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martes, 1 de octubre de 2019

Dios Nunca Estará Enojado Contigo


Medita En
“Porque esto es para Mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no Me enojaré contra ti, ni te reprenderé. Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero Mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de Mi paz no será quebrantado” —dice el Señor, que tiene compasión de ti.  (Isaías 54:9–10)
En 1 Pedro 5:8 es emitida una advertencia: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar”.  Yo sé que un león ruge para intimidar y provocar temor, pero solía preguntarme qué tipo de temor intenta infundir el diablo en el creyente.  Debemos dejar que la Biblia interprete la Biblia.  No podemos basar nuestras interpretaciones en nuestros trasfondos denominacionales o nuestras experiencias.
Un día, estaba leyendo Proverbios 19 cuando me encontré con el versículo 12: “Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba”.  ¿Quién es el rey al que se refiere este versículo?  ¡Es nuestro Señor Jesús!  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, está tratando de hacerse pasar por el Rey.  Él está tratando de hacerte sentir como si Dios estuviera enojado contigo.  Cada vez que escuchas una predicación que te deja con la sensación de que Dios está enojado contigo, ¿sabes qué?  ¡Te acaban de rugir!  Pero recuerda esto, amado: Dios NO va a enojarse contigo nunca más.  Él solo tenía que decirnos esto, pero quería que estuviéramos tan seguros de ello, que juró en su Palabra que Él nunca más se iba a enojar con nosotros.
Los versículos de hoy son de Isaías 54, que están justo después del famoso capítulo mesiánico de los sufrimientos de Cristo en Isaías 53.  De manera que, Isaías 54 está explicando los triunfos y el botín de Sus sufrimientos.
¿Sabes por qué Dios no se enojará con nosotros nunca más?  ¡Es debido a lo que Cristo logró por nosotros!  En la cruz, Dios derramó toda Su ira sobre el cuerpo de Su Hijo.  Jesús acabó con toda la indignación ardiente de un Dios santo contra todos nuestros pecados y cuando todo el juicio de Dios por nuestros pecados se había agotado por completo, Él gritó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)  Y debido a que nuestros pecados ya fueron castigados, Dios, que es un Dios santo y justo, no nos castigará hoy, cuando creemos en lo que Cristo ha hecho.  La santidad de Dios está ahora de tu lado.  Su justicia está ahora a tu favor, no en tu contra.  ¡Tú eres Su amado, en quien Él está complacido, debido a la obra terminada de Jesús!
La próxima vez que el diablo intente despojarte de tu entendimiento de ser amado, haciéndote pensar que Dios está enojado contigo, simplemente ignóralo.  Ignóralo cuando él diga: “¿Cómo puedes llamarte a ti mismo cristiano?”  ¡Tú eres un hijo de Dios justificado, aceptado y amado!  ¡Cuando creas esto, tendrás la confianza para enfrentar cada situación difícil con valentía, sabiendo que tienes el favor inmerecido de Dios de tu lado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de febrero de 2019

