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martes, 4 de agosto de 2020

Tomar De Dios Es Algo Fácil


Inspiración de Gracia
Y he descendido para librarlos de mano de los egipcios, y para sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa…  (Éxodo 3:8)
Cuando el pueblo de Israel proveía para si mismo en Egipto, ellos comían pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos. (Ver Números 11:5)  Este tipo de alimentos requería que ellos se doblaran hasta el suelo y los arrancaran para poder comerlos —un trabajo agotador que hacía que sus espaldas dolieran.
Pero cuando Dios proveyó para ellos en Canaán, una tierra que fluía leche y miel (ver Números 13:27), Él les dio uvas, granadas e higos. (Ver Números 13:23)  Estas frutas no se hallaban en el suelo y los israelitas solo tuvieron que tomarlas para poder comerlas.
¡Dios quiere que tú sepas que cuando Él provee para ti, tú ves un río de provisiones que fluye hacia ti y todo lo que tú necesitas hacer es solamente extender tu mano y tomar de Él!
Así que, si estás planeando casarte, no digas para ti mismo: “Bueno, si trabajo más duro y empiezo a ahorrar ahora, voy a tener... ¡Dios mío, no es mucho!  ¡El costo de la celebración de la boda va a acabar con todo!  ¿Cómo puedo casarme?”
Como hijo de Dios, es importante que sepas que tu Papá Dios está entusiasmado con el plan de tu boda, ¡y que Él es muy rico!  Yo no he visto a ninguna pareja de nuestra iglesia que llega con escasez al día de su boda.  Lo que he visto es dinero fluyendo hacia ellos, incluso el mismo día de la boda.  Y al momento en que la celebración termina, todo está pagado.  Así que, en vez de confiar en tus esfuerzos para tener suficiente para tu gran día, Dios quiere que fijes la fecha de tu boda y pongas tu confianza en que Él proveerá para ti abundantemente.
¿Estás enfrentando una deuda financiera?  ¿Cuánto crees que podrás ahorrar trabajando horas extras y tomando un segundo trabajo?  Algunos miembros de nuestra iglesia pueden testificar que Dios simplemente cambió su situación financiera.  De hecho, el pastor Mark, nuestro pastor de servicios de Hokkien y Mandarín, tenía una deuda considerable antes de convertirse en cristiano.  Luego de ser salvo, Él entregó el problema de su deuda a Dios.  ¡En dos años, su deuda fue liquidada sobrenaturalmente e incluso tuvo un excedente!
Amigo, la fe es la mano que toma de Dios.  ¡Y tomar de Dios es fácil de hacer!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 31 de marzo de 2019

Toma De Él

Medita En
Mientras iban ellos de camino, Él entró en cierta aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. Y ella tenía una hermana que se llamaba María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba Su palabra. Pero Marta se preocupaba con todos los preparativos; y acercándose a Él, le dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude.” Respondiendo el Señor, le dijo: “Marta, Marta, tú estás preocupada y molesta por tantas cosas; pero una sola cosa es necesaria, y María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.”  (Lucas 10:38–42)
Marta estaba ocupada sirviendo a Jesús mientras su hermana, María, sentada a Sus pies, tomaba de Él palabras de vida.  A Marta no le gustó que María no estuviera ayudándola, así que se quejó al respecto con Jesús.  ¿A quién crees que Jesús defendió?  ¡A María!
Mi amigo, algunos creyentes piensan que es mejor dar que recibir.  Eso es cierto en nuestras relaciones con las personas.  Pero cuando se trata de nuestra relación con el Señor, ¡es mejor RECIBIR de Él que tratar de darle!  Jesús se describe a Sí Mismo como el “pan de vida”, diciéndonos en esencia que Él quiere que nosotros tomemos de Él y recibamos de Él todo el sustento, fortaleza, sanidad, provisión y vida abundante que podamos tomar.
Nuestro Señor disfruta cuando nosotros tomamos de Él.  Es por eso que María complació al Señor.  Amado, te animo a ser hoy como María.  ¡Nuestro amoroso Padre celestial disfruta cuando nosotros tomamos de Su infinita reserva de fortaleza, sabiduría, favor, paz y vida!
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

