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lunes, 22 de julio de 2019

Practica La Presencia De Jesús Y Mira Su Poder


Medita En
Pero el Señor está conmigo como campeón temible; por tanto mis perseguidores tropezarán y no prevalecerán.  (Jeremías 20:11)
¿Sabes que el mejor momento para agradecer a Jesús por Su presencia es cuando no “sientes” Su presencia?  Cuando se trata de la presencia de Jesús, no te dejes llevar por tus sentimientos.  Los sentimientos pueden ser engañosos.  Sigue adelante por Su promesa de que Él es Emmanuel —¡Dios con nosotros!
¿Has escuchado la historia de un novio que se acercó a su pastor casi inmediatamente después de su ceremonia de boda?  Fue con su pastor y le dijo: “Pastor, ¿puedo hablar con usted un momento?”
“Claro”, respondió el pastor.
El novio dijo: “Sabes, no me siento casado”.
El pastor lo tomó por el cuello y gruñó: “Escucha, muchacho.  Tú ESTÁS casado, lo sientas o no, ¿entiendes?  ¡Solo toma por fe que estás casado!”
Verás, amigo, no puedes dejarte llevar por tus sentimientos.  Sigue la verdad, y la verdad es esta: Dios prometió: “Nunca te dejaré ni te desampararé”.  Así que, el mejor momento para practicar Su presencia es precisamente cuando sientes que Jesús está a 100,000 millas de distancia.  Recuerda que los sentimientos no se basan en la verdad.  ¡La palabra de Dios es verdad!
Poco después de graduarme de la escuela secundaria, tomé un trabajo de medio tiempo dando clases en una escuela primaria donde me pusieron a cargo de una clase de niños de 10 años.  Recuerdo que un día, cuando estaba practicando Su presencia, me arrodillé en la sala de mi casa y oré: “Señor, solo te agradezco que estés siempre conmigo”.  Mientras estaba de rodillas, el Señor me dijo que orara específicamente por una de las niñas de mi clase que había estado ausente de la escuela ese día.
Es muy común que los niños pierdan clases de vez en cuando por varias razones y el Señor nunca me había dirigido a orar específicamente por ninguno de ellos.  ¡Esta niña fue la primera!  El Señor me dijo claramente que orara para que Su protección estuviera sobre esta chica y que la cubriera con Su sangre preciosa.
Al día siguiente hubo una gran conmoción en la escuela y descubrí que la niña había sido secuestrada por un conocido asesino en serie esa misma tarde, cuando el Señor me había dicho que orara por ella.  El asesino, Adrian Lim, había secuestrado a varios niños para ofrecerlos como sacrificios al diablo.  Él creía que Satanás le daría poder cuando le ofreciera la sangre de estos niños.
Durante los siguientes dos días, esta niña de mi clase estuvo en todos los medios de comunicación nacionales porque había sido liberada milagrosamente.  Lamentablemente, ella había sido la única niña liberada.  Todos los otros niños secuestrados habían sido brutalmente asesinados.
Cuando ella regresó a la clase, le pregunté cómo era que había sido liberada.  Ella me dijo que su secuestrador estaba “orando” sobre ella cuando de repente se detuvo y le dijo: “Los dioses no te quieren”.  Ella fue liberada rápidamente esa noche.  Por supuesto, tú y yo sabemos por qué los “dioses” no la querían —¡ella estaba cubierta y protegida por la sangre de Jesús!
Escucha lo que estoy diciendo aquí.  En todo el mundo, el diablo está tratando de destruir a una nueva generación porque teme que los jóvenes del nuevo milenio vayan a apoderarse del mundo para Jesús.  Es por eso que tenemos que cubrir a nuestros hijos con la protección de Jesús.
Estoy compartiendo todo esto contigo porque quiero que veas la importancia y el poder de practicar Su presencia.  Como maestro durante ese tiempo, mi clase era mi responsabilidad, al igual que mi congregación es mi responsabilidad hoy.  Piensa conmigo: ¿Cómo en el mundo, con mi conocimiento e inteligencia finitos, podría yo haber sabido que uno de mis estudiantes estaba en grave peligro?  ¡No es posible!  Pero como el Señor, quien sabe todas las cosas, estaba conmigo, Él me permitió hacer la diferencia en la vida de mi estudiante.
Del mismo modo, sea cual sea el rol o la vocación en la que tú te desempeñas, ya seas un maestro de escuela, un líder  en los negocios o un ama de casa, quiero que sepas que Jesús está contigo y que Él quiere que tengas éxito.  Ahora, recuerda, todo esto me sucedió antes de convertirme en pastor de tiempo completo, así que, por favor, no pienses que este favor inmerecido de Jesús es solo para los pastores.  Amado, Su favor inmerecido es para ti.  El Señor Emmanuel está contigo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Tu Justicia Tomada En Cuenta Y No Tu Pecado

Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomara en cuenta.
Romanos 4:8
Tú eres bendecido hoy porque todos tus pecados son perdonados en Cristo.  Dios no cuenta tus pecados en tu contra.  Él en cambio, cuenta tu justicia en Cristo.  ¡Es por eso que tú eres la persona bendecida a quien el Señor no toma, ni tomará en cuenta su pecado!
¿Qué pasa con un hombre así?  Echemos un vistazo a la historia de Jacob para averiguarlo.
La Biblia registra cómo Jacob había engañado a su padre y estafado a su hermano mayor Esaú la bendición de su primogenitura. (Génesis 27, 1-41)  Sin embargo, a pesar de su pecado de engaño, Dios escogió hablar con Jacob.  Y no, Dios no lo hizo para decirle: “¡Tú, pecador terrible!  ¿Cómo pudiste engañar a tu propio padre?  ¡Maldito seas!”
No, al engañoso Jacob, Dios le dijo: “Yo Soy el Señor, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac.  La tierra en la que estás acostado te la daré a ti ya tu descendencia... He aquí, Yo Estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido.” (Génesis 28: 13-15)  ¡He aquí un hombre a quien Dios no toma en cuenta su pecado!
Dios no reprendió a Jacob en lo absoluto.  En vez de eso, lo escuchamos diciéndole a Jacob: “te la daré a ti... Yo Estoy contigo... te guardaré... te haré volver... no te dejaré...”  Jacob ciertamente no merecía estas bendiciones.  Este es un hombre que caminaba en la verdad de Romanos 4:8 —“Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta.”  Pues bien, yo no estoy animándote a pecar, sino que quiero que tú veas el amor y la gracia de Dios para con nosotros.
Si Jacob era tan bendecido, ¿cuánto más lo somos tú y yo hoy estando bajo el Nuevo Pacto de gracia establecido por la sangre de Jesús?  ¿Cuánto más es nuestra bendición porque Jesús ha quitado todos nuestros pecados en la cruz?
Amado, gracias a la obra terminada de Jesús, Dios no toma en cuenta tu pecado.  Lo que Él si toma en cuenta para ti es tu justicia, que no es por obras. (Romanos 4:6)  ¡Y ya que tú eres justo, mantente preparado para recibir Sus bendiciones! (Proverbios 10:6)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 27 de octubre de 2016

Tu Justicia Tomada En Cuenta Y No Tu Pecado

Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomara en cuenta.
Romanos 4:8

Tú eres bendecido hoy porque todos tus pecados son perdonados en Cristo.  Dios no cuenta tus pecados en tu contra.  Él en cambio, cuenta tu justicia en Cristo.  ¡Es por eso que tú eres la persona bendecida a quien el Señor no toma, ni tomará en cuenta su pecado!
¿Qué pasa con un hombre así?  Echemos un vistazo a la historia de Jacob para averiguarlo.
La Biblia registra cómo Jacob había engañado a su padre y estafado a su hermano mayor Esaú la bendición de su primogenitura. (Génesis 27, 1-41)  Sin embargo, a pesar de su pecado de engaño, Dios escogió hablar con Jacob.  Y no, Dios no lo hizo para decirle: “¡Tú pecador terrible!  ¿Cómo pudiste engañar a tu propio padre?  ¡Maldito seas!”
No, al engañoso Jacob, Dios le dijo: “Yo Soy el Señor, el Dios de tu padre Abraham y el Dios de Isaac.  La tierra en la que estás acostado te la daré a ti ya tu descendencia... He aquí, Yo Estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que vayas y te haré volver a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he prometido.” (Génesis 28: 13-15)  ¡He aquí un hombre a quien Dios no toma en cuenta su pecado!
Dios no reprendió a Jacob en lo absoluto.  En vez de eso, lo escuchamos diciéndole a Jacob: “te la daré a ti... Yo Estoy contigo... te guardaré... te haré volver... no te dejaré...”  Jacob ciertamente no merecía estas bendiciones.  Este es un hombre que caminaba en la verdad de Romanos 4:8 —“Bienaventurado el hombre cuyo pecado el Señor no tomará en cuenta.”  Pues bien, yo no estoy animándote a pecar, sino que quiero que tú veas el amor y la gracia de Dios para con nosotros.
Si Jacob era tan bendecido, ¿cuánto más lo somos tú y yo hoy estando bajo el Nuevo Pacto de gracia establecido por la sangre de Jesús?  ¿Cuánto más es nuestra bendición porque Jesús ha quitado todos nuestros pecados en la cruz?
Amado, gracias a la obra terminada de Jesús, Dios no toma en cuenta tu pecado.  Lo que Él si toma en cuenta para ti es tu justicia, que no es por obras. (Romanos 4:6)  ¡Y ya que tú eres justo, mantente preparado para recibir Sus bendiciones! (Proverbios 10:6)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Gracias a la obra terminada de Jesús, Dios no toma en cuenta tu pecado sino tu justicia, que no es por obras.