recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

jueves, 20 de septiembre de 2018

Dios Puede Calificar Lo Descalificado


El que rescata de la fosa tu vida, El que te corona de bondad y compasión.
Salmos 103:4
En la genealogía de Jesús son mencionadas cuatro mujeres. (Mateo 1:1-16).  Interesantemente, ellas no son Sara, Rebeca, Lea o Raquel, las esposas de los patriarcas del Antiguo Testamento.  En su lugar están: Tamar, Rahab, Rut y Betsabé, mujeres con un pasado de moral cuestionable.
Tamar recurrió al engaño y la prostitución para engendrar un hijo por medio de su suegro.  Aun así, fue de su linaje, de la tribu de Judá, que el Mesías vino. (Génesis 38)  Rahab era una gentil y una prostituta en Jericó, que se convirtió en una creyente del Dios de Abraham, Isaac y Jacob. (Josué 2:1-21)  Ella también se convirtió en la madre de Booz, quien desposó a Rut. (Rut 4:13)
Rut era recta moralmente.  Pero como Moabita, ella era una gentil y por lo tanto, era considerada impía.  Aun así, ella se convirtió en la abuela de David  (Rut 4:13-17), a quien los judíos se refieren como su más grande rey.  Betsabé cometió adulterio con David. (2 Samuel 11:4)  Luego, trajo al mundo al Rey Salomón (2 Samuel 2:24), de cuyo linaje real desciende Jesús.
¿Entonces qué nos está diciendo Dios aquí?
Él está diciendo que Él es más grande que nuestros pecados —en donde abunda el pecado, Su gracia sobreabunda. (Romanos 5:20)  Su gracia es mayor que nuestros pecados, así que incluso cuando el mundo nos descalifique, ¡Él puede calificarnos para recibir Sus bendiciones!
Dios también está diciendo que Él es un Dios de muchas oportunidades.  Las historias de esas mujeres nos muestran que incluso, aunque nuestros problemas son de nuestra propia hechura, éstos no son definitivos, ni mortales¡Cuando nos volvemos hacia Él, Él cambia totalmente nuestras situaciones, hasta que podamos ver Su gloria sobre nosotros!
Finalmente, Dios está diciendo que Él es un Dios de posicionamiento sobrenatural.  Incluso cuando todas nuestras conexiones terrenales se acaban, en el momento en que nos volvemos a Él, Él encuentra la manera de convertir nuestra cautividad en bendiciones.
Mi amigo, no mires tus circunstancias naturales y te desanimes.  Confía en Aquel “que rescata de la fosa tu vida y te corona de bondad y compasión”.  ¡Confía en Aquel, que califica lo descalificado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

No hay comentarios:

Publicar un comentario