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lunes, 1 de junio de 2020

Dios No Te Está Castigando Por Algún Pecado


Inspiración de Gracia
En Él tenemos redención mediante Su sangre, el perdón de nuestros pecados según las riquezas de Su gracia.  (Efesios 1:7)
Algunos cristianos creen que aunque tú tienes el perdón de tus pecados, tú no estás libre de las penalidades de tus pecados.  En otras palabras, tú debes estar esperando el castigo de Dios.  Por ejemplo, a algunas parejas cristianas casadas se les ha dicho que no tienen hijos porque Dios los está castigando por haber tenido relaciones sexuales prematrimoniales.  Entonces, aunque Dios los ha perdonado de ese pecado, Él aún tiene que castigarlos por ello.
Ciertamente yo no estoy a favor del sexo prematrimonial, pero quiero que sepas que Dios, quien es el único que puede apreciar plenamente el valor completo de la sangre de Su Hijo y quien está completamente satisfecho con el sacrificio de Su Hijo, ¡tiene reposo en Su corazón hoy en relación a tus pecados!  Es por eso que Él no está en contra tuya, incluso cuando tú fallas.  Él tampoco está atento a castigarte cuando pecas.  No, Él aún así te ama, está por ti y quiere ayudarte a vencer ese pecado.
En el Antiguo Testamento, la sangre de toros y machos cabríos solo podía “cubrir” los pecados y no quitarlos. (Ver Hebreos 10:4)  ¡Pero la sangre de Jesús no es como la sangre de los animales! ¡Porque por un sacrificio, la sangre eterna del Hijo de Dios ha quitado para siempre tus pecados (ver Salmo 103:12) y te ha limpiado de toda injusticia! (Ver 1 Juan 1:9)  De hecho, Dios está tan satisfecho con la obra perfecta de Su Hijo que Él te dice hoy: “¡Nunca más me acordaré de tus pecados e iniquidades!” (Ver Hebreos 10:17)  Y si Dios no los recuerda, ¿por qué te castigaría a causa de ellos?
Amado, tú tienes “redención mediante Su sangre el perdón de tus pecados según las riquezas de Su gracia.”  Debido a que la obra de Jesús está completa, todos tus pecados han sido completamente perdonados. Y perdón completo significa que las penalidades por tus pecados ya no pueden caer sobre ti porque ya cayeron sobre Jesús en la cruz. (Ver Isaías 53:5)
Así que, no pienses ni por un momento que Dios te está castigando por algún pecado solo porque algo malo te sucedió.  Mira hacia la cruz y ten la seguridad de que todos tus pecados ya fueron completamente castigados en el cuerpo de Cristo.  ¡Cree que Dios está por ti y mantente expectante de la victoria!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 10 de abril de 2020

Dios Nunca Te Dará La Espalda


Inspiración de Gracia
… Él Mismo ha dicho: “Nunca te dejaré ni te desampararé.”  (Hebreos 13:5)
Durante seis horas completas, el Hijo de Dios estuvo suspendido entre el cielo y la tierra.  Y en lo más difícil de Su sufrimiento en la cruz, Él gritó desde la profunda oscuridad: “Dios Mío, Dios Mío, ¿por qué Me has abandonado?” (Mateo 27:45–46).
Por primera vez, Jesús se dirigió a Su Padre como “Dios.”  El Padre había abandonado al Hijo.  Como Juez del Universo, Dios tuvo que darle la espalda a Su Hijo, quien cargaba la inmundicia de los pecados del mundo, porque Sus ojos son demasiado puros para contemplar el mal. (Ver Habacuc 1:13)
Si el Padre no le hubiera dado la espalda a Su Hijo, Él tendría que darte ahora la espalda a ti cuando tú lo llames en tus momentos de necesidad.  Pero debido a que Jesús tomó tu lugar, hoy, tú tomas Su lugar ¡y tú siempre tienes el rostro de Dios sonriendo para ti!
En este momento, el rostro de Dios está sonriendo para ti.  Su semblante está brillando sobre ti.  Yo puedo estar delante de ti y declarar: “El Señor haga brillar Su rostro sobre ti.” (Números 6:25–26)  Y todo se debe a que Jesús pagó el precio para que Dios nunca te deje ni te abandone. (Ver Hebreos 13:5)
Como Juez, Dios le dio la espalda a Su Hijo.  Pero como Padre, Él lloró.  Su corazón se rompió porque Cristo nunca fue más complaciente para Él, como cuando estaba en la cruz.  El sufrimiento de Cristo fue un aroma de dulce olor para el Padre. (Ver Efesios 5:2)
¿Recuerdas lo que dijo Jesús?  “Por lo tanto, Mi padre Me ama, porque Yo doy mi vida para volver a tomarla.” (Juan 10:17)  Si tú eres padre, amas a cada uno de tus hijos por igual.  Pero cuando uno de ellos hace algo especial para ti por amor, eso toca tu corazón y tú solo quieres correr hacia él y abrazarlo.
Eso fue lo que sucedió en la cruz, excepto que el Padre no pudo abrazar a Su Hijo.  Él en cambio, tuvo que darle la espalda a Su Hijo porque nuestros pecados tenían que ser castigados en el cuerpo de Su Hijo.
Amado, ahora cuando clames al Padre por ayuda, se consciente de que Él te escucha y con seguridad va a ayudarte.  ¡Debido a Jesús, Él nunca te dará la espalda!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 7 de octubre de 2019

