recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta justificados. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta justificados. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de octubre de 2019

La Definición Correcta De Justicia



Medita En
No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.  (Gálatas 2:21)
¿Qué tiene que ver la correcta comprensión de tu justicia, con estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy?  ¡Todo!
Muchos creyentes asocian la justicia con una lista de cosas que tienen que hacer, y si ellos logran cumplir con esta lista, entonces se sienten “justos”.  Por el contrario, cuando ellos fallan en términos de comportamiento, sienten que “no son justos”.  Pero esta es una definición y comprensión incorrectas de la justicia.
Volvamos a lo que la Biblia tiene que decir.  Mira 2 Corintios 5:21: “Al que no conoció pecado [Jesucristo], [Dios] le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él [Jesucristo]”.  Nosotros no somos justos debido a que obramos bien.  Fuimos hechos justos debido a la obra que Jesús hizo por nosotros en la cruz.  La “justicia”, por lo tanto, no está basada en nuestras buenas obras.  Se basa completamente en las buenas obras de Jesús.  El cristianismo no se trata de obrar bien para llegar a ser justos.  Se trata de creer bien en Jesús para ser hechos justos.
¿Te habías dado cuenta de que hemos sido condicionados para asociar el recibir bendiciones con hacer buenas obras?  La mayoría de los sistemas de creencias están basados en un sistema de méritos en el cual se debe cumplir con ciertos requisitos —dar a los pobres, hacer el bien a los demás y cuidar a los desfavorecidos— para alcanzar una cierta condición de justicia.  Todo eso suena muy noble, sacrificado y atractivo para nuestra carne, a la que le gusta sentir que nuestras buenas obras nos han ganado nuestra justicia.
Pero Dios no está mirando tu nobleza, sacrificios o buenas obras para justificarte.  Él solo está interesado en la humildad de Jesús en la cruz.  ¡Él mira el sacrificio perfecto de Su Hijo en el Calvario para justificarte y hacerte justo!  Intentar ser justificado por tus buenas obras y hacer lo mejor que puedes para guardar los Diez Mandamientos a fin de hacerte justo, es negar la cruz de Jesucristo.  Es algo así como decir: “La cruz no es suficiente para justificarme.  Yo necesito depender de mis buenas obras para limpiarme a mí mismo y hacerme justo delante de Dios”.
El apóstol Pablo dijo: “No hago nula la gracia [favor inmerecido] de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano”.  Amigo, considera cuidadosamente lo que Pablo está diciendo aquí.  Él efectivamente está diciendo que si tú estás dependiendo de tus buenas obras, de tus esfuerzos y de tu capacidad para cumplir perfectamente los Diez Mandamientos a fin de llegar a ser justo, ¡entonces Jesús murió para nada!  Eso es lo que significa “en vano” —¡para nada!  Así que no hagas nula la gracia de Dios, dependiendo de tus buenas obras para hacerte justo a ti mismo y poner a Dios de tu lado.  ¡El sacrificio de Jesús es más que suficiente para justificarte!  ¡Y cuando tú sabes que eres justificado, puedes estar seguro de que el favor inmerecido de Dios está de tu lado y estar expectante por que te sucedan cosas buenas hoy!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 2 de octubre de 2019

La Promesa Se Recibe Por Fe


Medita En
Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.  (Romanos 4:13)
En Romanos 4:13, está claro que la promesa de Dios de que Abraham y su descendencia serían herederos del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.
Hoy, debido a pertenecemos a Jesús, nosotros somos la descendencia y los herederos de Abraham según la promesa. (Ver Gálatas 3:29)  Y cuanto más creamos que somos justificados en Cristo, más vamos a experimentar Su provisión.  Amigo, ser un heredero del mundo y caminar en las bendiciones de Abraham de salud, protección y provisión abundante, viene por fe.  ¡Esto es creer que aunque nosotros no merezcamos ninguna bendición de Dios, hemos sido hechos justos por el sacrificio y la obra terminada de Su Hijo, y calificamos para todas Sus bendiciones!
En la cruz, Jesús tomó nuestros pecados y nos dio Su justicia.  Él tomó nuestra pobreza y nos dio Su abundancia.  Él tomó nuestra vergüenza y nos dio Su victoria.  ¡Hoy, cree que has sido hecho justo por medio de la obra terminada de Jesús y comienza a caminar en las bendiciones de Abraham!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 29 de septiembre de 2019

¿Qué Amor Es Perfecto?


