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miércoles, 27 de mayo de 2020

Dios Recuerda Lo Que Tú Dices En Fe

Inspiración de Gracia
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.  (Isaías 55:11)
Hace algunos años, yo tenía una afección de la piel que se negaba a sanar.  Le hablé a Dios acerca de ello y comencé a tomar la Santa Cena creyendo y confesando que por las llagas de Jesús yo había sido sanado.  No pasó nada, o eso parecía.
Pero el Señor no se olvidó de mi afección de la piel.  Un día, Él me impulsó a que revisara mi cuerpo para ver si esa afección todavía estaba allí.  ¡Lo hice y me di cuenta de que había desaparecido!  Dios no había olvidado la Palabra que yo había confesado en fe.
Una pareja de los Estados Unidos que me ha estado escuchando predicar acerca de la gracia de Dios comenzó a captar la revelación del amor de Dios por ellos.  Ellos empezaron a confesar su justicia en Cristo, a meditar en las escrituras de provisión y a declarar que estaban libres de deudas a través de la obra terminada de Jesús.  No mucho tiempo después, la esposa llamó a la compañía hipotecaria para hacer un pago a las dos hipotecas que tenían sobre su casa.  Aún les quedaba un total aproximado de US$80,000 por pagar.  Para su total sorpresa y deleite, le dijeron que ambas cuentas tenían un saldo de cero.  ¡La compañía había perdonado ambos préstamos hipotecarios!  De hecho, Dios no olvidó la Palabra que esta pareja había hablado en fe.
Quizás tú compartiste la Palabra de Dios con un amigo en problemas hace algunos años.  Te encuentras con él un día y él te dice: “¿Recuerdas ese día?  ¡Tú dijiste algo que transformó mi vida!”  Tu mente se queda en blanco porque has olvidado lo que dijiste.  Pero Dios no lo olvidó.  Él recordó lo que tú dijiste ese día en fe.
Verás, si las palabras que tú confiesas en fe sobre ti mismo o sobre tus seres queridos son las propias palabras de Dios, Él dice: “Así será Mi palabra que sale de Mi boca; no volverá a Mi vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié.”  Debido a que lo que se te ha prometido es la Palabra de Dios, tú vas a ver la manifestación de Su promesa.  ¡Él ciertamente velará para que Su Palabra se cumpla!  (Ver Números 23:19)
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 20 de diciembre de 2019

Hablando En Fe


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Después de leer lo que yo he dicho acerca de declarar las promesas de protección de Dios sobre ti y tus seres queridos, puede estarte preguntando: Pero Pastor Prince, ¿no puedo sólo creer la Palabra de Dios en mi corazón?  ¿Por qué también tengo que decir el Salmo 91 en voz alta?
Permíteme mostrarte algunas Escrituras sobre la fe y el hablar, que te ayudarán.  Romanos 10:9 nos dice “que si confiesas con tu boca a Jesús por Señor, y crees en tu corazón que Dios le resucitó de entre los muertos, serás salvo”.  Nuestro Señor Jesús también dijo: “Cualquiera que diga a este monte: «Quítate y arrójate al mar», y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.” (Marcos 11:23)
Ahora, vuelve a leer lo que el apóstol Pablo escribió en el versículo de hoy.  ¿Notas un patrón aquí?  Tener fe implica creer en tu corazón, así como hablar con tu boca.  Tú y yo estamos hechos a imagen de Dios.  Cuando Dios vio la oscuridad por primera vez, Él no dijo: “Mi Dios, está tan oscuro”.  ¿Qué hizo Dios?  Él llamó a existencia a la luz, hablando. Él dijo: “Hágase la luz” (Gén. 1:3)  En el Nuevo Testamento, nuestro Señor Jesús habló a la tormenta y ésta se calmó.  Él habló a la higuera y ésta se marchitó.  Él habló a los demonios y estos huyeron.  Habló a los enfermos y estos fueron sanados.  Él habló a los muertos y estos vivieron.
Del mismo modo, cuando nosotros nos enfrentamos a la oscuridad hoy, en cualquier área de nuestras vidas, o estamos atrapados en una tormenta de dificultades, no nos detengamos a estar mirando los problemas y caigamos en desesperación.  ¡Nosotros también debemos llamar a existencia lo que queremos ver!  Si nos encontramos atrapados en una situación peligrosa, nosotros debemos declarar: “El Señor es mi refugio y mi fortaleza”.  Si hay una enfermedad en nuestro cuerpo, podemos llamar a existencia nuestra sanidad, diciendo: “Gracias Jesús, ¡Por Tus llagas yo he sido sanado!”  ¡Comienza a llamar a existencia hoy, tu protección, tu salud y tu victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de noviembre de 2019