Sacrificio Perfecto, Perdón Completo


Medita En
Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  (Colosenses 2:13)
Tú nunca estarás seguro de que tienes el favor inmerecido de Dios si no estás seguro de que Dios ha perdonado tus pecados.  Amado, quiero que sepas que tus pecados son perdonados conforme a las riquezas de tus buenas obras, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios (favor inmerecido).  Todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— han sido perdonados.  No le dibujes una línea de tiempo al perdón de Dios para tus pecados.  Hay algunos cristianos que creen que el perdón que recibieron solo se extiende desde el día en que nacieron hasta el día en que se convirtieron en cristianos.  A partir de ese momento, ellos piensan que necesitan caminar con mucho cuidado en caso de que pierdan su salvación.  Esta creencia no tiene nada que ver con la Biblia.  Colosenses 2:13 declara claramente que nosotros hemos sido perdonados de todos nuestros pecados.
¿La palabra “todos” significa lo mismo para ti que para mí?  Mi Biblia dice que todos nuestros pecados han sido perdonados por el sacrificio de Jesús en la cruz.  ¡Hemos sido perdonados de una vez para siempre!  El sumo sacerdote en el antiguo pacto tenía que ofrecer diariamente sacrificios por los pecados.  Pero Jesús, nuestro perfecto Sumo Sacerdote del nuevo pacto, ofreció un sacrificio completo y perfecto “lo hizo una vez para siempre, cuando se ofreció a Sí Mismo”. (Hebreos 7:27)  En la cruz, Él tomó sobre Sí Mismo todos los pecados que tú cometerás durante toda tu vida y de una vez por todas, pagó el precio completo por todos tus pecados.  Cristo no necesita ser crucificado otra vez a causa de tus pecados futuros.  De hecho, todos tus pecados estaban en el futuro cuando Él murió en la cruz.  Así que, cuando tú recibiste a Jesús en tu corazón, ¡TODOS tus pecados fueron completamente perdonados!
Ahora que sabes que tu deuda por el pecado ha sido completamente pagada y liquidada por Jesús en tu nombre, no esperes que Dios te trate conforme a tus pecados.  Cuando algo negativo sucede, no imagines que Dios está yendo tras de ti a causa de lo que hiciste en el pasado.  En cambio, toma a Dios por Su Palabra y espera expectante a disfrutar los beneficios del alto precio que Jesús pagó en la cruz por ti.  Nosotros no sembramos nada bueno, pero a través de Jesús, hemos cosechado toda buena bendición.  Eso, mi amigo, se llama favor inmerecido.  Y tú honras lo que Él ha hecho por ti al agradecerle y esperar expectante por que esas  bendiciones se manifiesten en tu vida todos los días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

viernes, 19 de abril de 2019

¿Qué Pasó Realmente En La Cruz?


