recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta manto de justicia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta manto de justicia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 19 de junio de 2019

Vestido Con El Manto De Justicia


Medita En
En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se regocijará en mi Dios; porque Él me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia como el novio se engalana con una corona, como la novia se adorna con sus joyas.  (Isaías 61:10)
Después de haber predicado un mensaje sobre el amor del Padre en mi iglesia, un joven que había estado involucrado en muchas peleas de pandillas y que había estado dentro y fuera de la cárcel en numerosas ocasiones, pasó al frente para recibir a Jesús como su Señor y Salvador.  Él miró directamente al pastor de jóvenes y le preguntó sombríamente: “¿Puede Dios perdonarme por todos los errores que he cometido?”  El pastor de jóvenes lo afirmó diciendo: “En el momento en que tú pasaste al frente para recibir a Jesús en tu vida, tu Padre en el cielo te perdonó todos tus pecados y te hizo Su hijo.  En este momento, eso es lo que tú eres —Su hijo amado”.
Amigo, no importa cuántas veces has fallado, cuántos errores has cometido, ni cuán terribles crees que son tus pecados, el poder limpiador y la sangre de tu Salvador, Jesucristo, es mayor que todos ellos.  Dios hizo esta promesa para ti en Su Palabra: “Aunque tus pecados sean como la escarlata, Yo los haré tan blancos como la nieve.  Aunque sean rojos como el carmesí, Yo los haré tan blancos como la lana”. (Isaías 1:18, NTV)  Ese es el poder de la cruz en tu vida.  En el momento en que crees en Cristo, todos tus pecados son lavados de una vez por todas y tú eres hecho blanco como la nieve.  ¿Has visto cómo la nieve deslumbra a la luz del sol?  Así es como tu Padre en el cielo te ve en este momento, vestido con el reluciente manto de justicia.
Pero Pastor Prince, ¿qué he hecho yo para merecer este manto de justicia?
Consideremos al hijo pródigo.  ¿Qué hizo el hijo para merecer el abrazo del padre o la mejor túnica que el padre le ordenó a sus sirvientes traer para él? (Ver Lucas 15:22)  Absolutamente nada.
La “mejor túnica” es una imagen del manto de justicia con el que tu Padre celestial te vistió cuando tú recibiste a Jesús.  Este manto de justicia es un regalo gratuito.  Tú no puedes ganarlo, ni trabajar para recibirlo o merecerlo.  Es por eso que todo lo que escuchamos sobre lo que el padre hizo para darle la bienvenida a su hijo a casa, es una imagen de la asombrosa e incondicional gracia de nuestro Padre celestial.
Nuestra parte es simplemente creer en Su bondad y recibir de todo corazón la abundancia de la gracia y el regalo de la justicia de parte de Él, para reinar victoriosamente sobre cada área de derrota en nuestras vidas.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 16 de diciembre de 2018

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
Levítico 1:6
¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y a Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel. (Génesis 3:21)  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos. (Juan 11:38-44)
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o la gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión que tu manto atrae!
Viendo a través de los ojos de la fe, 
Joseph Prince

viernes, 28 de octubre de 2016

Cuando Dios Corrió

Pero el padre dijo a sus siervos: “Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo, y poned un anillo en su mano y sandalias en los pies.”
Lucas 15:22