martes, 10 de julio de 2018

Cuando Es Más Bendecido Recibir


… María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.
Lucas 10:42
Si Jesús viniera a tu casa, ¿qué harías?  ¿Le pedirías que se siente y comenzarías a servirle?  ¿O te sentarías con Él y comenzarías a servirte de Él?  ¿Le permitirías servirte y llenarte?
Jesús llegó a la casa de dos hermanas, Marta y María. (Lucas 10:38)  Marta vio Su cansancio.  Ella sabía que Jesús había estado caminando varias millas, haciendo el bien, sanando a los enfermos y satisfaciendo las necesidades de las personas.  Obviamente, Él debe estar cansado, pensó ella, así que lo vio como a alguien de quien tenía que hacerse cargo.
María, sin embargo, vio más allá del cansancio externo de Jesús, ella vio Su divinidad.  Vio que Él era alguien de quien ella necesitaba servirse.  Y al hacer esto, ella lo hizo sentir a Él como Dios —el Salvador que había venido para servirla y no para ser servido por ella. (Mateo 20:28)  ¡Jesús incluso la elogió por haber escogido la mejor parte!
Nuestras mentes humanas simplemente encuentran esto difícil de creer.  Algunas personas me dicen: “Pero Pastor Prince, la Biblia dice que es más bienaventurado dar que recibir.” (Hechos 20:35)  Y cuando se trata de los hombres, esto es verdad.  Pero cuando se trata de Dios, Él quiere dar.  De hecho, a menos que tú aprendas a recibir de Dios, no vas a tener nada para dar a las personas.
¿Cuál de las hermanas le dio a Jesús el banquete más dulce, que lo llenó?  ¡Marta, que estaba muy ocupada preparando comida para Él?  ¿O María, que se sentó sin moverse, y se sirvió de Él, tomando profundamente de Él?  Fue María.  Ella hizo que Jesús tuviera esa sensación de Su gloria divina.  Ella permitió que Jesús fuera el dador, para ser Dios.
Al igual que Marta, nosotros siempre confundimos los roles.  De alguna manera pensamos que Dios necesita nuestro servicio, pero Él realmente quiere llenarnos primero.  Los oídos y el corazón de María eran más preciados para Jesús, que las manos y pies de Marta.
Nosotros utilizamos nuestros oídos y corazones para tomar de Jesús.  Usamos nuestras manos y pies para servirle a Él, y hay lugar para eso.  Pero nuestro sentido y apreciación de la llenura divina de Dios, es más preciada para Él que todo el servicio que podamos rendirle.  Y cuando tú tomas de Él, no puedes evitar convertirte en un gran dador y siervo.
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

domingo, 24 de abril de 2016

Jesús Se Deleita En Que Tú Tomes De Él

Pero El les dijo: Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.
Juan 4:32

Cuando las personas ponen sus demandas sobre ti o hacen que estas dependan de ti, tú resultas estresado, cansado e irritable.  Pero este no es el caso de Jesús.  ¡Cuando las personas toman de Él, Él es fortalecido y renovado!
Después de todo, Jesús es Dios.  Y tú honras a Dios cuando ocupas tu lugar como hombre y dejas que Dios sea Dios, tomando de Él.  Aquel que dijo: “Yo no he venido para ser servido, sino para servir” (Mateo 20:28), ama que tú le permitas ministrarte.
La Biblia nos dice que cuando Jesús llegó a Sicar, Él estaba cansado del camino y descansó junto a un pozo.  Una mujer samaritana pecadora, se acercó al pozo a sacar agua.  Jesús la ministró y ella se retiró llena de gozo por la promesa de agua viva.  Los discípulos regresando con comida para Jesús, lo encontraron ya fortalecido y renovado.  Cuando se preguntaban quién le había dado comida mientras ellos estaban lejos, Él les dijo: “Yo tengo para comer una comida que vosotros no sabéis.” (Juan 4:1-42)
Hoy, cuando tú tomas de Jesús y le permites ministrarte, para Él es “comida” que lo “renueva” y “fortalece.”
Pero el permitirle a Jesús ministrarnos requiere humildad de nuestra parte.  Para nosotros es un orgullo hacer cosas para el Señor.  Queremos construir nuestros negocios, nuestras familias y nuestros ministerios para Él.  Lo cual es bueno, ¡pero sin Jesús, estamos en bancarrota espiritual!  Nosotros realmente no tenemos nada que dar al Señor y a Su obra.  Lo que necesitamos hacer primero es recibir de Él, porque cuando recibimos libremente de Él, somos capaces de dar libremente. (Mateo 10:8)
Mi amigo, Jesús quiere ministrarte.  No trates de ministrarte a ti mismo.  Eso es orgullo y justicia propia.  Los fariseos de los días de Jesús, quienes sentían que no lo necesitaban y que podían proveer para sí mismos, fueron los primeros que no pudieron recibir de Él.   Así que, trae a Él tus necesidades y dile: “Señor, yo necesito tomar de Ti.  Presento mis necesidades ante Ti.  Minístrame y cubre mis necesidades.  Yo no puedo, pero Tú puedes.  Gracias Señor.”
Viendo a través de los ojos de la fe,
Joseph Prince

Pensamiento Del Día

Necesitamos primero recibir de Jesús antes de ser capaces de dar libremente.