Medita En
Al que no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que fuéramos hechos justicia de Dios en Él.  (2 Corintios 5:21)
Un día, el Señor me mostró una visión de lo que sucedió en la cruz.  Yo vi cómo todos los pecados de toda la raza humana (mentiras, engaño, envidia, amargura, adulterio, adicción, esclavitud, asesinato) y todas las consecuencias de pecado (temor, enfermedades, culpa, dolor y condenación) giraban alrededor de Jesús como espíritus malignos y demonios, riéndose abiertamente, burlándose y atormentándolo.  Jesús se convirtió en un imán para todo el pecado y por Su propia voluntad aceptó todo ese pecado en Su propio cuerpo.
Tú y yo nunca seremos capaces de imaginar ese insoportable dolor que atravesó Su cuerpo en la cruz.  Todos los cánceres malignos, todos los tumores, todas las enfermedades y todos los dolores cayeron sobre Él al mismo tiempo.  Él, que no conoció pecado, tomó sobre Sí mismo el inmenso peso de todos los pecados oscuros e impíos, de todos los hombres.  Él lo tomó todo.
La Palabra dice que “Él Mismo tomó nuestras flaquezas y llevó nuestras enfermedades”. (Mateo 8:17)  “Él Mismo” —un pronombre singular y reflexivo que significa la exclusión de ti y de mí.  Ya que Él Mismo recibió completamente el castigo, el juicio y la condenación por todos los pecados, tú y yo estamos excluidos de todo castigo, juicio y condenación por todos los pecados, cuando lo recibimos a Él como nuestro Salvador.
Pero la historia no terminó ahí.  Jesús no murió en la cruz mientras recibía sobre Sí Mismo todos los pecados de la humanidad.  Él los tomó todos y los aceptó todos en Su cuerpo.  Entonces, el fuego del juicio de Dios fue desatado sobre Su propio Hijo precioso, y solamente cuando todos los pecados habían sido castigados, Jesús gritó: “¡CONSUMADO ES!”, momentos antes de respirar Su último aliento. (Ver Juan 19:30)  Nota esto, Jesús se mantuvo en la cruz hasta que cada pecado que tú hayas cometido y vayas a cometer en cualquier momento, fuera castigado en Su propio cuerpo.  Es por eso que a lo que Jesús ha logrado en la cruz le llamamos, una “obra terminada”.
Hoy, tu parte es creer con tu corazón y confesar con tu boca que Jesucristo es el Señor de tu vida y que ha pagado por todos tus pecados en la cruz.  Si tú crees que todos tus pecados han sido perdonados, el pecado ya no tiene poder sobre ti.  Tú ya no tienes que andar más con “una montaña de pecado” sobre tus hombros, porque esa “montaña de pecado” estuvo colocada directamente sobre los hombros de otra persona —Jesús.  Él Mismo ya pagó el precio por tus pecados, ¡así que deja de condenarte!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 26 de marzo de 2019

Gana La Batalla Por Tu Mente

Medita En
Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.  (Proverbios 23:7)
Recibe ánimo al saber que tú no tienes que tener miedo por las batallas en tu mente. Jesús dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. (Juan 8:32)  En base a la Palabra de Dios, creer correctamente es la clave que abre los tesoros de Dios en tu vida, dándote acceso a la plenitud de Su amor, Su gracia, Su favor, Sus bendiciones y Su perdón.  Jesús ya pagó el precio en el monte Calvario.  De manera que el obstáculo entre tú y tu victoria son tus creencias equivocadas.  La batalla tiene que ver con lo que tú crees.
El enemigo sabe que si puede controlar tu vida mental, él puede manipular tus emociones y sentimientos.  Por ejemplo, si él puede hacerte que entretengas pensamientos de culpa, fracaso y derrota, tú comenzarás a sentirte frustrado contigo mismo, físicamente débil e incluso deprimido.
Nuestras emociones son banderas que nos indican cuáles son nuestros pensamientos.  Gracias a Dios por las emociones.  Estas nos dicen si algo está terriblemente mal con nuestros pensamientos.  Muchos de nosotros no somos conscientes del momento en el que nuestros pensamientos se deslizan por una pendiente resbaladiza hacia el temor, la duda, el pesimismo y la ansiedad.  Sin embargo, Dios nos ha diseñado de tal manera que podamos reconocer rápidamente nuestros pensamientos por medio de nuestras emociones.  Intenta esto: cuando comiences a sentir emociones negativas, como temor, preocupación, culpa e ira, detente y pregúntate a ti mismo: “¿Qué es lo que estoy pensando?”
Tus emociones le siguen rápidamente los talones a tus pensamientos.  Si tus pensamientos son negativos, naturalmente producirás emociones negativas.  Contrariamente, si tus pensamientos son positivos en Cristo, producirás emociones positivas.
Es por eso que hay una batalla por tu mente.  El diablo quiere mantener tus pensamientos negativos para poder mantenerte derrotado.  Él es un maestro de los juegos mentales y no juega limpio.  Cuando él tentó por primera vez a Adán y Eva en el jardín, les hizo dudar de los motivos de Dios al insinuar que Dios les estaba ocultando deliberadamente algo bueno, cuando en realidad Dios los estaba protegiendo.  La estrategia del diablo no ha cambiado —él todavía está utilizando temores, mentiras, acusaciones, culpa y condenación para atrapar a los creyentes de hoy y hacerles dudar del perfecto amor, perdón y sobreabundante gracia de Dios.
Mi amigo, ¿hay algo por lo que sientas temor o ansiedad hoy?  Date cuenta que esos temores y ansiedades indican la presencia de creencias equivocadas en tu vida, de las que Dios quiere que seas liberado.  Reemplaza esas creencias equivocadas con creencias correctas basadas en la Palabra de Dios y vas a erradicar esos temores y ansiedades.  A través del poder de creer correctamente, tú vas a ganar la batalla por tu mente.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

