recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta libera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libera. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de junio de 2020

Quédate Mirando A Jesús


Inspiración de Gracia
Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe…  (Hebreos 12:2)
¿Qué significa poner los ojos en Jesús?  Bueno, podemos pensar en ello así: Si te estás ahogando y alguien pasa caminando a tu lado, tú no le das una mirada.  Tú te le quedas mirando.  Cuando te le quedas mirando, te vuelves hacia él y esperas que él te rescate.
De la misma manera, nos quedamos mirando a Jesús esperando que Él nos salve, nos sane y nos proteja porque conocemos Su gran poder y Su amor sacrificial por nosotros.  La Palabra de Dios dice que nosotros debemos mantenernos “puestos los ojos en Jesús [quedarnos mirando a Jesús], el autor y consumador de la fe.”  Así es como Dios quiere que vivamos.
Así que, si tú tienes una migraña recurrente, quédate mirando a Jesús.  Míralo tomando esa migraña sobre Su cuerpo en la cruz y di: “Señor, te doy gracias porque por Tus heridas yo he sido sanado.” (Ver Isaías 53:5)  ¡Mientras te quedas mirando a Jesús, tu sanador, esa migraña tendrá que inclinarse ante Su obra terminada!
Si tienes necesidad financiera en tu vida, solo quédate mirando a Jesús con la expectativa confiada de que Él proveerá para ti y te liberará de esa necesidad.
“Pero Pastor Prince, ¿es realmente tan simple?  ¿Todo lo que tengo que hacer es quedarme mirando a Jesús y Él me bendecirá financieramente?”
Sí, es así de simple.  El problema con nosotros es que tendemos a mirarnos a nosotros mismos.  Pero nosotros no podemos salvarnos, ni liberarnos por nosotros mismos.  Incluso el apóstol Pablo luchaba cuando dependía de su propio esfuerzo.  Por eso dijo: “Pues no hago el bien que deseo, sino el mal que no quiero, eso practico.” (Romanos 7:19)  Fue solo cuando Pablo apartó la vista de sí mismo y se quedó mirando a Jesús, que él recibió su liberación. (Ver Romanos 7:24–25)
Amigo, si te has estado viendo a ti mismo, es hora de comenzar a quedarte mirando a Jesús.  Quédate mirándolo a Él, el autor y consumador de nuestra fe.  ¡Y pronto, vas a estar mirando tu sanidad y provisión!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 13 de junio de 2020

Solo La Sangre Salva


Inspiración de Gracia
Y la sangre os será por señal en las casas donde estéis; y cuando Yo vea la sangre pasaré sobre vosotros, y ninguna plaga vendrá sobre vosotros para destruiros cuando yo hiera la tierra de Egipto.  (Éxodo 12:13)
En la noche de la primera Pascua, probablemente muchos de los hijos de Israel estaban ansiosos.  Imagina a un israelita preguntándole nerviosamente a otro: “¿Escuchaste que el ángel de la muerte pasará sobre nosotros esta noche?”
“¡Si!  Nos dijeron que pusiéramos la sangre del cordero en los postes de nuestra casa y que todo iba a estar bien.  ¿Será eso cierto?”
Al igual que los israelitas, puede ser que tú te estés preguntando: “¿Realmente puede protegerme la sangre?  ¿Cuánta sangre tengo que poner en los postes de mi puerta?  ¿Si tengo miedo podrá tocarme el ángel de la muerte?”
Amigo, no agregues nada a las condiciones de Dios.  Él dijo: “Cuando Yo vea la sangre pasaré sobre ustedes, y ninguna plaga vendrá sobre ustedes para destruirlos.”  Él no dijo: “Cuando Yo vea la sangre, y además su comprensión, sus esfuerzos, su obediencia, su fidelidad y su negativa a ceder ante el miedo, entonces  pasaré sobre ustedes.”
Es solo la sangre de Jesús la que te libera.  Si tú crees que es a causa de tu fe, siempre te preguntarás: “¿Tengo suficiente fe?”  No, amigo, es solo Su sangre la que salva.  Y cuando Dios ve que tú ves que es solo la sangre la que salva, Él llama a eso fe en la sangre, ¡y toda plaga pasará sobre ti!
Dios quiere que tú sepas que es solo la sangre de Jesús la que salva, porque cada vez que piensas que tu liberación depende en parte de Dios y en parte de ti, no vas a tener paz en tu corazón.  Pero cuando estás seguro de que es solo la sangre la que salva, tú tendrás paz inquebrantable.
Fue la sangre la que salvó a los hijos de Israel del destructor en esa noche de Pascua y sigue siendo la sangre la que nos salva hoy.  Y todo lo que tú necesitas hacer para aprovechar la sangre es decir: “Padre, te doy gracias porque solo la sangre de Jesús me cubre a mí y a mi familia.  ¡Ningún mal, ninguna plaga y ningún desastre me sucederán a mí y a mi familia debido a la sangre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 13 de marzo de 2016

El Señor Es Tu Refugio

El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2

Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti (Salmo 91:9-11).  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte (Hebreos 1:14).
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmo 91:7).  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El Señor es tu refugio de toda clase de mal que el hombre conoce.