Cómo Mantenerte En Perfecta Paz


Medita En
Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado.  (Isaías 26:3, RVR60)
Necesitamos la verdad de la Palabra de Dios para desarraigar cualquier creencia equivocada.  Es por eso que es tan importante entrar en Su Palabra y tomar tiempo para meditar en los versículos que revelan el inamovible e incondicional amor de Dios por ti.  Por ejemplo, si tú descubres que tu mente se desvía hacia pensamientos de ansiedad, incluso a causa de las cosas más pequeñas, te animo a que memorices y cite las Escrituras de hoy: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera; porque en Ti ha confiado”. (Isaías 26:3)
Cada vez que yo me siento estresado o preocupado por algo, me aparto del ir y venir de la vida y simplemente medito en las promesas de Dios.  Algunas veces me gusta conducir hacia un parque tranquilo, y mientras en mi carro suena música suave y ungida, yo me alimento de Su Palabra y la declaro, permitiendo que esta impregne mi espíritu: “La Palabra de Dios declara: ‘Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera’”.  Y le digo al Señor: “Sí, Señor, eres Tú quien me guardará en perfecta paz.  La paz perfecta viene de Ti.  Yo solo necesito descansar en Tu gracia y mantener mis pensamientos en Ti.  No necesito pensar qué hacer con este problema.  Mientras confío en Ti y mantengo mis pensamientos puestos en Ti, Tú vas a dirigirme y a guiarme.  Mi confianza no está en mis propias fuerzas, sino en Ti y solamente en Ti, Jesús”.
¿Qué hago aquí?  En vez de permitir que el estrés y la preocupación me afecten, estoy entrenando a mi corazón para ver mis problemas cómo Dios los ve.  Cuanto más grande se vuelve Dios en mi corazón, más pequeños se vuelven mis problemas.  De hecho, muchas veces cuando me relajo y mantengo mi mente en el Señor, Su paz y sabiduría comienzan a fluir en mí, y el problema que antes me preocupaba tanto, se vuelve diminuto e intrascendente en la presencia de Dios Todopoderoso.
¿Estás tú enfrentando alguna circunstancia insuperable hoy?  Aprende a ver lo que Dios ve, meditando en Su Palabra, y deja que Su paz eche fuera tu ansiedad.  Deja que Su sabiduría dirija tus pasos.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 13 de octubre de 2019

