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lunes, 22 de enero de 2018

Se Gloriosamente Transformado

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.
2 Corintios 3:18

Cosas buenas te suceden cuando miras a Jesús y contemplas Su gloria.  La mujer que tenía un flujo de sangre durante 12 años recibió su sanidad cuando miró a Jesús.  Pedro hizo algo sobrenatural y caminó sobre el agua mientras miró a Jesús.  Incluso el ciego Bartimeo recobró la vista cuando “vió” a Jesús y clamó a Él.
¿Qué quiere decir hoy “contemplar a Jesús”?
Le hice al Señor una pregunta similar una vez y Su respuesta para mí fue: “Camino a Emaús.”  Inmediatamente, supe que Él se refería a la experiencia que dos de Sus discípulos tuvieron cuando habló con ellos sobre Sí Mismo en las Escrituras mientras caminaba con ellos en el camino a Emaús.  Sus corazones ardían dentro de ellos cuando Él abría las Escrituras para ellos, mostrándoles cómo las Escrituras estaban hablando acerca de Él. (Lucas 24:27, 32)  La experiencia energizó a los discípulos que inicialmente estaban deprimidos, tanto que fueron capaces de caminar siete kilómetros con Él a Emaús y más tarde, ¡siete kilómetros de regreso a Jerusalén!
Mi amigo, la forma en que tú contemplas la gloria de Jesús hoy es viéndolo en las Escrituras.  Él está ahí en las historias, en las profecías, en las parábolas, en las leyes, en los rituales, e incluso en el diseño del templo.  Cuando tú lo encuentras, las Escrituras cobran vida.  Cuando lo ves, ves Su gloria.  Y mientras contemplas Su belleza, ¡eres transformado de gloria en gloria! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 7 de julio de 2015

Vive Lleno De La Consciencia De Dios

1a Corintios 2:12
Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.
Probablemente estés familiarizado con la historia de cómo David, con una honda y una piedra, mató a Goliat, un guerrero filisteo de 10 pies de altura.  Pero, ¿alguna vez te preguntaste, por qué David tuvo éxito, mientras que los otros en el ejército de Israel ni siquiera se atrevían a enfrentar a Goliat?
El secreto de David era que él solamente estaba consciente de la victoria y no de la derrota, debido a que él conocía a un Dios que lo había rescatado vez tras vez.
Solo imagínalo diciendo: “… Tu siervo apacentaba las ovejas de su padre, y cuando un león o un oso venía y se llevaba un cordero del rebaño, yo salía tras él, lo atacaba, y lo rescataba de su boca; y cuando se levantaba contra mí, lo tomaba por la quijada, lo hería y lo mataba.  Tu siervo ha matado tanto al león como al oso; y este filisteo incircunciso será como uno de ellos, porque ha desafiado a los escuadrones del Dios viviente.  Y David añadió: El Señor, que me ha librado de las garras del león y de las garras del oso, me librará de la mano de este filisteo...”  (1a Samuel 17:34–37).
David estaba consciente de lo que Dios había hecho por él.  Él sabía que Dios estaba por él, lo amaba, lo favorecía y le daría la victoria otra vez.  Mi amigo, tú también puedes recordarte que ese mismo Dios, que hizo tremendas cosas por ti en el pasado, hará lo mismo por ti otra vez.
Se como David, que solo estaba consciente de la bondad y fidelidad de Dios.  No seas como el ejército de Israel.  Los hombres estaban conscientes de las palabras negativas de Goliat.  Yo creo que ellos deben haber hablado sobre sus amenazas, repitiendo sus palabras el uno al otro, y como resultado, sus corazones fueron llenos de temor (1ª Samuel 17:11-14)
Amado, no te alimentes de las palabras negativas del hombre o del Diablo.  Estas solo te causarán estar ansioso y temeroso.  Aliméntate de la Palabra de Dios, leyendo la Biblia y escuchando mensajes acerca de quién eres tú en Cristo, y lo que Él ha hecho por ti.  ¡Anímate a ti mismo con la Palabra de Dios, hasta que estés lleno del Espíritu y consciente de Dios, para que puedas conocer las cosas que te han sido dadas gratuitamente por Dios!
Pensamiento Del Día

El mismo Dios, que hizo cosas tremendas para ti en el pasado, hará lo mismo para ti otra vez.