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viernes, 28 de agosto de 2020

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice

 Inspiración de Gracia

Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.  (Hebreos 5:9-10)

Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec.”  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?

El sacerdocio de Melquisedec le da al hombre (mientras que el sacerdocio aarónico le quita al hombre).  Vemos esto cuando Melquisedec le da pan y vino a un Abraham cansado después de su batalla con los reyes enemigos, para que recuperara sus fuerzas. (Ver Génesis 14:14-20)  Entonces, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, entonces es un sacerdocio en el que podemos entrar confiadamente a Su presencia para recibir de Él. (Ver Hebreos 4:16).

Además, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram del Dios Altísimo...” (Génesis 14:19)  El orden de Melquisedec solo se trata de eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que bendice y nunca nos maldice!

Entonces, ¿estamos conscientes de Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, que nos está dando todos los días?  ¿Estamos atentos a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?

Ahora, es fácil para nosotros creerle a Dios por Sus bendiciones en la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad en creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero aunque no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, tenemos problemas para creer en la obra de la redención.  A veces nos resulta difícil creer en Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  Nosotros realmente no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantendrá nuestros cuerpos sanos y proveerá para todas nuestras necesidades.

Aunque, la creación ha caído.  Esta puede ser tanto una bendición como una maldición.  A veces, una tormenta se levanta, y fuertes vientos y lluvias destruyen miles de hogares y vidas.  A veces, nubes oscuras ocultan el sol y hacen que todo el día sea sombrío.

Amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero ciertamente nosotros podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta al clima ni a ninguna otra cosa.  La obra de redención es tan segura como el mismo Jesús.  ¡Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que diariamente nos colma de bendiciones!

Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince

lunes, 7 de octubre de 2019

Sacrificio Perfecto, Perdón Completo


Medita En
Y cuando estabais muertos en vuestros delitos y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con Él, habiéndonos perdonado todos los delitos.  (Colosenses 2:13)
Tú nunca estarás seguro de que tienes el favor inmerecido de Dios si no estás seguro de que Dios ha perdonado tus pecados.  Amado, quiero que sepas que tus pecados son perdonados conforme a las riquezas de tus buenas obras, sino conforme a las riquezas de la gracia de Dios (favor inmerecido).  Todos tus pecados —pasados, presentes y futuros— han sido perdonados.  No le dibujes una línea de tiempo al perdón de Dios para tus pecados.  Hay algunos cristianos que creen que el perdón que recibieron solo se extiende desde el día en que nacieron hasta el día en que se convirtieron en cristianos.  A partir de ese momento, ellos piensan que necesitan caminar con mucho cuidado en caso de que pierdan su salvación.  Esta creencia no tiene nada que ver con la Biblia.  Colosenses 2:13 declara claramente que nosotros hemos sido perdonados de todos nuestros pecados.
¿La palabra “todos” significa lo mismo para ti que para mí?  Mi Biblia dice que todos nuestros pecados han sido perdonados por el sacrificio de Jesús en la cruz.  ¡Hemos sido perdonados de una vez para siempre!  El sumo sacerdote en el antiguo pacto tenía que ofrecer diariamente sacrificios por los pecados.  Pero Jesús, nuestro perfecto Sumo Sacerdote del nuevo pacto, ofreció un sacrificio completo y perfecto “lo hizo una vez para siempre, cuando se ofreció a Sí Mismo”. (Hebreos 7:27)  En la cruz, Él tomó sobre Sí Mismo todos los pecados que tú cometerás durante toda tu vida y de una vez por todas, pagó el precio completo por todos tus pecados.  Cristo no necesita ser crucificado otra vez a causa de tus pecados futuros.  De hecho, todos tus pecados estaban en el futuro cuando Él murió en la cruz.  Así que, cuando tú recibiste a Jesús en tu corazón, ¡TODOS tus pecados fueron completamente perdonados!
Ahora que sabes que tu deuda por el pecado ha sido completamente pagada y liquidada por Jesús en tu nombre, no esperes que Dios te trate conforme a tus pecados.  Cuando algo negativo sucede, no imagines que Dios está yendo tras de ti a causa de lo que hiciste en el pasado.  En cambio, toma a Dios por Su Palabra y espera expectante a disfrutar los beneficios del alto precio que Jesús pagó en la cruz por ti.  Nosotros no sembramos nada bueno, pero a través de Jesús, hemos cosechado toda buena bendición.  Eso, mi amigo, se llama favor inmerecido.  Y tú honras lo que Él ha hecho por ti al agradecerle y esperar expectante por que esas  bendiciones se manifiesten en tu vida todos los días.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