Habla La Palabra


Medita En
Pero teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: “Creí, por tanto hablé”, nosotros también creemos, por lo cual también hablamos.  (2 Corintios 4:13)
Amado, no es suficiente que tú simplemente conozcas la Palabra en tu corazón.  Debes hablarla.  Es así como el poder latente se convierte en poder real.  Cuando nuestro Señor Jesús fue tentado en el desierto, Él no solo pensó en las Escrituras.  Él las habló en voz alta.  Tú puedes memorizar miles de Escrituras, pero si no aprendes a decir “Escrito está” y liberas la Palabra, no habrá poder.  El poder de Dios está ahí, pero se encuentra latente dentro de ti.  En el momento en que tú hablas la Palabra, es como si Dios estuviera hablando.  La Palabra de Dios en tu boca es como Dios hablando.  ¡Amén!
El temor no es algo que tú puedas razonar o analizar.  El temor es irracional.  Hay algunos temores que entran en tu vida y puedes pensar para ti mismo: Vamos, ¿cuál es la posibilidad de que eso suceda? o Es tan tonto tener temor de esto.  ¿Pero has notado que esos temores aún persisten?  Amigo, estamos en una guerra y la única manera de vencer el temor es hablar la Palabra de Dios a cualquier temor que tengas, diciendo: ·Escrito está”.
Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”. (2Tim. 1:7, NTV).
Quiero que memorices este poderoso versículo de la Escritura.
Ahora, quiero que digas esto en voz alta: Escrito está —“Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder, amor y autodisciplina”.  ¿Sientes el poder que viene al decir esto en voz alta?
Esta es la verdad: Dios no nos ha dado un espíritu de temor y timidez sino de poder y de amor y de autodisciplina.  No me importa con qué tipo de temores estás luchando —temor a envejecer, temor a contraer esta o aquella enfermedad, temor a perder tu trabajo, temor al fracaso.  Cualquiera que sea el temor que ha venido contra ti, declara: “Escrito está”.
¿Qué pasa si el temor regresa?  ¡Entonces dilo otra vez!  Algunas veces, yo hablo la Palabra sobre mi situación en la mañana, en la tarde y en la noche.  Cada vez que el temor regresa, yo hablo la Palabra de Dios.  Si el diablo quiere pelea, ¡dásela!  Usa contra él la espada del Espíritu y él entenderá cada vez.  Hay muchas Escrituras que puedes memorizar.  ¡Escribe las Escrituras que cubren las áreas de tu necesidad y ármate con ellas!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 11 de junio de 2019

Medita En La Palabra De Dios


Medita En
Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.  (Josué 1:8)
Mira las instrucciones que Dios le dio a Josué cuando fue designado el sucesor de Moisés: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito”.  Dios le dijo a Josué que para tener buen éxito, tenía que meditar en la ley día y noche.  Josué vivía bajo el antiguo pacto, así qué, ¿cómo podríamos nosotros, que vivimos bajo el nuevo pacto, beneficiarnos de esta escritura?
Necesitamos leer esta porción de las Escrituras bajo la lupa de la obra terminada de Jesús.  Es por eso que es fundamental que estemos firmemente establecidos sobre la base sólida del nuevo pacto de la gracia.  Y ahora que tú sabes que ya no estamos bajo la ley (Romanos 6:14), ¿cuál es la nueva forma pactada para ser bendecidos y experimentar un buen éxito?  Josué solo tenía la ley para meditar en ella, porque el Nuevo Testamento no había sido escrito todavía.  Para nosotros, el secreto para el buen éxito se encuentra en meditar en la Palabra de Dios a la luz del nuevo pacto de la gracia.
Antes de que podamos analizar lo que significa meditar en la Palabra de Dios, ¿qué exactamente significa “meditar”?
Cuando la Biblia habla de meditación, no se refiere a un ejercicio mental.  La palabra hebrea usada para meditación en el Antiguo Testamento es la palabra hagah, que significa pronunciar o murmurar.  Así que hagah es hablar en voz baja.  Observa que el Señor le dijo a Josué: “Este libro de la ley no se apartará de tu boca…”  Él no dijo “no se apartará de tu mente”.  La clave para meditar en la Palabra de Dios no está en la contemplación mental.  ¡Está en hablar las promesas de Dios con tu boca!
"Pastor Prince, ¿significa esto que yo debo mantenerme repitiendo la Palabra de Dios?  Por ejemplo, ¿debería permanecer diciendo 'por Sus heridas yo he sido sanado', cuando necesito sanidad? "
Meditar en la Palabra de Dios no significa hacer repeticiones vanas de las escrituras.  Es mucho más y es algo que primero ocurre en lo profundo de tu corazón.  El salmista David capturó la esencia de la meditación con gran precisión cuando dijo: “Ardía mi corazón dentro de mí; mientras meditaba, se encendió el fuego; entonces dije con mi lengua”. (Salmos 39: 3)  Al meditar en la Palabra de Dios, pídele al Espíritu Santo que te dé una nueva revelación de Jesús.  Permite que esa escritura arda con Su revelación en tu corazón.  Y conforme tú pronuncies esa revelación ardiente, Dios estará ungiendo las palabras que hablas.  Entonces, cuando tú declares: “por Sus heridas yo he sido sanado”, y esa declaración sea pronunciada con la confianza de la revelación y fe en Jesús, ¡habrá poder en tu declaración!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 10 de junio de 2019

