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sábado, 30 de mayo de 2020

Tú Eres Una Bendición Yendo A Algún Lugar Para Suceder


Inspiración de Gracia
Entonces verán todos los pueblos de la tierra que sobre ti es invocado el nombre del Señor; y te temerán.  (Deuteronomio 28:10)
Hoy, somos llamados por el nombre de Cristo —Cristianos.  Por lo tanto, la bendición de Deuteronomio 28:10, que dice: “Entonces verán todos los pueblos de la tierra que sobre ti es invocado el nombre del Señor,” ¡ya no es solo una promesa sino una realidad!
La segunda parte del versículo —“y te temerán” — también es verdad para ti.  Las personas van a respetarte.  Tu jefe te favorecerá e incluso tus competidores te apreciarán mucho.  ¡Ellos sabrán que hay algo especial en ti porque suceden cosas buenas cuando tú estás cerca!
Yo experimenté esta bendición cuando comencé a trabajar.  Trabajaba en una pequeña oficina del tercer piso que olía constantemente a pescado salado porque había un puesto de pescado salado en la planta baja.  Fue en esa pequeña y lúgubre oficina en donde me mantuve confesando que yo era bendecido por el Señor y en donde experimenté favor divino con mis clientes.  Mi jefe pudo ver que había algo diferente en mí.
El negocio de la compañía floreció y en poco tiempo, nos mudamos de esa pequeña oficina a un edificio que a mediados de los años ochenta se consideraba un centro de actividades de tecnología de la información.  Allí, ocupamos un par de oficinas y comenzamos a especializarnos en software y cursos.  ¡Pronto ocupamos todo el piso!  Así era lo mucho que Dios nos estaba prosperando.
Dios también me estaba bendiciendo tremendamente.  Yo estaba obteniendo un ingreso mensual muy bueno, disfrutando del favor de mi jefe y estaba en su círculo íntimo.  Unos años más tarde, decidí ingresar al ministerio a tiempo completo.  Cuando le di la noticia a mi jefe, él lloró.  Yo nunca supe cuánto significaba para él hasta entonces.  Fue solo entonces que me di cuenta de la bendición que por la gracia de Dios yo había sido para él.
Amado, debido a que tú también eres llamado por el nombre del Señor, donde quiera que vayas, tú eres una bendición.  Su bendición está en ti.  ¡Las personas alrededor de ti te mirarán y sabrán que tú eres una bendición yendo a algún lugar para suceder!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 12 de agosto de 2019

Siéntate Y Comienza A Reinar


Medita En
Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados), y con Él nos resucitó, y con Él nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús.  (Efesios 2:4–6)
Hay muchos creyentes que están derrotados porque se la pasan luchando para calificar para las bendiciones de Dios por medio de sus propias obras.  Lo que debes entender es que el esfuerzo propio te robará la oportunidad de reinar en la vida por la gracia de Dios.  Tú no puedes ganar tu salvación, sanidad o libertad financiera por tus propios esfuerzos.  Si el milagro más grande —ser salvos y resucitados con Jesús— viene por gracia por medio de la fe y no por tus obras, ¿cuánto más los milagros menores, como la sanidad, la provisión y la restauración matrimonial?
No se trata de tus obras o  tu comportamiento, sino de las obras y el comportamiento de Jesús.  Solo Su obra es una obra terminada. ¡Y Él no solo Se sentó a la diestra del Padre, sino que a Escritura de hoy dice que Él también “nos sentó en los lugares celestiales en Cristo Jesús”!  ¿Qué significa esto?  Bueno, amigo, “sentarse” en la Biblia es una imagen del creyente descansando en la obra perfecta y terminada de Jesús.  Cristo terminó todo el trabajo en la cruz en tu nombre y ahora está sentado a la diestra de Dios.  Como todo se ha logrado en tu nombre, esto significa que tú puedes dejar de depender de tus propios esfuerzos para ganar y calificar para las bendiciones de Dios en tu vida.  ¡Tú puedes sentarte con Jesús a la diestra del Padre!
Ahora, escucha con atención lo que estoy diciendo.  No estoy abogando por una vida de pasividad y pereza con respecto al estudio de la Palabra, la oración o la adoración a Dios.  Cuando se trata de tener éxito en tu trabajo, ciertamente tampoco estoy diciendo que no debas ser diligente y buscar desarrollar tus habilidades.  La gracia de Dios no te hace flojo, ni improductivo.  Por el contrario, te hace trabajar más que todos, para Su gloria.  El apóstol Pablo, un predicador de la gracia de Dios y la obra terminada de Jesús, dijo ”he trabajado mucho más que todos ellos”. (1Cor. 15:10)  Lo que necesitas darte cuenta es que, en el nuevo pacto, la manera de Dios es bendecirte primero, y el conocimiento de Su bendición luego te empodera para trabajar más que todos.  En otras palabras, nosotros no trabajamos para ser bendecidos, sino que tenemos el poder de trabajar porque ya estamos bendecidos.  ¿Puedes ver que la premisa sobre el trabajo en el nuevo pacto es diferente?
Amigo, Jesús ha alcanzado todo por nosotros en la cruz.  Nuestra parte es confiar en Su obra perfecta.  Recibe con los brazos abiertos la abundancia de Su gracia y Su regalo de justicia, y siéntate y comienza a reinar en la vida por medio de Él.  Hoy, deja que tu oración sea que puedas parar de tratar de ganar la gracia y la justicia de Dios.  Deja que el Espíritu Santo te enseñe a comenzar a depender de la obra terminada de Jesús y a comenzar a recibir por Su gracia.  ¡Este es el camino de Dios hacia el éxito, la plenitud y la vida victoriosa!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 11 de agosto de 2018