Si eres un creyente, probablemente estés familiarizado con la conmovedora historia del hijo pródigo que Jesús compartió.  ¿A quién crees que representa el padre de la historia?  Al Padre de Jesús en el cielo, por supuesto.  Jesús nos estaba dando una imagen de Su Padre, que también es nuestro Padre.
En la historia, al padre se le vio corriendo hacia su hijo que volvía a casa. (Lucas 15:20)  ¿Te das cuenta que Dios nunca fue descrito como estando en un apuro en la Biblia?  Él está siempre fresco y compuesto.  La única vez que Él es retratado como estando con prisa, es en esta historia.  Aunque impropio en la cultura judía, el padre levantó su túnica y corrió.  ¿Hacia dónde corría?  ¿Por qué estaba él tan apurado?
El padre tenía prisa porque había visto a su hijo, que estaba todavía bastante lejos de casa.  Él estaba corriendo hacia su hijo porque no podía esperar para abrazar y besar a su hijo de nuevo.
El padre tenía prisa por vestir a su hijo con el mejor vestido.  Mi amigo, nuestro Padre ha puesto el mejor vestido —el manto de justicia— sobre nosotros.  Al hacerlo, Él nos ha restituido como hijos del Dios Altísimo, una posición que habíamos perdido cuando Adán cayó.
El padre tenía prisa por poner un anillo en la mano de su hijo.  Al igual que la autoridad que se impone con sello del anillo del hijo de un hombre rico, nuestro Padre está dispuesto a volver a poner en nuestras manos la autoridad para invocar Su nombre, para que nosotros podamos caminar cada día empoderados.
El padre tenía prisa por poner sandalias en los pies de su hijo, para asegurarle que él seguía siendo su hijo —solo los siervos andaban descalzos.  Nuestro Padre quiere que nunca nos sintamos como sirvientes contratados.  Siempre seguros de ser Sus hijos.
Amado, si el Padre parece tener prisa, ¡es sólo porque Él está apurado por asegurarte a ti, tu posición como Su precioso hijo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Si el padre parece tener prisa, ¡es sólo porque Él está apurado por asegurarte a ti, tu posición como Su precioso hijo!


viernes, 30 de octubre de 2015

Él También Es El Dios De Tus Valles

1ª Reyes 20:23
Y los siervos del rey de Aram le dijeron: ‘Sus dioses son dioses de los montes, por eso fueron más fuertes que nosotros; mejor peleemos contra ellos en la llanura, pues ¿no seremos más fuertes que ellos?’
En 1ª Reyes 20, encontramos a los sirios siendo derrotados por los israelitas.  Luego, algunos de los consejeros del rey sirio, dijeron al rey lo que ellos pensaban que era la razón de su derrota.  Dijeron que habían luchado en los montes y habían perdió porque el Dios de Israel es el Dios de los montes.  Así que, si iban a pelear contra los israelitas en la llanura o en el valle, ellos ganarían.
¡Qué estúpido consejo!  Ellos pensaron que el Dios de Israel sólo ayudaría a Su pueblo arriba en los montes y colinas, y no abajo en los valles.
Ahora, las montañas se refieren a nuestros buenos momentos, y valles, nuestros malos momentos.  Algunas personas tienen la idea de que Dios es el Dios de nuestros buenos momentos, pero Él no está con nosotros cuando estamos pasando malos momentos.  Ellos piensan que Él nos deja indefensos cuando estamos en los valles, sobre todo cuando nosotros mismos creamos nuestros problemas.
Mi amigo, ¡quiero que sepas que nuestro Dios es el Dios de los montes, pero Él también es el Dios de los valles!
Dios Hijo dejó a un lado Su corona de gloria, Su majestad real y descendió por nosotros, entrando en un cuerpo humano como un bebé.  Él bajó a donde nosotros estábamos con el único propósito de morir en la cruz por nuestros pecados, para poder subirnos hacia lo que Dios el Padre tiene para nosotros a Su diestra.  Jesús bajó para coronarnos de gloria y  honra, para vestirnos con mantos de justicia y hacernos Su novia, compartiendo todo lo que Él tiene con nosotros.  Esa es la gracia de Dios.  Él vino a nuestro valle.
Así que, cualquier cosa por la que estés pasando en este momento, debes saber que Dios está allí en tu valle contigo.  Él te está sosteniendo en Sus brazos y te está llevando a través del valle.  La victoria ya es tuya.  ¡Así como los israelitas también salieron victoriosos en el valle (1ª Reyes 20:28-29), así lo serás tú, porque el Dios de los valles está allí contigo!
Pensamiento Del Día

Dios está allí en tu valle contigo, sosteniéndote en Sus brazos y llevándote a través del valle.


