es una imagen del manto de justicia con el que tu Padre celestial te vistió cuando tú recibiste a Jesús.  Este manto de justicia es un regalo gratuito.  Tú no puedes ganarlo, ni trabajar para recibirlo o merecerlo.  Es por eso que todo lo que escuchamos sobre lo que el padre hizo para darle la bienvenida a su hijo a casa, es una imagen de la asombrosa e incondicional gracia de nuestro Padre celestial.
Nuestra parte es simplemente creer en Su bondad y recibir de todo corazón la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia de parte de Él, para reinar victoriosamente sobre cada área de derrota en nuestras vidas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 10 de enero de 2018

Un Amor Eterno E Incondicional

… Con amor eterno te he amado…
Jeremías 31:3
En el mejor de los casos, incluso entre las mejores personas, el amor que nos tenemos el uno al otro es a menudo condicional.  Todavía esperamos algo a cambio.  Esperamos que nuestro amor sea correspondido.  Pero el amor que Dios tiene para nosotros no es así, en absoluto.  Su amor por nosotros es eterno y totalmente incondicional.
“¿Y qué si he caído en pecado y me he alejado de la iglesia?  ¿Aún así Dios me ama?”
Sí, mi amigo, Dios aún te ama y si tú abres tu corazón a Su bondad, Su bondad te guiará al arrepentimiento. (Romanos 2:4)  Aún cuando le hayas dado la espalda a Dios, Su amor y luz siguen resplandeciendo sobre ti.  Tú sólo tienes que volverte a Él y recibir Su amor.  Encontrarás Su gracia justo allí, para ayudarte a superar cualquier pecado con el que estés luchando.
Amado, Él espera pacientemente que te vuelvas hacia Él, al igual que el padre en la parábola del hijo pródigo.  Él no sólo es un Dios de segundas oportunidades, Él es un Dios de muchas oportunidades.  Su amor por ti es incondicional, inamovible e inmutable.  ¡Él te ama y está contigo –ayer, ahora y para siempre! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


martes, 26 de enero de 2016

TOMA TUS POSESIONES EN EL 2016


Palabra para el 2016
… Y la casa de Jacob volverá a tomar sus posesiones. —Abdías 1:17

Ten tu fortaleza en el amor de tu Padre celestial por ti y toma tus posesiones —buena salud, provisión, sabiduría, favor, protección, relaciones restauradas... ¡Toda bendición que ya fue pagada por nuestro Señor Jesús en la cruz!
Este es el mensaje alentador que el Señor me dio para compartir con Su pueblo al iniciar este año: “Toma Tus Posesiones en el 2016.”

