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miércoles, 23 de noviembre de 2016

Agradecimiento, Tu Camino A La Paz

Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.
Filipenses 4:6

Probablemente has leído este versículo antes, pero, ¿te gustaría saber cómo aplicarlo en tu vida diaria?  Déjame darte un ejemplo para ayudarte.
Digamos que en tu empresa, tú eres uno de los trabajadores elegibles para ser promovidos, y mañana sabrás si consigues esta promoción.  Tú deseas esta promoción desesperadamente, porque significa más ingresos para tu familia.  Así que, esta noche te la pasas dando vueltas en la cama.  Oras: “Padre, te ruego que quites de mi todas mis preocupaciones acerca de esta promoción.  Dame fe.”  Una hora más tarde, estás más ansioso que antes.  ¡Parece que Dios no responde tu oración!
¿Por qué?  Porque no lo estás haciendo a la manera de Dios.
Mejor ora de esta manera: “Padre, yo pongo todas mis preocupaciones acerca de la promoción en Tus amorosas manos porque Tú cuidas de mí y me amas.”  La Biblia nos dice que echemos toda nuestra ansiedad sobre el Señor, porque Él tiene cuidado de nosotros. (1ª Pedro 5:7)  Continua diciendo: “Padre, me gustaría recibir esa promoción.”  Está bien pedirle eso.  Ahora, aquí viene la parte más poderosa —acción de gracias.  Termina tu oración con acción de gracias.  Agradece a Dios por Su fidelidad.
Di algo como: “Padre, sea que yo reciba o no reciba esta promoción, yo Te doy gracias porque Tú siempre provees para mi familia con más que suficiente.  Tú, que alimentas a las aves del cielo y vistes a los lirios del campo, cuidarás de nosotros.  Así que, yo no voy a preocuparme por esta promoción.  Tú eres la fuente de todas mis bendiciones.” (Mateo 6:30, Filipenses 4:19)
Cuando oras así, de repente, ya no eres más un rehén de esa promoción.  Yo llamo a esto la “Gracias” terapia.  Cuanto más conozcas la Palabra de Dios, más vas a poder agradecerle.  Cuanto más le agradezcas, más reinará Su paz en tu corazón.  Y muchas veces, antes de que te des cuenta, ¡amaneció!   Y tú ni siquiera recordarás cómo fue que te quedaste dormido.  La paz de Dios reina de esta manera.
Mi amigo, cualquiera que sea tu preocupación, llévala a tu Padre en oración, ¡y agradece tu camino a la paz!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuanto más conozcas la Palabra de Dios, más vas a poder agradecerle.  Cuanto más le agradezcas, más reinará Su paz en tu corazón.


martes, 22 de julio de 2014

Se El Varón Bendito

Medita En

Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.
Jeremías 17:7-8


¿Quién no quisiera ser el varón bendito descrito en Jeremías 17?
En los buenos y malos momentos, el varón bendito prospera y reina.  Él es como un árbol plantado junto a las aguas, que echa sus raíces junto a la corriente.  Cuando viene el calor –cuando la competencia se enciende o cuando hay una sequía financiera– no teme, ni se preocupa.  Sus “hojas” permanecen verdes, en otras palabras, él se mantiene joven y lozano.  Y sigue siendo fructífero –siempre teniendo éxito y viendo los resultados deseados, ya sea en sus negocios, su carrera profesional, su vida familiar o su ministerio! 
¿Qué haces para disfrutar las bendiciones del varón bendito?  Buscas solamente a Jesús, no al hombre.  Buscar a Jesús es meditar en Su Palabra, Su favor inmerecido y Su regalo de justicia.  Comienza a poner verdaderamente tu confianza y tu esperanza en Jesús, en vez de en tus propias fuerzas o en otra persona.  Luego, prepárate para prosperar y ser abundantemente fructífero, ¡sean buenos o malos tiempos!
Bendiciones,

Joseph Prince


sábado, 28 de junio de 2014

Una Revelación Robusta De Tu Justicia

Medita En

En gran manera me gozaré en el Señor, mi alma se regocijará en mi Dios; porque El me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia...
Isaías 61:10


Yo realmente quiero que tú reines en todas las áreas de la vida, recibiendo una revelación robusta de tu justicia en Cristo.  Tu crecerás en esta revelación al escuchar más sobre lo que Jesús ha logrado para ti en la cruz.
La Biblia nos dice que las bendiciones coronan la cabeza del justo.  Así que, cuanto mayor sea la revelación de tu justicia en Cristo y cuanto más establecido en ella estés, más verás las bendiciones de Dios manifestarse en tu vida.
Déjame ponerlo de otra forma: Mira el manto de justicia con el que Dios te ha vestido, con bolsillos etiquetados con las palabras “favor”, “sanidad”, “liberación”, “provisión”, “sabiduría”, “bendiciones familiares”, y más.  Mientras más consciente estés de este manto que está sobre ti, más experimentarás los buenos regalos que vienen con él, así como el vivir una vida propositiva y satisfactoria –una vida en la que tú tienes más que suficiente para bendecir a otros también!
Bendiciones,

