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lunes, 6 de abril de 2020

DÍA 4: LA VERDADERA FUENTE DE LA JUVENTUD


DÍA 4
Y el primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan… —Hechos 20:7
Déjame decirte por qué yo creo que la Santa Cena es más poderosa que cualquier medicina, cualquier procedimiento médico, cualquier antibiótico y cualquier quimioterapia utilizados para sanar nuestros cuerpos.  Déjame decirte por qué yo creo que la Santa Cena es la “fuente de la juventud” proverbial que la humanidad ha estado buscando por generaciones y por qué creo que cada vez que participamos de ella, nosotros estamos haciendo que nuestra juventud sea renovada como las águilas. (Ver Salmos 103:5)
La tierra ha estado bajo un juicio divino desde que Adán pecó.  Envejecimiento, enfermedad y muerte son todos, parte de esta sentencia divina.  La realidad es que nosotros vivimos en un mundo caído y esos efectos de la sentencia divina están ocurriéndole a nuestros cuerpos mortales.  Pero Dios nunca tuvo la intención de que Sus hijos sufrieran nada de esto.  Es por eso que Él proveyó la Santa Cena como una manera de escapar del juicio divino que está en este mundo, para contrarrestar sus efectos.  La Santa Cena es un canal sobrenatural para que Su salud y plenitud fluyan en nuestros cuerpos.  Mientras el mundo está haciéndose más débil y enfermo, ¡yo creo que nosotros estamos haciéndonos más fuertes y sanos cada vez que participamos de la Santa Cena por fe!
La iglesia primitiva comprendía lo poderosa que es la Santa Cena.  Es por eso que la Biblia nos dice que ellos, partían el pan “de casa en casa.” (Hechos 2:46)  Cuando ellos se reunían el Domingo, la razón principal no era escuchar la predicación y enseñanza —“los discípulos estaban reunidos para partir el pan.” (Ver Hechos 20:7)  A pesar de que el apóstol Pablo era el orador invitado ese fin de semana, la razón principal por la que ellos se reunieron fue para partir el pan.
Si las personas supieran hoy la magnitud del poder contenido en la Cena del Señor, ellos, como la iglesia primitiva, participarían de la Cena del Señor tan seguido como pudieran y recibirían tantos de Sus beneficios como pudieran.  ¡Hemos sido robados en esto!  ¡Es tiempo de despertar!
EL PENSAMIENTO DE HOY
Participemos siempre de la Cena del Señor de una manera digna, con la revelación de Su obra terminada.  Seamos siempre conscientes de que mientras participamos del pan, estamos participando del cuerpo de Jesús que fue molido para que el nuestro pudiera estar completo. (Ver 1 Corintios 11:24. Isaías 53:5)  Y mientras participamos de la copa, seamos conscientes de que estamos recibiendo Su sangre que fue derramada para el perdón y remisión de todos nuestros pecados. (Ver Mateo 26:28, Colosenses 2:13)
LA ORACIÓN DE HOY
Padre celestial, ayúdame a ser como la iglesia primitiva y comprender lo poderosa que es la Santa Cena.  Siempre que participe de ella, ayúdame a ver el pan como el cuerpo de Jesús que fue molido por mi sanidad, y la copa, como Su sangre derramada para el perdón de todos mis pecados.  Yo libero mi fe para recibir todas sus bendiciones y beneficios.  Amén.
—Joseph Prince
Devocionales “El Poder Sanador De La Santa Cena”