sábado, 22 de diciembre de 2018

Ricos Por Medio De La Pobreza De Jesús


Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de Su pobreza llegarais a ser ricos.
2 Corintios 8:9
Cuando pensamos en Dios, pensamos en el más poderoso y más rico ser en todo el universo.  ¿Pero sabías que nuestro Señor Jesús en realidad nació en una familia pobre?  Sabemos esto por la ofrenda que Su madre María trajo al templo después del nacimiento de Jesús, de acuerdo con la Ley para la purificación. (Lucas 2:22-24)  Ella trajo un par de tórtolas o pichones, que era el único tipo de ofrenda que los pobres podían permitirse. (Levítico 12:2, 8)
Pero con Jesús en sus vidas, María y su esposo José no permanecieron pobres.  Los sabios vinieron a Jesús con tesoros —“Y entrando en la casa, vieron al Niño con Su madre María, y postrándose le adoraron; y abriendo sus tesoros le presentaron obsequios de oro, incienso y mirra.” (Mateo 2:11)
La presencia de Jesús trajo oro, incienso y mirra —dos de las especias más caras— a Su familia.  Los sabios tienen que haber venido con toda una comitiva porque la Biblia registra cómo toda Jerusalén estaba temerosa cuando los sabios vinieron a la ciudad. (Mateo 2:3)  ¿Puedes imaginar la cantidad de oro, incienso y mirra que acompañaba a esa comitiva y que fue dada a los padres de Jesús?
Mi amigo, desde el momento en que tú naciste de nuevo, tienes a Jesús en tu vida.  Y si lo tienes a Él en tu vida, ¡prepárate para encontrarte con Su provisión abundante en tu camino!  Pero no vayas tras las bendiciones, ve tras Jesús —Él es el poder para hacer las riquezas. (Deuteronomio 8:18)  La presencia del Hijo del Dios vivo en tu vida atrae las cosas buenas.  A causa de Su gracia para con nosotros, Jesús, siendo rico, se hizo pobre en la cruz por amor a nosotros, para que “nosotros por medio de Su pobreza llegáramos a ser ricos.”
Amado, cuando tienes a Jesús en tu vida y cuando sabes que Él pagó el precio para que tú tengas abundancia, tú puedes declarar con confianza: “Jesús se hizo pobre en la cruz por mí, para que por Su pobreza, yo llegue a ser rico en ¡todas las cosas!”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 13 de mayo de 2018