Toma Autoridad Sobre Tu Situación


Medita En
Pero Pedro le dijo: “No tengo plata ni oro, más lo que tengo, te doy: En el nombre de Jesucristo el Nazareno, ¡anda!”  (Hechos 3:6)
Acompáñame a leer este maravilloso testimonio que Gisele de Texas compartió conmigo, el cual demuestra cómo tomamos autoridad sobre nuestras situaciones al pararnos firmes en la Palabra de Dios:
Mi esposo fue operado de una hernia hiatal.  Fue un procedimiento simple en el que se le insertó una pieza de malla en el área afectada y él pudo regresar a casa el mismo día.  Sin embargo, se fue poniendo cada vez más delicado luego de que llegamos a casa.  Él se sentía muy hinchado, con mucho dolor y tenía fiebre.  Fue admitido de nuevo en el hospital y pasamos allí toda la semana siguiente.
Resultó que una obstrucción intestinal estaba causando todos sus problemas.  Así que se planificó otra cirugía.  Honestamente, nos sentíamos muy desanimados y derrotados en ese punto.  Entonces, recordé haber escuchado unas semanas antes a Joseph Prince enseñar sobre cómo los cristianos deberían tomar control y ordenar a los síntomas desaparecer, usando la Palabra de Dios.  Se lo conté a mi esposo y oramos, declarando la Palabra de Dios.  También ordené a la obstrucción intestinal que desapareciera en el nombre de Jesús.
Más tarde esa noche, mi esposo fue a hacerse una serie de pruebas en el abdomen.  Eran pruebas que el hospital había estado realizando dos veces al día desde su admisión, para evaluar su progreso.  A la mañana siguiente, cuando le estaban haciendo las pruebas nuevamente, mi esposo comenzó a sentirse bien y anunció que se iba a casa.
El médico estaba sorprendido con su gran cambio y nos dijo que el bloqueo, que se había detectado en todas las otras pruebas realizadas anteriormente, ya no se había encontrado en las dos últimas pruebas.  Así que, mi esposo fue dado de alta y nos fuimos a casa.  ¡Alabado sea el Señor por Su protección y sanidad!
Toda la gloria sea a nuestro Señor Jesucristo.  Me encanta cómo Gisele no huyó, ni se congeló cuando estuvo bajo ataque, aunque como pareja ellos se sintieron desanimados al escuchar el informe del médico.  Ella rápidamente puso en práctica lo que me había escuchado enseñar sobre ejercitar nuestra autoridad usando la Palabra.  Ella y su esposo oraron, declarando la Palabra de Dios sobre su cuerpo, y ella ordenó que los síntomas negativos desaparecieran en el nombre de Jesús, tal como lo hizo el apóstol Pedro en las escrituras de hoy, en el libro de los Hechos.
Es así, amigo, cómo debemos manejar la ofensiva contra el enemigo hoy.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 12 de enero de 2019

