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miércoles, 9 de octubre de 2019

Mira Lo Que Dios Ve


Medita En
Y no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente…  (Romanos 12:2)
Aprender a ver lo que Dios ve es una clave poderosa para creer correctamente.  Esto implica reemplazar tus creencias equivocadas con creencias correctas basadas en la Palabra de Dios.  Cuando Jesús vio al hombre con la mano seca, Él no solo vio la mano seca, Él vio que había gracia más que suficiente para que esa mano fuera completamente restaurada.  Jesús le dijo al hombre: “Extiende tu mano”.  El hombre hizo lo que se le dijo y su mano fue completamente restaurada y quedó sana como su otra mano. (Ver Marcos 3:1–5)
Ahora, tú no le dices “extiende tu mano” a alguien cuya mano está obviamente marchita y discapacitada, a menos que veas de una manera diferente.  Jesús ve de diferente manera que tú y yo.  Es por eso que nosotros necesitamos volver a la Palabra de Dios y aprender a ver lo que Él ve.  Cuando Jesús ve una enfermedad, una necesidad o a alguien atrapado por el temor, la culpa, las adicciones y el pecado, Él no solo mira el problema.  Él ve la sanidad, la gracia y el poder de Dios sobreabundando en esa área de debilidad.
Tú también puedes cambiar lo que crees al ver más allá de lo que tus ojos naturales ven.  Presiona allí para ver lo que Dios ve.  En el área de tu necesidad, lucha o dificultad, mira Su gracia sobreabundante rodeando tu situación actual.  Jesús te dice hoy: “Te basta Mi gracia, pues Mi poder se perfecciona en la debilidad”. (2Cor. 12:9)  Dale todas tus debilidades, fallas y equivocaciones al Señor Jesús y mira cómo Él transforma tus debilidades en fortalezas.
Lo que tú crees es poderoso, así que, ¿estás andando por lo que ves o por lo que Dios ve?  Tal vez no puedas evitar que los pensamientos negativos pasen por tu mente o que las emociones no saludables como el temor, se apoderen de tu corazón, pero tú definitivamente puedes anclar tus pensamientos y emociones en la inamovible Palabra de Dios.  Tú ciertamente puedes asegurarte de estar creyendo correctamente lo que Dios dice acerca de ti en Su Palabra, la cual incluye Sus preciosas promesas para ti.  Cuanto más aprendas y creas correctamente acerca de Su amor y lo que Su Palabra dice sobre tu situación y tu vida, más van a alinearse tus pensamientos con Sus pensamientos en relación a ti.  Vas a comenzar a desarrollar pensamientos de paz y no de mal, pensamientos de esperanza y de un futuro brillante. (Ver Jer. 29:11)  ¡Y serás transformado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 1 de octubre de 2019