Continúa En La Gracia De Dios


… Porque la letra mata, pero el Espíritu da vida.
2 Corintios 3:6
Para los judíos, la fiesta de Pentecostés es la celebración de la entrega de la ley de Dios.  Se lleva a cabo 50 días después de la fiesta de la Pascua.  Dios les dio a los israelitas los Diez Mandamientos en el Monte Sinaí, 50 días después de que ellos hubieran celebrado su primera Pascua, y salieran de la esclavitud de Egipto.
Pero, ¿qué pasó después de que Dios les diera la ley en el primer Pentecostés?  ¡Tres mil personas murieron! (Éxodo 32:28)  Compara esto con otro Pentecostés en el Nuevo Testamento.  En el Libro de los Hechos, dice que cuando Pentecostés había llegado plenamente, Dios les dio, no la ley, sino al Espíritu Santo, ¿y qué sucedió?  ¡Tres mil personas fueron salvas! (Hechos 2:41)  Lo que demuestra que “la letra [la ley] mata, ¡pero el Espíritu da vida!”
La ley, que fue “escrita y grabada en piedra”, ministró muerte.  Esta mató a 3,000 personas.  Es por eso que el apóstol Pablo, lo llama “el ministerio de la muerte” y “el ministerio de condenación”. (2 Corintios 3:7-9)  Por otra parte, el Espíritu ministra vida —3,000 personas fueron salvas.
Mi amigo, cuando te sometes a la ley tratando de cumplir los mandamientos de Dios con tal de ser bendecido, vas a ser dirigido a muerte.  Habrá muerte en tu matrimonio, ministerio, salud, carrera profesional… en tu vida.  Pero cuando tú dependes de la gracia del Espíritu, eres dirigido a vida.  Vas a ver rompimientos y milagros (Gálatas 3:5), y manifestarás el fruto del Espíritu.
Así que, si tú quieres ser bendecido, asegúrate de que estés en el monte correcto.  Verás, la ley fue entregada en el Monte Sinaí, pero el Espíritu en el Monte de Sion.  Es por eso que la Biblia dice que “no os habéis acercado a un monte [Sinaí] que se puede tocar, ni a fuego ardiente, ni a tinieblas, ni a oscuridad, ni a torbellino… en cambio, os habéis acercado al monte Sion y a la ciudad del Dios vivo, la Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles”. (Hebreos 12:18-22)  “El Señor te bendice desde Sión” (Salmos 128:5), y no desde Sinaí.
Amado, por gracia tú has sido salvo por medio de la fe. (Efesios 2:8)  Ahora, continúa en el Espíritu de gracia.  ¡Permanece en la montaña correcta y Él continuará proveyendo milagros en tu vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 18 de junio de 2018