lunes, 15 de octubre de 2018

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice


Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.
Hebreos 5:9-10
Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec”.  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?
Porque el sacerdocio de Melquisedec da al hombre (mientras que el sacerdocio de Aarón toma del hombre).  Esto lo vemos cuando Melquisedec le da pan y vino a Abraham para que se refresque del cansancio después de su batalla con los reyes enemigos. (Génesis 14:14-20)  Así que, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, ¡entonces es un sacerdocio en el que podemos acercarnos confiadamente a Su presencia para recibir de Él! (Hebreos 4:16)
Por otra parte, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram...” (Génesis 14:19)  El orden de Melquisedec es sólo eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que nos bendice y nunca nos maldice!
Así que, ¿estamos conscientes de lo que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote nos da todos los días?  ¿Estamos alerta a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?
Hoy en día, es fácil para nosotros creer a Dios por Sus bendiciones de la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad para creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero si bien no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, si los tenemos para creer en la obra de la redención.  Algunas veces, nos resulta difícil creerle a Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  Y en realidad no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantendrá nuestro cuerpo sano y proveerá para todas nuestras necesidades.
Aunque, la creación ha caído.  Y esto puede ser tanto una bendición, como una maldición.  Algunas veces, surge una tormenta, con vientos y lluvias fuertes que destruyen miles de hogares y de vidas.  A veces, las nubes oscuras ocultan el sol y hacen que todo el día sea sombrío.
Mi amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero sin duda podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta a las condiciones meteorológicas o cualquier otra cosa.  La obra de la redención es tan segura como Jesús mismo.  ¡Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que cada día nos colma de bendiciones!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

jueves, 23 de noviembre de 2017

Tu Diezmo Testifica Que Jesús Vive

Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive…  no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.
Hebreos 7:8, 16
Cuando se tiene la revelación de que el Señor es la fuente de todas las bendiciones que tenemos, y diezmamos con un corazón agradecido por Su provisión para nuestras vidas, Hebreos 7:8 nos dice que no estamos diezmando a hombres mortales, sino a Cristo que vive.  Estamos diezmando a Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, cuyo sacerdocio es según el orden de Melquisedec -“según el poder de una vida indestructible.” (Hebreos 7:14-17)  Por eso, cuando presentamos nuestros diezmos, estamos declarando que, ¡Jesús está en verdad vivo en nuestras vidas!
¿Sabes lo que significa tener a Jesús vivo en tu vida?  Significa que Él vendrá sobre tu circunstancia negativa, ¡y la cambiará completamente para tu bien!  Significa que habrá señales y maravillas en tu vida, que testificarán que Él está vivo en ti.  La gente te verá y dirá: “¿Cómo es que logra mantenerse tan bendecido a pesar de la situación económica?”
Amado, Él va a apartarte de las personas del mundo, ¡y proveerá abundantemente para todas tus necesidades! 
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


jueves, 26 de enero de 2017

¿Has Tomado Tu Descanso De Amor Hoy?

Como el Padre Me ha amado, así también Yo os he amado; permaneced en Mi amor.
Juan 15:9

Es probable que en tu lugar de trabajo tomes descansos para tomar café, para el almuerzo, para tomar té y definitivamente que para ir al baño también.  ¿Por qué no hacer lo mismo en tu vida espiritual, tomar tiempo para descansos, sobre todo para descansos de amor?
¿Qué es un descanso de amor?  Es el momento que te tomas para disfrutar y alimentarte del amor de Jesús por ti.  En cualquier momento durante el día, dondequiera que estés, encuentra un lugar tranquilo y aliméntate del amor de Jesús.  Simplemente siéntate y habla con Él.  Dile: “Gracias Jesús, por amarme.  Nada va a pasarme que Tú no lo sepas ya.  Jesús, cuando yo no podía salvarme a mí mismo, Tú moriste por mí.  Tú diste tu vida por mí.  ¿Qué no harías Tú por mí?”
Tales descansos de amor están tipificados en el Antiguo Testamento por Aarón, el sumo sacerdote, y sus hijos comiendo el pecho del animal sacrificado. (Levítico 7:31)  El pecho del animal habla del amor de Jesús.  Hoy en día, tú eres un sacerdote para Dios. (Apocalipsis 1: 6)  Así que, pasa tiempo alimentándote del amor de Jesús por ti, y mírate a ti mismo nutrido, fortalecido y sostenido por Su amor.  Jesús es nuestro Sumo Sacerdote hoy.  Esto significa que Su alimento está en amarnos.  Él disfruta amarnos y también es “alimentado” por Su amor por nosotros.
Pero no hay que olvidar que el pecho fue asado en el fuego (Levítico 7:35), lo que habla del juicio de Dios sobre Jesús mientras colgaba en la cruz, porque Él estaba llevando nuestros pecados.  Así que, mientras te alimentas del amor de Jesús por ti, míralo amándote en la cruz.  Cuando las cosas a tu alrededor no vayan bien, no permitas que el diablo te diga: “Si Dios te ama, ¿cómo es que estas cosas te están sucediendo?”  Amigo mío, interpreta el amor de Dios por ti basado en la cruz, no en tus circunstancias actuales.
Durante el día, cuando el trabajo se ponga difícil, cuando estés muy ocupado, cuando los problemas se acumulen o cuando venga el desánimo, ¡simplemente detén todo y tómate un descanso de amor con Jesús!  Permítele a Jesús amarte.  Permítete a ti disfrutar de ser amado por Él.   ¡Apóyate en Su seno, permanece en Su amor y nútrete de Su amor por ti!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento del Día