Dios Nunca Estará Enojado Contigo


Medita En
“Porque esto es para Mí como en los días de Noé, cuando juré que las aguas de Noé nunca más inundarían la tierra; así he jurado que no Me enojaré contra ti, ni te reprenderé. Porque los montes serán quitados y las colinas temblarán, pero Mi misericordia no se apartará de ti, y el pacto de Mi paz no será quebrantado” —dice el Señor, que tiene compasión de ti.  (Isaías 54:9–10)
En 1 Pedro 5:8 es emitida una advertencia: “¡Estén alerta! Cuídense de su gran enemigo, el diablo, porque anda al acecho como un león rugiente, buscando a quién devorar”.  Yo sé que un león ruge para intimidar y provocar temor, pero solía preguntarme qué tipo de temor intenta infundir el diablo en el creyente.  Debemos dejar que la Biblia interprete la Biblia.  No podemos basar nuestras interpretaciones en nuestros trasfondos denominacionales o nuestras experiencias.
Un día, estaba leyendo Proverbios 19 cuando me encontré con el versículo 12: “Como rugido de león es la ira del rey, y Su favor como rocío sobre la hierba”.  ¿Quién es el rey al que se refiere este versículo?  ¡Es nuestro Señor Jesús!  Así que, cuando el diablo anda como un león rugiente, está tratando de hacerse pasar por el Rey.  Él está tratando de hacerte sentir como si Dios estuviera enojado contigo.  Cada vez que escuchas una predicación que te deja con la sensación de que Dios está enojado contigo, ¿sabes qué?  ¡Te acaban de rugir!  Pero recuerda esto, amado: Dios NO va a enojarse contigo nunca más.  Él solo tenía que decirnos esto, pero quería que estuviéramos tan seguros de ello, que juró en su Palabra que Él nunca más se iba a enojar con nosotros.
Los versículos de hoy son de Isaías 54, que están justo después del famoso capítulo mesiánico de los sufrimientos de Cristo en Isaías 53.  De manera que, Isaías 54 está explicando los triunfos y el botín de Sus sufrimientos.
¿Sabes por qué Dios no se enojará con nosotros nunca más?  ¡Es debido a lo que Cristo logró por nosotros!  En la cruz, Dios derramó toda Su ira sobre el cuerpo de Su Hijo.  Jesús acabó con toda la indignación ardiente de un Dios santo contra todos nuestros pecados y cuando todo el juicio de Dios por nuestros pecados se había agotado por completo, Él gritó: “¡Consumado es!” (Juan 19:30)  Y debido a que nuestros pecados ya fueron castigados, Dios, que es un Dios santo y justo, no nos castigará hoy, cuando creemos en lo que Cristo ha hecho.  La santidad de Dios está ahora de tu lado.  Su justicia está ahora a tu favor, no en tu contra.  ¡Tú eres Su amado, en quien Él está complacido, debido a la obra terminada de Jesús!
La próxima vez que el diablo intente despojarte de tu entendimiento de ser amado, haciéndote pensar que Dios está enojado contigo, simplemente ignóralo.  Ignóralo cuando él diga: “¿Cómo puedes llamarte a ti mismo cristiano?”  ¡Tú eres un hijo de Dios justificado, aceptado y amado!  ¡Cuando creas esto, tendrás la confianza para enfrentar cada situación difícil con valentía, sabiendo que tienes el favor inmerecido de Dios de tu lado!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 11 de junio de 2019

Medita En La Palabra De Dios


Medita En
Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.  (Josué 1:8)
Mira las instrucciones que Dios le dio a Josué cuando fue designado el sucesor de Moisés: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito”.  Dios le dijo a Josué que para tener buen éxito, tenía que meditar en la ley día y noche.  Josué vivía bajo el antiguo pacto, así qué, ¿cómo podríamos nosotros, que vivimos bajo el nuevo pacto, beneficiarnos de esta escritura?
Necesitamos leer esta porción de las Escrituras bajo la lupa de la obra terminada de Jesús.  Es por eso que es fundamental que estemos firmemente establecidos sobre la base sólida del nuevo pacto de la gracia.  Y ahora que tú sabes que ya no estamos bajo la ley (Romanos 6:14), ¿cuál es la nueva forma pactada para ser bendecidos y experimentar un buen éxito?  Josué solo tenía la ley para meditar en ella, porque el Nuevo Testamento no había sido escrito todavía.  Para nosotros, el secreto para el buen éxito se encuentra en meditar en la Palabra de Dios a la luz del nuevo pacto de la gracia.
Antes de que podamos analizar lo que significa meditar en la Palabra de Dios, ¿qué exactamente significa “meditar”?
Cuando la Biblia habla de meditación, no se refiere a un ejercicio mental.  La palabra hebrea usada para meditación en el Antiguo Testamento es la palabra hagah, que significa pronunciar o murmurar.  Así que hagah es hablar en voz baja.  Observa que el Señor le dijo a Josué: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca…”  Él no dijo “no se apartará de tu mente”.  La clave para meditar en la Palabra de Dios no está en la contemplación mental.  ¡Está en hablar las promesas de Dios con tu boca!
"Pastor Prince, ¿significa esto que yo debo mantenerme repitiendo la Palabra de Dios?  Por ejemplo, ¿debería permanecer diciendo 'por Sus heridas yo he sido sanado', cuando necesito sanidad? "
Meditar en la Palabra de Dios no significa hacer repeticiones vanas de las escrituras.  Es mucho más y es algo que primero ocurre en lo profundo de tu corazón.  El salmista David capturó la esencia de la meditación con gran precisión cuando dijo: “Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba, se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua”. (Salmos 39: 3)  Al meditar en la Palabra de Dios, pídele al Espíritu Santo que te dé una nueva revelación de Jesús.  Permite que esa escritura arda con Su revelación en tu corazón.  Y conforme tú pronuncies esa revelación ardiente, Dios estará ungiendo las palabras que hablas.  Entonces, cuando tú declares: “por Sus heridas yo he sido sanado”, y esa declaración sea pronunciada con la confianza de la revelación y fe en Jesús, ¡habrá poder en tu declaración!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 30 de junio de 2018