Recibe De Gracia Por Medio De La Fe


Aquel, pues, que os suministra el Espíritu y hace milagros entre vosotros, ¿lo hace por las obras de la ley o por el oír con fe?
Gálatas 3:5
Imagina que estás en un servicio de sanidad.  Un alcohólico entra a la iglesia, apestoso a alcohol.  Se sienta detrás de la pianista, una señora muy amable que ha estado sirviendo en la iglesia durante 50 años.  Ambos han estado sufriendo de artritis reumatoidea.  El poder sanador de Dios está presente.  En un instante, el alcohólico, que nunca antes había estado en la iglesia, es sanado.  La pianista no.
La mayoría de las personas al escuchar historias como esta, se enojan y se sienten confundidos.  Puede ser que se pregunten: “¿No debería Dios haber sanado a esa señora tan amable que le ha servido fielmente todos estos años, y no a ese borracho libertino?”  Verás, muchas personas todavía creen que Dios solamente sana a quienes se lo merecen.
Pero no es así como Dios opera.  Dios ve la fe, no las obras.  Su poder se hace manifiesto en aquellos que confían en Su bondad, en vez de confiar en su buena conducta.  Así que, si vamos de regreso al ejemplo anterior, Dios quiere sanarlos a ambos, al alcohólico y a la amable pianista.  Todo lo que ellos deben hacer, es recibir de gracia o comom favor inmerecido, por medio de la fe.
Verás, nosotros no podemos ganarnos las bendiciones de Dios.  Las recibimos al creer en el amor de Dios y Su gracia hacia nosotros.  Si recibimos la mayor de las bendiciones —la salvación— simplemente al creer que Jesús hizo todo por nosotros, y no porque trabajamos por ella, ¿qué nos hace pensar que las otras bendiciones menores, pueden ser obtenidas por nuestras obras?
Así que, si mi hija Jessica resulta enferma, yo no voy al Padre y le digo: “Padre, sana a mi hija porque yo soy el Pastor Joseph Prince y predico sanidad a las personas.”  No, yo voy a Él por la sangre de Jesús y le digo: “Padre, te agradezco porque 2,000 años atrás, Jesús llevó las enfermedades de Jessica en Su cuerpo.  Y sobre esta base y por Tu gracia, yo la declaro sana en el nombre de Jesús.”
¡Cuando tú simplemente crees que recibes tus bendiciones con base en la obra terminada de Jesús y solo por Su gracia, vas a recibir tus bendiciones!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 19 de octubre de 2017

Entrando Al Favor Inmerecido de Dios

Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios.
 Romanos 5:1-2
¿Cómo entrar al favor inmerecido de Dios?  ¿Cómo se puede caminar en una mayor medida de él?
Romanos 5:2 claramente nos dice que “tenemos entrada por la fe a esta gracia (favor inmerecido) en la cual estamos firmes.”  Así que, para entrar y crecer en el favor inmerecido de Dios, la clave que necesitamos es tener fe –¡fe para creer que realmente somos altamente favorecidos por Dios!
¿Por qué podemos creer que somos altamente favorecidos por Dios?
Efesios 1:6 nos dice que por la gracia de Dios (favor inmerecido), Dios “nos hizo aceptos en el Amado.”   En el texto original griego, la palabra “aceptos” es la palabra charitoo, que significa “altamente favorecido.”
Así que, ya que Dios te ha puesto en Cristo el Amado, ¡Tú eres altamente favorecido!  Mírate al espejo cada mañana y declara firmemente: “Ya que yo estoy en Cristo, ¡yo soy altamente favorecido! Así que, anticipo que cosas buenas vendrán en dirección a mí.”  Amado, vive la vida consciente del hecho de que Dios te favorece altamente, ¡y vas experimentar aún más de Su favor!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 20 de junio de 2017

Trabaja en Descansar

Pero si es por gracia, ya no es a base de obras, de otra manera la gracia ya no es gracia.  Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra.
Romanos 11:6