Joseph Prince


lunes, 16 de septiembre de 2013

Deje Que El Señor Sea Su Promoción



Medite En

Cuando a Ester, hija de Abihail, tío de Mardoqueo, que la había tomado como hija, le tocó venir al rey, ella no pidió cosa alguna sino lo que le aconsejó Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres. Y Ester hallaba favor ante los ojos de cuantos la veían.
Ester 2:15


Cuando el rey Asuero estaba en busca de una nueva reina, las mujeres más bellas de la tierra fueron llevadas al palacio.  A todas las mujeres se les dio la oportunidad de adornarse con todo lo que quisieran del recinto de las mujeres antes de ser llevadas a una audiencia con el rey.
Pero cuando llegó el turno de Ester, ella “no pidió cosa alguna sino lo que le aconsejó Hegai, eunuco del rey, encargado de las mujeres.”  Y vea los resultados: “Ester hallaba favor ante los ojos de cuantos la veían,” y el rey “amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y ella halló gracia y favor con él más que todas las demás vírgenes, y él puso la corona real sobre su cabeza y la hizo reina” (Ester 2:17).
Mientras que las otras mujeres probablemente trataban de superarse unas a otras, apoyándose en sus propios esfuerzos, Ester sabiamente se sometió a la única persona que conocía mejor las preferencias del rey, y los resultados hablan por sí mismos.  Quiero que vea cómo Ester dependía del favor inmerecido del Señor.  Ella no se esforzó en ganar.  Ella descansó en el Señor y se humilló a sí misma, y ​​el Señor la promovió y la exaltó por encima de todas las otras mujeres hermosas.
Amigo, cuando usted se humilla y para sus propios esfuerzos por promoverse a sí mismo, y depende únicamente de Jesús, el Señor Mismo será su promoción e incremento.  Al igual que Ester, usted destacará entre la multitud y obtendrá la gracia y el favor de Dios y de los hombres!

Bendiciones,
Joseph Prince


lunes, 22 de julio de 2013

Sea El Hombre Bendito



Medite En

Bendito es el hombre que confía en el Señor, cuya confianza es el Señor. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor, y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará, ni cesará de dar fruto.
Jeremías 17:7-8


¿Quién no querría ser el hombre bendito descrito en Jeremías 17?
En los buenos y malos tiempos, el hombre bendito prospera y reina.  Él es como un árbol plantado junto a las aguas, que extiende sus raíces junto al rio.  Cuando el calor aumenta –cuando la competencia se calienta o cuando hay sequía financiera– él no tiene miedo o preocupación.  Sus “hojas” permanecen verdes, es decir, que se mantiene joven y fresco.  Y él sigue siendo fructífero –siempre teniendo éxito y viendo los resultados deseados, ya sea en su negocio, su carrera, su vida familiar o su ministerio!
¿Cómo puede usted disfrutar de las bendiciones del hombre bendecido?  No buscando al hombre, sino a Jesús solamente.  Buscar a Jesús es meditar en Su Palabra, Su favor inmerecido y Su regalo de justicia.  Comience a realmente poner su confianza y su esperanza en Jesús, en lugar de en sus propias fuerzas o en otras personas.  Luego, prepárese para crecer y ser abundantemente fructífero ya sea que los tiempos sean buenos o malos!

Bendiciones,
Joseph Prince


domingo, 16 de septiembre de 2012

Permita Que Sea El Señor Quien Le Promueva



Medite En

Cuando le llegó a Ester, hija de Abihail tío de Mardoqueo, quien la había tomado por hija, el tiempo de venir al rey, ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres; y ganaba Ester el favor de todos los que la veían.
Ester 2:15

Cuando el Rey Asuero estaba en busca de una nueva reina, las mujeres más hermosas de la tierra fueron traídas al palacio.  A todas las mujeres se les dio la oportunidad de elegir lo que quisieran de la casa de las mujeres, para adornarse  antes de ser llevadas a una audiencia con el rey.
Pero cuando fue el turno de Ester, ella “ninguna cosa procuró sino lo que dijo Hegai eunuco del rey, guarda de las mujeres”. Y mire los resultados: “Ester ganaba el favor de todos los que la veían”, y el rey “amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes; y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina” (Ester 2:17).
Mientras que las otras mujeres probablemente trataban de superarse unas a otras confiando en sus propias fuerzas, Ester sabiamente se sometió a la persona que conocía mejor las preferencias del rey, y los resultados hablan por sí mismos. Quiero que vea como Ester dependió del favor inmerecido del Señor. Ella no luchó por ganar. Ella descansó en el Señor y se humilló a sí misma, y el Señor la promovió y exaltó por encima de todas las otras mujeres hermosas.
Amigo, cuando usted se humilla y deja de esforzarse para ser promovido, y depende solamente de Jesús, el Señor será su promoción y aumento. Como Ester, usted sobresaldrá de entre la multitud y obtendrá gracia y favor con Dios y los hombres!  

Bendiciones,
Joseph Prince