Cómo Sabes Que Heredarás


No quebrantaré Mi pacto, ni cambiaré la palabra de Mis labios.
Salmos 89:34
Cuando Dios te promete algo, ¿crees en Su Palabra?  O al igual que Abraham, preguntas: “Oh Señor Dios, ¿cómo puedo saber que la heredaré?”  (Génesis 15:8)
Dios no reprendió a Abraham por no creer en Su Palabra.  Así es cuán clemente es Dios hacia Su pueblo.  Él incluso descendió hasta el nivel de la fe de Abraham e hizo algo para asegurarle a Abraham que Él siempre guardaría Sus promesas –Él hizo un pacto con Abraham. (Génesis 15: 9-17)
Dios no lo hizo para Su propio beneficio.  Dios es un Dios de Su Palabra.  Él no rompe Su Palabra.  Sino que, Él se ató a Sí Mismo a un pacto porque sabía que Abraham necesitaba saber en su corazón que Dios haría lo que le había prometido.
Al hombre le resulta difícil simplemente creer en palabras.  Por ejemplo, cuando tú compras una casa, un contrato es redactado y firmado por ambas partes, y esto involucra a abogados.  Un contrato es necesario porque tú no puedes confiar en las palabras de la otra persona y esa persona tampoco puede confiar en las tuyas.
Del mismo modo, se nos hace difícil creerle a Dios por Su Palabra.  Así que, Dios hizo un pacto con nosotros, no porque no se pueda confiar en Él, sino porque Él sabe que a nosotros nos resulta difícil simplemente creer lo que Él dice.  Dios sabía que el hombre se preguntaría: “¿Qué pasaría si Dios se levanta del lado equivocado de la cama mañana y decide freírme en lugar de bendecirme?”
Pero ya que Dios ha hecho un nuevo pacto con nosotros, que ha sido establecido por la sangre de Su Hijo, nosotros, como Abraham, podemos no dudar por nuestra incredulidad de las promesas de Dios, sino ser fortalecidos en la fe, y estar plenamente convencidos de que Dios va a hacer lo que ha prometido.  (Romanos 4:20-21)  Tenemos la seguridad de que Dios no va a despertar un día y decir: “Olvídate del nuevo pacto.  ¡Yo quiero recordar tus pecados ahora y maldecirte en lugar de bendecirte!”
Mi amigo, las bendiciones del nuevo pacto para ti están garantizadas porque Dios se ha unido a Sí Mismo al pacto.  Y, ¡Él es un Dios que guarda Sus pactos y que está deseoso, y es más que poderoso para hacer todo lo que Él te ha prometido!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 4 de enero de 2017

¡Tus Palabras Llevan Poder!