miércoles, 22 de abril de 2015

Cuando Es Más Bendecido Recibir

Lucas 10:42
… María ha escogido la parte buena, la cual no le será quitada.
Si Jesús viniera a tu casa, ¿qué harías?  ¿Le pedirías que se siente y comenzarías a servirle?  ¿O te sentarías con Él y comenzarías a tomar de Él?  ¿Le permitirías servirte y llenarte?
Jesús llegó a la casa de dos hermanas, Marta y María (Lucas 10:38).  Marta vio Su cansancio.  Ella sabía que Jesús había estado caminando varias millas, haciendo el bien, sanando a los enfermos y satisfaciendo las necesidades de las personas.  Obviamente, Él debe estar cansado, pensó ella, así que lo vio como a alguien de quien tenía que hacerse cargo.
María, sin embargo, vio más allá del cansancio externo de Jesús, ella vio Su divinidad.  Vio que Él era alguien de quien ella necesitaba tomar.  Y al hacer esto, ella lo hizo sentir a Él como Dios —el Salvador que había venido para servirla y no para ser servido por ella (Mateo 20:28).  ¡Jesús incluso la elogió por haber escogido la mejor parte!
Nuestras mentes humanas simplemente encuentran esto difícil de creer.  Algunas personas me dicen: “Pero Pastor Prince, la Biblia dice que es más bienaventurado dar que recibir” (Hechos 20:35).  Y cuando se trata de los hombres, esto es verdad.  Pero cuando se trata de Dios, Él quiere dar.  De hecho, a menos que tú aprendas a recibir de Dios, no vas a tener nada para dar a las personas.
¿Cuál de las hermanas le dio a Jesús el banquete más dulce, que lo llenó?  ¡Marta, que estaba muy ocupada preparando comida para Él?  ¿O María, que se sentó sin moverse, y tomó profundamente de Él?  Fue María.  Ella hizo que Jesús tuviera esa sensación de Su gloria divina.  Ella permitió que Jesús fuera el dador, para ser Dios.
Al igual que Marta, nosotros siempre confundimos los roles.  De alguna manera pensamos que Dios necesita nuestro servicio, pero Él realmente quiere llenarnos primero.  Los oídos y el corazón de María eran más preciados para Jesús, que las manos y pies de Marta.
Nosotros utilizamos nuestros oídos y corazones para tomar de Jesús.  Usamos nuestras manos y pies para servirle a Él, y hay lugar para eso.  Pero nuestro sentido y apreciación de la llenura divina de Dios, es más preciada para Él que todo el servicio que podamos rendirle.  Y cuando tú tomas de Él, no puedes evitar convertirte en un gran dador y siervo.
Pensamiento Del Día

A menos que aprendas cómo recibir de Dios, no vas a tener nada que dar a las personas.


martes, 12 de agosto de 2014

Guardados En Perfecta Paz

Medita En

Y levantándose, reprendió al viento, y dijo al mar: “Calla, enmudece.” Y cesó el viento, y se hizo grande bonanza.  Y les dijo: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo no tenéis fe?”
Marcos 4:39-40


Yo creo que una de las razones por las que Jesús pudo calmar la tormenta en esta historia tan conocida, fue que Él era el único en el barco que tenía paz.  Y lo que estaba dentro de Él se desbordó y afectó la tormenta en el exterior.
Después de que Jesús hubo calmado la tormenta a petición de Sus discípulos, Él les llamó la atención por dejar que sus corazones se angustiaran.  Y en Su reprensión amorosa, Él nos muestra como siempre podemos tener paz en nuestros corazones.  Le preguntó a Sus discípulos: “¿Por qué estáis así amedrentados? ¿Cómo es que no tenéis fe?”  En otras palabras: “¿Por qué toman tan poco de Mí?”
Amado, Dios te ama mucho y ya te ha provisto de Su salud, sanidad, provisión y protección por medio de la cruz de Jesús.  Cuando tú sabes y crees esto, el miedo va a huir y la paz va a reinar en tu corazón.  Y Su paz en tu interior causará que cada tormenta en tu vida desaparezca!
Bendiciones,

Joseph Prince


jueves, 13 de junio de 2013

¡Tome De Jesús!



Medite En

Pero El miraba a su alrededor para ver a la mujer que le había tocado.  Entonces la mujer, temerosa y temblando, dándose cuenta de lo que le había sucedido, vino y se postró delante de El y le dijo toda la verdad. Y Jesús le dijo: “Hija, tu fe te ha sanado; vete en paz y queda sana de tu aflicción.”
Marcos 5:32-34


En la sanidad de la mujer con el flujo de sangre, se puede decir que la mujer se coló por detrás de Jesús y le “robó” su sanidad!  ¿Pero acaso Jesús se sintió ofendido?  ¡No, en absoluto!  De hecho, Él estaba tan complacido con la audacia de la mujer, que sólo quería conocerla.
Jesús no la buscó para reprenderla.  No, Él la buscó para poder afirmarla con Su amor y asegurarle que Él no estaba enojado con ella por haber tomado una porción de la capacidad sanadora de Él.  Es por eso que Él incluso la llamó “hija” y la animó a caminar en su sanidad: “Vete en paz y queda sana de tu aflicción.”
Amado, ese el corazón de su Salvador.  Él da libremente Su capacidad sanadora a todo el que quiera tomar de Él.  Así que acérquese y tome de Él en este momento, y de placer a Su corazón!

Bendiciones,
Joseph Prince