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jueves, 14 de abril de 2016

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!

Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Lucas 10:19

Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño.”
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado.” (Marcos 4:35)  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará.” (Daniel 3:17)  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses.”  (Daniel 3:25)
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince
                                                                                                                            
Pensamiento Del Día

¡Nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!


domingo, 13 de marzo de 2016

El Señor Es Tu Refugio

El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2

Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti (Salmo 91:9-11).  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte (Hebreos 1:14).
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmo 91:7).  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El Señor es tu refugio de toda clase de mal que el hombre conoce.


lunes, 16 de marzo de 2015

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!

Lucas 10:19
Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño”.
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado” (Marcos 4:35).  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará” (Daniel 3:17).  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses”  (Daniel 3:25).
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Pensamiento Del Día

¡Nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!


lunes, 16 de febrero de 2015

El Señor Es Tu Refugio

Salmos 91:1-2
El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente. Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día” (Salmos 91:5-6).
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti (Salmo 91:9-11).  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte (Hebreos 1:14).
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmo 91:7).  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi”  (Juan 17:14-23).
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Pensamiento Del Día

El Señor es tu refugio de toda clase de mal que el hombre conoce.