miércoles, 28 de enero de 2015

Mira El Favor De Dios Multiplicarse En Tu Vida

2ª Pedro 1:2
Gracia y paz os sean multiplicadas en el conocimiento de Dios y de Jesús nuestro Señor.
Si tú quieres vivir en una mayor medida del favor de Dios, 2a Pedro 1:2 dice que la gracia, que es el favor inmerecido de Dios, y la paz, pueden ser multiplicadas para ti.  Paz es la palabra “shalom” en hebreo.  Su definición incluye: plenitud, salud, seguridad y provisión.  Así que, ¡cuando camines en favor divino y paz, caminarás en bendiciones en cada área de tu vida!
Pero, ¿cómo aumentan el favor inmerecido y la paz de Dios en tu vida?
No vas a ganarlos por tus esfuerzos y trabajo duro.  La Biblia dice que vienen mientras tu conocimiento de Jesús y Su obra terminada, aumentan.  Vienen mientras tú aprendes más y crees que por medio del sacrificio único de Jesús en la cruz, Dios removió todos tus pecados, te dio Su justicia como un regalo, y te puso en Cristo para disfrutar todo lo que Jesús tiene.  El favor de Dios es multiplicado en tu vida cuando tú simplemente crees que el favor de Dios que está en Cristo, está también en ti debido a lo que la obra de Jesús en la cruz logró.  
Hoy, tú no tienes que suplicar por tener favor.  Solo libéralo declarando la Palabra de Dios con fe.  En tu camino al trabajo, di: “El favor de Dios me rodea como un escudo” (Salmo 5:12).  A medida que continúes declarando el favor de Dios sobre tu vida, por medio de la revelación de la obra terminada de Jesús, tú verás más favor ser liberado.
Cuando me integré por primera vez a la fuerza laboral, comencé a declarar el favor de Dios en mi trabajo.  Cada vez que se me daba una nueva asignación, yo proclamaba que el favor divino de Dios estaba sobre mí.  La empresa comenzó a prosperar y yo fui bendecido financieramente.  En el momento en que dejé la empresa para servir a Dios a tiempo completo, mis ingresos habían aumentado tanto, que yo pertenecía al grupo del 15 por ciento con ganancias más altas, del grupo de mi edad en Singapur.
Hoy, en tu lugar de trabajo o en tu casa, comienza a declarar el favor de Dios con fe.  Espera recibir un trato especial en donde quiera que estés.  Di: “Yo estoy rodeado con el favor de Dios debido a la obra terminada de Jesús.  ¡Tengo favor delante de Dios y de los hombres!”  ¡Y mira el favor de Dios obrar para ti!

Pensamiento Del Día


Tú no tienes que suplicar por tener favor.  Solo libéralo declarando la Palabra de Dios con fe.

  

lunes, 13 de enero de 2014

Meditar En La Palabra De Dios Trae Sanidad



Medita En

El envió Su palabra y los sanó y los libró de sus destrucciones.
Salmo 107:20


Un hermano de los Estados Unidos me escribió un maravilloso reporte de alabanza.  Él dijo que había estado sufriendo dolor en la espalda alta durante cerca de dos años.  Un día, luego de leer mi enseñanza sobre meditar en la Palabra de Dios, él decidió ponerla en práctica.  Así que en su camino a casa al regresar de su trabajo ese día, él decidió meditar en el Salmo 23:1, declararlo sobre sí mismo una, otra y otra vez –“El Señor es mi pastor; nada me faltará.”

Él dice que debió haber murmurado el versículo por lo menos 50 veces mientras reflexionaba en Jesús siendo un buen pastor para él –en lo amable que es Jesús al proveer para él, dirigirle, atender amorosamente a sus necesidades y sanarlo.

¿El efecto?  “Cada respiración parecía simplemente liberar ondas cada vez más profundas de sanidad a través de todo mi ser y yo comencé a darme cuenta de que el dolor en mi espalda simplemente se disipó,” compartió alegremente.  “Y para el momento en que llegué a casa, todo el dolor se había ido!”

Amado, si tú necesitas sanidad en tu cuerpo hoy, te animo a priorizar la Palabra de Dios.  Medita en ella.  Háblala y declárala sobre ti mismo.  Por Su Palabra, Dios sana y libera a Su pueblo de toda clase de destrucción!

Bendiciones,
Joseph Prince


lunes, 8 de julio de 2013

Liberación En El Valle



Medite En

Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque Tú estás conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden aliento.
Salmos 23:4


Frío.  Solitario.  Espantoso.  Abismal.  En el valle de sombra de muerte, luchamos contra la desesperanza y el miedo a ser abandonados.
Pero vea cómo Jesús, nuestro buen pastor, nos cuida y nos libera a pesar de que caminamos –no por dirección Suya– en el valle de sombra de muerte.  En ese valle, Él aún está con nosotros.  No está allí con nosotros para decir: “Te lo dije.”  No está allí de pie, con los brazos cruzados, para ver cómo nosotros saldremos del problema en el que nos metimos.  No, Él está con nosotros para protegernos y líbranos del maligno con Su vara y Su cayado.
Amado, Jesús es un pastor cuyo corazón amoroso hacia usted nunca permitirá que Él le abandone cuando usted más lo necesita.  Véalo con usted protegiéndole, librándole de la muerte y brindándole seguridad a través de cada temporada de oscuridad.

Bendiciones,
Joseph Prince