El Poder De Orar Y Declarar El Salmo 91

Medita En
Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía [sin producir ningún efecto, inútil], sino logrará lo que deseo y alcanzará su propósito, y prosperará en aquello por lo cual la envié.  (Isaías 55:11, AMP)
Déjame animarte con este testimonio de alabanza acerca del poder de orar y declarar el Salmo 91 sobre nuestros seres queridos.  Lo escribió Brenda, que vive en Connecticut, Estados Unidos:
Mi hijo de veinticuatro años, Lee, estaba cruzando la calle en un cruce peatonal en la ciudad de Nueva York cuando fue golpeado en la pierna por un taxi y fue lanzado sobre el capó antes de caer en la calle.  Milagrosamente, ¡él estaba completamente bien después del accidente!  No tenía ni un solo hueso roto, ni un moretón y ni siquiera un rasguño.
Recordé que solo unos días antes del accidente, estábamos pasando un tiempo maravilloso celebrando el Día de Acción de Gracias.  De repente, vi en mi mente una imagen de Lee sobre una plancha, muerto en la morgue.  Inmediatamente rechacé esa imagen, proclamando que mi hijo viviría y no iba a morir, y reclamando la sangre de Jesús sobre él.
No le dije a nadie lo que había visto, solo agradecí a Dios por Su protección para mi hijo y todos los miembros de mi familia en el nombre de Jesús.  En la mañana del accidente de Lee, también me sentí dirigida a orar por la protección de Dios sobre mis hijos, contra los accidentes automovilísticos —algo que no hago usualmente.
Luego, por la tarde, recibí un mensaje de texto de Lee, contándome sobre el accidente y de cómo él no estaba lastimado.  Después de escuchar que mi hijo estaba bien, ¡doble mis rodillas y lloré lágrimas de alegría, agradeciendo a mi maravilloso Dios Padre!  Estoy tan agradecida por que el Espíritu Santo me previno antes del accidente para que pudiera orar por su protección.
Mi hijo acababa de obtener una impresionante posición en su empresa y todos estábamos celebrando su nuevo y maravilloso cargo, y cómo Dios había abierto puertas de favor para él.  El accidente ocurrió apenas un día antes de que comenzara su nuevo trabajo.
En el momento en que supe sobre el accidente de Lee, me encontraba escuchando el mensaje de Joseph Prince acerca del Salmo 91.  Yo solía orarlo sobre mi familia todo el tiempo, pero con el tiempo me había olvidado de este poderoso salmo.  Estoy agradecida con Joseph Prince por recordarme del poder del Salmo 91.  Cuando oramos la Palabra de Dios sobre nuestros hijos o en cualquier situación, damos libertad a Sus ángeles para que trabajen a nuestro favor.
¡Nuestro Dios es un Dios tan bueno!  Estoy seguro que estás convencido de cuán importante es invertir tiempo en llevar Su Palabra viva y poderosa a tu corazón, orándola sobre ti y tus seres queridos, y declarándola en voz alta.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 1 de diciembre de 2018

Espera La Bondad Y La Abundancia De Dios

Tú has coronado el año con Tus bienes, y Tus huellas destilan grosura.
Salmos 65:11
Los expertos en economía pueden haber pintado un panorama sombrío para este año, pero en lo que se refiere a Dios, ¡Él ha coronado el año con Su bondad y abundancia!  El abastecimiento y la provisión de Dios no se ven afectados por los acontecimientos mundiales, así que en buenos tiempos o malos tiempos, espera cada mes, cada semana y cada día de este año, estar rodeado por Su bondad.  ¡Espera que Su abundancia satisfaga todas tus necesidades!
“Pero Pastor Prince, yo no he hecho mucho bien en el último año, así que ¿cómo puedo estar seguro de que Dios proveerá para mí este año?”
Mi amigo, Dios no te bendice por lo que has hecho.  Él te bendice por lo que Jesús ha hecho.  En la cruz, Jesús cargó con todos tus pecados y fue castigado al máximo por cada uno de ellos, de modo que tú puedas tener Su justicia como regalo y ser bendecido con todas las bendiciones de Dios. (Efesios 1:3)
Ahora, mira la palabra “abundancia” en el Salmo 65:11.  Es la palabra hebrea deshen, que significa “grosura”.  La idea aquí es provisión, bendiciones e incluso fertilidad abundantes (así que si tú has estado creyéndole a Dios por un hijo desde hace muchos años, ¡cree que este es el año en el que concebirás!).  Ahora, la palabra deshen tiene otro significado —“cenizas”.  Ceniza es la forma final de algo que se ha quemado.  Por ejemplo, los sacrificios de animales para Dios en el Antiguo Testamento, fueron quemados en el altar hasta que se convirtieron en cenizas. (Levítico 4:12)  Así que, cenizas, aquí, habla de la obra terminada de Jesús en la cruz, la cual te apartó de tus pecados.
Mi amigo, debido a la obra terminada de Jesús tú puedes creer y declarar confiadamente que el año esta coronado con bondad y que los caminos de Dios destilan Su provisión, bendiciones y buen éxito para ti, en cada paso del camino.  Si el diablo te dice que Dios no te va a bendecir a causa de tus pecados, solo dile: “¡Cenizas!” ¡y señálale a la cruz de Jesús!
Amado, tú eres bendecido no por tus buenas obras, tu buena apariencia, tus aprobaciones, ni tu experiencia en la industria, sino por la obra terminada de Jesús.  ¡Sólo Él te ha  calificado para que recibas la bondad y la abundancia de Dios todos los días por el resto de tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 19 de abril de 2018