Puesto que la palabra del rey es soberana…
Eclesiastés 8:4

En los tiempos de la Biblia, la palabra de un rey llevaba consigo un gran poder.  Lo que él decretara, sucedería.  Sería hecho.  Por ejemplo, si él decía: “Incrementen los impuestos,”  los impuestos serían incrementados.
¿Sabes que nosotros somos reyes?  La Biblia nos dice que Jesús nos lavó de nuestros pecados con Su sangre y nos hizo reyes. (Apocalipsis 1:5-6)  Y como reyes en Cristo, nuestras palabras también llevan consigo poder.
Cuando nosotros ponemos nuestras manos sobre una persona enferma y decimos: “Se sanada,”  la persona es sanada.  Cuando ponemos nuestras manos sobre nuestros hijos y decimos: “Se bendecido,” nuestros hijos son bendecidos.  ¡Hay poder en nuestras palabras porque estas son palabras de reyes!
Cuando yo era un cristiano joven, durante mi adolescencia, quería practicar lo que había aprendido acerca del poder de mis palabras.  Había esta planta particular cerca de mi casa y siempre que yo pasaba cerca de ella, le decía: “¡Se maldita en el nombre de Jesús!”
Pasaron muchos días.  Y nunca voy a olvidar el día en el que me di cuenta que, ¡las hojas de la planta se habían vuelto cafés!  Puede ser que quieras intentar hacer esto en tu casa con tus plantas cultivadas, pero, ¡mejor bendícelas en vez de maldecirlas!
Ya que tus palabras tienen poder, ¿puedes imaginar el daño que hacemos cuando decimos a nuestros seres queridos cosas como: “Siempre eres tan descuidado”, “Eres un bueno para nada” o “Eres tan estúpido”?  ¡Los estamos maldiciendo!
El Diablo es feliz cuando tú usas el poder de tus palabras contra ti mismo y contra tus seres queridos.  Él quiere verte derrotado.  Así que, en vez de decir: “Yo siempre ando corto de dinero,” di: “El Señor es mi pastor, yo no tendré falta de nada.” (Salmos 23:1)  En vez de decir: “Yo soy tan inútil.  No puedo hacer nada,” empieza a decir: “Yo lo puedo todo por medio de Cristo que me fortalece.” (Filipenses 4:13)
Amado, recuerda que como rey, lo que tú dices va a suceder porque en donde está la palabra de un rey, ahí hay poder.  Así que, ¡aprende a decir lo que Dios dice acerca de ti en Su Palabra y mira Sus promesas cumplirse en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Como reyes en Cristo, nuestras palabras llevan poder.  Cuando nosotros hablamos las promesas de Dios, estas van a suceder.


domingo, 13 de marzo de 2016

El Señor Es Tu Refugio

El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2

Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti (Salmo 91:9-11).  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte (Hebreos 1:14).
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmo 91:7).  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El Señor es tu refugio de toda clase de mal que el hombre conoce.


miércoles, 23 de septiembre de 2015

Tú Tienes Una Herencia De Doble Porción

Isaías 61:6-7
Pero a ustedes los llamarán «sacerdotes del Señor»... Se alimentarán de las riquezas de las naciones, y se jactarán de los tesoros de ellas. En vez de su vergüenza, Mi pueblo recibirá doble porción… y así en su tierra recibirá doble herencia…
Ustedes son llamados “sacerdotes del Señor” porque Jesús les ha limpiado con Su sangre y les ha hecho reyes y sacerdotes para Dios (Apocalipsis 1:5-6).  Y como sacerdotes del Señor, Dios les dice: “Se alimentarán de las riquezas de las naciones, y se jactarán de los tesoros de ellas.”  Y “en su tierra recibirán doble herencia.”
Esta promesa se hizo realidad para un miembro de nuestra iglesia que recibió su doble porción, mientras trabajaba para una de las principales empresas estadounidenses en Singapur.  En poco tiempo, él recibió dos incrementos a su salario.  Y en tan sólo dos años, él recibió inesperadamente la promoción a un cargo de alto nivel dentro de la empresa.  Esto fue inesperado, porque la norma para calificar para una promoción de este tipo en la empresa era de cuatro años.
Él también recibió un premio en acciones privilegiadas valuadas en una suma de cinco cifras, valor que a juzgar por las condiciones del mercado que prevalecían en ese momento, seguramente se duplicaría.  Él reconoció que sin duda era el favor de Dios, porque los ganadores del premio anteriormente eran un número muy pequeño entre el personal de ejecutivos de alto nivel, que habían hecho contribuciones significativas a la empresa.  Y sólo un aún más pequeño porcentaje de sus empleados alrededor del mundo, había recibido este prestigioso premio.  En la oficina de Singapur,  Él era apenas la segunda persona en recibirlo, además de su jefe.
Este miembro de la iglesia literalmente heredó una doble porción porque puso su confianza en el Señor y en Su Palabra.
Amado, cree en Dios cuando Él dice que Su pueblo recibirá una doble porción.  Esta doble porción incluye bendiciones de favor, fecundidad, éxito y salud.  De hecho, ¡las personas a tu alrededor te verán a ti y a tus descendientes, y reconocerán que son un pueblo que el Señor ha bendecido!
Pensamiento Del Día

Como sacerdotes del Señor, ustedes tienen una herencia de doble porción.