Ya sea que estés participando de la Comunión de la Santa Cena o confesando la Palabra de Dios, hazlo descansando en el Señor.  No sientas como si tienes que hacer algo por ti mismo para ser sanado.  Mi amigo, tú no puedes ganarte tu sanidad.  Esta es algo que Dios te da por Su gracia.
Amado, Dios quiere que veas que Jesús ya ha pagado el precio por tu sanidad.   Hoy, Él está tan complacido con la obra terminada de Jesús, que está más que feliz de proveer abundantemente para ti, toda la sanidad y provisión que tú deseas.
Cuando tienes una verdadera revelación de esto, nada va a detenerte de declarar Su Palabra sobre ti mismo y correr a la mesa del Señor con acciones de gracias y altas expectativas.  ¡Y cuando tú actúas en fe, descansando en Él, no va a pasar mucho tiempo antes de que veas tu milagro manifestarse!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


domingo, 1 de enero de 2017

Recibe Libremente Lo Que Dios Te Da Libremente

Porque la promesa a Abraham o a su descendencia de que él sería heredero del mundo, no fue hecha por medio de la ley, sino por medio de la justicia de la fe.
Romanos 4:13

Dios prometió que tú serías el heredero del mundo.  Es la misma promesa que Él le hizo a Abraham.  Y debido a que tú eres de Cristo, tú eres descendiente de Abraham y heredero “según la promesa.” (Gálatas 3:29)
Así como Dios te hizo esta promesa, Él también hizo que sea bastante fácil que tú la recibas —“por medio de la justicia de la fe.”  Todo lo que tienes que hacer es creer que como heredero del mundo, todas las bendiciones son tuyas, en justicia, porque Jesús murió para dártelas.  Él también resucitó de la muerte para hacerlas cumplir en tu vida.
Así que, no trates de ganarte tus bendiciones “por medio de la ley” —a través de tus esfuerzos y tu comportamiento.  Recibe libremente lo que Dios te ha dado libremente por medio de Cristo y Su obra terminada en la cruz.
Cuando un miembro de nuestra iglesia fue despedido a los 41 años de edad, él se rehusó a preocuparse y pensar que tenía que competir con el resto de personas en el mercado de trabajo.  En cambio, él creyó que por la gracia de Dios, él obtendría un mejor trabajo con un pago más alto.  ¡De hecho, a través de un conocido mutuo, le vino un nuevo trabajo con un paquete de pagos y beneficios que era 60 por ciento mayor que el anterior!
Otro hombre estaba experimentando una relación tensa con su esposa, a tal punto que el divorcio era inminente.  Cuando comenzó a asistir a nuestra iglesia, se dio cuenta que él podía tener un matrimonio feliz, no por sus esfuerzos por mantener su matrimonio o por ganar el amor de su esposa, sino por creer que a pesar de que él podía ver sus propias debilidades, de la misma manera él es la justicia de Dios en Cristo debido a la sangre de Jesús.  Hoy, él y su esposa están reconciliados, y disfrutando un matrimonio bendecido.
No permitas que el diablo te descalifique trayéndote la ley y diciendo: “¿Cómo puedes tú recibir esta bendición, cuando anoche mismo rompiste la ley de Dios?”  O  “¿Estás seguro que mereces esto?”  En cambio, di: “¡Padre, te doy gracias porque recibo todo libremente por Tu gracia, por Tu favor inmerecido en mi vida, debido a la sangre de Jesús!”

Pensamiento Del Día

Recibe libremente lo que Dios te da libremente por medio de Cristo y Su obra terminada en la cruz.


