recibe pequeños mensajes de gracia todos los días

Mostrando entradas con la etiqueta librarlos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta librarlos. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de marzo de 2015

¡Nada Te Hará Daño, De Ninguna Manera!

Lucas 10:19
Mirad, os he dado autoridad para hollar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo el poder del enemigo, y nada os hará daño.
Hace algunos años, mientras viajaba en un vuelo interno dentro de los Estados Unidos, estaba sentado al lado de una mujer cuyo cuerpo estaba completamente tenso por el miedo.  Preocupado, le pregunté si podía ayudarla de alguna manera.  Entre sollozos, ella me habló sobre su temor a volar.  Yo le dije: “No se preocupe.  Yo estoy a bordo.  Nada va a pasarle al avión.”  No lo dije con orgullo.  Lo dije consciente de que el Señor estaba a bordo del avión conmigo, y que yo tendría un viaje seguro porque Él prometió que “Nada nos hará daño”.
Una vez, cuando Jesús estaba en el barco con Sus discípulos, les dijo: “Pasemos al otro lado” (Marcos 4:35).  Creyendo que pasarían al otro lado, Él se quedó dormido en la popa.  Una gran tormenta se levantó, pero no pudo despertarlo de Su sueño, solo los gritos de Sus aterrados discípulos lo lograron.  Ellos habían olvidado lo que Jesús había dicho acerca de que ellos pasarían al otro lado.  También habían olvidado que con Jesús en el barco con ellos, no había posibilidad de que se hundieran.  Nada podía hacerles daño, de ninguna manera, porque Jesús estaba con ellos.
Aún el ser echados en un horno de fuego ardiente, no pudo hacerle daño a tres jóvenes hebreos, porque ellos creían que Dios iba a librarlos.  Ellos habían proclamado al pagano rey Nabucodonosor: “… Nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiente; y de tu mano, oh rey, nos librará” (Daniel 3:17).  Y en medio de la prueba ardiente, su libertador no solo caminó con ellos en el fuego, Él también los libro de todo daño.  El rey Nabucodonosor incluso dijo: “¡Mirad! Veo cuatro hombres sueltos que se pasean en medio del fuego sin sufrir daño alguno, y el aspecto del cuarto es semejante al de un hijo de los dioses”  (Daniel 3:25).
Amado, en medio de tu tormenta o de tu prueba ardiente, ¡nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!
Pensamiento Del Día

¡Nada te hará daño, de ninguna manera, porque Jesús está contigo!


martes, 23 de octubre de 2012

Dios Está Con Usted En Su Ardiente Prueba



Medite En

Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. 
Daniel 3:25

Cuando los amigos de Daniel, Sadrac, Mesac y Abed-nego, fueron arrojados al horno ardiente por Nabucodonosor, ¿adivine quién apareció?  Jesús!  Él estaba allí en el horno con ellos para protegerlos y librarlos. Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron del fuego totalmente ilesos – “ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían” (Daniel 3:27)!
Amigo, cuando usted atraviesa una prueba ardiente, el Señor no está en algún lugar lejano diciendo: “Si, desde la comodidad de mi trono celestial, yo puedo ver por lo que tu estás pasando. Aunque no esté contigo, yo puedo verte, así que resiste, ¿está bien?”  No, Él está justo allí con usted en su prueba. No solamente eso, Él lo protegerá y lo librará. La Biblia dice que: “fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar” (1ª Corintios 10:13).
Así que cualquiera que sea la prueba ardiente por la que usted esté atravesando hoy, Dios está allí con usted. Él lo protegerá, confortará y le dará la salida. Ponga su mano en Su mano y deje que Él lo saque del “horno” sin siquiera olor de fuego de sus circunstancias negativas!

Bendiciones,
Joseph Prince