¡Aliméntate del amor de Dios por ti hoy!


viernes, 11 de noviembre de 2016

Tu Posición Está Envuelta En Jesús

Por tanto, tenía que ser hecho semejante a Sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un misericordioso y fiel sumo sacerdote en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.
Hebreos 2:17

En el Antiguo Testamento, la posición de los israelitas como nación ante Dios estaba envuelta en la situación de su sumo sacerdote.  Lo que el sumo sacerdote era delante de Dios, era toda la nación delante de Dios.
Si el sumo sacerdote había pecado, él traía culpa sobre su nación, y Dios rechazaba a toda la nación, sin importar cuán respetuosos de la ley o cuán fieles eran para rendir sus sacrificios.
Por el contrario, si su sumo sacerdote era hallado sin culpa y agradable a Dios, Dios aceptaba a toda la nación, incluso si la gente era pecaminosa.
Desafortunadamente, los sumos sacerdotes de Israel a menudo fracasaban porque como cualquier ser humano,  eran imperfectos.
Gracias a Dios que hoy, tú y yo tenemos a Jesús como nuestro Sumo Sacerdote, quien es 100 por ciento hombre y 100 por ciento Dios.  Como nuestro Sumo Sacerdote, Su posición ante Dios siempre es correcta.  Jesús es siempre aceptable y agradable para el Padre.  Por lo tanto, no podemos perder nunca nuestra aceptación de parte de Dios, porque como nuestro Sumo Sacerdote, Jesús sólo trae justicia a Su pueblo.
En el cielo ahora mismo, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote está sentado a la diestra de Dios Padre. (Romanos 8:34)  Esto significa que Dios no se fija en ti.  Él mira a Jesús.  Si Jesús es bueno, tú eres bueno.  Si Jesús es aceptado, tú eres aceptado.  Si Dios ve a Jesús perfecto, entonces Él te ve a ti perfecto.  Si Jesús es justo, entonces tú eres justo.  ¡Y sabemos que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote es bueno, aceptado, perfecto y justo, lo que significa que es así como Dios nos ve!
Mi amigo, tú no puedes perder tu posición correcta porque Jesucristo es tu Sumo Sacerdote. Para perder tu posición, Jesús tiene que perder su posición primero.  Pero nosotros sabemos que tenemos en Jesús un sumo sacerdote que es perfecto y que no puede  fallar.  Así que, tú no necesitas tener miedo nunca o estar consciente de tus faltas cuando te presentas delante de Dios.  Ya que tu posición está completamente envuelta en Jesús, tu Sumo Sacerdote, tú puedes venir a Dios confiadamente y recibir de Él todo lo que necesitas! 
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Dios nos ve de la forma en que ve a Jesús nuestro Sumo Sacerdote —bueno, aceptado, perfecto y justo.


domingo, 30 de octubre de 2016

La Sangre De Jesús Está En El Asiento De Misericordia

Tomará además de la sangre del novillo y la rociará con su dedo en el lado oriental del propiciatorio; también delante del propiciatorio rociará con su dedo siete veces de la sangre.
Levítico 16:14