viernes, 25 de noviembre de 2016

Bendecido Con Lo Excelente Y Lo Abundante

Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas.
Deuteronomio 28:4

¿Comprarías tú una silla que Jesús fabricó?  Yo lo haría, incluso si ésta costara US$1,000 ya que sería de una calidad magnífica.  Todo lo que Jesús hizo, lo hizo con excelencia y perfección.
Y debido a que Cristo está en ti, las cosas que tú produzcas serán también de una calidad excepcional.  Esto incluye a tus hijos, que serán victoriosos.  Deuteronomio 28:4 dice: “Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas.”
Dios estaba usando términos que los israelitas entendían ya que ellos eran agricultores y pastores.  Hoy en día, “tu tierra” es el lugar de tu trabajo.  Esto significa que “el producto” de tu trabajo será de excelente calidad.
Eso no es todo.  Dios promete que la cantidad siempre seguirá a la calidad porque Deuteronomio 28:11 dice que el Señor “te hará abundar en bienes, en el fruto de tu vientre,” que significa que tú tendrás muchos hijos, “en el fruto de tu ganado y en el producto de tu suelo,” lo que significa que tu negocio va a prosperar y tú vas a ser un productor líder en el área de tu especialidad.
Mi amigo, tu excelencia y tu abundancia no vienen por tus propios esfuerzos.  Vienen por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, quien pagó para que tú tengas provisión divina —“que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos.” (2a Corintios 8:9)
Jesús fue desprovisto de todas las cosas materiales en la cruz.  ¡Él no tenía nada!  Mientras estaba colgado en la cruz, observaba a los soldados romanos apostar por Su manto.  Su última posesión en la tierra se jugó en una apuesta.  ¡Él se hizo pobre, para que tú puedas ser bendecido con lo excelente y lo abundante!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día                    

¡Jesús fue desprovisto de todas las cosas materiales en la cruz, para que tú pudieras ser bendecido con lo excelente y lo abundante!


sábado, 25 de junio de 2016

Tú Eres Una Bendición Que Va A Suceder En Cualquier Lugar

Entonces verán todos los pueblos de la tierra
que sobre ti es invocado el nombre del Señor; y te temerán.
Deuteronomio 28:10

Hoy, somos llamados por el nombre de Cristo —Cristianos.  Por lo tanto, las bendiciones de Deuteronomio 28:10, que dicen: “Entonces verán todos los pueblos de la tierra que sobre ti es invocado el nombre del Señor”, no es más una promesa, ¡es la realidad!
La segunda parte del versículo —“y te temerán”— también es verdad sobre ti.  Las personas van a respetarte.  Tu jefe va a favorecerte e incluso tus competidores van a estimarte grandemente.  Ellos saben que hay algo especial acerca de ti, porque cosas buenas les suceden cuando tú estás cerca.
Yo experimenté esta bendición cuando comencé a trabajar.  Trabajaba en una pequeña oficina de un tercer nivel, que constantemente olía a pescado salado, porque había un puesto de pescado salado en el primer nivel.  Fue en esa pequeña y lúgubre oficina en donde me mantuve confesando que yo era bendecido por el Señor, y experimenté favor divino con mis clientes.  Mi jefe pudo notar que había algo diferente sobre mí.
El negocio de la compañía floreció en poco tiempo, nos movimos de esa pequeña oficina a un edificio que a mediados de los ochentas era considerado un centro de tecnología de información.  Allí ocupamos un par de oficinas, y comenzamos a especializarnos en programas y cursos informáticos.  ¡Pronto, ocupamos todo el piso!  Así era lo mucho que Dios nos estaba prosperando.
Dios también me estaba bendiciendo tremendamente.  Yo estaba recibiendo un muy buen ingreso mensual, estaba disfrutando el favor de mi jefe y era parte de su círculo íntimo.  Pocos años después, decidí servir en el ministerio a tiempo completo.  Cuando le di la noticia a mi jefe, él lloró.  Yo nunca supe lo mucho que significaba para él, hasta ese momento.  Fue solo entonces que comprendí la gran bendición que yo había sido para él por la gracia de Dios.
Amado, ya que tú eres también llamado por el nombre del Señor, a donde quiera que vayas, tú eres una bendición.  Su bendición está en ti.  Las personas alrededor tuyo van a verte, ¡y sabrán que tú eres una bendición que va a suceder en cualquier lugar!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Ya que la bendición del Señor está sobre ti, ¡buenas cosas suceden cuando tú estás cerca!