El León Rugiente

Medita En
Sed de espíritu sobrio, estad alerta.  Vuestro adversario, el diablo, anda al acecho como león rugiente, buscando a quien devorar.  (1 Pedro 5:8)
¿No es interesante en el pasaje anterior que el diablo tiene que buscar a aquellos a quienes puede devorar?  Esto significa que no puede devorar a todos.  ¡No le rindas tu autoridad a él y no seas hallado entre aquellos a quienes él puede devorar!  Además, ¿te diste cuenta de que él deambula como o asemejándose a “un león rugiente”?  Yo le pregunté al Señor por qué el diablo anda como un león rugiente y no como cualquier otra criatura.  Él me llevó a Proverbios 19:12, que dice: “Como rugido de león es la ira del rey”.  El diablo es un impostor que anda como un león rugiente porque está imitando al Rey de reyes, nuestro Señor Jesús, el verdadero León de Judá.  Él quiere que las personas piensen que nuestro Rey está lleno de ira, enojo y rabia contra nosotros.  Él viene a nosotros rugiendo con la voz de condenación, acusación y vergüenza.
Satanás quiere que tengas la impresión de que le has fallado a Dios y que Él no solo está decepcionado contigo, sino que también está francamente furioso contigo.  Ahora, si creyeras eso acerca de Dios, ¿te refugiarías bajo el refugio de Sus alas?  ¿Asumirías tu legítimo lugar de autoridad, poder y fuerza?  Por supuesto no.  De hecho, ¡huirías de Dios!
Los creyentes que están bajo una nube de condenación no van a orar el Salmo 91, la Oración de Protección.  Se sienten indignos de las promesas de Dios y de hecho, están esperando recibir el castigo y el juicio de Dios.  Ahí es exactamente donde el diablo quiere que estés.  Cuando huyes de Dios, estás corriendo directamente hacia la trampa del diablo.  Tú renuncias a tu lugar de autoridad cuando renuncias a tu lugar de intimidad con Dios.
Amado, necesitas saber esto: Tú eres amado.  Dios no está enojado contigo.  En Cristo, puedes tener plena seguridad de que eres perdonado, amado y justificado. (Ver Efe. 1:7, Rom. 8:37, 2 Cor. 5:21)  El Señor Jesús ha tomado todo tu castigo en la cruz para que hoy, tú puedas disfrutar de Su favor inmerecido, no ganado y del que no eres digno.  Dios te ve en Cristo, quien es completamente impecable y sin culpa.
Basados en nuestras propias acciones, ninguno de nosotros califica para Su protección.  Pero debido a lo que nuestro Señor Jesús ha hecho por nosotros en la cruz, todos podemos acercarnos confiadamente a Su trono de gracia. (Ver Heb. 4:16)  Debido a lo que Él ha hecho, nosotros calificamos para vivir en el lugar secreto con el Rey de reyes, ¡donde el falso “león rugiente” no tiene poder sobre nosotros!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 13 de junio de 2018

El Rey No Está Enojado Contigo


Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba.
Proverbios 19:12
La Biblia nos dice que el diablo anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar. (1 Pedro 5:8)  Pero, alguna vez te has preguntado, ¿por qué él actúa como un león rugiente?
Tiene algo que ver con el rugido del león.  En la Biblia, el rugido del león habla de la ira del rey —“Como rugido de león es la ira del rey”.  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, él está tratando de darte la impresión de que el Rey está enojado contigo.  Y cuando tú crees que Dios está enojado contigo, el diablo sabe que te tiene.
Cuando tú piensas que Dios está enojado contigo o que se siente defraudado por ti, ya no tienes la confianza de Su amor por ti.  En vez de esto, tienes temor y esperas un castigo de Su parte.  Quieres estar lejos de Él porque no quieres provocar más Su ira.
Pero la verdad es que Dios no está enojado contigo, aun cuando tú fallas o lo arruinas, porque todos tus pecados han sido juzgados en el cuerpo de Su Hijo en la cruz.  Como Cordero de Dios, Jesús se convirtió en tu holocausto.  Es por eso que Él dijo: “Tengo sed.” (Juan 19:28)
Aquellos que lo escucharon decir esto en el Calvario ese día, pensaron que Su sed era física.  Realmente, Su sed era espiritual, porque Él estaba siendo “quemado” por el fuego de la ira de Dios.  Él estaba siendo juzgado por nuestros pecados.  ¡Su cuerpo extinguió toda la ira de Dios, hasta que todo reclamo de la santidad de Dios quedó satisfecho y Su ira fue aplacada!
Ahora, existe una ley llamada “la ley de doble juzgamiento”, que sostiene que el mismo crimen no puede ser juzgado dos veces.  Por lo tanto, el fuego de la ira de Dios no va a caer nunca sobre ti como creyente, porque éste ya cayó sobre Su Hijo en la cruz.  Él juzgó tus pecados entonces, pero en el cuerpo de Su Hijo. 
Así que, ahora tú no estás bajo la ira del Rey, sino bajo Su favor.  ¡Y Su favor llueve sobre ti cada mañana como rocío sobre la hierba!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 21 de abril de 2016