Si has visto la película, Los Cazadores del Arca Perdida, recordarás que cuando la tapa del arca fue levantada, criaturas de aspecto extraño flotaron por los aires y destruyeron a las personas a su alrededor.  Aunque parecía interesante, esto es bíblicamente inexacto —el arca de la Biblia no contenía criaturas de aspecto extraño.  ¿Entonces qué cosas eran las que estaban ahí dentro?
Había tres artículos en el arca: la urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que retoñó y las dos tablas de piedra sobre las cuales Dios había escrito los Diez Mandamientos. (Hebreos 9:4)  Estos artículos son realmente símbolos de la rebelión del hombre.  La urna de oro que contenía el maná representa el rechazo del hombre a la provisión de Dios.  La vara de Aarón que retoñó representa el rechazo del hombre a la dirección de Dios y las dos tablas de piedra de los mandamientos de Dios, representa el rechazo del hombre a Su modelo de santidad.
Pero debido a que Dios se deleita en la misericordia, Él tenía estos artículos guardados en el arca y cubiertos con el asiento de misericordia, el cual tenía dos querubines en él. (Hebreos 9:5)  Y, una vez al año, el Sumo Sacerdote entraría al Lugar Santísimo, en donde estaba el arca, y rociaría la sangre del sacrificio de los animales en el asiento de  misericordia.  Esto significa que los ojos de Dios, representados por los ojos de los querubines, no verían los símbolos de la rebelión del hombre.  Y mientras la sangre estaba allí en el asiento de la misericordia, Él sólo vería la sangre y aceptaría a las personas.
Hoy, Jesús es nuestro Sumo Sacerdote y Él Mismo ha rociado Su propia sangre en el verdadero asiento de misericordia en el cielo —el trono de gracia. (Hebreos 9:23-26)  Curiosamente, el número de veces que el Sumo Sacerdote del Antiguo Testamento tuvo que rociar la sangre sobre el asiento de misericordia —siete— habla del sacrificio perfecto de Jesús.  Y debido a que Su sacrificio es perfecto y Él es perfecto, nosotros, los que estamos en Cristo, ¡tenemos para siempre una posición perfecta delante de Dios!
Mi amigo, mientras te presentas hoy a Dios, no te preocupes por estar por debajo de Su estándar de santidad.  Él no ve tus pecados. (Hebreos 8:12, 10:17)  Él ve la sangre de Su Hijo sobre el propiciatorio.  ¡Tú tienes una posición perfecta delante de Él, para siempre!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Dios no ve tus pecados.  Él sólo ve la sangre de Su Hijo sobre el asiento de misericordia.


martes, 11 de octubre de 2016

Jesús Tu Sumo Sacerdote Intercede Por Ti

Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.
Hebreos 7:25

El versículo dice que Jesús vive por siempre para interceder por nosotros.  Antes, yo solía pensar que esto significaba que Jesús está sentado hoy a la diestra del Padre, orando todo el tiempo por nosotros, esperando y deseando que el Padre hiciera algo por nosotros.
Pero eso no es verdad.  Mira lo que Jesús oró cuando se paró frente a la tumba de Lázaro.  Él declaró: “Padre, te doy gracias porque me has oído”. (Juan 11:41)  Él oró estas palabras, incluso antes de que Lázaro saliera de su tumba con vida.  Jesús sabía que lo que Él dijo sucedería porque el Padre siempre lo escucha. (Juan 11:42)
Entonces, ¿qué significa “Jesús vive por siempre para interceder por nosotros”?
Sabiendo que Jesús es nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 4:14), obtenemos una imagen de lo que sucede cuando nosotros oramos, y comprendemos lo que el Sumo Sacerdote en el Antiguo Testamento hacía con el holocausto de un ave. (Levítico 1:14-17)
Las aves traídas al Sumo Sacerdote son una imagen de nuestras oraciones “volando” al Señor Jesús, porque oramos al Padre en el nombre de Jesús.  Ahora, así como el Sumo Sacerdote quita las plumas del ave después de matarla, Jesús quita todo lo que es superfluo y sucio de nuestras oraciones, como la incredulidad y el egocentrismo.
Entonces, tal como el Sumo Sacerdote ofrece el ave como un holocausto, un aroma agradable al Señor, Jesús, nuestro Sumo Sacerdote añade Su perfección, Su belleza, Su excelencia y Su fragancia, en las que el Padre se deleita, a nuestras oraciones.  Así es como Él presenta nuestras oraciones ante el Padre.  Así es como Él vive para hacer intercesión por ti.
Mi amigo, tú no tienes que buscar a un líder de la iglesia para que ore “más poderosamente” por ti.  Tú puedes orar por ti mismo.  Así que, toma ventaja de la intercesión de Jesús por ti y di: “Señor Jesús, yo no sé qué más decir... Por favor intercede por mí.”  ¡Y cuando Jesús de Su toque personal a tu oración, tú puedes estar seguro que esta será respondida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

¡Jesús quita todo lo que es superfluo y sucio de nuestras oraciones, y añade a estas Su perfección, Su belleza, Su excelencia y Su fragancia!