jueves, 29 de octubre de 2015

Bendecido Con El Manto De Justicia De Jesús

Levítico 1:6
Después desollará el holocausto y lo cortará en pedazos.
¿Sabes quién fue el primero que vistió al hombre con abrigos de piel?  Fue el mismo Dios Todopoderoso, cuando encontró a Adán y Eva escondiéndose detrás de los arbustos, porque tenían miedo de Él.  Ellos se habían vuelto temerosos y conscientes de que habían pecado contra Dios.  En su consciencia de pecado, ellos se dieron cuenta de que estaban desnudos y que la gloria de Dios, que había sido su cobertura, se había ido.
Así que, Dios mató a un animal para vestir a Adán y a Eva con abrigos de piel (Génesis 3:21).  Un animal tuvo que morir y su piel ensangrentada se convirtió en su cobertura.  Esto habla de la sangre de Jesús que te cubrió cuando Él se convirtió en tu holocausto.  El Cordero de Dios no solo quitó tus pecados.  Él también te dio Su justicia.
Amado, tú estás cubierto por la sangre de Jesús.  Eres justo por Su sangre.  Dios te ha vestido con el manto de justicia, que fue pagado por la sangre de Jesús.  Yo no estoy hablando de un manto físico hecho de tela.  Estoy hablando del manto de justicia que estaba en Jesús cuando Él dijo a la tormenta: “¡Calla, enmudece!” y sobrevino una gran calma (Mateo 8:23-27), cuando sanidad fluyó de Él para los enfermos y cuando Él resucitó a Lázaro de entre los muertos (Juan 11:38-44).
Cuando tú creas que eres justo a causa de la sangre de Jesús, vas ver los efectos de llevar Su manto de justicia.  Vas a ver los milagros suceder ante tus propios ojos.  Vas a convertirte en un imán de bendiciones, un imán del favor o gracia.  No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto,  la que está atrayendo todas estas bendiciones de Dios a tu vida.
Mi amigo, vive consciente de estar vestido con el manto de la justicia de Jesús.  Cada día, ven a Dios y dile: “Padre, te doy gracias porque Jesús es mi holocausto.  Él me cubre de pies a cabeza con Su justicia.  Lo  que Él es para Ti, Yo también lo soy.  Como Él es ahora, yo también lo soy.  Yo estoy en Él.”  ¡Tú vas a ver las manifestaciones de las bendiciones de salud, plenitud, protección y provisión de que el manto atrae!
Pensamiento Del Día

No es tu propia justicia, sino la justicia de Jesús, que tú te has puesto, la que atrae las bendiciones de Dios para tu vida.


sábado, 28 de junio de 2014

Una Revelación Robusta De Tu Justicia

Medita En

En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se regocijará en mi Dios; porque El me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia...
Isaías 61:10


Yo realmente quiero que tú reines en todas las áreas de la vida, recibiendo una revelación robusta de tu justicia en Cristo.  Tu crecerás en esta revelación al escuchar más sobre lo que Jesús ha logrado para ti en la cruz.
La Biblia nos dice que las bendiciones coronan la cabeza del justo.  Así que, cuanto mayor sea la revelación de tu justicia en Cristo y cuanto más establecido en ella estés, más verás las bendiciones de Dios manifestarse en tu vida.
Déjame ponerlo de otra forma: Mira el manto de justicia con el que Dios te ha vestido, con bolsillos etiquetados con las palabras “favor”, “sanidad”, “liberación”, “provisión”, “sabiduría”, “bendiciones familiares”, y más.  Mientras más consciente estés de este manto que está sobre ti, más experimentarás los buenos regalos que vienen con él, así como el vivir una vida propositiva y satisfactoria –una vida en la que tú tienes más que suficiente para bendecir a otros también!
Bendiciones,

Joseph Prince


viernes, 28 de junio de 2013

Una Sólida Revelación De Su Justicia



Medite En

En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia…
Isaías 61:10


Realmente quiero que usted reine en todas las áreas de la vida al recibir una sólida revelación de su justicia en Cristo.  Usted crecerá en esta revelación mientras más escuche sobre lo que Jesús ha logrado para usted en la cruz.
La Biblia nos dice que las bendiciones coronan la cabeza de los justos.  Así que cuanto más grande sea la revelación de su justicia en Cristo y cuanto más usted se establezca en ella, más verá las bendiciones de Dios manifestándose en su vida.
Déjeme decirlo de otra manera: Vea el manto de  justicia con el que Dios le ha vestido incluyendo unos bolsillos nombrados “favor,” “sanidad,” “liberación,” “provisión,” “sabiduría,” “bendiciones familiares” y así sucesivamente.  Cuanto más consciente este de ese manto sobre usted, más experimentará las cosas buenas que vienen con éste manto, y vivirá una vida plena y con propósito –una vida en la que tiene más que suficiente para bendecir a los demás también!

Bendiciones,
Joseph Prince