El Señor Es Tu Refugio


El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2
Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti. (Salmos 91:9-11)  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte. (Hebreos 1:14)
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmos 91:7)  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 20 de junio de 2017

Trabaja en Descansar

Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia.  Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Romanos 11:6


Ya sea que estés participando de la Comunión de la Santa Cena o confesando la Palabra de Dios, hazlo descansando en el Señor.  No sientas como si tienes que hacer algo por ti mismo para ser sanado.  Mi amigo, tú no puedes ganarte tu sanidad.  Esta es algo que Dios te da por Su gracia.
Amado, Dios quiere que veas que Jesús ya ha pagado el precio por tu sanidad.   Hoy, Él está tan complacido con la obra terminada de Jesús, que está más que feliz de proveer abundantemente para ti, toda la sanidad y provisión que tú deseas.
Cuando tienes una verdadera revelación de esto, nada va a detenerte de declarar Su Palabra sobre ti mismo y correr a la mesa del Señor con acciones de gracias y altas expectativas.  ¡Y cuando tú actúas en fe, descansando en Él, no va a pasar mucho tiempo antes de que veas tu milagro manifestarse!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


sábado, 11 de febrero de 2017

Ora Con Mentalidad De Nuevo Pacto

En verdad os digo que cualquiera que diga a este monte: “Quítate y arrójate al mar”, y no dude en su corazón, sino crea que lo que dice va a suceder, le será concedido.
Marcos 11:23

¿Sabías que cuando se trataba de bendición (lluvia para Israel), Elías oró fuertemente agachándose en tierra y poniendo su rostro entre sus rodillas? (1ª Reyes 18:41-45)  Pero cuando se trataba de una maldición (sequía para Israel), él simplemente la declaró con confianza. (1ª Reyes 17:1)  ¿Por qué?  ¡Fue porque Elías tuvo más fe en el juicio de Dios que en Su bondad!  Él era un profeta del antiguo pacto con una mentalidad de antiguo pacto, cuando se trataba de oración.
Mi amigo, los profetas del antiguo pacto traen a memoria tus pecados y traen sobre ti juicio y castigo de Dios.  Ellos tienen mentalidad de juicio.  Los profetas del nuevo pacto, por el contrario, traen a memoria tu perdón y justificación en Cristo, y apuntan hacia la obra terminada de Cristo.
Así que, cuando se trata de oración, ¿tienes una mentalidad de antiguo pacto que dice: “Dios es pronto para maldecir, pero lento para bendecir,” o tienes una mentalidad de nuevo pacto que dice: “Debido a Jesús, Dios no me maldice, sino que es pronto para bendecirme”?  Te animo a ponerte la mentalidad de nuevo pacto.  Vive consciente de que debido a la obra terminada de Jesús en la cruz, si necesitas una bendición este día, tú no tienes que orar fuerte y largamente, como si Dios estuviera renuente a bendecirte.  No, ¡todo lo que tienes que hacer es declarar la bendición valientemente y con fe, y esta sucederá!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince
1ª Reyes 18:41-45  “41 Y Elías dijo a Acab: Sube, come y bebe; porque se oye el estruendo de mucha lluvia. 42 Acab subió a comer y a beber, pero Elías subió a la cumbre del Carmelo; y allí se agachó en tierra y puso su rostro entre las rodillas. 43 Y dijo a su criado: Sube ahora, y mira hacia el mar. Y él subió, miró y dijo: No hay nada. Y Elías dijo siete veces: Vuelve a mirar. 44 Y sucedió que a la séptima vez, él dijo: He aquí, una nube tan pequeña como la mano de un hombre sube del mar. Y dijo: Sube, y di a Acab: “Prepara tu carro y desciende, para que la fuerte lluvia no te detenga.” 45 Y sucedió que al poco tiempo, el cielo se oscureció con nubes y viento, y hubo gran lluvia. Y Acab montó en su carro y fue a Jezreel.”