Medita En
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, más tenga vida eterna.  (Juan 3:16)
Cuando yo era el presidente de mi ministerio juvenil, solía predicar mensajes duros y fuertes, diciéndole a mis jóvenes: “¡Tienes que amar a Dios!  ¡Tienes que amar al Señor con todo tu corazón, con toda tu mente y con toda tu alma!”  Durante todo el tiempo que prediqué esto a los jóvenes, me preguntaba: “¿Cómo puedo hacer eso?”  Me analizaba a mí mismo y revisaba mi corazón, mi mente y mi alma —¿Realmente estoy amando al Señor perfectamente?  ¿Cómo puedo esperar que mis jóvenes amen al Señor de esa manera cuando sé que yo mismo he fallado?  En ese momento, yo todavía no estaba establecido en el nuevo pacto de la gracia.  Yo no sabía que al predicar de esa manera, en realidad estaba poniendo a todos mis jóvenes bajo la ley, porque la suma total de la ley es amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas.  (Mateo 22:37–40, Marcos 12:29–30)
Déjame preguntarte esto: ¿Ha podido alguien alguna vez amar al Señor con todo su corazón, con toda su mente y con toda su alma?  Nadie.  Ni siquiera una persona ha podido hacer eso.  Dios sabía todo el tiempo que bajo la ley, nadie podía amarlo tan perfectamente.  Entonces, ¿sabes lo que Él hizo?  La Biblia dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a Su Hijo unigénito…”  Me encanta esa pequeña frase “de tal manera”.  Habla de la intensidad con la que Dios nos ama.
Cuando Dios envió a Jesús, Él realmente nos estaba diciendo esto: “Yo sé que tú no puedes amarme perfectamente, así que mírame a Mí ahora.  Yo te amaré con todo Mi corazón, con toda Mi alma, con toda Mi mente y con todas Mis fuerzas”.  Y Él extendió completamente Sus brazos y murió por nosotros.  Esto es lo que la Biblia dice acerca de lo que Jesús hizo en la cruz: “Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno. Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de Él”. (Romanos 5: 7–9).
Amigo, la cruz no es una demostración de nuestro perfecto amor y devoción a Dios.  La cruz es la demostración de Dios de Su perfecto amor y Su perfecta gracia (favor inmerecido) hacia nosotros, porque fue cuando nosotros aún éramos pecadores que Jesús murió por nosotros.  Él no murió por ti y por mí debido a nuestro perfecto amor por Dios.  ¡Él murió por ti y por mí debido a SU PERFECTO AMOR por nosotros!  Permíteme darte la definición bíblica de amor, para hacer esto más claro para ti: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a Su Hijo como propiciación por nuestros pecados”. (1 Juan 4:10)  Amado, este es el énfasis del nuevo pacto de la gracia (favor inmerecido): ¡SU AMOR POR NOSOTROS, no nuestro amor por Él!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 28 de septiembre de 2019