Todo Lo Que Sale De Ti Es Bendito


Bendito el fruto de tu vientre...
Deuteronomio 28:4
La Biblia registra que la saliva de Jesús sanó a un hombre ciego (Marcos 8:23-25), que la sombra de Pedro sanó a los enfermos (Hechos 5:15), y que los pañuelos y delantales del cuerpo de Pablo echaron fuera enfermedades y malos espíritus. (Hechos 19:11-12)  Esto nos dice que lo que sale de nuestro cuerpo, puede ser tan bendecido que lleva bendiciones y milagros a otros.
De hecho, Dios dijo, “Bendito el fruto de tu vientre…”  Y no se refería solamente a tus hijos, o si no hubiera dicho simplemente: “Benditos serán tus hijos.”  No, Dios quería decir que todo lo que procede de tu cuerpo será bendito.  Todo lo que es de y desde tu cuerpo, ¡será de primera calidad!
Esto incluye tu salud.  Así que, aún si tu doctor te ha dicho que tienes una condición médica particular en tu cuerpo, solo cree que Dios llama a tu salud –el fruto de tu cuerpo– bendita.  ¡Y espera caminar continuamente en salud divina!
Dios llama a tu capacidad mental –el fruto de tu cuerpo– bendito también.  Tú vas a impresionar a tus maestros y compañeros de clase, con tu destreza mental, o a tus jefes y colegas del trabajo, con tus ideas innovadoras y soluciones.  ¡Tus facultades mentales tendrán excelente calidad!
Si tú estás casado, vas a disfrutar un matrimonio verdaderamente bendecido, y vas a tener una vida sexual satisfactoria con tu cónyuge.  La canción secular que se lamenta diciendo: “No puedo tener satisfacción…”   nunca va a ser real para ti porque Dios llama a tu relación marital (la parte emocional y física de la misma) –el fruto de tu cuerpo– bendita.
Si tú eres un padre, Dios llama a tus hijos –el fruto de tu cuerpo– benditos.  Esto significa que ellos son especiales, y tienen características excepcionales.  Así que, el hijo del que tú estás haciéndote cargo no es solo un niño.  Tú estás sosteniendo a un campeón en tus manos.  Él va a crecer para ser un general en el reino de Dios.
Amado, debido a que Jesús pagó el precio —Su cuerpo fue golpeado, azotado y traspasado por ti, todas estas bendiciones son tuyas.  ¡Bendito sea el fruto de tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 26 de abril de 2018

Dios Nunca Te Dará La Espalda


… El mismo ha dicho: “Nunca te dejare ni te desamparare”.
1 Juan 4:10
Por seis horas completas, el Hijo de Dios estuvo suspendido entre el cielo y la tierra.  Y al peso de Su sufrimiento en la cruz, Él clamó desde la oscuridad profunda: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” (Mateo 27:45-46)
Por primera vez, Jesús se dirige a Su Padre como “Dios.”  El Padre había abandonado al Hijo.  Como Juez del universo, Dios tuvo que darle la espalda a Su Hijo, quien estaba cargando la inmundicia de los pecados del mundo, porque Sus ojos son demasiado limpios para mirar el mal. (Habacuc 1:13)
Si el Padre no le hubiera dado la espalda a Su Hijo, Él tendría que darte la espalda a ti ahora cuando tú clamas a Él en el momento de tu necesidad.  ¡Pero debido a que Jesús tomó tu lugar, ahora, tú puedes tomar Su lugar y encontrar siempre el rostro de Dios sonriendo!
Justo ahora, el rostro de Dios está sonriendo para ti.  Su rostro está brillando sobre ti.  Yo puedo pararme delante de ti y declarar: “El Señor haga resplandecer Su rostro sobre ti”. (Números 6:25-26)  Y esto es porque Jesús pagó el precio para que Dios nunca te deje ni te abandone. (Hebreos 13:5)
Como Juez, Dios le dio la espalda a Su Hijo.  Pero como Padre, Él lloró.  Su corazón se rompió porque Cristo nunca fue más complaciente para Él, como cuando estaba en la cruz.  El sufrimiento de Cristo fue un aroma fragante para el Padre. (Efesios 5:2)
¿Recuerdas lo que Jesús dijo?  “Por eso el Padre Me ama, porque Yo doy Mi vida para tomarla de nuevo.” (Juan 10:17)  Si eres padre, amas a cada uno de tus hijos de igual manera.  Pero cuando uno de ellos hace algo especial para ti, por amor, eso toca tu corazón y solo quieres correr hacia él y abrazarlo.
Eso fue lo que pasó en la cruz, excepto que el Padre no pudo abrazar a Su Hijo.  En vez de eso, Él tuvo que darle la espalda a Su Hijo porque nuestros pecados tenían que ser castigados en el cuerpo de Su Hijo. 
Amado, cuando tú clames hoy al Padre por ayuda, debes saber que Él te escucha y ciertamente va a ayudarte.  ¡Debido a Jesús, Él nunca va a darte la espalda a ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