1ª Reyes 17:1  “Entonces Elías tisbita, que era de los moradores de Galaad, dijo a Acab: Vive el Señor, Dios de Israel, delante de quien estoy, que ciertamente no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por la palabra de mi boca.”


sábado, 5 de noviembre de 2016

El Buen Éxito Está En Tu Boca

Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.
Josué 1:8

Siempre me había preguntado por qué la Torá (los primeros cinco libros de Moisés) es leída en voz alta por los judíos.  Entonces, un judío cristiano me dijo que por generaciones, ellos leen la Palabra de Dios en voz alta debido a Josué 1:8 —“Este libro de la ley no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche...”
La palabra “meditar,” en inglés significa reflexionar.  Pero en hebreo, es la palabra hagah, que significa pronunciar o murmurar en voz baja.  En otras palabras, cuando tú meditas en la Palabra de Dios, declaras o confiesas Su Palabra en vez de solo asentir mentalmente.
Mi amigo, hagah la Palabra de Dios confesando versículos en las áreas en que estás creyendo a Dios por un rompimiento.  Cuando yo estaba trabajando en ventas, confesé versículos como: “Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos; entonces tus graneros se llenarán con abundancia...” (Proverbios 3:9-10).  En el primer año, ¡me convertí en el mejor vendedor en mi empresa!  Mi camino se hizo próspero y yo disfruté de buen éxito.
“Pastor Prince, yo estoy esperando que Dios haga mi camino próspero.”
No, la Biblia dice que tú vas a hacer prosperar tu camino cuando tú hagah la Palabra de Dios.  Así que, declara versículos en las áreas que desea ver avance, y vas a tener buen éxito.
Algunas personas tienen un éxito que los destruye — ya no los ves más en la iglesia, y los miembros de su familia tampoco los ven más.  Esto es mal éxito.  Pero cuando tú hagah la Palabra de Dios, tú vas a tener buen éxito, el éxito que no te destruye.
Ahora, confesar la Palabra de Dios no mueve a Dios para hacer cosas para ti.  Esto no es una fórmula.  Dios ya fue movido cuando entregó a Jesús a morir por ti.  Sin embargo, cuando tú confiesas Su Palabra, esto te mueve a ti de la posición de duda a fe.  Esto mueve tu corazón de la posición de “¿Es verdad?” a “¡Yo lo creo!” Cuando esto suceda, ¡“tú vas a prosperar tu camino, y entonces tendrás buen éxito”!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Cuando tú meditas en la Palabra de Dios, declaras o confiesas Su Palabra en vez de solo asentir mentalmente.


jueves, 11 de agosto de 2016

Habla Bendición Sobre Tu Familia

Porque tú, oh Señor, bendices al justo, como con un escudo lo rodeas de tu favor.
Salmos 5:12