Declara Tu Justicia


Medita En
Pero la justicia que es por la fe dice así…  (Romanos 10:6)
Déjame compartir contigo algo poderoso acerca de la justificación.  En Romanos 10:6, la Palabra de Dios nos dice que “la justicia [justificación] que es por la fe dice así [habla]”.
Ahora, ¿qué significa esto?  ¡Significa que Dios nos anima a no solo creer en nuestros corazones que somos justos, sino también a decirlo!
Así que, justo, declara tu justicia.  Todos los días, declara con confianza: “Padre, te doy gracias porque soy justo en Cristo, no por lo que yo he hecho, sino por lo que Cristo ha hecho.  Esta justificación es un regalo y yo lo recibo con todo mi corazón”.
Yo creo que cuando tú hablas y declaras tu justicia, suceden cosas buenas.  Te vuelves consciente de todas las bendiciones y todas las promesas que le pertenecen a los justos.  En lugar de descalificarte a ti mismo, vas a comenzar a creerle a Dios por buen éxito, favor y sabiduría.  Experimentar la provisión se vuelve algo que no requiere esfuerzo ya que tú conoces tu derecho en Cristo.  ¡Así que deja de descalificarte y confiesa tu justicia, que es por la fe en Cristo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 11 de mayo de 2019

Lo Que Imparte Fe


Medita En
 “Por tanto, hermanos, sabed que por medio de Él os es anunciado el perdón de los pecados; y que de todas las cosas de que no pudisteis ser justificados por la ley de Moisés, por medio de Él, todo aquel que cree es justificado.”  (Hechos 13:38–39)
Pablo no puso sus manos sobre el hombre lisiado en Listra para sanarlo.  La fe para ser sanado vino simplemente por escuchar a Pablo predicar el evangelio de Jesucristo y cuando él simplemente respondió al mandato del apóstol de ponerse de pie, fue sanado.  Si bien lo que Pablo le predicó al hombre no fue registrado para nosotros, sí tenemos uno de los sermones de Pablo registrado palabra por palabra por el Espíritu Santo en el capítulo anterior. (Hechos 13:16–41)  Y el punto culminante o máximo de ese sermón se encuentra en las Escrituras de hoy.
Ahora, escucha esto con atención: el poder del evangelio que Pablo predicó al hombre lisiado se encuentra en el perdón de todos los pecados para ”todo aquel que cree”.  No hay otro calificativo para ser perdonado de todos tus pecados.  El antiguo pacto se basaba en la justificación por obras (obediencia a los Diez Mandamientos).  Tú tenías que obrar para ser perdonado.  Pero el nuevo pacto de la gracia se basa completamente en la justificación por fe (creer en Jesucristo).  ¿Puedes notar la diferencia radical?  La demanda ya no está sobre ti, sino sobre Cristo.  Estas son las buenas noticias: ¡todos los que creen en Jesús reciben el perdón de todos sus pecados y son justificados de todas las cosas!  ¡Aleluya!  ¡No hay mejor noticia que esta!
Hemos experimentado esto una y otra vez en nuestros servicios de la iglesia.  ¡Mientras las personas están sentadas en el servicio y escuchan el evangelio de la gracia y la obra terminada de Jesús que se está predicando, los milagros de sanidad estallan!
Esto sucede no solo en los servicios de nuestra iglesia, sino también en otros lugares.  Uno de mis queridos amigos, Marcel Gaasenbeek, compartió conmigo un maravilloso milagro de sanidad que tuvo lugar en su automóvil mientras él conducía hacia Rumania con algunos amigos.  Marcel es el pastor de una dinámica iglesia de gracia en Holanda y en este día en particular, se dirigía a Rumania para un compromiso de predicación.  Él estaba escuchando uno de mis sermones en su vehículo, algo que hace a menudo.
Arrullado por la monotonía del largo viaje, uno de los amigos de Marcel se quedó dormido en el asiento trasero.  Este amigo había estado involucrado en un accidente de moto de agua hacía algunos años y desde entonces sufría a menudo dolores agudos en la espalda.  De alguna manera, a través de la niebla del sueño, me escuchó predicar esto: “Jesús ya te sanó y el diablo es el que te está dando síntomas engañosos en tu cuerpo”.  Él dijo: “¡Amén!” en su corazón, estando de acuerdo con que Jesús ya lo había sanado, al tomar su pecado y llevar sus enfermedades y dolores en la cruz.  En ese momento, él sintió que el poder de Dios lo atravesó, ¡y fue completamente sanado!  ¡Todo el dolor en su espalda se había ido!
Ese es el poder de escuchar y escuchar el evangelio de Jesús.  ¡Así es como viene la fe!  Cuanto más escuches de Jesús, más recibirás de Su gracia.  Cuanta más revelación recibas de Su obra terminada, más impartición de fe recibirás para cualquier situación, ¡incluso para las que parecen imposibles!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 30 de enero de 2019