jueves, 13 de febrero de 2020

Discerniendo El Cuerpo Del Señor


Inspiración de Gracia
Y después de dar gracias, lo partió y dijo: “Esto es Mi cuerpo que es para vosotros; haced esto en memoria de Mí.”  (1 Corintios 11:24)
¿Alguna vez has visto de cerca el pan de Matzá que los judíos comen durante su cena de Pascua?  El pan, que es sin levadura, está traspasado con hileras de pequeños agujeros que forman rayas.  También está ligeramente quemado.  Muchas iglesias usan hoy en día este pan para la Santa Cena.
¿Sabes por qué el pan está traspasado, rayado y quemado?
Amigo, el pan que tomas en tus manos cuando participas de la Cena del Señor, habla del cuerpo de nuestro Señor Jesucristo cuando Él llevó nuestros pecados y enfermedades en la cruz.
Al igual que el pan, Él fue traspasado en Su frente por la corona de espinas, así como en Sus manos y pies, por los clavos.  Él también fue traspasado en Su costado por la lanza de un soldado.  El profeta Isaías dice: “Él fue traspasado por nuestras rebeliones.” (Isaías 53:5, NVI)
Al igual que el pan, Él fue azotado en Su espalda hasta que Su carne quedó desgarrada y sangrando, y Sus huesos quedaron expuestos, de modo que hoy, tú puedes decir: “Gracias a Sus heridas yo fui sanado.” (Ver Isaías 53:5)
¿Y qué acerca de las marcas quemadas en el pan?  El fuego completo de la ira de Dios cayó sobre Jesús, quemando nuestros pecados hasta convertirlos en cenizas y al mismo tiempo, sacando la fragancia de la ofrenda de Jesús.  ¡Hoy, tus pecados y actos fuera de la ley no son más que cenizas y tu Padre en el cielo ya no los recuerda! (Ver Hebreos 8:12)
Así que, la próxima vez que participes del pan durante la Santa Cena, recuerda que Jesús fue traspasado por tus pecados y azotado por tu sanidad.  ¡Él llevó el juicio ardiente de Dios para que tú nunca seas juzgado por tus pecados!  ¡Él también llevó tus enfermedades y cargó tus dolores para que tú puedas caminar en salud divina!
Cuando tú disciernes estas preciosas verdades acerca del cuerpo de nuestro Señor, estás participando de la Santa Cena de una manera digna.  Y no serás ni débil, ni enfermo, ni morirás antes de tu tiempo. (Ver 1 Corintios 11:27–30)  ¡No, tú serás fuerte y saludable, y vivirás por mucho tiempo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 8 de abril de 2018

Discerniendo El Cuerpo Del Señor


Y después de dar gracias, lo partió y dijo: “Esto es Mi cuerpo que es partido para vosotros; haced esto en memoria de Mí.
1 Corintios 11:24
¿Alguna vez has visto de cerca el Matzá, el pan que los judíos comen durante su cena de Pascua?  Este pan, que es sin levadura, es traspasado por hileras de pequeños hoyitos que forman rayas.  También es ligeramente quemado.  Muchas iglesias hoy en día utilizan este pan para la Comunión de la Santa Cena.
¿Sabes por qué el pan es traspasado, marcado con rayas y quemado?
Mi amigo, el pan que tú sostienes en tus manos cuando participas de la Cena del Señor, representa al cuerpo de nuestro Señor Jesucristo cuando Él llevó nuestros pecados y nuestras enfermedades en la cruz.
Así como el pan, Él fue traspasado en Su frente por la corona de espinas, y en Sus manos y pies, por los clavos.  Él fue también traspasado en Su costado por la lanza de un soldado.  El profeta Isaías dijo: “Él fue traspasado por nuestras rebeliones…” (Isaías 53:5, NVI)
Así como el pan, Él fue herido en Su espalda, hasta que Su carne estaba toda desgarrada y ensangrentada, y Sus huesos estaban expuestos, para que hoy, tú puedas decir: “¡Por Sus heridas yo he sido sanado!” (Isaías 53:5)
¿Y qué pasa con las marcas de quemadura del pan?  El fuego completo de la ira de Dios cayó sobre Jesús, quemando nuestros pecados hasta convertirlos en cenizas, y al mismo tiempo, liberando la fragancia de la ofrenda de Jesús.  ¡Hoy, nuestros pecados y maldades, no son sino cenizas, y tu Padre celestial ya no se recuerda de ellos! (Hebreos 8:12)
Así que, la próxima vez que participes del pan, durante la Comunión de la Santa Cena, recuerda que Jesús fue traspasado por tus pecados y herido por tu sanidad.  ¡Él llevó el fuego del juicio de Dios, para que tú nunca vuelvas a ser juzgado por tus pecados!  ¡Él también llevó tus enfermedades y cargó tus dolores para que tú puedas caminar en salud divina!
Cuando tú comprendes estas preciosas verdades sobre el cuerpo del Señor, tú estás participando de la Santa Cena de una manera digna.  Y no vas a ser débil, ni enfermizo, ni vas a morir antes de tu tiempo. (1 Corintios 27-30)  No, ¡tú vas a ser fuerte y saludable, y vas a vivir una vida larga!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 16 de julio de 2016