Amado, 2016 es el año en que el Señor quiere sacarte de un lugar de estrés y conflictos, preocupación y ansiedad, escasez y amargura, hacia Su tierra prometida para ti, en la que tú vas a estar protegido y bien provisto.  Y a través del estudio del relato bíblico de los hijos de Israel a las puertas de entrar a su tierra prometida, Él nos revela tanto Su corazón amoroso, como las claves que nosotros necesitamos para caminar en Su visión para nosotros.
La Escritura nos dice que cuando Dios sacó a los hijos de Israel de la esclavitud en Egipto, Él ya tenía en mente y preparada para ellos, una tierra deliciosa y productiva.  Era una tierra en la que fluye leche y miel, “una tierra que [ellos] no trabajaron y ciudades que [ellos] no construyeron. [Ellos] vivieron en ellas y [ellos] se alimentaron de viñedos y olivares que [ellos] no plantaron” (Josué 24:13, NVI).
En esta tierra, el pueblo de Dios iría de recolectar ajos, cebollas y puerros (alimentos de Egipto, que requerían de un trabajo agotador para conseguirse, una imagen de provisión a través del trabajo arduo), a recoger y comer enormes racimos de uvas, higos, aceitunas y granadas.
¿La diferencia?  Estas eran frutas que Su pueblo podía solo alargar la mano, tomar y comer —una imagen de provisión descansada.  Y debido a que Dios ya les había dado la tierra, todo lo que ellos tenían que hacer era ir y tomarla.  Dondequiera que sus pies pisaran, cada cosa buena ahí, era suya, para que la poseyeran y la disfrutaran.
Hoy, ésta es también la intención y el deseo del corazón de Dios para nosotros —que nos establezcamos plenamente en nuestra tierra prometida y poseamos toda la provisión, protección, paz, relaciones restauradas, sanidad y salud que Él ya ha preparado, ¡y con la que nos ha bendecido por medio de la cruz de Jesús!
¡Que maravillosa promesa que podamos entrar a Su tierra prometida de descanso y disfrutar de provisión abundante, productividad, y protección de Dios, sin ningún tipo de trabajo agotador o esfuerzo estresante!  Y como Dios nos muestra Su deseo y las intenciones de Su corazón para nosotros, Sus hijos amados, Él también nos muestra en esta misma historia del viaje de los israelitas a la tierra prometida, las claves para tomar nuestras posesiones.
En Números 14, vemos cómo la mayoría dudosa de los hijos de Israel no creyeron en Dios, ya que vieron y tenían miedo de los gigantes en la tierra.  Solo Josué y Caleb vieron a los gigantes como “pan comido,” porque los gigantes “no tienen quién los proteja, porque el Señor está de parte nuestra” (Números 14:9, NVI).
Dios llamó a su actitud tipo “confiemos en Dios y vayamos a tomar nuestras posesiones,” un “espíritu diferente,” un espíritu de fe.  En dónde los otros 10 espías se vieron a sí mismos como langostas, insignificantes e incapaces de manejar a los gigantes, Josué y Caleb vieron al Señor más grande y más fuerte que los gigantes y suficientemente poderoso para mantener Su promesa a ellos.  Y debido a que ellos tenían este espíritu diferente, ellos fueron los únicos dos de su generación entre los israelitas que entraron a su tierra prometida.  Los otros pasaron los siguientes 38 años deambulando en el desierto debido a su infidelidad.
Este año, el Señor nos está diciendo que nosotros vamos a tomar nuestras posesiones simplemente descansando y confiando en un Dios que es más grande que cualquier gigante que se interponga en nuestro camino, y confiando en Su Palabra que detalla todas Sus promesas para nosotros.  Vamos a poseer nuestra victoria y nuestras bendiciones cuando veamos a través de los ojos de la fe, más allá de los gigantes, a nuestro Dios que es más grande y más fuerte, cuando veamos a nuestros gigantes como pan comido, y escojamos descansar en Su obra terminada, que nos ha asegurado la victoria y todas las bendiciones.
Así que, cualesquiera que sean los gigantes en tu vida —una condición física, una adicción o atadura, una situación en el hogar o en el trabajo, o solo el sentirte temeroso acerca del futuro— tu Padre celestial te está diciendo: “No les tengas miedo.”  Mira hacia Él y apóyate en Su amor para que te lleve a tu tierra prometida, en donde vas a ver el cumplimiento de Sus promesas en tu vida, y heredarás todo lo que Cristo murió para darte.
¿Y qué de los gigantes que ves ahora o que pueden interponerse en tu camino?  En vez de que ellos te devoren, ¡ellos serán tu comida!  Todo lo que tú necesitas para superarlos ya fue provisto para ti por tu Padre celestial.  Mientras tú miras hacia Él y recibes de Él, Él los convertirá en “pan” —¡comida para fortalecer tu fe y hacerte crecer!
Querido amigo, ¡que este año tengas una mayor revelación del amor de Dios por ti, una intimidad más profunda y un caminar más cercano con el Señor, paz que sobrepasa todo entendimiento, y gozo que se desborda, mientras entras a la tierra prometida por Dios!
¡Prepárate para tomar tus posesiones!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


jueves, 31 de julio de 2014

Deja Tus Preocupaciones Y Vive Libre De Ansiedad

Medita En

Echando la totalidad de tus preocupaciones [todas tus ansiedades, todas tus inquietudes, todos tus problemas, de una vez por todas] sobre Él, porque Él cuida de ti con afecto y se preocupa por ti vigilante.
1a Pedro 5:7, Trad. Ver. AMP


Cuando Jesús murió en la cruz, Él desató todas las bendiciones de Dios para nuestras vidas.  Y desde entonces las bendiciones de Dios han estado fluyendo desde Su trono hacia nosotros.  Estas bendiciones no pueden ser detenidas.  La única manera de detenerlas es cuando nos preocupamos.  Es por eso que Dios nos dice específicamente que echemos todas nuestras preocupaciones sobre Él.
Veras, cuando tú te preocupas acerca de un área particular de tu vida, tu restringes la provisión de Dios para esa área.  Ahora, Dios todavía está proveyendo la bendición, pero esta no está llegando porque tu preocupación está restringiendo la “tubería de distribución”!  Puede que tú estés orando: “Oh Dios, por qué no estás proveyendo para mí en esta área de mi vida?”  Y Dios te dice: “Yo estoy proveyendo.  Si tú la sueltas, entonces permitirás que Mi provisión fluya hacia esa área.”
¿Por qué estás preocupado hoy?  ¿Por no tener suficiente para tu provisión diaria?  ¿Por un síntoma de dolor en tu cuerpo?  ¿Por un error que cometiste? 
Amado, mira el corazón y el amor del Padre por ti, mientras Él te invita a simplemente echar tus preocupaciones sobre Él.  Su Palabra nos dice que Él tiene cuidado de nosotros “afectuosamente” y “vigilante”.  Esto significa que nada escapa de Su cuidado cuando se trata de tus necesidades.  Así que descansa sabiendo que Él va a darte lo mejor de Sí, y deja que Su provisión abundante provea para cada transformación que necesitas!
Bendiciones,

Joseph Prince