Dios Te Ama Perfectamente

Medita En
Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.  (Romanos 5:8–9)
Dios es un Dios de perdón.  Él te conoce perfectamente y así como eres te ama perfectamente.  Somos esclavos de la idea de que si alguien ve nuestros defectos, ya no nos amará más.  Bueno, aunque eso puede ser cierto en las relaciones humanas, Dios no es así.
Dios ve todas nuestras imperfecciones, fallas y defectos en Jesús en la cruz.  Nuestros pecados y fealdad no apagan Su amor.  De hecho, para Él son ocasiones para demostrar Su gracia y perdón a través de la sangre de Su Hijo, quien ha removido eficazmente todos nuestros pecados en el Calvario.
Así que, no te avergüences de tus defectos, errores e imperfecciones.  Dios conoce tus debilidades mejor que tú mismo y Él te ama igual.  Su Palabra nos recuerda que Jesús no es alguien “que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas.”  Jesús más bien, fue tentado en todos los puntos y aun así, Él permaneció sin pecado. (Heb. 4:15).  Él entiende cada tentación y cada prueba por la que estás pasando.  Él no está decepcionado de ti y no está esperando que tú cumplas con una lista de cosas que debes y no debes hacer, para así perdonarte y amarte.  La Biblia dice: “Pero Dios demuestra Su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por Su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.” (Rom. 5:8-9)
¿Lo entendiste?  ¿Cuándo te amó Dios?
Es correcto, cuando aún eras pecador.  Antes de que incluso lo conocieras, cuando aún estabas en pecado, Él ya te amaba.  ¡Cuánto más hoy, que ya has sido limpiado por la sangre de Jesús y has sido hecho justo!  Habiendo recibido la justicia de Jesús, tú eres justo para siempre.  Incluso cuando caes en pecado, tus pecados no te convierten en un pecador otra vez.
Ahora cuando fallas, todavía eres la justicia de Dios.  Esto es porque tu justicia proviene de Jesús.  De la misma manera en que una hermosa mariposa no puede volver a convertirse en oruga, una vez que tú has sido justificado por la sangre de Jesús, tú no puedes volver a convertirte en pecador.  ¡Conocer tu identidad de justo en Él, te da entonces el poder para vencer sobre todo pecado, toda adicción y todo mal hábito!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 30 de diciembre de 2018

¡Consumado Es!


