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domingo, 31 de marzo de 2019

Toma De Él

Medita En
Mientras iban ellos de camino, Él entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba Su palabra. Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándose a Él, le dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.” Respondiendo el Señor, le dijo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”  (Lucas 10:38–42)
Marta estaba ocupada sirviendo a Jesús mientras su hermana, María, sentada a Sus pies, tomaba de Él palabras de vida.  A Marta no le gustó que María no estuviera ayudándola, así que se quejó al respecto con Jesús.  ¿A quién crees que Jesús defendió?  ¡A María!
Mi amigo, algunos creyentes piensan que es mejor dar que recibir.  Eso es cierto en nuestras relaciones con las personas.  Pero cuando se trata de nuestra relación con el Señor, ¡es mejor RECIBIR de Él que tratar de darle!  Jesús se describe a Sí Mismo como el “pan de vida”, diciéndonos en esencia que Él quiere que nosotros tomemos de Él y recibamos de Él todo el sustento, fortaleza, sanidad, provisión y vida abundante que podamos tomar.
Nuestro Señor disfruta cuando nosotros tomamos de Él.  Es por eso que María complació al Señor.  Amado, te animo a ser hoy como María.  ¡Nuestro amoroso Padre celestial disfruta cuando nosotros tomamos de Su infinita reserva de fortaleza, sabiduría, favor, paz y vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 18 de septiembre de 2018

Dios Que Justifica Al Impío

Mas al que no trabaja, pero cree en Aquel que justifica al impío, su fe se le cuenta por justicia.
Romanos 4:5
Confianza es lo que Dios quiere que tú tengas cuando te acercas a Él.  Él no quiere que tú tengas temor de acercarte a Él porque te sientes indigno a causa de tus pecados.  Él quiere que tú te acerques confiadamente a Él, sabiendo que la muerte, sepultura y resurrección de Su Hijo Jesucristo te ha justificado y te ha calificado para que recibas de Él confiadamente.
Ésta fue la clase de confianza que la mujer con el flujo de sangre tuvo cuando tocó a Jesús. (Marcos 5:25-34)  Ahora, ella sabía que al tocar a Jesús estaba rompiendo la ley Levítica que establecía que cualquiera que tuviera flujo de su cuerpo era inmundo y no debería aparecer en público, mucho menos tocar a otra persona. (Levítico 15)
Pero ella se rehusó a sentirse condenada por la ley.  Ella creyó lo que había escuchado acerca de Jesús, y tuvo la confianza de que solo encontraría amor y compasión en Él, no condenación.  Ella creyó que Jesús la justificaría y la calificaría para recibir el milagro que necesitaba.  Fue por eso que ella se  introdujo con confianza entre la multitud para tocar a Jesús, quien ciertamente le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado”. (Marcos 5:34)
¿Qué fue eso acerca de su fe que la hizo ser sana?  Romanos 4:5 habla acerca de la fe que cree que Dios justifica al impío.  Cuando creemos que Dios justifica al impío, eso nos da la confianza para acercarnos a Dios, incluso cuando nos sentimos impuros porque acabamos de arruinarlo todo.
Cuando falles, no corras lejos de Dios.  Corre con confianza hacia Él, sabiendo que tú eres justificado por la sangre de Cristo y no por tu buen comportamiento.
El diablo puede decirte: “¿Cómo pudiste hacer eso?  ¿Quién te crees que eres?”  Tú no lo escuches.  Levántate y dale gracias a Dios por la sangre y el regalo de no condenación. (Romanos 8:1)  Si Dios justifica al impío, ¿cuánto más a ti, Su amado hijo?
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 21 de mayo de 2017

Toma De Jesús

Respondiendo Jesús, le dijo: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”
Lucas 10:41-42


Conoces la historia –Marta estaba ocupada sirviendo a Jesús, mientras su hermana María sentada a Sus pies, tomaba de Él palabras de vida.  A Marta no le gustó que María no la estuviera ayudando, así que se quejó sobre ello con Jesús.
¿A quién crees que defendió Jesús?  Defendió a María.
Muchos creyentes piensan que es mejor dar que recibir.  Ahora, esto es verdad en nuestras relaciones con las personas.  Pero, ¡cuando se trata de nuestra relación con el Señor, es mejor RECIBIR de Él que tratar de darle a Él!  Jesús se describe a Sí Mismo como el “pan de vida”, y en esencia nos está diciendo que Él quiere que tomemos de Él y recibamos de Él todo el alimento, fortaleza, sanidad, provisión y vida abundante que podamos tomar.
Amado, a nuestro Señor le encanta que tomemos de Él.  Es por eso que María agradó a Jesús.  Así que, te animo a ser una María este día.  ¡A nuestro amoroso Salvador le encanta cuando tomamos de Su inagotable depósito de fortaleza, sabiduría, gracia, paz y vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