La Razón Por La Que Los Creyentes Enferman

Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen.
1ª Corintios 11:29-30

Te has preguntado alguna vez ¿por qué algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren jóvenes?  Yo agradezco a Dios por que el Espíritu Santo nos da la razón, así como la solución.  En 1ª Corintios 11:29-30, Él nos dice claramente que la razón por la que algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren prematuramente, es porque ellos no discernieron el cuerpo del Señor cuando tomaron parte de la Comunión de la Santa Cena.
Muchos creyentes no entienden que el pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad.  Y cuando ellos participan sin discernir esta verdad, están participando de una manera indigna.  Lo contrario es verdad: Si ellos disciernen correctamente el cuerpo del Señor, entonces ellos estarán fuertes y saludables, y vivirán una larga vida.
Desafortunadamente, durante años la iglesia ha malinterpretado esta enseñanza y ha enseñado que si tú tienes pecado en tu vida, eres indigno y no puedes participar de la Comunión de la Santa Cena, ¡para que no te debilites y enfermes, e incluso mueras!  Hemos cambiado una bendición en maldición.  Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y de esta manera el poder sanador de la Comunión de la Santa Cena les ha sido robado.
Mi amigo, ¡no existe tal cosa como una persona digna!  Incluso los mejores entre nosotros cometen errores y fallan.  Así que, las personas indignas son el único tipo de personas que participan de la Cena del Señor.  Sin embargo, debido a que Jesús murió por las personas indignas, Él ha acreditado a aquellos de nosotros que lo tomamos a Él como nuestra justicia y participamos de todos los beneficios que Él murió para darnos. 
Así que, no es cuestión de si tú eres digno o indigno para participar, sino de cómo tú participas.  Acércate a la mesa del Señor con confianza y participa porque Jesús te ha acreditado con Su preciosa sangre.  No tomes esto como un ritual, sino libera tu fe por salud y sanidad mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue quebrantado para que el tuyo pueda estar saludable y completo el día de hoy.  ¡Cuando tú participas de esta manera, estás participando de manera digna, y no vas a estar débil, ni enfermo, ni morirás prematuramente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para nuestra salud y sanidad.


sábado, 20 de junio de 2015

La Razón Por La Que Los Creyentes Enferman

1ª Corintios 11:29-30
Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo del Señor, come y bebe juicio para sí.  Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen.
Te has preguntado alguna vez ¿por qué algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren jóvenes?  Yo agradezco a Dios por que el Espíritu Santo nos da la razón, así como la solución.  En 1ª Corintios 11:29-30, Él nos dice claramente que la razón por la que algunos cristianos son débiles y enfermos, y mueren prematuramente, es porque ellos no discernieron el cuerpo del Señor cuando tomaron parte de la Comunión de la Santa Cena.
Muchos creyentes no entienden que el pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para su salud y sanidad.  Y cuando ellos participan sin discernir esta verdad, están participando de una manera indigna.  Lo contrario es verdad: Si ellos disciernen correctamente el cuerpo del Señor, entonces ellos estarán fuertes y saludables, y vivirán una larga vida.
Desafortunadamente, durante años la iglesia ha malinterpretado esta enseñanza y ha enseñado que si tú tienes pecado en tu vida, eres indigno y no puedes participar de la Comunión de la Santa Cena, ¡para que no te debilites y enfermes, e incluso mueras!  Hemos cambiado una bendición en maldición.  Debido a esto, muchos cristianos tienen miedo de acercarse a la mesa del Señor y de esta manera el poder sanador de la Comunión de la Santa Cena les ha sido robado.
Mi amigo, ¡no existe tal cosa como una persona digna!  Incluso los mejores entre nosotros cometen errores y fallan.  Así que, las personas indignas son el único tipo de personas que participan de la Cena del Señor.  Sin embargo, debido a que Jesús murió por las personas indignas, Él ha acreditado a aquellos de nosotros que lo tomamos a Él como nuestra justicia y participamos de todos los beneficios que Él murió para darnos. 
Así que no es cuestión de si tú eres digno o indigno para participar, sino de cómo tú participas.  Acércate a la mesa del Señor con confianza y participa porque Jesús te ha acreditado con Su preciosa sangre.  No tomes esto como un ritual, sino libera tu fe por salud y sanidad mientras disciernes que el cuerpo de Jesús fue quebrantado para que el tuyo pueda estar saludable y completo el día de hoy.  ¡Cuando tú participas de esta manera, estás participando de manera digna, y no vas a estar débil, ni enfermo, ni morirás prematuramente!
Pensamiento Del Día

El pan perforado, lastimado y ligeramente quemado, que representa el cuerpo del Señor, es para nuestra salud y sanidad.