miércoles, 18 de abril de 2018

Todo Lo Que Sale De Ti Es Bendito


Bendito el fruto de tu vientre...
Deuteronomio 28:4
La Biblia registra que la saliva de Jesús sanó a un hombre ciego (Marcos 8:23-25), que la sombra de Pedro sanó a los enfermos (Hechos 5:15), y que los pañuelos y delantales del cuerpo de Pablo echaron fuera enfermedades y malos espíritus (Hechos 19:11-12).  Esto nos dice que lo que sale de nuestro cuerpo, puede ser tan bendecido que lleva bendiciones y milagros a otros.
De hecho, Dios dijo, “Bendito el fruto de tu vientre…”  Y no se refería solamente a tus hijos, o si no hubiera dicho simplemente: “Benditos serán tus hijos.”  No, Dios quería decir que todo lo que procede de tu cuerpo será bendito.  Todo lo que es de y desde tu cuerpo, ¡será de primera calidad!
Esto incluye tu salud.  Así que, aún si tu doctor te ha dicho que tienes una condición médica particular en tu cuerpo, solo cree que Dios llama a tu salud, el fruto de tu cuerpo, bendito.  ¡Y espera a caminar continuamente en salud divina!
Dios llama a tu capacidad mental, el fruto de tu cuerpo, bendito también.  Tú vas a impresionar a tus maestros y compañeros de clase, con tu destreza mental, o a tus jefes y colegas del trabajo, con tus ideas innovadoras y soluciones.  ¡Tus facultades mentales tendrán excelente calidad!
Si tú estás casado, vas a disfrutar un matrimonio verdaderamente bendecido, y vas a tener una vida sexual satisfactoria con tu cónyuge.  La canción secular que se lamenta así: “No puedo tener satisfacción…”   nunca va a ser real para ti porque Dios llama a tu relación marital (la parte emocional y física de la misma), el fruto de tu cuerpo, bendita.
Si tú eres padre, Dios llama a tus hijos el fruto de tu cuerpo, benditos.  Esto significa que ellos son especiales, y tienen características excepcionales.  Así que, el hijo del que tú estás haciéndote cargo no es solo un niño, tú estás sosteniendo a un campeón en tus manos.  Él va a crecer para ser un general en el reino de Dios.
Amado, debido a que Jesús pagó el precio —Su cuerpo fue golpeado, azotado y traspasado por ti, todas estas bendiciones son tuyas.  ¡Bendito sea el fruto de tu cuerpo!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 19 de marzo de 2018

Permite Que Tu Corazón Sea Fortalecido Por La Gracia


No os dejéis llevar por enseñanzas diversas y extrañas, porque buena cosa es para el corazón el ser fortalecido por la gracia, no con alimentos, de los que no recibieron beneficio los que de ellos se ocupaban.

Hebreos 13:9
Dios no quiere que tu corazón esté lleno de preocupaciones y temores, siendo sacudido y transformado por cada problema que encuentras en tu camino.  Él quiere que tu corazón esté en reposo, fortalecido por Su gracia que es para ti.
Pero cuando tú piensas que el rompimiento de tu problema depende de tu habilidad de obedecer a Dios, entonces tu corazón no está en reposo.  Está lleno de preocupaciones y ansiedades.  ¿Por qué?  Porque tú nunca podrás obedecer a Dios perfectamente.
Pero cuando dependes de la gracia de Dios, que es Su favor inmerecido y no ganado, sucede lo opuesto —tu corazón se va fortaleciendo.  Cuando tú sabes que la única cosa que te califica para recibir las bendiciones de Dios es la fe en la obra terminada de Cristo, tu corazón se fortalece.  Entonces, tú andas sin el temor de que tus problemas acaben contigo.  Tú andas con la confianza plena de que Sus bendiciones se manifestarán en tu vida.
Mi amigo, Dios quiere que tu corazón esté fortalecido, sabiendo que Su justicia, Su sanidad, Su protección y Su provisión son tuyos —todos estos, pagados por la obra terminada de Jesús en la cruz.  Las bendiciones de Dios están aseguradas en tu vida porque estas no dependen de tu habilidad para obedecer Su ley, sino de la obediencia perfecta de Jesús.
Verás, bajo el antiguo pacto, tú recibías las bendiciones de Dios, solo si guardabas Su ley. (Deuteronomio 28:1-2)  Si tú pecabas y fallabas en guardar incluso una sola de las leyes, tú eras descalificado para recibir Sus bendiciones.  Pero hoy, bajo el nuevo pacto, tus pecados ya no te descalifican porque Dios Mismo ha dicho: “Pues tendré misericordia de sus iniquidades, y nunca más me acordare de sus pecados”. (Hebreos 8:12)
Así que, permite que tu corazón sea fortalecido por la gracia de Dios.  Porque por Su gracia, tú tienes acceso completo a Sus bendiciones.  Tú no tienes que preocuparte por ser suficientemente bueno.  Tú puedes estar firme en las promesas hechas en Su Palabra, y disfrutar Sus bendiciones hoy, porque Jesús ya pagó el precio.  ¡Tu parte es solo creer y recibir!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph  Prince

jueves, 3 de agosto de 2017

No Dejes Que El Miedo Te Robe Tu Herencia

No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo soy tu Dios.  Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.
Isaías 41:10