¿Qué es lo que tú crees y dices a tus seres queridos todos los días?  Los viernes por la noche, en las casas de los judíos ortodoxos, el padre pone sus manos sobre sus hijos y pronuncia las bendiciones de Dios sobre ellos.  ¡No es de extrañar que los niños judíos crezcan para ser ganadores en la batalla de la vida!  Ellos se convierten en algunos de los más grandes inventores, banqueros, músicos y artistas, de todo el mundo.
Aunque son una raza minoritaria, los judíos han producido el mayor número de ganadores del Premio Nobel.  Yo creo que se debe a que ellos bendicen a sus hijos de la misma manera en que lo hacían los patriarcas del Antiguo Testamento.  Abraham, Isaac y Jacob pusieron las bendiciones de Dios sobre sus hijos al imponer sus manos sobre ellos y llamar a existencia las bendiciones. (Génesis 27:27-29, 38-40; 48:14-16)
En el Nuevo Testamento, los apóstoles pronunciaron bendiciones sobre las iglesias a las que estaban predicando.  A la iglesia de Filipos, Pablo declaró: “Y mi Dios, proveerá a todas vuestras necesidades conforme a Sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)  Juan puso una poderosa bendición sobre Gayo cuando dijo: “Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud”. (3ª Juan 1:2)
Incluso Jesús pronunció una bendición de liberación sobre la hija de la mujer sirofenicia —“vete; el demonio ha salido de tu hija”. (Marcos 7:29)  Esta fue una bendición de liberación por poder.  La mujer la tomó con fe y cuando llegó a su casa halló que su hija estaba bien. (Marcos 7:30)  Del mismo modo, el centurión tomó la bendición con fe y la sanidad vino sobre su criado en su casa. (Mateo 8:8-13)
Los padres de una pequeña niña hicieron lo mismo mientras adoraban en nuestra iglesia.  Su hija estaba en el hospital en las etapas finales del cáncer.  Cuando yo pronuncié la bendición de sanidad ese domingo, ellos la recibieron y la pronunciaron sobre su hija.  Pronto, ella fue dada de alta del hospital, ¡sana!
Mi amigo, bendice a tus seres queridos.  Declara sobre ellos: “El Señor te bendiga y te rodee con Su favor como con un escudo.”  Proclama tus propias bendiciones al declarar: “Gracias Señor, Tú provees por encima de mis necesidades y yo tengo un excelente estado de salud!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Pronuncia las bendiciones de Dios sobre tus hijos y ellos van a crecer para ser ganadores en la batalla de la vida.


domingo, 13 de marzo de 2016

El Señor Es Tu Refugio

El que habita al abrigo del Altísimo morará a la sombra del Omnipotente.  Diré yo al Señor: “Refugio mío y fortaleza mía, mi Dios, en quien confío.”
Salmos 91:1-2

Todos los días somos bombardeados con noticias sobre conflictos, desastres naturales, enfermedades y nuevas cepas de virus resistentes a los medicamentos.  También escuchamos de personas que han perdido a sus seres queridos en accidentes extraños.  Y nos preguntamos: “¿Habrá un lugar en donde pueda refugiarme de un mundo que se ha vuelto loco?”
¡Si, lo hay!  Dios previó todas estas cosas y Él prometió en Su Palabra, protección de todos los males conocidos por el hombre.  No hay trampa que el diablo haya tendido, de la cual nuestro Padre no pueda liberarnos, si confiamos en Él y hacemos de Él nuestro refugio.  Esa es Su promesa en el Salmo 91.
Ya sea un terremoto a media noche, un francotirador loco, un virus desconocido, o el ataque de un terrorista, Dios dice: “No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.” (Salmos 91:5-6)
Debido a que has hecho de Él tu habitación, en este momento hay ángeles que cuidan ti (Salmo 91:9-11).  Ellos están atentos a la voz de la Palabra de Dios, por lo que tú debes darle voz a la Palabra de Dios.  Esto significa que tú debes estar de acuerdo y declarar lo que la Palabra de Dios dice acerca de Su cuidado y Su protección para ti.  Entonces, los ángeles serán enviados a servirte (Hebreos 1:14).
Mi amigo, no digas: “¡Si esto puede pasarle a ellos, también puede pasarme a mí!”  Di: “¡Aunque caigan mil a mi lado y diez mil a mi diestra, ¡a mí no se acercará!” (Salmo 91:7).  El mundo dice que no puedes sino esperar peligro por todas partes.  Dios dice: “Tú estás en el mundo, pero no eres del mundo.  Tú tienes Mi protección porque tú eres Mío y estás en Mi.”  (Juan 17:14-23)
Tú por fe tienes acceso al lugar secreto del Altísimo, en donde ninguna clase de mal puede tocarte.  No hay necesidad de temer por vivir en los tiempos finales, porque el Señor es tu refugio y tu salvación.  Su Palabra lo dice.  ¡Y aquellos que confían en Su Palabra completamente, encuentran que Su Palabra es verdadera completamente!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El Señor es tu refugio de toda clase de mal que el hombre conoce.