El Rey No Está Enojado Contigo

Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba.
Proverbios 19:12

La Biblia nos dice que el diablo anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar (1ª Pedro 5:8).  Pero, alguna vez te has preguntado, ¿por qué él actúa como un león rugiente?
Tiene algo que ver con el rugido del león.  En la Biblia, el rugido del león habla de la ira del rey —“Como rugido de león es la ira del rey.”  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, él está tratando de darte la impresión de que el Rey está enojado contigo.  Y cuando tú crees que Dios está enojado contigo, el diablo sabe que te tiene.
Cuando tú piensas que Dios está enojado contigo o que se siente defraudado por ti, ya no tienes la confianza de Su amor por ti.  En vez de esto, tienes temor y esperas un castigo de Su parte.  Quieres estar lejos de Él porque no quieres provocar más Su ira.
Pero la verdad es que Dios no está enojado contigo, aún cuando tú fallas o lo arruinas, porque todos tus pecados han sido juzgados en el cuerpo de Su Hijo en la cruz.  Como Cordero de Dios, Jesús se convirtió en tu holocausto.  Es por eso que Él dijo: “Tengo sed.” (Juan 19:28)
Aquellos que lo escucharon decir esto en el Calvario ese día, pensaron que Su sed era física.  Realmente, Su sed era espiritual, porque Él estaba siendo “quemado” por el fuego de la ira de Dios.  Él estaba siendo juzgado por nuestros pecados.  ¡Su cuerpo extinguió toda la ira de Dios, hasta que todo reclamo de la santidad de Dios quedó satisfecho y Su ira fue aplacada!
Ahora, existe una ley llamada “la ley de doble juzgamiento”, que sostiene que el mismo crimen no puede ser juzgado dos veces.  Por lo tanto, el fuego de la ira de Dios no va a caer nunca sobre ti como creyente, porque éste ya cayó sobre Su Hijo en la cruz.  Él juzgó tus pecados entonces, pero en el cuerpo de Su Hijo. 
Así que, ahora tú no estás bajo la ira del Rey, sino bajo Su favor.  Y Su favor llueve sobre ti cada mañana como rocío sobre la hierba!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Tú no estás bajo la ira del Rey, sino bajo Su favor.


miércoles, 25 de marzo de 2015

El Rey No Está Enojado Contigo

Proverbios 19:12
Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba.
La Biblia nos dice que el diablo anda al acecho como león rugiente, buscando a quién devorar (1ª Pedro 5:8).  Pero alguna vez te has preguntado, ¿por qué él actúa como un león rugiente?
Tiene algo que ver con el rugido del león.  En la Biblia, el rugido del león habla de la ira del rey —“Como rugido de león es la ira del rey”.  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, él está tratando de darte la impresión de que el Rey está enojado contigo.  Y cuando tú crees que Dios está enojado contigo, el diablo sabe que te tiene.
Cuando tú pienses que Dios está enojado contigo o está defraudado de ti, ya no tendrás la confianza de Su amor por ti.  En vez de eso, vas a tener temor y vas a esperar un castigo de Su parte.  Vas a querer estar lejos de Él porque no querrás provocar más Su ira.
Pero la verdad es que Dios no está enojado contigo, aún cuando tú fallas o lo arruinas, porque todos tus pecados han sido juzgados en el cuerpo de Su Hijo en la cruz.  Como Cordero de Dios, Jesús se convirtió en tu holocausto.  Es por eso que Él dijo: “Tengo sed” (Juan 19:28).
Aquellos que lo escucharon decir eso en el Calvario ese día, pensaron que Su sed era física.  Realmente, Su sed era espiritual, porque Él estaba siendo “quemado” por el fuego de la ira de Dios.  Él estaba siendo juzgado por nuestros pecados.  ¡Su cuerpo extinguió toda la ira de Dios, hasta que todo reclamo de la santidad de Dios quedó satisfecho y Su ira fue aplacada!
Ahora, existe una ley llamada “la ley de doble juzgamiento”, que sostiene que el mismo crimen no puede ser juzgado dos veces.  Por lo tanto, el fuego de la ira de Dios no va a caer nunca sobre ti como creyente, porque éste ya cayó sobre Su Hijo en la cruz.  Él juzgó tus pecados entonces, pero en el cuerpo de Su Hijo. 
Así que, ahora tú no estás bajo la ira del Rey, sino bajo Su favor.  Y Su favor llueve sobre ti cada mañana como rocío sobre la hierba!
Pensamiento Del Día

Tú no estás bajo la ira del Rey, sino bajo Su favor.