Moisés envió 12 espías a la tierra prometida que Dios quería que los israelitas heredaran.  Dos de ellos, Josué y Caleb, regresaron con un buen informe de la tierra, diciendo: “La tierra por la que pasamos para reconocerla es una tierra buena en gran manera…  ‘es una tierra que mana leche y miel.’   Sólo que no os rebeléis contra el Señor, ni tengáis miedo de la gente de la tierra, pues serán comida nuestra.  Su protección les ha sido quitada, y el Señor está con nosotros; no les tengáis miedo.” (Números 14:7-9)
Sin embargo, los otros 10 espías dieron un mal informe, diciendo: “No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros…  Vimos allí también a los gigantes…  y a nosotros nos pareció que éramos como langostas; y así parecíamos ante sus ojos.” (Números 13:31-33)
Todos ellos, los 12, vieron la misma tierra y a los mismos gigantes, ¡pero qué contraste tan marcado en sus informes!  Josué y Caleb tenían un espíritu diferente –el espíritu de fe. (Números 14:24)  Ellos se enfocaron en las promesas y la bondad de Dios.  Pero el resto se acobardó de miedo y solo vieron a los gigantes.  ¡Y el miedo los paralizó!
Mi amigo, este día, sin importar lo terrible que tus circunstancias puedan parecer, escoge enfocarte en la bondad de Dios.  Escoge meditar en cómo Cristo pagó el precio para que tú disfrutes el favor inmerecido de Dios, Su paz, Su protección y Su provisión.  Es así como el temor no va a paralizarte.  ¡Es así como vas a experimentar la fidelidad de Dios y caminarás en Sus bendiciones! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


miércoles, 1 de febrero de 2017

Cómo Viene La Verdadera Paz

… Jesús vino y se puso en medio de ellos, y les dijo: “Paz a vosotros.”  Y diciendo esto, les mostró las manos y el costado...
Juan 20:19-20

Después del arresto y crucifixión de Jesús, Sus discípulos se escondieron en el Aposento Alto, confundidos y aterrados por lo que sus hermanos judíos podrían hacerles.  Conociendo exactamente por qué ellos estaban ahí, y comprendiendo sus temores, el Señor resucitado apareció en medio de ellos, e inmediatamente dijo: “Paz a vosotros.”  Luego, Él hizo algo significativo –Él “les mostró Sus manos y Su costado.”
Mi amigo, Sus manos clavadas y Su costado hablan de Su obra terminada.  Jesús les estaba diciendo a Sus discípulos que Él había pagado el precio por sus pecados, así que ya no tenían por qué estar aterrados por lo que pudiera pasar, y que ellos podían acercarse confiadamente a Dios en sus momentos de necesidad. (Hebreos 4:16)
Tal vez haya temores dando vueltas en tu cabeza este día.  Tal vez sea la idea de perder tu trabajo, o tal vez sea un síntoma alarmante en tu cuerpo.  Amado, enfocarte en tus problemas no te va a ayudar.  En vez de ello, centra tus pensamientos, en la persona de Jesús, Su gracia y Su obra consumada, Su paz guardará tu corazón y tu mente y te dirigirá a experimentar la victoria que Él ya ha comprado para ti.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince


Hebreos 4:16  “Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna.”


sábado, 21 de enero de 2017

Dios Bendice Lo Que Tú Tocas

 “El Señor mandará que la bendición sea contigo en tus graneros y en todo aquello en que pongas tu mano, y te bendecirá en la tierra que el Señor tu Dios te da.”
Deuteronomio 28:8