viernes, 24 de marzo de 2017

Solo Cree Y Recibe

… dijo al oficial de la sinagoga: “No temas, cree solamente”.
Marcos 5:36

A los dos ciegos que vinieron a Jesús por su milagro, Jesús les dijo: “¿Crees que yo puedo hacerlo?”  Y a Jairo, a quien le acababan de decir que su hija había muerto, Jesús le dijo: “No temas; cree solamente.” (Marcos 5:36)
En los Evangelios, encontramos a Jesús alentando a las personas que necesitaban Su ayuda a que solo creyeran en Él.  Él nunca les preguntó: “¿Has tenido un comportamiento magnífico que te hace merecedor?”  Tampoco preguntó nunca acerca de su cumplimiento de la ley, ni sobre su conducta.  Él sólo estaba interesado en saber si ellos creían que Él les haría bien.
Amigo, el buen carácter, la buena conducta y las acciones de caridad son todos buenos, pero estos no pueden ganar el favor de Dios.  Él no mira estas cosas para decidir si tú mereces Su gracia y Su ayuda.  La buena noticia es que no tienes que tener todo eso para recibir algo de parte de Dios.  Todo lo que necesitas hacer es creer que Él te bendice con las riquezas de Su gracia, por la obra terminada de Su Hijo, Jesús.  Mira, no se trata de lo que tú has hecho, sino de lo que Jesús ha hecho.  Así que, siempre que vengas a Él dependiendo de  Su favor inmerecido y creyendo que Él puede hacer lo que tú esperas y que está dispuesto a hacerlo, ¡vas a recibir de Él el milagro que necesitas!
Viendo a través de los ojos de la fe,

Joseph Prince


martes, 23 de agosto de 2016

El Sacerdocio De Jesús Nunca Maldice

Y habiendo sido hecho perfecto, vino a ser fuente de eterna salvación para todos los que le obedecen, siendo constituido por Dios Sumo Sacerdote según el orden de Melquisedec.
Hebreos 5:9-10

Cuando Jesús murió y resucitó, Él se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.  Pero nota que el sacerdocio de Jesús es “según el orden de Melquisedec”.  ¿Por qué el sacerdocio de Melquisedec?
Porque el sacerdocio de Melquisedec da al hombre (mientras que el sacerdocio de Aarón toma del hombre).  Esto lo vemos cuando Melquisedec le da pan y vino a Abraham para que se refresque del cansancio después de su batalla con los reyes enemigos (Génesis 14:14-20).  Así que, si el sacerdocio de Jesús es según el orden de Melquisedec, ¡entonces es un sacerdocio en el que podemos acercarnos confiadamente a Su presencia para recibir de Él! (Hebreos 4:16).
Por otra parte, la primera palabra de la boca de Melquisedec fue “Bendito” —“Bendito sea Abram...” (Génesis 14:19).  El orden de Melquisedec es sólo eso —bendiciones.  En otras palabras, ¡el sacerdocio de Jesús es un sacerdocio que nos bendice y nunca nos maldice!
Así que, ¿estamos conscientes de lo que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote nos da todos los días?  ¿Estamos alerta a todas Sus bendiciones que vienen del cielo para nosotros en la tierra?
Hoy en día, es fácil para nosotros creer a Dios por Sus bendiciones de la creación.  Por ejemplo, no tenemos ninguna dificultad para creer que el sol saldrá cada mañana.  Pero si bien no tenemos problemas para creer en la obra de la creación, si los tenemos para creer en la obra de la redención.  Algunas veces, nos resulta difícil creerle a Dios por sanidad, provisión, favor, protección o restauración —bendiciones que Jesús murió para darnos.  Y en realidad no creemos que todos los días, el Señor cuidará de nosotros, mantendrá nuestro cuerpo sano y proveerá para todas nuestras necesidades.
Aunque, la creación ha caído.  Y esto puede ser tanto una bendición, como una maldición.  Algunas veces, surge una tormenta, con vientos y lluvias fuertes que destruyen miles de hogares y de vidas.  A veces, las nubes oscuras ocultan el sol y hacen que todo el día sea sombrío.
Mi amigo, no podemos poner nuestra confianza en la creación, pero sin duda podemos poner nuestra confianza en la redención.  ¡Y a diferencia de la creación, las bendiciones de la redención son todas buenas!  La obra de Jesús no está sujeta a las condiciones meteorológicas o cualquier otra cosa.  La obra de la redención es tan segura como Jesús mismo.  ¡Él murió y resucitó para ser nuestro Sumo Sacerdote que cada día nos colma de bendiciones!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