Entonces Jesús, cuando hubo tomado el vinagre, dijo: ¡Consumado es!  E inclinando la cabeza, entregó el espíritu.
Juan 19:30
Imagínate mirando el famoso cuadro de Leonardo da Vinci, Mona Lisa, en el Museo de Louvre.  ¿Pensarías en añadir más pinceladas a este?  ¡Por supuesto no!  Fue hecho por un maestro, así que ¿qué podrías tú añadir a esta pintura para mejorarla?
De esta manera es como nosotros debemos ver la obra de Jesús en la cruz.  Él gritó: “¡Consumado es!”  Y no se puede completar un trabajo que está completo.  No se puede terminar un trabajo que está terminado.  Nuestra salvación está ganada.  Nuestros pecados están todos perdonados.  Nosotros hemos sido hechos para siempre justos por Su sangre.  ¡Cristo pagó completa y perfectamente por nuestro perdón y justificación totales, y por toda clase de bendiciones!
De hecho, estas dos palabras: “Consumado es,” provienen de la palabra griega teleo.  En los días de Jesús, un siervo las usaría para informar a su amo: “He completado el trabajo que me fue asignado.” (Juan 17:4)  La palabra significa: “¡Está terminado, permanece terminado y por siempre estará terminado!”   Quizás el significado más importante de teleo es la forma en que es utilizada por los comerciantes: “¡La deuda ha sido completamente pagada!” Cuando Jesús se entregó a Sí Mismo en la cruz, Él cumplió completamente con las demandas de justicia de la ley.  ¡Él pagó nuestra deuda en su totalidad!
Hoy, no son nuestras obras las que nos traerán las bendiciones.  Es la obra terminada de Cristo.  La vida cristiana no se basa en hacer, sino en creer en Su obra terminada.  Bajo la ley, nosotros debemos hacer.  Bajo la gracia, ¡ya fue hecho!
Tal vez hoy estás enfrentando obstáculos enormes.  Jesús promete: “¡Consumado es!”  ¡Tú no vas a ser liberado porque tú ya has sido liberado!  ¡Tú no vas a ser sanado porque tú ya fuiste sanado!  ¡Dios te sanó hace 2,000 años!  Isaías 53:5 declara: “¡Por Sus heridas tú has sido sanado!”  Tú estás embarazado de sanidad.  ¡Mantente descansando en Su obra terminada y ésta se manifestará!
Mi amigo, el trabajo está terminado.  La victoria está ganada.  Nuestros enemigos han sido hechos el estrado de Sus pies.  ¡Nuestras bendiciones han sido compradas por Su sangre!  Vive la vida sabiendo que no hay nada que tú tengas que hacer —¡Sólo creer!  ¡Está terminado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince}

viernes, 17 de noviembre de 2017

Perdonados y Justificados En Rectitud

… todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por Su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.
Romanos 3:23-24
Dios no nos justifica y bendice por fundamentos de piedad o misericordia. Él lo hizo por un fundamento mucho mayor –el fundamento de indiscutible gracia y justicia.  Él entregó a Su Hijo, Jesucristo.  En la cruz, Dios a Él que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios Él. (2 Corintios 5:21)  Dios juzgó a Jesús, castigándolo a Él con nuestros castigos, enfermedades y maldiciones.  Jesús llevó todo sobre Sí Mismo y lo sufrió todo en Su persona, y exclamó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)
Jesús pagó el precio más alto, para que Dios pudiera legalmente y justamente perdonarnos, justificarnos y bendecirnos.  Hoy, si el enemigo te susurra: “Te mereces estar en este problema a causa de lo que hiciste el año pasado,” tú con audacia puedes declarar: “En la cruz, Jesús tomó todo lo malo que yo merecía, y me dio Su justicia y Sus bendiciones.  ¡A causa de lo que Él hizo por mí, mis pecados son perdonados, yo soy justificado, y por Su sangre tengo derecho de sanidad, salud, plenitud, provisión y éxito!”
Amado, si Jesús sufrió y murió para que tú tengas todas las bendiciones de Dios, ¡cree en Su obra terminada y echa mano de estas bendiciones!  Cree y declara sobre ti: “Yo soy perdonado, justificado, sanado y abundantemente bendecido en base al fundamento sólido de la gracia y justicia de Dios.” 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 10 de junio de 2017

¡Recibe El Favor De Dios Justamente!