¿Recuerdas la historia del Rey Midas y su toque de oro?  Él pidió el deseo de que todo lo que tocara se convirtiera en oro, y su deseo se hizo realidad.  Él tocó su comida, los árboles en su jardín y su palacio, y todos ellos se convirtieron en oro!  Luego, él abrazó a su hija, a quien amaba mucho, ¡y ella inmediatamente se convirtió en una estatua de oro!
El camino de Dos es mejor y no tiene efectos secundarios.  El quiere bendecir todo lo que tú tocas.  La Biblia dice: “El Señor mandará que la bendición sea contigo… y en todo lo que pongas tu mano…”   Esto significa que cualquier cosa que toques, cualquier cosa en la que pongas en tus manos, Dios mandará que la bendición esté sobre eso, bien sea una persona, cosa o negocio.  Así que, si tocas a tu hijo, él es bendecido.  Si tocas tu guitarra, fluirá música ungida.  Si tocas tus negocios, estos prosperarán.  Cuando tú toques a una persona enferma, esta recibe sanidad.  Cuando tocas a alguien que está enfrentando escasez, sus necesidades son cubiertas.
En la Biblia, todo lo que Jesús tocó, prosperó.  Él tocó los ojos de dos hombres ciegos y sus ojos fueron abiertos. (Mateo 9:28-30)  Él tocó el ataúd abierto del hijo de la viuda, y el joven saltó y comenzó a hablar. (Lucas 7:12-15)  Él tocó al leproso, y la lepra se fue. (Marcos 1:40-42)  Bajo las leyes del antiguo pacto, nadie debía tocar a un leproso, ya que los leprosos eran considerados inmundos.  Si tú tocabas lo inmundo, te volvías inmundo.  ¡Pero Jesús tocó al leproso y lo inmundo se volvió limpio!
Todos a quienes Jesús tocó recibieron una bendición.  Y como Jesús vive en ti por Su Espíritu, lo que tú toques será bendecido también.  Él pagó el precio para que tú tengas esta bendición.  Sus manos amorosas, que imparten bendiciones para muchos, fueron clavadas en la cruz, para que hoy, ¡Dios pueda mandar Sus bendiciones sobre todo aquello en lo que tú pongas tus manos!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Debido a que Jesús vive en ti por Su Espíritu, lo que tú toques será bendecido.


sábado, 1 de octubre de 2016

Toma, Toma y Toma Más

Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente.
1ª Corintios 2:12

Como hijo del Dios Altísimo, Dios quiere que conozcas las cosas que te han sido dadas gratuitamente.  Él quiere que las recibas libremente a pesar de que para Él sí tuvieron un precio, Su Hijo.  Él pagó ese precio, porque quiere que tú recibas las bendiciones libremente.  Así de intenso es Su amor por ti.
Tal vez tú estás preguntándole a Dios: “¿Cómo es que no tengo tal bendición?  Y ¿por qué es que tengo tan poco de esto?”
Yo creo que Él te está diciendo: “¿Qué te falta hijo Mío?  ¿Salud?  ¡Tómala!  Ya he pagado por ella con la vida de Mi Hijo.
“¿Necesitas paz mental?  Mi Hijo llevó una corona de espinas en Su cabeza para dártela a ti.  ¡Tómala!”
“¿Te falta sabiduría?  ¡Toma Mi sabiduría!”
“¿Necesitas victoria?  La victoria no es algo que se logra.  Es un don que debe ser recibido.  ¡Tómalo!”
“¡Toma Mi provisión!  ¡Toma Mi favor!  Cada vez que te acerques a Mi Presencia, toma, y toma un poco más!”
Dios, tu Padre celestial, quiere que recibas como el hijo pródigo, que no merecía nada, pero recibió todo (Lucas 15:11-24).  Dios se deleita en dar libremente.  Y se deleita en ti cuando recibes libremente, porque esto demuestra que tú valoras y aprecias el sacrificio de Su Hijo.
Nos perdemos de esto cuando nos ocupamos en tratar de ganar lo que se nos ha dado libremente, cuando pensamos que debemos hacer más cosas para que Dios nos bendiga, o pensamos que tenemos que pagar el precio por ello.  Dios no puede dárnoslo basado en nuestras obras, porque si es por obras, ya no es por gracia.  Cuando nosotros tratamos de trabajar por ello, frustramos la gracia de Dios y le restamos importancia a la obra de Jesús en el Calvario.
Mi amigo, los días de intentar, luchar y merecer se acabaron.  Los días de tomar, tomar y tomar más llegaron.  ¡Toma y vas a darle placer al corazón de Dios!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Dios se deleita en ti tomando libremente de Él, porque esto demuestra que tú valoras y aprecias el sacrificio de Su Hijo.