lunes, 30 de noviembre de 2015

Bendecido Con Lo Excelente Y Lo Abundante

Deuteronomio 28:4
Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas.
¿Comprarías una silla que Jesús fabricó?  Yo lo haría, incluso si ésta costara US$1,000 ya que sería de una calidad magnífica.  Todo lo que Jesús hizo, lo hizo con excelencia y perfección.
Y debido a que Cristo está en ti, las cosas que tú produces serán también de una calidad excepcional.  Esto incluye a tus hijos, que serán campeones.  Deuteronomio 28:4 dice: “Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo, el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas.”
Dios estaba usando términos que los israelitas entendían ya que ellos eran agricultores y pastores.  Hoy en día, “tu tierra” es el lugar de tu trabajo.  Esto significa que “el producto” de tu trabajo será de excelente calidad.
Eso no es todo.  Dios promete que la cantidad siempre seguirá a la calidad porque Deuteronomio 28:11 dice que el Señor “te hará abundar en bienes, en el fruto de tu vientre,” que significa que tú tendrás muchos hijos, “en el fruto de tu ganado y en el producto de tu suelo,” lo que significa que tu negocio va a prosperar y tú vas a ser un productor líder en el área de tu especialidad.
Mi amigo, tu excelencia y tu abundancia no vienen por tus propios esfuerzos.  Vienen por la gracia de nuestro Señor Jesucristo, quien pagó para que tú tengas provisión divina —“que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos” (2a Corintios 8:9).
Jesús fue desprovisto de todas las cosas materiales en la cruz.  ¡Él no tenía nada!  Mientras estaba colgado en la cruz, observaba a los soldados romanos apostar por Su manto.  Su última posesión en la tierra se jugó en una apuesta.  ¡Él se hizo pobre, para que tú puedas ser bendecido con lo excelente y lo abundante!
Pensamiento Del Día

¡Jesús fue desprovisto de todas las cosas materiales en la cruz, para que tú pudieras ser bendecido con lo excelente y lo abundante!


martes, 6 de octubre de 2015

Toma, Toma y Toma Más

1ª Corintios 2:12
Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.
Como hijo de Dios Altísimo, Dios quiere que conozcas las cosas que te han sido dadas gratuitamente.  Él quiere que las recibas libremente a pesar de que le costaron a Él, Su Hijo.  Él pagó el precio, pero quiere que tú recibas las bendiciones libremente.  Ese es Su amor por ti.
Tal vez tú estás preguntándole a Dios: “¿Cómo es que no tengo esa bendición?  Y ¿por qué es que tengo tan poco de esto?”
Yo creo que Él te está diciendo esto: “¿Qué te falta hijo Mío?  ¿Salud?  ¡Tómala!  Ya he pagado por ella con la vida de Mi Hijo.
“¿Necesitas paz mental?  Mi Hijo llevó una corona de espinas en Su cabeza para dártela a ti.  ¡Tómala!”
“¿Te falta sabiduría?  ¡Toma Mi sabiduría!”
“¿Necesitas victoria?  La victoria no es algo que se logra.  Es un don que debe ser recibido.  ¡Tómalo!”
“¡Toma Mi provisión!  ¡Toma Mi favor!  Cada vez que te acerques a Mi Presencia, toma, y toma un poco más!”
Dios, tu Padre celestial, quiere que recibas como el hijo pródigo, que no merecía nada, pero recibió todo (Lucas 15:11-24).  Dios se deleita en dar libremente.  Y se deleita en ti cuando recibes libremente, porque esto demuestra que tú valoras y aprecias el sacrificio de Su Hijo.
Te pierdes de esto cuando te ocupas en tratar de ganar lo que se te ha dado libremente, cuando piensas que debes hacer más cosas para que Dios te bendiga, o piensas que tienes que pagar el precio por ello.  Dios no puede dártelo basado en tus obras, porque si es por obras, ya no es por gracia.  Cuando tú tratas de trabajar por ello, frustras la gracia de Dios y le restas importancia a la obra de Jesús en el Calvario.
Mi amigo, los días de intentar, luchar y merecer se acabaron.  Los días de tomar, tomar y tomar más llegaron.  ¡Toma y vas a darle placer al corazón de Dios!
Pensamiento Del Día

Dios se deleita en ti tomando libremente de Él, porque esto demuestra que tú valoras y aprecias el sacrificio de Su Hijo.