martes, 23 de agosto de 2016

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice

Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.
Hebreos 5:9-10

Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec”.  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?
Porque el sacerdocio de Melquisedec da al hombre (mientras que el sacerdocio de Aarón toma del hombre).  Esto lo vemos cuando Melquisedec le da pan y vino a Abraham para que se refresque del cansancio después de su batalla con los reyes enemigos (Génesis 14:14-20).  Así que, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, ¡entonces es un sacerdocio en el que podemos acercarnos confiadamente a Su presencia para recibir de Él! (Hebreos 4:16).
Por otra parte, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram...” (Génesis 14:19).  El orden de Melquisedec es sólo eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que nos bendice y nunca nos maldice!
Así que, ¿estamos conscientes de lo que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote nos da todos los días?  ¿Estamos alerta a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?
Hoy en día, es fácil para nosotros creer a Dios por Sus bendiciones de la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad para creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero si bien no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, si los tenemos para creer en la obra de la redención.  Algunas veces, nos resulta difícil creerle a Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  Y en realidad no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantendrá nuestro cuerpo sano y proveerá para todas nuestras necesidades.
Aunque, la creación ha caído.  Y esto puede ser tanto una bendición, como una maldición.  Algunas veces, surge una tormenta, con vientos y lluvias fuertes que destruyen miles de hogares y de vidas.  A veces, las nubes oscuras ocultan el sol y hacen que todo el día sea sombrío.
Mi amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero sin duda podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta a las condiciones meteorológicas o cualquier otra cosa.  La obra de la redención es tan segura como Jesús mismo.  ¡Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que cada día nos colma de bendiciones!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El sacerdocio de Jesús que es según el orden de Melquisedec, es un sacerdocio que nos bendice, ¡y nunca nos maldice!


miércoles, 4 de noviembre de 2015

La Sangre De Jesús Está En El Asiento De Misericordia

Levítico 16:14
Tomará además de la sangre del novillo y la rociará con su dedo en el lado oriental del propiciatorio; también delante del propiciatorio rociará con su dedo siete veces de la sangre.
Si has visto la película, Los Cazadores del Arca Perdida, recordarás que cuando la tapa del arca fue levantada, criaturas de aspecto extraño flotaron por los aires y destruyeron a las personas a su alrededor.  Aunque parecía interesante, esto es bíblicamente inexacto —el arca de la Biblia no contenía criaturas de aspecto extraño.  ¿Entonces qué cosas eran las que estaban ahí dentro?
Había tres artículos en el arca: la urna de oro que contenía el maná, la vara de Aarón que retoñó y las dos tablas de piedra sobre las cuales Dios había escrito los Diez Mandamientos (Hebreos 9:4).  Estos artículos son realmente símbolos de la rebelión del hombre.  La urna de oro que contenía el maná representa el rechazo del hombre a la provisión de Dios.  La vara de Aarón que retoñó representa el rechazo del hombre a la dirección de Dios y las dos tablas de piedra de los mandamientos de Dios, representa el rechazo del hombre a Su modelo de santidad.
Pero debido a que Dios se deleita en la misericordia, Él tenía estos artículos guardados en el arca y cubiertos con el asiento de misericordia, el cual tenía dos querubines en él (Hebreos 9:5).  Y, una vez al año, el Sumo Sacerdote entraría al Lugar Santísimo, en donde estaba el arca, y rociaba la sangre del sacrificio de los animales en el asiento de  misericordia.  Esto significa que los ojos de Dios, representados por los ojos de los querubines, no veían los símbolos de la rebelión del hombre.  Y mientras la sangre estaba allí en el asiento de la misericordia, Él sólo veía la sangre y aceptaba a las personas.
Hoy, Jesús es nuestro Sumo Sacerdote y Él Mismo ha rociado Su propia sangre en el verdadero asiento de misericordia en el cielo —el trono de gracia (Hebreos 9:23-26).  Curiosamente, el número de veces que el Sumo Sacerdote del Antiguo Testamento tuvo que rociar la sangre sobre el asiento de misericordia —siete— habla del sacrificio perfecto de Jesús.  Y debido a que Su sacrificio es perfecto y Él es perfecto, nosotros, los que estamos en Cristo, tenemos para siempre una posición perfecta delante de Dios!
Mi amigo, mientras te presentas hoy a Dios, no te preocupes por estar por debajo de Su estándar de santidad.  Él no ve tus pecados (Hebreos 8:12, 10:17).  Él ve la sangre de Su Hijo sobre el propiciatorio.  Tú tienes una posición perfecta delante de Él, para siempre!
Pensamiento Del Día

Dios no ve tus pecados.  Él sólo ve la sangre de Su Hijo sobre el asiento de misericordia.