Al que no conoció pecado [Jesús], le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en El.
2ª Corintios 5:21


A veces me hacen esta pregunta: “Pastor Prince, ¿cómo puedo yo, que no he hecho justicia, ser hecho justo?”
Siempre respondo esta pregunta con otra pregunta: ¿Cómo pudo Jesús, que no conoció pecado, ser hecho pecado por nosotros en la cruz?
Verás, Jesús no tuvo pecado propio, pero Él tomó sobre Si todos los pecados de la humanidad.  De igual forma, tú y yo no tenemos justicia propia, pero en esa cruz, Jesús tomo sobre Si todos nuestros pecados, pasados, presentes y futuros, y en cambio, nos dio Su perfecta justicia eterna.
Ahora, ¿es esta justicia que nosotros hemos recibido el resultado de nuestras propias obras, o de Su obra?  Queda claro que nuestra justicia es el resultado de Su obra, ¡y nosotros solo podemos recibir Su justicia a través de Su favor inmerecido!
Amado, debido a que Jesús ha pagado tan caro para que tú tengas Su justicia propia, tú puedes detener tus esfuerzos propios para ser justo a los ojos de Dios y merecer Su favor.  ¡Mírate a ti mismo como la justicia de Dios en Cristo, y espera que las bendiciones del justo se manifiesten en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


lunes, 19 de diciembre de 2016

Se Consciente De La Obediencia De Cristo En La Cruz

Destruyendo especulaciones y todo razonamiento altivo que se levanta contra el conocimiento de Dios, y poniendo todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.
2ª Corintios 10:5

¿Alguna vez te has sentido condenado a causa de malos pensamientos que has tenido?  Puede ser que te encontraras en medio de una reunión de oración, cuando de repente un pensamiento sucio entró en tu mente.  En realidad, es el diablo quien puso tales pensamientos en tu mente.  Así que, él te hace dar unos pasos hacia atrás, te mira y te golpea en la cabeza, diciendo: “¿Cómo puedes llamarte a ti mismo cristiano y aún tener esa clase de pensamientos?
Yo solía ser cautivo de los malos pensamientos que tenía porque sentía que tenía que confesar cada uno de ellos y buscar el perdón de Dios.  Pero eso no es lo que la Palabra de Dios nos exhorta a hacer.  Verás, Dios quiere que llevemos “todo pensamiento en cautiverio a la obediencia de Cristo.”  Ahora, ¿en la obediencia de quién es que debemos enfocarnos?  ¡En la obediencia de Cristo, y no nuestra propia obediencia!
Pero, ¿qué es la “obediencia de Cristo”?  Es Su obediencia en la cruz, en donde “por la obediencia de uno los muchos serán constituidos justos.” (Romanos 5:19)  Jesús derramó Su sangre por nosotros en la cruz.  Esto significa que cuando nuestros pensamientos nos condenan, nosotros debemos enfocar nuestros pensamientos en la obediencia de Jesús en la cruz.
Mi amigo, el Diablo solo puede abrirse camino en nuestras mentes cuando logra que nos enfoquemos en nuestra obediencia, en vez de en la obediencia de Cristo.  Su estrategia es señalar nuestra obediencia, o la falta de ella, para determinar nuestra posición delante de Dios.  Pero así como nuestra posición como pecadores no está basada en lo que hacemos, sino en lo que el primer Adán hizo, de la misma manera, nosotros hoy somos justificados para siempre, no debido a lo que hacemos, sino debido a lo que Cristo, el postrer Adán, hizo en la cruz.
Así que, la próxima vez que tus pensamientos parezcan condenarte, di: “Yo soy justo, sea que tenga buenos o malos pensamientos.  Mi justificación no tiene nada que ver con mi obediencia.  La obediencia de Jesús en la cruz, me hizo justo.”  Entonces, sigue adelante y ora, sabiendo que tienes acceso a Dios y Su favor, y que Él escucha la oración del justo. (Proverbios 15:29)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Pensamiento Del Día

La estrategia del Diablo es señalar nuestra obediencia o la falta de ella, para determinar nuestra posición delante de Dios.