El sacerdocio de Jesús que es según el orden de Melquisedec, es un sacerdocio que nos bendice, ¡y nunca nos maldice!


sábado, 28 de marzo de 2015

Jesús Se Deleita En Que Tú Tomes De Él

Juan 4:32
Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.
Cuando las personas ponen sus demandas sobre ti o hacen que dependan de ti , tú resultas estresado, cansado e irritable.  Pero este no es el caso de Jesús.  ¡Cuando las personas toman de Él, Él es fortalecido y renovado!
Después de todo, Jesús es Dios.  Y tú honras a Dios cuando ocupas tu lugar como hombre y dejas que Dios sea Dios tomando de Él.  Aquel que dijo: “Yo no he venido para ser servido, sino para servir” (Mareo 20:28), ama cuando tú le permites ministrarte.
La Biblia nos dice que cuando Jesús llegó a Sicar, Él estaba cansado del camino y descansó junto a un pozo.  Una mujer samaritana pecadora, se acercó al pozo a sacar agua.  Jesús la ministró y ella se retiró llena de gozo por la promesa de agua viva.  Los discípulos regresando con comida para Jesús, lo encontraron ya fortalecido y renovado.  Cuando se preguntaban quién le había dado comida mientras ellos estaban lejos, Él les dijo: “Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis” (Juan 4:1-42).
Hoy, cuando tú tomas de Jesús y le permites ministrarte, para Él es “comida” que lo “renueva” y “fortalece”.
Pero el permitirle a Jesús ministrarnos requiere humildad de nuestra parte.  Para nosotros es un orgullo hacer cosas para el Señor.  Queremos construir nuestros negocios, nuestras familias y nuestros ministerios para Él.  Lo cual es bueno, ¡pero sin Jesús, estamos en bancarrota espiritual!  Nosotros realmente no tenemos nada que dar al Señor y a Su obra.  Lo que necesitamos hacer primero es recibir de Él, porque cuando recibimos libremente de Él, somos capaces de dar libremente (Mateo 10:8).
Mi amigo, Jesús quiere ministrarte.  No trates de ministrarte a ti mismo.  Eso es orgullo y justicia propia.  Los fariseos de los días de Jesús, quienes sentían que no lo necesitaban y que podían proveer para sí mismos, fueron los primeros que no pudieron recibir de Él.   Así que trae a Él tus necesidades y dile: “Señor, yo necesito tomar de Ti.  Presento mis necesidades ante Ti.  Ministrame y cubre mis necesidades.  Yo no puedo, pero Tú puedes.  Gracias Señor.”
Pensamiento Del Día

Necesitamos primero recibir de Jesús antes de ser capaces de dar libremente.


viernes, 15 de agosto de 2014

Toma De Jesús

Medita En

Respondiendo Jesús, le dijo: “Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas.  Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.”
Lucas 10:41-42

Tú conoces la historia –Marta estaba ocupada sirviendo a Jesús mientras su hermana, María, se sentó a Sus pies y tomó de Él palabras de vida.  A Marta no le gustó que María no estuviera ayudándola, así que se quejó con Jesús al respecto.
¿A quién crees que Jesús defendió?  Defendió a María.
Muchos creyentes piensan que es mejor dar que recibir.  Ahora bien, eso es verdad en nuestras relaciones con las personas.  Pero cuando se trata de nuestra relación con el Señor, es mejor RECIBIR de Él, que tratar de darle a Él!  Jesús se describe a Sí Mismo como el “pan de vida”, diciéndonos en esencia que Él quiere que participemos de Él y recibamos de Él todo el alimento, la fortaleza, sanidad, provisión y vida abundante que podemos tomar!
Amado, a nuestro Señor le encanta cuando tomamos de Él.  Es por eso que María complació a Jesús.  Así que te animo a ser una María este día.  A nuestro amado Salvador  le encanta cuando tomamos de Su depósito interminable de fortaleza, sabiduría, favor, paz y vida!
Bendiciones,

Joseph Prince