domingo, 23 de octubre de 2016

Bendecido En Más De Una Manera

Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 5:1

Nosotros no estamos tratando de tener paz para con Dios.  Nosotros ya tenemos paz para con Dios, habiendo sido justificados por la fe por medio de nuestro Señor Jesucristo.  Esta paz con Dios nos trae la paz de Dios, que guarda nuestros corazones y mentes. (Filipenses 4:7)  Entonces, la paz de Dios dentro de nosotros también va a convertirse en la paz de Dios fuera de nosotros —en todas nuestras circunstancias externas.
En primer lugar, vamos a notar que lo que normalmente nos causa mucha preocupación y ansiedad, ya no lo hará.  En segundo lugar, no sólo todo resultará bien, sino que también seremos bendecidos en más de una manera.  Esto es lo que sucede cuando Jesús, el Príncipe de Paz, es nuestra paz.
Una miembro de la iglesia, aunque estaba enferma de cáncer, disfrutó de la paz de Dios, sabiendo que Él era su sanador.  Más tarde ella recibió la confirmación de dos diferentes médicos, de que había sido completamente sanada del cáncer.  Además de recibir su bendición de sanidad completa, ¡ella también recibió de su compañía de seguros una demanda crítica por la enfermedad de S$50,000!
Otra miembro de la iglesia, después de recibir la noticia de haber sido despedida de la empresa en donde laboraba, encomendó el asunto a Dios, creyendo que Él iba a hacer que todas las cosas obraran para su bien, especialmente su pérdida de un ingreso regular.  Poco tiempo después, ella recibió su paquete de beneficios por despido—una suma considerable de cinco cifras.  Y pocos días después de su despido, ella recibió llamadas de sus contactos en la industria, ofreciéndole puestos de trabajo, dos de los cuales eran puestos de trabajo en corporaciones multinacionales bien conocidas.
En ese tiempo, ella todavía no había comenzado a buscar trabajo, así que las llamadas fueron inesperadas, pero bienvenidas.  Ella finalmente optó por trabajar para una de las corporaciones multinacionales —un sueño hecho realidad para ella— ¡con un salario que era 30% mayor que su salario anterior! Cuando ella oró: “Abba Padre, yo confío en que Tú cuidas de mí,” y descansó en Su amor y paz, ella fue bendecida abundantemente.
Amado, debido a que Jesús es tu paz, tú eres bienaventurado en más de una manera.  Tu alma va a prosperar.  Tu salud va a prosperar.  Tus finanzas van a prosperar.  Tus seres queridos serán cuidados.  Tus relaciones florecerán.  Tú vas a disfrutar el favor de Dios.  ¡Todo porque tú tienes al Príncipe de Paz!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Debido a que tienes paz con Dios y la paz de Dios, ¡tú eres bendecido abundantemente!


sábado, 3 de noviembre de 2012

Descanse En La Obra Terminada

Medite En


Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo.
Efesios 1:3

Jesús ha completado la obra de nuestra salvación y redención (Juan 19:30), y cuando creemos en Jesús como nuestro Salvador, Dios nos ubica en obra completa de Jesús. Hoy en día, todo lo que necesitamos hacer es descansar en esta obra terminada.
Descansamos en la obra terminada cuando simplemente creemos que todo el trabajo para salvarnos y mantenernos eternamente perdonados, justificados y bendecidos, ha sido completado.  Esto es importante porque hay muchas voces hoy en día diciéndonos que trabajemos para conseguir la aprobación y aceptación delante de Dios, para que Él nos bendiga - como si la obra no estuviera terminada.
Amigo, en el momento en que usted trata de completar lo que Cristo ya ha terminado, usted cae en incredulidad. Así que detengase en sus propios esfuerzos y simplemente descanse en la verdad de que cualquiera que sea la bendición o triunfo que usted necesite, usted ya lo tiene en Cristo Jesús a través de Su obra terminada. Créalo, descanse en ello y vea Sus bendiciones manifestarse en su vida!

Bendiciones,
Joseph Prince


Juan 19:30  "Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu."